Pese a las cortinas cerradas y el aire de privacidad de la habitación de hotel, la luz indiscreta comenzó a filtrarse por la rendija pequeña de la ventana, haciendo un haz de luz directamente hacia su rostro, para molestar y jugar un rato con el joven que yacía sobre la cama. Las sábanas se enredaban aún en ambos cuerpos, la calidez de cada uno acompañando y entonando la piel del otro. La lujuria había quemado unas horas antes, arrasando con todo el deseo y la fogosidad de ambos cuerpos jóvenes. El haz de luz pegó sobre sus ojos cerrados sin dejarlos descansar un rato más, parecía que si se movía ese haz de luz lo seguía simplemente. El se revolcó un par de veces antes de tirar las sábanas lejos y enderezarse renuentemente. Su cabello era todo un lío bastante enredado tras de él, el se fastidió y gruñó ligeramente al enredo. El necesitó acondicionador!!.
Sus ojos viajaron a través de las sábanas hasta toparse con la piel castaña desnuda de un brazo atado a su cintura. Duo se atrevió a sonreir ligeramente a la percepción de aquel brazo sobre su cuerpo, se sentía tan bien, tan completo. Tan caluroso. El cuerpo de Heero seguía dormido junto a él, el cabello desordenado, los ojos pasivamente cerrados, el seño tranquilo, Duo no supo cuanto amó en verdad la percepción a sus ojos de ver al soldado perfecto en esa forma. Tan hermoso, tan inocente...
Duo se atrevió a acariciar la cabellera desordenada con su mano derecha, su mano izquierda se recargaba ausentemente sobre el colchón para mantenerse sentado sin perturbar el sueño de su amante. El atisbó fuera algo del cabello oscuro para observar el seño angelical que Heero podía sostener mientras dormía. Duo amó esa vista más que ninguna otra que hubiera llevado alguna vez. El se agachó ligeramente, arqueando un poco su espalda, con su mano descubrió la frente castaña y sus labios dejaron un beso apenas perceptible sobre aquella criatura. El sonrió atrás un momento más y demoró su vista sobre su amante juvenil. Despegando ligeramente el brazo que rodeaba su cintura, su dedo índice recorrió el brazo aprisionante un par de veces antes de retirarlo con toda suavidad, como si de un objeto muy preciado se tratara. El dejó el brazo recostado sobre una almohada para él no sentir que había sido retirado.
Un sonido llano llamó su atención entonces. Un resplandor pequeño de un botón rojo de la vid próxima en la habitación de hotel era el causante. El se acomodaba entonces alguna bata rápidamente para contestar el tintineo de la vid. El cerró la puerta a sus espaldas quedamente para sentarse frente al aparato.
“Duo en la linea” el convocó. La voz de una joven al otro lado fue lo único que se escuchó.
“Mr. Maxwell, tiene una llamada de Mr. Winner” Duo sonrió entre dientes. Hacía tanto tiempo que él no se comunicaba con ninguno de los otros pilotos en absoluto. Pero cuando el rubio planeaba encontrar a alguno, no se le podía esconder tan fácilmente. Y también, Duo no quería ser escondido ahora.
“Dele Línea, Gracias” un clicke pequeño y la llamada sería transferida. En la vid aparecía entonces el rostro rubio de su amigo expiloto Sandrok.
“Duo, cuanto tiempo sin verle” Duo sonrió abiertamente a él. Sus ojos aqua siendo los mismos que el conoció, el cabello rubio dorado un poco más largo de lo que él había visto la última vez, los rasgos infantiles finos delinearon su rostro en perfección, los mismos labios delgados y la mirada sincera que el conoció atrás.
“Q-men, alegre de que me haya encontrado” Duo rió ruidosamente fuera. “Lo que es la cuestión?” el inquirió finalmente luego de azotar algunas carcajadas amenas suyas. Las siempre sonrisas de Duo que Quatre gustó de ver. Ese era el piloto y amigo más alegre. Fascinó ver que él era bien y que estaba de tan buen ánimo sincero, avisado por su uchuu no kokoro.
“Yo quería informar Duo...uh bien...más bien invitarlo...” Quatre parecía relevado de repente, un tono rojizo que se extiende más allá de sus mejillas, su mirada caía abajo como avergonzada.
“Invitación...eso que Q-men?” Duo sintió curiosidad, bien, el siempre había sido curioso, casi que por naturaleza, pero algo le estaba informando que Quatre simplemente...
“Para mi em...” Quatre buscó de nuevo. “...boda...” eso fue apenas un cuchicheo pequeño que salió de sus labios. Duo saltó en sorpresa, el lo imaginaba pero escucharlo aún lo hizo sorprendido. Duo sonrió tontamente atrás rascándose ligeramente la cabeza. Su boca torció en una sonrisa confusa antes de aclarar perfectamente. El encontró a su amigo que buscaba, pareciendo apenado. Muy apenado. “Oh Duo...tal vez yo hice un error...es decir...bien...yo...”
