"El Amante de Shinigami"
A Gundam Wing Fic Yaoi
By Denisse

 

(Continuación de "El Amante de Shinigami")

 

Angust, Tortura

 

-Tengo que salir de aquí -Murmuró Duo cuando sus pies se movieron velozmente fuera de la instalación enemiga, dejando un sendero de muerte y destrucción a sus espaldas.

- Corre! Rápido... ¡Corre!, maldición... ¡Corre!-

La respiración de Duo se hizo mas dificultosa conforme los jadeos aumentaron. Sus pulmones se sentía firmes y ardientes, pero sus perseguidores estaban demasiado cerca como para pensar en acostarse en el piso o siquiera detenerse a recuperar su respiración y Duo Maxwell no se rendiría tan fácilmente.

Mirando a los hombres que corrían a sus espaldas él determinó fácilmente que eran soldados de la OZ, armados hasta los dientes y listos para disparar, las balas que ellos lanzaron pasaron cerca de su cuerpo pero ninguna pegó en su blanco, Duo sonrió interiormente y sacó su lengua traviesamente en dirección a sus enemigos antes de aumentar su velocidad y redondear la esquina de un almacén.

La motocicleta todavía estaba allí.

Sin un segundo pensamiento Duo brincó a bordo y dobló el pie en el acelerador. El aparato ronroneó y se detuvo - Maldito pedazo de.. - El apretó el acelerador de nuevo y el artefacto rugió con vida -Bien, bien.. eres la cosa mas linda de papá... vamos!... vamos, vamos!- Duo hizo estallar el motor con un rugido aún mas potente antes de alzar la motocicleta en dos ruedas y salir corriendo para alcanzar el camino principal antes de que los soldados reaccionaran a su movimiento sorpresa.

Una bala rebotó en el guardabarros de la motocicleta y Duo agachó su cabeza como el viento pegó con fuerza en su rostro descubierto. El calor del artefacto y el ronroneo de la motocicleta entre sus piernas lo confortó cuando aumentó la velocidad en su carrera nocturna, pero él no se engañaba pensando que había escapado. La OZ tenía patrullas camufladas por todo el bosque, lo único que tenían que hacer era encender los censores de calor y...

-Mierda – La motocicleta tomó una curva en el camino a velocidad máxima y giró para encontrarse con una barricada de vehículos de la Oz.. Duo tenía una visión borrosa y desarticulada de los soldados que apuntaban sus armas hacia él mientras que un faro brilló débilmente arriba de su cabeza señalándolo a los soldados como un blanco fácil.

Duo maldijo antes de girar 180° sin disminuir la velocidad "Suicidio" Pensó y sonrió abiertamente al momento de agarrar la motocicleta con sus rodillas y girar nuevamente enfrentando a los soldados que estaban esperando que el corriera hacia el lado contrario. Sujetando sus rodillas al artefacto lo mas fuertemente posible él emprendió una carrera hasta empujar el manubrio hacia arriba y saltar con ella... Si la tierra fuera suave en el otro extremo, él estaba muerto. Si fuese dura, tenía una oportunidad.. una muy pequeña.

La motocicleta voló sobre la barricada y los soldados, haciendo que algunos de ellos disparasen y otros se apartaran del camino. La rueda trasera pegó en el terraplén opuesto, llegando a tierra dura antes de que la delantera bajara seguramente y el artefacto entrara corriendo al bosque.

-Yeeeehaaaaww! No prueben esto en casa, niños! – Duo lanzó una risa aliviada, la adrenalina bombeando cuando él usó cada Onza de la habilidad que tenía para no aplastar a golpes la motocicleta contra el tronco de algún árbol

 

La noche era demasiado oscura, los árboles demasiado espesos y la velocidad de Duo demasiado grande. La suerte no parecía acompañarlo cuando después de 10 minutos de intensa carrera sintió su motocicleta chocar con una rama frondosa. El choque violento no se hizo esperar, y Duo salió volando de manera indirecta aterrizando en la tierra. El oyó la motocicleta pegar duramente luego del choque mientras que rodaba en tierra cubriéndose como mejor podía con sus manos sobre su cabeza.

//¡Oh, Dios! ¡Dios, no! ¡No! ¡No! ¡No!// El dolor explotó y un hueso crujió en el hombro de Duo. Su pierna se bloqueó bajo la motocicleta y la motocicleta resbaló encima de él para empujarlo a un cráter cigüeñal caliente, cayendo directamente en su intestino. La motocicleta y él descansaron finalmente enredados juntos.

 

A Duo no le agradó el dolor, ni la sangre, pero esta vez solo se alegró de que ninguno de sus dientes hubiese salido con el golpe. Él trató de levantarse dolorosamente mientras el paquete pequeño se sintió duro en el interior del bolsillo de su chaqueta negra. *Bueno, todavía estaba seguro *. La misión aún no había fallado.

