La Apuesta
By Ariel [email protected]
Capítulo V: Así que eso sucedio...
Trowa le había contado a Duo sus percances en la cita que había tenido el día anterior con Quatre, mientras reparaban el baño.
"Siento que eche todo a perder" menciono Trowa muy consternado, mientras trataba de poner la llave del agua caliente.
"No creo que Quatre se haya molestado contigo" respondió pegando los accesorios de baño
"Si claro... por eso de pronto quiso acabar con la cita"
"Talvez solo lo pusiste nerviosos"
"Si como no..."
"Y todo esto donde esta Wufei estoy harto de arreglar sus desastres sin que el ni siquiera este presente"
"Creo que tenia clase de cocina... y no deberías desear que estuviera aquí... probablemente haría peor el desastre"
"Si... tienes razón" se quedo pensando un rato "si de algo te sirve... le podría preguntar..."
"¿Qué? Como una persona hace tanto daño a un baño ella sola"
"No... me refería a Quatre... podría preguntarle si esta molesto contigo"
"No lo sé... no crees que sería muy obvio"
"Puedo hacerlo sutil... de manera tal que ni se entere que yo supe de su salida"
"¿Harías eso por mi?"
"Claro... después de todo eres mi amigo... además de que me encanta el chisme"
Después siguieron con su platica mientras arreglaban el baño y rogaban por que el chino no se hiciera presente.
Así pasaron tres días pero Duo no tenia la oportunidad de estar a solas con Quatre por culpa de varias circunstancias y el hecho de que no podía descuidar sus asuntos con Heero.
El miércoles los pilotos se encontraban en el laboratorio haciendo una practica de química, era un practica un tanto aburrida y muy tediosa de combinación de compuestos. Los pilotos se encontraban todos en un mismo equipo sentados en los típicas bancos de las mesas de laboratorios de escuela, ni uno de ellos estaba haciendo caso a la maestra que explicaba lo sucedido con las muestras. Heero anotaba algo en su libreta, Wufei estaba apunto de llegar al país de los sueños pero era regresado ante el peligro de caer de los dichosos bancos, Trowa trataba de balancear un lápiz en la punta de dos plumas, Quatre platicaba muy sigilosamente con Dorothy y Duo...
Duo en lo particular se encontraba un tanto fastidiado, aparte de que la clase era por si sola aburrida, la maestra tenia una voz que arrullaba a la gente. Siendo el tan hiperactivo como siempre vio una muestras de sustancias que estaba cerca de él, una en lo particular transparente que parecía agua le llamo la atención, y cuando nadie lo veía, al menos eso creía, se dispuso a tocarla.
"Yo no haría eso" escucho la voz de Heero que le advertían sin siquiera mirarlo ya que estaba anotando algo en su libreta.
"¿Qué?"
"Es ácido idiota... si lo tocas te quemaras" su mirada aun seguía en su libreta
"¿En serio?..." Duo dijo algo temeros, la verdad era que si lo iba a tocar...
De pronto se le ocurrió algo magnifico... vio como Wufei aun se balaceaba tratando de mantener el equilibrio, dormitando a la vez. Una sonrisa malvada salió de sus labios y...
"No lo hagas" de nuevo Heero lo interrumpió
"¿Hacer que?" se hizo el despistado
"Lo que ibas a hacer" contesto seriamente, pero aun con su mirada en los que estaba escribiendo.
"No iba a hacer nada"
"Si ibas"
"No iba"
"Si"
"No"
"Entonces me estas diciendo que no ibas a tomar el ácido y arrojárselo a Wufei" por fin despego la mirada de su cuaderno y se la dio al trenzado.
"¿No?" contesto dudoso
"Eso es mentira"
"En verdad crees que soy tan cruel"
"No eres cruel... eres idiota"
"Como me quieres" menciono cínicamente el trenzado "de cualquier forma no iba a hacer nada"
"Si ibas"
"No"
"Si"
"No"
"Que si"
"No lo iba a hacer pero ahora talvez lo haga" advirtió Duo
"No lo harás"
"Si lo haré"
"No creo"
"Pues yo si" tomo el recipiente con el liquido
"No creo que te atrevas" menciono indiferente
"Creías que lo haría al principio"
"Yuy... Maxwell ¿tiene algún comentario para la clase?... Maxwell ¿qué estas haciendo con el ácido?" Pregunto la profesora muy molesta, al verlos distraídos...
"¿Nada?" contesto nervioso Duo
"Ustedes dos estaban jugando con ese peligroso material" saco sus conclusiones
"Yo no estaba jugando" Heero se defendió de esas calumnias
"No claro... si estabas haciendo pasteles..." menciono sarcástica la maestra "saben que esta prohibido jugar con ese material"
"No estábamos jugando" intervino Duo
"Ha me dicen mentirosa"
"No... solo que talvez no vio bien"
"Y también ciega"
"Yo... solo..." un codazo de Heero lo detuvo de hablar, porque como iba solo estaba empeorando las cosas
"Bueno si les gusta tanto el laboratorio, lo mejor será que se queden un rato mas en él... los dos están castigados, después de clase se quedaran a limpiar el laboratorio..."
"Eso su trab..." otro codazo lo detuvo.
Después de que todos se fueron los dos castigados se quedaron según ellos limpiando, la verdad es que Heero llevaba mas 10 minutos frotado con un trapo un vaso de cristal y Duo trataba de balancear el palo de la escoba en su mano.
"Siempre he dicho que limpiar es divertido" menciono muy sonriente Duo
"Todo esto es tu culpa" contesto fríamente Heero
"No es verdad... bueno talvez si... pero tu también tuviste que ver... digo si me hubieras dejado hacerle la broma a Wufei no te habrías metido en esto..."
"Claro... de haber dejado que le quemaras la cara a Wufei nada de esto me estaría pasando a mi... ¿pero en que estaba pensando?" contesto con su gran cinismo digno de un oscar.
"Si lo pones de esa forma..." dijo suspirando al final, luego vio la despensa abierta donde estaban todas las sustancias que usaban en el laboratorio "oye Heero mira eso"
"¿Qué?" Heero miro a donde su amigo indicaba "¿qué piensas hacer?"
"Podríamos hacer un..."
"No"
"¿Por que?"
"No se si lo sepas pero es muy peligroso jugar con esas cosas" contesto muy serio el soldado perfecto
"Que aguafiestas..." vio de nuevo la despensa "vamos..."
Trowa buscaba a Quatre, después de ir a laboratorio desapareció, no estaba con Hilde porque ella había ido junto con Wufei a cocina. Como al parecer Duo no había tenido la oportunidad de hablarle lo mejor sería que el se lo preguntara, además para ese tipo de cosas lo mejor era ser directo y no involucrar a nadie.
Mientras caminaba una hermosa melodía se empezó a escuchar, atraído por esa bella sinfonía y consiente de que siguiéndola lo mas seguro es que encontraría a la persona que buscaba, camino hasta de donde provenía la cadencia.
La armonía lo guió hasta el salón de música, y pudo ver que dentro de él se encontraba la persona mas hermosa que jamás hubiera visto, tocando muy tranquilo el piano, uno de los muchos instrumentos que sabía tocar con gran maestría. Observo como su amado niño tocaba tan tranquilo, que parecía casi angelical. De pronto la melodía se detuvo.
"Trowa..." murmuro al ver al latino en la puerta del salón
"Lo siento... ¿te interrumpí?" se disculpo, no sabía si Quatre aun estaba enojado con él.
"No para nada... solo que no creí verte aquí" sonrió dulcemente como solo el sabía hacerlo, y de esa forma que derretía a Trowa por dentro.
"Eres hermoso" murmuro aun afectado por la sonrisa
"¿Cómo?" Quatre no logro entender muy bien lo dicho
"Que era hermosa... la melodía" se apresuro a decir muy nervioso
"Gracias..."
"Tocas muy bien"
"A mi también me gusta cuando tocas la flauta... es un lastima que ya no la tengas"
"Si... pero me vengare" bromeó "¿estas enojado?" pregunto de pronto.
"Enojado ¿con quien? o ¿por qué?" Quatre no estaba enojado con nadie
"Conmigo... por lo del domingo" señalo casi como un murmuro
"Yo no estoy enojado contigo... nunca lo estuve"
"Entonces porque..."
"Tuve mis razones" interrumpió rápidamente Quatre, que al parecer prefería cambiar la conversación, cosa que Trowa notó.
"¿Podrías seguir tocando?" pidió muy amablemente esperando que se le concediera la petición.
A Quatre le extraño la demanda, no pensaba que a Trowa le gustara mucho el piano, a decir verdad no conocía mucho de lo que le gustaba a Trowa.
"¿Te gusta el piano?"
"En realidad me gustas tu... tocando el piano" las palabras habían salido de su boca si querer, así que solo tubo tiempo para especificar lo de al final.
Al principió el árabe no entendió, pero era mejor dejarlo así porque Trowa se veía algo sonrojado.
"Será un placer"
De nuevo esa bella melodía que había hipnotizado a Trowa y lo había llevado hasta el lugar donde se encontraba su amado niño se escucho.
Trowa no era muy afín a ese tipo de cosas como la música o las bellas artes, pues si bien sabia tocar algunos instrumentos solo era por que era una forma muy sutil de quitar el estrés, y como en la guerra el estrés si que se hacia presente, pues necesitaba descargarlo de alguna forma.
Sin embargo esa era una melodía hermosa y mas hermosa aun por el hecho de sea tocada por Quatre, aquellas persona dueña de su corazón. Cuando Quatre tocaba cualquier instrumento, se percibía en el un gran paz que contagiaba a todos los que estuvieran cerca.
Eso tipo de momentos eran en los cuales se daba cuenta de cuanto amaba a ese muchacho, y de cuanto lo deseaba, que quería estar con él, a su lado siempre. Supo que tenia que decírselo tenia que hacerlo, era mejor saber, aun si fuera rechazado, al menos sabría con seguridad que Quatre no le amaba, pero lo sabría, sería doloroso, pero al fin de cuentas ya no una mentira.
Quatre termino la canción y supo Trowa entonces que ese era el momento para confesarle sus sentimientos a ese hermoso ángel.
"Quatre yo..." Trowa lo llamo, su voz era casi como un suspiro, pero aun así Quatre volteo "Quatre yo quería... yo quería... yo quería decirte que..."
