Sacrilegio
By Aika Hearts


Pairings: (1X2)

Category: Shonen Ai, Yaoi.

Raiting: PG-13 yo señalaré el NC-17 a su debido tiempo.

Feedback: Hai!!! Onegai Onegai!

Disclaimer: Yo no poseo a los muchachos de GW, así que no me diga nada porque yo no estoy tomándolo fuera a cualquiera. Ok?

Warnings: eh, esto está mezclado con religión, así que si usted no soporta algo así, mejor no lea, lo demás ya viene de dicho, shonen ai, OCC, Lemon, Yaoi, violencia moderada, etc. Jum, es una historia que hacía tiempo me picaban las manos por escribir, sorry! Comencé esta sin terminar la otra, prometo terminar, solo déjenme comenzar la inspiración ok?, bien, es buena, yo pienso, esperemos que sea agrado...

Notes: Lean primero, luego juzguen, oh bueno, una nueva creación pero en fin...este es dedicado a ValeDix, thanks por publicar mis fics!!!


Parte 1.


Heero había estado en misión desde hacía 10 días, la cosa mala, no pintaba bien nada de lo que sucedía, la guerra era devastadora y él, él era el arma más potencial que hubiera creado el frente de las colonias, él era el soldado perfecto, pero las cosas estaban siendo tan duras, tan rápidas, él, un ‘emotionless’ porte estoico, mirada fría y a veces con brillo de muerte, miento, la mayoría de las veces con brillo de muerte, pero este día, oh no, este día no era bueno. Heero había infiltrado en las instalaciones de la alianza momentos antes, para ser encontrado, una trampa bien tendida, ellos tenían la urgencia de acabar con el único que tal vez podría superarlos en fuerza, tanto para un solo hombre?, este no era el mejor de sus días, Heero había salido después de la explosión que casi le había matado, llevaba su cuerpo francamente lastimado, había huído, semejante cosa! El soldado perfecto huyendo! Era casi un sonido ridículo, pero el había hecho, el había sido, el había corrido entonces por los callejos apresuradamente en L2, Heero no sabía cuanto tiempo habría corrido para ese entonces, pero estaba cansado, él era el soldado perfecto, pero para su colmo el aún era humano, bueno, casi humano, y eso le exigía comer, dormir, descansar, así que el sintió entonces el cansancio venir a su cuerpo, el no supo entonces, el se detuvo frente una puerta grande, el miró y reconoció, era como el nunca habría esperado detenerse, una iglesia, la puerta grande, la señal de cruz, sin duda, como pudo haberse detenido en una iglesia?, era lo que menos creía, pero sus fuerzas estaban al fondo, el se derrumbó frente a la iglesia irónicamente tomó el cerrojo en mano y lo golpeó sin querer, después de eso el no sintió nada más, todo fue negro.

El sacerdote de la iglesia había estado acomodando las cosas para la eucaristía del siguiente día hasta tarde, él estaba preparando, las monjas a su alrededor que limpiaban.

"Religiosa Helen, podría ayudarme un tanto con esto?" el joven sacerdote parecía algo aturdido por las cosas que llevaba sobre, cosas para la eucaristía pero el se había cargado más de su aguante y estaban a punto de caer, sacrilegio! "Oh Padre!" ella apresuró paso y ayudó al joven padre con las cosas. "Padre, usted debería ser más cuidadoso" la joven religiosa sostuvo las cosas entonces, ayudando a liberar un poco el peso del joven Padre.

"Gommen, pero es que es tarde y yo apenas quería apresurar" el joven Sacerdote soltó una sonrisa afectada ante el regaño ligero de la religiosa.

"Yo sé" sonrió ella "usted es un buen Sacerdote desde que..." ella cortó entonces un momento y el joven Sacerdote habló.

"Sí Religiosa Helen, pero no es bueno para recordar, nosotros debemos terminar o mañana no podremos oficiar la misa de 6 de la mañana por sueño" el joven Sacerdote sonrió ampliamente, era conocido, el Sacerdote era joven y tenía bastante buen humor, muchas veces criticado, pero él era listo y siempre había salido victorioso de las críticas y de cualquiera que quisiera hundirle.

"Es ok Padre, yo apresuraré también" ella sonrió entonces y apresuró a hacer sus deberes, ella entró hacia la parte de atrás de la iglesia, las otras religiosas entraron también, ellas debían terminar de limpiar en la parte de adentro, el se quedó entonces en el salón de eucaristía, acomodando la manta en el pedestal, y echando una última mirada a las bancas vacías, los días domingo que era el día siguiente las bancas se llenaban de pequeños niños y a él eso le gustaba por demás, ellos cantaba y alababan, él hacía la misa más divertida entonces, el hacía relato y divertía, el se sentía contento cada vez que eso sucedía.