El disco pequeño, anidado contra su corazón, sostenía el esquema conciso de varias de las nuevas instalaciones de la OZ. Esa información era importante para varias misiones futuras, misiones que podían volver la marea de la guerra a su favor. El fracaso no era una opción y Duo lo había sabido desde el momento en que había tomado la asignación.

 

Heero no había querido darle la misión. Recuperándose de la pulmonía que casi lo había matado, Duo todavía estaba delgado y no apto para enfrentar un peligro tan grande como el que esta misión aseguraba. Pero bueno, el sentido común nunca había sido uno de sus puntos fuertes. Él simplemente se había enfadado cuando Heero lo había clasificado con una mirada azul intensa y rotundamente le había dicho ir a descansar y dejar la misión a alguien más. Duo odió parecer débil delante de Heero. Él habría hecho cualquier cosa para evitarlo, incluso asumir una misión cuando él sabía que aún era incapaz de realizarla.

 

/baka/ /eso es lo que soy/

Duo lloriqueó al intentar salir de debajo de los hierros calientes de la motocicleta. Eso estaba bien, él pensó, no había nadie alrededor para verlo llorar como una muchacha cuando obligó a su pierna rota a moverse de debajo de la rueda. Su estómago se sentía como si un elefante hubiera caído sobre él, pero, sorprendentemente Duo no sentía nada mas que el dolor angustiante e intenso. Era una ligera bendición dentro de la situación miserable. Él no moriría en seguida.

 

La motocicleta era inútil. La rueda delantera estaba quebrada mientras la gasolina se regaba en la tierra dejando un charco acuoso. Duo palmoteó el artefacto lejos de él haciendo que la motocicleta chocase contra una roca dejando de emitir sonido alguno. Sólo entonces él oyó los sonidos de los soldados de la OZ acercándose a la distancia, gritándose entre ellos, penetrando la maleza mientras intentaban coordinar su búsqueda.

//¡Idiotas! ¿Dónde encontraron ellos a estos tipos? //Pensó Duo, todo lo que ellos tenían que hacer era rastrear las huellas de los neumáticos hasta llegar a su cuerpo agonizante. Sí, era demasiado fácil. La mente de Duo se dio de puntapiés cuando intentó levantarse. Él tenía que empezar a correr de nuevo, encontrar un lugar para esconderse, pasar a trabes de los soldados o rodearlos hasta escapar. Más fácil decirlo que hacerlo.

 

¿De cuántas maneras se podía herir un cuerpo? ¿Cuánto dolor podría resistir antes de que el corazón se partiese en dos?.. Duo sintió que él estaba muy cerca de averiguarlo cuando él intentó poner su peso en su pierna fracturada. Él tropezó, apoyándose en su rodilla buena tratando de respirar cuando el Mundo dio vueltas y su visión se nubló fuera de enfoque. El se encontraba mordiendo su mano para no gritar, saboreando la sangre cuando sus dientes perforaron la piel.

Bien. Él no usaría sus dos piernas entonces. Duo hizo la única cosa que podía hacer, él brincó en su única pierna sana, arrastrando la fracturada detrás de él. Otro maldito sendero para que ellos lo siguieran, pero él no podía detenerse para borrar sus huellas. El optó entonces por usar la velocidad, teniendo la esperanza de que llegaría antes que ellos a la alameda. El lo esperaba. Era una esperanza delgada. Una esperanza falsa. Una esperanza desesperada... pero aún una esperanza. Inconscientemente Duo sintió el arma en su cinturón. Su cuchillo se envainaba seguro e ileso... esperando para ser usado en caso de ser necesario. El estaba listo para luchar y matar por su vida.

Duo suspiró arrancando su localizador de dentro del bolsillo y encendiéndolo un breve segundo. Una llamarada le indicó la dirección a la Alameda, siguiendo su camino apagó el localizador. El no quería que los soldados de la OZ encontraran su señal también. Además, la señal solo le indicaba el camino a la Alameda ya que después de eso, solo Duo sabía dónde se encontraba el camino a los Gundams y el mapa se encontraba seguro en su cabeza.

 

Oh, Dios! ¡Oh, Dios! Oh, Dios - Duo se agitó en dolor febrilmente a cada brinco. Su hombro roto era una agonía y su pierna se sentía como si alguien la estuviese rasgando lentamente con un cuchillo desde el tobillo hasta llegar a la rodilla, agréguense a eso los remanentes de su pasada pulmonía... francamente él era una lástima.

