La Apuesta

By Ariel [email protected]

 

Capítulo IV: Citas en Domingo

 

Cita 1

Wufei y Hilde

Domingo 10:30

 

Esos reflejos de luz que se filtraban por la ventana mal tapada lo despertaron, siempre los había aborrecido porque no le permitían dormir tanto como el quisiera, los domingos siempre se levantaba mas tarde de las doce, pero esta vez no podía, así que por primera vez agradeció la llegada de esa luz.

Con pereza Wufei salió de la cama, su compañero aun estaba dormido, eso era bueno así podría ducharse antes que él, arreglo descuidadamente la cama, cuanto hubiera dado por poder seguir en ella pero primero tenia que seguir con su obligación.

Cuando termino su cama entro al baño, durante unos instantes se quedo viendo frente al espejo arriba del lavabo, quito la cinta que aprisionaba fuertemente su cabello dejándolo libre, rasco su cabeza por la comezón que le causaba el dejar libre su cabello después de tan fuerte amarre, caía hacia los lados de su cara. Últimamente se había preguntado su se vería mejor soltándolo, o con un peinado diferente pero definitivamente no cortándoselo... era extraño que desde que había llegado a ese lugar empezaba a preocuparle mas su apariencia, talvez porque eso era lo mas normal en muchachos de su edad y como antes siempre había convivido con personas de mayor edad que él como era el caso de los nietos de la maestra Long, además de que todos ahí tenían el mismo peinado solo variaba lo largo del cabello no se había preocupado tanto por cosas tan superficiales..

Sonrió al darse cuenta que de nuevo pensaba tonterías sobre su aspecto. Se quito su ropa y entro a la regadera, ese primer chorro de agua fría antes de que salgo caliente lo despertó completamente.

Mientras se duchaba fraguaba el plan de ese día, todo tenia que salir perfecto, tendría que portarse bien con esa desagradable chica, ser amable, atento y lo peor de todo pagar todo lo que ella quisiera sin objeción alguna, porque era seguro que Quatre así lo hacia.


"Espero que esa niña sea considerada y tome en cuenta que Quatre es rico y yo no" murmuro cerrando la regadera.

 

No había tardado ni 20 minutos en bañarse, no sabia porque Trowa se quejaba tanto diciendo que siempre se tardaba y hacia un desastre en el baño, eso era una mentira. Tiro la toalla que estaba colocada aun lado de la regadera en un gancho pegado a la pared, pero fue tanta su fuerza que tiro todo y el gancho.

 

"Bueno eso se puede arreglar fácilmente" puso la toalla alrededor de su cintura.

 

Al tratar de salir piso accidentalmente el jabón que había tirado mientras se bañaba, de reflejo trato de evitar la caída y tomo la llave del agua caliente y la rompió, pero al menos no cayó.

Al salir de la regadera con lo húmedo de sus pies y lo resbaloso del azulejo resbalo, y al tratar de detenerse agarro el toallero rompiendo el tubo y tirando los ganchos que lo sujetaban.

 

"Todo se puede arreglar en poco tiempo... eso no quiere decir que hice un desastre" trato de consolarse a si mismo.

 

Después de haber arruinado muchos accesorios de baño fue de nuevo al espejo, ahora tenia que agarrarse de nuevo el cabello, primero lo cepillo para desenredarlo cuando acabo lo sujeto fuertemente y tomo la cinta con la que lo amarraba cundo acabo vio a dos pelos rebeldes mas pequeños de lo normal que por su tamaño se habían escapado del amarre y se paraban graciosamente, pero eso no era problema, por suerte Trowa siempre tenia gel para lograr ese extraño peinado que tenia, aunque siempre lo escondía pero Wufei sabia perfectamente donde.

El chino tomo el gel del escondite de su compañero, era un frasco grande, tomo un poco y lo unto en donde lo necesitaba, cuando acabo con su peinado agarro mas gel, le gustaba jugar con el, era de alguna forma divertido el tacarlo, moldearlo y que se te resbalara entre los dedos, jugando casi siempre se lo acababa cosa que Trowa odiaba pero no podía evitarlo le parecía divertido...

 

"Oye ya te tardaste necesito entrar..." Grito Trowa desde fuera del baño

"Ya voy" respondió con un dejo de nervios

 

Tenia que guardar el articulo de su amigo, al tratar de quitárselo de las manos sin darse cuenta lo embarro en el espejo,

 

"Demonios..." trato de quitarlo con las manos pero solo lo batió mas.

 

En el intento de quitar el menjurje que hizo en el espejo dio un codazo a todo el frasco de gel, derramándolo por todo el piso del baño

 

"Rayos..."

 

"¿Qué pasa? ¿Qué fue ese ruido?" pregunto el latino al oír el frasco caer

"No... no es nada... ya casi salgo" "¿qué hago, que hago, que hago?" repetía para si mismo

 

Tomo la toalla de las manos que estaba tirada a causa de haber roto el toallero, trato de limpiar el gel pero solo hizo un batidero peor, así que decidió dejarlo así y salir con la cabeza agachada.

Abrió la puerta y fuera estaba Trowa esperando, este dio un vistazo rápido al baño.

 

"Vaya... esta vez te luciste" expresó cínicamente

"Tal vez deberías bañarte con agua fría... es bueno para la salud" dijo avergonzado al recordar el incidente de la llave

"Nunca has pensado en bañarte una vez a la semana... nadie lo notaria y te juro que no se lo diría a nadie" ofreció con sarcasmo

"Ja" contesto molesto

"Bueno, de todos modos me tengo que bañar..." dio un paso dentro del baño y después retrocedió "mejor voy a bañarme al cuarto de Duo" dicho esto tomo una ropa que estaba arriba de su cama y salió del cuarto.

"Que delicado" murmuró Wufei y después dio un suspiro largo"... pero que le vamos a hacer... bien ahora a vestirme"

 

Después de ponerse sus boxer, Wufei abrió su armario, ahora tenia que decidir que ponerse, tenia que lucir casual, ni elegante ni fachoso, se quedo viendo su armario por mas de 15 minutos, el no tenia tanta ropa, eso era algo que no le interesaba, no era Duo para comprar ropa solo por pereza.

 

"Nunca creí que esto sería tan difícil" se dijo así mismo descontento "talvez debería ponerme el uniforme y salir de problemas... no eso no es buena idea"

 

Otros 10 minutos de meditación pasaron hasta que decidió que ponerse; un pantalón negro de gabardina un poco holgado, una camisa blanca y por si hacia frió un suéter negro que Sally le había regalado en navidad.

Cuando acabo de vestirse se puso frente al espejo, no se veía mal, y demás cumplía con lo necesario, ni elegante ni fachoso. Ahora estaba listo para irse. La puerta de la habitación se abrió, y entro su compañero con cara de sorpresa.

 

"¿Te ocurre algo?" pregunto el chino al ver a su amigo con esa cara

"Creo... creo que Duo esta haciendo trampa" contesto aun sorprendido

"¿Qué? ¿por qué?"

"No por nada" reacciono Trowa "¿ya estas listo?"

"Si... ¿qué te parece?"

"Te ves bien... ¿Y a donde piensas ir?"

"Aun no lo sé... me imagino que ella será la que decida"

"Bueno que tengas suerte"

"Si gracias... e igualmente" expreso sonriente

"Gracias"

 

Wufei se disponía a salir del cuarto

 

"Oye" Trowa lo llamo "Quiero que arregles el baño, estoy harto de limpiar tus desastres"

"Esta bien" dijo resignado.

 

Había llegado a la puerta del instituto Hilde lo estaba esperando, eso lo sorprendió, esa chica si era puntual, además esta vestida para la ocasión traía una falda azul zapatos del mismo color, una blusa blanca de cuello alto y un saquito del mismo color de la falda, se veía bien.

 

"Llegas tarde" saludo amablemente Hilde

"Hola que tal amaneciste, yo bien, gracias..." dijo sarcástico

"De cualquier forma llegas tarde" miro su reloj

"Solo fueron 5 minutos"

"Quatre siempre llega 5 minutos antes"

"Tu lo dijiste Quatre... yo soy Wufei"

"Si por mala suerte" la chica camino fuera de la escuela

"Que linda" murmuro enojado

"Oye vas a ir o no" preguntó deteniendo su caminata

"Claro" camino para alcanzarla

"Dejame decirte que me sorprendes... yo pensé que ibas a venir con el uniforme, pero te vestiste decentemente te felicito" comento burlonamente, con la simple intención de molestar al chino

"Claro... soy toda una caja de sorpresas" fingió una sonrisa

"¿Y en donde vamos a almorzar?"

"Donde quieras" contesto Wufei algo molesto

"Bueno... llevame a tu lugar favorito para comer"

"No te va a gustar"advirtió Wufei

"Mientras no sea un basurero esta bien"

"Bueno... pero no digas que no te lo advertí"

 

Los dos chicos entraron a una pequeña fonda donde vendían comida china, se sentaron en la barra.

 

"Señor Zemin, buenos días" saludo cordialmente Wufei

"Wufei tiempo sin verte, ya te extrañábamos" saludo el hombre que estaba al otro lado de la barra cocinando la comida, y luego vio a Hilde "y quien esta linda señorita, no me digas que es tu novia..."

"Ya quisiera" contesto Hilde indignada

"No solo es una compañera de la escuela" explico el chino

"Y tus otros dos amigos"

"Ellos no pudieron venir"

"Que lastima ese de la trenza era muy gracioso" sonrió "y que le van a comer hoy"

"Aun no me decido ¿tu que vas a querer?"

"Yo..." nunca había probado la comida china no sabia que pedir, vio en la barra, uno de los cocineros estaba cortando un pequeño pulpo sin piedad, quitándole de una sola cuchillada los tentáculos, luego vio a otro con un pescado aun vivo apunto de cortarle la cabeza, Hilde estaba segura que ese pescado le estaba pidiendo ayuda antes de que el cuchillo lo rebanara. No soporto mas, sintió nauseas ante el espectáculo y salió corriendo al baño al cual dio por puro instinto ya que no conocía el lugar.

"¿Qué le paso a tu amiga?" pregunto el señor

"No lo sé... no sabia que era bulímica" miro extrañado no comprendiendo que le sucedió

 

Un taurus lo atacaba por la espalda y un leo al frente, Wufei trataba de esquivarlos pero eran mas rápidos de lo normal logro destruirlos a los dos pero de pronto un gundam parecido al creo apareció frente a el le lanzo su poderoso rayo, trato de evitarlo pero no pudo y entonces... ‘Game Over’ apareció en la pantalla.

 

"¡Eso fue trampa, de donde apareció esa maquina!" grito Wufei eufórico

"Lo siento señor" dijo un niño sentado aun lado de el.

"Esta es la tercera vez, pero si fueran Gundams reales ya te..."

"Wufei es un niño de 7 años ya déjalo" regaño Hilde que estaba fuera del video juego.

 

Después de ‘comer’ habían decidido ir a la galería de video juegos del centro comercial, llevaban hay mas de dos horas y había sido divertido hasta que este niño reto a Wufei y le gano, Hilde no comprendía como se podía enojar tanto por peder un tonto juego.

 

"Este niño esta haciendo trampa... no puede ganarme de esa manera... no a mi" explicaba el chino enérgico

"Lo siento" dijo el niño apunto de llorar, ese chico feo lo estaba asustando

"Cariño deja a este tonto ya... tu eres mas bueno que él... ahora porque no vas y te compras un helado" Hilde le dio un moneda

"Gracias señora" sonrió el niño y salió de la maquina

"Señora... que niño tan irrespetuoso" Hilde se molesto mientras veía como se alejaba el susodicho, después suspiro y entro a la maquina donde Wufei aun estaba renegando "nos podemos ir" pregunto fastidiada, había sido divertido pero ya estaba harta de tanto ruido

"No hasta que descubra como ese niño me gano... soy un piloto de..."

