Demons and Angels
By Aika Hearts

 

Pairings: Pre (1+4) (2+3) Post (1x2) (3x4)

Disclaimers: No poseo, no demanda.

Warnings: Yaoi, AU, angst, acción, guerra...mmm...mundo automatizado o algo por el estilo. Estilo complejo.

Notas: Dedicado a Horo Horo. Gracias por la ayuda y las sugerencias.

 

Demons and Angels.

The Series Arc.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&

 

Hace miles de años, el lugar que se conoce ahora como Tierra era poblado por seres celestiales que hoy en día solo se ven en cuentos e historias bíblicas. La Tierra era poblada por ángeles y demonios. Como siempre ha existido, el bien y el mal en una disputa interminable...en aquellos días, un demonio y un ángel confabularon para que la Tierra desapareciera, obligando a ambos de sus clanes encontrarse. Los Ángeles no gustaban de los Demonios, para ellos, los demonios eran criaturas peores que las rastreras que existían, llenos de maldad y la sola sed de sangre y destrucción. Para los Demonios, los Ángeles eran criaturas infernales que no merecían ser ni siquiera vistos, no trayendo vida, sino muerte. Las creencias entre ambos variaban, pero tal vez ninguna sería la acertada.

Miles de años pasaron para que alguno de los clanes se encontrara. Pero finalmente, después de siglos de permanecer separados sin ningún contacto, ambos clanes se encontrarían y comenzaría una guerra desastrosa para ambos. La guerra se hizo más cruel y sangrienta, la guerra se hizo la destrucción de todas las razas existentes. Ambos reyes, al ver la destrucción fatal y el final por venir, decidieron salvar a su único heredero y el prometido de cada uno. Encerrando sus almas en burbujas ajenas a la destrucción que estaba ocurriendo. Las almas y esencias de los herederos viajaron lejos, se perdieron sobre el tiempo...

Ambos reyes, pensando que, si alguna vez volvía a reynar algo sobre la tierra, sus herederos despertarían y reclamarían la tierra que les correspondía. Y entonces, los miembros de cada clan volverían a la vida...

Sin embargo, ninguno de los reyes imaginaba que el contrario había pensado en lo mismo...

 

Solo un paisaje de desolación, destrucción y muerte cubrió la tierra por miles de años más...hasta la llegada de los dinosaurios, las criaturas, el hombre...

Millones de años deberían pasar para que ambos herederos volvieran a hacer su aparición sobre la tierra, ahora comandada por humanos mecanicados que mantenían la opresión entre ellos. Tiempos de rebelión, tiempos de lucha por la libertad, tiempo de personas dispuestas a morir por ideales, tiempo de derrocar...

 

 

&&&&&&&&&&&&&&&&&&

 

 

Intro.

 

Here with me.

Dido.

 

Oscuridad, nubes oscuras se arremolinan por todo el lugar. Una luz azulácea que se refleja en un espacio parecido al metal pulido, un tanto y luego otro mas. La luz fugaz azul que viene y va sobre la superficie, parecida a la de un rayo cayendo y rompiendo la oscuridad, dejando notar que se trata de letras.

 

 

I didn't hear you leave

I wonder how am I still here

 

 

La primera palabra formando Demons...la segunda palabra formando Angels.

El ambiente oscuro, aún la luz de los relámpagos que deja espacio a imágenes amarillentas luego de una guerra. El vacío del suelo, la tierra revuelta, un banderín volando lejos y las nubes vuelven a juntarse.

 

 

And I don't want to move a thing

It might change my memory

 

 

Un relámpago más vuelve a iluminar la imagen, la tierra manchada de líquido no siendo agua, el líquido rojo que se riega, más una espada clavada sobre la tierra revela la guerra.

Un solo haz de luz y una esperanza en manos de dos criaturas distintas, una burbuja que vuela lejos.

 

 

Oh I am what I am

I'll do what I want

But I can't hide

 

 

El espacio se apresura un poco más como si miles de luces amarillas, doradas, beiges, claras pasaran en un segundo demostrando el avance distinto del tiempo. Muchos años después, más tarde de eras, como el correr de un tren bajo las luces de la ciudad. La situación actual de la tierra es deprimente. Máquinas volando por doquier, criaturas más allá del horizonte resguardando dos torres. Ninguna luz y las nubes negras sobre el cielo.

 

I won't go

I won't sleep

I can't breathe

Until you're resting here with me

I won't leave

I can't hide

I cannot be

Until you're resting here with me

 

 

La cabellera castaña volando detrás de él sostenido en una trenza cuando su cuerpo giraba para parecer al frente, sus ojos violeta enfocados en algún punto buscando algo, dos pendientes en forma de cruz y su traje negro notándose solamente de la parte superior de su cuerpo, cuando sus ojos giraron a su lado para ver la pequeña piedra de color violeta sostenida de su cuello.

La cabellera castaña más corta, moviéndose ligeramente a un lado con su mano cuando su vista giraba ligeramente al tablero que se colocaba frente a él y sus ojos verdes se enfocaban en la pantalla para continuar con su trabajo. Su vista bajó momentáneamente y sus manos detuvieron.

El cabello castaño oscuro que se movía ligeramente con el viento venido de ningún lado, los ojos azul cobalto y el entrecejo fruncido antisocial cuando su cabeza giraba ligeramente a un lado ajustando el arma que llevaba entre sus manos y su mirada se detenía lejos buscando algo.

Su vista baja, sus ojos azules alzaron ligeramente y su cabello rubio se notó al haz de luz formado, una pequeña flor sobrecogida con ambas manos y su traje blanco con ambos pies descalzos, casi las lágrimas derramadas sobre los pétalos suaves de la flor sobreviviente.

 

Escenas Flash.

 

El vehículo del joven de ojos violeta que se mueve al lado con gran velocidad, la determinación en su rostro cuando la máquina gira para golpear contra el suelo.

El sistema plantado frente al joven de ojos verdes cuando los datos recorrieron rápidamente la pantalla y una explosión sobrevino por detrás.

Pequeñas explosiones detrás del joven de ojos azul-cobalto cuando su cuerpo pegó contra el suelo y su cuerpo encorvó ligeramente hacia el frente y su arma se disparó varias veces contra algo imposible de ver.

La destrucción de uno de los edificios, el derrumbe inevitable y los lamentos lejanos que sonaron en sus oídos, sus rodillas se doblaron y sus manos se agitaron fuerte hasta tapar sus oídos ante la frustración, su mirada con determinación echando a correr lejos.

 

 

I don't want to call my friends

They might wake me from this dream

And I can't leave this bed

Risk forgetting all that's been

 

 

Duo -El surgimiento de un arma venida de laa nada, cuando sus manos alzaron la pistola hacia una criatura gigantesca.

Trowa -El vehículo derrapó lejos y las bombass detrás de él estallaron simplemente enviándole lejos por la velocidad.

Heero -pudiendo colgar de una cuerda solamentte su cuerpo azotó fuerte contra la pared de piedra.

Quatre -sus ojos cerraron herméticamente ante la destrucción alrededor suyo al casi ser embestido por una sanguijuela gigante.

Heero -a la vista de una persona con los ojoss cerrados fuertemente, corriendo a toda velocidad hasta la persona y cogiéndola fuertemente de la cintura escudándola con su cuerpo cuando raspa contra el suelo.

Trowa - el vehículo resonando y un vehículo aapareciendo frente a él, ambas naves chocan con gran fuerza.

Duo - su vehículo envestido haciendo derrapar el suyo fuertemente, golpeándolo contra el suelo.