Dios,.. si simplemente pudiese llenar de aire sus pulmones deficientes, si tan solo pudiera olvidarse del dolor y poner su peso sobre su pierna fracturada... Si tan solo pudiera perder a los soldados de la OZ... //Deja de gimotear // Gritó Duo silenciosamente //Deja de llorar como un bebé//. El literalmente estaba llorando como un bebe. Sollozando, jadeando y vertiendo lágrimas hasta que sus mejillas estuvieron húmedas. ¿Qué pasaría dónde se encontrase ahora con Heero? ¿Qué pensaría él al verlo de esa manera? Duo trajo a sus labios una risa histérica. Era obvio lo que Heero haría. ¡Heero Yuy tomaría el disco y le dispararía en medio de los ojos.... Baka inútil!, eso es exactamente lo que él era en este momento. Un Inútil.

 

//¡Lo siento Heero!// pensó Duo. //Debí meditarlo mejor antes de hacer esto... bueno, no es como si yo medite demasiado las cosas, no? ¡Maldición! ¿No pude simplemente dejarlo pensar que era débil? ¿Por qué me importa tanto lo que piense ese sujeto? Ellos me dijeron que me ayudó cuando estaba delirante en fiebre, pero yo no puedo recordar eso. No puedo creerlo. Yo desearía que alguien hubiese tomado una foto para demostrármelo. Heero Yuy, preocupándose por mi!!!!!. Si como no!//

¿Le importaba él a Heero? El hombre había sido igual de silencioso y aún mas frío y retirado desde que Duo recobró la mayoría de su salud. Solo esos ojos azules habían estado descansando en él mas de lo usual, la mayoría de las veces pensativos pero otras veces tan intensos que Duo se sentía asustado. ¿Asustado de qué? Quizás asustado de que Heero lo estuviese desechando para las futuras misiones, después de todo ¿Quién querría a un terrorista que permitió a una enfermedad allanarlo de la manera en que lo hizo? Así que cuando él había visto la misión que estaba imprimiéndose desde la portátil de Heero, él había insistido.. no!, había exigido que le dejasen tomarla.

Y aquí estaba él, cortesía de su orgullo y estupidez, estropeando la misión con la que había contado para volverlo a poner en la columna de las personas que Heero respetaba.

Si a Heero le hubiese importado como compañero, si él hubiese pensado en Duo como algo mas que un pedazo importante en su juego de guerra, él acababa de destruir eso. No había nada mas importante para Heero que una misión. Y él jamás le perdonaría el fallar en esta.

 

- Levántate, maldito terrorista! -

 

¿Cuándo se había caído él?

 

Duo abrió sus ojos lentamente y se encontró tendido boca abajo en el barro. La leve lluvia lo empapaba mientras el cielo empezaba a aclararse con una luz leve. //¡Maldición! Cómo pude desmayarme?//. ¡Inútil! ¡El era un Idiota!.Duo intentó levantarse pero entonces aulló de dolor y se derrumbó estremeciéndose de agonía cuando su cuerpo le recordó lo terrible de su situación

Un soldado de la OZ instigó bruscamente a Duo con el barril de su rifle.

Duo abrió los labios en dolor mientras atisbaba el rostro del soldado desde el enredo que era su cabello húmedo y enmarañado. //Tan joven// Pensó Duo lamentablemente //Un muchacho casi tan joven como yo... asustado e intentando hacer lo mejor por su ejercito//. Duo gimió e ignoró su cuerpo cuando se levantó palmeteando el barril del arma a un lado y enterró su cuchillo en las costillas del soldado.

El hombre reveló un sorprendido –Uhnn – antes de arrodillarse, sus ojos anchos y totalmente aterrados cuando comprendió que estaba muerto. Su cara se enterró en el barro y agua de lluvia mientras se esforzó y gimoteó como un cachorro herido antes de que la sangre dejase de llegar a su corazón.

 

Duo tocó la cruz de oro que se albergaba en su cuello y murmuró una oración ausente cuando trató de esforzarse a estar de pie en su pierna sana, oscilando y tambaleándose cuando intentó guardar su equilibrio para tratar con el dolor físico y ahora emocional...

El podía oír los sonidos de los soldados a la distancia moviéndose en el área mientras la lluvia tapaba sus voces.... muy cerca... //Tengo que.. continuar// Lo lamento muchacho, desearía al menos haber podido cerrar sus ojos, pensó Duo rechinando sus dientes y haciendo una pausa antes de alejarse de la escena de su crimen. Tenía que ser un crimen, el pensó, matar a un chico de esa manera... aún cuando él estuvo a punto de hacerle lo mismo a él....

 

 

Duo intentó orientarse nuevamente hacia la alameda, encontrando sus rumbos turbulentamente y encabezándose a su destino. Ahora no tan lejano. // Maldita lluvia //. La tierra estaba volviéndose barro. Sus brincos estaban deslizándose ahora, y sus botas resbalándose, amenazando con enviarlo precipitadamente al suelo, quizás rompiendo su única pierna sana sino tuviera cuidado.