"Si, si ya lo se eres un piloto de gundam y es imposible que un niño te derrote en tu especialidad... pero solo es un juego, no es tan complicado como pilotear un MS (mobile suit)... si de algo te consuela de haber manejado un MS real lo habrías hecho añicos"

"¿Te estas burlando de mi?" pregunto desconfiado

suspiro "si... como supiste" contesto resignada

"No me voy a ir hasta que descubra..."

"Que te parece si hacemos esto, yo juego contra ti, si gano nos vamos, si no nos quedamos hasta que te hartes" propuso en tono de fastidio

"Me parece bien" dijo confiado, no podía peder contra ella

 

El juego empezó y después de 1 minuto apareció de nuevo ‘game over’ en la pantalla de Wufei

 

"¿Cómo hiciste eso?" no se explicaba como había perdido

"Te dije que solo es un juego no tiene chiste solo es un tienes que saber los comandos y ya... ahora vamonos" salió del juego

"¿Pero como..."

"¿Sabes? Tienes un complejo... no puedes aceptar la derrota, deberías de ir con un psicólogo" expreso fastidiada

 

Caminaban en silencio por los establecimientos del centro comercial, ahora decidirían que mas hacer.

 

"A todas las fans de William Utrecht, él estará dando autógrafos en la tienda de discos del local 69, y a las primeras 10 chicas se les regalara un disco" se oyó la voz de un mujer por el alta voz del centro comercial

"Oíste eso..." Hilde se había emocionado

"¿Qué?" pregunto confuso al ver la emoción de su acompañante

"William Utrecht dará autógrafos, he sido su gran admiradora desde hace mucho tiempo..." su cara reflejaba su emoción

"¿Quieres la firma de ese sujeto...?" Wufei no entendía, esta chica se había puesto así por un inútil que no conoce, la verdad nunca acabaría de comprender a las mujeres

"Eso sería genial..." su cara ensombreció "pero lo mas seguro es que ya lleno el lugar y que ni siquiera pueda verlo"

"¿En realidad quieres ver a ese tipo?"

"Si eso sería genial pero..." fue interrumpida cuando ya no sintió que sus pies tocaran el suelo

"Bueno, si eso quieres"

 

Wufei la había cargado en sus brazos cosa que hizo a Hilde sonrojar mucho. El chino comenzó un carrera a velocidad increíble saltando por los obstáculo ya fueran materiales o humanos, subiendo por los pasamanos de las escaleras eléctricas rebasando a todas las personas que subían por ellas, hasta llegar al local mencionado.

Sin embargo en dicho local no había nada ni nadie, incluso estaba cerrado, había muchos papeles tirados y algunas pancartas parecía como si hubiera habido una gran multitud, y hubieran desaparecido en segundos. Wufei bajo a la chica.

 

"Que raro, yo pensé que habría una multitud"

"Talvez el tipo no sea tan famoso"

"Bromeas... es uno de los mejores cantantes y además acaba de grabar su primera película..."

"Pues no veo que sea muy popular, ni la tienda esta abierta"

"Si había una gran aglomeración de chicas pero se fueron persiguiendo a dos muchachos" explico un chico que estaba barriendo fuera del local.

"¿Persiguiendo a dos muchachos?" pregunto Hilde extrañada "acaso era William"

"No, era unos jóvenes, lo que pasa es que un chico y su novia golpearon al tal William y las muchachas se molestaron y fueron a tratar de lincharlos"

"¿uUn tipo y su novia?"

"Acá entre nos la novia era bonita pero tenían cuerpo horrible"

"Eso no interesa, que tipo de cretinos se atreven a golpear a una de las caras mas bellas del mundo del espectáculo"

"Pues unos muy idiotas porque cuando las muchachas los agarren les van a dar una buena tunda" seguía barriendo "lo peor de todo es que solo vinieron a alborotar y ahora yo tengo que limpiar todo el desorden... ni que me pagaran tanto" suspiro resignado

"Entonces no podré ver a William" Hilde se había entristecido y Wufei lo noto y aunque no entendía la razón de su tristeza no le gustaba como le quedaba en el rostro

"Oye ¿ese tal William aun sigue por aquí?" cuestiono decidido el chino

"Si de hecho esta dentro de tienda por eso la cerraron"

"Bueno... hey tu" llamo a Hilde que estaba con la vista perdida por la tristeza

"¿Qué?"

"Esperame aquí, si tu quieres un autógrafo de ese tipo eso tendrás, aunque no sé para que lo quieres"

 

Hilde lo miro extrañada, ¿qué pensaba hacer ese tipo

 

"Oye déjame entrar a la tienda" ordeno al empleado

"pero..." trato de decir algo pero fue agarrado del cuello de la camisa en forma amenazante

"Déjame entrar, por favor" ordeno fríamente el 05

"No pues si es por favor todo es posible" contesto nervioso el otro y abrió la puerta

 

Entraron los dos a la tienda

 

"Muchacho te dije que cerraras la tienda" dijo un hombre que al parecer era el patrón del empleado

"Lo que pasa es que este chico insistió muy amablemente en querer ver al joven este" señalo a un chico guapo que tenía una bolsa de agua fría en la cara.

"No voy a dar autógrafos con la cara arruinada" dijo prepotentemente el muchacho que al parecer era el tal William Utrecht.

"Mi amiga quiere uno" explico Wufei fríamente

"Dile que talvez en otra ocasión"

"También es una de las primeras en llegar así que le darás un disco gratis" su voz era de mandato

"Oye... niño... que no estas escuchando que no voy a dar autógrafos"

 

Wufei se acerco amenazadoramente dos tipos enormes se pusieron en su camino, al parecer eran los guardaespaldas del sujeto.

 

"Te recomiendo que no los hagas enojar" amenazo la estrella

 

El chino solo sonrió

 

"Te recomiendo que hagas lo que te dije" contesto el 05

 

Los dos sujetos se lanzaron a golpear al expiloto pero este de dos simples golpes los derribo dejándolos inconscientes, después se acerco hasta la estrella que tenia pavor en sus ojos, lo tomo del cuello.

 

"Ahora no se porque esta chica quiera la firma de un idiota como tu, ni me interesa, pero eso la haría feliz y me daría mucha ventaja con ella, así que vas a salir le darás la mejor de tus sonrisas y también el estúpido disco, y no comentaras nada de lo sucedido aquí ¿entendiste?"

"Si" contesto tembloroso

"Bien, porque si lo haces te voy a dejar el otro ojo morado y sin dos dientes ¿bien?"

"Bien"

"Y usted le va a pagar a este tipo..." señalo el empleado "mas dinero que es lo justo por su trabajo ¿entendido?"

"Entendido" contesto el dueño de la tienda

"Así me gusta"

 

Fuera de la tienda Hilde esperaba pacientemente, no sabía que planeaba Wufei pero creo que no querría averiguarlo.

 

"Hilde" la llamo su acompañante que salía por la puerta

"¿Qué pasa...? tu eres William hay no sabes como te admiro adoro tu música y eres tan guapo, casi tan apuesto como mi novio... hay perdón que te diga eso es que estoy nerviosa..." la chica se había emocionado mucho al ver al cantante

"Gracias por decirlo, tu novio me dijo que querías un autógrafo y por eso vine para podértelo dar"

 

Wufei tenia que reconocer que era buen actor

 

"El no es mi novio... mi novio es mucho mas apuesto... hay perdón de nuevo digo tonterías"

"No te preocupes... además por haber sido una de las primeras en llegar te daré completamente gratis mi nuevo disco y te lo autografiare... ¿cuál es tu nombre?"

"Hilde... Hilde Schbeiker" contesto fascinada

"Ten..." le dio el disco ya firmado"gracias por ser mi admiradora"

"Tu eres muy..." Hilde fue interrumpida

"Ya vamonos" ordeno Wufei

"Pero..."

"El joven William debe de tener mil cosas que hacer, lo mejor será ya no interrumpirlo" Wufei estaba harto de ver a esa chica babear por un tonto prepotente como ese tal William

"Wufei tiene razón.... te agradezco el disco" dijo aun emocionada

"Ya vamonos" el chino la tomo del brazo y casi la arrastro a las escaleras eléctricas "fue un placer haberlo conocido joven William" se despidió cínicamente

 

Mientras caminaban por la fuente de sodas Wufei aun seguía observando lo alegre que Hilde se veía, aunque el motivo de su alegría no lo entendía, le agradaba la cara de felicidad que tenia, también lo hacia sonreír a él. De pronto la joven se paro en seco.

 

"Wufei, no te agradecí por haberme conseguido el autógrafo... ¿pero antes como lo hiciste?"

"Bueno... solo le dije lo mucho que lo querías y que si fuera una buena persona te lo daría"

"Mientes" dijo aun alegre "pero aun así te lo agradezco mucho, fue gentil de tu parte haberme cargado para ir rápido a la tienda y también que lograras el autógrafo... Gracias" le dio la mas dulce de sus sonrisas

"De nada" dijo dudoso

 

Como se había dado cuenta que mentía, y aun así se lo agradeció, de alguna forma la chica sabia como había conseguido la firma, pero no parecía molesta y además le había sonreído sinceramente... y porque pensaba en eso... ¿algo no estaba bien?

 

"¿Wufei?" lo llamo para sacarlo de sus pensamientos

"¿Qué pasa?"

"Oye... ¿me compras un helado?" sonrió la chica, Hilde había decidido que sería amble con él ya que el había sido amable con ella

"Si... claro..." también contesto con una sonrisa

"Hay una feria en la ciudad porque no vamos"

"Me parece bien"

 

Se estaba haciendo noche tenían buen rato en la feria y se había estado divirtiendo, se subieron a la montaña rusa, a los carrito chocones, a la rueda de la fortuna y a muchas otras atracciones, además de haber entrado a ver a la mujer con barba. Ahora caminaban sin rumbo buscando nuevas atracciones, ambos comían algodones de dulces que habían comprado, pasaron por un juego de tiro al blanco donde regalaban oso de peluches muy bonitos cosa que llamo la atención de Hilde

 

"Mira, que lindo peluche" señalo al objeto de su atracción

"Te refieres a ese inútil juguete" miro el objeto.

"Si es inútil pero es muy lindo"

"¿Por qué a las mujeres les encantan las cosas inútiles?"

"Por que son lindos, ahora ve y ganame uno" aventó al chico al puesto

"Oiga..." llamo al dueño del puesto "¿cuánto cuesta ese estúpido muñeco?

"No los vendo jovencito... lo tiene que ganar" dijo el hombre, tenia facha de timador

"¿Y que tengo que hacer?"

"A muy fácil, usted compra un tiro de esta pistola" le mostró una pistola de balines "si acierta en el blanco se lleva el juguete"

"Bueno... cuanto cuesta"

"Solo..." (la verdad no se que moneda coticen en ese lugar así que me ahorro la pena)

 

Wufei pago el tiro, el no era tan bueno con las armas como Duo, Trowa o Heero, a él le habían enseñado a pelear no a usar esos juguetes para inútiles, por suerte Trowa le había dicho algunos consejos para cuando los necesitara, alzo la pistola y cuando estaba apunto de disparar.

 

"Joven tiene que tirar desde allá" señalo un raya pintada a unos 5 metros de distancia

"No cree que es muy lejos"

"No, es lo normal... además no me ganaran dos veces en este día" murmuro lo último

"¿Qué dijo?" el chino no entendió los murmuros de este tipo

"No nada, ande dispare"

 

Ahora si ya colocado alejado, mas alejado de lo normal estaba seguro Wufei, recordó lo que Trowa le había dicho visualizo el pequeño, muy pequeño blanco que definitivamente era casi imposible acertar y disparo, atinando al blanco, dejando con la boca abierta al dueño del puesto.

