El azul de tu mirar
By Itzukiai [email protected]
Capitulo 4:
Deseos...
Era tarde cuando unos pasos en la biblioteca sorprendieron al piloto del 01 y el 03... Heero había huido de la ruidosa fiesta escondiéndose para escudriñar un poco en su portátil... El placer era algo agradable pero no podía dejar de lado su deber como soldado.
Trowa lo había seguido huyendo de un grupo de chicas que intentaban convencerlo de que bailara a toda costa. Su mente esa noche solo giraba en torno del rubio Árabe, de modo que le pareció bien alejarse un momento de aquel bullicioso lugar...
Duo, Quatre y Wuffei siguieron en la fiesta muy animados, realmente parecían divertirse, así que no sabían nada de ellos. La música seguía sonando de fondo lo cual les aseguraba que la fiesta aun continuaba, claro que no faltaba mucho para que terminara, eran ya mas de las tres de la madrugada... Unos pasos secos se detuvieron frente a la puerta, Heero echo una certera mirada al cajón donde tenia oculta el arma, mas valía estar preparado por si las dudas. Trowa, más tranquilo, levanto la mirada del libro que estaba leyendo para poder ver quien era el que se acercaba. La puerta se abrió dando paso un muy serio y enojado Wuffei.
- Hasta que los encuentro... -Bufo Wuffei fastidiado. Heero solo volteo hacia él con expresión confundida pero fue Trowa quien hablo primero
- ¿Pasa algo amigo?... -
- ¿Si pasa algo? ¡Claro que pasa algo!... Esos dos bakas... -Dijo dejándose caer en el sillón con caara de enojo
- ¿.............? - La cara de ambos pilotos era de incertidumbre... ¿Qué había pasado para que Wuffei estuviera tan enojado?
- Duo y Quatre... Esos son los bakas... - Protesto Wuffei. Ante la mención del nnombre de Duo, Heero volvió automáticamente el rostro hacia él... Aunque se hiciera el desentendido la verdad es que había oído cada palabra pronunciada por el piloto Chino con bastante interés...
- ¿Paso algo con ellos? - Pregunto saliendo de su mutismo. Los ojos azules se fundieron con fuerza en los ojos oscuros de Wuffei
- No... es decir, si... - Se llevo la mano a la cabeza en confusión, ¿Cómo explicarles? - Porque no me acompañan así ven que pasa -
- ¿Pero paso algo grave?... ¿Están bien? - La voz de Trowa parecía preocupada, en cambio la de Heero, recelosa.
- Una imagen vale mas que mil palabras... - Parlamento Wuffei poniéndose rápidamennte de pie y encaminándose hacia la puerta...
Trowa dejo de inmediato el libro y salió detrás de el con la curiosidad picándole la impaciencia. Heero en cambio, se quedo estático un momento pensando que es lo que debía hacer, pero salió tras ellos unos segundos después guiado por su intriga, ciertamente la curiosidad le había ganado la partida...
El piloto de ojos verdes sentía una extraña sensación en él estomago... temía pensar en la escena con la que iba a encontrarse... una sospecha dentro de el desconfiaba ver algo intimo entre ellos.
Sin embrago cuando Wuffei abrió la puerta de la habitación la escena los dejo boquiabiertos... Ambos estaban sentados al pie de una mesita jugando a las cartas... las mejillas de los dos arrebatadas de un rojo fuerte. El largo cabello de Duo estaba suelto y lucia desarreglado... Quatre no estaba muy distinto, su aspecto impecable había quedado completamente en el pasado. Pero lo peor de todo es que las carcajadas sin sentido inundaban la habitación volviéndose copiosas y sonoras...
Estaban completamente borrachos...
- ¿Q-que les paso? - Balbuceo Trowa sin entender...<
- No tuvieron mejor idea que retarme a una competencia de beber Sake... - Gruño Wuffei apoyándose contra el marco de la puerta con ambos brazos cruzados
- ¡¡¡¡¡¡¡TROWAAAAAAA!!!!!!!... ¡¡¡¡¡HEEERRROOOOO!!!!!... - Grito Quatre al verles mientras les hacia unas extrañas señales con las manos batiéndolas sin el menor sentido
- Entremos así deja de gritar - Sentencio Heero entrando por fin
Una vez que estuvieron todos juntos Duo se dejo caer sobre el hombro de Heero, quien en vez de correrlo de manera seca, como solía, se acerco para que no cayera golpeándose la cara.
Seis ojos curiosos se posaron en el frío piloto del 01... ¿Realmente estaba protegiendo a Duo? Uh! ¡Toda una novedad!...
Sin embargo, la carcajada sonora de Duo inundo la habitación a la vez que se acercaba a Quatre para seguir cantando alegremente mientras el rubio intentaba bailar la danza de los velos sin el menor éxito, siendo rescatado cada tanto por los fuertes brazos de Trowa y la poca paciencia de Wuffei, quien se preguntaba que demonios hacia todavía allí entre sus tontos compañeros...
