Llegan los 40. GLUPS.
Una marica tipica acosada por el sindrome de los 40. Roberto Laumes
Soy una marica típica 38: San Judas Tadeo
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            Lo malo de echarse novio es que hay que contárselo a las amigas y poner una velita a San Judas para que reaccionen bien. Porque cualquier gay sabe que tus amigos te pueden hacer la vida imposible si no les gusta tu chico.


Sabía perfectamente que Ángel se lo tomaría estupendamente porque como tiene un  novio que es universalmente odiado pues está deseando que haya una nueva diana para los dardos de las mosqueperras. Al novio de Angelito le llamábamos la Conexa. Se lo puso Nacho en una fiesta en que no paró de decirle: ¿Cómo estás, Conexa? ¿Quieres una copa, Conexa? Hasta que el otro le tuvo que preguntar a qué venía lo de Conexa y Nacho le soltó: Conexa cara que tienes.¿cómo es posible que te aguante Ángel?


Germán era una incógnita porque no tenía nada claro que relación tenía con Santiago. Lo de Nacho era otro percal porque como salíamos mucho juntos y tenía la costumbre de desembarcar en casa a cualquier día del día o de la noche —tenía las llaves— no pensaba que le fuera a hacer mucha gracia. Luego estaban las mariliendres, pero ellas lo solucionaban todo con la terapia y los ansiolíticos y los antidepresivos.


Y no olvidemos  el tema de que Santiago había puesto a las mosque a caer de un guindo, lo que venía a complicar aún más la situación


Los cité a todos en casa para tomar una copa con la intención de que Santiago apareciera después.


Primero llegó Nacho que puso cara de sota cuando se lo planteé. ¿Pero éste no es como Urdaci? Las cosas empezaban mal, muy mal. ¿Te vas a follar a un pepero? Como se te entere tu padre, le da un síncope. A ver si es del forro de la familia. Seguro que es fan de Nieves Herrero, etc, etc, etc.


Después llegaron Ángel y Germán. Como había previsto, el primero estaba alborozado, pero la reacción del segundo me dejó con la boca abierta. Se le puso una cara de mala hostia que daba miedo y me imaginé que debía de haber tela marinera. Se puso a hablar con Nacho en una esquina, lo que  no me hacía esperar nada bueno.


Mónica y Marta dijeron las bobadas de siempre: que no había héteros y que los gays acaparábamos a todos los tíos disponibles. La verdad es que yo muchas veces me pregunto qué heterosexual podría salir con un una terapia con patas cargada de pastillas, pero ése es un tema que abordaré en otra patoaventura.


La situación era muy densa y faltaba lo peor. Afortunadamente, mientras llegaba lo peor, Mónica nos contó sus últimas experiencias con los psicólogos. Y es que Marta llevaba años con el mismo, que era un gay que le tenía prohibido dirigirle la palabra si se veían por la calle y como las niñas estaban todo el día rodeada de gays pues veía a su psicólogo más a menudo que a su padre. Lo mejor era que Germán se había tirado al psico de la Marta y se lo había contado, claro. En cambio Mónica hacía una peregrinación de consulta en consulta desde hacía años y le habían dicho de todo: que era una lesbiana frustrada, que quería acostarse con su padre, que tenía miedo a la maternidad, que tenía un problema sexual no genital y lo último que quería ser marica. Eso nos hizo mucha gracias a todos y en ese momento sonó el timbre y apareció Santiago.


Mi novio tenía una educación de Puerta de Hierro y era algo untoso, lo tengo que reconocer; si a eso le añadimos que pretendía ser educado pero distante con las mosqueperras y que Germán parecía que se había tragado la dentadura postiza, pues la única presentación que funcionó fue la de las mariliendres.


Estábamos todos como en un velatorio, sin saber qué decir. Propuse una nueva ronda de camparis con naranja para aliviar la tensión. Desgraciadamente no tenía drogas, que siempre te solucionan una papeleta de este estilo.


Estaba sacando el hielo de la nevera, cuando oí a Nacho preguntarle a Santiago: ¿Así que tú votas a la cabrona de Esperanza Aguirre? Verdaderamente, San Judas no me había hecho ni puto caso. Así que agarré la figurita de plástico que tenía encima de la nevera —de San Judas— y la metí en el congelador.


 

2006-12-25 13:36:47 GMT
Comments (1 total)
Author:Anonymous
Jajajaja.... Me ha encantado tu última patoaventura y me he sentido muy identificado con ella. Yo tb tuve un novio del PP y a mis amigos casi les da algo cd se lo presenté; lo malo es q encima este era un cabrón con patas y le mandé a la mierda inmediatamente. Lo dicho, feliz año, felices patoaventuras y feliz novio, jejeje....
2006-12-25 22:28:53 GMT
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