 

"¿Cómo hizo eso?... era imposible lo tenia todo arreglado" el hombre no salía de su asombro

"Oiga ¿cómo que lo tenia arreglado?" pregunto enojado Wufei

"No es nada, lo felicito" fue hasta el puesto y tomo un lindo oso de felpa y regreso "tenga, aquí esta su juguete" le dio el muñeco

 

Wufei lo tomo sin decir nada lo miraba con desconfianza, pero eso ya no era su asunto había conseguido el tonto juguete para Hilde

 

"Ten..." dijo desganadamente

"Gracias, es muy lindo" lo tomo alegremente abrazándolo a ella.

"Yo sigo pensando que es inútil"

"Lo es, pero es hermoso... ya se lo llamare Fei porque tu me lo regalaste" señaló aun alegre la chica

"Que tontería" sonrió aunque no sabía porque

"Vamos a ver que mas hay ¿si’?"

"Bueno"

 

Caminaron otro rato, los payasos, los niños y uno que otro ladrón sin éxito que intentaba tomar la cartera de Wufei hacían alegre el lugar, hasta que el chino vio la casa del terror, de ella salían uno gritos de pánico que extrañamente se le hacían conocido, pero decidió no tomarle importancia... aunque le llamo la atención el entrar a esa casa.

 

"Oye ¿qué tal si entramos ahí?"

"Las casas del terror me dan miedo"

"No pasara nada... ven" la tomo de la mano por reflejo, y la llevo hasta el lugar

"¡Como fuiste tan irresponsable de dejar pasar a alguien a ese lugar... podría ser despedido!" gritaba un sujeto muy molesto a otro con cara despreocupada.

"Yo como iba a saber que estaba descompuesta" contesto despreocupadamente el otro

"¡El letrero de ‘cerrado por reparación’, no crees que quería decir algo!" gritaba aun mas molesto "¿eres idiota o que?, la maquina tiene escape de gas, los cables están pasando muchísima electricidad, algún idiota pudo una hacha de verdad en un muñeco y además esta tirando aceite"

"Oiga podemos entrar a ese juego" pregunto Wufei al escuchar el alboroto

"Lo siento jovencito, pero este juego es peligroso por ahora" contesto el que antes estaba gritando

"Pero parece que hubiera alguien adentro" señalo Hilde

"Ese fue un error... ¡un error que podría costarnos una gran demanda!" volvió a gritarle al otro empleado

"Vamonos... creo que hay mucha tensión por aquí" Wufei se la llevo aun con las tomándola de la mano

 

Cuando entraron a la escuela comenzó a llover por suerte para ellos ya habían llegado. Ya era noche, tenían clases al siguiente día, Wufei la había acompañado hasta la puerta del dormito de las mujeres, durante todo el trayecto habían ido platicando y no se había peleado.

 

"La verdad no me esperaba que fuera tan divertido" menciono Hilde sonrojada, Wufei aun la tenía agarrada de la mano y era como si el no se hubiera dado cuenta

"Te dije que soy toda una caja de sorpresas" sonrió Wufei

"Bueno... ya es tarde me tengo que ir" dijo quedándotese donde estaba

"Si adiós" se quedo esperando a que se fuera, pero no se iba

"Me devuelves mi mano" pidió nerviosamente

 

El 05 no entendió la petición hasta que se dio cuenta que desde la feria y todo el camino hasta la escuela la había traído de la mano, se sonrojo un poco y soltó la mano.

 

"Bueno adiós" se despidió la chica dándose la vuelta para entrar al la puerta de los dormitorios, pero se paro y voltio la cabeza un poco "gracias por el muñeco" y entro por fin a la puerta desapareciendo de la vista de Wufei

"Adiós" murmuro cuando esta ya no lo vio

 

Sonrió, había sido un día muy productivo; había logrado llevarse bien con la chica, además de no haberse peleado después de lo del centro comercial y lo mejor de todo y además mas extraño de todo era que se había divertido mucho con ella, no había sido pesado el pasar del tiempo, incluso hubo un momento en el que se le hizo que el tiempo pasaba muy rápido... incluso tenía ganas de pasar mas tiempo con ella... de conocerla mas... eso le estaba pasando desde que fueron al cine...

Sacudió la cabeza con fuerza, ¿qué le estaba pasando? No debería de pensar eso, esa chica le desagradaba aun ¿verdad?, debería estar feliz de que esa cita hubiera acabado y que ya no tuviera que soportar mas a esa niña... pero aun así no le estaba, al contrarió sentía algo así como tristeza por el hecho de que el día hubiera acabado y acabo muy rápido, mas de lo que el esperaba.

Lo mejor sería irse a dormir para ya no pensar en tantas idioteces, si eso era lo mejor.

 

 

Cita 2

Trowa y Quatre

Domingo 10:48

 

Dormido placidamente debajo de sus cobijas el sol no le molestaba, pero de pronto un extraño y fuerte ruido, como de una caída lo despertó. Perezosamente se quito las cobijas de su cara, vio su reloj, recordó el compromiso que tenia. Otro ruido se escucho, puedo distinguir que venía del baño.

Vio que su compañero no estaba dormido así que se imagino que era el causante de esos ruidos, en todo el tiempo que llevaba durmiendo en el mismo cuarto que él se había dado cuenta de dos cosas importantes de su compañero; una que si no dormía antes que él, no podría dormir en toda la noche, y otra que él y los baños no hacían pareja.

Salio de la cama y la tendió, se dispuso a sacar la ropa que se pondría para salir con Quatre, lo bueno de que este fuera hombre era que no se tenia que preocupar por que ponerse para estar con él, después de todo los hombres no se fijaban mucho en eso, así que saco su ropa interior y de su armario saco unos jeans azules, una playera negra y una chamarra de mezclilla un poco mas oscura que lo pantalones pero azul también, dejo las prendas en la cama.

Después de los dentro del baño hubo mucho silenció, ya era tarde, así que tendría que apresurar a su amigo.

 

"Oye ya te tardaste necesito entrar..." Grito Trowa

"Ya voy" respondió su amigo desde dentro del baño "demonios..."

 

Trowa escucho las maldiciones de su amigo, así que se imagino lo que pasaba dentro del baño, solo esperaba que no inundara el baño como en ocasiones pasadas, de pronto otro ruido fuerte se escucho, como si algo se cayera y se derramara

 

"Rayos..." se escucho dentro del baño

"¿Qué pasa? ¿qué fue ese ruido?" pregunto el latino al oír el ruido, solo rogaba por que no fuera el frasco nuevo del gel que había comprado hace tres días.

"No... no es nada... ya casi salgo" contesto algo nervioso su amigo

 

El latino supo que sus miedos eran verdad, de nuevo Wufei había hecho un desastre en el baño, lo peor de todo era que eso era diario cada vez que se bañaba este, por eso siempre se bañaba antes que él, pero esta vez el chino le había ganado. Claro que el desastre a veces era de gran magnitud como cuando tapo el WC con una barra de jabón y al tratar de destaparlo rompió el escusado, o cuando rompió el tubo de la regadera e inundo en baño, y otras de menor magnitud como cuando tiraba todo el gel, como esta vez o como cuando apretaba el tubo de la pasta dental muy fuerte y la tiraba toda.

De pronto la puesta de abrió, y salió su amigo salió con la cabeza agachada. Trowa dio un vistazo, el Toallero estaba quebrado y la toalla en el piso toda batida con el gel que estaba todo desparramado en el suelo, el espejo todo manchado con la sustancia viscosa y el pequeño gancho para colgar la toalla grande mientras te bañas estaba roto también.

 

"Vaya... esta vez te luciste" expresó cínicamente, fue lo único que se le ocurrió decir esta vez había combinado los desastres de gran magnitud con lo de menor.

"Talvez deberías bañarte con agua fría... es bueno para la salud" dijo avergonzado

 

Trowa vio la regadera la llave para el agua caliente no estaba, bueno si, tirada en la misma regadera.

 

"Nunca has pensado en bañarte una vez a la semana... nadie lo notaria y te juro que no se lo diría a nadie" ofreció con sarcasmo, pero en realidad el chino debería considerarlo como una posibilidad.

"Ja" contesto molesto

"Bueno, de todos modos me tengo que bañar..."

 

Dio un paso dentro del baño, pero tendría que bañarse con agua fría saltar la laguna gel, no podía usar el espejo y además no tenia donde colgar su toalla, retrocedió.

 

"Mejor voy a bañarme al cuarto de Duo" dicho esto tomo la ropa que estaba arriba de su cama y salió del cuarto.

 

No podía creer como alguien podía hacer un desastre como ese el solo y en tan poco tiempo, talvez esa era su mayor habilidad. De cualquier modo lo hecho, hecho esta.

Toco la puerta del cuarto de Duo, este mismo abrió, lo extraño es que tenía papel en una fosa nasal de la cual escurría un poco de sangre.

 

"¿Que te paso?" al principio estaba algo preocupado pero después recordó una de las malas costumbres del americano "no me digas que sigues viendo ese programa de las tres de la mañana"

"No, solo tuve un accidente... ¿y tu como sabes de ese programa?" no recordaba habérselo dicho a él

"Bueno una vez note que Heero estaba muy desvelado y le pregunte porque, el me dijo que era por culpa tuya... porque veías un programa digamos para adultos a las tres de la mañana"

"Ah sí... ¿y tu que le dijiste?"

"Nada en especial, solo que debía hablar contigo de su inconformidad con el hecho de que vieras ese programa y de que no lo dejabas dormir"

"En serió... pues no hablo mucho solo tiro la tele por la ventana"

"Si ya me lo habías dicho antes"

 

De hecho el fue él que le dijo a Heero que rompiera la tele o la escondiera, pero estaba enojado, Duo le había roto su flauta. Aunque después se arrepentiría ya que como este ya no tenia en que entretenerse, Duo le compro una armónica y casi lo obligaba a que la tocara para des-aburrirse, aunque después le encontró el gusto al instrumento

 

"Bueno... ¿y que necesitas?"

"Ah sí..." recordó a lo que había venido "Wufei hizo un catástrofe en el baño y necesito ducharme me prestas tu baño"

"Claro... pasa" contesto despreocupado el americano

"Gracias" este paso al cuarto.

 

Heero aun estaba dormido, eso era normal, desde que dormía con Duo había adquirido algunos de los hábitos de este, como el despertar tarde los domingos, al igual que el trenzado de Heero como ser horriblemente sarcástico en ocasiones.

Entro al baño abrió la regadera para que saliera el agua caliente, se desvistió y entro al compartimiento. Pesaba en lo que haría hoy, al menos no tendría que pagar todo como Wufei, Quatre dijo que irían al museo, nunca había ido así que sería entretenido, recordaba la rara forma en que había conseguido esa cita. Así acabo de bañarse y se vistió.

No pensaba salir de la habitación de Heero y Duo a medio vestir, alguien lo podría verlo y pensar cosas de él. Cuando acabo intento peinarse, pero le faltaba el gel, Wufei lo había derramado todo, talvez Heero o Duo tendrían, aunque lo dudaba, después de todo Duo no necesitaba y Heero... Heero ni siquiera parecía saber lo que era un cepillo, pero bueno no perdía nada con preguntar

Salió del baño

 

"Oye Duo tienes..." pero sus palabras fueron detenidas por una imagen que jamás hubiera soñado ni es sus peores pesadillas.

 

Duo estaba sobre la cama de Heero y este encima de él. Una de las manos de Heero estaban tratando de bajar el pantalón de Duo y la otra estaba tratando de entrar a dichos pantalones siendo detenida por las manos de Duo. Lo peor de todo es que se habían quedado estáticos cuando Trowa salió en esa posición.