Entonces se reinicio una ronda de carcajadas contagiosas, Duo intento pararse y fue a dar de nariz al suelo... Evidentemente ninguno de los dos ya estaba en condiciones para seguir allí, debían devolverlos a sus habitaciones.
- ¿Qué hacemos con ellos? - Pregunto Trowa mirando asombrado a Quatre que ahora se había puesto a jugar póquer de prendas con Duo y que para peor... Iba perdiendo
- Mejor los llevamos a dormir... - Gruño Wuffei... - La fiesta termino así que todos deberíamos irnos a dormir... Vamos llevemos a uno primero y luego te ayudare con el otro -
- No hace falta Wuffei, Vete a acostar, nosotros nos ocuparemos de ellos - Hablo Heero asombrando a sus compañeroos con su determinación.
- ¡¿¡¿Enserio?!?! - Preguntaron al unísono Wuffei y Trowa con los ojos abiertos en sorpresa
- Sí... ¿Huhhh? ¿Por qué me están mirando así? -
- No, nada Yuy... Me voy a dormir, estoy agotado, llévenlos rápido antes de que terminen de jugar y queden desnudos... Ese si seria un espectáculo digno de verse - Dijo el piloto chico apuntando hacia la pareja que ya estaba sin camisas y procedían a quitarse los pantalones... - Y recuérdenme jamás, jamás, jamás... volver a darles Sake a ninguno de esos dos bakas... Buenas noches -
Con la mano en alto Wuffei desapareció tras la puerta, dejando a un Trowa muy intrigado con la reacción de Heero. Los ojos azul cobalto de Heero solo se posaban en la semidesnuda figura de cabello largo, el piloto del 03 se preguntaba si acaso Heero había empezado a sentir algo mas por Duo...
Naaaaaaaahhhhhh.... eso era prácticamente inadmisible
¿Heero sentimientos hacia Duo? ¡Imposible!... el soldado perfecto demostraba siempre un cuidado control sobre las emociones humanas... Nunca lo había visto titubear, ni siquiera teniendo un arma en su cabeza... ¿Cómo podía pensar que podría afectarle algun tipo de sentimiento hacia el Baka Trenzado?
- ¿Y ahora que haremos? - Pregunto de repente saliendo de sus propios pensamientos
- ¿Puedes ocuparte de Quatre solo? Yo llevare a Duo hasta la habitación... -
- ¿Enserio te ocuparas de Duo? Heero... ¿No vas a lastimarlo no? - Inquirió con tono preocupado
- Tskkkkk... ¿Cómo crees que podría lastimarlo? - Refunfuño indignado sintiendo que la sangre se le subía a la cabeza por el enojo... sin embargo, dio un largo suspiro exhalando su frustración...
- ¿Ya lo intentaste una vez no? -Deslizo Trowa a sabiendas que aquellos ojos azules lo miraban con furia... Sin embargo, el no le tenia el menor miedo, mas aun cuando sabia que lo que le decía no era mas que la pura verdad...
-................- *Supongo que es verdad eso de hazte la fama y échate a dormir* - pensó Heero resignado - No le haré nada no te preocupes -
- ¿Y que se supone tengo que hacer yo con Quatre? - Pregunto tontamente sin pensar
- ¿Mmmm?... Seria bueno que lo metieras bajo el agua de la ducha fría y luego lo llevaras a la cama, de todas formas mañana tendrá una resaca caminante, es inevitable... Alguien debería haberle dicho a estos bakas las consecuencias de una borrachera de ese tamaño - Heero se acerco a Duo y paso su brazo por encima de su cabeza y su otra mano rodeo fuertemente la cintura asiéndolo hacia si.
- ¡Oyeeeeeeee chico fuerte!... ¿Vas a llevarme a la camita? - Canturreo alegremente Duo, sonriendo, completamente ido del mundo - ¡Por qué tengo un par de ideas para que hagamos tu y yo sobre ella! - Las mejillas de Heero enrojecieron suavemente asombrando nuevamente a Trowa quien no salía de sí, en pocas horas había visto cosas que lo dejaron fuertemente asombrado.
- ¡Duo Baka!... -Gruño Heero pero lo apretó aun más fuerte contra su cuerpo sintiendo el suave roce de su cabello castaño en su piel - Llévatelo Trowa... -
Los ojos verdes voltearon a ver al rubio, estaba adorablemente adormecido contra la pequeña mesa en una posición bastante incomoda.
El cabello rubio alborotado y apretado contra sus brazos, las cartas de póquer adheridas a su piel húmeda por el sudor que le había provocado el alcohol... Trowa sonrió, se veía tan tontamente adorable que no pudo evitar sentirse admirado. Pero cuando recordó que no estaba solo volteo en busca de Heero, el ya se había ido así que estaba a solas con el rubio a su merced...
Se acerco a el y lo tomo entre sus brazos alzándolo de inmediato en el aire. Apenas pesaba. Era mas bien livianito, casi ligero como una pluma... Con la cabeza del rubio descansando contra su pecho, tomo como pudo la ropa esparcida con su mano derecha y se encamino a la habitación llevando a Quatre entre sus brazos como una novia en su luna de miel...
