El azul de tu mirar

 By Itzukiai [email protected]

 

Capitulo 3:

Sentimientos Encontrados...

 

Duo se levanto aquella mañana aun sintiendo el ardor de aquel beso. Casi con miedo, volteo a la cama de al lado para encontrarla vacía
¿Por qué no le sorprendía? Ja... Heero si que era rápido para huir de los problemas...

Se levanto pesadamente, le gustaba dormir, porque negarlo... cuando la llegada sorpresiva de Hilde termino de despertarlo.

 

- Dios Duo... ¡Qué perezoso eres! ¿Otra vez dormido?... Levántate de una vez... - Protesto Hilde volteándolo no muy amablemente de la cama

 

El cuerpo de Duo cayo pesada y ruidosamente al suelo. El piloto trenzado se sostuvo por un momento de la cola... El golpe había remecido su cuerpo. Los ojos violetas abiertos en confusión total y el cuerpo desparramado en el piso... Con el rostro algo ceñudo la miro seriamente

 

- ¡Auchhhhh Hilde!... ¿No podrías ser un poco más delicada? Me duele... -Protesto Duo poniéndose en pie enojado

- ¡Oh vamos!... Prometiste ayudarme a organizar la fiesta de Wufei, Duo Maxwell -

- Esta bien, esta bien... ya no protestes mas, ya me levante -Dijo llevándose las manos atrás de la cabeza de manera perezosa

- Ta bien... ya cámbiate Baka, se hace tarde... -

- Bueno, bueno... ¿Por qué las mujeres se la pasan todo el día protestando? -Dijo en voz casi baja pero que ella oyó a lo que un almohadón se estrello estrepitosamente en su rostro -Y tampoco soportas una broma... -

- Mira no pierdo mas el tiempo contigo, te apuras o te llevo de la trenza a la rastra -La voz de Hilde era amenazante y ciertamente Duo supo que no estaba bromeando

- Esta bien, no te enojes... aunque... te ves linda cuando te enojas así -Rió dirigiéndose hacia el baño pero antes de entrar por la puerta se giro - Hilde... ¿No sabes dónde esta Heero? -

- ¿Otra vez Duo? ¿Hasta cuando piensas seguir con esta locura? -

- De que me estas habl... -

- Despierta ya de este sueño... ¿Realmente crees que el alguna vez te corresponderá? -Hilde lo miro duramente pero su dureza cayo cuando vio que los ojos violetas se llenaban de lagrimas - Lo siento Duo, no quería molestarte pero no quiero verte sufrir mas, me duele verte llorar y gastar esperanzas en él... Aun a sabiendas de que tienes a alguien muy cerca que morirá por ti - Hilde se mordió los labios sabia muy bien que había hablado de mas

- Hilde... el amor no se piensa, se siente... Espérame, enseguida voy contigo a comprar las cosas... -Dijo antes de perderse tras la puerta del baño

 

De inmediato se arreglo lo más rápido que pudo... El amor... Que palabra tan grande que encerraba ese sentimiento que había guardado por tanto tiempo que temía olvidarlo en cualquier momento...

Tiempo atrás Hilde le había declarado sus sentimientos para con él, pero había tenido que confesarle la verdad, su insano amor por Heero Yuy era lo único que gobernaba su cabeza y su interior... Se alegro que los sentimientos de su amiga no pasaran mas que de un brote de cariño repentino... Se hubiera sentido muy mal de tener que herirla a ella también...

 

- ¡¡¡¡Ahhhhh... que pereza!!!! -Se dijo estirando sus brazos mientras se acomodaba la trenza...

 

Su pensamiento viajo lejos por un momento al contemplar aquella pared del baño... El recuerdo de la noche anterior volvió con fuerza, mientras la sensación del sabor de sus labios regreso a su boca...

Se pregunto dónde había ido... ¿Alguna misión? Quien sabe, él era muy reservado con sus cosas, seguramente nadie sabia de su paradero... Quizás era mejor, un par de días sin él lo ayudarían a digerir lo que había pasado y a decidir que hacer en realidad...

 

 

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Dos días después los preparativos para la fiesta sorpresa de cumpleaños de Wuffei eran todo un hecho... Ahora solo quedaba convencer a Wuffei y esperar que Heero llegara a tiempo de la "misión", si es que existía una, claro... Lo primero ya era de por sí complicado, Wuffei Chang no era un hombre fácil de convencer y el comisionado para tamaña misión había sido Quatre... Su dulzura era capaz de derretir hasta el corazón mas duro... Era el mas capacitado para ello.

