El azul de tu mirar

 By Itzukiai [email protected]

 

Capitulo 5:

Rescate peligroso...

 

 

Duo no podía creer lo que acababa de oír de los mismos labios de Trowa... El corazón se le encogía de solo pensarlo.  Estaba de pie, frente al espejo del baño con expresión turbada... ¿Heero capturado?
Que broma de mal gusto ¡El piloto perfecto no podía ser capturado!...
¿Cómo le había pasado algo así?

-"Estaría distraído" -Pensó para sí... pero esto lo lleno de doble culpa ya que si así había sido, era en gran parte culpa suya. El corazón le dolió de golpe como nunca antes le había dolido

Con paso presuroso termino de trenzar su cabello enviando el resto hacia atrás en un movimiento rápido... se puso el uniforme de la escuela para no levantar sospechas y se apuro a salir por la puerta...

Habían quedado en encontrarse en una cabaña alejada del colegio, esta era propiedad de Relena y la tenia justamente para este tipo de reuniones que requerían la tranquilidad de estar alejado de todo...

Duo fue él ultimo en llegar, ya estaban allí Trowa y Quatre y Wuffei venia escoltando a Hilde, a quien le habia llegado la información con todos los datos.

Los ojos violetas de Duo brillaron de desesperación al saberse él ultimo en llegar... Se reprendió a sí mismo por haber demorado tanto... Heero estaba en peligro y él era él ultimo en llegar... aunque se juro ser el primero en encontrarle.

Quatre se veía un poco cansado... estaba algo ojeroso, seguramente debería sentir tanto malestar como sentía el mismo. Apenas podía levantar la vista hacia la luz intensa sin hacer una mueca de desagrado, le dolía fuertemente la cabeza y decididamente su boca le sabia como a vomito...

Trowa estaba sentado tras una mesa con expresión turbada, ambos codos se apoyaban en ella mientras sus manos sostenían su cara... Paria apesadumbrado y sobre todo preocupado, él era tal vez quién mas había aprendido a entenderlo, sus expresiones se le hacían mas que conocidas, algo había pasado y era algo bastante grave...

Wuffei era el que lucia más tranquilo y sostenía una animada charla con su amiga Hilde... a pesar de lo terca que era, muchas veces Wuffei se sentía cómodo con ella... quizás porque ambos tenían un sentido de justicia bastante elevado... o quien sabe. Simplemente se llevaban bien.

Ondeo su trenza hacia atrás ingresando al lugar con pasos secos. Había estudiado los rostros ceñudos de sus compañeros de nada serviría mentirse, el aire estaba tan denso que se podía cortar... Duo supo fehacientemente que algo no andaba del todo bien y lejos del dolor de saber a la persona que amaba en manos enemigas su propio corazón temía por algo mas...

 

- Disculpen la demora - Hablo Duo apoyando su cuerpo contra el marco de la puerta y recargándose en él... Los cuatro pares de ojos se fijaron en la larga y delgada figura contra el marco de la ventan, el se volvió a ellos y contesto secamente - Estaba dormido... -

- No hay problema Maxwell- Confirmo Wuffei - Te estábamos esperando -

- Ya que estamos todos empecemos, bueno como todos saben ya, capturaron a Heero en una de las naves insignia de Oz... Calculo que por estas horas ya lo trasladaron a la prisión en Saturno... -

- ¿El no intentara escapar antes de que lleguemos a rescatarle? - Pregunto Quatre rompiendo su silencio

- Temo que no... - Hablo Hilde... Mirando a Duo de reojo, temiendo la reacción que iba a tener, dijo secamente - Mis informantes me dijeron que esta mal herido -

 

El corazón de Duo se paralizo de pronto, acaso estaba diciéndole lo que creía oír... ¿Heero estaba mal herido? ¿Su Heero?
Si era verdad estaba más adolorido que nunca, suspiro quedamente con un jadeo de dolor que intento que nadie escuchara, pero Quatre quien estaba muy cerca de el, lo sintió y supo que su amigo estaba sufriendo.

 

- El doctor J me envió estos planos del lugar y me dio un plan para rescatarlo - Continuo Trowa secamente

- Bien... vamos por el entonces - Hablo el trenzado cambiando de posición y enfrentándolos.