Qué estaría pensando Heero ahora por su retraso?. El hombre estaba esperando por él con los Gundams. El había insistido en venir para ser el "backup" de Duo, dando al muchacho trenzado su mirada fija e intensa hasta que él había dejado de argumentar. El había estado tan enfadado con Heero, Duo recordó. Ahora él no podía estar enfadado.

La desconfianza de Heero en sus habilidades había estado bien infundada. El hombre probablemente ya lo sabía y talvez ahora se encontrase escuchando las charlas de radio, los informes de las noticias o cualquier cosa que le diera una pista de la condición o posición de Duo. Una vez que él comprendiese que Duo había fallado, él estaría buscándolo, o a su cuerpo muerto en alguna parte del bosque y milagrosamente aun guardando el valioso disco, o vivo y capturado por Oz.

Duo se alegró de no estar en la última categoría. El sabía muy bien como Heero se sentía sobre cualquiera de ellos siendo prisioneros adecuados para la tortura. El hombre habría irrumpido en la prisión solo para asesinarlo e impedirle revelar cualquier secreto. Frío y cruel, pero ese era Heero.

Duo realmente no lo habría culpado, él preferiría estar muerto que graznando para la OZ sobre donde el resto de los pilotos, sus únicos amigos, se estaban escondiendo. Y él habría hablado. Un cuerpo simplemente era incapaz de tomar tanta tortura, y aún cuando pudiera, también había drogas para soltar las lenguas.

No, mejor muerto que un traidor, pensó Duo severamente. En esa situación, Heero era mas misericordioso que cruel.

Duo ahuyentó esos pensamientos tratando de concentrarse en cualquier cosa que alejase mínimamente el dolor. El ahora estaba lloriqueando y tratando de morder sus labios para detenerse. El mundo se marchitaba lentamente en una niebla roja mientras el dolor estaba alcanzando un punto insufrible. Solo el puro impulso y la adrenalina lo mantenían aún caminando..., despacio y torpemente.

La vida era tan tonta, pensó Duo, ¿Por qué había sobrevivido él la pulmonía si lo único que iba a hacer de útil era fallar una misión y morirse de todas formas? Si había un plan mas grande para que viviese en ese entonces, él debe haber hecho algo de valor en su futuro... algo como salvar el día, completar su misión, hacer a Heero feliz. Si..., hacer a Heero feliz...; ja, como si Heero hubiese hecho algo mas que gruñirle así él le hubiese entregado el disco en una fuente de plata ¿De nuevo, Por qué demonios le importaba tanto?.. Duo sabía profundamente en su interior que no quería saber la respuesta. Su vida era peligrosa.... y parecía también que iba a ser muy corta. En el lapso de ella, los pocos quienes demostraron amarlo o acercarse demasiado vivieron muy poco tiempo. Era mejor seguir negando la verdad que arriesgarse a alguien mas muriendo y rompiendo su corazón. //Maldición // ¿Por qué tenía que pensar esas cosas en un momento así?, Su vida estaba llegando a un muy doloroso final... no había razón para complicarla con pesares.. pesares sobre Heero y de por qué le importaba tanto lo que el otro muchacho pensase de él.

 

- Que demo... - Las piernas de Duo cedieron y él resbaló en un declive formado de barro y lluvia. El se había envuelto tanto en sus propios pensamientos y el intenso dolor que no había notado la zambullida súbita de tierra. Su hombro explotó en agonía cuando se tiró por las rocas quebradas y raíces de árbol en la caída. En el momento que su pierna quedó sostenida por algo que le impidió caer al vacío pero que casi la arranca de su posición sujetada a su cadera, Duo entró en un olvido misericordioso

 

 

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Duo vino a sus sentidos tiempo después..., desconcertado. Su cabeza estaba goteando con su sangre a demás de la que invadía su boca. El todavía estaba en agonía.. una agonía pulsante y blanca, pero ahora era diferente. Cien agujas parecían haberse incrustado en su piel, rasgándola como garras afiladas.

Duo lloriqueó cuando se obligó a completar su conciencia y abrir sus ojos. El tenía que completar la misión. Ese pensamiento entró en su cerebro haciéndole olvidar la humedad de su sangre corriendo por su piel

Algo estaba muy mal, decidió Duo, pero su mente aún tardó algún tiempo deduciendo exactamente que era lo que estaba fuera de lugar. El intentó moverse pero solamente podía asir su cabeza adolorida con su brazo sano. El otro estaba envuelto en algo... esas garras afiladas que se sentían en toda su piel y algo mas..., mallas de acero... sogas de acero.. ¿Qué estaba pasando?

- Oh, no... mierda - Duo regresó completamente a sus sentidos como si hubiese sido golpeado en el rostro, comprendiendo por fin que él había estado colgando al revez!

Duo miró por primera vez hacia la tierra bao su cabeza. El estaba colgando aproximadamente 5 pies sobre el suelo, mirando fijamente un parche de barro rociado con sangre.... su sangre, él supuso.