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Llego hasta la habitación y entro en ella. Trowa había pensado esa noche volver al circo pero sus planes acababan de cambiar radicalmente. No podía, no debía dejarlo así, no en esas condiciones, tan perdido, tan necesitado, tan abandonado como un pequeño cachorrito perdido que no podía dejar...
Lo apoyo sobre la cama e inmediatamente vio como el rubio sé hacia un bollito humano adoptando la posición fetal. Trowa recorrió la habitación con sus ojos en busca de algo conque vestirlo. El lugar olía como Quatre. Esa pequeña habitación tenia el olor del sol, daba esa sensación de suave calidez cuando se estaba en ella...
Su cabeza se sacudió de pronto, estaba pensando demasiado en el pequeño Árabe y ni siquiera él comprendía porque lo hacia, de modo que evito acercársele mientras su mente regresaba sus ideas a su lugar. Con pasos firmes se acerco hasta el cuarto de baño. Abrió el grifo de agua caliente llenando la tina con ella, dejando que el vapor inundara la pequeña habitación. Una vez que preparo el agua, separo unas toallas y las coloco en el toallero...
Ahí le surgió el siguiente interrogante... si el rubio estaba algo mas que borracho, él debía sostenerlo en el agua, lo cual lo ponía en dos predicamentos... Primero, tendría que desnudarlo... segundo tendría que desnudarse el también...
En ese momento el solo pensamiento de la extraña situación provoco que sus mejillas ardieran ante la escena, es mas, no solo sus mejillas ardieron... Su corazón tembló y su cuerpo por supuesto respondió a la provocación de su mente...
-¡Oh no!... Esto no puede estar pasándome a mí - Gruño Trowa mirando su propio cuerpo - Demonios... ¡Y tu no opines! - Se grito con gesto desafiante mirando hacia abajo con la mano en un puño cerrado
Se quito la ropa y se metió aun con la ropa interior bajo el frío chorro del agua de la ducha... Esta golpeo con fuerza sobre su piel haciéndolo tiritar... Estaba helada. El agua bajaba de una vertiente de las montañas cercanas lo que le confería una temperatura mas baja de lo normal, tendría unos cinco grados centígrados... no más. Su piel se contrajo ante la violencia del cambio de temperatura, si embargo su sexo seguía así, inamovible y erguido, así que el piloto de ojos verdes frustrado por fin, decidió salir del agua y ocuparse de una vez del rubio...
Quatre estaba ahora tendido en toda la cama, atravesado en su extensión, con las mejillas aun rojas, evidentemente acalorado por el alcohol. El cabello rubio se desparramaba desordenado sobre la manta azul oscura, los ojos estaban herméticamente cerrados contra su piel blanquecina, la camisa abierta dejaba su cuerpo libre mientras sus pies colgaban olvidados al costado de la cama, los pantalones se apretaban contra su piel, arrugados en una posición incomoda.
Trowa lo contemplo embelesado por un momento, pero el espejo que estaba al lado del cuarto reflejo algo que no deseaba ver. Él estaba ahí, semidesnudo, con el bóxer mojado, mientras miraba a Quatre con algo mas que una mirada de amigos... Literalmente se lo comía con la mirada... se avergonzó del impulso que lo estaba guiando haciéndolo actuar de esa forma... ¿Qué pensarían de el si alguien lo viera en esas condiciones? La situación ya era bastante embarazosa en sí...
Una vez mas alejo de su cabeza esos pensamientos mientras se agacho para quitarle los zapatos al rubio, luego siguió por las medias y el pantalón. Intento despertarlo, pero el lapso de concentración del rubio era mínimo, el alcohol había hecho efecto y estaba casi desmayado de sueño. Lo tomo por los brazos retirándole la camisa y lo alzo llevándolo al baño. La piel cálida se pego a la suya provocándole un fuerte suspiro...
Sosteniéndolo por la cintura abrió una vez más la ducha helada. Un gemido violento broto de la boca de Quatre, obligándolo a abrir sus ojos verdes en desesperación y miedo, entonces sintió las firmes manos de Trowa que lo sostenían con fuerza de la cintura evitando que se cayera.
- Cálmate... - Le dijo casi al oído en un susurro - Es para que mañana estés un poco mas despejado -
Sus palabras lo tranquilizaron enormemente pero la intima cercanía con el joven piloto del Heavyarms lo estremeció hasta los pies... Se sentía tan bien el seguir entre sus brazos que de pronto se le fue todo el frío, y simplemente dejo caer su cabeza hacia atrás apoyándose en el hombro fuerte y bien formado de Trowa...
Trowa trago duro, ahí estaba su pequeño, frágil, suave. Con la cabeza hacia atrás, revelando un cuello blanco y apetecible...
Un cuello que estaba invitándolo a besarlo, a lamerlo, entonces sin moverse apenas rozo sus labios con dulzura sobre él.