"Aaaaaaahhhhh" un grito se escucho desde la puerta
Al voltear Trowa vio mas de 10 niñas babeando desde la puerta
"Eso fue hermoso... sabía que era del joven Quatre" dijo una de ellas
"Podría volver a tocar por favor joven Quatre..." pidió otra.
Todas entraron al salón y se sentaron esperando que Quatre volviera a tocar (que creen que no se cansa o que).
"Esta bien"
La boca de Trowa estaba hasta el suelo, su oportunidad... su gran oportunidad se había ido a la basura por culpa de esas molestas niñas... como pudo suceder... ¿por qué?... acaso el no merecía ser feliz... por que el destino estaba en su contra.
Después de acabar la melodía (otra, no crean que nada mas se sabe una), las chicas se fueron todas con ojos de corazoncitos dejando a Quatre con decenas de chocolates que le habían regalado.
"Eres muy popular" Trowa menciono el hecho obvio.
"No es para tanto" se paro de la banca del piano y se acerco a Trowa para quedar justo frente a él "¿qué me ibas a decir?"
"¿Cómo?"
"Si, antes de que las chicas llegaran"
Trowa ya no estaba preparado, se había acobardado, y como no, después de todo las chicas le habían recordado que le iba a confesar sus sentimientos a la única persona de toda la escuela que era capaz de señalar a alguien y ese alguien se le declarara, ósea a la persona mas popular de la escuela, que tenia mas de 1000 fans en toda la escuela y otras tantas fuera de ella.
"Yyyyoooo" alargó la palabra mas de lo necesario
"Si dime"
Pero de cualquier forma ya no había vuelta atrás, esta era otra oportunidad que el destino le había dado y era ahora o nunca.
"Yo solo... solo... quería decirte que..."
"¿Qué fue eso?" Quatre vio a unas sombras pasar por la puerta a velocidad extraordinaria.
"¿Que fue que?" volteo también a la puerta
"Creo que vi pasar a Heero y a Duo corriendo" dijo muy extrañado.
Los dos caminaron hasta la puerta, y lograron ver ya a lo lejos del pasillo a dos sombras que efectivamente eran sus amigo corriendo, después voltearon a ver al otro lado del pasillo, donde una extraña nube azulada que se acercaba poco a poco al donde ellos estaba.
"Propongo correr a la misma dirección que ellos" Quatre planteó un buena salida ya que esa extraña nube no parecía muy segura, mas por el hecho que la parecer hasta Heero estaba huyendo de ella.
"Yo voto por eso" contesto Trowa
"Siendo unánime la decisión..."
Ambos expilotos se dieron a la fuga.
Fuera del edificio, que era el de todas las aulas de clase, se encontraban todos los alumnos que se habían encontrado con la nube. Al parecer esta era algo así como una bomba de olor, ya que su hedor era insoportable. Habían llegado los de salubridad, a ver lo que había sucedido.
"¿Que era esa nube?" pregunto Quatre a sus amigos, que estaban detrás de un árbol, algo así como escondidos.
"¿Pregúntale a este idiota?" contesto Heero señalando a Duo
"¿Que?... yo como iba a saber que si mezclaba a esa cosa azul con esa cosa roja y esa cosa verde, iba a pasar eso"
"Por que no son cosas... se leen las etiquetas y te das cuenta de que si al mezclarlo no pasara nada... simple sentido común" Heero parecía enojado.
"Perdón... solo pensé que sería divertido..."
"Lo será" una voz se chica se oyó acercándose
"¿A que te refieres Dorothy?" pregunto curioso Quatre
"Bueno al parecer esa nube acabara de ser limpiada hasta el próximo domingo, ya que es muy fuerte..."
"La señorita Reelena esta enterada"
"Si... como sigue de viaje no podrá venir, pero como no tiene otra salida ha decidido darle estos días libres a los estudiantes..."
"Lo ven... y ni siquiera tiene que agradecérmelo" Duo parecía divertido por la situación.
"Podrías haber matado a alguien... creo que no hay motivo para agradecerte" Heero seguía enojado
"Sabes Duo..." Dorothy sonrió "vez a aquellos hombres de ahí" señalo a unos hombres con trajes elegantes y de edades mayores que no eran profesores "están buscando a la persona que hizo la nube... creen que tienes mucho futuro creando armas químicas..." rió burlonamente.
"Jaja... que simpática"
Ya era noche los cinco pilotos se habían juntado a cenar en la cafetería de la escuela, no había mucha gente, ya que la mayoría se estaba preparando para ir con sus familias aprovechando esas vacaciones inesperadas cortesía de Duo.
"¿Por que nosotros somos los únicos que no tenemos a donde ir?" señalo tristemente el americano
"Esa pregunta ni se pregunta" contesto Wufei
"Bueno... podemos verlo de esta forma... nosotros no necesitamos ir ningún lugar porque nosotros mismos somos una familia" Quatre sugirió el hecho
Todos se le quedaron viendo con un brillo mortal, para después relajarse, agachar la cabeza y suspirar. Lo que había dicho era verdad, aunque no les gustara aceptarlo, mas que nada por el hecho de que solo se sentían cómodos estando entre ellos.
"que horrible vida tenemos" Después de decir esto Duo azoto su cabeza con la mesa.
"Será aburrido estar sin hacer nada..." Wufei dio su opinión
"Podemos hacer algo divertido" trato de animar Quatre
"¿Cómo que?" por fin Heero hablo
"Bueno... no sé..."
"Ya sé" de pronto Duo se levanto muy animado "oye Quatre no tienes alguna casa de playa o de campo a algún lugar que podamos ir cerca de aquí..."
"Casa de campo..." trataba de recordar si tenia algo "bueno ahora que lo dices... mi familia tiene una pequeña casa en una playa cercana aquí... hace mucho que no se utiliza pero creo que esta en buenas condiciones"
"Perfecto podemos ira ahí" Duo había encontrado la solución a los problemas de aburrimiento.
"No te puedes invitar solo" lo regaño Trowa
"Lo que pasa es que no tiene educación... piensa que todo es muy fácil" Wufei complemento el regaño.
"A mi me parece buena idea..." por fin Quatre dio su opinión "será divertido, además hace mucho que no voy, me gustaría ver el lugar"
"Lo ven Quatre me apoya..."
"El lugar esta a mas o menos tres horas de aquí, podemos irnos mañana"
"Bien todo arreglado iremos a la playa mañana" Duo afirmo efusivamente
"¿Y en que supones tu que iremos?" pregunto sarcástico Wufei
"A por eso no te preocupes Wufei... trépate yo te llevo... hay mil formas de transporte autobús, taxi, tren... que cerrado eres" comento Duo sarcastico
"No discutan por eso... podemos ir en mi auto" sonrió Quatre.
"¿Tu tienes un auto?"
"Bueno no aquí pero puedo comprar uno para mañana"
De nuevo todos se le quedaron viendo con un brillo mortal, y después se dejaron caer.
"Nuestra vida es horrible... pero al menos Quatre se puede comprar un auto cuando se le da la gana" Volvió a azotar su cara con la mesa
"Si" todos suspiraron resignados mientras Quatre solo sonreía afectadamente.
A la mañana siguiente estaban esperando a todos fuera de la escuela, Quatre había "conseguido" el auto, Wufei y Trowa colocaban su equipaje en la cajuela, Hilde y Quatre estaba sentada ya en al auto, que por cierto era uno de los mas caros del mercado, ahora solo faltaba que llegaran Duo y Heero, al menos eso pensaban.
"Genial nunca he ido a una playa" comento Hilde emocionada
"Es hermosa te encantara" Quatre sonreía al ver la felicidad de su novia.
"Espero que esos dos no se tarden mucho" Wufei entro a la parte trasera del auto y se acomodo.
"He estado pensando que somos 6 personas y el auto es para 5... no creen que iremos algo apretados" Trowa dio su punto de vista.
"Siete" Quatre murmuro apenado
"Siete ¿qué?" Trowa no entendió
"Somos siete... es que también invite a Dorothy" contesto muy apenado
"¿A quien?" pregunto Wufei desconcertado
"A mi"la voz de la chica se oyó bajando de las escaleras, con ella llevaba una pequeña maleta
"¿Tu?" Trowa y Wufei la miraban desconfiados
"Si, ¿por qué?... ¿hay algún problema?" su sonrisa burlona no se hizo esperar, ella sabia bien la respuesta de esa pregunta.
"Claro que no..." Hilde contesto. "sabes la opinión de esos dos no cuenta" trato de bromear,
Dorothy sonrió al comentario de su compañera de cuarto.(ya lo saben)
"Hola ya llegamos" Duo saludo amablemente, bajando por las escaleras en compañía de el soldado perfecto.
"Hola" contesto Dorothy sonriendo
Duo ser quedo estupefacto al ver a la chica.
"Quatre me invito" contesto la pregunta que Duo no pudo realizar.
"Genial..." contesto con una sonrisa fingida "mientras mas seamos mas nos divertiremos"
"Que bueno que te agrada la idea" Dorothy tenía una sonrisa de burla
"El auto es muy pequeño para ir todos" Heero cambio la conversación abruptamente.
"Lo sé... pero es que me gusto mucho" Quatre contesto algo apenado
"Ya sé, que Heero y Duo pongan su equipaje en la cajuela y que ellos dos se vallan en la motocicleta de Heero" Hilde tuvo una buena idea
"Me parece bien" respondió Heero "Duo vámonos" eso fue casi una orden
"Bien nos veremos ahí" Duo se despidió y siguió a su amigo hasta donde este guarda su transporte.
Heero abre la pequeña bodega donde guarda su vehículo, sube en ella y la prende.
"Ten" le da el casco
"No me gusta usar esas cosas" esa cosa podría despeinarlo
"Como quieras"
Llevaban una hora de camino, después de haber tragado mas de 5 insectos Duo decidió que el casco no era tan mala idea.
El americano trataba de no caerse pero Heero iba muy rápido, era muy desconsiderado, el era el que iba conduciendo, pero Duo solo se podía sostenerse de aquella manivela atrás de él, ¿que quería? que se abrazara a él, por que si seguía así eso era lo que conseguiría...
"Heero ve mas despacio" Grito para lograr ser oído pero no recibió respuesta "Heero... baja la velocidad" de nuevo no consiguió respuesta
Sabia que Heero podía escucharlo, solo que lo estaba ignorando, incluso sintió como acelero mas, ¿que pretendía?, que se matara, lo peor es que era muy inseguro la forma en que iba enganchado al transporte, en alguna curva peligrosa podría caer. Eso debía ser una forma de venganza del japonés por las múltiples bromas que le había hecho... no podía abrazarse a Heero, si lo hacia este sería capaz de golpearlo.