En cuanto a lo segundo era tan o más complicado que lo primero... Heero era otra persona impredecible dentro de lo que no tenían ni la más pálida idea de donde podía llegar a estar... así que confiaban en que recordara la fecha y por lo menos llegara para saludar a su compañero

Ese día empezó bien, tal y como lo habían previsto Wuffei había aceptado gracias las elocuaces y sencillas palabras del rubio y estaba dispuesto a venir, por lo que Duo y él lo recogerían del lugar de llegada de su vuelo proveniente de L5...

Quatre por su parte estaba completamente decidido ese día a confesarle a Duo lo que sentía por él... Ya no iba a demorarlo mas, sabia que el joven de ojos violetas lo rechazaría... pero por lo menos lo intentaría y no se guardaría mas ese molesto sentimiento que lo acongojaba día con día...

Ya era pasado el medio día cuando Wing Zero toco tierra... En su cabina de mando su piloto traía otra expresión. Estaba vestido con el uniforme de piloto, el rostro endurecido, el pelo desarreglado, sus ojos azules fijos en el horizonte lejano...

La dureza se fijaba en sus rasgos, el seño fruncido, la boca recta, los ojos fríos... Ningún sentimientos a la vista, nada que pueda opacar su labor de buen soldado. Al fin y al cabo eso era.
Un buen soldado.

Luego de dejar a buen resguardo su Gundam, se coloco el uniforme del instituto y emprendió su regreso por fin.
Los días fuera, le habían servido para borrar cuanta sensación le había causado aquel beso... Duo era ahora para el solo su compañero de cuarto, el piloto del gundam 02... Nada más.

O eso era lo que quería creer, porque en cuanto estuvo en las instalaciones del instituto el corazón le empezó a latir con la velocidad de un Tsunami(*) y en su mente solo se dibujo la eterna sonrisa suave de su compañero...

Trago saliva levemente y retomo su postura seca y fría. Relena lo entretuvo unos momentos en el jardín comentándole detalles de la fiesta sorpresa... a decir verdad el casi la había olvidado, solo un extraño presentimiento le había dicho que tenia que volver y bueno... Había decidido hacerle caso a su corazón...

Con pasos secos atravesó el pasillo con rapidez. Sus ojos azul profundo se reflejaron en la puerta de la habitación. La madera lustrada de ella dejaba ver su rostro como un espejo... La anterior postura se le había caído nuevamente transformando su rostro en un conjunto de ansiedades y deseos ocultos.

Dejo caer su mano sobre el picaporte de la puerta y las palabras de dentro de la habitación lo dejaron helado...
No es que estuvieran gritando, o algo así, era apenas una conversación pero su habilidad de espía había agilizado sus sentidos permitiendole escuchar mas allá de lo que se escucha normalmente.

 

- Te digo que esta bien... Hazlo de una vez... - La voz era claramente de Duo, la reconocería en cualquier lado

- ¡Oh no!... No me atrevo -

- Yaaaaaa... Por favor Quatre, te lo ruego -

 

Los ojos de Heero se abrieron como platos... La mano temblequeo resbalando de la puerta ¿Acaso ellos estaban?...
Ahora si que no podía fingir, ni convencerse a sí mismo que no le pasaban cosas con Duo. La sola idea de saberle de otro torturaba su alma con ferocidad...

 

- ¿No te arrepentirás luego Duo? -La voz del piloto del Sandrock se oyó angustiada

- ¡¡¡Nooooo!!! -Canturreo al parecer contento -Ya, Q-men... ¡¡¡¡HAZLO!!!! -

 

A saber porque algo de dentro de él lo obligo a abrir la puerta de golpe, solo para encontrarse a los dos pilotos mirándolos sumamente sorprendidos. Duo estaba sentado en una silla cerca de la ventana apoyando los brazos en el respaldo, con su larga cabellera suelta que caía como cascada en su espalda mas allá de sus caderas...
Los cabellos castaños brillaban alumbrados por el sol de la tarde. No podía verse mas Sexy y encantador, Heero estaba asombrado.