El Sacerdote terminaba su tarea entonces, el echó un suspiro al aire de cansancio, el miró entonces el reloj, marcaba la 1 de la mañana, había sido tarde, bastante tarde, el rió entre dientes, el tendría que batallar con su sueño al día siguiente, cosa cómica, el amplió su sonrisa conforme. Hasta que un golpeteo en la puerta grande se hizo evidente, El Sacerdote tragó entonces y enfrentó, lo que viniera, nadie se supone puede profanar lugar así, por eso toca?, bueno, el solo se adelantó y caminó hacia la puerta, lo que sea que fuera el tenía que confiar, era la causa buena.

Cual fue su sorpresa cuando el vio la figura de un joven que yacía frente a la puerta, completamente lleno de sangre en sus ropas, el joven Sacerdote anchó sus ojos y se agachó de súbito ante la figura que yacía.

"Oh Santo Cielo!!" el gritó "Oh usted está tan gravemente herido" el joven padre inclinó a la figura del joven hasta su regazo, la sangre que también empezó a manchar sus ropas negras largas, pero el realmente no cuidó, el jaló al joven dentro de la iglesia rápidamente, el tomó sus pocas fuerzas y cargó al joven dentro, el joven era pesado, pero el no quiso molestar a las monjas ahora, ellas debían seguramente estar en rezos, y él no deseaba interrumpir, así que el llevó al joven herido hasta sus aposentos y lo dejó en la cama, el manejó rápidamente un equipo de primeros auxilios, incluso más, ellos tenían casi clínica dentro de la iglesia, desde que llegaban tantos heridos con la guerra tonta, el odió las guerras, había tanta sangre y muerte, tanta innecesaria, el enfadaba cada vez que lo pensaba, el tomó entonces para limpiar la sangre y ver de donde venía.

El joven Sacerdote se acercó entonces y limpió rápido la sangre del joven, el buscó entonces de donde venían las heridas, el encontró rápidamente, tres grandes heridas que se extendía en el pecho del joven, rasgaduras fuertes, como si hubiera sido una garra gigantesca encajando perfectamente en el pecho, el joven Sacerdote entonces limpió y echó para desinfectar, el entonces cosió las tres heridas, el había sabido de medicina, así que el no necesitó realmente mucha ayuda con eso, el buscó de nuevo, el brazo era también bastante herido, además de dislocado, el hizo lo propio, lo dislocado vería al día siguiente, si el joven despertaba él le preguntaría, así que el curó las heridas y vendó, una herida de golpe fuerte en su cabeza que también necesitó puntadas y un vendaje, luego un hueso roto de la pierna, también necesitó dejarlo quieto, enyesarlo, y terminó por fin, el joven había perdido mucha sangre a su vista, pero no parecía hacerle tanta falta, el color era bueno, eso quería decir que la sangre estaba recuperándose, una vez que hubo terminado el limpió con su manga el sudor de su frente, soltó un suspiro de cansancio y dejó al joven recostado, el tomó las sábanas blancas ahora teñidas de rojo, el las dejó en el baño, cuando el miró el reloj nuevamente, eran las 3:45 de la madrugada, el apenas tendría tiempo de descansar, el entonces miró el pequeño sillón individual que descansaba en su habitación, era lo mínimo, el necesitó descansar, no importa donde, el quitó entonces su ropa y la acomodo fuera de, el debía lavar al otro día, el entonces se cambió en una pijama, sin cuidar otra cosa, estaba bastante cansado, entonces el se dejó caer sobre el sillón, recargó su cabeza a un lado y durmió.

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La mañana siguiente despertó a Heero de su letargo, el se sentía entonces en lugar cómodo, era blando, el abrió los ojos entonces, estaba en una cama, el se enderezó y observó, había en la habitación una puerta que guiaba al baño, una ventana grande a su lado, un sillón de descanso, un escritorio, libreros, muchos libros, un pequeño altar con una Biblia abierta, un closet, el cuarto era alfombrado, una imagen de Cruz y de algunos santos, el reconoció, donde había quedado él inconsciente?...ah, el recordó, frente a una iglesia, entonces, por lo que se veía, ellos habían recogido a el entonces, seguramente, por lo menos por la manera de la habitación, pero Heero no tenía tiempo de quedarse a averiguarlo, el debía partir, el había dejado su portátil en su lugar de escondite, él debía reportarse de estar vivo, el no cuidó nada más, así que el se disponía a ponerse de pie, pero las heridas dolieron tanto!, y luego, Heero lanzó mirada de muerte a su pierna, enyesada, yeso...yeso...demonios, como se supone que el podría moverse de ahí con yeso en su pierna?, el necesitaba romperlo, el dispuso entonces, rompería el yeso, no atendería heridas y saldría de allí y se reportaría, no era el mejor plan, pero a él no le gustó nunca estar a cuidados de nadie.

