"Unmei"
By Aika Hearts
Parte 4.
"Joven Winner?" el médico volvía a preguntar en escepticismo, el joven heredero se había perdido momentos antes y parecía estaba en una especie de shock momentáneo. La vista se volvió a él pero aún parecía perdido completamente. El médico debió evaluar rápido la situación antes de proceder.
El médico se puso de pie rápidamente y dio un ligero golpesito sobre el rostro del heredero rubio, causando solo el desmayo del mismo. El lo cargó entonces sintiendo la fragilidad y la delicadeza del rubio pequeño entre sus brazos, lo acomodó sobre una camilla rápidamente y sacó algo para hacerle despertar.
Quatre olió aquella sustancia no muy agradable a su sentido del olfato un par de veces antes de volver a hacerse consciente de sus alrededores. Que había sucedido?, el solo recordó las palabras que el médico había dicho antes y su cabeza había registrado. 6 intentos de suicidio de Duo...por que?...Alá, Duo era fuerte, era muy fuerte, por que se quebraría así...?...
A su pensamiento vino la imagen del hombre viejo donde Duo trabajaba y lo llenaba de coraje hacia él. Tendría aquel hombre algo que ver con ello?. De ambas formas el pagaría haber tocado a su Duo. Quatre ni siquiera se daba cuenta del posesivo que se formaba en su cabeza cada vez que se refería al expiloto Shinigami.
"Joven Winner" la voz del médico lo sacó de sus pensamientos, el sonrió afectadamente atrás pareciendo avergonzado, ni siquiera se había percatado que estaba sobre la barra del consultorio por un desmayo shock reciente. O al menos eso parecía. "Es usted mejor?" el médico inquirió ligeramente desviando, Quatre asintió con la cabeza y bajó de la barra, ocupando nuevamente el asiento donde había estado momentos antes. El médico volvía a su lugar a las apreciaciones, la información parecía que él no la disponía. "Yo veo que usted no sabía de eso Joven Winner, contactaremos con un psiquiatra en todo caso. Le estaremos administrando los medicamentos necesarios y brindándole la mejor atención médica que tenemos."
"Si, Gracias doctor" Quatre asentía con su cabeza respetuosamente, sus ojos demorando un poco en las hojas con la información de Duo, su seño se expresó en una profunda preocupación y comprensión. El no cuidó los gastos, el tenía lo suficiente para cubrirlos sin problemas, el solo deseó que Duo fuera bien y el joven alegre que él conoció atrás.
Quatre abandonaba entonces la oficina del médico. Dejando atrás la noticia. Ella aún había pegado sobre su pecho dolorosamente. El había sabido, pero aún así, escucharlo se tornaba confuso, doloroso y demasiado abrupto. El hizo a su manera hacia la sala de espera un momento, Afar, Abdul y Uda, al que había llamado recientemente. Mandado por Rashid, eso ni duda.
Quatre paseó por los pasillos blancos de azulejo y las enfermeras que pasaban una tras otra varias veces. Ellas quedaban encantadas con la presencia de un joven tan bonito como el que ahora sus ojos veían, de cabello rubio dorado lleno de vida, que resplandecía con la más mínima luz, el rostro de rasgos finos blancos, los labios delgados, la nariz afilada, los ojos grandes cerúelos profundos con un toque pequeño de verde dentro de ellos, la figura esbelta bien formada, sin músculos pronunciados pero acentuando discretamente los lugares correctos...rara vez se veía un personaje tan bonito dentro del hospital. Pero él apenas no percibía a nadie fuera de su contorno, su cabeza iba centrada solamente sobre el piloto trenzado alegre que él conoció.
"Quatre-sama" ante él, su siempre fiel Abdul había sido el primero en ponerse de pie adelantándose hasta él. Quatre regaló una sonrisa tierna entonces, pero su fiel managuac reconocería la tristeza que invadía la mirada de su amo Quatre. "Quatre-sama" Abdul abrazó posesivamente a la figura pequeña del heredero Winner fuertemente, atrayendo a si mismo el cuerpo ligero mientras acariciaba pequeñamente la cabellera rubia dorada de terciopelo.
El joven rubio enterró su cabeza en el pecho de su managuac fiel, el no quería, simplemente no deseaba ponerse a llorar como tantas veces había sucedido...el realmente no lo deseaba...pero toda la situación no le estaba ayudando mucho. El era demasiado dolido y sorprendido, demasiado culpable arrepentido, con coraje hacia quienes habían herido a su amigo expiloto. El apenas quería hacer algo bien esta vez y él era demasiado sensible. El se maldijo por ello. Quatre aferró sus manos a la camisa de su managuac y escondió su rostro de todos, sus ojos le traicionaron como tantas veces lo habían hecho, comenzando a derramar lágrimas cristalinas que no llegaban a sus mejillas, más se derramaban sobre la camisa de Abdul una por una. Sus managuac fieles, sintieron culpa al no poder hacer nada por su rubio angelical. Quien quiera que hubiera herido a su amigo...la pagaría...y muy caro.