-¡ Awnnnnn... Trowa!... - Gimió tan quedamente que apenas se esccucho... pero el joven cirquero que si lo oyó a la perfección, prefirió dejar lo que estaba haciendo para cerrar la ducha y quitarlo del agua helada antes que las cosas terminaran de irse de su control
Quatre lanzo un quejido de desgano mientras se apoyaba contra los fríos azulejos de la pared intentando en vano que la habitación dejara de dar vueltas. Echo una mirada furtiva a la tina humeante y entendió que estaba preparada para él. Con algo de trabajo se quito el bóxer mojado que aun lo cubría quedando completamente desnudo. Sus ojos verdes evidenciaban su cansancio y su borrachera volviéndose cristalinos y perdidos...
Los ojos de Trowa se abrieron como platos al ver el cuerpo completo de Quatre, entonces se acerco lentamente al rubio y lo ayudo a entrar dentro del agua ofreciéndole su brazo para que se sostuviera. Quatre apenas podía pensar y solo agradeció quedamente el gesto.
Trowa huyo de la sala de baño en busca de algo para ponerse, aun tenia su ropa interior mojada y a decir verdad creyó que alejándose del rubio se tranquilizaría...
Manoteo ropa interior del cajón de Quatre y se la cambio, luego encontró un pijama de verano y se lo coloco también. Había demorado unos minutos cuando sintió la voz suave de Quatre canturreando alegremente, era evidente que por lo menos estaba mas despierto.
La cabeza de Trowa estaba tan confusa que apenas si podía pensar claramente en nada.
Unos pasos lo sacaron de sus pensamientos, al darse vuelta vio al rubio de pie frente a el, envuelto en una bata de toalla blanca, con una toalla verde en los hombros y una seductora sonrisa en el rostro.
El joven de ojos verdes lo miro por un momento y tomándole la toalla del hombro empezó a frotar fuertemente la cabeza del rubio secándola.
Quatre se asió de el sintiendo el temblor en el cuerpo de su compañero... entonces suavemente desabrocho un botón de la chaqueta y deslizo su pequeña mano arrastrándola por la piel castaña del joven cirquero.
Trowa detuvo sus movimientos al sentir la invasión de su piel... entonces la misma mano pequeña bajo por su espalda hasta sentir la redondez de sus nalgas
- ¿Quatre?... -Balbuceo casi en un gemido
- Bésame Trowa... - Le ordeno con necesidad
- ¿Estas loco? -
El rubio no le contesto, solo dejo que sus labios recorrieran su cuello de modo que su mano pudo jalar la cabeza del piloto del 03 hasta tener aquella boca palpitante a su altura y entonces robarle un necesitado y muy deseado beso.
Trowa respondió de inmediato abriendo su boca a los requerimientos del rubio con la misma necesidad tacita en su cuerpo. Cerro los brazos sobre el rubio apretándolo hacia sí, las hebras doradas goteaban restos de agua sobre la piel de los dos, sin embargo, esta parecía evaporarse de inmediato ante el ardor que ambos experimentaban.
El beso dejo de ser tranquilo cuando ambos corazones empezaron a latir con mas violencia de lo normal...
-*Ahora si estoy perdido*- pensó Trowa mientras saboreaba la boca del pequeño - *Ay Duo... ¡Cuanta razón tenias!... * -
Un suspiro necesitado se volvió en su boca, retumbando en sus mejillas... pero no... Quatre estaba bajo el influjo de la borrachera, no podía seguir ¿Y si esto era solo una locura pasajera?
No... no podía seguir, no hoy, quizás en otro momento, cuando él estuviera bien... si acaso ambos despertaban en el otro lo mismo en ese momento se sabría... no ahora... no en ese momento.
Se separo con desgano de Quatre susurrándole al oído dos palabras que el rubio entendió perfectamente pero que no deseaba comprender
- Quizás después... -
Con desgano permitió que Trowa lo ayudara a vestirse, sintiendo que su cuerpo ya había reaccionado a la proximidad del joven circense. Y su amigo no estaba en mejores condiciones que él, era cierto. Ganado por el sueño se dejo caer sobre la cama apenas vestido con ropa interior seca, las mejillas le ardían y el corazón le golpeaba tan fuerte como un caballo desbocado. ¿Cuándo había empezado a estar así de atraído por Trowa?... ¿Importaba? El se convenció que no, pero tampoco podía dejar de pensar desde cuando se sentía así...
¿Que Trowa le gustaba? Claro que le gustaba, el beso se lo había demostrado... hasta empezó a pensar sí acaso el enamoramiento para con Duo no era cosa de capricho y nada mas... Después de todo el nunca había demostrado ningún interés en su persona.
Cuando el piloto del 03 estaba cerca suyo lo jalo del brazo hasta tumbarlo sobre la cama...
