"Malas"
                                 Rivalidad y complicidad entre mujeres

                              Carmen Alborch

                   Mujeres contra mujeres

                             La primera relación de la mujer, ambivalente y contradictoria,
                         relación a la vez de enemistad y de amor, es con su madre;
                     después la ambivalencia se extiende a todas las mujeres,
                     próximas y lejanas, amigas, hermanas, hijas, compañeras
                      de trabajo o de grupo social. El conflicto es vivido también
dentro de cada una, dice Marcela Lagarde.
                            Cualquier mujer es una enemiga en potencia: cada una disputa
                a todas las demás un lugar en el mundo a partir del
             reconocimiento del hombre y de su relación con él,
                             de su pertenencia a sus instituciones sociales y al amparo
del poder.

                            La rivalidad, el enfrentamiento entre mujeres ofrece algunos
                             ejemplos clásicos. Comenzaremos por las diosas. Con motivo
                       de las bodas de Tetis y Peleo, se reunieron en un banquete
                    los dioses del Olimpo. La Discordia, que no fue invitada,
      dejó una manzana entre la fruta con la siguiente
     inscripción : "Para la más hermosa". Afrodita,
        Hera y Atenea lucharon por ser la más hermosa.
         Prudentemente, Zeus no quiso juzgar el asunto, y
                          pidió que fuera el príncipe Paris quien decidiera la cuestión.
  Las diosas bajaron al monte Ida y mostraron
                     sus encantos al príncipe...Además, Hera le prometió que,
   si la nombraba a ella, lo convertiría en dueño
                  del mundo; Atenea le ofreció ser invencible en la guerra.
   Afrodita le prometió a la mujer más hermosa.
                      El famoso Juicio de Paris se resolvió a favor de Afrodita :
ésta le concedió a Helena y así comenzó
                 la Guerra de Troya. Afrodita estuvo siempre de parte
 de Paris ,pero Atenea y Hera se convirtieron
en enemigas implacables de los troyanos.
         No será necesario explicar a qué conduce el mito.

    El mito de la mujer vencedora en virtud de su
            maternidad se muestra en el ejemplo bíblico de Lía y
             Raquel. Amabas, hermanas, fueron esposas de Jacob,
pero éste desdeñó a Lía -la de los ojos
               apagados- y no la amaba; prefería en cambio a Raquel
-hermosa y de bello aspecto-.Desde
el punto de vista humano, así debería ser;
pero la mentalidad judeocristiana propone
                  como esencial la maternidad .Así las cosas, Yavé
           hizo a  Lía fecunda, y convirtió en estéril a Raquel.
                      El premio de la mujer es la maternidad. La historia de las
dos hermanas continúa: entregan a sus
                         propias criadas para que le den más hijos, considerándolos
   suyos, y no niegan que "luchas sobrehumanas
he reñido con mi hermana".

                      La belleza siempre ha estado relacionada con la mujer
; la mujer es, por definición , bella.
       En la actualidad, el bombardeo de modelos de
mujer físicamente perfecta es brutal.
       Muchas mujeres tienen ese modelo sumamente
   interiorizado y el físico obsesiona sus vidas.
                            Es este aspecto de la feminidad el más palpable,
   el más claro, cuando hablamos de rivalidad
                    y competitividad: más que ser  la buena, la inteligente
o la divertida, debes ser la bella,
           la diosa.El mito de la belleza, con nueva tiranía,
               ha sido profundamente estudiado por Naomi Wolf.
 

(páginas 24,25,26).



 
 

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