Trowa y Duo - ambos extraños se miran, al final, ambos en el mismo vehículo.

 

La fuerza de las explosiones, los humanoides atacando fuertemente las ciudades restantes, los humanos corriendo por doquier, líderes de los frentes, Treize, Une, Master O atacando por su lado cada uno de los peligros. Simbiontes arribando en naves automatizadas con partes vivas, alfamega y alfabeto, ambos sistemas adquiriendo formas distintas para atacar a sus enemigos. Disparos y muerte, rios de sangre corriendo alrededor, la frustración en los ojos de los miembros de cada frente.

 

 

I won't go

I won't sleep

I can't breathe

Until you're resting here with me

I won't leave

I can't hide

I cannot be

Until you're resting here with me

 

 

La destrucción de las torres, las luces extinguidas, las naves cayendo. El frente derrotado o salvo?.

Duo - El grito emitido a todo pulmón con evidente ‘No’ en sus labios, la frustración en su rostro y las lágrimas corriendo abajo.

Trowa - La explosión cercana y la pérdida de datos en la pantalla, la penetración de simbiontes y el resguardo de él por saltar fuera en la ventana.

Heero - El salto grave a través de la zanja, la destrucción de la nave por el explosivo lanzado lejos desde sus manos con gran coraje.

Quatre - la utilización del cristal azul que ccolgaba de su pecho, el coraje en sus rasgos cuando una luz azul salió del cristal iluminando todo el panorama.

 

Las aguas turbias alzandose a los lados con gran poderío y atacando. Simbiontes, humanoides y humanos por igual. Las nubes negras y las alimañazas y sanguijuelas saliendo por doquier como enjambres embravecidos. Los gritos de los sobrevivientes El desgarro de la ropa, los azotes de los que rigen la tierra, la ciudad de viene abajo, el panorama con fuego y destrucción.

 

 

I won't go

I won't sleep

I can't breathe

Until you're resting here with me

I won't leave

I can't hide

I cannot be

Until you're resting here with me

 

 

Las últimas palabras El ultimo riesgo. Las lágrimas derramadas más allá. Con puños golpear sobre el suelo cundido de sangre derramada. No querer ver más, ojos cerrados y gritos ahogados.

Duo - corriendo a velocidad por el piso de piedra, sus pies corrieron hacia la nada, el piso se vino abajo junto con él mismo, su mano se alzó lejos al ver que pronto llegaría su fin en su caída.

Heero - correr a velocidad hasta llegar a donnde se encontraba el otro joven su mano que se estira desesperadamente por alcanzarlo, ambas manos chocando entre si, miradas que se encuentran.

Quatre - el piso se desmorona frente a él, unaa sola mano sujeta una baja suelta de la torre que se viene abajo, su esperanza fuera, sus ojos se fijan arriba a sus últimas fuerzas.

Trowa - una cuerda como la última esperanza, más allá ondea hasta que es alcanzada, el otro joven punto de caer de una de las torres, su cuerpo que se agita con gran maestría, la mano del joven se suelta, el alcanza a llegar antes, cuerpos que se encuentran en un calor familiar.

 

 

El espacio es detenido.

La oscuridad reinante.

Las sombras se levantan.

Detrás de cada humano surgen alas.

Alas blancas de ángeles, con plumajes puros y suaves.

Alas negras de murciélago, con pieles suaves y negras.

La guerra de ambos clanes comienza.

 

 

I won't go

I won't sleep

I can't breathe

Until you're resting here with me

I won't leave

I can't hide

I cannot be

Until you're resting here with me

 

 

Encuentros, dos clanes se encuentran como después de años, sufrimiento, guerra, destrucción. Las aguas se agitan, el cielo rompe con luz nueva, la oscuridad lucha contra ella misma.

Duo - las alas surgen de su espalda, alas negras y un traje distinto hace aparición sobre su cuerpo, con cinturón de oro, vestimenta larga y guantes altos negros, su rostro angelical toma forma de dulzura, la separación del amor por parte de sus guardianes. La mano que se estira en frustración, la separación.

Heero - alas surgen en su espalda, alas blanccas y suaves de plumaje único, túnicas blancas largas y la insignia de un reyno, su cabello se mueve ligero con su luz, la separación del amor cuando su mano se estira al ser llevado su corazón lejos.

Trowa - alas negras surgen en su espalda, túnnica negra y cinturón de oro, insignia del reino, una lanza toma posición en su mano, criaturas angelicales con alas blancas surgen de la nada para atacarlo y separarlo del amor.

Quatre - alas blancas surgen en su espalda, túúnica blanca y cinturón de oro hacen si figura resurgir con el símbolo de un reino. La piedra azul resplandece cuando varios seres igual que él se posicionan delante de él y lo separan de su amor. El grito desesperado en su pecho.

 

La muerte y la guerra solo traen mas muerte y más guerra. Los clanes en pelea, la lucha eterna, las espadas chocando unas con otras, los gritos enfurecidos de guerreros, la sangre corriendo a través de las tierras. Ambos reales se niegan al combate. Solo una opción.

 

Trowa - la caída de su arma, una lanza que attraviesa su pecho, la última mirada al amor que se pierde lejano, su cuerpo cayendo.

Quatre - el grito desesperado, el amor cae, suus brazos se aferran al cuerpo de su amor caído.

Duo - soltando el abrazo, agitándose fuera de las ataduras del amor, el otro joven inerte, lazos que lo atan y lo llevan lejos, el último llamado de sus labios, sumergido dentro de las aguas. La última mirada al azul, su piedra que resplandece y opaca.

Heero - el abrazo perdido, su cuerpo agitado,, las lianas llevándolo lejos, su amor perdido, sus brazos aprisionan el cuerpo inerte del amor.

 

 

 

Todo el espacio se vuelve negro.

El título aparece nuevamente.

 

‘Demons and Angels’

 

 

 

 

El Presente.

Arc. 1.

 

 

¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤

 

 

---Año 3515---

 

Después de la guerra del fin del mundo.

 

New York.

 

"Después de todo...creo que esto no avanzará para bien" dentro de una fortaleza escondida de todo aquello que estuviera fuera, sobre las calles o sobre los cielos, en la tierra o en las aguas. El lugar era alumbrado escasamente por lámparas de mano y alguna vela. Sin necesidad de ser detectados por ninguno de los de fuera. 5 personas se congregaban alrededor de una mesa de madera, toldos vacíos y baldes grandes a su alrededor resguardando, el piso escasamente pulido ensuciado por el lodo de las botas. Tres de las personas se mantenían cerca de la mesa, dos sentadas y una de pie con una sola mano encima de un plano. Las otras dos se mantenían un poco más alejadas con los brazos cruzados.

"Siempre lo hemos sabido Treize, siempre hemos sabido a que nos arriesgamos" uno de los que se conservaban al margen, cerca de las sombras hizo su aparición adelantando pasos, sus brazos cayeron a sus lados y sus ojos azules y su cabello rubio largo lo distinguió como uno de los oficiales a cargo de la unidad.

"Lo sé" el que nombraban Treize, de cabello corto avellanado, ojos claros y piel castaña, físico atlético y buen porte sonrió irónicamente. "Pero aún creo que es muy joven" el repuso con un aire de seguridad.