Quatre entretanto estaba detrás de el, parado, completamente vestido, con unas tijeras en las manos... Los ojos verde agua abiertos en expresión de sorpresa... Heero se sintió como un verdadero idiota y deseo sinceramente que la tierra lo tragase en ese mismo momento... Entonces entro a la habitación volteando ligeramente la mirada al sentir un calor súbito que viajaba derecho a sus mejillas...

¿Por qué demonios su cuerpo no le respondía con Duo cerca?

 

- ¡¡¡Heero!!! ¡Que bueno que llegas amigo!... Wuffei se pondrá contento de verte en la fiesta... -Hablo Duo, tan rápido que Heero se pregunto si se había acordado de respirar en algun momento, y para colmo enseguida siguió con sus palabras - ¿Qué tal te fue en la misión? ¿Salió todo bien? -

- Por supuesto -Respondió secamente aunque fuera la más vil de las mentiras... ¿La misión? ¿Qué misión? Si lo que él quería era alejarse de Maxwell por unos días y evidentemente de nada había servido porque ahí estaba... Actuando como un real y verdadero idiota

- Bueno me alegra que estés de vuelta - Entonces la mirada violeta se aparto de Heero para posarse en Quatre - ¿Quat?... ¿Y? ¿Piensas hacerlo o no? -

- Duo, lo siento... no me animo, temo cortarte mas de lo que quieres -Le dijo hablando por fin, algo en la mirada del joven frío lo había perturbado

- ¡Oh por Dios!... Vamos Quatre no es tan difícil... -Protesto Duo con impaciencia

- ¿Qué hacían? -Pregunto Heero saliendo de su mutismo

 

Duo volteo la silla para ponerse frente a su compañero de cuarto mientras llevaba ambos brazos por encima de su cabeza de manera de descansarlos allí sin mas...

 

- Veras... cada tanto debo que cortarme de unos 10 a 15 centímetros de cabello para que al crecer no se debilite... Ya hace tiempo que no lo hago y esta muy largo, entonces le pedí a Quatre que me ayudara pero el no se anima a cortarlo -Bufo Duo exhalando su frustración

- ¿Y porque no vas al peluquero del instituto, Baka? -Contesto secamente Heero

- ¿ESTAS LOCO? No confió en ningún peluquero... ¿Acaso crees que me gustaría quedarme pelado? Cada vez que vas a un peluquero y le dices que te corte un poquito, termina cortándote mas de la mitad... NI LOCO... -Bromeo Duo moviendo con ambas manos la masa que formaban sus cabellos y dejándolos caer... Movimiento sumamente sexy y gatuno que fue seguido tanto por el joven rubio, como por el morocho, ambos completamente embelesados y divertidos con la coquetería en que Duo trataba la larga cabellera castaña

- Dame las tijeras -Demando secamente Heero al rubio quien se las extendió de inmediato sin mediar palabras - Tu siéntate de espaldas -Le ordeno a Duo

 

Tomo un cepillo y con la mayor delicadeza lo deslizo por aquella cabellera suave casi como una caricia. Duo cerro los ojos, se dormía cuando le cepillaban el cabello, era una sensación placentera y que fuera Heero quien lo hacia era aun más placentero. El morocho se agacho y con sumo cuidado y prolijidad corto aproximadamente unos 10 centímetros del largo cabello de su compañero. Quatre seguía mirando la escena con particular interés, al parecer él veía mas allá de los que Duo o Heero podían ver.

El cabello sobrante cayo al suelo desparramándose. Al terminar dio la vuelta y sin previo aviso le cepillo el cabello de adelante recortándole apenas dos centímetros del desordenado flequillo... Duo no pudo decirle nada, el corte fue tal y como era Heero... Prolijo, suave... perfecto.

Duo se puso de pie y sus ojos se encontraron, entonces le murmuro un sincero "gracias". Heero le extendió las tijeras con un "de nada" entre los dientes... Solo la voz de Quatre les indico que no estaban solos allí...

 

- Muchachos... Esteee... Voy por Wuffei -Sus verdes ojos parecieron tristes y su voz apagada

- ¡Ah!... espérame... Prometí ir contigo -Refunfuño Duo apurándose a trenzar nuevamente su cabello con exagerada torpeza

- No Duo, quédate... Trowa me acompañara -Dijo saliendo por la puerta y preguntándose si Trowa estaría libre. Salió por la puerta cerrándola detrás de sí.