Quatre se esforzó por llevar las lágrimas lejos y tragarse su dolor un momento, ya era suficiente teniendo a sus managuacs siempre alrededor cuidando de él para darles otra preocupación. El debía esforzarse, ser fuerte...para Duo, por Duo, él sería su fuerza. El tiró las lágrimas lejos de sus ojos y tranquilizó su respiración que había venido impar pequeñamente. El sonreía amablemente entonces, un asentimiento de cada uno de sus managuacs.
"Abdul, Afar, Uda, gracias por estar aquí" el fue totalmente sincero.
"Quatre-sama, nosotros estamos gustosos de poder estar ahí cuando usted más nos necesite" Abdul fue el que respondió primero, seguido por asentimiento de los otros dos managuacs.
"Quatre-sama" Afar se adelantó ligeramente "usted dejó caer esto hace algún momento" Afar sujetó en su mano aquel libro pequeño rojo...
Quatre se estremeció un momento antes de captar, había dejado caer sin querer por su descuido el diario de su joven amigo, el vaciló un momento antes de estirar sus manos y tomar el pequeño guarda-secretos entre sus manos, las palabras Diary que aún se reflejaban con la luz. El demoró su vista un momento más en él antes de darse cuenta que sus tres managuacs le observaban aún en escepticismo. Quatre sonrió tontamente a ellos antes de excusarse y entrar hacia el privado de la habitación.
La puerta cerró a sus espaldas con un sonido lejano y pequeño. El suspiró una vez que se encontró dentro. La habitación era grande y cómoda, tal como él lo había solicitado, tenía una pared que separaba una parte de otra, la primera constaba de una sala pequeña, había un locker, algo donde calentar la comida por si a ellos se ofrecía, y un poco atrás una cama con una cortina por si se deseaba descanzar, una cafetera al lado opuesto de la pared, un ventilador sobre el techo y una lámpara que regulaba la luz. Luego había una puerta artificial para pasar al lugar donde Duo estaba, la parte de arriba de la pared artificial dejaba un espacio abierto para poder escuchar si algo estaba equivocado con algún paciente.
Quatre suspiró una vez más, su vista que se clavaría sobre la puerta, aquella puerta era la única que lo separaba de volver a ver a Duo desde que dejó que lo llevaran al hospital. Nunca le gustaron los hospitales, Quatre odio ver a alguien cubierto de sondas y aparatos. El no se podría ayudar mucho, ojalá y Duo tuviera esa fuerza de recuperación que poseía cuando era piloto gundam. El soltó el aire retenido en sus pulmones por ese tiempo largo y se animó a llevar su mano a la perilla de la puerta. La perilla giró y un ligero pique de los engranajes hicieron un ruido sordo. El heredero rubio tragó nerviosamente, y entró completamente, su cabeza asomó primero con su cabello dorado hasta sus ojos toparse con la camilla.
La cama donde reposaba Duo era grande, extendida a una especie de cama matrimonial, sobre un panel al frente había una televisión, un baño en un cuartito contiguo con su respectiva regadera, una ventana con cortinas blancas que daban hacia un jardín lleno de vida del hospital en su parte trasera, una mesa alta junto a la camilla, un sillón más cómodo por si alguien deseaba quedarse ahí y algunos cuadros adornando la habitación, arriba una lámpara y un ventilador de techo. En la mesita de junto descansaba una jarra de agua y una mesa grande con ruedas para poder llegar a la cama a la hora de las comidas. El piso era totalmente alfombrado.
Quatre giró su vista hasta toparse con la figura de expiloto Shinigami sobre la cama. Entrelazado entre las sábanas blancas, su piel pareciendo cremosa castaña hacía ahora juego con ellas, estaba tan pálido que apenas podía creerlo, no había ese tinte rosa en sus mejillas que él había visto antes, y su figura se veía más desvalida y delgada de lo que él pudiera recordar. Había las sondas que conducían el suero hacia sus venas conectadas, había además un aparato junto a su cama que ocasionaba un ruido ligero, el que transmitía el oxígeno necesario a sus pulmones con su rostro en una máscara transparente que cubría su nariz y boca. No había podido ver bien por la noche pero ahora podía apreciarlo. Su piel estaba cubiertas con manchas blancas que contrastaban con su tono original, eso era marcas de anemia severa, su cuerpo estaba delgado, muy delgado, su cabello había perdido su brillo y se notaba opaco y sin vida, Su rostro gravaba un gran pesar en él, mucho dolor...tanto sufrimiento. Quatre tuvo que asir rápidamente su camisa en dolor al sentir los sentimientos de Duo punzar en su pecho. Pero el no podía derrumbarse. Duo necesitó de él. El debía ser fuerte pese a todo. El no dejaría a Duo solo nunca más. El amó a Duo!.