- No es tan fácil Duo... Debemos planearlo con detenimiento, sino correremos nosotros riesgo y el también. Debemos estar mas que preparados... ese lugar es una verdadera fortaleza, no podemos exponernos una vez mas sin sentido... -

- ¿QUEEEE?... ¿De que demonios hablas Trowa? ¡VAMOS POR ÉL!... No perdamos mas tiempo -

- No seas necio y escucha, debemos ir por él por la noche, la guardia se reciente y Serra más fácil escurrirnos en el lugar sin levantar sospechas - Sentencio en joven de ojos verdes con palabras firmes

 

El corazón de Duo se paralizo nuevamente ¿ Acaso acababa de oír lo que creía? ¿En la noche?... Claro que no... En la noche era mucho tiempo.
No... tenia ser ya... cuanto antes mejor...

 

- No estoy de acuerdo - Hablo Duo rompiendo el silencio, Trowa levanto la mirada de los planos y se encontró con unos ojos violáceos dispuestos a hacerle frente y defender sus ideales con uñas y dientes de ser necesario... - Debemos ir por el ahora mismo -

- Duo... entendemos como te sientes, lo juro... pero esos son los planes, debes respetarlos... No interpongas tus sentimientos personales a la misión... ¡Eres piloto Gundam por dios! ¡¡¡Entiéndelo!!! - Rezongo Trowa lanzando una mirada furttiva a su amigo el trenzado pero este le sostuvo la mirada y le devolvió la misma con igual intensidad y furia.

- Yo no sostengo nada, simplemente creo que debemos ir por él... NO ES JUSTO QUE LO HAGAMOS ESPERAR... además, estar prisionero es una verdadera pesadilla -

- Y tú lo sabes mas que nadie ¿No Maxwell?... - Se burlo Wuffei recordando la vez que habían estado cautivos. Sin embargo, su amigo pareció molesto con la broma... Si, no se le daban bien los chistes

- ¿Te burlas de mí?-

- Tu empezaste con tus necedades, escucha... el plan esta hecho... tu no eres quien para cambiarlo - Gruño Wuffei enfrentándolo al momento que Duo lo mirada muy enojado hasta que el cabello rubio de Quatre les corto el intercambio de miradas

- ¡¡¡¡Calma!!!! ¡Los dos! - Rezongo el rubio - ¿No creen que no es hora para estas estúpidas peleas? Ahora lo importante es Heero -

 

Ambos voltearon la mirada llamándose al silencio... entonces Trowa se puso de pie para darle su asiento a Quatre quien lucia un poco mareado aun, y se volvió hacia el piloto de ojos violáceos con expresión severa...

 

- Te lo advierto Duo... Yo soy quien esta a cargo de esta misión y deberás seguir mis ordenes o te quedas aqui y lo haremos sin ti -

 

Duo lo miro a los ojos una vez mas, el aire se puso aun más denso que antes... Sabia que no debía seguir insistiendo, simplemente no era ni el momento ni el lugar para hacerlo.

Se dejo caer pesadamente en el, los tres pilotos e Hilde lo siguieron con la mirada, intrigados...
Suspiro fuerte y ruidosamente sabiéndose vencido y hablo por fin...

 

- ¡Tskkkk!... Esta bien Trowa... Tu ganas -

 

El otro piloto suspiro por fin aliviado dedicándole una sonrisa de aprobación... el sencillamente no quería pelearse con Duo, pero si era la única solución para que el cabeza dura le hiciera caso el simplemente lo haría, sin pensar... Después de todo, eran pilotos y tenían que hacer lo mejor para todos.

Sin embargo, Quatre vio algo en los ojos de Duo que el piloto de ojos verdes no alcanzo a notar y que él había logrado conocer en el tiempo que llevaba interesado en su compañero del 02... vio decisión.

Duo pareció perderse en la conversación por un rato, limitándose a asentir sin balbucear ni media palabra mas de la necesaria.
Estaba todo organizado, seria un rescate perfecto... o por lo menos eso parecía...

 

 

 

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Quartre atravesó los pasillos con la convicción de que su amigo trenzado se estaba guardando algo importante... Lo había visto, en su mirada, en cada fibra de su ser al alejarse de la cabaña, en sus palabras perdidas al referirse a Heero.
Duo simplemente no estaba diciendo la verdad y era muy malo para mentir...


Su corazón se contrajo de tan solo pensarlo. El saber que el dueño de Duo era Heero era algo tangible y estaba aprendiendo a vivir con eso.

De todas formas tampoco podía evitar la atracción creciente que sentía por Trowa... Bastante distinta de lo que había sentido por Duo, esta vez era hasta cierto punto salvaje y alocada. Después de aquel tierno abrazo que él le había dado en aquel momento en el circo, cuando estaba agobiado al darse cuenta que Duo tenia solo ojos para Heero, ahora cada vez que se le acercaba o simplemente lo rozaba acariciándolo sin querer, a Quatre se le subían los colores y el corazón le latía con suma violencia, tampoco podía evitar el cosquilleo nervioso en el estomago que lo hacia temblar de pies a cabeza.