Su trenza estaba colgando y también estaba goteando con el líquido rojo... pero aún no se había coagulado y permanecía fresca. El barro al fondo del precipicio se encintraba lodoso y húmedo por mas que la lluvia hubiese terminado. Bien, él no moriría si llegase a caer, él pensó, pero entonces enfocó su visión en su cuerpo colgante, tratando de moverse un poco y causando a las púas afiladas para penetrar mas profundamente en su piel.

 

Alambre de púas, eso era lo que lo sostenía. El se encontraba envuelto en alambre de púas viejo y oxidado. Fue el alambre lo que impidió a Duo caer y romper su cuello, pero salvándolo de la muerte inminente simplemente lo había dejado libre para experimentar una aún mucho peor.

El no tenía la fuerza o las herramientas para ponerse en libertad. Si los soldados de la Oz no lo encontrasen pronto, él moriría por la pérdida de sangre, dolor, tiempo o por la pulmonía que aún estorbaba sus pulmones. En esa posición y con su cintura envuelta en alambre, Duo estaba encontrando casi imposible respirar.

 

- Bien - Duo abrió su boca para respirar hondamente – Has ganado el premio al IMBÉCIL más grande, Duo Maxwell! ¡ Tiempo para rendirse y llamar al calvario!

 

Esa fue una de las cosas mas duras que él había hecho alguna vez. Admitiendo su derrota, Duo alcanzó el localizador en su brazo sano y lo llevó a su boca para que pudiese apretar el botón.

Con el botón rojo pulsando él dejó caer su brazo. Heero estaría esperando por este signo que señalaba su situación precisa para venir y encontrarlo. Desgraciadamente, los soldados de la Oz también lo rastrearían.... De cualquier modo, Duo sabía que era hombre muerto. Los soldados de la Oz o iban a dispararle o lo regresarían a la instalación para interrogarlo hasta que muriese. Y Heero iba a tomar el disco y luego simplemente dispararle.. él no dejaba camaradas para la interrogación y no iba a tener tiempo para deducir como bajarlo.

Duo intentó establecer su alma mientras espero para ver quien ganaría la competencia. Su cruz estaba balanceándose en el aire lado a lado junto a su trenza y trató de concentrarse en ella y decir sus oraciones. El no esperó ninguna clase perdón. El había matado demasiadas personas en el pasado... exactamente igual que ese soldado que se encontró en los bosques. No, el cielo no tenía un lugar para Shinigami. El iba ciertamente al infierno. Todo lo que Duo esperó lograr con sus oraciones era aceptación por su destino y un poco de tiempo para disculparse a un Dios que había dejado claramente desamparado.

 

-Duo – La voz familiar interrumpió el silencio y golpeó fuertemente dentro de la cabeza de Duo. Una figura surgió de los bosques. Era Heero Yuy, caminando rápidamente con su arma levantada para cualquier posible amenaza y llevando su usual camiseta verde y sus pantalones negros de spandex. El estaba sudando y jadeando, Duo se fijó en su rostro... pero no tenía la expresión que él había esperado ver.

¿Cuál era? Duo se esforzó por entenderla el tiempo corto que estuvo allí. ¿Ansiedad, quizás? ¿Intensa preocupación? Los ojos de Heero casi estaban brillando, con un fuego azul de cobalto que rastrilló su cuerpo febrilmente ¡El hombre frío, el soldado sin emociones que Duo siempre conoció.... estaba disgustado!

 

-No hay tiempo para hablar – Duo casi aulló en dolor cuando se torció para meter la mano en su chaqueta y abrir su bolsillo. El disco estaba ahora en su mano y Heero vino a tomarlo inmediatamente. La cima de su cabeza estaba a la altura exacta de la frente de Duo desde su posición colgante. Duo suspiró y dejó caer el disco en sus manos. –K, Heero – Murmuró Duo rápidamente, él definitivamente no se sentía bien bajo la mirada acusadora del muchacho –Tómalo y sal de aquí. Tú sabes que la Oz está cerca -

 

Heero cogió el disco diestra y automáticamente y lo empujó bajo su camisa. Su rostro se volvió austero ahora. Ellos dos sabían bien lo que venía luego. Todavía, Heero dudó, aún seguía mirando el cuerpo de Duo esperando ver alguna manera de rescatar al piloto. Eso estaba completamente fuera de carácter.

 

- Baka – Gruño Heero, eso lo dijo todo y Duo retrocedió a la furia en la voz

-Si – Suspiró Duo – Nací un idiota, viví como un idiota, y ahora voy a morirme como un idiota. ¡Vamos Heero! No tienes que hacerme más miserable de lo que ya soy. Yo se lo que tienes que hacer. ¡Solo.... hazlo y vete! ¡No me hagas esperar mas!. Yo se que eres un bastardo, pero eso es...