- ¿Uhhhhh?... Creí que yo lo acompañaría... -Deslizo Duo... -Y bueno, mejor... así me doy un baño... ¿Heero, no te molesta que me bañe primero verdad? - Le dijo el joven de cabello largo hablando con la mayor tranquilidad del mundo, al parecer para el Piloto del Deathscyche todo había vuelto a la normalidad.

- No, pero no inundes el baño como haces siempre... ¿A veces me pregunto que demonios haces allí para inundarlo tanto? -Protesto Heero dándole el pie perfecto para su sonriente compañero

- ¿Quieres ver? -Bromeo con una sonrisa, fue algo limpio sin ninguna segunda intención entonces un almohadonazo se estrello en su rostro

- ¡Baka! -

- Uf ¡Qué poco sentido del humor!... Fue una broma, te arrugaras si no te diviertes un poco -Rió metiendose en el baño al momento que un segundo almohadón se estrellaba en su cabeza -Auchhhh... entendí la indirecta, entendí la indirecta... Heero aburrido -

 

Cuando desapareció tras la puerta Heero no pudo evitar sonreír ligeramente, el baka trenzado era capaz de sacar de quicio a cualquiera...
Y Claro, el no era la excepción...

¿Si quería ver lo que hacia en el baño? Claro que si quería... Su corazón latió ante la imagen de Duo desnudo, mojado, con el cabello pegado a su piel... Los ojos violetas grandes, abiertos en una pose relajada...

Su cabeza le recrimino estar pensando esas cosas y la volteo a ambos lados negando lo que acababa de pensar... Entonces se dejo caer sobre la cama para quedarse en ese mismo momento, dormido.

 

************************

 

Quatre había salido de la habitación con una rapidez envidiable. Tomo uno de los Jeep*(2) que estaban estacionados en el fondo del instituto y se encamino hacia las afueras de la ciudad donde se estaba quedando el circo... Ahora para colmo lo tenia que convences a Trowa que lo acompañara... eso claro, si podía evitar contarle lo que le pasaba.

El lugar parecía bastante tranquilo, hoy no había función por lo que la gente que allí trabajaba, estaba avocada a las tareas de mantenimiento. Quatre había tenido la precaución de cambiarse antes de salir, en realidad el uniforme del instituto era algo incomodo. Sus ojos verdes brillaron ante la fuerza del sol que los golpeaba... Las lagrimas se habían secado y la sensación de haberlo perdido para siempre lleno su corazón...

El lo supo. En el mismo momento que vio los ojos de Heero contemplando a Duo de espaldas, lo supo... Heero sentía algo por Duo y llegado el momento le correspondería... era inevitable, algo casi obvio...

Tenia que enterrar esos sentimientos, ahora que lo sabia perdido, ya sus esperanzas se habían desecho...

Trowa lo encontró a punto de derrumbarse cuando venia caminando con dos baldes de comida para los leones... El joven alto de ojos verdes se sorprendió de verle allí y en ese estado de desesperanza.
Dejo la comida en el piso un momento y se acerco a el.

 

- ¿Quatre? ¿Olvide algo? ¿No era después de las seis en el instituto?... -Pregunto intrigado mientras observaba que Quatre no se veía nada bien...

- Es que yo... yo... yo venia a pedirte... -Balbuceo con un dejo de voz mientras ya las lagrimas rebeldes escaparon de sus ojos sin permiso

- ¿Estas bien? -Pregunto acercándose con cierto temor... no sabia que le había pasado... aunque lo intuía. Si bien el y Heero eran los mas, digamos... racionales, Quatre y Duo eran los mas sentimentales... Ser paño de lagrimas para alguno de los dos no era raro para el, es mas se le estaba volviendo costumbre. Pero aunque sabia que su amigo trenzado se recuperaba bastante rápido, el rubio no lo hacia... Se acerco a el y lo abrazo cobijándolo contra su pecho.

 

Quatre, se dejo abrazar mientras sus lagrimas encontraban un lugar cálido donde caer. Lo cobijo contra su pecho por un buen rato mientras lo guiaba instintivamente hacia su vagón, sosteniéndolo por la cintura, donde poder hablar mas tranquilos.

Sentó a Quatre en el sillón y se acomodo a su lado. Luego de un buen rato, las lagrimas simplemente dejaron de caer y un muy afligido Quatre intento volver a hablar...