Ya no había dudas para él, Trowa le gustaba... y mucho, tenia que aceptarlo de una vez.

Se detuvo frente a la puerta de la habitación de Duo, pensando por un momento lo que iba a decirle. No quería precipitarse, estaba seguro que su amigo estaba sufriendo, tenia que escoger con cuidado cada palabra, cada frase si es que deseaba convencerle...

Se acomodo el cabello con los dedos, dejando que las hebras doradas volvieran a su lugar de inmediato, sus ojos verde agua brillaron tornándose suaves... A decir verdad, intentaría hacer lo posible por contener a su amigo.

Golpeo la puerta una y otra vez sin obtener respuesta... Nadie contestaba... Estaba seguro que Duo estaba allí. Lo había visto entrar un rato antes, pero no sabia porque ahora no lo oía...

La intriga y la preocupación le ganaron, ¿Y si había hecho una locura?... Noooo.... Duo no era de esos, incluso no se dejaría vencer por algo tan tonto... Giro la perilla de la puerta y por fin la abrió entrando sin hacer ruido.

La habitación parecía vacía y aun más no se lo veía a Duo en ningún lado. Giro la cabeza en busca de algun indicio, por más pequeño que fuera, de donde podía estar el piloto del Deathscyche... Nada...
Absolutamente nada, parecía que a Duo se lo había tragado la tierra literalmente...

Exhalo su frustración ya vencido y cuando se disponía a salir una silueta negra salió en ese momento de la oscuridad que provenía del baño. Unos ojos violáceos se dejaron ver en la oscuridad clavándose en los suyos a la espera de una pregunta, sin embargo, en la mirada de Quatre solo había vergüenza por haber invadido su intimidad de esa forma tan bochornosa...

 

- ¡¡¡DUO!!! - Hablo asustado el rubio dando un pequeño paso hacia atrás en un gesto de vergüenza.

- ¡Quatre! No sabia que estabas aquí... - Balbuceo nervioso como si temiera a essa reaccion, pero el rubio entendió perfectamente lo que estaba pasando...

- Lo siento Duo, no quise asustarte... lo siento -

- Esta bien... Solo que no entiendo que es lo que estas haciendo aquí... -

- Piensas ir por Heero... ¿Verdad? -

 

Duo lo miro nuevamente a los ojos de manera algo fría, ondeo nuevamente su trenza hacia atrás, se termino de acomodar la chaqueta de cuero negra, abotonándola hasta arriba, cerrando lentamente uno a uno los botones sin contestarle.
Cuando vio que Quatre aun seguía esperando una respuesta continuó.

 

- Si... - Admitió - No me importa lo que opine y diga ¡Trowa, no puedo dejar a Heero en manos de OZ... -

- ¡Es muy peligroso!... ¿Lo sabes? - Intento mediar Quatre

- Si - Suspiro decidido - Claro que lo sé... pero no puedo evitarlo, tengo que hacerlo, es algo que esta dentro de mí... que me dice que tengo que ir por él, aunque arriesgue mi vida... ¿Me entiendes? -

- No puedo ponerme en tu lugar... pero si tratar de entenderte -

- Gracias -

- ¿Tanto lo quieres como para arriesgar tu vida? -

 

Duo se calo la gorra lo mas abajo que pudo, ocultando su larga trenza trabajosamente dentro de ella. Sus ojos violetas brillaban asomándose por debajo de la visera, él estaba íntegramente vestido de negro y lo único que rompía la monotonía, era su rostro y sus ojos que estaban encendidos brillando como los de una fiera salvaje antes de una cacería...
Volteo la mirada al Árabe y una mueca apareció en su rostro simulando a una sonrisa... Quatre tembló...
Jamás había visto una sonrisa tan fría y forzada

 

- Si tu fueras yo - Dijo por fin - Y tuvieras que rescatar a la persona que más amas en el mundo ¿Te importaría arriesgar tu vida? - Explico con toda seguridad esbozando ahora sí una sonrisa de verdad

- Supongo que no -Suspiro el rubio - Te entiendo... solo ten mucho cuidado por favor... -

 

Duo se sonrió y entendió por la mirada del rubio que él lo comprendía... A pesar de todo entendía lo que iba a hacer

 

- Quatre... Tengo que pedirte el favor más grande de tu vida... No puede negarle ese favor a Shinigami... -

- ¿Ah?... ¿Un favor? -

- Si... Necesito que entretengas a Trowa mientras voy por mi Deathscyche - Dijo tomándolo por los hombros y volteándolo hacia él