"Mi juventud no tiene nada que ver." La otra figura que permanecía sobre las sombras hacía su aparición. Con un flequillo alfrente algo alborotado y su cabello castaño largo cayendo a sus espaldas amarrado justamente en una trenza desarreglada. La piel crema-blanca y ojos anchos violetas, un traje negro de cuero entallado a su figura delgada pero bien formada, dos aretes en sus orejas en forma de cruz, y un dije con una piedra sobre su cuello. La misteriosa piedra negra que solo reaccionaba a él. "Bien sabe que poseo la habilidad, cual es el verdadero motivo por el que no desea que vaya Sensei Treize?" el atisbó una ceja levantándola con cierto aire de frialdad.

"El peligro", Treize hizo una pausa y señaló el plano. "Aquí, existe una compuerta especial, el mecanismo para abrirla se debe descifrar, pero si por alguna razón no se lograse y se diera mal el código, volaría en mil pedazos toda la zona que conocemos como New York, es decir, desaparecemos del mapa, como ha pasado ya con Manhatan, Kyoto, París, e incluso lugares completos como Inglaterra, Italia y China" Treize hizo una pausa para apretar la punta del lápiz contra el papel. "De ellos ya no queda nada. Todas las rebeliones fueron acabadas". El mantuvo su calma solo reflejada en la fuerza y el quebrar ligero del lápiz.

"Pero todos sabemos que no tenemos otra opción" una de las voces de la mesa dijo con calma. Un joven de cabello corto, de piel morena y cabello chino, ojos medianos y porte de soldado froto ligeramente con su dedo la zona que debían arriesgarse a pasar. "Coincido con Duo" el dijo casi calladamente.

 

El joven de cabello largo quien habían hecho referencia giró su cabeza y su mirada ligeramente. Cerrando sus ojos en silencio el volvio a observar dentro de su cabeza el plano detallado. Uno de sus más allegados amigos, el que formara el miembro número 6 del régimen de la rebelión shisiku había muerto para lograr traer los planos hasta ellos. Aquél día significó una gran pérdida. El sabía bien que lo que menos deseaban era tener otra, pero tampoco se podían quedar tan tranquilos sin que el sacrificio de su aliado hubiera valido de nada. Duo abrió sus ojos aún sin decir palabra. Los demás se habían mantenido en un silencio incómodo.

 

"Hagámoslo" la quinta persona perteneciente abrió la boca por fin. Con pocas palabras pero lo suficientemente determinadas para los otros girar. Un hombre viejo de aspecto peculiar, con nariz grande, una cicatriz pasándole el ojo, cabello lacio en forma de hongo exagerado y una voz demasiado nasal. Se cubría con una bata blanca pareciendo un científico.

"Bien" el rubio de cabello largo sonrió en ligera aversión. "Muller, prepare el vehículo" de inmediato, el joven de piel morena tomó la orden y se encaminó. "Duo, prepare sus armas" asintiendo con la cabeza, el joven de trenza larga desapareció tras los pasillos. "Treize...nos apoyará?" inseguro aún de la reacción del comandante principal.

"Debo de" Treize se quedó un momento más callado observando el plano. "Vamos Millardo" el dijo por fin acompañando a su compañero fuera del cubículo. "G’s si algo sucede, active la bomba" el advirtió ondeando su mano atrás.

 

G quedó en la habitación solo por un momento. Luego de ello pasó a la sala para preparar la salida de sus aliados.

 

¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤

 

Canadá, Ottawa.

 

"Te has comunicado?" uno de los hombres reunidos en un cubículo pequeño preguntó apresuradamente cuando observó a otro entrar silenciosamente. El hombre que acababa de entrar bajó la cabeza y la movió negativamente apesumbrado. "Ya veo, perdimos a otro elemento..." el hombre murmuró entre dientes. "Bien, solo poseemos los planos, pero necesitamos ser certeros, es nuestra única esperanza." El acotó a los otros, luego dirigió su vista a uno que permanecía un poco alejado. "Está listo?".

 

La figura de atrás cabeceó afirmativamente y adelantó pasos, revelando ser un joven de aproximadamente 15 años de edad, cabello castaño claro echado hacia al frente casi cubriéndole la mitad del rostro, uno de sus ojos visibles color verde-esmeralda, la piel castaña y el rostro afilado. Su figura delgada llevando un traje negro entallado que revelaba su torso marcado igual a su pecho y brazos, a pesar de ser tan joven.

 

"Si" el dijo casi estoicamente con la mirada posada en ningún lado.

"Deberemos apegarnos a los planos" un hombre de cabellos blancos y bata larga habló entonces, su vista que corre a través de la habitación para toparse más que con los otros, con la mirada determinada del joven de cabello castaño.

 

Trowa había perdido atrás a toda su familia en un accidente, el había quedado abandonado y huérfano entre escombros y él lo había hallado atrás. Entrenado bajo los regimenes más fuertes, el se había convertido en un arma potencial del frente sunkokai, con la estrategia siempre dirigida por Master O, que había dirigido la rebelión del flanco de Otawa desde hacía años atrás. Ellos deberían de viajar hacia la base que se encontraba en lo que antiguamente se conociera como Estados Unidos, resguardada por miles de simbiontes mecanizados. Era peligroso, pero había tan pocas esperanzas de sobrevivir como quedarse con brazos cruzados, además, Trowa siempre había mostrado un potencial mayor a cualquier que hubiesen conocido. Sería un riesgo, pero habría que tomarlo.

 

"Qué tantas probabilidades hay Master O?" un joven de cabello corto y ojos pequeños analizaba el plan mirando de soslayo a su superior.

"Mínimas, las estadísticas no importan. Nos arriesgaremos" el concluyó. Enderezándose el fijó la vista en todos. "Trant, prepare el vehículo, profesor S, listo con los controles. Trowa, arme su equipo" con un movimiento de cabeza afirmativo, todos se retiraron entre las sombras.

 

¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤

 

Centro de EEUU.

 

"Sucede algo?" un hombre grande, de cabello y barba castaña oscura y con un traje casi estilo árabe entraba a la habitación silenciosa.

"Rashid" el muchacho contestó entre las sombras.

 

Sus ojos estaban clavados hacia la torre de control que se alcanzaba a ver desde su habitación, la torre de control de los humanoides mecanizados. Con lámparas grandes que alumbraban cada punto, como si se tratara de una cárcel, las luces iban y venían, las máquinas patrullaban y cada uno de los humanos que coexistían apenas en esas circunstancias era marcado con un código para ser reconocido. Eran mantenidos como esclavos y retenidos según sus habilidades o intelecto. El era uno de los humanos retenido por su habilidad casi empática hacia otros humanos. Su registro y marca estaban en su pecho un código secreto y marcado mayugando su piel blanca, el llevó su mano hacia su cabello y lo repasó incómodamente unas veces antes de observar la bandeja que sostenía su fiel.

 

"Debe comer algo Quatre-sama" el hombre grande se sentaba al lado de la habitación casi vuelta celda del jovencito, la luz de uno de los lamparones se filtró por su ventana revelando un cabello rubio platinado, la piel blanca y los ojos grandes aqua profundos, los rasgos finos y su cuerpo delgado, sus ojos apagados en su mirada clavada sobre el suelo.

"No tengo apetito Rashid" el masculló atrás ligeramente poniéndose de pie, sobre su cuerpo un batón largo de algodón color blanco ceñido por la cintura y suelto, en sus pies sandalias, la marca de su registro sobresalía ligeramente por sobre la tela. Sus manos se sostuvieron en el borde de la ventana de piedra mientras el viento frío abanicó su cabello y rostro.

"Quatre-sama" Rashid se puso de pie dejando la bandeja con el alimento al lado sobre la silla. "Yo sé que la muerte de su hermana Iria lo ha afectado, pero debe entender que ella no desearía que terminara de esta manera" Rashid puso su mano sobre el hombro del joven rubio.