- ¡Oyeeeee!... -Protesto Trowa ante la caída, entonces el rubio suavizo el agarre y suavemente le hablo
- Ven... no quiero dormir solo -Le confeso apartándose para hacerle lugar
- No me parece una buena idea Quatre... -
- ¿Me tienes miedo? -Bromeo apenas mirándolo
- No... claro que no - Explico metiendose bajo la capa de mantas que cubrían a Quatre
Quatre se pego automáticamente a el apoyando su cabeza sobre el pecho agitado del chico de ojos verdes, sintiendo el latir parejo de su corazón... Ambos estaban semidesnudos, apenas cubiertos por la ropa interior... Trowa deslizo su brazo por debajo de la cabeza del árabe, roseando así su espala y atrayéndolo mas hacia sí... Quatre empezó a juguetear con su mano libre acariciando su pecho en forma de pequeños círculos infinitos
- ¿Trowa?... ¿Te gusto? - Pregunto bruscamente sin pensar... Sus ojos verde agua buscaron la mirada sincera de su compañero, este volteo la vista sin decir media palabra, a decir verdad estaba algo asustado de sus propios sentimientos, no sabia como manejarlo. La mirada de Quatre se ensombreció ligeramente y se parto de el levemente dándose vuelta y enterrando sus ojos en la almohada, con la fuerza que le restaba tomo valor para hablarle con determinación... - Entiendo... Quien se fijaría en mi de todos modos... - Finalizo con un dejo en la voz
Enfrentarse con los enemigos no le parecía tan difícil como tener que hablar en ese momento... ¿Qué hacer? ¿Seguir a su corazón o a la razón?...
Un quejido ahogado por el grosor de la almohada le indico que se le estaba pasando el efecto del alcohol volviendo a Quatre aun más sensible si se podía. Sin pensarlo dos veces Trowa lo volteo de golpe poniéndose literalmente encima de el y sosteniendo con ambas manos su rostro lo beso profundamente. Con los ojos cerrados Quatre devolvió el beso dejándolo introducir la lengua. Podía sentir la calidez del cirquero, cada músculo de su cuerpo se acomodaba con el suyo... De la misma forma que en el baño, el beso le estaba haciendo vibrar cada fibra de su cuerpo. Casi con un ligero mordiscon Trowa se separo de mala gana de el para mirarlo a los ojos, aun inmóvil arriba suyo.
- Claro que me gustas... Solo que no creo que este sea el momento para hablar... mañana hablaremos de esto con mas calma - Entonces volvió a besarlo suavemente solo que en la nariz y con la suya jugueteo en su rostro haciendo gemir al pequeño... Una delicada sonrisa de satisfacción se dibujo en los labios del rubio
- Esta bien... Buenas noches... - Saludo acurrucándose otra vez contra ssu piel mientras entraba casi al instante en un profundo sueño.
Trowa lo acaricio delicadamente atrayéndolo un poco mas y con su mano libre corrió las mantas hasta cubrirse ambos... Aunque no tenia nada de frío, ya que sentía que un pedacito del sol estaba a su lado... Quatre le brindaba el calor que necesitaba... Poco a poco el también fue quedándose dormido...
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Heero cerro la habitación detrás de sí, aprovechando para echarle llave mientras arrastraba al baka trenzado al baño... A decir verdad de los dos "Borrachitos" Duo era el que estaba mejor, ciertamente estaba conciente, aunque demasiado "Alegre"... bueno mas de lo normal... Mas de lo que Heero podía aguantar y en realidad estaba poniéndose muy payaso a lo que el piloto del 01 tenia que hacer un esfuerzo sobre humano por no darle un buen golpe en la nariz...
Con la poca paciencia que le quedaba lo ayudo a desvestirse... es mas, sus ojos se agrandaron al contemplar la piel firme de su compañero de cuarto... El vapor había empañado en su totalidad el reducido cubículo y el calor estaba tiñendo las mejillas de Heero de un rojo furioso... Claro, eso y todo lo que su imaginación inquieta estaba pensando en ese mismo momento... A decir verdad si lo que pasaba por la cabeza de Heero en ese instante se convirtiera en una película, seria definitivamente para adultos...
Duo estiro los brazos por encima de su cabeza desperezándose casi como una gatito mimoso. Las mejillas rojas como manzanas y la cabeza dándole vueltas... Con algo de trabajo alcanzo la cinta que sostenía su cabellera dejándola suelta. El largo cabello cubrió su cuerpo casi como una segunda piel, resbalando por cada rincón, como una catarata de pelo castaño, casi rojizo de a ratos, entonces se volteo a verle.
Heero estaba como adherido al suelo, mirándolo con ojos grandes, esos mismos ojos azueles que lo volvían completamente loco...
El piloto del Deathscythe le sonrió levemente con sensualidad, con sus ojos violetas brillando con picardía, entonces Heero reacciono volviendo a su típica pose de hombre duro... Al fin y al cabo el tenia intenciones de estar con Duo esa noche, de experimentar juntos, pero no... El baka trenzado tenia que ahogarse en Sake... ¡Justo esa noche!.... Heero bufo frustrado, ciertamente eso no era lo que tenia planeado... Quería disfrutar con él, pero quería hacerlo a sabiendas que ambos recordarían esa noche para el resto de sus vidas...