 

- Lo siento... -Se disculpo

- No tienes porque disculparte -Le dijo mientras se paro para servir dos tazas de humeante café, ya que era hora de calmar los ánimos

- Te agradezco de verdad... me hacia falta llorar para descargarme... -Admitió sonriéndole

- Sabes bien que no me gusta ser indiscreto pero... ¿Paso algo?... ¿Estas bien?... -

- Solo... Comprendí que estaba equivocado -

- ¿Duo, verdad? - Quatre solo asintió Trowa era muy observador sabia bien lo que pasaba entre sus amigos aunque no lo terminaba de entender... - Aparte de esto que te paso hoy... ¿Necesitabas algo mas? Es raro verte por aquí sin motivos -

- Tienes razón... si... me comprometí en ir a buscar a Wuffei ¿Me podrías acompañar? -

- Claro que si, ¿A que hora llega? -

- Alrededor de las cinco -La taza humeo sobre su rostro, se sentía mas calmo, Trowa tenia la habilidad de llevar calma a sus compañeros y el siempre se sentía bien a su lado

- Tenemos poco mas de una hora... ¿Quieres ayudarme a terminar de alimentar a los animales? -Pregunto el joven de ojos verdes con una sonrisa intentando animar al rubio

- Seguro... me encantaría... -

 

Trowa se puso de pie y le indico que lo siguiera, pero el pequeño se abrazo nuevamente a el de manera cariñosa.

 

- Muchas gracias Trowa -Le susurro amablemente sobre su pecho firme

 

El joven alto sintió un escalofrió que lo recorrió desde la punta del pelo hasta el dedo gordo del pie... Nunca le había pasado algo así, el aroma suave del cabellos rubios cosquilleaba en su cuello...

Quatre tenia el olor del sol... Se impresiono. Trowa cerro el abrazo cobijándolo nuevamente de manera tierna... Estaba embelesado con el pequeño, sentía que debía protegerlo y a pesar de ser muy amigo de Duo, en ese momento sintió que podía llegar a pegarle por hacer sufrir así al pequeño Árabe.

Quatre acaricio suavemente su espalda y antes de retirarse del abrazo le sonrió cariñosamente. A Trowa se le paralizo el corazón...
¿Desde cuando la cercanía con Quatre lo afectaba tanto?... Duo tenia razón en una cosa... El amor era algo que el debía probar

 

 

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Wuffei llego a horario y se encontró con dos caras sonrientes que lo recibían. El joven chino miro con cierta desconfianza, La verdad es que no sabia porque lo habían mandado llamar, el había olvidado completamente que era su cumpleaños así que imagino que se trataba de una misión o algo así. Acomodo su traje blanco tradicional, soltando uno de los broches que lo ahogaba...

El cabello renegrido prolijamente peinado hacia atrás en una coleta brillo con la luz destilando colores azulados... Sus rasgos serios se ablandaron con una sonrisa leve... luego de los saludos de rigor ambos muchachos lo escoltaron al Jepp para trasladarlo

Los preparativos habían terminado, en el instituto el movimiento era constante, estaba casi todo listo, solo faltaba esperar al invitado de honor.

Heero despertó luego de un rato dándose cuanta que su ruidoso compañero no estaba allí.
El baño estaba prolijamente limpio, si que le había afectado lo que le había dicho... Tomo su ropa y se interno en el baño...

 

************************

 

El pilot0 del 01 se encamino al salón donde se reunían los invitados. Tenia puesto un sencillo traje color negro con una camisa de terciopelo color bordeaux obscura que se tornasolaba con la luz, el cabello peinado ligeramente y cayendo sobre sus ojos... El aroma de su colonia favorita en la piel...

Camino hasta el salón e ingreso en el, se sorprendió un poco de las miradas inquietantes que las chicas del instituto posaban en el. En cambio sus ojos solo buscaban una cabellera castaña, pero no lo encontró, solo Relena salió a su encuentro

 

- Heero que bueno que llegas... Wuffei debe estar al llegar y Duo e Hilde aun no llegan con las copas... -Dijo angustiada

- ¿Dónde fueron? -Pregunto secamente

- Al sótano, pero no se porque no llegaron... -

- Voy a ver... -

 

Giro sobre sus talones y desapareció tras la puerta una vez mas. Las escaleras se le hicieron largas pero llego hasta la puerta del sótano. Reconoció la cabellera castaña de su compañero... es mas reconoció su voz suave en la melodía que entonaba.

Parecía que estaba solo, Heero se acerco lentamente y lo vio.
Duo estaba vestido con un traje color beige claro, una camisa negra abierta, el cabello largo estaba prolijamente atado en una coleta con una cinta azul... El aroma de su piel inundaba el aire...