 

Quatre bajó su mirada en pesar, suspiró ligeramente y su corazón dolió, pero él tenía razón. "...Si..." Quatre soltó las palabras exhalando pesadamente. Se sentaba entonces una vez más sobre la colchoneta mientras Rashid se encargó de pasarle las cosas para que comiese.

Hacía unos días, la única de sus hermanas que quedaba con él había muerto por un ataque de los humanoides a la base de los simbiontes, creaciones y en guerra, controlando absolutamente todo lo existente, ella había formado parte de una de las rebeliones humanas, Quatre habría querido ir, pero ella había dicho que era peligroso, que era mejor para él quedarse, si algo le llegaba a suceder a ella...el debería seguir con el legado. Y ese día que tuvo que quedarse, ese preciso día, ellos se encontraron en medio de la batalla entre ambas peleas y perecieron.

Quatre cerró sus ojos al recuerdo de su hermana llamándolo por esa última vez, aunque no había estado junto a ella, pudo sentirla claramente. Ella se había despedido de él con un beso en la frente, pidiéndole que jamás se rindiera. Era tan vívido como si hubiera estado allí. Su corazón se entristeció, sus ojos abrieron melancólicamente. El rubio llevó el primero bocado a su boca obligándose a si mismo a comer y permitir que los alimentos hicieran parte de él. El comió el pan a bocados pequeños, tomando sorbos de leche para pasar el bocado. Sin embargo a su esfuerzo. Su estómago rechazó la comida casi inmediatamente. Quatre sintió su estómago revolver y volvió el estómago, ayudado de manera rápida por Rashid quien lo sostuvo casi en el aire. Quatre terminó con espasmos ligeros y su respiración casi agitó. El esperó un momento antes de enderezarse y salir fuera del agarro de Rashid.

 

"Estoy bien, Rashid" el dijo secamente retirando los brazos que le sostenían y sentándose llanamente sobre la colchoneta acomodada en el rincón. "Déjeme solo por favor" Quatre giró su cabeza lejos ocultándose nuevamente en la oscuridad.

"Como diga Quatre-sama" esta vez, Rashid no quiso oponérsele a su deseo. El simplemente recogió los trastos casi llenos de comida y se retiró. Un haz de luz volvió a pasar a través de la habitación iluminando sobre el suelo.

 

‘Nunca te rindas Quatre...nunca....’

 

Las palabras de su hermana Iria pasaron por su memoria como si ellas volvieran a regresar a él a decirle algo. No, el no se rendiría por nada. Pero el no estaba haciendo mucho quedándose ahí como sirviente y esclavo de los humanoides, el debía hacer algo más por todos, la gente, sus amigos, sus conocidos...Quatre frunció el entrecejo ligeramente, la determinación hizo un haz de luz dentro de sus ojos cerúleos. La última luz pasó cerca de su ventana y el centinela se retiró en la oscuridad. El observó ligeramente asomado por la ventana de piedra, el suelo no se encontraba más que a una escasa distancia, el podría bajar. El buscó nuevamente el tabique fuera que hacía tiempo había utilizado su hermana. Empujó y abrió. El echaba una última mirada hasta desaparecer detrás de la entrada y salida oculta.

 

¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤

 

Hokaido. Japón.

 

"Has estado muy pensativo" su vista anteriormente fijada sobre el cielo y el firmamento lleno de estrellas giró atrás para toparse con la oscuridad y la única persona que se sostenía allí. Sus ojos profundos brillaban con la escasa luz existente dentro de la habitación.

"Aa. Hai" el afirmó fría y secamente volviendo su vista al mismo punto fijo de las estrellas. Hacía tanto tiempo que la luz del sol no alumbraba la tierra...más de lo que él pudiera recordar. Y los únicos luceros que conservaban brillando eran las estrellas lejanas, fuera de ello no conocieron otra luz mas que la de los reflectores y lámparas de simbiontes y humanoides mecanizados.

"Tu no conociste la luz del sol, ni siquiera nosotros que ya somos viejos, ni siquiera nuestros abuelos. Ella se extinguió ya hace muchos años. Ojalá pudiésemos regresar todo a como era antes, pero eso no puede ser, solo podemos mirar hacia un futuro que no garantiza nada Heero. Recuerde eso." Diciendo eso, la figura desaparecía tras la puerta repitiendo en voz alta para si ‘hay que luchar por lo que creemos, la vida no está comprada, morimos por nuestros ideales...’.

 

Heero se quedó un momento más callado con la vista fija a la puerta por donde había salido. J’ era un doctor humano famoso, registrado por los simbiontes tiempo atrás para probar armas y experimentos avanzados en los demás humanos. Heero era un humano desde que él tuviese memoria, sus padres habían muerto atrás y ni siquiera los recordaba, en ese tiempo, J’ lo había recogido y lo había entrenado y criado. El nunca había sido registrado, pues J’ lo mantenía bien oculto. Heero era regularme un tipo estoico y de corazón helado. Al menos eso aparentando ser. El no había tenido ningún amigo realmente y ahora, el se enfrascaría en una misión para cortar totalmente la base de los humanoides en Estados Unidos donde conservaban una base importante. El tiempo para llegar allí sería de 45 cientimutos, la media utilizada en ese lugar. Era realmente un tiempo breve. Viajarían por debajo del agua que aún poblaba la tierra, ya no en la misma inmensidad, por las tuberías de agua que se encaminaban por debajo de todas las bases despistando radares y alimañas de tamaños realmente gigantescos que las habitaban. Lo habían hecho tiempo atrás y lo harían esta vez como una rutina casi.

De él dependía gran parte de la misión, entrar al sistema, bloquear, obtener datos cruciales y destruir. No podían fallar.

El se puso de pie entonces y salió de la oscuridad de la habitación. Los demás se preparaban ya con trajes especiales y ajustando mecanismos y armas por si eran descubiertos. J se mantenía de pie cerca de un tablero de control y giró al ver a su joven pupilo entrar.

 

"Mie, es aquí Heero, aquí debe entrar, a este lugar debe llegar" el señaló las pautas sobre el tablero, cada pedazo de información era totalmente archivada dentro de su cabeza con gran precisión.

"Misión aceptada" el dijo fríamente atrás para recargarse sobre una de las paredes.

"Alex, arriba con los explosivos y las máquinas" J ordenó, el era la cabeza de todo, si a él le sucedía algo, sería la dama Une quien le seguiría en mando. A pesar de ser una mujer, era totalmente veterana y entrenada para mantener el mando y la unión de todo el equipo.

"J’s, el transporte es listo" Une anunció entrando aprisa y lanzando un chip mecánico hacia J’ quien lo recibió meramente.

"Este es el chip Heero. Ve." Tras la orden, el jovencito estoico de aproximadamente quince años, estatura media-baja, cabello oscuro castaño desarreglado, piel castaña e intensa mirada cobalto cabeceó en la orden y se perdió entre las sombras.

 

Une sonrió atrás a J y desapareció con el resto de su tripulación.

 

Todo el escenario estaba puesto.

 

¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤

 

New York.

 

"Dentro de 3 tiempos llegaremos a la base central de EU" Muller avisó por el portavoz hacia los demás miembros de la tripulación que permanecían en una supuesta calma en el cuerpo de la nave.

 

Treize vigilaba los datos y los planos en un absoluto silencio, Millardo veía de vez en vez los monitores, Duo permanecía sentado mirando fuera el agua corriente que sucedía una tras otra. Dentro del agua todo dependía de la destreza de Muller. No porque los demás no supieran comandar la nave. Más porque él era el mejor cuando de eso se trataba.