Un momento...Su cabeza dio un vuelco involuntario a la reciente declaración interna de sus sentimientos. Amar a Duo?...él?.
Oh Alá...
Ahora si él era del todo confuso. Esto no estaba ayudándolo mucho. El cayó pesadamente atrás sobre el sillón antes de revelar un suspiro bastante pesado para condensar el aire en una boqueada. Su mano aún continuaba aferrándose a su camisa blanca mientras su cabeza tanteaba en confusión. Amor?...el amor?...
Eso si que era todo algo distinto y sentimiento ajeno a lo que él siempre pensó. Claro, el tenía amor por muchas personas, el de Duo pudiera ser igual. Si, seguramente eso era, había sido espontáneo expresado, como...como a un hermano, cierto? Entonces no había problema cuando la palabra era dicha porque tambien se llamaba amor de hermanos, correcto?. Entonces no había complicación, todo era sencillo. Entonces porque demonios estaba tan confundido y seguía pensando en lo mismo?!.
Quatre gruñó a si mismo por interiormente. Esa NO era la manera en que él tenía planeado ayudar a Duo, ahora lo menos que debía pensar era en si mismo, aunque con tanta confusión el recordó algo que había dicho Rashid antes de él partir. ‘Para ayudar a los demás primero debe usted estar bien’. Y bueno, el no estaría siguiendo esa línea si dejaba las cosas así.
Una vez más el era en confusión. Enésima vez en el día y esto se convertiría en un hábito si seguía así. Quatre tiró su cabeza atrás contra el mueble y cerró sus ojos un momento, el poco descanso que había tenido el último día y las impresiones le estaban pegando bastante fuerte, el necesitó dormir para conseguir algún resto. Eso si lograba tener suerte claro. Pero apenas no pudo, por más que se recargo e intento acomodar el no pudo dormirse. Habia estado demasiado preocupado por su amigo de trenza castaña y su sonrisa anterior no salía de sus pensamientos. El se resignó entonces a mantenerse despierto hasta que sus fuerzas llegaran al límite o se sedara. Alguna de ambas cosas debía trabajar correcto?. El se reclinó nuevamente al frente entrelazando sus dedos antes de demorar la vista en ellos por un momento breve y prolongado. El descansaría sus ojos si pudiera, pero tan solo cerrarlos ellos viajarían a los recuerdos de Duo sonrisa grande y no aceptarían lo que ahora veía. Sus ojos se toparon entonces nuevamente con el libro rojo, el Diario del expiloto Shinigami.
Quatre tragó duro un momento, él sabía que era incorrecto ir así hacia la privacidad de otro, pero el no se podía ayudar más que con ello si realmente deseaba saber lo que había sucedido con él. El debía saberlo...si deseaba ayudarle el debía tener alguna nota de lo que había sucedido. Con su inseguridad el garrapateó la llave del diario que había encontrado previamente de su bolsillo alzándola ligeramente en el aire hasta sus ojos. La llave era dorada pequeña, con muchos recovecos grabados, notaba más que ese objeto era especial para Duo. El cogió el libro quedando de frente con el candado e introdujo la llave, esta se acomodó hasta que al girar el pestillo salió y el libro rojo estuvo abierto.
El guardaba la llave nuevamente entonces. Se retiró hacia la otra parte de la habitación, donde estaba la sala pequeña y encendiendo la lámpara lo suficiente para poder iniciar su lectura. Lo que menos deseaba es que Duo despertara y lo encontrara leyendo algo privado. El heredero Winner daba entonces comienzo, ajustando unos lentes en sus ojos y abriendo la tapa. Las hojas eran en general de color beige antiguo, casi quemado unas a otras, la palabra remarcada Diary solamente. El giró hacia la siguiente hoja, había una fecha marcada entonces. Año 187 d.C.
Eso era años antes de que ellos se conocieran.
El jaló hacia la siguiente hoja entonces.
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Año 187. d.C.
2 de Mayo.
Dear Solo.