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"Padre!" la religiosa llamó mientras alcanzaba al joven Sacerdote que subía las escaleras hacia su alcoba.

"Lo que sucede Religiosa Helen?" el joven sacerdote volteó entonces, sus ojos que abrieron amablemente a cuando la religiosa le alcanzó.

"Padre, no va a desayunar usted?" preguntó ella por fin, con un gesto apacible en el rostro, ambas manos juntos en su regazo y ligera sonrisa que cubría su rostro.

"Oh cierto!, lo siento Religiosa Helen, yo me olvidé" el sonrió apenado "pero a propósito de cosas..." el echó mirada sospechosa a la Religiosa mientras la llevaba hacia un lado con cierta mirada pícara "yo necesito pedirle un favor" el joven sacerdote volteó hacia ambos lados sin ver a nadie, la religiosa aún miraba algo desconcertada ¿qué se traería el joven sacerdote entre manos?, una vez que él hubo mirado que nadie escucharía el volteó a ver a la religiosa

"verá, anoche cuando usted y las demás religiosas fueron a rezos, yo aún quedé para terminar de arreglar, y yo escuché que alguien tocó la puerta principal, así que yo enfrenté, y me encontré a un joven que estaba tirado frente a la puerta, así que como yo no quise molestarlas lo llevé a mis aposentos, y lo curé allí, el aún está allí, podría usted llevarle el desayuno?" el joven sacerdote sonrió afectadamente ante la expresión de la religiosa, ella ensanchó sus ojos conforme escuchó, un joven en los aposentos del sacerdote?!!!! Semejante cosa!!!.

"Pero Padre que piensa usted?!!, se supone que nadie más que usted debe estar en la habitación!, debió haber llevado al joven al hospital de la iglesia o algo!" la religiosa estaba tan francamente desconcertada, que ella pudo decir que tenía algo de enfado.

"Oh Religiosa Helen por favor" el joven Sacedote juntó ambas manos con un gesto algo cómico, hundió su cabeza y alzó sus manos en forma de súplica "vamos, por favor por favor por favor por favor" ante la reacción del joven sacerdote, la religiosa no tuvo más que aceptar, él, era tan imprudente a veces!, pero la manera de pedir las cosas, además era semejante persona encantadora, él era amable, era considerado, cortés, noble...un buen sacerdote, aunque con sus arranques a momentos por su juventud, pero él era bueno, y también manipulador, así que ella solo aceptó finalmente.

"Es Ok Padre, yo le ayudaré" suspiró ella en derrota, ese sacerdote, siempre conseguía lo que quería.

"Oh Great!, se le agradece tanto Religiosa Helen!" el joven sacerdote emocionó, y recordó un último favor antes "ah una cosa más, podría usted guardar el secreto ah?" el volvió a poner mirada de cachorro en súplica, así que la resistencia que la religiosa pudo haber puesto fue muerta entonces.

"Daijoubu" ella dijo al final otra vez en derrota.

"Mejor aun!" el joven sacerdote sonrió ampliamente, entonces el dio instrucción última y la religiosa partió para traer el desayuno al joven que guardaba el sacerdote en sus aposentos.

El joven Sacerdote subió entonces, meditando un poco, los escalones que lo separaban, su habitación se encontraba arriba, la segunda puerta del fondo para ser exactos, era una habitación grande, con baño propio y todo, el agradecía eso, tomaba en las noches tremenda ducha de casi una hora dentro de la bañera, porque el agua lo relajaba, el sonrió a la idea del agua caliente envolviendo su cuerpo, él deseó un baño caliente en ese momento, pero él tenía cosas que hacer, pronto el debería ir al orfanato de la iglesia para ver a los niños, a él le gustaban tanto, él los cuidaba junto con algunas religiosas, los tiempos eran tan pesados, y cada vez había más niños huérfanos, y él acunó a todo el que se presentaba o encontraba. El joven sacerdote abrió entonces la puerta, para su sorpresa el joven que había curado la noche anterior tenía algún objeto en su mano y estaba a punto de destruir el yeso que tenía sobre su pierna.

