Hijos de la Perestroika y profetas de Poncio Pilatos
La "Trotsky" presenta "Yo no fui"

La banda uruguaya "Trotsky Vengarán" --apodada como "La Trotsky" por sus seguidores-- editó una nueva producción discográfica con la que están más que conformes, "Yo no fui". Este segundo disco, dentro del cual continúan incursionando en el género punk-rock, les ha servido para captar la verdadera esencia de la banda: hacer incapié en la melodía de cada tema. De esa manera han logrado composiciones musicales con las que siente muy a gusto y a través de las cuales, narran sus historias ciudadanas. SABADO SHOW conversó con Guillermo Peluffo, cantante de la banda.

--Desde el principio de su formación los han asociado con Los Buitres, por la similitud de sus composiciones y aún más, por que tú y Gabriel (cantante de la decana banda) son hermanos. ¿Cuánto los ha beneficiado y cuánto los ha perjudicado esta comparación?

--Al principio, en el '93 y '94, se nos prestó mucha atención, sobre todo por el vacío de bandas que existía. El under estaba bastante despoblado y sólo se veía la gente de Buenos Muchachos, La Hermana Menor, Supersónicos, Chicos Eléctricos, Los Cadáveres, Criaturas del Pantano y alguna que otra banda más, de otros géneros. Creo que a nosotros se nos prestó mucha atención porque yo soy el hermano de Gabriel pero, a la vez, se nos exigieron cosas que no teníamos prontas para dar. Los ritmos internos de la banda no eran los que la gente pretendía. Nosotros conseguimos conformar un buen repertorio y un buen disco recién ahora y estamos hablando de cinco años después.

La comparación insistente con los Buitres no me molesta porque para nosotros ellos fueron un referente musical ineludible, de la misma forma que lo fueron Los Estómagos, Los Traidores y otras bandas con las que convivimos y fuimos parte de su público. Pero si hablamos de imitación creo que no es así. No podemos dejar de lado, que tanto Buitres como Trotsky pertenecen a una misma familia musical, pero no somos iguales.

--Tu hermano te lleva algunos años, ¿que influencias, además de su propia música, logró invadir tus oídos?

--Mirá, cuando mi hermano tenía 17 años, yo tenía trece, entonces como que lo que él escuchaba fue la música que me sacó de la escuela. En aquel momento, en la primaria se escuchaban Los Parchís y Menudo, pero yo, en casa, tenía a los B52, Ramones, Sex Pistols, influencias muy distintas. Ahora es muy común que un pibe de trece años escuche ese tipo de música pero en aquel momento no tenía nada de común. Te diré, que tanto para mi hermano como para mí, la influencia directa fue Gustavo Parodi, un tipo que siempre estaba escuchando cosas nuevas, de pop español, por ejemplo.

--¿Creés que los temas que plantea Trotsky son historias con las que, tanto la gente del interior como de la ciudad, puede identificarse?

--Lo que nosotros hacemos es música ciudadana, no la podría componer si viviera en el campo. Las cosas de las que hablamos pasan en la ciudad, en sociedades más o menos grandes donde uno puede llegar a ser uno entre miles, puede pasar desapercibido en un bar. Creo que la actitud de la gente del interior es de mayor apertura que la de Montevideo, no está dividida en tribus. Puede que no le guste lo que hacés pero se quedan a verte. Acá nos quejamos de que nunca pasa nada pero de última, te fijás y hay 80 conciertos a los que nunca va nadie. Claro que a Montevideo no viene la cantidad de artistas que va a Buenos Aires pero cuando viene alguno no llena el teatro... y dicen: "no, lo que pasa es que sale 80 pesos", qué se yo.., 80 pesos son cuatro cajas de cigarros. Hay veces que es una cuestión de necesidades... Esto no sólo lo sufre la música, lo sufre cada cosa, es como una especie de congelamiento general que se produce.

--¿Creés que Trotsky es una banda punk-rock?, ¿Cuanto contribuye este género para transmitir esas temáticas ciudadanas?

--Nosotros tenemos una influencia muy grande del punk-rock norteamericano, es mayor la influencia de Los Ramones que la de los Sex Pistols. Si bien hay otros como los Clash, u Offspring... No podemos decir que son sólo esas nuestras influencias. Esas bandas de punk-rock que te menciono tienen influencias al cien por ciento porque sólo escuchan bandas dentro del género, son ghettos muy fuertes. Nosotros no nos consideramos una banda de punk-rock porque estamos acostumbrados a escuchar muchos géneros musicales y convivir, en escenarios y en nuestra vida social, con muchos artistas de distintos estilos.

--¿Te parece que la gente se va sacudida después de presenciar un concierto o escuchar un disco de La Trotsky?