 

"Ninguna alimaña a la vista" Millardo afirmó rompiendo el silencio crudo que mantenían. Treize volteó a verlo un momento antes de asentir con la cabeza, tal vez era mejor hacer algo de conversación para eliminar la carga de tensión de ellos.

"Esas sanguijuelas gigantescas" el rió con sarcasmo ligeramente. "Y pensar que siglos atrás solo eran pequeños insectos...es increíble como las cosas cambian. Pasamos de ser una raza ‘superior’ a una raza por debajo del estándar ahora establecido" el sonó tan irónico.

"Fue nuestra propia causa, nosotros creamos las máquinas, nosotros les dimos razón, nosotros las combinamos con nuestra propia raza y creamos a los humanoides mecanizados. Los simbiontes son más una pena" Millardo acotó recargándose sobre una de las paredes.

 

Treize supo que él tenía razón, años atrás, la humanidad controlada por hombres había dado paso a la creación de su propia destrucción. Quien lo pensaría?, incluso muchos, pera pocos les habrían hecho caso. Si ellos supieran todo el mal que se causaba ahora, jamás lo habrían puesto en marcha.

 

"Igual que con la clonación" la voz joven vino desde atrás, Duo saltó de la barda donde se mantenía sentado calladamente y se acercó casi furtivamente hacia el plano. "Los simbiontes fueron creados por clones combinados con máquinas, era un error, sin embargo sucedió" el se encogió de hombros simplemente. "De nada vale ya, las cosas están hechas". El ondeó su trenza hacia su espalda y esperó, el agua se tornaba turbia cada vez más, eso quería decir que ellos estaban cerca.

"De nada vale quejarnos ahora. Actuemos" al final, Millardo acotó a ambos que solo asintieron secamente con la cabeza.

 

Cuando la habitación de la nave conservaba su silencio, un remolque vino, sacudiéndolos por completo, Treize logró sostenerse de la mesa, Millardo cayó hacia atrás cerca del tablero, Duo reaccionó para sostenerse de una manija. La nave dio un vuelco nuevo y comenzó a temblar peligrosamente, los censores se activaron al instante con señal roja de peligro. La nave volvió a temblar una vez más. Treize se ajustó a su espacio activando el mecanismo de las botas que le servían para conservarse en pie, Millardo y Duo hicieron lo mismo y rápidamente ocuparon las cabinas correspondientes.

 

"Una sanguijuela nos ha detectado!!" Muller bociferó para ellos cuando la nave volvió a estremecerse.

"Activar campo de energía" Duo colocó sobre sus ojos unos lentes gruesos azules que enviaban frente a él los datos necesarios hacerca de sus movimientos, integrados a su vez por unos auriculares cubiertos de material liviano y accesible, logrando escuchar tanto fuera como dentro de la nave. Apretando el control principal para aparecer una pantalla escáner en tercera dimensión frente a él y tomar control de alguna parte de la nave.

 

Millardo y Treize hacían lo mismo desde su cabina.

 

"Activar ondas supra-sensoras" Millardo convocó para todos enterarse de cada movimiento.

"Activar sistemas de propulsión alterno" esta vez, fue Treize quien actuó.

 

La nave volvió a dar un vuelco nuevamente, todo se estremeció y el sistema eléctrico se perdió casi completamente.

Muller por su parte observaba todo perfectamente. Las aguas estaban demasiado turbias, las partículas se habían enclaustrado alrededor de la nave, y en la escasa visibilidad, solo se notaba en alguna ocasión algo negro que se desprendía de la nada y golpeaba la nave. Uno fue visto muy claro, el agua turbia al frente se abrió para dar paso a una quijada gigantesca, los dientes afilados resplandecieron cuando la boca infernal se abrió delante de ellos, una vista grotesca y Muller solo pudo temblar un momento para reaccionar.

 

"GIREN!!!" El gritó a los otros y la nave giró lejos de la mordedura mortal, más la sacudida dañó el sistema de campo de energía.

"Campo de energía dañado al 90%, debemos salir de aquí ahora" Duo advirtió con un tono más agudo.

"Envestida por la izquierda!!" Millardo convocó demasiado tarde, la nave fue golpeada con fuerza y los censores superiores se averiaron por completo. "Censores superiores en 0% de capacidad"

"Muller contando" Treize advirtió aferrándose a mantener el control.

"Un tiempo, punto y tiempo, cuarto y tiempo..." La cuenta continuó hacia atrás con la tensión de todos, si no lo lograban, sería el fin y todo el esfuerzo se habría ido hacia la basura...

"diez y tiempo..." La última barrera comenzaba a pasarse.

"Activar sensores de sonido ultrasonicos para interferencia" Duo actuó rápido, un sonido agudo invadió sus oídos dolorosamente, era la última esperanza.

"Viene!!" la sanguijuela gigantesca se precipitó sobre ellos una vez más.

"Derecha!" Millardo curveó atrás, una explosión sobrevino y todos cerraron sus ojos al estremecimiento, los censores y la energía se perdió completamente sumiendo la nave en una profunda oscuridad. Todo se conservó en un silencio sepulcral por un momento.

 

Duo abrió sus ojos en confusión, los sistemas al frente de él conservaban casi totalmente apagados, salvo algunos dispositivos o censores que tintineaban aún. El se enderezó y registró daños. La nave estaba casi al 100% dañada pero alcanzaba algo de los suministros de reserva de energía para poder dar la propulsión a sus vehículos. Duo retiró los lentes auriculares de su cabeza, el frotó ligeramente al dolor que punzaba sobre su nuca, había rastros de sangre, el golpe debió haber sido fuerte para lastimarlo. Se puso de pie y un nuevo dolor invadió su cuerpo, sus costillas estaban rotas y una de ellas parecía haber perforado su pulmón, pues al enderezarse y toser, sangre salió de su boca. Pese a todo, el se puso de pie y descansó un momento.

 

"Están todos?" el convocó a través del aparato de comunicación.

"Fli-o-lan" contesto Muller algo pausado.

"Fliolan" Millardo afirmó desde su lugar.

"Fliolan" Treize se recargó retirando los aparatos inservibles de si.

"Continuemos entonces" Duo salió de su cabina y todos se reunieron en la parte principal.

"La nave esta gravemente dañada, solo tendremos energía para expulsar sus vehículos. No se como regresaremos, luego veremos" Muller sonrió casi irónicamente a su condición. "Ahora viene la parte difícil"

"Muy gracioso" Millardo acotó con sonido sarcástico mirando de soslayo a su compañero.

"Un poco de humor no nos viene mal Milly" Muller manejó atrás indirectamente ajustando la energía restante. "Sus vehículos están listos, vayan a la plataforma de la parte superior" el ajustó los últimos detalles, apareciendo las máquinas en su pantalla 3D.

"Vamos" Treize ordenó y los tres se encaminaron a la parte superior de la nave. A través del pasillo y el elevador, la falta de energía los forzó a usar linternas antiguas que no eran detectadas por los humanoides. Ellos abrieron la puerta de metal blindado con dificultad hasta lograr entrar a la parte superior, cada uno se colocó sobre un portal tridimensional, en un instante, se notarían flotando ligeramente hasta llegar a sus vehículos. Parecidos a una motocicleta con amplios mecanismos y botones, discretas y no muy grandes, capaces de flotar sobre la tierra con propulsores antigravedad que los mantenían a flote, cada una con sus lentes correspondientes parecidos a los que conservaban dentro de la nave, colocaron encima de sus cuerpos gabardinas negras largas que era capaces de soportar algunos disparos de las armas actuales y se posicionaron para salir.