"Lo que?!!!" el joven sacerdote se apresuró entonces y arrebató de las manos del joven herido el objeto que el reconoció como un pequeño martillo que guardaba. Entonces el tomó una respiración corta y frunció ligeramente el seño en enfado, su rostro mostró también una mueca, tomando el martillo en mano el miró y ondeó negativamente. Heero había permanecido callado, de donde había salido semejante loco?, quitarle a él algo, era de muerte, Heero habría matado, pero esta situación era diferente, el se quedó quieto, el miró la expresión del rostro del joven que estaba frente a él, y espero a que hablara, sin expresión en rostro, como siempre..."usted no debe joven, usted está herido" el joven Sacerdote hizo rápidamente y echó hacia atrás el cuerpo del joven que se resistió tirando semejante brillo de muerte los ojos del Sacerdote, sin embargo él no se vió intimidado, el simplemente tomó posición atrás y miró casi cómicamente, Heero se vio ligeramente desconcertado, él era la primera persona en la que él no tuvo el efecto, quien era ese sujeto? "si usted quiere morirse no es mi problema yo se" habló prontamente el joven sacerdote "pero usted no se puede morir en mi iglesia y bajo mis cuidados, cuando usted se recupere usted puede hacer, yo ya tengo bastante problema con las personas que no aprueban mi personalidad, imagínese usted semejante escándalo si se sabe que alguien murió en mi iglesia!, no señor, usted se queda hasta que se recupere y después usted puede hacer lo que usted desee claro?" semejante regaño vino del joven sacerdote, Heero se resistió a matar al insolente, el se quedaba quieto entonces, no sabiendo la razón, pero el no había puesto atención al joven hasta ahora.

El joven sacerdote expresó su regaño-opinión, satisfecho por ver que el joven cedía entonces, el lo puso ligero en la cama y examinó las heridas, alguna había abierto y el necesitó coser de nuevo, él esbozó una sonrisa no muy amplia en su rostro, entonces caminó hasta el baño y trajo lo necesario para volver a cerrar las heridas que se habían abierto, dejando el estuche junto a él sacando aguja y el hilo especial (aunque realmente tuvo que improvisar) el recordó había olvidado detalle importante.

"Ah! Lo lamento!, yo no me he presentado aún, usted debe pensar que semejante loco lleva un nombre, usted hace?, bueno pues yo lo llevo, ciertamente, mi nombre es Duo Maxwell" el joven Sacerdote sonrió ampliamente, el no esperó cierta contestación del otro joven, que ahora él había reconocido con porte estoico, pero él necesitó presentarse, por si algún día se le ocurría hablar..."semejante cosa, espero saber en algún momento su nombre, usted dirá" Duo entonces terminó de coser la herida del pecho que había abierto del joven "...uh, listo!, yo espero que usted se sienta mejor, la Religiosa Helen le traerá algo de desayuno, yo debo salir, tengo que ir con los niños del orfanato, usted se queda cómodo en su casa, estese tranquilo y mejor, ne?, bueno, yo me retiro y lo veré después" al final de tanta palabrería, Duo guardó las cosas que él había sacado para curaciones, el echó su trenza atrás, ondeó su mano y salió fuera de la habitación.

Heero había escuchado el incesante flujo de palabras del joven que le había curado, el no tomó mucho atención al principio, pero luego el enfocó sus ojos dejando las palabras ruidosas de lado, el joven era vistoso, trenza larga que colgaba detrás de él, cabello castaño, piel cremosa, de vista bastante lisa, ojos que grandes de tono violeta, y semejante sonrisa en cara, la figura era delgada y elástica, definitivamente, el joven era bastante vistoso, incluso bonito, Heero separó ese pensamiento de su cabeza después de que el joven ondeó su mano en despido y salió de la habitación. Heero meditó entonces, el hecho de estar herido lo ponía en desventaja si salía, además ellos seguramente lo buscarían hasta asegurarse que él hubo muerto, pero era poco probable que ellos buscaran en la iglesia, por tanto estaría seguro mientras sanaba, por lo menos un poco más, además la comida era buena, y el pudo pensar en otra cosa fuera de la guerra para ese entonces, Heero realmente no supo porque su deseo de quedarse, pero el optó, como se le había enseñado, ‘guíate por tus emociones’ , aunque sonaba algo ilógico, ya que él era un ‘emotionless’, el desvió pensamiento y prefirió tomar el alimento, en silencio, sin pensamientos por ahora.

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