“S’ok Q, solo me ha tomado desprevenido” Duo se preparó mentalmente para recibir la noticia de la persona afortunada de llevar a matrimonio al rubio ligero. Seguramente era quien tenía en mente. A penas se preguntaba como es que Catherine se había conservado tan tranquila. Era ella?. “Y dígame Q, quien es el afortunado?”
“Bien...usted sabe...” Quatre aferró sus manos abajo, de eso pudo darse bien cuenta el expiloto trenzado. “...es...um...Tro...Trowa...” más una declaración pareció ser una pregunta. Duo solo pudo sonreír afectadamente y admitir.
“Eso es grande Q!!” finalmente, el adolescente trenzado festejó, eso pareció darle pauta al joven árabe para sonreír hacia la aceptación. “Cuando estará siendo?”
“Dentro de 1 semana” Quatre se acomodaba finalmente con una sonrisa grande y sincera en su rostro, sus manos juntas al frente sobre su regazo y aquel seño infantil bien acomodado. “Estará usted viniendo Duo?” El rubio era tan entusiasmado que casi saltaba dentro de su silla.
Duo sonrió a él ampliamente con esa sonrisa grande en su rostro que se arrastraba de oreja a oreja. “Claro Q!!, yo no extrañaría un evento tan significativo!!”
“Grande!, entonces enviaré por usted el martes al medio día ‘kay?”
“Martes? Eso será tres días antes de la boda ne?” Duo inquirió atrás, hacia donde iba Quatre?.
“Eso es correcto Duo...bien solo que yo pensé...” Quatre parecía nuevamente apenado de repente “...mmm...pensé que le gustaría reunirse con nosotros antes...” el desvió la vista, tal vez había supuesto mal y el expiloto Shinigami no querría reunirse con ellos.
“Eso sería Grande!, con gusto Q, ah! Pero yo debo advertir” Quatre alzaba una ceja en confusión, Duo sonrió abiertamente a él. “Yo no estaré yendo solo...o bueno, eso espero”.
“Eso a que se refiere usted?” Quatre era curioso, su ceja que se levanta más. Duo cabeceó discretamente y echó una mirada rápida hacia la cama, su amante estoico continuaba serenamente dormido.
“Mire” Duo señaló atrás con la vista girando ligeramente la pantalla de la vid, Quatre se asomó un poco para poder notar lo que atrás era. Alá, no podía equivocarse...ese que estaba sobre la cama era...era...y estaba...desnudo. Quatre se ruborizó al solo pensamiento y se sentaba atrás inocentemente, con un color rojo total que invadía su rostro completamente, los ojos abiertos en sorpresa y demasiado apenado para decir alguna palabra. Duo notó esto, y continuó riendo entre dientes a él. “S’ok Quat, la impresión debió hacerlo de ese modo ne?”
“Ah no no! Yo..es decir...yo...lo siento, no quise reaccionar así..yo...lo siento...” Bien, un punto más para darle al rubio angelical cada vez que querría poner una excusa. Duo dio sonrisa grande a él.
“Es bien Q, espero entonces que no se olvide de ser 2 invitaciones. Le mandaré la dirección a través de la vid ‘kay?” Quatre asintió con la cabeza mientras Duo enviaba los datos necesarios. Una vez terminado Quatre los descargaría y sonreiría a él.
“Gracias Duo, nos veremos entonces”
“Véalo luego Q” Duo y Quatre compartieron una sonrisa última y la pantalla se volvió negra entonces.
Duo se ponía de pie luego de su llamada telefónica, Sus ojos cerraron un momento a la realización. Quatre y Trowa tomándose en matrimonio era una noticia grande. Realmente el deseó poder encontrar la felicidad que ellos ambos parecían estar obteniendo. El aún se preguntó como se habrían zafado de la hermana posesiva del clown. Duo sonrió a la imagen que se formó en su mente, Catherine a toda prisa correteando a Quatre con sus dagas con Trowa sonriendo afectadamente atrás era una imagen digna de fotografiarse. Duo se ponía de pie entonces para encontrar frente a él solo un puro rápido que golpeó su rostro tan de repente que no tuvo tiempo de frenarlo. Su cuerpo volcó atrás contra la pantalla de la mesa de la sala tas el golpe, su cabeza pegó dolorosamente al borde del mueble cuando uno de sus huesos tronó completamente. Duo se retorció casi al dolor proveniente de ningún lado y demasiado abrupto.
“A...” Duo intentó ponerse de pie por todos los medios posibles, sus ojos abrieron dolorosamente, uno de ellos había recibido el golpe casi completamente de lleno contra su rostro. El agitó su cabeza a los lados rápidamente intentando recuperarse, una sombra gris avanzó hacia él, o por lo menos eso es lo que pudo distinguir. Se abalanzó nuevamente contra él golpeando de nuevo su rostro, esta vez, el golpe fue recibido por su mejilla, Su hombro se dobló dolorosamente atrás contra el borde de la pared, su espalda pego desarregladamente mientras su cuerpo se dejaba caer, pero el no se rendiría al ataque tan fácilmente. Antes de que una patada hacia su estómago llegara, Duo se puso de pie de un salto rápido retirándose hacia atrás, la persona que no alcanzaba a distinguir hasta este momento llevaba un traje negro completo cubierto de pies a cabeza totalmente. No tenía ni siquiera una referencia pequeña de quien se trataba.