Heero dio una vuelta de manera muy rápida cosa que casi hace que Duo se caiga, pero solo se salvo ya que por reflejo se abrazó fuertemente del conductor del vehículo. Ya no le importaba si Heero lo golpeaba, al menos no lo mataría, cosa que podría pasar si se caía del transporte.
El chico estoico sintió los brazos de su acompañante rodeando su cintura, aferrándose a ella como si de eso dependiera su vida, y así era... Una sonrisa salió de sus labios, había logrado su cometido.
Todos habían logrado llegar por fin al lugar, era una casa grande y pequeña a la vez, grande por que parecía una casa normal donde podría vivir una familia muy cómodamente, pequeña, por que a comparación de las otras casas de Quatre esta era una miniatura.
"Quatre este lugar es hermoso" Duo estaba deslumbrado por la hermosa vista que daba el lugar hacia la playa.
"Por eso mi padre la compro... creo que era un regalo para mi madre" recordó con nostalgia el lugar
"Si alguien me diera un regalo como ese... jamás lo dejaría" afirmo Duo aun embelesado en la vista
"Pero como nadie lo hará, ven y ayúdanos a sacar todas las cosas de la cajuela" Wufei lo regaño
"Que aguafiestas..." Duo se dirigió a sacar las cosas del auto.
Ya que la casa había estado desocupada tanto tiempo era lógico que le faltara comida así que decidieron ir todos al centro comercial a comprar lo necesario para esas vacaciones.
Mientras Trowa y Quatre compraban la comida, Hilde y Dorothy había hecho caminar por toda la plaza a Heero, Duo y Wufei en busca de trajes de baños y ropa, además de haberlos puesto como mulas de carga, cargando todos los paquetes de ropa y chucherías que a las mujeres les gusta comprar.
Los tres chicos se encontraban afuera de una de las tiendas sentados en una pequeña banca, los tres tenían cara de fastidio y disgusto, al lado de la banca se encontraban decenas de paquetes que las dos chicas habían comprado. Lo peor es que ellas estaban dentro de la tienda comprando más cosas.
"¿Por qué tenemos que cargar sus cosas?" pregunto un muy molestado Wufei
"Cuando Quatre nos dijo que fuéramos a comprar la comida ellas dijeron que iban a ir a comprar trajes de baños, y como tu no querías entrar al supermercado dijiste que les ayudarías a cargar sus cosas, y como Duo tampoco quería que lo vieran comprar comida se colgó de tus diálogos y me arrastro a mi a este desafortunado fin" explico seriamente Heero
"¿Sabes?... A veces me asusta que seas tan perfecto" señalo Wufei, después dio un largo suspiro de resignación "no entiendo que clase de chica va a la playa y no tiene ya un bañador"
"De Dorothy no tengo explicación, pero Hilde es la primera vez que viene al mar, y en la colonia donde vivíamos no había piscinas, por eso nunca se ocupo de comprar uno" Duo defendió a su amiga
"Como sea, yo ya me aburrí de ser su mula, voy a comprar algo que tomar..." se paro de la banca "nos vemos luego" se despidió dejando a sus dos amigos.
"Primero nos mete en esto y luego nos abandona"
"Tu fuiste quien me metió a esto" Heero estaba disgustado.
"Como querías que supiera que una mujer necesitaba tantas cosas para estar tres días en la playa"
"Para todo tienes excusa"
"Y a ti todo te enoja... ven vamos a ver que vemos" Duo se paro de la banca también.
"¿Y que haremos con los paquetes?"
"Ah, lo olvidaba" se sentó de nuevo y vio la tienda que había frente a el "ven Heero veamos esa tienda desde hay podemos ver los paquetes"
"Esa tienda es de mujer"
"Si pero es mejor que estar aquí... además podemos conocer lindas chicas ahí" le dirigió una sonrisa incitadora.
"Eso a mi no me interesa" desvió su cara en forma fastidiada
"Así ¿como lo pude olvidar?... tu tienes a Reelena, no necesitas buscar a quien querer cuando ya la tienes a ella" su tono era triste pero no era algo que Duo notara solo lo había dicho así.
Heero lo vio con enojo, no entendía porque siempre lo apareaban con Reelena ¿por qué? Solo la quería proteger, y solo le regalo un maldito oso ¿qué tenia eso de especial? Solo fue una forma de agradecerle, ella había hecho mucho por él, y además le había prometido que la protegería, el no rompía las promesas solo porque si.
El soldado perfecto estaba tan distraído pensando en porque siempre lo asociaban con Reelena que no noto la forma triste en que su amigo se lo había dicho.
"Si eso quieres vamos" se levanto de la banca y se dirigió a la puerta del comercio seguido por su amigo trenzado.
Antes de entrar a la tienda una señora que era el doble de alta y el tripe de ancha que ellos los empujo y les impidió el paso.
"Esta tienda no es para niños" la mujer los empujo y paso antes que ellos
"Puedo asegurar que esa señora no esta casada" se bufo Duo mientras por fin entraban a la tienda.
Efectivamente esa tienda era solo de mujeres y para agraviar el asunto las únicas mujeres rescatables eran Hilde y Dorothy, las otras clientas que si bien no eran feas tenían la edad para ser su madre, y además estaba esa señora que se habían topado en la puerta.
"Heero creo que te verías muy lindo con esto" le mostró un vestido moteado morado
"No me gusta el morado"
"Quieres que te muestre algún vestido linda" le pregunto una de las empleadas a Duo
"¿Que?... no yo no..." trato de explicar pero Heero la interrumpió
"Si, mi novia esta buscando algo para la graduación, pero esta algo apenada porque su cuerpo no esta tan desarrollado, por eso no sabe que comprarse" Heero hablo como una gran actor
"Oh, linda ¿eso es verdad?" pregunto apenada la chica
"No... no claro que no, yo..." contestaba indignado
"Que no te de pena, muchas mujeres sufren lo mismo que tu" trato de consolarla la muchacha
"Pero..."
"Te lo he dicho linda, no eres la única, ahora no hables recuerda que aun estar algo ronca por tu enfermedad" de nuevo Heero hablaba con mucha malicia
Duo no entendía que pasaba con Heero el no se comportaba así, el que se comportaba así era él, incluso ese era el tipo de bromas que él le hacia, estaba completamente fuera de carácter.
"Que lindo... tu novio se preocupa tanto por ti incluso te acompaño a comprar tu vestido... ven" lo tomo de la mano "vamos a buscar un vestido para ti ¿qué talla eres?"
"Pe...pero..."
"Yo creo que es talla 9 de cintura" respondió Heero rápidamente
"Yo pienso que es mas pequeña, mira..." llegaron hasta un anaquel lleno de vestido de noche "estos vestidos te quedaran" le dio mas de 10 vestidos "pruébatelos y dime cual te gusto... ahí están los probadores, mientras voy a ver que mas te encuentro"
"Opino que algo con muchas lentejuelas la harían ver bien... y si puede algo que le haga ver mas busto sería genial" el chico estoico si que estaba disfrutando mucho la situación
"Si, creo que tenemos algo así... lo buscare, mientras mídete esos vestidos"
"Pero..." Duo trataba de articular palabra y cargar los pesados vestidos
"Ven preciosa vamos al vestidor" Heero lo tomo de la mano y lo llevo al probador "entra ahí" lo empujo en un pequeño cuarto y cerro la puerta "mídete esos vestidos cariño"
"Miren encontré otros" llego la dependiente llevando otros tres vestidos
"Yo se los doy" Heero los tomo "preciosa abré la puerta las señorita trajo mas vestidos"
La puerta se abrió pero en vez de tomar los vestidos tomo a Heero y lo metió al cuarto cerrando la puerta después.
"¿Qué crees que estas haciendo?" pregunto un muy molesto Duo
"Pensé que te gustaban las bromas" respondió cínicamente.
"Si, las que yo te hago a ti"
"Siempre es bueno probar algo nuevo"
"¿Pasa algo ahí?" pregunto la empleada
"No, solo no me alcanzo el cierre" respondió Duo
"Claro..." contesto incrédula "el cierre... entonces yo voy a ver si encuentro algo mas, mientras tu novio te ayuda con ‘el cierre’" su tono era burlón "estos niños de hoy, cada día están mas despiertos"
Duo alcanzo a escuchar el comentario y se puso tan rojo como un tomate.
"Ves lo que provocas..." expresó muy enfadado
"Ya se por que te gusta tanto estas bromas... son muy divertidas" fue lo único que le contesto
"Ya sal de ahí necesito usarlo" una voz algo ronca los llamo desde afuera
"Ya voy" contesto Duo "eres un idiota mira en lo que nos metiste..."
"Pruébate un vestido talvez uno te guste" Heero bromeo
"Idiota"
"¿Qué estas haciendo ahí?" esa voz los volvió a llamar
"Ya voy" contesto otra vez "sal de aquí" le ordeno Duo
"¿Cómo?" pregunto seriamente
"¿Eh...?"
Duo no lo había notado por el enojo, pero el cuarto era muy pequeño, mas pequeño de lo necesario, tanto así que ellos estaban muy juntos, mas de lo que nunca habían estado, al menos mientras el estaba consiente, frente a frente, y para empeorar las cosas al momento en que metió a Heero lo aprisiono entre él y la pared contraria a la puerta.
Duo se sonrojo al sentir la cercanía de su mejor amigo.
"sal de ahí" esa voz que empezaba a ser muy molesta, lo saco de sus pensamientos.
"voy" grito enojado "ahora idiota no se como pero debemos salir, así que eso haremos..."
Fuera del probador se encontraba la mujer voluptuosa que los había empujado en la puerta esperaba impacienté, después de que le contestaron, empezó a escuchar quejidos y gemidos.
"Heero... sal... empuja... mas... mas... me pisaste... eso duele... empuja mas..." se oía de una voz adolorida
"¿Pero que demonios están haciendo?" murmuro la señora
"No te muevas...ese vestido estorba... quítalo... no te muevas... auch" esa voz era diferente
Entonces la puerta de abrió y salieron los dos chicos que se había encontrado en la puerta ¿qué es lo que estarían haciendo?. Uno salio muy serió y el otro salía sonriendo nerviosamente.
"Disculpe" Duo se excuso y camino juntos su amigo unos tres pasos
"Cochinos" expreso la señora groseramente
A el americano se le subieron los colores, solo quería salir rápido de ahí.