- ¿¿¿¿YO????... ¿Cómo supones que puedo entretenerlo? - Pregunto ligeramente asustado, pero la carcajada serena de su amigo lo asusto

- Pero vamos Q-men... Tu tendrías que darte cuenta como entretenerlo... Creo que salta a la vista que Trowa esta interesado en ti... le gustas. -

- ¿No estarás sugiriendo que lo seduzca, no? ¿Te volviste loco? -

- ¡Hey!... No sé que te asusta tanto... yo creí que también te gustaba Trowa tanto como a mi Heero - Explico con naturalidad pero no pudo seguir ya que el rubio había bajado la mirada, y aun así, podía ver que sus mejillas ardían como el fuego...

- ¿Eh?... ¡Ahhhhh! -Balbuceo nervioso

- Solo entretenlo, ¿Sí?...

- Haré lo que pueda - Dijo en un fuerte suspiro - Pero por favor, ten cuidado... y no hagas locuras -

 

Instintivamente Duo se acerco hasta él y lo estrecho en un fuerte abrazo. El rubio simplemente se perdió en sus brazos, podía sentir el calor que provenía de aquella piel que tanto había deseado, ese corazón que latía con rapidez... Un ligero temblor recorrió su cuerpo y una sensación de bienestar lo inundo. Los brazos de Duo eran muy acogedores y descanso su rostro en el pecho cálido del piloto del 02 sintiéndolo. Duo siguió apoyado sin moverse hasta que recordando la hora lo aparto delicadamente dedicándole una sonrisa.

 

- Tengo que irme - Le susurro casi al oído

- ¡Cuídate! -

- Nada puede matar a Shinigami, no olvides que Duo Maxwell es el dios de la muerte - Rió saliendo por la ventana con la mano en alto. La silueta negra desapareció casi de inmediato perdiéndose en el bosque cercano desde donde se veía el colegio.

 

Quatre lo observo marcharse con la mirada perdida en el horizonte, sus labios temblaron suavemente y una frase de despedida broto de sus labios y de su corazón....

 

- Adiós Duo... -

 

Eso fue mas que una simple despedida, para Quatre fue el final de una ilusión, el final de una esperanza que sabia vacía... Una vez mas lo comprobaba... El corazón de Duo le pertenecía a Heero y eso no iba a cambiar...

Suspiro largamente y cerro la puerta detrás de sí, era hora de dejarlo ir..., tenia que concentrarse en el futuro... Y en su futuro había un muchacho de preciosos ojos verdes

Era hora de "entretener" a Trowa...

 

 

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El piloto del 03 aun estaba en la cabaña del bosque. Quatre imagino que estaría todavía ocupado con los planes de rescate, sabia que Wufei no estaba con el, ya que lo había visto de regreso en la escuela así que se encamino pacientemente hasta aquel recóndito lugar...

Tenia que entretenerlo de manera que no escuchara cuando Duo saliera junto al Deathscyche.

Trowa se había metido en su corazón poco a poco y ahora era él quien se sentía atraído por el piloto de ojos verdes. El deseo lo recorría cuando lo tenia cerca, debía aceptar que Trowa le movía literalmente el piso.

Suspiro largamente antes de entreabrir la puerta de la cabaña, sabia que una vez que atravesara esa tosca puerta de madera ya no habría vuelta atrás...

 

- ¿Molesto? - Pregunto la voz suave del rubio mientras dejaba ver sus cabellos dorados asomándose por la puerta. Trowa levantó la mirada del documento que estaba revisando y lo regalo con una tierna sonrisa...

- Nunca molestas... Ven, pasa... - Dijo haciendo a un lado el papel que tenia en las manos

- ¿Sigues enojado? -

- ¿Contigo? -

- No, con Duo -

- Bueno no quisiera... Pero no me vas a negar que no tenia razón para ponerse tan así como se pudo -

- El ama profundamente a Heero -

- Aun así no lo justifico, es un piloto Gundam, primero tiene que pensar con la cabeza, no con el corazón - Refunfuño pasando la mano por el flequillo castaño que cubria su ojo mientras se echaba hacia atrás contra el escritorio

- Deberías aflojarte un poco Trowa, Duo no lo dijo para hacerte enojar... solo dijo lo que sentía -

- No lo defiendas, sé lo que sientes por él... Yo solo soy su amigo y no lo justifico -

- ¿Lo que siento por él? ¡Te equivocas!... Yo pienso así - Protesto enojado - Lo quiero si, pero entendí que el no es para mí, que él en verdad ama a otro -

- Disculpa Quatre - Dijo poniéndose de pie frente a el, entonces alzo su mano hasta pasar por el rostro suave del rubio. Quatre cerro los ojos apoyando su cara sobre la mano tibia que lo acariciaba y contenía. Trowa abrió los ojos como platos a la sensación del rubio dejándose acariciar y entregándose a los mimos como un amante. Y esta vez no estaba el influjo del alcohol, esta vez era verdad... Cuando no terminaba de entender que pasaba el piloto del 04 lo rodeo del cuello atrayéndolo hacia sí para robarle un dulce y suave beso de los sensuales labios...

