Sacrilegio
By Aika Hearts
Parte 5.
Uno de los hombres corpulentos se aproximó al pequeño escondite que guardaba al
joven sacerdote, el hombre retiro cuantos cubos y botes hubo hasta revelar la
pequeña figura del joven de cabello largo.
Fue el momento terrible, Duo se supo entonces encontrado, el había dejado de
toser entonces, para darse cuenta que el hombre grande se estaba riendo
burlonamente, lujuriosamente a él, Duo tragó duro, inútilmente intentó ponerse
de pie y tal vez correr, pero fue imposible, su tobillo le hizo caer de nuevo,
el hombre grande sonrió nuevamente burlonamente, Duo se sumergió, eso debió ser
una pesadilla, seguramente, pero no, era absolutamente real.
El hombre grande jaló entonces la figura pequeña a su lado, la sostuvo de la
trenza fuertemente mientras rió aun burlonamente. El cuerpo pequeño quedó
colgado de la mano, peor que un animal herido en una soga, el tobillo fue tan
dolorosamente dañado que punzó y enrojeció la piel a su alrededor, sus ojos
apretaron fuertemente mientras algunas lágrimas amenazaron con salir de ellos.
Esto era, pero el peor dolor era el que venía desde sus adentros...
"El joven de la maldición, usted nos ha dado problemas para ser encontrado, pero
sabe? Es bueno, ahora nosotros fucking a usted" el hombre grande rió, el cuerpo
del pequeño muchacho se estremeció entonces una vez más, el hombre lo sostenía
tan solo de la trenza y eso estaba siendo bastante doloroso, porque sus pies no
hallaban el suelo, el se supo entonces a merced de lo que ellos desearan hacer
con él.
"No se preocupe bonito, verá, usted lo disfrutará tanto como nosotros" la voz
maliciosa de uno de los hombres grandes resonó en sus oídos, había ninguna
piedad en sus palabras, sus manos eran en sus lados, firme temblorosas y un
sonido ahogado venía desde su pecho intentando pedir auxilio.
Duo sintió como el hombre grande lo tiró al suelo sin ningún cuidado, su frágil
cuerpo chocó entonces contra el pavimento duro, pero eso era lo menos que cuidó,
el miedo...el miedo que corroe desde dentro y mata poco a poco su ser, ese era
el tipo de miedo que ahora el joven sacerdote estaba sintiendo. Y dolió. Y picó
tan fuertemente...Duo conservó sus ojos cerrados herméticamente, huir de la
realidad era una salida, ninguna oración vino a su mente ahora, nada...solo el
temor y el horror de lo que le esperaba.
"Bien bonito...yo ahora puedo comenzar con..." el hombre más grande rió
maniáticamente a él, los ojos que se abren al instante, ninguna mas que lujuria
radió de esa mirada.
El otro hombre se acercó finalmente a ellos, la sonrisa maliciosa también en su
rostro mientras con la sola vista palpaba y desnudaba el cuerpo bonito.
Y Duo se sintió tan sucio...la sola mirada de los hombres parecía penetrar bajo
su ropa y comerlo...y sin necesidad de voltear a verlos...El necesitó salir de
ahí, rápido. Haciendo un esfuerzo Duo se levantó e intentó correr. Muy malo. Duo
cayó y estrelló fuerte sobre el asfalto nuevamente, sus manos quedaron plegadas
dolorosamente después de haber raspado intentando evitar mayor daño. Su pie
dolió como el infierno y los hombres estuvieron más que disgustados con el
gesto.
"Muy malo pequeño bonito..." el hombre mediano dijo, aún las palabras expresaban
la malicia de sus actos. "Si usted lo vuelve a intentar...se muere..." esta vez
la voz se escuchó seca, ronca y como un animal a punto de matar a su presa.
Duo tragó duro, sus manos cerraron herméticamente en puños cerrados, su cabeza
aún descansó hacia el suelo asfáltico, lo menos que deseaba era enfrentar...no
ver la mirada lujuriosa y maliciosa de los hombres, así el no podría maldecir a
nadie por lo sucedido, así el no tendría imagen de quien se trataba...
El hombre más fuerte se agachó entonces, no le gustó nada la actitud del
sacerdote bonito, el puro deseo lujurioso de ver sus ojos y su cara llena de
horror era lo que más lo hacía el deseo ferviente de penetrar al joven bonito.
Quien pensaría que un sacerdote fuera así de llamativo? Acaso él sacerdote no se
había dado cuenta de la mirada puesta en él desde el principio?...hubiera sido
mejor para él alejarse entonces. Pero la ignorancia y estupidez le iban a costar
muy caras.