- Cállate – Explotó Heero. Duo solo lo miró fijamente. Los ojos de Heero estaban brillantes y él se obligó a pestañear cuando lo vio limpiarlos con su mano libre. Fue rápido. Duo casi no lo había podido ver. El hombre, Heero Yuy, el soldado insensible, tenía lágrimas en sus ojos - Deja de hablar por una vez Duo! Simplemente.... solo.... -

 

Heero estaba esforzándose con emociones poco familiares. Duo podía decir que él no tenía ninguna idea de cómo expresarlas. Era casi aterrador, ver a tal sujeto peligroso y competente estar tan desconcertado.

Heero empezó a alzar su arma como se había esperado desde un principio. Nada importaba ahora, eso fue lo que esos ojos azules le dijeron. Era demasiado tarde. Duo se tensó, rechinando sus dientes, determinado para ser fuerte delante de Heero por última vez. El moriría como un hombre, aunque no fuese mas que un muchacho.

Había sonidos de repente. La OZ. Venían en camino. Heero se heló como un animal salvaje que se da cuenta de la caza. El barril del arma vaciló. El hombre no había vivido tanto tiempo pensando despacio. Heero tomó una decisión súbita. Si él disparara el arma, la Oz lo oiría. El bajó el cañón del arma y agarró la trenza de Duo firmemente. Por supuesto, pensó Duo, el hombre iba a romper su cuello o algo igualmente brutal.

En cambio, Heero molió sus labios contra los de Duo.

Duo abrió la boca como sus dientes y los de Heero chocaron juntos en una presión mojada. Un dolor mas para agregar al resto. Doloroso e inexperto el beso era también extrañamente eléctrico. Meció el mundo de Duo a sus fundamentos.

- Los amantes de Shinigami – Dijo Heero ásperamente cuando rompió el beso –Heero y Deathscythe – En su tumulto emocional, era todo lo que pudo encontrar para decir.

Duo estaba asustado. Heero retrocedió un paso y dio a Duo una intensa mirada color cobalto y entonces se volvió a correr a toda velocidad en el bosque. Fue entonces que Duo sintió el aire frío en su muñeca ¡Heero había tomado su localizador!! El hombre esta llevándose intencionalmente la caza de Duo, haciendo a la Oz seguirlo a cambio ¡ El estaba arriesgando la misión por salvarlo!

-NO!!! – Gritó Duo, esperando atraer la atención de los soldados de la Oz hacia él nuevamente –Yo no te permitiré hacer esto Heero! ¡Eh! ¡Idiotas! ¡Yo estoy aquí! ¡Vengan y atrápenme! ¡ Estoy atado como un pavo de navidad en temporada! ¡Eh, chicos..! -

Duo no pudo mantener los gritos. Le faltaba demasiado la respiración. No fue mucho tiempo antes de que entrara en un ataque de tos y tuvo que permanecer callado cuando su visión se manchó debido a la falta de oxígeno. En el silencio súbito él no pudo oír a ningún soldado de la OZ... Heero había tenido éxito.

 

Los amantes de Shinigami... Duo cerró sus ojos en dolor. El había pensado en su querido Deathscythe y en Heero Yuy de esa manera, escribiéndolo en su diario, contándoselo, pensándolo cada vez que estuviese con Heero. Una fantasía enferma y demente, así era como siempre lo había considerado; Algo que nunca sería real.

Él lo debe de haber dicho cuando había estado enfermo de pulmonía y alucinando. Heero obviamente lo había oído. Heero... Heero lo había besado. Heero había respondido y devuelto su afecto. Duo se encogió y trató de ponerse frenos mentales. El tenía que olvidarse de todo esto. Tenía que olvidarse de su propio tumulto emocional y penar en el hecho de que Heero, por la razón que haya sido, había puesto la misión en peligro. Eso era imperdonable. Duo estaba tan furioso sobre eso, de la misma manera como su corazón estaba listo para reventar por todas las emociones que había suprimido hacia Heero durante tanto tiempo.

El no sabía en ese momento si él quisiera golpear al hombre o sentir esos labios duros contra los suyos nuevamente. No que importase, le dijo la fría realidad, él iba a morir después de todo. Ahora era solo una cuestión de tiempo.

 

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El tiempo pasó despacio mientras que Duo se resbaló dentro y fuera de la inconciencia, esperando cada vez que cerraba los ojos que esa fuera la última vez y que la muerte haría al dolor marcharse.

Cuando él sintió manos en él fue duro de responder. No fue hasta que esas manos lo agitaron, que él pudo abrir los ojos y mirar fijamente hacia abajo el rostro de Heero ¡El sujeto había regresado por él!