 

Trowa contesto el beso tiernamente, dejándose llevar por el momento intimo que los unía, paso una mano por el cuello del rubio y la otra por su pequeña cintura, inclinándose así sobre el cuerpo del pequeño, percibiendo el fuerte golpeteo de su corazón contra su piel.

El piloto de cabello castaño corto ligeramente el beso con una sonrisa, acariciándolo con los labios, sus ojos, sus mejillas... con una leve presión que dejaba a su paso un rastro suave de besos húmedos.

Ambas manos del piloto del 04 asían ahora la cara del rubio, mientras sus dedos se entremezclaban enredándose con sus cabellos dorados provocando unos gemidos cortitos que el piloto mas alto disfrutaba enormemente.

Las manos de Quatre hurgaron en la camisa blanca que llevaba Trowa hasta alcanzar su piel e igual que la noche anterior y el cuerpo del joven circense reacciono a la provocación de la misma forma también

 

- No quiero... - Balbuceo Trowa nervioso - No quiero que me uses solo para consolarte, para olvidarte de el - Gimió en su oído con voz lastimera en un ruego desesperado... podía aguantar cualquier cosa pero no que estuviera simplemente usándolo para olvidarse de Duo

- ¿Qué dices Trowa? Yo no quiero usarte... -

- Pero lo haces... -

- Te equivocas... - Gimió mordisqueándole seductoramente la oreja - Me gustas tu... me gustas mucho... No eres reemplazante de nadie... te lo aseguro... -

- Mi dulce pequeño... ¿es verdad lo que me dices? - Le pregunto acariciándole la cara con el envés de la mano

- Sí... ¿Dudas? -

- .............. -

- Es verdad... me gustas, mucho... mucho... mucho... - Dijo rozando su piel- ¿Cómo quieres que te lo demuestre?

- ¿Mmmmmm? Podría pensar un par de cositas - Bromeo con los ojos verdes chispeantess de alegría.

 

Quatre no lo dejo contestar y volvió a besarlo con toda la pasión del mundo... Era cierto que pensaba distraerlo para ayudar a Duo, sin embargo, ahora no le importaba otra cosa que el joven de ojos verdes que lo hacia temblar como un flan y sacudirse al menor toque de sus manos...

Las manos de Trowa deslizaron suavemente la camisa que aun cubría la piel ardiente del rubio, Quatre gimió de sentir la brisa fresca del lugar contra su piel ardiente pero pronto fue reconfortado con dos brazos que también estaban desnudos y lo envolvían como una segunda piel.

A tientas el piloto del 04 lo cargo hasta dejarlo sobre el sillón mientras que con manos diestras le arrebataba el pantalón de un tirón. Su cabello castaño cayo sobre la piel blanquecina de Quatre provocándole ligeras cosquillas. Con la mano derecha libre recorrió todo su cuerpo en un toque sensual, sintiéndolo gemir y gimotear deliciosamente mientras revolvía su cabello al calor de la pasión...

Lo libero de la ultima prenda que aun aprisionaba su piel, ahí estaba otra vez el rubio... su cuerpo blanquecino, suave, arqueándose levemente de placer, los labios entreabiertos, los ojos cerrados, su sexo erguido y excitado como el suyo... Una clara invitación al placer.

Tomo las piernas del pequeño y las subió sobre sus hombros, podía ver el gesto de temor dibujado en las facciones perfectas... A pesar de todo imaginaba su temor... el mismo se preguntaba que hacer, tenia que reconocer que nunca había estado con otro hombre, pero Quatre se le hacia sumamente delicioso... Su piel olía a algo fresco, como la ropa seca al sol, su cabello a shampoo de manzanas, tenia un ligero sabor salado en la piel y su boca sabia a dulces... tenia que admitir que se le hacia agua a la boca... delicioso...