"Listos, tres tiempos para la expulsión" ajustando con sus manos los propulsores para llevar lo último de energía y que ellos lograran salir con sus vehículos, Muller se encontró observando la pantalla y configurando apresurado. "Dos tiempo, un tiempo, punto y segundo y tiempo, tercer y tiempo fuera!" el bociferó cuando las tres máquinas subieron impulsadas por la energía hacia la superficie. Muller se recargó sobre su asiento y cruzó sus brazos en el silencio de la nave. Solo le quedaba esperar, cualquier cosa que sucediera, si lo lograban habría oportunidad, si no, entonces él también estaría muerto. El mantendría la comunicación para saber los movimientos e informar su situación.

 

Las naves individuales parecidas a una motocicleta flotantes salieron expulsadas a gran velocidad, las tres posicionadas y casi juntas. Cada se contuvo en el silencio del paisaje.

Frente a ellos, la ciudad central de los humanoides mecanizados. Las nubles negras oscurecían el cielo totalmente, no dejando pasar ningún tipo de luz, las escasas estrellas que se veían era todo lo que se podía considerar bello. La neblina espesa aglutinada de espeso humo de maquinaria hacían el ambiente tóxico para los humanos. El paisaje era desolador, sin ningún rio o aviso de agua, solo pequeños hilos de agua pasaban por las calles combinándose con aceite, petróleo y combustible derramadas por doquier, las laterías y cacharros cubriendo todo el suelo, cristales rotos y pedazos de metal, máquinas descontinuadas y habitaciones que más parecían una caja de metal con un hueco por donde entraba quien viviera en ellas, las rejas se alzaban grandes e imponentes, era rejas de una energía azulada fluorescente parecida al neón que mandaba más descargas eléctricas de las que incluso un simbionte podría resistir, el sonido de la electricidad pasando con un sonido sordo, el silencio era lo más reconocible, los animales de carroña se enclaustraban en las esquinas o sobre la carne vieja que se pudría sobre la calle. El paisaje se veía en un azul-gris descompuesto con un toque de negro y cochambre. Máquinas grandes se notaban más allá de la vista, repasando sus terrenos una y otra vez, con grandes lámparas y detectores que les alertaban de presencias ajenas, máquinas que parecían desde arañas gigantescas, hasta vehículos blindados que se mantenían sobre la tierra con el aparato antigravedad, más allá aún, se extendía la gran torre que vigilaba el terreno y centro de los humanoides mecánicos. La lámpara vigía reflejaba su luz sepulcral por toda la ciudad principal. Edificios semidestruídos había cerca de esa torre maldita para los humanos, donde escasas personas podrían vivir en esas condiciones, la mayoría de esos humanos eran especiales, conocidos por sus capacidades y retenidos por los humanoides para sus fines, esclavizados y muertos quienes se revelaban, pequeñas maquinas parecidas a nanotrasportadores patrullaban los límites de la gran ciudad. Era muy difícil llegar a la torre, humanos y simbiontes lo habían intentado por años, pero todos los intentos habían fracasado, de igual manera que los intentos de los humanoides por derrocar la ciudad principal de los simbiontes, ambas especies compartiendo un mismo planeta en liderazgo, pero siempre en guerra.

 

Ellos observaron un momento el paisaje familiar, habían estado ahí veces antes, pero cada vez el paisaje era más desolador.

 

"La torre, Duo, debe ir allí" el joven trenzado giró su cabeza en la dirección de la torre imponente señalada por Treize. "Su sistema central y podrían venirse abajo, Millardo y yo los llevaremos lo más lejos que podamos de usted" Millardo asintió con la cabeza ante la afirmación.

Duo cabeceó afirmativamente y encendió su vehículo, ambos los otros hicieron lo mismo. "Nos veremos dentro de 20 tiempos, los nano-censores activados y los sistemas de comunicación igualmente" volvieron todos a asentir con la cabeza. "Mantendremos el contacto, si alguno muere, quedará para la causa. Adelante" y con esa última despedida mortal, ambos partieron hacia lados diferentes con una misión distinta.

 

Ninguno sabía si se volverían a ver, y ninguno realmente esperó salir vivo de esto.

 

¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤

New York.

 

"Estamos cerca, el sistema de la nave funciona" Trant explicó mientras la nave se acercaba silenciosamente por aire a la central de los humanoides.

"Estaremos enviando las naves automatizadas, dentro de 2 tiempos" La nave computarizada en casi todos sus sistemas habló para ellos.

"Gracias por el aviso Sis, estén todos listos" Master O dio la orden inmediatamente.

 

Atravesaron el pasillo principal de la nave y se dirigieron hacia donde los vehículos se encontraban, todos eran parecidos a autos pequeños para una sola persona, elevados con un control antigravedad que los mantenía casi a ras de suelo, de colores metálicos y con sistemas amplios de camuflaje y las barreras de capos energéticos que se formaban alrededor de cada máquina para impedir que los detectores de los humanoides pudieran localizarlos. Aún con eso, debían pasar una parte difícil. Esquivar a todas las alimañas voladoras que resguardaban desde el aire. Deberían arriesgarse. Cada uno se introdujo de un salto dentro de la máquina y activó los sistemas, lucecillas pequeñas se encendieron en señal de que todo era listo.

 

"Sistema activado" Master O comentó a los otros.

"Sistema activado" el mismo llamado en Trowa.

"Sistema activado" la joven que viajaba también con ellos abrochó sus sistemas fuera.

"Noin, mantenga la comunicación de todos" Master O ordenó desde su cabina.

"Entendido Señor."

"Propulsión fuera" Sis volvió a dar aviso cuando los sistemas preparados previamente lanzaron los vehículos fuera de la nave.

 

Un empujón y una ráfaga de viento fuerte se sintió incluso desde la cabina cuando todos resistieron la fuerza de la propulsión. El frente sunkokai estaba completo y listo para la arriesgada misión. El ambiente era turbio, las nubes espesas se concentraban incluso haciendo pesado el sistema de vuelo de los vehículos, haciéndolos inestables y más ruidosos de lo que se tenía planeado. Las alimañas no tardarían en darse cuenta de su presencia.

 

"Sistemas de silencio fallando" Trowa verificó sus controles una y otra vez. No había nada que hacer, serían descubiertos, solo les quedaba burlarlas y correr el riesgo, no había vuelta atrás.

"Sepárense ahora!" Master O convocó desde su cabina cuando un zumbido general y común conocido se escuchó por los alrededores. Las alimañazas estaban ahí.

 

Una sacudida aérea y el vehículo de Trowa se tornó muy inestable casi al grado de perder los controles. El sistema reportó una falla de 50%. Trowa luchó con el control manual para mantenerse estable, un aleteo más y su nave corrió lejos del campo donde estaba, chocando posteriormente contra el cuerpo de una alimaña mayor. Trowa maldijo mentalmente su situación y suerte. Pero no había que detenerse por eso, la misión había sido arriesgada, habían aceptado el riesgo y como fuera debía completarla.