Fuera de la tienda los dos se dirigían a la banca donde al principio estaban.
"Ves el lió en el que nos metiste..." señalo aun enfadado Duo
"Fue divertido..." su voz de nuevo era seria
"Esa señora creyó que éramos unos pervertidos"
"No me importan los demás... pero a tal caso, ¿por qué no saliste tu primero, tu eras el que estaba mas cerca de la puerta?"
Al el americano no le quedo mas que agachar la cabeza apenado y decir:
"No se me ocurrió" y eso no era mentira así había sido.
Heero sonrió ante el asunto.
"Tengo sed vamos a comprar algo" Duo aun estaba apenado
"Bueno..."
Duo se busca su cartera pero no la encontró, se paro en seco y empezó a buscar por todas sus bolsas.
"¿Qué pasa?" pregunto extrañado Heero
"Mi cartera... no esta" contesto asustado el 02 "debió haberse caído en el probador"
"Vamos a buscarla" el 01 dio unos pasos de regreso a la tienda
A Duo le extraño la actitud de Heero, ¿por qué no le había dicho idiota como siempre lo hacia en situaciones similares?
"¿Qué? No quieres ir" Heero se detuvo al ver que su amigo no avanzaba
"Si vamos" otro día pensaría en eso, ahora lo importante era su cartera.
Regresaron a la tienda y entraron directo al probador, abrieron la puerta sin tocar y... vieron aquello que solo recordarían en sus peores pesadillas, la espalda desnuda de aquella mujer obesa tratando de subirse un cierre del vestido.
La mujer voltio y vio que su privacidad había sido perturbada.
"Pervertidos... depravados... degenerados... desgraciados..." la mujer gritaba enfadada
"No señora fue un..." Duo trato de explicar.
"Son unos pervertidos... querían espiar a una hermosa mujer como yo"
"¿Qué pasa?" apareció la dependiente de la tienda
"Este par de insolentes depravados me estaban espiando" la señora lo acuso
"No, lo que pasa es que se me cayo mi cartera y..."
"Mentira... querían verme" gritaba descontrolada
"Esto debe tener una explicación..." la señorita trataba de calmar los ánimos, con tanto alboroto todas las personas de la tienda se habían reunido a ver lo que pasaba.
"Si, que estos niños son unos degenerados" la mujer estaba histérica
"Con todo respeto..." Heero por fin hablo y todos se quedaron a la expectativa de lo que decía "si nosotros hubiéramos querido verla, no seriamos unos pervertidos, degenerados o depravados..." dijo tan serió como siempre "seriamos unos dementes..." termino, todas las miradas se centraban en él, mas su amigo que lo miraba estupefacto por sus palabras.
"Es todo?" pregunto la cajera al chico rubio
"Si" contesto el rubio sonriendo
"¿Va a pagar con crédito o efectivo?"
"Efectivo"
"Muy bien son 5068.23" la mujer estaba sorprendido con la cantidad y el hecho de que a ese cliente no parecía molestarle pagar tal suma de dinero.
"Aquí tiene" Quatre le dio un paquete grande de dinero, tomo su recibo y salio de la tienda.
Afuera lo esperaba Trowa con dos carritos llenos de cosas, hasta el mismo Trowa estaba impresionado por la cantidad.
"¿No crees que exageraste?" pregunto un sorprendido Trowa
"¿Tu cree?" respondió inocentemente "yo creo que me falto"
"Solo son tres días"
"Por eso... que no has visto como come Duo, Hilde y Wufei... hasta dan miedo cuando tienen hambre" rió burlonamente
"¿No te molesta pagar todo esto?"
"No... para lo que gana mis empresas en un año, esto no es ni la millonésima parte..." sonrió de nuevo
"Eres un niño muy amable" le dijo con una sonrisa disimulada
"¿Tu crees?" pregunto con una sonrisa falsa ‘eso es lo que él cree que soy... un niño... talvez me comporto así de vez en cuando... pero... no importa que tengamos la misma edad a comparación de los demás solo soy eso, un niño, para él y para todos... nunca me va a tomar en serió si me comporto de esa manera... pero no puedo cambiar, cuando lo hice casi lo mato...’ su pensamiento volaba mientras su mirada caía cada vez mas.
"¿Te ocurre algo?" se preocupo por su niño ya que no tenia su sonrisa de siempre.
"No nada... ¿crees que soy un niño?..." tenia que saber "... ¿digo tengo la misma edad que tu?" ‘eso es tonto no importa la edad si no como te comportes’ pensaba arrepentido de sus palabras
Al principio a Trowa le sorprendió la pregunta pero luego sonrió dulcemente, había encontrado la respuesta a la incógnita.
"Si tienes la misma edad que yo... pero a diferencia de mi y de los demás, tu posees una inocencia y una pureza solo comparable con la de un niño, talvez aun mas... eres gentil y amable, y tus acciones nunca llevan malicia de por medio... si creo que eres un niño..."
Quatre agacho su cabeza ese comentario lo había herido, pero Trowa no lo había hecho con ese afán así que no podía culparlo, aun así sentía que las lagrimas venían; no quería que la persona que amaba pensara eso de él, no quería que estuviera a su lado solo por compadecerse, por resguardarlo... él no necesitaba protección, lo necesitaba a él, no para que lo protegiera si no para que lo amara. Sintió unas calidad manos recorrer su mentón y alzar su cabeza. Trowa había levantado su cara para verlo a los ojos.
"Y te envidio mucho por eso..."
Esas palabras salieron de Trowa, pero Quatre no comprendieron que querían decir.
"Nunca he visto belleza mas pura que la de tu alma... por eso me gusta estar a tu lado... yo solo deseo que tu este a mi conmigo... me gusta sentir el calor que despides... yo solo deseo... solo deseo..." acerco sus labios a los de el joven rubio "solo deseo..." estaba tan cercas "deseo..." y casi apunto de llegar a su objetivo
"Depravados... pervertidos... groseros... malcriados" gritaba una señora desde una tienda en la cual estaba una multitud de personas.
"¿Qué pasa?" Quatre voltio a ver impidiéndole a Trowa llegar a su blanco.
"Maldita sea, solo deseo que dejen de interrumpirme" expreso muy enojada
"¿A que te refieres?" pregunto extrañado Quatre
"A nada" dijo decepcionado.
"Duo en verdad eres un tonto" Hilde regañaba al chico que estaba sentado en la banca con un ojo morado.
"¿Yo?" pregunto indignado.
"¿Y quien mas?, ¿Heero?" pregunto enojada la exsoldado.
"Si" respondió asombrado de que no le creyeran "el fue el que me metió en todo esto… si no fuera por su broma yo no tendría el ojo morado… ni él el hombro dislocada, el cual ya se arreglo de su forma cruel y asquerosa"
"Si claro y mi abuelita es virgen" se burlo Dorothy
"Pues entonces tu mama debió haber sido engendrada por medio de probeta… porque es verdad ustedes saben que yo no miento"
"¿En serio?" pregunto muy significativamente la chica rubia
A Duo no le quedo mas que verla con odio y resignarse.
"No cabe duda que mata a un perro y te dirán mataperros" comento Duo ya resignado.
"¿Mataste a un perro Duo?" pregunto el árabe que venia llegando con el latino.
"No" volvió a decir indignado.
"Duo los perros son animales que debes de respetar" regaño Trowa.
"Que yo no mate a un perro" volvió a explicar.
"Duo me decepcionas" dijo dolido Quatre.
"Piensen lo que quieran…" suspiro rendido "lo estas disfrutando verdad…" murmuro dirigiéndose a su amigo que estaba sentado a un lado de el desde el principio de la conversación en silencio.
"Bastante" contesto cínico
"Me alegra" de nuevo se dejo caer con un suspiro.
Habían pasado mucho tiempo en el centro comercial, así que el ocaso los alcanzo de regreso a la casa, por eso no tuvieron tiempo de disfrutar un poco la playa, ni la piscina así que decidieron rentar películas y verlas en la súper pantalla de la sala de televisión de la casa de Quatre.
Después de un rato se llego la hora de la cena y Quatre y Hilde la habían preparado, todos se habían sentado a la mesa y disfrutaban de una amena conversación hasta que a quedo el ultimo bollo, que el soldado perfecto y el no tan perfecto querían.
Los dos tomaron el plato que al principio de la cena estaba lleno de bollos y ahora solo quedaba uno. Ambos lo tenían agarrado de lados contrarios, ya que ambos estaban sentados en sillas continuas, cuando uno trataba de tomar el bollo del plato el otro se lo impedía.
"Heero, se amable y dame el ultimo panecillo" dijo son una sonrisa fingida Duo
"Mejor tu se amable y dámelo" contesto serio
"Veras... lo haría pero aun tengo un hueco en el estomago y me encantaría llenarlo con ese bollo"
"Bueno, pues yo no tengo hueco pero realmente se me antoja ese bollo"
"Saben... a mi también me..." trato de decir Wufei pero fue detenido por un codazo de Quatre
"Lo mejor será que no nos metamos en esa pelea" explico Quatre
"Esos chicos si que pelan por cosas tontas" comento Hilde
"Si pero ya es su costumbre... que le vamos a hacer" dijo un resignado Trowa
"AH por cierto..." Quatre hablo "hay algo que quería decirles..." el rubio había llamado la atención de todos menos de los dos que aun peleaban por el panecillo "verán, la casa tiene 6 habitaciones que sirven de dormitorios, todas tiene cama de tamaño matrimonial, pero como verán somos siete así que alguien tendrá que compartir habitación..."
Cuando acabo de hablar todos se quedaron viendo entre si y...
"Dame ese bollo o no respondo..." Duo amenazaba perdido completamente de la platica de los otros cinco.
Después la mirada de los tres jóvenes se quedo en las dos chicas.
"Ah no... yo no puedo dormir con compañía... me muevo mucho y tiro a las personas, así que no me vean a mi" Dorothy explico de forma enérgica.
"Bueno... creo que eso me descarta a mi de dormir con alguien" expreso Hilde tranquila
"Pues yo..." Wufei fue interrumpido
"Yo no pienso dormir con Wufei, bastante tengo con soportar sus ronquidos todos los días como para tener que hacerlo en mis vacaciones" explico tranquilo Trowa
"¿Y con Quatre?" pregunto con algo de malicia Dorothy
Todos se quedaron callados. A Trowa no le quedo mas que callarse y sonrojarse, como no iba a querer quedarse con Quatre, pero era imposible, teniéndolo tan cerca era capaz de tomarlo en esa cama, pero tampoco podía negarse, ¿como? si lo deseaba tanto.