 

"Y... ya... ya acabe, gra... gracias... ya me voy" trataba de hablar pero estaba sorprendido, lo único que sabía es que lo mejor sería irse antes de que Heero tratara de hacerlo prometer jamás decir lo que vio..

 

Salió lo mas rápido que pudo, y cerro la puerta, a la cabeza solo se le venían dos ideas; una o que Duo hacia su trabajo demasiado bien o dos que Heero era un completo pervertido.

Esa imagen no dejaba de revolotear en su cabeza, sin pensarlo entro a su propia habitación aun muy sorprendido

 

"¿Te ocurre algo?" Trowa escucho la pregunta de su amigo pero no lo saco de su sorpresa

"Creo... creo que Duo esta haciendo trampa" fue lo único que se le ocurrió como podía haber avanzado tanto en tan poco tiempo si el muy apenas si lograba hablar frente a Quatre

"¿Qué? ¿por qué?"

"No por nada" Trowa reacciono, lo mejor sería no hablar del asunto por su bien mental y físico, no quería que Heero lo matara cuando supiera que difundió el chisme "¿ya estas listo?" fue lo único que se le ocurrió preguntar para desviar el asunto

"Si... ¿qué te parece?"

"Te ves bien... ¿y a donde piensas ir?"

"Aun no lo sé... me imagino que ella será la que decida"

"Bueno que tengas suerte"

"Si gracias... e igualmente" expreso sonriente

"Gracias"

 

Antes de que Wufei saliera y le dejara todo el tiradero como era su costumbre decidió recordarle la situación

 

"Oye" Trowa lo llamo "quiero que arregles el baño, estoy harto de limpiar tus desastres"

"Esta bien" dijo resignado.

 

Aunque no creía que lo hiciera al menos se lo advirtió.

Bueno era hora de su cita, Quatre era muy puntual así que debía peinarse rápido, por suerte siempre tenia esa pequeña botella de gel que escondía en el cajón de su ropa interior, ahí era seguro que Wufei no buscaría, a menos que fuera un pervertido como Heero... o no de nuevo esa imagen en su cabeza... tenia que sacarla de su ahí.

Fue por el gel y se peino, ahora tendría que pasar por Quatre e ir a almorzar, salio del cuarto y para su sorpresa Quatre también de suyo.

 

"Hola, iba por ti" saludo amablemente el árabe

"Buenos días" correspondió el saludó de manera fría

 

No era que Trowa quisiera ser antipático, pero era su forma de ser. Desde que llego a la escuela había logrado ser mas sociable gracias al hecho de pasar tanto tiempo con Duo y Wufei, pero eso no servia con Quatre, siempre que lo veía era como si la lengua se le hiciera nudo y las palabras no salieran, además que ese tono que últimamente solo tenia con él era por su condición de soldado que le decía que no debía mostrar debilidad y Quatre era por completo toda su debilidad.

 

"¿Nos vamos?" pregunto sonriente Quatre, el sabia la forma de ser de su amado Trowa por eso no le molestaba, incluso últimamente empezaba a agradarle.

si" ambos se marcharon

 

(bueno para no perder la costumbre les diré como estaba vestido Quatre) Quatre vestía con un pantalón de gabardina café y una simple camisa blanca, como siempre una combinación de lo casual con lo elegante.

 

"¿A donde quisieras ir a desayunar?"

"No sé... a donde tu quieras" a Trowa no le importaba si fuera a comer al basurero mientras estuviera con Quatre todo sería perfecto.

 

Como se arrepintió de sus palabras y sus pensamientos... se dio cuenta que era mas fácil comer en un basurero que en ese lugar... Quatre lo había llevado a un lugar que jamás pensó ir... al restaurante mas caro de toda la ciudad. No solo estaba apenado por el hecho de que toda la gente de ahí lo veía como bicho raro por lo poco elegante de su vestimenta, sino que también en la mesa había mas de 6 tenedoras, 2 cucharas y 2 cuchillos, además de varios tipos de copas frente a el las cuales no sabía usar; y para acabar la fiesta, del menú no entendía ni como pedir un vaso de agua, todos los platillos tenían nombres extraños y exóticos.

 

"¿Qué vas a pedir?" pregunto Quatre muy alegre

"No sé... por que no me recomiendas algo" Trowa trato de disimular su ignorancia

"Bueno la comida aquí no es muy buena, pero me encanta la pasta francesa y el filete que preparan aquí"

"Entonces pediré de esa" había logrado salir de esa

 

Cuando el mesero llego Quatre ordeno la comida, después de unos 10 minutos se la llevaron, ahora venia otra parte difícil, ¿con que tenedor se comía la pasta? Habían 6 como sabría cual usar era difícil, frente a ellos había ensalada, Trowa se imagino que se usaría un tenedor para la pasta y otro para la ensalada, pero cual para cual, Trowa pudo ver como muchas miradas de critica los veían, lo ultimo que quería era poner en vergüenza a Quatre.

Quatre empezó con su comida, pero se extraño que Trowa no lo hiciera, ¿que esperaba?. Se fijo bien y sus ojos estaban en los tenedores, los veía del primero al sexto y de regreso, entendió que le ocurría a su acompañante, sonrió.

 

"Mcmcmc" aclaro su garganta para llamar la atención de Trowa

 

Cuando Trowa volteó, Quatre tomo el tenedor de tamaño mediano, tomo la ensalada con el, partió la carne, y tomo un poco de pasta, todo con el mismo tenedor.

Todos lo veían como si hubiera cometido el peor error. Pero a el no le interesaban los demás, solo le interesaba Trowa.

El latino no entendía que hacia su amado ángel, el había sido educado para todo este tipo de cosas, conocía la etiqueta de la ‘a’ a la ‘z’. Que pasaba acaso se le había olvidado de pronto

 

"La verdad yo siempre he pensado que uno sirve para todo" explico Quatre como si pudiera leer sus pensamientos.

 

Trowa solo pudo sonreír, su niño lo había hecho todo por él, había decidido olvidar todos sus modales y no le importo que esa gente lo criticara, solo para que él no quedara en ridículo... En ese momento como hubiera querido lanzársele y tomarlo ahí mismo sin importarle esa gente que se creía de gran mundo.

 

Después de almorzar fueron al museo, después de todo había sido un almuerzo muy ameno, había logrado al menos, decir algunas palabra sin trabarse, y se había dejado embriagar por la dulce voz de su amado.

En el museo al parecer había una exposición de algún escultor famoso, la verdad es que esas cosas que no parecían tener forma no le llamaban la atención, aunque claro toda su atención estaba en Quatre talvez por eso no le llamaban la atención, pero al árabe parecía estar fascinado con eso.

 

"Quatre... eres tu" pregunto un hombre viejo con atuendo elegante

"Señor Mc’Beal, gusto en verlo" Quatre saludo amablemente al hombre que se acercaba a ellos

"Mírate nada mas, como has crecido, la ultima vez que te vi medias la mitad de lo de ahora" el señor parecía ser una persona muy amable

"No diga eso, no es para tanto" respondió algo apenado el árabe

"Cada vez te pareces mas a tu padre... claro que tiene la suerte de tener los hermosos ojos de tu madre"

"Se lo agradezco"

"Y dime Quatre ¿qué haces aquí?"

"Bueno estudio en instituto del reina de Sanc, como hoy descanso pues decidí venir al museo"

"El instituto de aquí se ha vuelto muy prestigiado en el mundo, pero no me digas que viniste a aprender la ideología de aquí, tu padre era pacifista que mas necesitas"

"Bueno la verdad la mayor razón por la que estoy aquí, es que todos mis amigos lo están"

"El es uno de ello" pregunto señalado a Trowa que había permanecido en silencio en toda la conversación

"Si... el es Trowa Barton es uno me mis mejores amigos" Presento Quatre con gran entusiasmo

"Bueno una amigo de Quatre siempre será mi amigo" (hay que frase tan choteada )

"Abuelo" una joven muy bella llamo al Hombre

"Zoe... ven déjame presentarte a un amigo"

 

La joven se acerco, Trowa la vio con desconfianza, era una chica muy hermosa sin duda.

 

"Zoe el es Quatre Rabeaba Winer... Quatre ella es Zoe mi nieta"

"Es un placer" la chica alzo la mano para saludar

"El placer es todo mío" Quatre tomo la mano de la joven y la beso delicadamente como todo un caballero debe hacerlo ante una bella dama.

"Mi abuelo me ha hablado mucho de tu familia y de ti... anhelaba algún día poder conocerte"

 

La conversación siguió, Trowa al parecer estuvo ausente de toda ella, pero solo no hablaba ya que estaba atento a todo lo que decían, se dio cuanta de que esa chica se le proponía a Quatre muy discretamente, eso le molestaba muchísimo, pero este igual de discreto la rechazaba, cosa que lo ponía muy de buenas.

Cuando acabaron la conversación con el señor y su nieta siguieron otro rato por el museo, Quatre estaba fascinado en él, Trowa no tanto, lo que pasaba que mientras Quatre había sido criado para ser culto, elegante y reservado, Trowa no, a él lo había criado para matar.

 

"Lo siento" se disculpo Quatre sin razón.

"¿Por qué?" el latino no entendió

"Bueno, me imagino que debe ser muy aburrido para ti el estar aquí"

"¿Por qué piensas eso?"

"Porque cada vez que vemos a una obra haces una cara de aburrición"

"Pero a ti te gusta mucho esto"

"Bueno si, pero es que a mi..."

"Mientras tu te diviertas yo también lo haré" interrumpió Trowa, este no creyó que pudiera hacer dicho lo que dijo (válgame la redundancia).

"Trowa" murmuro por la impresión de lo escuchado.

 

Ambos se quedaron viéndose a los ojos en un momento mágico que hubiera sido perfecto de no haber sido por el estrepitoso ruido de un cristal rompiéndose que los saco del país de los sueños.

 

"¿Qué fue eso?"

"No sé"

 

Se dirigieron a la sala de donde vino el ruido, observaron que un taco de billar había atravesado la ventana.

 

"Debieron haber sido esos ebrios insolentes del billar del callejón" dijo el que parecía ser el encargado del museo

 

Quatre y Trowa se asomaron por la ventana rota, vieron como de un local en medio del callejón salín hombres disparados por la ventana y volvían a entrar al parecer en busca de venganza. Trowa hizo un ademán como de querer saltar por la ventana, pero fue detenido por Quatre.

 

"Espera hay mucha gente... no puedes hacer eso" sabían que lo mejor era no llamar tanto la atención y no dar a notar sus habilidades, saltar de un segundo piso y detener una pela de muchos ebrios no era la cosa mas discreta que se pudiera hacer.

 

Trowa no pudo mas que contenerse.

 

"Llamare a la policía" indico el encargado del museo.

 

La pelea fue detenida por la policía. Trowa y Quatre decidieron no averiguar, eso ya no era su problema.

 

"Tienes hambre" preguntó Quatre mientras caminaban sin rumbo.

"No la verdad aun no digiero el almuerzo" la verdad es que tenia miedo que lo llevara otra vez a un lugar como el de la mañana.

"Podemos ir a otro lugar" de nuevo parecía que Quatre leía sus pensamientos.

Trowa sonrió "Duo me dijo que había una feria en la ciudad ¿quieres ir?"

"Me encantaría" claro que le encantaba así estaría mas tiempo en compañía de su querido Trowa

 

Caminando por la feria, la aglomeración, la gente los niños riendo, los miles de ruidos, todas esas luces que encandilaban... Trowa odiaba esos lugares, no sabia como se le había ocurrido el ir ahí.