“Eso quien el infierno es usted?!” Duo convocó cuando su cuerpo tomó posición de guardia. Pero ninguna respuesta sobrevino de aquella persona. Volviendo a lanzar un golpe al aire dirigido hacia su rostro que Duo pudo esquivar perfectamente previniéndolo, el se agachaba entonces con un movimiento rápido, su trenza que colgó arriba aún por la velocidad y él era dando un golpe fuerte y certero al estómago de aquel sujeto. El hombre se retorció atrás por la fuerza del golpe. Pero uno más llegó en su ayuda.
“Jezz, yo creo que tengo bastante mala suerte ya con uno...” el sonrió irónicamente a él. El otro hombre cogió rápidamente uno de los pedazos rotos de la mesa y atacó sin previo aviso. Golpeando solo la pared, Duo había esquivado nuevamente, pero a su mala suerte el otro hombre lo golpeaba fuertemente en el estómago cuando el se agachó para esquivar el golpe. Duo se retorció ligeramente al dolor, su boca se llenó de sangre que salió disparada en un tosido rápidamente fuera. El utilizó su voluntad para ponerse de pie entonces, demasiado malo, su estómago dolía como el infierno y el hueso de su clavícula estaba roto. Uno de sus ojos cerrado por la herida y pronto estaría peor.
“Infierno, donde se supone está Heero ahora que lo necesito?” Duo sonrió nuevamente irónico. Esquivando un golpe más y esquivando el siguiente. Esto estaba siendo bastante difícil para continuar. Un tercer hombre se les uniría. Que tipo de vigilancia tenía ese fucking hotel de la maldición que unos hombres sin precedentes entraban así porque si?. El tendría una seria discusión con el administrador. Un golpe más vino de la nada derribándolo contra el esquinero de la habitación, el cristal grande se rompía entonces en mil pedazos desgarrando parte de su ropa atrás. Duo abrió la boca dolorosamente pero ningún lamento salió de ella. Condene!, él era Shinigami, pero él estaba teniendo un tiempo bastante malo.
Duo yacía sobre el suelo dolorosamente, los tres hombres se acercaron a él. El sonreiría a pesar de ello en tono burlón. “Bien bien, ya me derribaron, por lo menos podrían decirme de que fucking se trata todo esto ne?” Uno de los hombres golpeó nuevamente su estómago haciéndolo estremecer de punta a punta. Ponían su pie sobre su espalda hasta la rodilla, atándole las muñecas atrás dolorosamente dobladas, levantando su cabeza a más altura sujetándolo del cabello. Esto estaba siendo la maldición malo. “Uhg...” Duo se quejó entre dientes, sus ojos ardiendo y uno punzando cerrado por el golpe.
Su vista borrosa reflejaba entonces lo que los hombres venían a hacer.
Atrás, sobre la cama, cuando se preguntó por Heero. Uno de los hombres misteriosos cargaba la figura durmiente del joven expiloto Zero. Su cabeza yacía sobre el pecho de aquel sujeto, sus brazos se tiraban al lado, sus rasgos se notaban discretamente forzados. Eso que el infierno estaba pasando con Heero. No, Heero no podría estar tan tranquilo siendo llevado por desconocidos. Ellos tuvieron que haberle hecho algo!.
“Si le hacen algo malditos...juro que no viven...” antes que pudiera terminar, el hombre golpeó nuevamente su figura quebrada física haciéndolo doler nuevamente.
Uno hombre cabeceaba afirmativamente al otro antes de proceder, Heero iba envuelto en una de las sábanas blancas de la cama donde ellos antes habían compartido la noche. Duo debía hacer algo!, condénelo ellos estaban llevándose a SU soldado perfecto. No! Infierno el no debía dejarlos!. Pero por más que el se retorció fuera del amarre y el aprisionamiento de ellos simplemente no podía hacer nada. “Por que lo quieren?!!, a donde lo llevan?!!” el convocó, desesperado, ya no orgulloso ni irónico, ya no en su tono de burla. Era una desesperación que quebraba su voz, una furia, Shinigami estaba furioso.
El hombre cabeceó afirmativamente una vez más para salir. Duo pudo ver entonces como aquella figura misteriosa salía con Heero entre el manto blanco. “Alto!!, ustedes no pueden!!, se van a arrepentir de esto!!” Un golpe más sobre su nuca y su visión se borraba completamente. Sus ojos cerraban involuntarios luego de ver la figura de Heero desaparecer por la puerta siendo llevado por personas desconocidas para él.