--Ultimamente, desde que hemos mejorado nuestra manera de tocar y organizar los recitales, creo que estamos teniendo más respuesta. Hemos tocado en lugares donde no nos conoce nadie y la gente parece entender la propuesta. Nosotros planificamos el partido desde antes, no esperamos ver si metemos un gol y aguantar el resultado. Nuestra táctica no será de un fútbol europeo pero da resultado.

--¿Es muy común que este género cargue con la culpa de haber truncado el surgimiento de nuevos géneros del '90?

--Esta es una culpa que se nos viene echando a nosotros desde hace tiempo. Se nos confunde a nosotros con bandas similares. Hay como una necesidad de meter todo dentro de la misma bolsa, no entiendo de donde sale eso. Creo que se nos achaca a nosotros porque quienes han desarrollado este género han tenido buena repercusión entre el público general. Pero no somos nosotros los culpables y tenemos que luchar contra esas cosas, además de tener que luchar también contra esos que te dicen: "¿Cómo no tienen influencias de música nueva?" Yo creo que todos los estilos son necesarios, van a seguir naciendo, y después de un tiempo van a formar parte del rock nacional, por llamarle de alguna forma a eso de enchufar la guitarra pa' tocar en vivo. Hoy en día Plátano Macho y el Peyote Asesino forman parte del rock nacional, también. Nada es nuevo, nada es viejo. Son discusiones que a los artistas no se le ocurren, nosotros pensamos en si pudimos expresar lo que queríamos o no, simplemente. Si algún artista lo hace está errado, desgraciadamente los hay.

--¿Qué ventajas les trajo haber trabajado con un sello internacional?

--Las ventajas se dieron al momento de producir el disco. Pudimos acceder a un estudio bien montado, con un productor, con un ingeniero de sonido que nos dio total seguridad y un marco que nos permitió ocuparnos de las canciones y no de los detalles técnicos, económicos o logísticos. La cuestión fue: "muchachos toquen la canción". Eso te da una libertad y una tranquilidad de trabajo muy grande, y te olvidás de la presión de pensar en que: "Hoy tengo que grabar cinco temas porque no tengo más plata". Así sale mejor y te da tal tranquilidad que la mayoría de las canciones las grabamos en sólo dos tomas. A nivel de difusión nosotros no esperábamos mucho, sabemos qué tipo de banda somos y por lo tanto nunca descuidamos el trabajo de hormiga que siempre hicimos. En cada recital hay alguien nuevo que se tiene que llevar una buena imagen de vos, ese es el concepto, compartir códigos.

--Alguno de los integrantes de Trotsky trabaja contigo en la productora "Salado"...

--Hugo, el guitarrista y Matías, el saxofonista, pero después hay allegados al grupo que también están ahí.

--¿Qué las ha aportado su trabajo con la imagen, al entorno de la banda?

--Nosotros siempre hicimos videos de nuestros temas. Nos sirve para abrirnos nuevos caminos, en programas por ejemplo, que si fuera sólo por la música no podríamos entrar pero tenemos claro que no es por el video que te va a ir bien. Vos podés llegar a mucha gente, te pueden ver pero la música es lo más importante siempre.

¿Por qué Trotsky?

Dejamos el "Vengarán" porque la gente nos decía La Trotsky, esa costumbre uruguaya de acortar los nombres y agregarle un artículo aunque no lo lleve. Nosotros nos pusimos "Trotsky Vengarán" porque cuando tuvimos la idea de formar la banda era la época liceal, época de la Perestroika. Tuvimos la idea mucho antes de tener la banda. Trotsky fue uno de los líderes de la Revolución Rusa que fue el primero en abrirse del régimen leninista, y que luego fue asesinado por orden de Stalin por el comunismo internacional en México. Qué se yo.., nos pareció que se iba a convertir en un personaje polémico a pesar de que no terminó siéndolo. La historia fue por caminos distintos y a la Perestroika la sucedió la caída del régimen comunista, casi inmediatamente. No lo sé, quedó el nombre y siempre creímos que debería continuar.

--¿Qué diferencias notás entre este disco y el anterior?

--La diferencia fundamental fue que nos propusimos hacer canciones. Construimos los temas en base a la melodía. La canción se componía con una guitarrita, con un bajo o con lo que fuese pero siempre tarareando la melodía. La idea era que funcionara bien en cualquier estilo. Son canciones populares que podríamos cantar sólo con una guitarrita. No empezamos zapando, buscando un arreglo de batería o un riff para la guitarra. En función de la melodía fuimos anexando los arreglos. Hasta el momento no habíamos llegado a dominar el género pero a partir de que incluimos "Un beso y una flor" de Nino Bravo comenzamos a iniciar un proceso en el que concluimos que lo que más perduraba era la melodía. Ese es un claro distintivo del punk-rock americano. Así fue que logramos este disco redondito, que tiene una fuerte personalidad. Llegamos por convencimiento propio y por sentirnos apoyados.

Carlos Dopico

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