Pero todo cambio cuando vio la cara sonriente de su ángel, a el si le gustaban ese tipo de lugares, y se dio cuenta que no importaba los niños riendo o llorando, ni las luces, es mas ni el hecho de que había sido pisado mas de 20 veces, mientras estuviera con Quatre todo estaría bien, era lo único que necesitaba para sentirse bien... completo, siempre que Quatre sonriera, él también lo haría no importando lo que pasara después de esa apuesta.

 

"¿Quieres subir a algún juego?" interrumpió Quatre la meditación de Trowa

"Al que tu quieras"

 

Así subieron a los carritos chocones en el cual Trowa fue atacado por un diabólico niño que solo quería fastidiar; a la montaña rusa, que aunque la velocidad no les impresionaba siendo ellos pilotos gundam, era divertido ver a toda esa gente gritando y riendo; a la rueda de la fortuna, que les proporciono una romántica vista del ocaso que hubiera sido perfecta de no ser por el diabólico niño que se subió con ellos también para fastidiar, del cual Trowa estaba seguro que era un niño de esos ‘de los hijos del maiz’ "; y también a otros juegos (no crean que no se otros juegos pero no tengo tiempo para escribirlos)

Después de un rato trataban de decidir si entrar primero a la casa del terror o ir a la de los espejos, pero dos niñas que lloraban llamaron la atención de Quatre.

 

"¿Qué les pasa?" pregunto dulcemente el árabe a las niñas

"Ese señor gordo no nos quiere dar un muñeco" contesto una de las niñas entre su llanto, señalando aun puesto de tiro al blanco donde daban como premio lindos muñecos de felpa.

"Si ya no lloran yo les daré uno" ofreció Quatre con una sonrisa

 

Las dos niñas sonrieron y asistieron con la cabeza. Quatre se dirigió al puesto donde se encontraban los juguetes.

 

"Disculpe señor, ¿qué precio tiene los muñecos?"

"Si quiere un muñeco tiene que tirar joven" respondió un hombre gordo con facha de timador

"Bueno déme dos tiros"

"Solo dos esta seguro que con ese tendrá" pregunto muy confiado el hombre.

"Claro... Trowa me ayudas" Quatre era muy bueno con las armas pero Trowa era aun mejor, y como el blanco era un pequeño punto rojo que daba en cuenta que esto era un timo porque era casi imposible darle ahí, decidió llamar al experto.

 

La línea de tiro estaba a dos metros de distancia, Trowa tomo el arma se coloco detrás de la línea y disparo casi sin meditarlo, dando severamente la blanco, dejando con la boca abierta al hombre que los había atendido.

 

"Ya gano uno, ahora solo falta el otro" señalo Quatre con una gran sonrisa

"¿Quieres tirar?" pregunto Trowa de pronto

"Mejor hazlo tu, así no habrá posibilidad de falla"

"Ten..." le dio el arma a su acompañante "yo te diré como"

 

Quatre no entendió, pero hizo lo que Trowa dijo, se coloco en la línea de tiro subió el arma pero no lograba poner el blanco en la mira... de pronto sintió una calida mano que tomaba la suya subiéndola mas, Trowa se coloca detrás de él su aliento golpeaba su cuello como suaves pétalos de rosa.

 

"Enfócate en el blanco y mas alla de él..."

 

Esas palabras acariciaban el rostro de Quatre como la brisa del roció de las flores. Sintió como sus mejillas se encendían en un rojo intenso que era muy visible debido a su blanca piel, y su corazón empezaba a latir tan fuerte que pensó que saldría de su pecho, su cuerpo comenzaba a temblar sin control. Jamás había estado tan cerca de Trowa, era muy calido, y lograba sentir una inmensa paz en él.

Trowa vio el rostro sonrojado de Quatre, talvez no debió hacer eso, solo lo había incomodado, pero fue un impulso que no pudo contener. Ahora que lo tenia tan cerca ya no sabia como soltarlo, se ordenaba a si mismo soltarle la mano y alejarse de él, pero no podía, su cuerpo ya no respondía, jamás le había pasado siempre había tenido el control de sus sentidos, pero ahora no, Quatre era dueño en ese momento de todos sus sentidos. Ahora solo se embriagaba en la hermosa fragancia que su amado ángel despedía.

El disparo salió de pronto Quatre ni siquiera supo en que momento apretó el gatillo, ni tampoco si había dado en el blanco.

Los dos se quedaron estáticos en la posición en que se encontraban, ambos solo deseaban quedarse así una eternidad... tan cerca y tan lejos a la vez, amándose uno al otro y tratando de huir uno del otro. Así solo por reflejo se separaron.

Nadie había notado el innecesario tiempo que estuvieron juntos después del disparo, los que pasaban estaban muy ocupado en sus asuntos para fijarse en esos dos chicos, aquel hombre con facha de timador aun seguía con la boca abierta pues ambos tiros dieron en el blanco, las niñas jugueteaban alegres por que habían conseguido los juguetes.

 

"--.Señor... gracias por los muñecos" dijo una de las niñas antes de irse corriendo.

 

Quatre solo respondió con una sonrisa, y siguió a las niñas con la vista, mas que nada para no tener que ver a Trowa y este no se diera cuenta de lo agitado que estaba debido a su cercanía.

 

"Quatre..." llamo Trowa con un murmuro

"Trowa podemos irnos ya..." pidió delicadamente Quatre sin darle la mirada

"Quatre yo..." trato de explicar algo pero fue interrumpido

"La verdad es que estoy cansado, me gustaría regresar ya a la escuela" disimulo una sonrisa falsa

"Como quieras" dijo resignado

 

En el camino no hablaron para nada, ni siquiera tenían el valor de verse a los ojos, lo peor es que comenzó a llover aunque era raro depuse de todo el día había estado muy soleado, la lluvia hizo el ambiente un poco mas tenso.

Trowa solo pensaba que había cometido un error, lo había arruinado todo, solo por un tonto impulso, todo habría sido perfecto de haberse el contenido ese impulso, pero no pudo, ahora Quatre ni siquiera le hablaba, ¿estaría enojado?, talvez apenado, como deseba poder leer lo que Quatre pensaba en ese momento.

Así llegaron hasta el dormitorio Trowa se detuvo cuando Quatre lo hizo enfrente de su cuarto.

 

"Quatre yo..." trato de nuevo de explicar lo que había sucedido pero otra vez Quatre no lo dejo.

"Trowa me divertí mucho... gracias por haberme acompañado... espero no haberte aburrido" dijo mientras giraba la cerradura de su cuarto y entraba, pero fue detenido por Trowa que lo tomo de la mano, impidiéndole entrar.

 

Quatre volteo muy sorprendido por la acción de Trowa, se encontró con los ojos esmeraldas de este mirándolo indeciso, como si quisiera decir algo. El árabe prefirió no decir nada y esperar a ver que hacia su amado

 

‘Ahora díselo... debe saberlo, aun si te rechaza el menos sabrás que no te quedaste con la duda’ Trowa pensaba mientras miraba a la persona que amaba

 

"Quatre yo... yo... yo también me divertí mucho... no me aburriste... gracias por haberme invitado" soltó la mano, no había podido decírselo "me gustaría poder volver a hacerlo" esas palabras que salieron de él no supo ni de donde venían.

 

Lo extraño fue que cuando lo dijo Quatre no lo rechazo, sonrió tan dulce como siempre.

 

"A mi también me gustaría hacerlo otra vez... buenas noches" se despidió sonriendo muy ampliamente como la principio del día.

"Buenas noches" también sonrió.

 

Quatre entro al cuarto y cerro la puerta. Trowa se quedo ahí un rato más, no había logrado decirle lo que sentía, pero esa sonrisa que le dedico al final le dijo que no todo estaba arruinado, y que aun tenia oportunidad. No volvería a cometer el error de la feria.

Trowa sonrió una ultima vez y se dirigió a su cuarto, ya era hora de dormir, solo deseaba que Wufei no le estuviera ya.

 

 

Cita 3

Duo y Heero

Domingo 10:40

 

La habitación se iluminaba con los rayos del sol, ambos ocupantes dormían placidamente en sus camas, cubiertos completamente por sus cobijas impidiendo así que el sol perturbara sus sueños.

El timbre ruidoso de un despertador en forma de gallo sonó, una mano salió de la cama del lado izquierdo y apago el ruidoso aparato.

Perezosamente el chico trenzado salió por debajo de las cobijas, vio a su compañero dormido aun. Era domingo por eso los dos se despertaban pasado del medio día, aunque no siempre fue así al principio Heero siempre se despertaba mas temprano pero pasado el tiempo se fue acostumbrando a dormir hasta que le doliera el cuerpo de tanto estar acostado al igual que Duo.

 

"Es muy temprano" dijo tratando de consolarse el mismo pero recordó porque había puesto el despertador a esa hora.

 

Salio de las cobijas y se quedo sentado al borde de su cama, obligándose a despertar completamente. Tenia planeado salir con Heero a comer, o comprar unos discos de música, talvez irían a esa feria que estaba en la ciudad, o a ver una película, lo que tenia que hacer solo era estar junto a Heero. Pero Heero seguía dormido así que tendría que despertarlo.

Sacudió su cabeza para despertar. Quito las cobijas que tapaban la cara de Heero y lo sacudió suavemente.

 

"Heero... Heero... despierta amigo... Heero"

"Mmmmmmmmmhhhhhh" dijo como un quejido ante la insistencia de su amigo de que despertara.

 

Duo no vio venir nada pero cuando acordó estaba en el suelo con la nariz sangrando, no supo como pero cuando Heero se dio la vuelta lo golpeo en la nariz con su mano.

 

"Ya me quitaste lo bonito" dijo muy dolido con las manos en la nariz.

 

Al obtener respuesta se dio cuenta que Heero no lo había hecho apropósito puesto que este seguía dormido, no era gran consuelo pero era algo.

 

"Y yo que pensaba que este tipo era peligroso despierto... dormido es aun mas"

 

Fue al baño a intentar detener la hemorragia provocada por el golpe. Logro que de una fosa ya no saliera nada pero de la otra un escurría un poco de sangre, oyó que alguien toco la puerta así que solo se puso un papel en la nariz para poder abrir.

Cuando abrió se le hizo raro encontrarse con Trowa nunca lo buscaba los domingos tan temprano, siempre se veían ya después de las 6. Duo noto como Trowa se le quedo viendo a su nariz así que supuso que vendría la pregunta esperada.

 

"¿Que te paso?... no me digas que sigues viendo ese programa de las tres de la mañana"

 

Se sorprendió un poco, como era que Trowa sabía de su extraña manía de las tres de la mañana, no creía que Wufei le hubiera dicho el no era del tipo hablador.

 

"No, solo tuve un accidente... ¿y tu como sabes de ese programa?" tampoco iba a decirle que era tan débil que Heero lo noqueaba aun cuando estaba dormido.

"Bueno una vez note que Heero estaba muy desvelado y le pregunte porque, el me dijo que era por culpa tuya... porque veías un programa digamos para adultos a las tres de la mañana"

"Ah sí... ¿y tu que le dijiste?"

"Nada en especial, solo que debía hablar contigo de su inconformidad con el hecho de que vieras ese programa y de que no lo dejabas dormir"

 

Pues no había dicho nada solo se había levantado, agarro la tele y la tiro por la ventana sin discutirlo verbalmente, Trowa siempre daba buenos consejos pero la verdad Heero era un bruto.

 

"En serió... pues no hablo mucho solo tiro la tele por la ventana"

"Si ya me lo habías dicho antes"

 

Eso si alguna vez se lo había comentado... a todo esto que necesitaba Trowa

 

"Bueno... ¿y que necesitas?"

"Ah sí...Wufei hizo un catástrofe en el baño y necesito ducharme me prestas tu baño"

"Claro... pasa" contesto despreocupado el americano

"Gracias" este paso al cuarto y entro al baño.