- ¿Puedes bañarte solo, no? - Hablo secamente mientras sus ojos azul marinos brillaban de frialdad
- Si, claro... - Su voz sonó algo desencajada entonces deslizo su cuerpo desnudo sobre el agua tibia de la ducha. Cerro los ojos dejándola golpear en sus párpados con fuerza entretanto su largo cabello se adhería a su piel...
El joven de cabellos oscuros empezó a dar vueltas en la habitación como león enjaulado... Tenia que calmarse. Su cabeza no le respondía y su cuerpo mucho menos... El joven frío y con compostura, el soldado perfecto... el piloto del WingZero... estaba en un aprieto... Solo veía la mirada picara de Duo sonriéndole, en una clara invitación al placer, mientras su imagen desnuda se desdibujaba en el vapor...
Tenia que pensar en otra cosa y tenia que hacerlo ya... o ya no podría refrenar sus deseos.
- Tengo que calmarme... Tengo que calmarme... - Se dijo a sí mismo una y otra vez con nerviosismo, entonces tomo un vaso con agua que había en la mesita de al lado de su cama y se la vació en la cabeza, luego abrió la ventana que daba al jardín dejando así entrar el frío helado de la noche que le llego al cuerpo con violencia...
Con la cabeza mojada sintió que su cuerpo temblaba al sentir la ráfaga de viento frío proveniente de la cercanía con el mar... Esto lo hizo volver a la normalidad, no quería flagelarse a sí mismo para evitar pensar en él, pero de no quedarle otra alternativa lo hubiera hecho sin pensar... El mismo se sorprendía a cada momento al darse cuanta el poder que ejercía el baka trenzado sobre el...
¿Amor quizás?
No sabia como se perciba ese sentimiento, pero de haber una forma de llamar a como se sentía por Duo, sencillamente amor podía ser una...
Estaba perdido en sus meditaciones cuando cerro por fin la ventana. El cuarto se había enfriado ligeramente con el viento... Con pereza empezó a desvestirse quitándose los zapatos y la chaqueta húmeda. Ya descalzo se quito también la corbata y se disponía a quitarse la camisa cuando un fuerte y seco sonido lo asusto hasta las orejas. Corrió rápidamente al baño hasta encontrar a Duo caído en la ducha con ambas manos en la cabeza en actitud asustada... Un pequeño hilo de sangre corría por su muñeca deslizándose hacia abajo por el largo de su brazo, en la muñeca se apreciaba un menudo corte del cual brotaba él liquido rojo.
Heero corrió instintivamente a su lado
- ¡¡¡¡OUCHHHHHH!!!!... - Se quejo adolorido - Creo que si necesitaba ayuda después de todo -Bromeo Duo intentando incorporarse en vano
- ¿Estas bien? ¿Qué paso? -Pregunto examinando la herida sin siquiera tener en cuenta que el agua seguía cayendo y su ropa estaba mojándose completamente
- Solo... Me caí... - Se excuso Duo tembloroso - Cerré los ojos un momento... perdí el equilibrio... -Rió en un gesto nervioso -Supongo que soy un tonto... - Pero ante la sombrada mirada del piloto del 02 Heero tomo su muñeca y la llevo a sus labios bebiendo el liquido rojo que brotaba de el, hasta que dejo de salir, esto le pareció sumamente sensual
El agua de lluvia brotaba en dirección hacia ellos, entonces Duo cayo en cuentas que estaba completamente desnudo, con solo su cabello cubriéndolo, enrojeció aun más de lo que estaba
¿Por qué no aprovechaba esta oportunidad? ¿Acaso no era lo que había deseado desde hacia tanto tiempo?
Tímidamente alzo su mano hasta llegar a los mojados cabellos castaños de Heero acariciándolos , sus miradas se cruzaron... casi podía ver cada línea de color en el iris... Azul... esos destellos de azul marino mezclados con gotas de cobalto en aquélla mirada penetrante... Sus largas pestañas casi dibujadas que se arqueaban enmarcando aun más su mirada... Los labios sonrosados que parecían palpitar con vida propia a la sola espera de que los suyos los cubrieran con un beso.
- H-heeroo... - Balbuceo perdiéndose en el azul de su mirar cuando sin pensarlo apoyo su boca en la húmeda entrada de su compañero para ser obsequiado con una lengua tibia que se introducía de inmediato dentro de la suya
Las pestañas obscuras de el piloto del Wingzero se cerraron cosquilleando la piel de su compañero... La mano derecha se resbalo contorneando a caída del cabello hasta llegar a la parte baja de la cintura donde con fuerza lo jalo hacia sí. Duo gimió en su boca ante el contacto fuerte con su ropa mojada... Con la mano izquierda manoteo la llave del agua para cerrarla. Sus labios se abrieron a los suyos permitiéndole saborear la calidez del piloto trenzado... era tan, tan dulce
Pronto las barreras
del beso estaban siendo franqueadas convirtiéndose en caricias osadas y
profundas. Heero deslizo las manos por la espalada de Duo hasta recorrer cada
rincón con la suavidad que sus dedos le imponían, pero el lugar no era
demasiado cómodo para ambos así que sin previo aviso lo levanto en brazos, sin
dejar de besarlo o mirarlo a los ojos. El corazón de Duo golpeaba
vertiginosamente en su pecho.