- Heero – Duo ahogó un gemido – Déjame! Dispárame! ¡Sal de aquí! ¿Qué piensas que estás haciendo? -

 

- Dejé el localizador en un río, la corriente lo está arrastrando... luego llevé el disco a un lugar seguro en Ala – Contestó Heero serenamente, sus ojos muy cerca de los de Duo... tanto que él sintió ahogarse en ellos –La misión se completó Duo. Tú sabes que no la arriesgaría.... por nada -

 

- Pero lo hiciste – Dijo Duo agarrando el cabello oscuro de Heero con su mano buena y tirándolo dolorosamente - ¡Les permitiste saber dónde estabas! ¡Me salvaste y pusiste en peligro la misión!

-Un riesgo aceptable – Contestó Heero –Yo te necesito para pilotear a Deathscythe a un área segura. No podrás hacer eso si estás muerto. Deathscythe es necesario si nosotros queremos ganar la guerra. Yo no puedo arriesgar esa máquina ni siquiera por la información que robaste. Los planos de las instalaciones son inútiles si no tenemos Gundams para destruirlas –

Heero frunció el ceño, su expresión austera usual era mucho mas confortante para Duo que la extraña expresión de confusión y ansiedad que el piloto había llevado anteriormente. Este era el Heero que él conocía, el que él amaba, si llegaba a admitírselo algún día. El necesitaba la fuerza de Heero para tener algo de confianza en su vida caótica, sangrienta y sin sentido.

El lo necesitaba ahora mas que nunca. El aún no sabía si iba a vivir o a morir y necesitaba que Heero tomara la decisión.

Heero lo miró duramente y puso un par de alicates en la mano sana de Duo indicándole mudamente ponerse libre. Duo lo miró fijamente y entonces admiró su cuerpo entrampado en alambre.

-No puedo – Fue la respuesta simple a la pregunta tácita

-Hazlo! – Pidió Heero

- Es imposible, Heero. Lo lamento, estoy demasiado débil – Duo habló de manera fácil... débil.,.. era una horrenda subestimación a sus heridas pero sabía que Heero no podía alcanzar hacia donde su cuerpo mas bajo se encontraba entrampado en alambres

-Lo harás – Insistió Heero antes de agarrar a Duo por los hombros. Duo gritó y luego lloriqueó antes de ahogarse en boqueadas cuando la presión de Heero afectó su hombro roto. Heero se dio cuenta del sufrimiento y ajustó su asimiento para que el dolor disminuyera al menos algo cuando empujó el cuerpo herido de Duo hacia arriba. Él no podía hacer nada mas. Heero no era alto, pero este movimiento permitió a Duo alcanzar un alambre y cortarlo con dificultad. Eso libró su brazo dañado y dormido que se calló inútilmente a su lado

- No puedo hacer nada mejor – Murmuró Duo. Heero cambió su asimiento a una sola mano. Duo miró hacia abajo ansiosamente para encontrarse con el barril del arma apuntado a su rostro mientras los fríos ojos azules de su compañero tomaron el objetivo.

-Lo haces o te mueres ahora

-Heero – Duo respiró ahogadamente, pensando en decirle al muchacho que proceda, él no podía hacer nada mas, hasta que una idea lo golpeó de repente. Era peligroso pero él conocía la habilidad de Heero y confiaba en él. –Dispárale a los alambres Heero

-Ellos nos podrían oír – Contestó Heero pensativamente, mirando fijamente el delgado alambre de púas que rodeaba el cuerpo de su compañero y haciendo cálculos mentalmente – Si nosotros no lo conseguimos... -

 

-Lo se... –Dijo Duo – Tú me dejarás. Un piloto de Gundam es mejor que ningún piloto de Gundam... Yo entiendo eso, y espero que tú aún lo hagas -

 

Heero cabeceó una vez y aceptó el desafío. El retrocedió unos pasos y tomó el objetivo, descansando su arma en una mano para sostener su asimiento. Duo cerró sus ojos y puso su mano buena detrás de su cabeza, preparándose para pegar duro contra la tierra si su plan funcionara.

El arma de Heero disparó. ¡Hubo un sonido audible y vibrante! Duo se torció y calló casi un pie cuando una cuerda de alambre se soltó. Heero frunció el entrecejo algo desconcentrado y disparó de nuevo. El falló.

-Vamos, Soldado perfecto! – Duo despertó a través del dolor y el miedo – No comiences a fallar ahora! ¡Nosotros tenemos que salir de aquí,.. rápido!

Heero frunció en entrecejo en concentración y cuidadosamente tomó su objetivo sosteniendo su respiración antes de disparar al cuerpo oscilante de Duo. Hubo otro sonido vibrante y Duo bajó otros cuantos centímetros cuando otra cuerda se liberó de su cuerpo pero ¡ él aún no estaba libre!

 

Ellos dos detuvieron sus respiraciones al oír los sonidos de griterío a la distancia. Heero se atiesó en alarma y Duo esperó conseguir la última bala entre sus ojos. El se sorprendió cuando Heero enfundó su arma y alcanzó a tomar su cuerpo oscilante ¿Otro beso antes de que muriera? ¿Alguna confesión cordial? No!, Heero agarró a Duo duramente y tiró su cuerpo hacia abajo con todo su poderío.