Si el mismo se quería convencer de que no sentía nada por Duo, estaba perdiendo la batalla.

 

- ¿Duo? -

- Oh Heero... ¡Qué bueno que eres tu!... Hilde fue a buscar ayuda... Ella no puede ayudarme, ¿Me das una mano con esto? -

 

El joven de cabello oscuro gruño algo entre dientes y se acerco para ayudarlo. Cada uno tomo una pesada caja y la cargo por las escaleras...
El corazón de Heero latía a mil por hora, sus sentimientos estaban dominando la poca racionalidad que le quedaba.

Se ocultaron todos en una habitación cerrada y apagaron la luz al oír la llegada del jeep. Los ojos violetas estaban mas alegres que nunca...

Duo estaba parado junto a Hilde cuando sintió que alguien lo jalaba hacia atrás con fuerza... Alguien lo alejo llevándolo a un rincón perdido entre dos muebles, quería gruñir o decir algo pero de pronto se encontró azotado contra una pared con una boca tibia sobre la suya que deslizaba su lengua hambrienta sobre sus labios...

Duo se estremeció, pero el sabor de aquellos labios se le hizo mas que conocido...

 

- ¿Heero? -Susurro tan quedo como pudo, entonces unos labios tibios le recorrieron el cuello hasta llegar a su pecho donde una mano tibia se deslizo desesperada, entonces una voz ronca, un aliento tibio y sensual le murmuro muy quedo al oído

- Me gustas Duo... -

 

El mundo de Duo giro poniéndose de cabeza ¿Era verdad? ¿Acaso Heero estaba sobre el de esa forma o despertaría del sueño inmediatamente como tantas veces? Los ojos azules de su compañero brillaron en la oscuridad... El gemido fue reprimido por sus labios y se mordió para no hacer ruido, al fin y al cabo estaba entre medio de muchas personas aunque ellos estuvieran en un rincón...

Su cuerpo estaba despertando ante las caricias y deseó que la tierra se abriera y en ese momento solo quedaran ellos dos...
Pero el sueño termino cuando un coro de voces gritaba "Sorpresa" y ambos muchachos se separaban violentamente con la respiración agitada y las mejillas arrebatadas...

Wuffei Chang esbozo una sonrisa... Si que lo habían tomado por sorpresa, había olvidado completamente su cumpleaños y que sus amigos lo recordaran le demostraba que en realidad esos cretinos pilotos lo querían mucho...

La fiesta empezó con un baile, seguido por un banquete... Quatre estaba al piano deleitándolos con una canción mientras un muy intrigado, nervioso y confuso Trowa lo contemplaba con singular interés...

En un rincón Heero estaba siendo acosado por Relena que le hacia un sin fin de preguntas a lo cual el piloto del Wing Zero respondía con una seguidilla de monosílabos... En ese momento lo único que le interesaba era la larga cabellera castaña que se deslizaba con Hilde por el salón en un baile.

Duo estaba completamente perdido de la tierra... Algo raro para el dios de la muerte era que estaba visiblemente callado...

 

- ¿Duo?... ¿Pasa algo? -Pregunto Hilde sin entender

- ¿Crees en los milagros Hilde? -

- ¿Uhh? -

- No me hagas caso... simplemente creo que Shinigami no ha visto todo en el mundo -Explico esbozando una sonrisa -Mejor sigamos bailando -

 

Duo le sonrió pero su corazón estaba en otro lado... Sus ojos se cruzaban cada tanto con aquellos azules que tanto lo perturbaban y supo sencillamente que algo entre ellos iba a cambiar...

 

Continuara...

(*)Tsunami: Ola muy alta que tambien tiene mucha velocidad

(*2)Jeep: Bueno no se en el resto del mundo pero aca en Argentina es la marca de un automovil todo terreno muy clasico... 

ÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃ

N de A: Gracias a todos los que están leyendo este fic, me alegra que les guste...

Este capitulo va dedicado a Vicky-Kaede que fue la primera que me escribió diciéndome que le gustaba este fic, así que amiga espero te haya gustado la continuacion ^___^

Espero opiniones, ¿Me esta quedando mas o menos pasable o me sigo dedicando a hacer fics de Slam? Ustedes deciden ^_______^

Faby-chan (y me quedo no mas el nombre)

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