El censor comenzó a hacer un ruido infernal dentro de sus oídos marcando el daño del sistema, la alimaña contra la que había chocado comenzó a hacer barullo alrededor de él y golpetear la nave pese a su escudo una y otra vez. Trowa mantuvo el sistema con esfuerzo, aferrándose a continuar. Sus ojos cerraron herméticamente a la sacudida cuando la nave volcó sobre el viento dando volteretas sin control, el sistema fallaba, el frente estaba a punto de caer bajo su peso y la presión, las cosas se complicaron cada momento más. Nuevamente un coletazo de una alimaña y la nave volcó venciendo la resistencia del casco, el humo tóxico comenzó a filtrarse por las rendijas pequeñas haciendo un sonido ensordecedor.

Trowa trajo el volante adelante y a atrás encendiendo los propulsores alternos hasta que la nave se estabilizó lo mejor que pudo en el aire y fue capaz de bajar a altura ras de suelo antes de ser destruida. Los sistemas se estabilizaron lo mejor que pudieron, ateniéndose a los nuevos antidetectores que habían sido colocados. El botón pulsó y le sistema se activó. Hubo un momento de silencio sepulcral...ninguna respuesta de aparente del ambiente externo. El sistema había funcionado. Trowa se obligó a mantenerse con su habitual postura adquirida, la inexpresividad en sus ojos, ni temor, ni descanso, ni satisfacción ni lo contrario. Neutrales.

 

"Trowa, nos escucha?" el sistema de comunicación funcionaba, esa era ya una ventaja. El pulsó el botón necesario para contestar.

"Aquí Trowa" su voz estoica sin ninguna emoción refleja. "El sistema antidec funciona" sus datos verificaban su nivel de supervivencia. Había rebasado incluso sus propios límites.

"Verificado, reúnanse en diez militiempos" Master O llamó a todos cortando inmediatamente la comunicación.

 

Tanta distancia que había entre cada vehículo ellos llegaron en el tiempo ordenado al punto X45, todos eran vivos. Por ahora. Cada uno colocó un casco sobre su cabeza, sabiendo a la perfección que el aire era tóxico para su supervivencia, las compuertas se abrieron y los 3 eran unos frente a otros en ese momento. Las miradas chocaron a pesar de los cascos en un silencio muerto, solo un sonido chirriante alejado de las naves autómatas que patrullaban se escuchaba. El ambiente gris, chatarra, lluvia ácida y turbio se notaba por doquier.

 

"Noin, al ala oeste de la torre principal. Trowa, al sistema central. Yo iré al ala este. No pierdan contacto" La orden dicha a distancia corta, era menos posible que violaran sus sistemas y se dieran cuenta de su ataque. Ambos asintieron con la cabeza y regresaban en este tiempo a sus vehículos. Las naves pequeñas parecidas a un auto compacto flotaron nuevamente casi a ras de la tierra manteniéndose a pocos metros y activaron sus antidec nuevamente. Los tres se desearon buena suerte mentalmente y partieron. Ninguno sabría si el otro sobreviviría.

 

Los tres sabían que tal vez esta podría ser su última misión.

 

¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤

 

‘Componentes atmosféricos valuados. Enviando datos’.

 

El sistema de su vehículo resonó en sus oídos cuando en su pantalla principal baja aparecían los datos que había pedido hace un momento. Sus ojos bajaron un momento y se detuvo, era mejor no arriesgarse.

 

‘Nivel de oxígeno valuado en 2% total. Atmósfera mortal’

 

El rebeló un suspiro pequeño, era bastante incómodo viajar con el casco especial puesto junto con el visor, pero el análisis no le había dado el resultado anhelado. El aún se preguntó como era posible que cierta cantidad de humanos pudieran vivir en semejantes condiciones. Cierto, ellos eran humanos dotados. Estaba aparentemente cerca de la torre, un poco más e invadiría el perímetro de los cisticercos.

El sonido de su nave bajó casi totalmente hasta quedar en silencio, un tronar ligero fue el único sonido que quedó, luego, murmullos de animales de carroña a su alrededor, la gota de agua lejos, el sonido del reflector y pronto varios más. El guardó silencio un momento más dentro de su concentración. Sus ojos cerraron por un momento intentando que su oído se habituara totalmente al ambiente, sería difícil. Una prueba demasiado difícil.

Su vehículo volvió a encenderse, la luz pequeña y el sistema de su casco. El abrió sus ambos ojos violáceos y fijó su vista al frente, el camino sería peligroso, dependía de su velocidad también y de la capacidad del sistema. Colocando nuevamente su cuerpo y pies en posición, el vehículo se elevó un poco más a ras de suelo y los propulsores impulsaron la máquina lejos.

 

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

 

‘Próximo obstáculo a la llegada’ la máquina de su vehículo hizo eco en sus oídos, sus ojos se fijaron, aumentaría la velocidad, el ambiente tóxico se había infiltrado dentro de su nave y se había colocado el casco con sensores sobre la cabeza para impedirse la intoxicación. El propulsor alterno funcionó bien para su suerte, su sola concentración iba centrada a lograr entrar al resguardo del sistema central y poder infiltrarlo antes de ser descubierto. Por suerte no se había topado con ninguna sanguijuela. El realmente esperó que todo pasara para bien.

Un sonido lejano distinto lo hizo perder la concentración, de un momento a otro su vehículo chocó contra algo provocándole dar volteretas de uno a otro lado mientras trataba de recuperar el control, su vehículo derrapó finalmente con un sonido sordo y un chirrido más y se detuvo. El giró sus ojos verdes siempre inexpresivos, lo que hubiera sido, no era una sanguijuela sin lugar a dudas. Su vista y los sensores señalados se posaron más allá donde el otro vehículo yacía caído hacia el lado. Una persona estaba un poco más allá boca abajo. Era humano.

 

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

 

En aquel instante su sola concentración pudieron haberle impedido ser más objetivo. Demasiado tarde sintió el golpe de algo al lado derecho de su vehículo cuando voló por los aires y volcó. Su cuerpo azotó contra la tierra, no había sido una sanguijuela, su sistema no lo había detectado, había sido algo más. Su cuerpo rebotó contra el suelo cundido por chatarra y cayó un poco más lejos. Sus sentidos se perdieron en un segundo. No podía ser...el no podía rendirse.

 

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

 

La compuerta abrió la lado de él y el sistema tomó las debidas precauciones. Podría ser una trampa. De hecho el iría bien preparado fuera lo que fuera. Sus botas eran preparadas para no hacer ningún tipo de ruido, su traje negro completo ajustando su figura fuerte con algo más que simples mecanismos alrededor, pudiendo soportar temperaturas desde debajo de los 0º hasta por encima de los 300º. Su andar sigiloso llegó hasta donde la figura yacía.

 

El traje era muy parecido al propio. Los mecanismos complejos y un sistema de alarma junto a él le indicaban que aquella persona realmente era humano y se encontraba con vida. Otro humano?, en una zona tan riesgosa?.

 

"Sis, niveles" el ordenó a la computadora micro que llevaba en su casco.

 

‘Calculando niveles. Los niveles están alrededor del 70%. 15% de daño anterior. 15% de daño actual’

 

"Peligro"

 

‘El peligro 40%. Razonablemente no corremos peligro’

 

"Afirmativo" el dijo con su tono estoico más allá de su voz.

 

Colocándose en cuclillas el giró el cuerpo un poco más para verle. De inmediato un arma se dibujó frente a rosto.

 

"No se mueva" la voz era casi tan juvenil como la suya.

 

Trowa solo pudo alzar sus brazos. El nivel de peligrosidad ahora marcaba un 90%, quien quiera que fuera este sujeto había actuado rápidamente y con gran maestría. La figura se puso de pie, era más pequeña que la suya. Pero el nivel de peligrosidad no podía tomarse a la ligera. Lo único que quedaba era que ambos hablaran.