El alambre de púas rasgó la piel de Duo abierta al momento en que gritó. Él entró en los brazos de Heero y ellos dos yacieron en la tierra, Duo sollozando y estremeciéndose como el dolor lamió su cuerpo de arriba a bajo de mas de una docena de heridas lo suficientemente profundas como para dejarlo sangrar hasta la muerte si ellas no fueses prontamente atendidas

Duo estaba solo medio consiente cuando Heero corrió a sus pies y alzó su cuerpo sangrante hacia sus hombros. El ni siquiera tenía fuerzas para protestar a su locura. ¿Cómo podrían escapar de esta manera? Duo no había contado con la fuerza e Heero. El muchacho corrió como si él fuera una pluma y sus pulmones parecían hechos de acero férrico. El no se detuvo hasta que estuvieran muy lejos de la persecución que se llevaba sobre ellos

 

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Duo fue echado por fin a tierra, Heero lo estiró llenamente en la tierra y jadeó en agotamiento completo. Duo lo miró aún deslumbrado. Fue un rato largo antes de que pudiese decir algo, antes de que el dolor menguara lo suficiente como para aunque sea formar palabras coherentes.

- Yo voy a necesitar puntadas Heero, estoy sangrando demasiado ¿Estás bien? ¿Están los Gundams muy lejos?-

 

-Shhh – Jadeó Heero – Nosotros saldremos pronto de aquí, pero ahora, solo descansa. Mientras mas te muevas, mas sangrarás -

 

-K – Contestó Duo en una abreviación de su lengua natal acostándose en el piso a un lado de Heero, mirándolo fijamente.

Pasó algún tiempo antes de que Heero lo notara, o, si lo había hecho se permitió el lujo de devolver la mirada fija de Duo. Casi dolía el alivio, la misión se completó, la persecución había terminado, los Gundams.... esperanzadamente cerca, y la muerte fuera de alcance por ahora... lo inevitable apareció.

Duo vio, de nuevo, esa mirada llena de tumulto en el rostro de Heero

 

-Yo no quería que tú lo supieras - Dijo Duo por fin, en el mas mero cuchicheo.

-Yo lo se – Contestó Heero

-Tonto, cierto? – Preguntó Duo – Pensando... imaginando que yo... tú probablemente... – El se debatió en confusión, queriendo pisar nuevamente tierra segura, queriendo actuar como si la revelación jamás hubiese sido hecha, pero incapaz de olvidarse de una cosa que hizo eso imposible. Heero lo había besado. Heero se había preocupado por él. Heero había regresado a salvarlo. Eso era mas de lo que él había imaginado en sus sueños mas salvajes. // ¡Maldición! //Pensó Duo, en la mayoría de sus sueños Heero lo había golpeado en una pulpa por revelar como él se sentía hacia el piloto.

 

-Yo no se que decir – Contestó Heero tiesamente, pero sus intensos ojos jamás dejaron a Duo

-Di que soy un Baka – Susurró Duo – Di que estoy poniendo en peligro la misión o distrayéndote. Siempre ha funcionado conmigo antes ¿Por qué no ahora? Sigue, empújame lejos. Yo estoy ahora acostumbrado. Nosotros podemos regresar a la ignorancia y simplemente.... -

-No – Contestó Heero peligrosamente. Todo esto era demasiado nuevo para él... amor... él no quiso tener que experimentar también dolor. Heero se tentó para algo que decir y él lo encontró cuando tomó la mano sana de Duo despacio entre la suya. El frotó un dedo pulgar duro sobre la palma suave de Duo –Los amantes de Heero, Ala y Duo. Yo quiero eso. ¿Me permites tenerlo, Duo? -

 

Duo sonrió temblorosamente. El se apoyó adelante e ignoró el dolor que explotó en su cuerpo cuando se acercó para besar a Heero en los labios. El estaba nervioso, un muchacho inexperto y tan inseguro como Heero sobre finalmente permitir sueltas todas sus emociones. Se sentía bien.

Aquí en la cúspide de la vida y la muerte, Shinigami alcanzó el amor y la vida en los brazos de un hombre que había sido enseñado para tomar una y negar la existencia del otro.

 

De algún modo, la formula de vida y alegría de un cierto piloto trenzado había penetrado la armadura del duro entrenamiento. No había ahora ninguna salida.

Duo fastidió los labios de Heero con la punta de su lengua para abrirlos en un beso mas profundo antes de depositar uno suave sobre ellos.

Deathscythe y Heero. Ala y Duo. Juntos para siempre, así como debe ser, así como sería, por siempre.

 

 

* * * * * *Owari * * * * * *

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