Padre Maxwell y Religiosa Helen decidieron que hoy sería un día grande para festejar mi cumpleaños. Te das cuenta?, tal vez yo no tengo una familia como los demás chicos, pero luego de vagar por las calles como un huérfano, y luego de tu muerte creo que es bueno empezar, ellos me quieren mucho, aunque a veces ellos no entienden de lo que les hablo, la guerra es cruel y ellos no entienden que el único dios que existe es Shinigami, no crees?. Claro! Porque el único dios que existe es el de la muerte, porque hay mucha muerte Solo.
La mayoría de los niños ya fueron adoptados, si, recuerdas a los niños?, los que vagaban conmigo en busca de comida y refugio todos estos años. Nosotros fuimos recogidos por la iglesia Maxwell y ya no robábamos, pero yo he sido un problema para no ser adoptado por nadie, yo me extrañé de eso, pero Padre Maxwell dice que porque yo soy un niño muy activo y que le gusta tenerme en la iglesia. A mi también me gustan ellos.
Este diario me lo regalaron ellos dos en este día, yo espero que la guerra termine o por lo menos que no llegue a nosotros porque no queremos más problemas. Pero la verdad es que todo es muy confuso Solo. Simplemente yo espero por esto acabar.
Duo.
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Quatre se frotó los ojos ligeramente luego de leer el primer escrito que contenía el diario. Era el primer día de Duo escribiendo, y él había encontrado algunos datos ya.
Duo era un huérfano de la colonia L2, el supo eso, pero el no supo de Solo, ni que había muerto, el no supo que había sido recogido por la iglesia Maxwell, ni que el era el único que no adoptaban, el no supo mucho de Duo ahora que leía y eso causó a su sentir culpa. Culpa por no haber conocido a Duo de otra manera antes de todo. Quatre sintió el remordimiento, pero ahora no era tiempo de sentirse de ese modo, el continuó su lectura, el necesitó saber más de Duo.
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Año 187.
16 de Septiembre.
Dear Solo.
Yo no he sido grato en la escuela. De hecho yo rara vez soy grato en la escuela Solo!. Yo no puedo verme aceptado por los demás compañeros, ellos siempre me ven como si yo fuera un bicho extraño con mi ropa, pero que puedo hacer, yo solo tengo la ropa que Padre Maxwell y Religiosa Helen dan a mi, yo les agradezco eso, yo no voy a quejarme, pero simplemente ellos no podrían quedarse callados?. Ellos dijeron que yo olí mal!, ellos no tienen derecho a decir eso que!!. Así que yo golpee a uno de esos chicos para enseñarle que nadie me debía decir eso, y llamaron entonces a Padre Maxwell y Religiosa Helen para mi reprenderme. Pero yo me negué simplemente!!.
Pero Religiosa Helen dijo que yo no olí mal Solo...ella me abrazó. Un abrazo Solo!!, hace tiempo que yo no recibía un abrazo así de sincero!!. Yo apenas puedo creerlo, pero se sintió correcto.
Yo no estoy cortándome la trenza sin embargo, yo simplemente no puedo hacer eso!, es mi pelo y es lo único que tengo y me ha acompañado siempre!, yo simplemente no estaré cortándolo.
Duo.
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Quatre barajeo hojas siguiente abriendo una al azar.
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Año 187.
Diciembre.
Por qué?, por qué tiene que ser simplemente así Solo?. Yo vivía bien, vivíamos en paz, pese a todo...pero tuvieron que llegar ellos!. Siempre ellos con sus guerras! Y sus ambiciones!. Siempre destruyendo lo que encuentren a paso!. Ellos vinieron con sus heridos, ellos golpearon a Religiosa Helen y Padre Maxwell!!, ellos nos amenazaron!, si teníamos paz! Por lo menos era una mentira que pude haber llegado a creer!. Yo corrí por el mobile suit que reclamaban, yo me arriesgué por llevarlo. Pero fueron ellos nuevamente los que destruyeron todo!. Ellos mataron a Padre Maxwell y Religiosa Helen! Ellos mataron a mi única familia Solo!!...ellos mataron mis esperanzas...
Pero esta es la guerra cierto Solo?, yo no puedo simplemente mirar atrás ya, algún día yo vengaré todo esto, algún día ellos verán...
Por ahora, yo vago solo una vez más.
Yo espero por esto acabar, yo espero alguna vez reunirme con ustedes...
Duo.
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Quatre descansó sus ojos, había tantas cosas de Duo que comenzaba a comprender. Su sonrisa...su cabello largo, su pasado...pero apenas estaba empezando, el quiso saber más el quiso ayudar a Su Duo, como fuera...
Tsuzuku...