 

Ahora Duo tenia que ver la forma de despertar a Heero sin salir lastimado en el intento. Se le ocurrió una brillante idea. Tomo el extremo de las cobijas de Heero y en un movimiento rápido las quito completamente. Esto hizo el japonés abriera los ojos al entrarle de lleno la luz y el frió.

 

"¿Qué pasa?" pregunto Heero algo adormilado

"Es tarde... hora de levantarse" dijo alegre al haber conseguido que su amigo se despertara.

"¿De que hablas?" tomo el despertador de gallo que estaba en el buró "apenas van a ser las once... ve a molestar a otro lado" se acomodo de nuevo en su almohada

"Heero ya levántate" ordeno seriamente

 

Al expiloto le extraño el comportamiento de su amigo ya que el era a el que mas le gustaba levantarse tarde los domingos. Se levanto un poco y lo miro seriamente.

 

"No me digas que estas viendo otra vez ese programa de las 3 de la mañana" comento al ver el papel en la nariz de Duo.

"¿Porque todos creen que soy un pervertido?" comento para sus adentros "no tu me hiciste esto"

"Yo no recuerdo haberte golpeado"

"Lo hiciste cuando estabas dormido"

"Tampoco soy sonámbulo"

"No cuando trate de despertarte la primera vez"

"Y a todo esto porque me despertaste tan temprano" (que desmañanada le estoy dando)

"Bueno hoy es un hermoso día y creí que sería un desperdicio el dejarlo pasar y dejar que tu lo dejaras pasar" explico muy sonriente

"¿Estas fumando algo?"

 

Una enorme gota de sudor apareció en Duo, después suspiro y se sentó en la cama de Heero

 

"bien como sabia que intentarías negarte para entregarte a tus instinto animales como es el dormir me vi obligado a tomar medidas drásticas... como podrás darte cuenta tu computadora no esta en él lugar donde la dejaste anoche y..."

"La guardaste en el cajón con llave de tu escritorio"

 

El americano no entendió como lo supo

 

"Bueno si... pero yo tengo la llave... además de la de tu motocicleta, de la cual no quiero preguntar como la conseguiste porque con mi pensión no puedo pagar ni una tele nueva y no creo que a ti te den mas que a mi... así que como verás no tienes otra mas que salir conmigo" finalizo con mirada victoriosa

"Devuélveme las llaves" dijo en un tono algo amenazante

"No"

"Devuélvemelas" advirtió una vez mas

"No... pero te diré algo... las escondí en un lugar muy seguro si las encuentras no tendrás que acompañarme"

"La tienes en la bolsa de adentro de tu pantalón"

 

¿Cómo lo podía adivinar tan fácilmente?

 

"No" dijo algo desconcertado

"No eres bueno para mentir"

"Tu no eres bueno para hablar ¿y me quejo?"

"Mucho"

"Si bueno... pues de todas formas no te las daré ¿qué piensas hacer al respecto?" pregunto Duo muy seguro de si mismo

"Quitártelas" contesto Heero despreocupadamente

"¿Qué?" volteo a ver a su amigo algo extrañado por la respuesta

 

En ese momento Heero lo tiro completamente en la cama y subió en el, trataba de llegar a la bolsa que estaba dentro del pantalón de la pijama de su amigo. Pero claro que Duo no se iba a dejar tan fácilmente así que intentaba forcejear

 

"No... Heero... déjalo..."gritaba mientras intentaba detener esa mano que quería llegar hasta la bolsa, como deseaba tener cuatro manos porque con las dos que tenia solo le alcanzaba para detener una mano de su amigo

"Dámelo por tu propia cuenta y te dejare"

"No..."

 

Esa extraña pelea no era una pelea completamente, mas bien se estaba convirtiendo en un juego, ambos chicos sonreían alegres... claro que la felicidad no dura para siempre.

 

"Oye Duo tienes..." dijo Trowa saliendo del baño pero se detuvo al ver la posición tan comprometedora en la que estaban.

 

Para ese momento ya habían batido toda la cama; habían tirado las dos almohadas de Heero, sacado completamente la sabana de cajón y tirado el despertador. Lo peor es que los dos se quedaron estáticos al ver a Trowa

Heero no pudo mas que preguntarse ¿qué estaba haciendo Trowa ahí? Y lo peor es que estaría pensando, aun así no se movió de su posición.

Duo por su parte había olvidado completamente la presencia de su amigo en el cuarto, estaba tan ocupado jugando con Heero que no recordó que el se estaba bañando.

 

"Y... ya... ya acabe, gra... gracias... ya me voy"

 

Ambos notaron que el chico estaba muy sorprendido, lo siguieron con la mirada hasta que desapareció detrás de la puerta, después regresaron a sus ojos a los de su compañero, y se quedaron así otros 6 segundos mas y después reaccionaron.

Heero se quito rápidamente de Duo y este se levanto, los dos se sentaron un cada extremos de la cama dándose la espalda uno al otro. Se quedaron en silencio un rato.

 

"¿Qué estaba haciendo Trowa en el baño?" Heero rompió el silencio

"Mientras tu dormías tuvo sexo con él y cuando despertamos decidió meterse a bañar" sonrió "de hecho al parecer Wufei destrozo el baño otra vez y me pidió que lo dejara bañarse aquí"

 

Si Duo hubiera podido ver la reacción de Heero al hacer la broma de la principio, habría sido toda una revelación, pero como no pudo... (como no pudo este fic se va hacer mas largo)

 

"¿Por qué quieres que salga contigo?" pregunto muy serió el soldado perfecto

 

No supo si fue el tono o la pregunta misma o lo que acababa de suceder, pero le extraño mucho esa interrogante. Volteo para buscar la mirada de Heero pero este aun seguía de espaldas.

 

"Por que quiero que te diviertas" contesto en el mismo tono que su amigo

 

Eso no era mentira como últimamente estaba siendo todo lo que decía, siempre había intentado ver sonriente a Heero por eso empezó a hacerle bromas pero cada día se hacían mas pesadas, hasta que se volvió una manía y de una enferma manera una forma de llamar su atención, ¿por qué? No lo sabia, pero algo le impulsaba, algo dentro de el quería que toda la atención de Heero estuviera en él. Desde que lo conocía nunca lo había visto sonreír hasta aquel día en el jardín de la escuela.

 

"¿Por qué?" pregunto muy significativamente

"Porque tu nunca pareces divertirte..." contesto sin dudar Duo

 

Esa era una razón, pero no toda, había algo mas que Duo aun no encontraba, y era aun mas importante que esa, pero fuese lo que fuese la apuesta no tenia nada que ver.

Heero no comprendió lo que el americano trataba de decirle y por fin volteo para verlo a los ojos.

 

"Tu nunca sonríes ni expresas emociones... siempre pareces estar enojado, como si nada te gustara" Veía a su amigo a los ojos "me imagino que para ti es mas difícil, a ti te quitaron mas que a todos... te entrenaron para no sentir... ójala lo hubieran hecho bien, pero no lo hicieron... se que también puedes sonreír... por eso... por eso pensé que si hacíamos algo divertido tu te alegrarías y recordarías todas esas emociones que te quitaron..." sonrió, pero la cara sería de su amigo no le dio muchos aires "pero si no quieres lo comprendo y lo lamento" saco las llaves de su pantalón y se las entrego.

 

Duo se levanto de la cama esas palabras habían salido de el provenientes de su alma, siempre tuvo tantos deseos de decírselas y ahora que lo había hecho estaba dudoso de que hubiera sido lo correcto.

 

"No tengo nada que hacer... si quieres podemos ir a almorzar"

 

Las palabras de Heero sorprendieron a Duo, busco la mirada de Heero para comprobar que no era un broma.

 

"¿En serio?" pregunto dudoso

"Si" respondió con su actitud indiferente de siempre

"Gracias" fue lo único que se le ocurrió decir.

 

Fueron a un cafetería muy cercana a la escuela, no era la gran cosa pero la comida era buena y barata. Heero había pedido una hamburguesa y una malteada, y Duo pidió dos sincronizadas y dos hot dogs y dos malteadas de chocolate y una rebanada de pay de manzana y otra de pastel de chocolate.

 

"En un momento les traigo la cuenta" dijo cortésmente la camarera.

"¿Cómo puedes comer todo eso?"

"Incesantes años de practica" respondió sonriente

 

De pronto una camarera que traía café en su charola resbalo con un popote tirado derramando todo el café caliente a Duo.

 

"Aaaahhhhh" grito Duo al sentir lo caliente del café saltando de su silla

"Lo siento... perdón" se disculpaba la camarera muy angustiada.

 

Después del accidente de la cafetería, Heero y Duo habían regresado a la escuela para que este se cambiara y refrescara un poco las leves quemaduras de primer grado.

 

"Listo" anuncio saliendo del baño

"¿Que esa no era la camisa que tenias?" pregunto Heero al ver el cambio de su amigo

"No"

"pero es igual"

"Lo que pasa es que previniendo ese tipo de cosas, casi siempre contero un par de prendas iguales"

"Eso es estúpido"

"Y muy practico... ¿qué tal si vamos al cine?"

"Como quieras"

 

Duo traía puesto un pantalón negro y una camisa del mismo color de manga corta y por debajo traía una playera de cuello alto y mangas largas que sobresalían de la camisa; mientras Heero traía unos jeans azules un simple playera blanca.

Al llegar al cine se encontraron con el gran problemas de aquellos que van sin planearlo ¿cuál película ver? Habia tantas y de tantos géneros, y lo pero es que estaba muy desactualizados de las carteleras.

 

"A cual entramos"

"No sé tu eres el que quería venir"

"pero son tantas..."

"Guerra y Paz es el nuevo éxito... dicen que es la mejor película de todos los tiempos... me muero por verla" escucharon a unas chicas que estaban pasando por ahí

"Crees que sea buena idea"

"Que mas da ya estamos aquí ¿no?"

"Hay que simpático eres"

 

La sala estaba llena, casi por completo de mujeres, todas parecían impacientes, Heero y Duo se había sentado hasta atrás para ver mejor, Duo llevaba una charola llena de palomitas frituras y refrescos.

La luz se apago y la pantalla se ilumino, los créditos de entrada comenzaron.

 

Es el año 195 después de la colonia, la alianza unida...

 

La forma de comenzar de la película dejo algo sorprendidos a los dos pilotos y aun mas la de terminar.

 

"Estas seguro que no quieres quedarte con ella" dijo una chica de cabello largo café que estaba arriba de una motocicleta dirigiéndose a una la alta figura de un hombre.

"No... ella estará mejor sin mi... mi presencia solo la pondría en peligro" sonrió "tu estas segura de querer quedarte conmigo"

"Talvez algún día sientas por mi lo que sientes por ella... si estoy segura quiero estar contigo... Heero"

 

El chico subió a la moto y ambos se fueron juntos perdiéndose en el horizonte.

Las luces se encendieron, súbitamente las personas se paraban de sus asientos, y salían por la puerta.

 

"Fue tan romántica..." comentaba una chica

"Espero que en verdad se enamore de ella" dijo otra

 

Todo salían muy conformes con lo que habían visto en la pantalla... todos menos dos, que se encontraban aun muy turbados con lo que habían visto, su expresión lo decía todo, sus ojos estaban lo mas abiertos que se podía y su boca hasta el suelo, uno de ellos incluso no había tocado la comida que había comprado.

Los dos expilotos de gundam estaban estáticos, intentando asimilar lo que habían visto... y lo que habían visto era la peor sarta de mentiras muy bien contadas... Duo no era un mujer y mucho menos una fría y calculadora... ni Wufei tampoco era una... Quatre no era un asesino loco regenerado por el amor de Wufei... Trowa no había muerto tratando de proteger a Duo... Heero no era un bromista que irradiaba felicidad... y Reelena en absoluto era una gran estratega militar con cuerpo de modelo de revista, regenerada también por el amor de Heero; mas en la película si, lo peor de todo es que todos los que estaban ahí lo habían creído.