Creía que estaba soñando, sin embargo, sentía su calor, esa suave caricia que
emanaba al respirar sobre su cuello...
Lo siguiente que sintió Duo fue la fría sensación de las sabanas en su piel y el delicioso cuerpo de Heero que ahora desnudo se acoplaba al suyo...
¡Oh esto era demasiado! Se dejo besar, se dejo tocar... A cada segundo era una nueva sensación que lo embriagaba aun más que el Alcohol, llevo sus manos temblorosas al cuerpo de Heero, recorrió su pecho, su estomago y rodeo suavemente su sexo donde hizo una pequeña y suave presión llevado por sus deseos.
- Oh Duo... -Gimió Heero arqueándose al instante - Duo... mi Duo... -
Sonaban tan tiernas esas palabras en sus labios entonces empezó un juego de caricias entre los dos que logro que ambos se mojaran tan rápidamente que ninguno podía creerlo... Con el cuerpo relajado, sumamente sensible a las caricias, Duo, ahora mas despejado comenzó a recorrer el cuerpo del piloto perfecto con besos suaves y húmedos, deteniéndose en una pequeña cicatriz a la altura de sus caderas producto de un viejo disparo. Heero enloqueció. El cabello castaño cubría el cuerpo de Duo casi de manera sensual y caía sobre su propia piel acentuando cada sensación... Como le gustaba el largo cabello de su compañero... Enterrar sus manos en él y dejar que este pasara por entre sus propios dedos...
Amaba esos ojos violetas, esa mirada suave, llena de chispa alegre que parecía hablar con tan solo mirar. Sus rasgos bonitos, aquella piel suave casi aterciopelada al tacto que le satisfacía al solo tocarla, las largas pestañas que acariciaban su piel... y esos labios, tiernos, casi sugerentes que se partían humedecidos ligeramente ante la espera de sus labios... Amaba esos labios, esos ojos... Duo había entrado en sus sentimientos modificando todo y cuanto había pensado hasta ese momento y ahora en la intimidad terminaba de trastornar todo su mundo poniéndolo de cabeza.
La boca de Duo sé cerro sobre su sexo haciéndolo temblar de placer... Su cuerpo sudaba frío, sentía un calor único que viajaba directo hacia sus mejillas haciéndolas arder de puro deseo... De pronto sintió unos dedos húmedos que jugaban sobre sus nalgas intentando llegar a un lugar especifico... Se mordió los labios ante la expectativa percibiendo la necesidad de sentirse suyo, pero en ese mismo momento un ruido agudo y molesto los interrumpió.
Con la respiración entrecortada y jadeante ambos buscaron con la mirada la causa de la molesta interrupción hasta que en la oscuridad brillo parpadeante una luz en la portátil del piloto del 01
Demonios, demonios, demonios... esto no podía estar pasando...
- N-no... contestes... - Balbuceo Duo con voz grave y entrecortada
- ............. -Heero estaba desesperado, estaba en unaa situación mas que incomoda, la cabeza de Duo apenas se alzaba desde sus caderas mirándolo angustiado, esperando su decisión - Lo siento... tengo que contestar... -
- ¿Eso es más importante que yo? -Inquirió tímidamente a sabiendas de quee la respuesta mas que seguro seria afirmativa
- No, no lo es... Pero sabes que si no contesto, llamaran a Trowa y el vendrá en unos segundos a interrumpirnos también, de nada servirá el no hacerlo -
Duo bufo fastidiado sentándose sobre sus talones y liberando así las piernas del joven frío. Heero se levanto pesadamente encaminándose hacia la portátil. El cuerpo desnudo brillo en la oscuridad iluminado solo por la queda luz de la pantalla del computador...
Duo se tendió boca
arriba en la cama, llevándose la mano hacia la cabeza, con el cuerpo jadeante y
dolorosamente excitado una vez más. Segundos después pudo escuchar las
palabras que más detestaba y que sabia terminarían con la magia de ese momento
-"Misión Aceptada"-
Con frustración vio como Heero se ponía rápidamente unos pantalones y una camisa... El se cubrió con la sabana. Ni siquiera se había dado cuenta que estaba recostado en cama de Heero y no en la suya... Los ojos se volvieron tristes... Ese llamado no podía ser más inconveniente. Sabia que la obligación de ellos como pilotos era responder a los llamados pero eso no quería decir que en momentos como este no odiara tener que hacerlo...
Estaba por voltearse frustrado, cuando sintió dos manos que se posaban alrededor de su cintura posesivamente. Heero se acerco hasta él sonriéndole muy suavemente y apoyo sus labios en los suyos con placer
- Lo siento... tengo que irme - Susurro levemente ante la mirada triste de Duo
- Esta bien, no te preocupes - Le contesto resignado y levanto su mano para recorrerle el rostro dibujando una a una sus facciones con la yema de sus dedos.