 

"Quien es usted, como llegó aquí" la figura juvenil pequeña preguntó sin reparos, directo al grano, demasiado seguro de si mismo.

"Mi nombre clave es Heavyarms, pertenezco al frente sunkokai" fuera verdad o fuera mentira, si era capturado de ambos modos no podrían sacarle ninguna más información.

"Como se que no miente?" suspicaz y desconfianza. Había mucho de soldado y espía del sujeto frente a él.

"Porque ambos somos humanos. Porque su sistema no me dejaría mentir" el acotó rápido con la plena seguridad en su boca. El joven frente a él dudo un momento.

"Ima, comprueba" el ordenó a su sistema computarizado igual que antes lo había hecho el joven de ojos esmeralda atrás.

 

‘El porcentaje de mentira es de 1%’

 

"Peligrosidad"

 

‘El porcentaje de peligrosidad se reduce a 15%’

 

"Lo consideraré" Duo guardó su arma abajo por un momento, lo que fuera a suceder tendría que ser. Pero por extraño que pareciera, el realmente confió en ese sujeto.

"Por que guarda su arma?" Trowa preguntó en su monotonía usual.

"Ima ha comprobado que su nivel de mentira es de 1%" el miró de soslayo al joven girándose lejos.

"Confió acaso en su sistema al 100%?" el inquirió atrás.

"No, pero confié en usted. No me pregunte razón, no lo sé" Duo bajó sobre sus cuclillas para comprobar el estado de su vehículo. Demasiado malo para él, la mayor parte del sistema había fallado luego del impacto.

 

Trowa se quedó un momento más callado. "Quien es usted?" el se acercó unos pasos más, el joven más pequeño que observaba con interés su sistema. Su misma computadora había marcado que la máquina que trasportaba al otro muchacho no funcionaría mas que con una amplia reparación.

"Mi nombre clave es Shinigami. Pertenezco al frente shisiku" el se puso de pie, sabía perfectamente que su vehículo había fallado. Era inútil conservarse más tiempo ahí.

"Usted no tiene vehículo" Trowa acotó.

"Yo sé, pero no puedo abortar la misión. Iré a pie" su determinación era concreta, tomó la mochila de su vehículo y se encaminó.

"Se encaminaba usted a la torre principal. Buscaba usted el sistema de base" la afirmación y Duo se quedó de pie estático un momento. Ese sujeto sabía a la perfección su misión. Su cabeza giró solamente dejando su cuerpo en el mismo ángulo.

"Usted piensa que tiene mucha información no?" el dijo atrás casi retadoramente.

"Mi misión es su misión" Trowa adelantó un paso sin temor. Ambos se quedaron callados por un momento

"Que desea de mi?" Duo finalmente se volteaba por completo para quedar frente a frente del sujeto joven más alto que él.

"Su vehículo fue dañado. Venga conmigo" el simplemente dijo. No se lo explicó, ahora lo menos que deseaba era pensar fuera de la misión.

"Vamos entonces" Duo alzó ligeramente una ceja. Abordaría el vehículo. La misión ya estaba en peligro. Y por extraño que fuera, su percepción le dijo que confiara en ese sujeto, su percepción nunca había fallado antes y no desconfiaría de ella ahora.

 

Tsuzuku...

 

 

Notas: Yo se que tal vez usted no entiende mucho de lo que manejo aquí, así que pondré un glosario pequeño acerca de los términos y se va familiarizando okay? La historia se desarrolla primero en el tiempo presente, que es el que marco, la primera ‘saga’ por así llamarla. Es el año 3515 después de Cristo. La tierra se ve ahora poblada por algo más que humanos y animales, tomando en cuenta que muchos de los animales se han extinguido. Conforme la tecnología avanzó quienes dominaron la tierra eran los humanoides mecanizados, los simbiontes y en la tercera supremacía los estereotipos clonados. La segunda ‘saga’ de la historia se desarrolla con el título de ‘El Pasado’ que significará mas de lo que la introducción hace acotación. Y la tercera ‘saga’ vendrá a ser ‘El futuro y la guerra’ ya la verán. Cada saga consta de determinado número de partes, va con calma.

 

Glosario:

 

Shisiku: es uno de los frentes que se revelaron contra las razas dominantes. Pertenecientes principalmente con latinos y europeos. Ahora solo quedan 5 principalmente.

Sunkokai: otro de los frentes que se revelaron.

Gunwing: un frente más de los que se revelaron.

Humanoides mecanizados: mezcla de humanos creados por clonación principalmente combinados con partes de máquinas o máquinas simplemente dotadas de intelecto y alta tecnología avanzada. Algunos pueden tener forma de personas humanas y otros de otro tipo de máquinas sofisticadas. Dominan la tierra junto con los simbiontes desde hace más de 5 siglos.

Simbiontes: existen dos clases de simbiontes, los humanos combinados con máquinas y los animales combinados con humanos de supremacía intelectual y en habilidades principalmente. Han perdido completamente su forma humana mezclandose para parecer criaturas con grandes garras, rostros incluso deformes, generalmente encorbados, con grandes lenguas pero extrema fuerza e inteligencia a pesar de su aspecto.

Estereotipos clonados: creados por humanos, están al servicio de los humanoides y simbiontes dependiendo de donde hayan nacido o desarrollado. Son generalmente hijos de un humano puro y un humanoide o simbionte.

Patients: humanos en su mayoría, poseedores de habilidades extras a un humano normal. Desde crear algo con sus manos, poseer telepatía, alto intelecto, empatía o algún otro tipo de habilidad.

Cientiminutos, tiempos, minutiempos, militiempos: manera de medir el tiempo actualmente.

Alimañas, sanguijuelas: voladoras terrestres o de agua, evolucionaron de insectos más pequeños hasta convertirse en grandes insectos peligrosos para la vida humana. Ahora son ellos quienes custodian con mayor peligrosidad ambas bases.

Ondas supra-censoras: Bloquean el sistema parecido de sonar de las sanguijuelas y alimañas provocándoles perder el control de si mismas. Un sistema muy riesgoso.

Sensores ultrasónicos de interferencia: interfieren con las ondas que alimañas o sanguijuelas mandan entre sí o a sus superiores, confundiendo el ataque.

Fliolan: el llamado para decir ‘afirmativo’ u ‘ok’.

Nanotransportadores: máquinas pequeñas encargadas de mantener el orden entre los humanos especiales, detectando cualquier anormalidad o posible intrusión de humanos hacia las torres. Dotados de alta tecnología y tan pequeños que son difíciles de detectar. Con un sistema de comunicación entre ellos 99.9% eficiente.

Sis e Ima: el sistema principal del frente sunkokai. Sis e Ima poseen el mayor grado de tecnología humana. Ajustadas para dar los datos necesarios y principales, capaz de detectar incluso a los nanotransportadores. El sistema Sis y el sistema Ima son creaciones distintas pero dotadas de la misma capacidad de un humanoide mecánico.

Antidec: sistema de anti-deteccion utilizado por el sistema Sis.

Alfamega: sistema principal de los humanoides mecánicos. Dotada de todos los atributos de los humanoides, capaz de pensar fuera por si misma, controla actualmente la parte del mundo regida por los humanoides. De gran tamaño, puede modificar su forma a lo que desee, desde un nanotransportador minúsculo hasta la figura humana.

Alfabeta: sistema principal de los simbiontes. Con las mismas características que Alfamega.

 

^_^ palabras dichas espero que se entienda un poco más ahora.

Nos vemos a la siguiente ;).

Hosted by www.Geocities.ws

1