 

"Eso fue horrible" articulo Duo aun en su sorpresa

"Aja" fue la respuesta un sorprendido Heero.

 

Después de esa horrible experiencia en el cine decidieron ir al centro comercial, porque Duo quería unos discos.

 

"¿Como puede alguien poner tantas mentiras dentro de una película?" Duo aun seguía impactado por lo del cine

"Me imagino que eso es lo que llaman la magia del cine"

"Pues que buenos magos tienen"

 

Se oyó algo por el altavoz pero no hicieron caso de eso, y entraron a la ascensor estaba apunto de cerrarse cuando una mano lo detuvo. Un chico alto muy elegante y con lentes oscuro abordo el mismo.

Duo no podía dejar de ver al tipo que estaba con ellos, no era que le gustara o algo parecido pero se le hacia conocido. Heero se dio cuenta de esto y la verdad le incomodo mucho, por eso le dio un codazo a su compañero.

 

"Oye"

"Ya deja de verlo"

"No es eso, solo que se me hace conocido, ¿a ti no?"

"No"

 

El hombre se dio cuenta de los murmuros de estos y como Duo no dejaba de verlo

 

"¿Qué pasa jovencita acaso quieres un autógrafo?" pregunto este con aires de grandeza

"¿Jovencita...?" respondió insultado

"Bueno si eso quieres solo dame una pluma y un papel"

"Ah ya se quien es este... es el chico que hizo de ti en la película" le comento a Heero ignorando al otro

"En serio"

"Con que ya vieron mi ultima película, es un gran éxito" afirmo el hombre

"La verdad es una sarta de estupideces" contradijo Duo

"Oye niño deberías controlar a tu novia" se dirigió a Heero

 

Este comentario hizo que a Duo se le subieran los colores a la cabeza.

 

"Yo no soy una mujer" dijo tratando de controlar su ira

"Ah no... pues eres muy bonita para ser hombre" dijo el hombre acercándose al rostro de Duo

"Ya le dije que soy hombre" casi le estaba saliendo vapor de la cabeza

"Vamos que no te apene tener un cuerpo tan malo... después de todo ya crecerá" le dio una palmada en la espalda

"Le advierto que si vuelve a tocarme le va a ir muy mal" advirtió el americano a punto de un colapso

"Ya niña no seas tan exagerada" le dio otro golpe

"Se lo advertí..."

 

Pero antes de que este le diera el golpe, otro atino en la cara del chico... El puño era el de Heero, mando a volar al tipo fuera del elevador... y ahí se dieron cuenta que las puertas de este estaban abiertas y un puñado de chicas los habían visto y sus ojos no decían que estuvieran muy contentas.

 

"Ohoh" a Duo no le gustaba como se veía esto

"Esos tipos golpearon a William" se oyó un grito entre la multitud e chicas

"Como se atrevieron" se escucho otro

"Acaben con ellos" se dio el grito de guerra

 

Heero se puso en una posición de ataque pero una fue agarrado de una mano por Duo quien lo arrastro fuera del elevador intentado esquivar a todas las chicas para después saltar por el barandal. Habían saltado de un tercer piso y quedado ilesos y aunque si sorprendió a las admiradoras esto no las hizo olvidar su ira las cuales se abalanzaron con rapidez por las escaleras eléctricas dispuestas a linchar a los dos chicos.

 

"¿Por qué estamos corriendo?" pregunto Heero desconcertado y aun siendo arrastrado por su amigo, se supone que eran soldados y podían con todas los adversarios

"Se ve que nunca te has enfrentado a una multitud de admiradoras furiosas" contesto intentando encontrar una escapatoria.

 

Ya no sabían cuanto habían corrido pero si que era mucho, habían logrado esconderse en un callejón, era ridículo pero después de haber pasado mas de 10 minutos del incidente aun estaban siendo perseguidos.

 

"No entiendo porque escapábamos" menciono Heero con la respiración algo agitada.

"No sabes lo peligrosas que son las mujeres cuando están en multitud y muy enojadas... deberías verlas en una barata... sacan todas sus uñas" bromeo también algo agitado el americano

"De cualquier forma pudimos ganarle"

"En primera yo no golpeo a las mujeres aun si ellas quieren matarme y en segunda... creéme que son peligrosas una vez unas chicas creyeron que estaba molestando a Quatre cuando jugaba con el... nadie me había dado una golpiza como esa ni siquiera cuando fui a la base lunar"

"Fue la vez que..."

"Si la vez que te dije que unos tipos enormes trataron de asaltarme... no te iba decir que 6 chicas enojadas me habían dejado así"

"Vaya" dijo sorprendido "si que son peligrosas"

"Oye quítame las manos de encima" dijo un tipo algo ebrio que salio de un local en el callejón

"No vuelvas hasta que tengas dinero" se escucho alguien gritarle.

 

El hombre se fue por el lado contrario de donde estaban los dos pilotos. Estos sintieron curiosidad de ese lugar y se acercaron, al parecer era un billar, los hombres parecían rudos. Duo sonrió

 

"¿Qué tal si entramos y te muestro mis habilidades en ese juego?"

"No creo que sea buena idea"

"Chicas aun no los encuentran" se oyó el grito de las chicas que se acercaban al callejón

"Bueno talvez si" dijo resignado Heero

 

Los dos muchachos entraron como era de esperarse muchos se le quedaron viendo, los que estaban adentro era tipos con aspecto rudo y tosco, además de algo viejos.

 

"Vaya este lugar parece divertido" comento Duo al ver la forma hostil en que los miraban todos lo que ahí estaban

"Hey niños..." los llamo el cantinero "si yo fuera ustedes ya me hubiera ido"

"Si usted fuera nosotros no se habría ido" contesto muy seguro Duo "podemos tomas una mesa"

"Tomen la que quieran pero luego no digan que no se los advertí"

 

Los dos pilotos fueron a una mesa que estaba desocupada. Tomaron unos tacos y un triangulo, mientras Duo sacaba las bolas Heero las acomodaba en el triangulo.

Unos hombres de apariencia ruda y hostil los veían con desagrado, creían que un lugar como ese no era donde dos niños deberían estar.

 

"¿Qué tal si le damos la bienvenida a los niños?" Pregunto un hombre con un cigarrillo

"A mi me gusta la niña" respondió otro

"Pues vamos" finalizo un tercer

 

Mientras en la mesa Duo no había perdido su turno.

 

"Ah soy un as en esto... jamás me vas a ganar en esto" cuando estaba apunto de tirar al taco fue se movió de forma extraña provocando que Duo fallara el tiro.

 

Duo volteo buscando la causa del incidente.

 

"Lo siento no me fije" dijo un hombre sarcásticamente, claro que Duo sabia que lo había hecho a propósito pero prefirió no meterse en problemas

"No hay problema" contesto algo dudoso

"Mi turno" Heero se acerco a Duo por dos razones una la bola blanca se encontraba ceca de ahí y otra era que ese sujeto no le inspiraba confianza.

"Oigan no creen que este no es lugar para dos niños... en especial para una linda niña como tu" puso una mano en el hombro de Duo

"Uno; no soy niña" dijo quitándole la mano de su hombro "dos; si me vuelve a tocar no respondo y tres; ¿qué le importa?" desvió la mirada para ver la jugada de Heero que estaba agachando apuntando el taco a la bola

"Jajaja" rió a carcajada abierta "que niñita tal rebelde..." justo cuando estaba apunto de darle una palada en la espalda a Duo, algo lo golpeo con una fuerza increíble en el estomago. Cuando vio era el taco que el otro niño tenia y que en vez de golpear a la bola blanca lo habia golpeado a él

"Te dijo que no quería que lo tocaras" Heero ni siquiera lo había visto pero el golpe había dado certero

"Heero" murmuro el americano algo sorprendido por la actitud de su amigo.

 

De pronto el hombre se desplomo, y en un segundo los otros dos se lanzaron a atacar a Heero, el cual sin problemas también los noqueo, y en un momento casi todos los presentes se pararon amenazando con también ir tras Heero

 

"Si yo fuera ustedes no lo haría enojar... pero como no lo soy adelante" Dijo Duo resignado

 

Varios hombres se le lanzaron al 01, y lo otros tantos al 02. lo que los hombres no sabían era que estaba pelando con los pilotos de los gundam que no tenían oportunidad, unos fueron disparados por la ventana otros tantos fueron cayendo noqueados y otros aferrados aun se paraban a seguir peleando. Hasta la llegada de la policía, que había sida llamada al parecer porque en el riña rompieron un vidrio de un edificio vecino.

 

"Quieren decir que dos niños como ellos..." señalo a los adolescentes que estaban quietos y sin ningún rasguño "noquearon a mas de 20 ebrios como ustedes"

"Si..." contesto dudoso el hombre.

"Por favor a quien quieren engañar..." el policía puso las esposas al hombre " niños váyanse y ya no se metan en problemas... déjenle estas cosas a los adultos"

"Si señor" contesto Duo alegremente "no puedo esperar a estar mas alto para que la gente deje de llamarme niño"

"O niña" agrego sarcástico Heero

"Muy gracioso"

"¿Ahora a donde vamos?"

"Creo que ahí una feria en la cuidad... ¿por qué no vamos será divertido"

"Como sea"

 

El día estaba pasando muy rápidamente y no muy bien que digamos, Duo pensaba que tal vez el ir a la ferio lo animaría un poco.

La feria al parecer estaba muy alegre mucho pensaría Heero.

 

"¿A dónde vamos primero?" dijo alegremente Duo

"no sé... ¿a ese?" señalo la montaña rusa

"no creo que nos divierta mucho... digo hasta estar en los gundam es mas divertido" por un momento su rostro cambio de apariencia parecía melancólico y algo triste.

 

A Heero le extraño la actitud de Duo, no entendía porque se había comportado de esa manera. Era raro que este no se quisiera subir a ese tipo de atracciones, ¿qué no era lo que a él le gustaba?.

 

"¿Por qué no vamos a comer algo? Me esta dando hambre" su rostro había cambiado nuevamente a su sonrisa de siempre.

"Si"

 

Fueron aun puesto cercano donde vendían comida, hay no había camarera así que pidieron directamente en la barra y fueron a sentarse a una mesa desocupada esperar que esta estuviera lista.

No sabia porque pero Heero tenía esa gran duda. Esa expresión de tristeza tan poco común en su amigo lo había sorprendido, pero no entendía ¿por qué? y mucho menos porque se preocupaba por ello, no era su asunto.

 

"Duo..." lo llamo sin pensarlo. Este lo miro con curiosidad "¿por qué no quisiste subir a ese juego?"

 

Duo parecía sorprendido por la pregunta, después sonrió dulcemente.

 

"Una larga historia..." trato de evitar el tema

"Tengo tiempo" interrumpió Heero

 

Duo volvió a sonreír y suspiro.