"Te lo advierto... suelta el plato" ahora Heero era el que amenazaba, el también estaba completamente ido de la conversación.
Quatre prefirió hablar antes de ser rechazado.
"La verdad... es que yo preferiría dormir solo" trato de sonreír
Ya que el momento de volvió tenso la misma que lo había vuelto así decidió cambiarlo.
"Bueno, creo que eso no deja con una sola opción"
Los cinco jóvenes voltearon a ver a los dos que aun pelaban.
"Que me des ese maldito pan..." ordeno ya enojado el 02
"Es mío" contesto el otro.
Cuando los dos sintieron todas las miradas en ellos voltearon, y exactamente todos los miraban raro.
"¿Qué?" pregunto desconcertado Duo
"¿Por qué no lo comparten?" sonrió Quatre
"¿Eh?" preguntaron los dos
"Si, porque no lo parten y cada uno se queda con una mitad"
"Bueno" contestaron resignados pero mas que nada extrañados que las miradas siguieran en ellos.
Partieron el pan de la discordia en dos y ambos tomaron su pedazo
" Y hablando de compartir..." la sonrisa de Quatre se hizo aun mas grande.
Los dos chicos estaba parados en el marco de la puerta de la recamara que compartirían, ya que sus amigos habían decidido en una conversación donde ellos no dieron su opinión que ellos compartirían el cuarto, y no sería tan malo ya que ellos estaba acostumbrados a dormir juntos, si no fuera que en esta ocasión algo cambio, no solo compartirían el cuarto si no también la cama.
Por fin después de mas de 5 minutos de meditación en la puerta los dos chicos entraron.
"El baño esta a final del pasillo..." señalo Quatre que había estado detrás de ellos en toda su meditación.
Los dos chicos lo miraron con un brillo mortal, que si las miradas fueran puñales Quatre ya estaría muerto.
"Buenas noches... que descansen" se despidió con una sonrisa afectada cerrando la puerta.
Al cerrarse esa puerta los dos chicos dentro del cuarto se vieron uno al otro, y de pronto:
"Yo duermo de este lado" señalaron los dos en un unísono, por suerte ambos señalaron lados contrarios de la cama.
"Bien" se contestaron uno al otro
Duo no entendía por que se sentía tan nervioso, después de todo llevan meses durmiendo en el mismo cuarto, ¿que hacia a esto diferente? que sea en la misma cama, era tonto ¿no es así?, después de todo eso lo podía aprovechar para adelantarse a sus amigos en la apuesta, pero estaba tan nervioso que no se le ocurría como.
Mientras pensaba en eso vio que Heero tiraba su mochila donde tenia sus cosas, busco algo en ella y saco lo que parecía ser su ropa de dormir, se levanto he hizo un ademán de sacarse la playera
"¿Qué estas haciendo?" pregunto muy nervioso Duo
"Cambiarme, no pienso dormir con lo que traigo puesto..." explico sin exaltarse nada.
"Ah claro" respondió ya solo por no dejar
Hay empezó algo que Duo jamás olvidaría, no supo porque ni como pero todo lo que vio en ese momento lo vio en cámara lenta, muy lenta.
Frente a él, el soldado perfecto se quitaba la playera poco a poco, dejando ver su gran figura llena de músculos, remarcados aun mejor por su tez bronceada, tensando cada músculo mientras subía las manos para quitarse la playera, no cabía duda que cuando Heero acabara de crecer sería un hombre muy atractivo. Por fin el japonés se había sacado la camisa, el americano seguía embelesado viendo como los músculos de Heero se relajaban mientras sus brazos bajaban. Ahora seguía con el pantalón, desabrochándoselo poco a poco, y bajándoselo poco a poco, la mirada de Duo bajaba al mismo tiempo que el pantalón, admirado por las piernas de Heero bien formadas y torneadas, bronceadas uniformemente, muy deseables. De nuevo la mirada de Duo subió conforme Heero subía su pantalón de pijama, pudo recorrer de nuevo esas deseables piernas para quedarse justo en el boxer de su amigo. Esa forma de pararse de Heero lo hacían ver tan sexy sacando un poco el estomago y dejando caer los hombros un poco así atrás, realmente se veía tan sexy, aun mas si no tenia playera encima.
‘me pregunto... que tan grande tendrá el...’ detuvo súbitamente el pensamiento, ‘a ti que te importa de que tamaño lo tiene’ pensaba asustado ‘y que es eso de sexy... el no es sexy es un hombre, a ti no te gustan los hombres’ se decía a si mismo ‘solo lo haces por la estúpida apuesta... y porque demonios hace tanto calor’ Duo comenzaba a sentirse acalorado, hasta que se dio cuenta que su mirada seguía en la entrepierna de su amigo ‘demonios necesito agua’
Volteo a todos los rincones del cuarto buscando algo que le ayudara, en una pequeña mesa encontró una jarra llena de agua y a su lado dos vasos, Quatre debió ponerla ahí, rápidamente fue hacia ella, lleno un vaso y se lo tomo lo mas rápido que pudo, sin embargo eso no le quito el calor, lleno otro vaso, pero esta vez solo se le quedo viendo, reflexionando, después vio la jarra, rápidamente vació el vaso en la jarra, tomo la misma y se la hecho toda encima, eso si que había sido refrescante.
"¿Por que hiciste eso?" pregunto extrañado Heero por la acción de su amigo.
Duo volteo a verlo y el calor volvió, que Heero no pensaba ponerse una maldita camisa, de cualquier forma tenia que contestar.
"Hace calor no" sonrió nerviosamente, eso fue lo único que se le ocurrió.
"Idiota" sentencio al ultimo Heero dándole la espalada y sentándose en la cama.
Bueno esta vez Duo se había salvado, lo mejor sería cambiarse e irse a dormir, y no tratar de hacer nada.
Ahora el turno fue para Heero.
El soldado perfecto se sentía algo incomodo de compartir el cuarto, pero no podía decirlo, podría verse débil o algo parecido. Además de que la actitud de su compañero no era normal, mira que echarse una jarra con agua encima no era lo mas común en él, y claro que hacia calor estaban en la playa.
Su mirada se quedo en el espejo frente a él, ahí se reflejo la figura de su amigo, al parecer estaba sacando su ropa de noche. La puso en la cama. Heero no se explico como pero a partir de que Duo desabrocho el primer botón de su camisa todo lo vio en cámara lenta.
Vio como Duo desabrochaba lentamente cada botón dejando ver poco a poco su pecho, al acabar con los botones fue quitándose la camisa, Heero se quedo estático contemplando tal espectáculo, su amigo si que había crecido, su pecho era amplio y su cintura delgada , en ella se veía fácilmente una figura parecida a un lavadero. Su piel era blanca, no pálida, era brillante, además de sumar lo húmeda que estaba por el agua que había caído en ella era realmente magnifica... una pequeña gota resbalo desde su cabello hasta su pecho y fue haciendo camino hasta internarse en su ombligo, por un momento, tal vez menos de un segundo Heero deseo mas que nada ser esa gota. Pudo ver como su amigo desabrochaba ahora su pantalón, y lo bajaba poco a poco, y se ponía otro para dormir. No comprendía porque había gente que lo confundía con una mujer, si realmente tenia un espectacular cuerpo, muy deseable, solo podía ser porque su rostro era...
‘que demonios...’ pensó recriminándose así mismo, sin darse cuenta se había quedado estupefacto viendo como Duo se cambiaba, pero lo extraño era que le había gustado, sacudió la cabeza, eso no era verdad no le había gustado, o al menos eso quería creer ‘hace calor’ ahora el fue el que se acalorado ‘si Duo no se hubiera acabado el agua’ se paro en busca de mas pero solo encontró la mirada de asombro de su amigo.
Se quedaron viendo un segundo y después.
"Buenas noches" se dijeron ambos metiéndose rápidamente a la cama cada uno de su lado y dándole la espalda al otro. Estaban a casi un metro de distancia y ni uno de los dos pensaba moverse de su lugar. Apagaron las lámparas y por fin se durmieron a la misma distancia en que se habían metido a la cama.
"Es hora de almorzar" Quatre tocaba la puerta del cuarto del 01 y 02 para despertarlos.
Dentro del cuarto y en medio de la cama se podía ver un pequeño bultito tapado por las cobijas, muy grande para ser uno, pero muy pequeño para ser dos, o al menos eso parecía porque bajo las sabanas:
Duo estaba tan cómodo, el llamado de Quatre lo había medio despertado, pero no quería despertar, estaba tan a gusto ahí, se sentía tan calido, tan protegido, tan lleno de paz. Era una sensación que ya antes había tenido, no hace mucho, pero si la misma, no había sido tanto tiempo como esta vez, pero fue igual la sensación, y ahora estaba seguro de haberla tenido casi toda la noche y no quería perderla, era tan reconfortante.
Heero había dormido tan plácidamente como hace mucho no dormía, sentía a su lado un gran calor reconfortante, despedía dulzura y alegría, algo que en mucho tiempo no tubo, y ahora no quería dejarlo ir. Por eso no hacia caso al llamado de Quatre, era tan agradable, quería estar así para siempre, no despertar jamás si durmiendo podría tener ese calor eternamente.
"Si no se levantan se va a enfriar el almuerzo" Quatre aun trataba de despertarlos.
Duo solo deseaba seguir como estaba, no le importaba el almuerzo, ‘por favor Quatre vete’ pensaba entre sueños. Aun con los ojos cerrados, temía que si los abría, el calor se iría. Estaba tan bien ahí, esos brazos fuertes alrededor de su cintura que pareciera que no quisieran que él huyera lo mantenían con esa sensación de protección, de que nada le haría daño estando entre ellos, además de mantenerlo cercano al lugar de donde provenía el calor que ahora lo embriagaba... ‘un momento... brazos fuertes’ pensó Duo
Heero deseaba poder matar a Quatre, pero no podía porque si se levantaba tenia miedo de perder esa sensación, le gusto mucho el sentir eso, por eso solo quería quedarse donde estaba, seguir aprisionando entre sus brazo ese cuerpo junto a él, de donde provenía el calor dulce que ahora lo arrullaba, temía que si lo soltara se iría lejos, no le molestaba la cercanía, de ese cuerpo, talvez solo esos cabellos que le hacían cosquillas en el pecho. ‘un momento... cuerpo junto a él’ pensó temeroso Heero
Los dos chicos abrieron los ojos lentamente temiendo encontrar lo que se imaginaban.
"Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhh"
Quatre oyó el grito de dos voces en un unísono. Al parecer algo había asustado a Heero y Duo. De pronto la puerta se abrió y salieron los dos ocupantes rápidamente dirigiéndose a trayectorias contrarias.
"¿Qué paso?" se pregunto Quatre por no entender las acciones de sus amigos.
"¿Bien que haremos hoy?" pregunto Hilde mientras lavaba los trastes.
"No sé, podemos ir a la playa o nadar en la piscina" sugirió Wufei
"Creo que lo mejor será nadar en la piscina... así solo nos tostaríamos un día, ósea mañana..." Trowa había dado en un buen punto.
"Esa es buena idea" Dorothy finalizo "bueno entonces creo que iré a ponerme mi traje de baño"
"Yo también..."
Las dos chicas se retiraron a sus habitaciones. Mientras los otros tres chicos tenían una pregunta en mente, ¿qué demonios les pasaba a Heero y a Duo? Desde que salieron de su cuarto no habían hablado, cuando se topaban se sonrojaban, y ahora estaban sentados en el sillón en lados completamente opuestos con un leve sonrojo, y ninguno parecía estar en este mundo.
"Chicos..." los llamo Quatre "vamos a estar en la piscina, porque no van a cambiarse"
"¿Qué?" dijeron los dos, luego al darse cuenta de eso, de vieron uno al otro y luego desviaron las miradas, sonrojándose.
Quatre se percato de esto y sonrió.
"Que deberían cambiarse... vamos a pasar el día en la piscina"
"Bien" los dos se pararon al mismo tiempo "ve tu primero" dijeron igual al ver que el otro se había parado también "no tu..." otra vez hablaron igual "bueno yo voy..."
"¿Por qué no van los dos...?" trato de sugerir Wufei
"NO" gritaron los dos juntos
Ya en la piscina Wufei ya estaba adentro del agua, Dorothy tomaba el sol, Trowa preparaba una piña colada para refrescarse, Duo estaba sentado a la orilla de la piscina con sus solo sus pies en el agua, Heero por su parte leían un libro a la sombra de una palma recostado en una hamaca. Y Hilde iba llegando.
Wufei nadaba sin sentido alguno, era bueno hacer ese ejercicio de vez en cuando, hace tiempo que no nadaba. Su pensamiento estaba algo perdido pero entre sus múltiples nudos en la cabeza, pensaba en que desde que habían llegado a ese lugar no había aprovechado nada para su cacería, estaba desperdiciando tiempo valiosos que podía fructificar, además que el lugar se prestaba para eso, tenia una atmósfera romántica que estaba desperdiciando.
Su pensamiento fue interrumpido cuando vio salir a la chica en la pensaba por la puerta, traía un bikini negro muy bonito o sexy. Se veía bien, además nunca lo había notado pero la chica tenia buen cuerpo, pero con ese uniforme pues no se notaba tanto, pero esta chica en especial si que le tapaba mucho, ahora que la veía con tan poca ropa, la verdad es que el crecimiento había sido benévolo con ella. Tenia buenas curvas y... que estupideces estaba pensando, a él no le interesaba ella, solo lo hacia por la apuesta, ¿verdad?
El chino estaba confundido, ¿porque pensaba tanto en ella?, si bien debía estar pensando como conquistarla, no tenia porque pensar en que si era linda o atractiva, o que si le gustaba su forma de ser, o el hecho de que tenia un sentido de justicia parecido al de él... de nuevo se estaba desviando del tema.
En ese momento Quatre salio por la puerta también se le acerco a su novia y le dijo algo a su oído y después esta lo beso dulcemente en los labio.
A Wufei no le gusto, pero ¿por qué le causaba desagrado? Lo había visto miles de veces, pero ahora le molestaba mas que antes. Era horrible estaba confundiéndose mas, lo mejor sería ya no pensar en eso.
En otro lado Duo pensaba en lo que había sucedido, no se explicaba como llego a estar tan cerca de Heero si cuando se acostó lo hizo lo mas alejado que pudo de él, casi se cae de la cama, la única respuesta lógica era que Heero se acerco al durante la noche... pero de haber sido así, ¿porque estaba en medio de la cama? y no a la orilla... a menos que el también se haya acercado, lo mas seguro es que los dos se acercaron uno al otro durante la noche... pero ¿le había gustado?... no sabia si decir si o no... no estaba muy seguro de la respuesta... mientras mas lo pensaba mas de perdía de un respuesta final.
Salió de sus pensamientos cuando fue mojado completamente por Wufei, y de ahí se comenzó una gran pela entre esos dos, fue divertida que termino involucrando poco a poco a todos lo ahí presentes.
El día pasaba rápido y muy divertido, acabando la pelea con un triunfo definitivo de todos contra Wufei y Duo, las peleas de caballitos fueron ganadas por la pareja compuesta de Dorothy y Quatre, que lograron vencer a todas los demás, y otros tantos juegos mas, fueron acabando el día hasta que el ocaso se hizo presente y también el hambre.
Ya todos habían salido de la alberca algunos ya habían acabado de bañarse y cambiarse. Quatre estaba en el asador preparando carne asada eso sería la cena en un día perfecto.
"Tengo hambre" decía como niño chiquito el 02.
"Aun no esta lista" le repondrá Quatre.
"Pero tengo hambre"
"Esta cruda aun, no lleva ni un minuto en el fuego"
"Pero tengo hambre"
"Duo no te comportes así... ahora si no piensas ayudar ve y siéntate ahí" señalo una silla en la mesa de jardín.
"Malo" saco su lengua y se fue a sentar resignado.
"¿Ya esta?" pregunto Heero llegando de pronto
"Aun no... porque no vas y te sientas con Duo a esperar" sugirió alegremente Quatre
Heero solo volteo a ver a su amigo, su mirada era triste y esto Quatre lo noto.
"¿Heero que paso en la mañana?... ¿por qué salieron así?... ¿por qué no le hablas?"
"No es nada" contesto disimuladamente desviando su mirada a un punto muerto.
Quatre sonrió el sabia que si era algo.
"¿Sabes...? una vez le pregunte a mi padre ¿cómo sabias cuando estabas enamorado?..." la atención de Heero se centro completamente en al árabe "el me dijo que cada quien siente distinto, pero que algo en especial, era que te sentías feliz..."
"¿Feliz?" Heero no comprendió
"El no era muy abierto... pero me imagino, que es como él se sentía cuando se enamoro... yo cuando estoy a lado de la persona que quiero, me siento feliz, siento que nada me falta, y que solo quisiera estar con esa persona, que no importa si el mundo se destruye si estoy a su lado estaré bien..."
"Debes querer mucho a Hilde"
"Si la quiero pero no es la persona de la que estoy enamorado" sonrió tímidamente
"Esa persona debe ser muy afortunada... pero porque me lo dices"
"No sé, creo que solo quería hacerte el comentario"
"Si claro" dio uno pasos para alejarse de ahí y luego se regreso "Hay una persona que... bueno me gusta estar a su lado, y cuando estoy cerca de ese individuo, siento calor..."
"¿Sientes calor?" era la primera vez que Quatre oía algo así
"Bueno, siento calido... ósea esa persona es calida mas que nadie... ¿podría ser eso?"
"No sé, ¿tu que crees?" finalizo su pregunta muy significativamente.
"No sé" se quedo pensando un minuto, y luego volvió la cara a su amigo árabe, que lo veía con una dulce sonrisa, el también sonrió "gracias..."
Quatre solo sonrió mas ampliamente. Heero se retiro hasta sentarse a un lado del trenzado, este lo miro con duda.
"Hola" saludo el americano
"Hola" respondió el soldado perfecto
"¿Todo bien?" pregunto dudoso
"Si, ¿y tu?" contesto tranquilo
"También" y así se quedaron callados hasta la hora de la cena.
En la mañana siguiente Quatre se encontraba en la cocina preparando café, se habían ido a dormir muy noche, habían disfrutado la cena luego una amena conversación y un juego de twister siempre es muy divertido, lo único malo era que Trowa siempre ganaba, tenia un flexibilidad increíble ese chico.
"Buenos días" saludo Trowa entrando a la cocina
"Buenos días ¿qué tal dormiste?" contesto y pregunto amablemente el árabe
"Bien gracias... y los demás"
"Aun no han despertado"
"Fue divertido ayer ¿no?" trato de conversar el cirquero
"eso
es fácil de decir para ti, ganaste todos los juegos" contesto sonriendo
"¿Quieres café?"
"Si por favor... ¿que haremos hoy?"
"Según el itinerario creo que hoy la pasaremos en la playa..." Quatre servia el liquido negro en una taza "será muy divertido... ten" te dio la taza
"Gracias..."
Trowa tomo el recipiente y dio un trago al liquido, cual sería su sorpresa que la tomar esa sustancia se dio cuenta que estaba un poco caliente... no mas bien hirviendo, no tuvo mas remedio escupirla.
"¿Trowa que tienes?" pregunto muy preocupado el rubio al ver la acción de latino.
"Caliente... caliente... caliente" repetía con desesperación.
Rápidamente el rubio le dio una vaso con agua, y Trowa la bebió toda.
"¿Estas mejor...?" su preocupación no había disminuido.
"Di" contesto para tranquilizarlo
"Lo siento fui muy desconsiderado al darte el café... solo que como a mi me gusta caliente, olvide que a los demás no tanto..." se disculpaba muy apenado
"No de pleocuped" contesto Trowa
Quatre no pudo evitar que una sonrisa saliera de sus labios
"¿Qué pada?" cuestiono el latino al ver la sonrisa del muchacho
"No nada" volvió a sonreír
"Di... dime que pada" insistió mas desconfiado
"En serio no pasa nada" se podía ver como cada vez se apuntaba mas las ganas de reir.
"Te edtad vulando de mi"
"No..." trato de mentir
"Di lo edtad hadiendo" comento indignado
"Es que suenas tan gracioso" por fin Quatre soltó la carcajada
"Oye di edtoy adí ed pol tu culpa" le recrimino
"Perdóname es que suenas tan cómico..." volvió a reír con a carcajadas
"Oye pol tu culpa tengo la lengua edcaldada"
"¿Cómo?" pregunto burlonamente
"Edcaldada" repitió
"¿Cómo?"