"Míreme infeliz de la maldición!" el hombre grande se alteró al ver que el
muchacho bonito no volteaba, tomándolo fuerte pegó contra la pared de espaldas a
él y cogió su rostro bruscamente por la barbilla obligándolo a voltear
dolorosamente al lado mientras apretaba su boca. "Abra los malditos ojos o le
juro que le ensarto una bala donde más le duele..." Duo se vió forzado a abrir
los ojos entonces.
Aquél hombre, tenía el cabello negro caído hacia delante con ligero flequillo,
su rostro se encendió con rasgos fuertes, ninguna delicadeza en su rostro. Los
ojos pequeños avaros maliciosos, lujuriosos lo único que irradiaban era sexo,
violencia, poder...lo poco que podía ver del cuerpo consistía en fuerte, lleno
de músculos rechonchos por doquier, el aliento putrefacto que salió de la boca,
dientes descuidados, el olor suciedad que exhaló cada uno de sus poros, pero
todo él olía a un fétido y encostrado sexo.
"Eso es bonito, míreme...míre quien va a fuck usted!" el aire podrido de su boca
quemó la nariz pequeña del joven sacerdote, imposible alejar su vista lejos...si
él hacía eso era hombre muerto, sus ojos vidriaron, no! El no debía mostrar
debilidad ante su enemigo pero...oh el dios...ese hombre iba a...y el temor se
incrustó en su cuerpo como un cáncer maligno.
El hombre grande rasgó la ropa negra del sacerdote joven sin cuidar alguna
herida o algo, con la navaja salió de su bolsillo el tiró abajo las tapas que
habrían constituido su manto. Cortó fuera la cinta que sostenía la trenza y el
pelo cayó en una cascada adornada por rayos dorados al reflejo de la luna se
volvían también plateados. La piel blanca y el olor almizclado masculino que
expiró fueron simplemente un detonante a los deseos carnales del hombre más
viejo. La espalda era desnuda a ese tiempo, corriendo hasta la parte de la
cintura, el cuerpo delgado elástico brillaba a la luz del sol. Incluso el
soldado podría decir que era una de las vistas mas bellas que él había tenido.
Era más bonito que muchas mujeres.
Continuando su tarea rica a él, tiró con la navaja para soltar el pantalón que
venía bajo la sotana y lo abrió rápidamente. Ahora la piel pálida era apreciada
completa. El hombre mas viejo paseó su mano con las yemas de los dedos frías y
jadeantes por la piel exquisita, ninguno más la piel más suave que él hubiera
sentido. A este tiempo el hombre más viejo ya era mucho excitado. Los otros dos
hombres eran igual que él, inclusive habían tenido que resbalar sus manos dentro
de sus pantalones para saciar un momento sus excitaciones dolientes.
Duo había permanecido callado, obligando a no quitar la vista del hombre detrás
de él, él había sentido su ropa rásguese primero en la sotana...el había podido
sentir la mirada sexual carnal del hombre sobre él. Duo hubiera querido
desaparecer en ese momento. Morir sería mucho más misericordioso que eso pero
otra vez...el tenía a los huérfanos y el no podía dejarse morir...ellos
confiaban en él...Duo había mantenido su mirada vítrea al borde de las lágrimas
que amenazaron sus ojos hermosos, pero el había aguantado calladamente el
martirio...luego sus pantalones fueron rasgados y su piel fue totalmente
expuesta...el era ahora desnudo. Y los hombres crecían en sus deseos.
"Si si mi bonito...usted es de verdad sexual..." el hombre más viejo sonrió. La
pura vista causaba su excitación más urgente de lo que él hubiera esperado. El
hombre más viejo saboreó repasando su lengua por sus labios propios, tragando
deliciosamente los olores del sacerdote joven. Pero el quería ver...el
sufrimiento en el rostro bonito, el quería escucharle clamar por misericordia,
maldecir a su dios que no lo ayudaba!
El hombre más viejo forzó el cuerpo de Duo contra la pared empujándolo
fuertemente con un brazo en una posición muy lastimera. El brazo del joven
sacerdote se dobló descompuestamente, casi al borde de ser quebrado, eso lo alzó
en un grito ahogado que murió en su garganta, sus ojos cerraron fuertemente a la
fuerza impuesta por el hombre sobre su cuerpo más pequeño, el choque de la pared
hicieron su piel machucar y mayugar dolorosamente, mientras su tobillo
permanecía inflamado al borde y punzaba en dolor. Ahora era su brazo el que
punzó más fuerte.