Podía sentir la tensión en él al estar en esa posición, esperando lo que irremediablemente iba a pasar... pero no el no quería lastimarlo así que empezó a recorrer sus piernas suavemente, primero con sus manos, viendo como se retorcía por las caricias, luego con sus labios besando cada parte, lamiendo otras... Sin pensarlo tomo el sexo del pequeño en sus manos, masajeándolo mientras Quatre solo gemía cada vez mas fuerte ronco y desesperado... Cuando sintió que estaba lo suficientemente excitado quiso empezar a prepararlo, no pudo evitar hacerle daño la primera vez pero sintió que los músculos se relajaban por fin acomodándose, entonces prosiguió introduciendo un segundo dedo.

Las mejillas de Quatre estaban tan rojas como dos manzanas maduras y brillaban resaltando la blancura de su piel, las pestañas doradas se sacudían contra sus mejillas, el cabello se alborotaba sobre el almohadón mientras su boca emitía leves gemidos que solo lo llamaban desesperado sumergiéndolo en un volcán de deseo...

 

- Mmmmm Trowa... Trowa.... Sí, Trowa -

- ¿Te duele? Si quieres no seguimos... - Expreso cuando un leve atisbo de racionalidad cruzo su mente

- Por favor... -Rogó cuando sus ojos cruzaron los suyos - No te detengas... por favor... tómame... -

 

El corazón le dio un vuelco, ya no podía negar todo lo que le estaba pasando con el pequeño, él le despertaba un sin numero de sensaciones imposible de negar, imposible de no sentir... imposible de ignorar.

Cerro su boca contra sus labios rozando la entrada del rubio y cuando estaba lo suficiente distraído como para no notarlo, entro lentamente en él. El rubio se retorció gritando de dolor. Trowa se asusto un poco, temió moverse y seguir lastimándolo...

Las lagrimas caían por la blanca piel del pequeño, el piloto de ojos verdes se sintió culpable, acaricio sus mejillas ardientes limpiándolas con la mano y se inclino sobre su rostro para besar sus ojos

 

- Dejémoslo así - Le dijo suavemente - Otra vez será, esta bien por hoy... -

- Si te atreves a moverte fuera no te hablare nunca mas en la vida, lo juro... - Hablo Quatre decidido - Dame unos segundos, me esta doliendo menos - Le dijo con una sonrisa en los labios

 

La decisión de Quatre lo asombro muchísimo, el no dudaba, sabia lo que quería... así que el no iba a dudar más. Sintió que los músculos de Quatre se relajaban en torno a el y empezó a moverse lo mas lento que pudo... Extendió sus manos sobre el sexo del rubio y volvió a masajearlo una vez mas, solo que esta vez lo hacia siguiendo el propio ritmo que su cuerpo venia siguiendo en cada envestida.

Los gemidos del rubio mezclaban dolor y placer, una sensación maravillosa de sentirse protegido y amado, eso era lo que más le importaba. El dolor del cuerpo se iría pero el calor en su corazón no.

Pronto las embestidas cobraron vida volviéndose fuertes y rítmicas, sentía la piel de Trowa golpear la suya mientras los cabellos castaños se desordenaban entre sus manos y las gotas de sudor cubrían su piel haciendo más húmeda la sensación de su cuerpo contra el suyo.

Ninguno de los dos supo cuanto tiempo paso, ¿Dos minutos?, ¿Tres? ¿Mas?... ¡Que más daba!... los ecos de los gemidos llegaron al máximo momento cuando el piloto del Heavyarms se vació dentro de el con fuertes y sonoros espasmos mientras su propio cuerpo dejaba las mismas evidencias en su cadera y en la de su amante...

Aun sin moverse, Trowa se dejo caer sobre Quatre despacio, acomodando las piernas del rubio al costado de su cuerpo y dejando caer su rostro sobre el pecho jadeante que le hacia de almohada...

El corazón del pequeño se convirtió en un sonar de dulce melodía que lo hechizo, le encantaba sentir el golpeteo violento en su piel, el sabor salado de su sudor mojando su rostro... De las pocas veces que había tenido sexo jamás se había sentido como en ese momento... esta ves si sentía que había hecho el amor con alguien... ¡Que irónico que fuera con su compañero piloto!... Al final de cuentas Duo si había tenido razón, el amor era algo maravilloso... Duo...

 

Cuando sintió que el rubio se normalizaba bajo su cuerpo se retiro por fin de dentro de el, acomodándose en un pequeño costado del sillón, abriendo los brazos a quien se acurrucaba contra su piel... quería hablar, quería preguntarle tantas cosas, sin embargo, no se atrevía. No quería caer en la estupidez de preguntarle si estaba bien, esa pregunta obvia que hacen los amantes cuando hacen el amor por primera vez... resultaba tan fastidiosamente molesta como curiosamente necesaria, sin embargo, se mordió los labios para no hacerla...