"Edcal... ¡oye!" se dio cuenta de la burla
"Lo siento pero no pude evitarlo"
"Quatre yo no me estoy liendo de tu pilna lastimada" dijo seriamente
"yo no tengo ninguna pierna lastimada" explico confundida
"aun no pelo cuando de atlape" al acabar de decir esto se lanzo a la caza de su pequeño ángel
Este se dio a la fuga integrándose al juego ofrecido por Trowa. Corrían alrededor de la mesa de circular de la cocina. Cuando Trowa estuvo a punto de atraparlo.
"aaaaaaaaahhhhhhhhh" se escucho un grito proveniente de las habitaciones
"¿qué fue eso?" pregunto el latino al escuchar el alarido
"no sé"
Cuando acabo de contestar, Trowa se lanzo de nuevo a la caza de Quatre, persiguiéndolo por toda la cocina.
"Perdóname... en serio no quería reírme..." trataba de disculparse, mientras huía de su cazador, sin embargo no podía evitar sentirse feliz.
"Pelo lo hiciste" Trowa contesto cuando estaba apunto de capturar a Quatre.
Y en el momento en que se lanzo a atrapar a su pequeño, un golpe certero en la cara lo recibió, la puerta se había abierto de improvisto y lo golpeo justo en la cara.
"Agua, agua, agua necesito agua..." repetía si para el piloto trenzado, con desesperación
Al llegar al fregadero abrió la llave y metió la cabeza en e chorro. Cuando se sintió refrescado saco la cabeza.
"¿Qué haces ahí?" le pregunto a Trowa cuando lo vio en le piso tirado y con Quatre aun lado ayudándolo a para
"Nada... solo quería contemplar los suelos de la casa de Quatre mas detalladamente" respondió irónico el 03
"y lo lograste..."
"Duo tu lo tumbaste" le explico algo molesto el rubio "¿porque entraste así?"
"¿Cómo?" pregunto inocentemente (como si no supiera)
"Tan de repente idiota... y ¿por qué metiste tu cabeza en el agua?" ahora Trowa manifestaba su enojo, y como no, si de nuevo había sido interrumpido en un grandioso momento con Quatre.
"Solo tenia calor no es nada... solo calor" trato de ser indiferente
"¿Tenias calor?" Quatre empezaba a darse comprender que eso del calor se ponía de moda últimamente.
"Si solo eso"
"¿y Heero?" Quatre sonrió al entender de que se trataba el grito
"¿Heero qué?" Quatre estaba empezando a ponerlo nervioso
"¿Heero también tenia calor?"
"no sé... pregúntale tu... yo tengo y no me importa si el tiene, lo que yo tengo no tiene nada que ver con Heero... Heero y yo cero ¿entiendes?" Duo empezaba hablar sin sentido y muy nervioso mientras poco a poco caminaba a la puerta hasta llegar a ella y darse a la fuga.
"¿Qué fue eso?" a Trowa le había confundido todo eso
"Nada... solo calor..." sonrió alegremente.
Después de esa extraña conversación matutina, todos entraron hambrientos, Wufei, Hilde y Dorothy, habían sido despertados por el extraño grito que se escucho en la mañana. Posteriormente todos se dirigieron a la playa, hoy disfrutarían del mar y del sol.
Dorothy coqueteaba con unos chicos que se había reunido alrededor de ella, Trowa y Quatre jugaban volley ball playero con una chicas que los había invitado a jugar, Hilde estaba a la orilla del mar, solo dejando que el agua tocara sus pies, y los otros tres:
De la trenza no..." Duo fue sumergido súbitamente, siendo jalado de su cabello por Wufei, quien a la vez estaba siendo retenido debajo del agua por Heero.
Los tres chicos jugaban pelas bajos el agua, y cuando uno quería salir a respirar los otros dos no se lo permitían, era divertido, claro siempre y cuando tus pulmones aguantaran y fueras tan fuerte como ellos.
Cuando los tres ya no soportaron mas sacaron sus cabezas del agua para respirar, así que tomaron un receso.
Mientras recobraba el aliento Wufei se fijo en la figura de la mujer que se encontraba a la orillas de la playa, era Hilde, esta miraba con temor al agua, por lo que había dicho Duo lo mas seguro es que ella no supiera nadar. Todo lo que llevaban de vacaciones no había aprovechado nada con la chica, tal vez era el momento de hacerlo.
"jueguen ustedes muchachos yo tengo otra cosa que hacer" Wufei se despidió de los chicos, sin darse cuenta que estos lo miraban, suplicándole que se quedara, que no los dejara solos a ellos dos juntos.
Como no pudo ver las suplicas silenciosas de sus amigos salio del agua y se dirigió a la chica.
"Hola" saludo amablemente llamando la atención de la exsoldado.
"Wufei... hola" contesto algo sorprendida de verlo junto a ella.
"¿Qué haces?"
"Bueno, creo que estoy disfrutando de la playa" dijo con una sonrisa dulce
"Pero solo estas mojándote los pies"
"Creo que esa es la forma en que yo lo disfruto"
"¿Bromeas?"
"No... lo que pasa es que no sé nadar y me da miedo el mar"
"Entonces ¿que haces sola aquí?"
"¿A que te refieres?"
"Bueno si te da miedo el mar, porque no estas con tu novio..." miro en dirección a donde estaba Quatre jugando con las chicas "no deberías estar defendiéndolo de esas zorras"
Hilde también miro hacia donde estaba su novio, su mirada se volvió triste y luego contesto con una sonrisa fingida
"No tiene caso... el no necesita que lo defienda... esta Trowa con él... aun cuando estuviera rodeado de miles de supermodelos, estando Trowa a su lado no les prestaría ni la mas mínima atención... y a mi tampoco"
Wufei se sintió apenado al ver el rostro triste de la chica, tenia que hacer algo, no le gustaba verla así, al menos ya no.
"Bueno si no piensas ir con tu novio, entonces vamos a superar miedos infantiles" la toma de la mano y la arrastraba dentro del agua.
"¿Qué haces Wufei?" preguntaba con miedo
"Ya te lo dije, haré que superes tus miedos infantiles"
"No... no te atrevas"
Hilde ponía cada vez mas resistencia.
"Vamos, veras que no es tan malo"
Cuando Hilde ya no sintió piso donde pisar, se abrazo aferradamente a Wufei. Sentía que este chico se seguía moviendo mas
"Abre los ojos" ordeno dulcemente el chino
"No"
"Sino te vas a perder de algo hermoso"
"No lo haré"
"Hilde ábrelos por favor"
Ante la suplica dulce del chico, abrió lo ojos, para encontrarse con el hecho de que estaban muy alejados de la playa.
"¡Oh Dios!" cerro nuevamente los ojos aferrándose mas al cuello de Wufei y enterrando cu cara en él.
"Hilde abre los ojos, o sino nunca vas a superar tu miedo"
"¿Quién te dijo que quería superarlo?" contestaba aun sin mirar
"Si no miras te voy a soltar" advirtió
"No, no me sueltes, por favor" apretó aun mas sus brazos alrededor del cuello del 05
"Lo haré si no lo haces"
"No por favor, no lo hagas"
Wufei sintió como la chica temblaba, además de que ya empezaba a asfixiarlo, talvez no había sido tan buena idea eso de enfrentar sus miedos.
"Bien te llevare de vuelta"
"Gracias, gracias, gracias..." repetía sin mirar siquiera
Poco a poco llegaron hasta la playa, a Wufei se le dificultaba nadar con ese cuerpo colgando de él, lo extraño era que no le molestaba, incluso le agrado sentir esa necesidad de ella de ser protegida por él, el que ella dependiera únicamente de él, en cierta forma era agradable.
"Hilde ya llegamos" le dijo cuando ya estaban completamente fuera del agua
Hilde abrió los ojos con desconfianza, si bien ya no sentía el agua, ¿por qué aun se sentía flotando?. Cuando abrió los ojos encontró la respuesta, estaba flotando pero ya no en el agua, estaba completamente colgada del cuello de Wufei, por eso no sentía el piso, este la tenia algarada de la cintura pegándola a su cuerpo, para aguantar con mayor facilidad su peso.
Aun sin soltarse fijo la mirada en los ojos de Wufei que la veía de forma penetrante, pero muy dulce.
"Lo siento" se disculpo el chico de pronto
"¿Por qué?" pregunto la chica con miedo, es mirada empezaba a ponerla nerviosa
"No debí hacer eso" con ‘eso’ se refería a haberla llevado tan dentro del mar.
No supo si fueron sus palabras o esa mirada dulce, o el hecho de que estaba tan cerca de él, pero lo único que podía pensar era que deseaba besarlo, y así lo hizo.
Sus rostros se fueron juntando poco a poco y sus ojos se fueron cerrando hasta que sus labio se unieron, ambos abrieron sus bocas para poder empezar una exploración con sus lenguas, lenta y muy minuciosa. El beso era dulce, lento y muy largo.
Cuando necesitaron respirar, se separaron viéndose fijamente uno al otro. Ni uno de los dos sabia que era lo que pasaba o porque lo habían hecho. Hilde se fue soltando poco a poco de cuello del chico que hasta hace poco detestaba y ahora había besado, tocando por fin el suelo.
"Hilde yo..." trato de decir algo pero Hilde no lo dejo
"Me tengo que ir" quito los brazos de Wufei de alrededor de su cintura, y camino en dirección a donde estaba Quatre
"Hilde..." la llamo de nuevo el chino
"Wufei gracias por tratar de ayudarme" sonrió dulcemente después comenzó a correr
Wufei había quedado muy confundido por lo que había hecho, había sido tan de repente, ni siquiera lo planeo, solo se dio... y le gusto mucho.
En otro lado de la playa, Duo y Heero estaban sentados en una mesa de un pequeño bungaló, tomando unas bebidas. Desde que Wufei los había dejado solos no se habían dirigido la palabra, habían vuelto amanecer de la misma manera que el día pasado. Era penoso y muy confuso, y ahora estaba ellos dos juntos sin saber que decirse.
"Heero..." llamo dudoso Duo aun sin saber que decir
"¿Qué?" contesto serió
"¿Te gusta la bebida?" esa era la pregunta mas estúpida que pudo haber hecho, pero fue lo mejor que se le ocurrió
"Esta buena" contesto Heero muy extrañado de la pregunta tan tonta.
Se quedaron en silencio otra vez, cada uno con la vista desviada.