‘Oh mi dios...si esto es una pesadilla...yo quiero despertar ya...’ Duo se
repitió una y otra vez...pero no había nada, el dolor era tan real...
"Así mi bonito...así...quiero ver su rostro sufriendo...sufriendo me oye?!" Los
otros dos hombres se acercaron entonces, soltó entonces el más viejo al joven
pequeño malamente estrellándolo más fuerte sobre el asfalto. El cuerpo desnudo a
pesar de los golpes fue realmente llamativo. El hombre más viejo cayó sobre de
él a peso lleno machucando sus costillas doloridas, Duo pudo sentir detrás de
él, justo cerca de su entrada, la excitación punzante del hombre que amenazó con
poseerlo sin misericordia alguna.
Duo era fuerte, si, pero...ahora parecía que sus fuerzas abandonaban su cuerpo,
una lágrima sola saltó de sus ojos, la lengua viscosa recorrió su oreja y la
mordisqueó hambrientamente murmurando maldiciones, al tiempo que el cuerpo más
grande comenzaba agitarse sobre de él. Alzándolo entonces de lleno, el hombre
más viejo lo sostuvo en cierre, los otros dos hombres cayeron a encantos y
comenzaron sus obras manuales, manoseándolo miserablemente y hambrientamente.
Ninguna delicadeza, arañazos y pasos fuertes sobre su cuerpo pequeño.
Y Duo quiso morir...una segunda lágrima soltó de sus ojos...y miró al cielo...
‘esto es?...’ y por su propio firme deseo interior, el cayó en la inconsciencia.
Muy malo para ellos.
Tan solo una sombra notaron cuando los tres se supieron sobre el suelo. Vivos
aún si. Pero sin ninguno más para causar daño nunca a nadie. Los tres hombres
cayeron en seco en el suelo inconscientes por completo, sus rostros aún
reflejando un impacto imprevisto.
Sostuvo entonces el cuerpo pequeño en sus brazos, acunándolo tal como un padre a
un niño pequeño que ha sido lastimado, cogió el jirón de ropa de la sotana que
era más grande y lo envolvió en él. Las heridas a la vista eran superficiales, a
excepción del pie severamente lastimado igual que el brazo, fuera de, moretones
y alguna cortadura de navaja.
Gruñendo a ellos y lanzando una mirada feral el se alejó entonces. El cuerpo
pequeño descansó con su cabeza sobre su pecho. Sus movimientos no fueron
inquietantes ni apresurados como siempre habían sido. Mas bien, el llevó sus
movimientos tranquilos, una paz jamás inspirada sobre él. Hasta ahora.
El joven pequeño tosió entonces, una tos seca ahogada al parecer dentro de su
garganta. El sostenimiento malo. El hubiera matado a esos hombres de inmediato.
Pero él no podía...no ahora.
La respiración suave cepilló contra su pecho y le dio la manera de paz. Y es que
el radiaba esa paz indescriptible que usted solo siente y sola se guarda en su
pecho sin previo aviso ni permiso. Actuando solo como ella desea.
El sacerdote joven abrió pesadamente sus ojos...lo único que pudo ver en ese
momento fue el resplandecer de la luna a espaldas de quien lo llevaba en brazos,
la sensación más exquisita de calidéz y seguridad que él no había sentido por
años...un abrazo protector y los brazos fuertes los sostuvieron como si él fuera
el tesoro más preciado para ser. Ninguna madre había tenido...y el no conocía
sentimiento tal. Pero le inspiraba reconforte...un sentimiento comenzaba dentro
de su pecho.
Duo sonrió levemente a la persona que sería quien lo llevaba. Si el era uno de
sus captores el no cuidó...la sensación era suficiente para borrar el recuerdo
de lo que pudiera haberle hecho. Pero aún su brazo y su tobillo dolían y el
ambiente frío manejaban tenerlo a media conciencia. Alzó levemente su mano hasta
tocar con la barbilla, y paseó sus dedos sobre ella. El rostro era cálido...era
diferente a lo que él hubiera percibido nunca.
"A-ri...ga..to-u..." el susurro murió luego de decir la sola palabra, su cabeza
quedó recargada nuevamente sobre el pecho fuerte y caluroso perdiendo su
conciencia nuevamente. Su brazo cayó al lado luego que su mano momentáneamente
tocó la barbilla del joven que lo llevaba. Pero después de eso. No supo más.
Tsuzuku...
Notas: Si, el capitulo es realmente malo!...pero como hace mucho comencé a
escribir Sacrilegio entonces digamos que con tanta historia mi cabecita se
desgasta....pero bueno la esencia ahí esta T___T gomen soy patética lo sé
snif...