 

"De hecho no es tan larga es algo que me sucedió hace tiempo... cuando tenia 12, antes de que mi Deathsyte estuviera listo el profesor G me entrenaba diariamente en la colonia, siempre me decía que mis acciones harían la paz y que por eso debía de hacerlo sin dudas... pero yo era muy inquieto y a pesar de estar conciente de mi responsabilidad no podía concentrarme en lo que me pedían... yo quería ser un niño normal, uno que jugara con un pelota o con un videojuego... en cambio pasaba mas de 10 horas en simuladores y otras 6 aprendiendo la mejor manera de matar a alguien y otras tantas conduciendo todo tipo de MS... un día una feria llego a la colonia, las luces, los animales, los juegos, todo lo que a un niño le llamaba la atención, sin exceptuarme, le pedí al profesor que me llevara, pero siempre me contestaba lo mismo ‘eso no lo necesitaras en la guerra’... y como no pude hacer que me llevaran, pues me escape, estaba tan emocionado que lo primero que quise hacer era subir al juego mas impresionante que hubiera y ere era la montaña, subí desesperado... cuando esta encendió y daba su recorrido todos gritaban y reían alegres y emocionados, menos yo... yo no sentía ni una emoción, cuando esta bajaba me parecía muy lenta, y cuando subía aun más... al acabar el recorrido todos reían, y yo solo me preguntaba el porque, yo no me había asustado nada... de hecho era muy lenta para mi... cuando regrese me castigaron, me dieron un buena paliza... me golpearon mucho y ni siquiera valió la pena" termino muy triste Duo

"Su comida esta lista" grito el hombre en la barra

"Yo voy" Heero se levanto y fue por la comida

 

Acaso a eso se refería en la mañana, a eso se refería cuando le dijo que les habían quitado mucho, ¿y por que a el mas?. Últimamente mientras mas cerca estaba de Duo mas se confundía por culpa de lo este le hacia sentir.

 

"Que linda novia tienes jovencito" comento el dueño del establecimiento.

"no es mi novia" dijo fríamente con mirada acecina, cosa que susto un poco al hombre.

 

Heero tomo la comida y regreso a la mesa, no le agrado el comentario del hombre, pero se quedo un momento viendo a Duo que tenia la mirada perdida en el panorama.

 

"Pero si es lindo" murmuro antes de llegar

 

Después de comer caminaron sin rumba, no subieron a ni un juego, pero de cualquier forma no parecían aburridos, de pronto llegaron a un puesto de tiro al blanco. Heero se detuvo en seco.

 

"¿Qué pasa?" preguntó curioso Duo por la repentina acción de Heero, y luego vio a donde miraba este "¿eso?..." vio el juego "apuesto que en eso si te gano..."

"No lo creo" Heero sonreía muy seguro

"Claro tengo una gran puntería... ¿qué no lo recuerdas?"

"si algo... son las cicatrices mas grandes que tengo"

"Entonces vemos ¿quién es mas bueno?"

"Solo para sacarte de tu duda" fueron hasta el puesto "oiga déme dos tiros" ordenó Heero al hombre que atendía.

"Esta bien jovencito" respondió el hombre dándole una pistola, el era un tipo con facha de timador pero eso a el soldado perfecto no le importaba "solo colóquese en la línea de tiro"

 

Heero y Duo la buscaron a sus pies pero no la encontraron

 

"¿Donde esta?"

"Alla..." señalo una marque que estaba a mas de 10 metros

"No cree que es algo exagerada" nunca había visto que fueran tal lejanas las líneas de tiro en este tipo de juegos

"no... es perfecta... perfecta porque así definitivamente no me ganaran... no serán tres veces en un día"

"Que tipo tan raro" comento el americano viendo como actuaba el hombre tan sospechosamente.

 

Duo fue el primero en tirar, apunto la pistola visualizando el blanco y... acertó para sorpresa del tipo que los había atendido dejándolo con la boca abierta.

 

"Supera eso soldado perfecto..."

 

Lanzo el arma a Heero que al momento en el que la tomo y sin siquiera voltear a ver el blanco disparo dando en el certeramente en el objetivo.

 

"Superado..." sonrió satisfactoriamente Heero.

"Ahí si soy el superhombre" dijo Duo cínicamente

"Aaaaaaaaahhhhhhhhhh" el hombre estaba llorando "¿cómo?... ¿por qué?..."

 

Duo se le acerco y le puso la mano en el hombro

 

"Señor... se de algo le sirve nosotros no queremos el premio" se levanto y se fue "creo que sobrevivirá"

"Idiota" finalizo con fastidio Heero

"Mira Heero una casa del terror ¿entramos siiiiiiiii?" su mirada de perrito hambriento volvió a su rostro

"Bueno" dijo con resignación

 

Caminaron hasta la casa, no se veía muy tétrica, pero Duo nunca había entrado a una así que tenia deseos de que saber que tan bueno era el terror que ahí hacían sentir.

 

"Queremos un boleto" Señalo Duo a un hombre con fachada descuidada.

"Creo que esta cerrada" dijo despreocupadamente

"En serio" Duo se veía decepcionado

"Pero no creo que sea algo grave... pasen yo haré funcionar el juego"

 

Los dos chicos subieron en un carrito, y el tipo hizo marchar la maquina. Al entrar estaba todo oscuro

 

"Dios me muero del miedo" dijo sarcástico Heero.

"Vamos, apenas empieza lo bueno"

 

Y no sabe que razón tenia. Mientras iban avanzando una luz se empezó a ver, además de que el carrito cada vez iba mas rápido al principio no se sentía, pero Heero lo fue notando poco a poco. Aquella luz que se veía al acercarse se dieron cuenta, que eran unos cables sueltos con una enorme corriente eléctrico.

 

"Heero eso es..." algo iba a pregunta a su amigo pero fue interrumpido

"¡Agáchate!" este lo tomo de la cabeza obligándolo a bajarla, los cables pasaron muy cerca de sus cabezas, cuando las subieron para ver.

"Eso estuvo cerca" Dijo Duo algo asustado.

 

Cuando volvieron de nuevo su vista al frente, lograron ver como una hacha venia hasta sus cabeza, como reflejo ambos se volvieron a agachar, la trenza de Duo quedo en el aire al momento.

Cuando subieron la cabeza voltearon de nuevo para atrás y vieron un objeto extraño caer, era como un mecho de cabello como de 8 cm agarrado por un lazo. Voltearon sus ojos para verse uno al otro, y de pronto todo el pelo de Duo se soltó, esa hacha había cortado las puntas del cabello de Duo.

Una vez mas voltearon al frente solo para ver como se dirigían a gran velocidad a un puerta de fuego.

 

"Aaaahhhhhhh" los dos gritaron y en una reacción extraña se Duo se abrazo de Heero y este de Duo, los dos cerraron los ojos, sintieron un gran calor y después nada, cuando abrieron los ojos se dieron cuenta que gracias a la velocidad que llevaban el fuego no les hizo nada... nada excepto talvez unos cabellos quemados de Duo.

Por fin vieron la luz de la salida, a la gran velocidad que iban chocaron con los otros carritos, y esto hizo que se golpearan con el tubo de seguridad del carrito donde ellos iban.

 

"No creo que pueda ser peor"

 

Duo nunca debió haber dicho esto, porque de pronto una liquido viscoso callo sobre su cabeza, al parecer era aceite.

 

"Lo siento chicos... ya se porque estaba cerrado" dijo el hombre que les había permitido entrar

 

De regreso a la escuela Duo iba muy serio y con la cabeza agachada, parecía muy triste.

 

"¿Qué te pasa?" pregunto un poco común curioso Heero.

"Ja... y aun lo preguntas" respondió molesto

"¿No te entiendo?"

"Solo quería que te divirtieras, pero nada salió bien..."

"¿A que te refieres?"

"primero esa camarera dejo caer el café en mi y aun me arde lo quemado... luego fuimos a ver la peor película de toda la historia... después fuimos atacados por una aglomeración de fans iracundas, luego un montón de ebrios trato de matarnos... para finalizar el día perfecto casi morimos en esa horrible casa del terror donde casi morimos electrocutados, después decapitados y luego quemados, y aun me duele el golpe de al final... y además... creo que huelo mal y mi cabello esta todo enredado... fue horrible, lo mejor era habernos quedado en la cama como siempre... ¿qué mas podría pasar?...

 

En ese momento una gotas comenzaron a caer del cielo.

 

"Aaaaaaaaahhhhhhh... pero de esto no me puedes culpar a mi" grito desesperado

"Yo no te culpo" dijo tranquilamente

"¿Qué?" Duo no entendió, acaso no estaba enojado por que había sido el día mas horrible y todo había sido idea suya.

"Que yo no te culpo"

"¿Cómo?"

"Yo me divertí mucho... digo comimos gratis gracias a que la camarera te quemo... logre desquitarme del tipo que dejo mi personalidad por los suelos en esa absurda película... además que hace mucho que no peleaba como en el bar, a veces hace falta para despertar los músculos dormidos... practique un poco mi puntería... y" se acerco a Duo y paso un mechón de cabello por detrás de la cabeza del mismo "no te vez tan mal con el pelo suelto"

"¿Entonces no estas enojado?" pregunto aun algo sorprendido

"Yo no ¿tu si?" su voz era tranquila y sin esa frialdad que lo caracterizaba

"No... ya no" sonrió.

 

Sintió un pequeño sonrojo que era causado por la mirada de Heero y lo por que había hecho con su cabello.

 

"Ven te mostrare algo"

 

Heero lo tomo de la mano y caminaron hasta llegar a la escuela, había dejado de llover, no se dirigieron a los cuartos se dirigieron a los jardines de atrás de esta, caminaron otro rato hasta que Heero lo soltó.

Duo entendió al ver el maravilloso paisaje, era un estanque rodeado de frondosos árboles, la luna se reflejaba completamente en el estanque con ese maravilloso esplendor que Duo adoraba admirar. Ese lugar solo se podía describir como hermoso.

 

"Es hermoso" murmuro Duo aun sorprendido

"No tanto" contesto el chico estoico mirando fijamente al trenzado.

 

Subieron a un árbol donde se sentaron en la misma rama.

 

"¿Cómo sabias de este lugar?"

"Me gusta venir aquí cuando tengo que pensar"

"Gracias"

"¿Por que?"

"Por haberme traído... es hermoso"

 

Durante un instante se quedaron viendo fijamente a los ojos, ese ambiente tan romántico los estaba envolviendo en sus alas.

 

"Duo..." dijo dudoso

"¿Si?"

"Duo podrías acerte mas a la orilla... es que hueles raro"

 

Una enorme gota apareció en Duo, había sido un comentario tan romántico el de su amigo.

 

"Si claro" Duo se hizo un poco mas a la orilla

"gracias" ahora Heero fue el que dio las gracias

"¿Por qué?"

"Por no haberme dejado desperdiciar el día"

 

Duo sonrió

 

" De nada", de nuevo se quedaron viendo.

 

Sin moverse de donde estaba, empezaron a acercar sus cabezas poco a poco, y cuando estaba a unos milímetros sus ojos se estaban cerrando y... un crujido se escucho seguido por un ruido de algo que había caído.

Heero abrió los ojos con rapidez para no encontrase con nada al frente, miro hacia abajo, y Duo estaba tirado, al parecer la rama se había roto. Rápidamente salto del árbol para ver a su amigo.

 

"¿Sabes?... creo que no debiste haber salido de la cama hoy"

"No me digas"

 

 

Continuara...

 

N/A: Hola ¿qué tal? ¿qué opinan?

Lo que paso con este capitulo, al ultimo ya ni supe... quería hacer algo raro y al final salió esto... díganme ¿qué les pareció?.

 

Denme su opinión a [email protected]

Otra cosa de nuevo quiero agradecer a todos los que me han escrito apoyándome... se los agradezco mucho... GRACIAS... GRACIAS... GRACIAS.

Tengo un problema me han estado llegando mail que no puedo ver, estos me llegan muy grandes, lo raro es que todos tiene el "Asunto:" en ingles, y al abrirlos no aparece nada así que alguien me puede decir que esta pasando; o bien si alguna persona ha escrito desde el primero de marzo y no ha recibido contestación eso es lo que pasa, por favor vuelvan a mandar sus cartas.

Nos vemos y por favor lean en siguiente capitulo "Vacaciones inesperadas"

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