- Te lo compensare... Lo juro - Le dijo al oído sintiendo las manos tibias del piloto del Deathscythe abrazándose a su espalda... El piloto de cabello oscuro se perdió en la calidez de su compañero, sintiendo aquel aroma que emanaba de su cabellera aun húmeda... Como le gustaba sentirlo... Entonces muy quedamente recorrió su cuello con los labios para susurrar por fin al oído muy dulcemente - Volveré pronto... Duo... de verdad -Dijo mirándolo a los ojos - Te juro que lo compensare, Te quiero... -
Sin mas se alejo de el encaminándose hacia la puerta con pesadez. desapareció tras ella ante la mirada atónita del piloto trenzado quien aun no registraba las ultimas palabras susurradas por su compañero...
¿Acababa de decirle que lo quería? Duo se abraso a si mismo cerrando Sus ojos abiertos ante la extraña sensación que le habían producido esas palabras... De pronto sintió frío... Pero no era un frío en el corazón, si no la sensación de que estaba solo de nuevo, en esa cama, cuando un momento antes había compartido la calidez de Heero...
Se sonrió, le halagaba saberse correspondido, era hora que el también le confesara lo que sentía por él. Se lo prometió a si mismo. Cuando Heero volviera le diría claramente que lo amaba.
Y con esa decisión tomada pronto se quedo el también profundamente dormido.
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No habían pasado mas de cuatro o cinco horas desde que Heero se había marchado. Enterrado entre dos gruesas mantas Duo dormitaba tranquilamente en la misma cama donde la noche anterior había estado con él... No le importaba lo que pensaran si lo descubrían allí, después de todo no era asunto de nadie, así que le daba lo mismo lo que pudieran hablar u opinar de el.
Aun llevaba el cuerpo desnudo y en vano intentaba percibir la misma calidez que le habían proporcionado los brazos firmes de Heero.
Podía sentir su perfume impregnado en la almohada y eso lo ayudaba a dormir tranquilo... Le parecía que algo de el todavía estaba allí a su lado... Pero de pronto entre sueños sintió que alguien lo llamaba insistentemente de manera nerviosa.
Intento abrir los ojos pero estos parecían pesar demasiado, estaba tan cansado...
- ¡Duo!... Vamos Duo... ¡Despierta Ya! - Insistió la voz ahora zamarreándolo... Se giro lentamente enredándose en su cabello, entonces atino a entreabrir su mirada para ver los ojos verdes de Trowa quien insistía en despertarle - Vamos Duo... Ya despierta -
- ¿............? Quiero dormir, Trowa malvadoooo... Shinigami quiere dormirrrrrrr -Canturreo cubriéndose el rostro con la almohada
- Shinigami tiene trabajo, Duo... -Dijo de pronto, pero la voz de Trowa sonaba extraña. El se incorporo apoyándose con los dos codos sobre la cama, su rostro tenia impresa una pregunta tacita "Que había pasado?" entonces Trowa trago saliva y mirándolo a los ojos le dijo seriamente - Capturaron a Heero... fue una tropa de "Taurus" -
Los ojos violetas se abrieron con sorpresa y terror. Su piel se helo al instante de oír su nombre... A su cuerpo lo recorrió una fuerte sacudida y el corazón se le detuvo un momento... ¿Era broma?
El rostro sereno de su amigo le dijo que no lo era, no le hacia falta preguntar mas, Trowa no jugaría con una cosa así.
El mundo se le vino encima y solo recordó las ultimas palabras que le habia dicho Heero...
El te quiero le resultaba ahora una palabra lejana que le dolía en el corazón...
Continuara...
N de A:
¡Al fin!, * Faby salta ondeando una banderita ante la mirada atónita de su
perro que piensa que su dueña se volvió completamente loca, si más -_- * Les
cuento que tenia intenciones de terminar este capitulo antes pero me fue
imposible, mi querida maquina me declaro la guerra y se me rompió
completamente, pero bueno ya la tengo nuevamente y acá esta, lamento haberme
demorado tanto enserio, pero también este no es mi único fic así que sabrán
entenderme -_- *Faby se aporrea la cabeza por seguir dando excusas ¬_¬ *
En fin, a todos los que me escribieron por este fic MIL GRACIAS, (les juro que me halaga que me digan que les gusta y me da fuerzas para seguir) no los nombro a todos porque me olvidaría de alguno debido justamente a los problemas que me causo mi compu este mes y el anterior... Gomen...
Pero este capitulo va dedicado a mi amiga querida Alex que como dicen, la
curiosidad mato al gato y termino leyendo tres fics míos inconclusos lo cual a
ella no le gusta para nada, por tanto... Quiere matarme claro >_< Bueno
amiga, acá ta, un capitulo mas y de los otros dos, uno ya lo termino muy
prontito, gomennnnnnnnn enserio...
-_- TQM
De tosas formas ya saben lo de siempre
Criticas, elogios, tomatazos y demás a
Hasta la próxima
Faby-chan
Enero 2003