"Duo..." ahora Heero fue el que lo llamo
"Dime"
"¿Sabes hacer eso?" Heero señalo a unos surfistas que practicaban en el mar
"Nunca lo he hecho, pero al parecer solo debes deslizarte en la olas con esa tabla" explico lo único que sabia de ese deporte
"¿Quieres hacerlo?" ofreció fríamente el soldado perfecto.
"Si claro... porque no" contesto dudoso pero cualquier cosa era mejor que estar sentado en ese horrible silencio.
Los dos se pararon y se dirigieron a donde podían rentar las tablas, cada uno tomo una. Primero se fijaron en los otros chicos que ya estaba surfenado para poder hacerlo ellos.
"¿Listo?" pregunto Duo con emoción.
"Si"
Los dos subieron en sus tablas y se alejaron de las playa hasta que una ola los alcanzo, cuando las ola los toco los dos se pararon en la tabla y como si fueran unos expertos se deslizaron en el agua hábilmente.
Mientras la ola se acercaba mas a la playa se hacia mas grande, así que Duo no pudo conservar el equilibrio y cayo de la tabla, sin embargo Heero logro mantenerse en pie hasta llegar a la playa impulsado por la ola.
Cuando bajo de la tabla, fue rodeado por una decena de chicas que lo habían visto actuar tan hábilmente en la tabla, estas lo bombardeaban de preguntas, las cuales Heero no podía responder, porque no se daba abasto.
Cuando Duo salio del agua sonrió al ver la escena de Heero. Su niño estaba creciendo, y en un momento de volvió muy popular, lo mejor era ir con él antes de que decidiera matar a todas esas niñas. Pero antes de que pudiera llegar junto a su amigo unos sujetos se le adelantaron, parecía ser nativos de la ciudad y no perecían muy contentos.
"Vaya niño si que sabes hacerlo bien" bufo uno de los chicos
"No recuerda haber estado contigo" dijo Heero con burla
"Me refería a surfear idiota" contesto enojado el chico poniendo la mano en el hombre del soldado perfecto
"Quita tu mano de ahí" ordeno Heero de forma amenazante.
"¿Y si no que?" ese chico si que no sabia en lo que se metía
"Si no..." estaba apunto de golear al muchacho pero
"Heero eso fue impresionante, la verdad es que tanta practica si que te ha ayudado" Duo llego a interrumpir la pelea
"¿Qué?" contesto el aludido
"Si, te has superado amigo..." puso su mano en el hombre de Heero, quitando de esta forma la mano del otro de ahí "ahora vamos a tomar algo para celebrar... y si estas lindas señoritas nos quieren acompañar..." comento Duo con una mirada picara.
"Si, claro" decían las niñas con emoción.
Por alguna razón a Heero no le gusto mucho la idea de las lindas señoritas pero si Duo eso quería, pues bueno.
(¿apoco no les gusta estas escenas de película americana? Yo sé que si)
"Esperen ustedes dos, ¿a dónde creen que van?" otro chico los paro
"Ya te lo dije a tomar algo... los invitaría pero... bueno para que mentir, no me da la gana" respondió Duo burlonamente.
"Bueno pero antes porque no jugamos a algo" pregunto otro chico que no había hablado.
"¿Qué quieren?" contesto desconfiando Heero
"Verán aquí no podemos dejar que un niño venga y presuma de ser bueno, y no compararse con nosotros"
"El no presumió nada..."
"Me encantaría" respondió súbitamente Heero interrumpiendo a su mejor amigo
"¿Qué?..." Duo no entendió que demonios tramaba su amigo "no... no tu no quieres"
"Si... si quiero" contradijo el 01
"Eres idiota... no tienes que hacer eso"
"Pero quiero hacerlo"
"Ya deja a que tu novio haga lo que quiera" se inmiscuyo uno de los chicos
"Has lo que quieras" dijo ya resignado Duo
Heero tomo la tabla y otros tres chicos lo siguieron.
"Bien el que llegue a la orilla sin caerse va a ganar"
"Entendido"
Los cuatro chicos subieron en la tabla, hasta encontrarse con una ola grande, los cuatro se pararon y mientras mas se iba intensificando la ola, dos de ellos cayeron, solo quedo Heero y el chico al que estuvo a punto de golpear.
"Heero... ¿por qué me preocupo tanto por ti?..." se preguntaba mientras veía la escena de su amigo "eres el soldado perfecto ¿verdad?"
Entonces la ola se volvió mas fuerte, el muchacho al no poder mantener el equilibrio cae de la tabla, pero esta sale disparada y pega justamente en la nuca de Heero, el cual cae de lleno en el mar, al parecer desmayado por el golpe.
"¿Heero?" Duo se pregunta así mismo preocupado por el chico y el hecho de que no saliera del agua. "Heero" dijo aun mas preocupado, y sin meditarlo dos veces se lanzo a rescatar a su amigo que no salía.
Dentro del agua se le hacia muy difícil buscar a su amigo, la sal del mar le quemaba en los ojos y le dificultaba la búsqueda, y cuando el agua llenaba su boca era realmente asqueroso, sin embargo no podía desistir por pequeñeces. Por fin su búsqueda dio frutos y encontró a Heero, estaba inconsciente, tendría una resistencia sobrehumana y los que sea, pero no dejaba de ser humano, y ese golpe hubiera noqueado a cualquiera.
Cuando al fin lo toma, se apresuro a sacarlo, llevándolo hasta la playa, noto como su respiración era nula. Los chicos y las chicas que habían estado con ellos antes del accidente se reunieron alrededor de ellos.
Tenia que hacer respirar a Heero, empezó a dar masajes en su pecho, pero no estaba funcionando, así que prefirió darle respiración, a pesar de que Heero probablemente lo golpearía cuando despertara.
"Vamos Heero, no te va a ganar esto ¿verdad?" hablaba mientras le daba los masajes, para después darle las respiraciones "oye caíste de una edificio y solo te dislocaste la pierna..." la hablaba con desesperación recordando viejas vivencias.
Heero no estaba respondiendo, incluso su pulso era casi imperceptible y Duo se estaba desesperando.
"Vamos... Heero... amigo... no me dejes" murmuro sin pensar el trenzado "no me dejes... por favor" volvió a darle respiración "no me dejes... no me dejes"
"Cofcofcof" Heero se levantó con desesperación expulsando el agua que le impedía respirar.
"Heero" Duo lo llamo con una alegría que Heero jamás pensó oír al pronunciar su nombre.
Súbitamente Duo lo abrazo olvidándose de que todos los veían, haciendo caer a ambos. Heero había quedado sorprendido por la acción de su amigo.
"Heero eres un idiota me tenias preocupado... estúpido... madito... idiota" lo insultaba pero no dejaba de abrazarlo.
Entonces el 02 dos sintió unos brazos que se cerraban en su cintura, atrayéndolo al cuerpo que estaba debajo de él.
"No voy a dejarte..." Heero le murmuro dulcemente eso al oído, dejando a Duo en un shock.
"Hey amigo ¿estas bien?" le pregunto el dueño de la tabla que lo había golpeado, sacado a Duo se su shock
"¿Cómo va a estar bien? grandísimo idiota, casi lo matas..." respondió enérgico parándose de inmediato para golpear al muchacho
"Duo..." Heero lo llamo para detenerlo "vamos a la casa" le pidió mientras se ponía de pie
"Heero"
"Quiero descansar" casi cae de nuevo pero fue sostenido por Duo.
"Como tu quieras..." los dos caminaron sin fijarse mas en los que estaban alrededor de ellos.
Ya alejados de la muchedumbre, Heero caminaba ya sin ayuda de su amigo, pero aun se tambaleaba.
"¿Cómo te sientes?"
"Bien"
El silencio volvió a reinar en su caminata.
"¿Estas cansado?" sabia que era un pregunta tonta pero no soportaba el silencio
"Si... solo quiero dormir un rato"
"Si yo también" dijo Duo sin pensar
Los dos chicos se quedaron viendo uno al otro, Duo tenia un pequeño sonrojo en su cara.
"No... no te preocupes le pediré a Quatre que me deje dormir con él" Duo le dijo mientras seguir caminado para ya no tener que verlo a los ojos.
Heero no supo porque, pero la sola idea de Duo durmiendo con Quatre, o con cualquiera otro le desagrado mucho, mucho en realidad. Y definitivamente no lo iba a permitir.
"Yo se lo pediré" anuncio el chico estoico
Prefería dejar a Duo solo que saber que estaba durmiendo con otro, aunque el mismo tuviera que competir la cama con otro.
"No, en verdad no hay problemas por mi" trato de convencerlo Duo
"Para mi tampoco"
"Quatre es mi amigo, no creo que se niegue"
"También es mi amigo"
Después de ver que esa discusión no les llevaría a nada, se quedaron viendo una vez mas uno al otro.
"Aunque eso sería incomodar a Quatre" las palabras salieron de pronto y sin ser pensadas por Duo, en ellas ocultaba un deseo que el mismo no comprendió, causado por el ofrecimiento de Heero, de el ser quien compartiera el cuarto con Quatre.
"Si, eso es verdad" Heero contesto rapidamente
"No sería correcto de nuestra parte incomodarlo, ¿verdad?"
"No... eso sería desconsiderado"
"¿Entonces?"
"No sé"
"Yo tampoco"
"¿Qué haremos?"
"Podríamos seguir durmiendo juntos... despues de todo solo será una noche mas"
"Si claro... mientras no me muerdas"
El 02 sonrió ante el comentarios y sin decir mas los dos retomaron su marcha uno al lado del otro.
La noche había llegado por fin, cuatro de los pilotos y las dos mujeres que los acompañaban charlaban amenamente en la sala.
"Fue un día muy divertido... además de que conseguí muchos números" expreso Dorothy viendo la libreta de teléfonos que había llenado ese día.
"¿En verdad piensas llamar a todos esos chicos?" cuestiono Hilde saliendo de la cocina con un frasco de vinagre de manzana en las manos.
"No... pero es divertido saber que tengo chicos a mi disposición"
"Si claro" la chica derramo vinagre en sus amnos y la puso en la espalada de...
"Auch" se quejo Heero al sentir las manos en su espalada completamente roja
"Heero yo no tengo la culpa de que se te ocurriera la brillante idea de no ponerte bloqueador" regaño Hilde al 01, que estaba todo quemado de la espalda
"Se me olvido" contesto serio
"Los hombres no se cuidan ni a si mismos"
"Y mas él" se burlo Duo