El silencio era único, solo se interrumpía por el croar de una rana del estanque cercano o por el piar de los pájaros salvajes del bosque. Dentro de aquel lugar, solo el ruido de ambas respiraciones cortaban el silencio. La mente de Trowa no dejaba de pensar una y otra vez si es que estaba bien, sus cejas tomaron el dibujo de la preocupación, entonces Quatre se apoyo sobre un codo dejando caer su cabeza en la mano mientras con la otra giraba el rostro preocupado de Trowa volteándolo hacia si.

 

- Estoy bien no te preocupes - Le dijo regalándolo con una sonrisa suave

- ¿De verdad? - Pregunto asombrado de que pudiera adivinar en lo que estaba pensando.

- Aja... - Le dijo volviéndose sobre su boca para robarle un pequeño y dulce beso

- Quatre... yo... - Balbuceo sin poder encontrar las palabras - Gracias... me has hecho sentir increíble... -

 

Quatre se abrazo a el apretándolo fuertemente y sintiendo como la mano del piloto del 04 lo estrechaba contra sí en un apretón fuerte y lleno de sentimientos...

Se quedaron así por un buen rato hasta que Trowa se incorporo sin decir una palabra. Aun con el cuerpo deliciosamente desnudo se encamino hasta la ventana. La luz del sol del mediodía marcaba cada sombra en su piel bronceada, el rubio no pudo evitar quedarse mirándolo embelesado... Ese hombre de andar gatuno y sensual se había convertido ahora en su amante

Trowa se asomo por la ventana sacando su cabeza por ella y volteando hacia ambos lados mientras el rubio árabe lo miraba intrigado

 

- ¿Qué haces? - Pregunto Quatre intrigado ante lo que hacia. El simplemente volvió hasta su pequeño y se recostó nuevamente a su lado con una sonrisa extraña en sus labios

- Duo ya se fue con el Deathscyche, no te preocupes amor... - Dijo besándole la frente pero el rubio lo apartó mirándolo seriamente a los ojos mientras sus mejillas enrojecían violentamente

- ¿C-como... Como lo sabias? -

- Aun con tus gemidos escuche partir al gundam -

- ¿Lo sabias y aun así seguiste? -

- Claro tonto, tu me gustas, sabia que Duo no se quedaría tranquilo tratándose de Heero... Pero no imagine que te usara a ti -

 

- El no me uso - Lo defendió - Solo me lo pidió como un favor... -

- No me subestimes... no soy tonto -

- Lo sé... no te subestimo, es la verdad... -

- Ahora dime... ¿Me entregaste tu cuerpo solo por ayudar a Duo o porque tu también lo deseabas? - Pregunto seriamente

 

Quatre se sintió agobiado... ¿A qué venían ahora esas preguntas tontas? ¿Por qué dudaba así de el? Los ojos se volvieron tristes pero sabia que él esperaba una respuesta y tenia que dársela...

Sin hablarle se acerco hasta él y lo atrajo hacia sí para besarlo profundamente, mordisqueándole suavemente el labio, dos segundos mas tarde el rubio estaba sobre Trowa robándole otro hambriento beso que despertó el cuerpo de Trowa una vez mas, bajando su mano hasta llegar al sexo del piloto del 04 y dar un ligero apretón

 

- Duo ya se fue... ¿Contesta eso tu pregunta?... No dudes de mí... Solo me interesas tu - Le dijo susurrándole las palabras al oído

 

Un escalofrío le recorrió el cuerpo, él estaba diciéndole la verdad, por primera vez entendió las palabras de Duo, la misión del rescate de le desdibujo ante la posibilidad de compartir el amor una vez mas con Quatre. Ser piloto de gundam no le pareció tan necesariamente importante como disfrutar de ese necesitado momento...
Los besos se volvieron apasionados y jadeantes mientras una vez mas su cuerpo se dejaba guiar por los movimientos serpenteantes de su amante arriba de el... entonces no supo mas...

Era hora de entregarse al amor una vez mas...

 

 

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La cara preocupada de Duo se asomo por el muro de la base, había logrado escabullirse por una de las ventanas que daba afuera. El Deathscyche estaba ya a buen resguardo esperando su regreso...
El corazón le latía violentamente y en su cabeza solo una idea grabada a fuego. Rescatar como fuera a Heero.

Sabia que no iba a ser fácil, sabia que podía arriesgar su vida inútilmente, aun así, no lo podía dejar allí, tenia que hacer hasta lo imposible por verle.

Con un traje espacial negro y un arma grande en las manos se encamino hasta una pasillo. Allí pudo quitarse el molesto casco que le impedía la visión periférica del lugar donde estaba. Estaba rodeado. Los ojos violetas reflejaban el temor como nunca antes lo había visto. El corazón le bombeaba como loco y el rostro de Heero pasaba una y otra vez por su cabeza recordándole que era lo que estaba haciendo allí.

Entrar hasta el momento le había resultado bastante fácil pero salir era otra cosa. Encontró una sala de comandos y entro en ella tras golpear en la cabeza al que estaba sentado tras el computador. Con la gracia de un gato en la noche, se acomodo en la silla y tecleo de manera tan rápida que apenas se le veían los dedos moverse sobre el teclado

 

- Shinigami te encontrara Heero, no te preocupes - Susurro quedamente. Los ojos revisaron rápidamente la información hasta que dio con lo que buscaba, los planos de la base y la ubicación de las celdas... - Listo, te encontré... Pan comido... Nada es imposible para Shinigami -

 

Salió del lugar asegurándose de amordazar antes al caído operador para que no pudiera dar aviso de su presencia. Corrió rápidamente por los pasillos ocultándose entre las sombras como un verdadero profesional... Después de todo eso era ¿No? Piloto Gundam... Nunca deseo tanto que toso su entrenamiento sirviera como en ese momento...

Paso frente a una enorme bodega que albergaba Taurus, Virgos y algunos viejos modelos de Aries y Leos...

¿Sabia donde se estaba metiendo?....
La boca del Lobo como quien diría. Era imposible ignorar que estaba en la base enemiga.

Se coló hasta las celdas, solo una estaba ocupada por lo que supo que él estaba allí. Con una llave curva jugueteo con la cerradura hasta que esta cedió bajo sus manos expertas... Si de algo le había servido ser un ladronzuelo, era que tenia la facilidad por abrir cualquier tipo de cerraduras. Podría haberle disparado, sin embargo, no era conveniente hacer tanto ruido en una nave enemiga, ¿No es verdad?

¡¡¡¡Clank!!!!... El sonido que esperaba, dio un empujoncito y la puerta cedió bajo sus manos...

La visión lo dejo sin aire, luego de que sus ojos se acostumbraran a la oscuridad, lo encontró. Heero estaba atado con grilletes a la pared, colgando molestamente de manos y pies. Su cuerpo estaba flácido, se veían los rastros de sangre, sabia que estaba mal herido, algo en su corazón se lo había dicho... Luego de la primera impresión, sus pies lo llevaron hasta él. Con premura sostuvo su rostro entre sus manos solo para ver aquella cara que tanto amaba con los ojos cerrados y ardiendo en fiebre...

Duo empezó a luchar con los grilletes, uno por uno hasta que pudo abrirlos todos, al soltar él ultimo el cuerpo de Heero cayo como una bolsa vieja que fue atrapada en el aire por el piloto trenzado. Lo llevo lentamente hasta el piso cuando sintió que unos ojos azules, tan azules como el mar, se abrían a el mirándolo confundido.

 

- ¿Duo? ¿Estoy soñando? ¿No eres tu verdad? - Dijo con la voz pausada mientras extendía la mano ardiente por la fiebre para tocarlo a ver si era verdad. Los ojos violáceos brillaron sorprendidos mientras una sonrisa suave se dibujo en su rostro volviéndola hacia él...

- Si Heero soy yo... Vine por ti amor, vine a rescatarte -

 

Continuara...

 

ÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃ

N de A:

Les aclaro que sé perfectamente todo lo que están pensando de mí en este preciso momento acordándose de toda mi familia ¬_¬ Créanme que sé perfectamente porque dejo la historia acá, les cuento que el próximo va a ser él ultimo capitulo... (Si lo sé esta corto y más de una querría que fuera mas largo, pero les aseguro que la historia no da para mucho mas, por lo menos no esta, quizás haga otra mas adelante ^_^) espero que les haya gustado este capitulo

Quiero agradecer a todos los que me escribieron por esta historia, a decir verdad tenia mucho miedo cuando la empecé porque era la primera vez que me lanzaba a hacer un yaoi que no fuera de Slam (del cual soy bastante mas experta) así que a todas las que me escribieron un GRACIAS enorme y un abrazo también, estuve dos semanas y alguito mas de vacaciones así que conteste los mails a las apuradas por lo que mil gracias a quienes me escribieron ^^

A ver este capitulo va especialmente a dos de mis nuevas escritoras que me insisten siempre para que lo continué y que además, escriben muy bien, Loreto y Ariel (GRACIASSSSS)

Besitos


De todas formas ya saben lo de siempre

Criticas, elogios, tomatazos y demás a

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O

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Hasta la próxima

Faby-chan

Marzo 2003

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