Eternal Promise
By Aika Hearts
Cuarto Capitulo
Parte 4.
El camino a la tierra había sido largo, haber viajado desde L5, luego L1 y pasar a la tierra. Había tardado más de lo que él hubiera esperado. Pero el había ido, guiado tal vez por un impulso tonto, aunque no conoció, pero él habia ido. El camino no fue largo después de bajar del trasbordador, el directorio telefónico marcó la dirección en ese momento, él no había sabido nada de él y sus amigos desde hacía 1 año y medio, no había preocupadose por conseguir contacto por ellos, pero ahora él estaba ahí, de pie frente a la calle alejada un poco a media carretera, andando sus pasos cuando la noche comenzaba a caer, una bolsa sostenida en su espalda, vestido de jeans azules, camisa negra y chamarra mezclilla, sus pies fueron puestos botas y en la parte interior de su camisa no dejándose ver por la chamarra, un broche de oro ángel fue colgado.
El miró el cielo entonces, cielo del 24 de diciembre, a pesar de, el cielo se había conservado despejado casi de total, las estrellas que comenzaron a tintinear conforme el alba alcanzó, los colores rojizos que pintó el horizonte, más allá de media montaña...era simplemente hermoso.
Alcanzó finalmente la altura señalada en la carretera del directorio con el nombre buscado, después de entrar en un camino pequeño, una reja blanca que cubría una porción de terreno, al centro una casa de tamaño bueno, el césped que cubría el jardín de un verde brillante, la reja de madera que corrió por el lugar bien cuidada, plantas diversas que corrieron a un lado de la casa y árboles que reconocería diversos. La noche había casi caído, cuando atravesó la reja principal, el camino de piedras de color, sin lugar a dudas era su estilo, la casa del frente humeaba la chimenea y fue iluminada a media luz. Acercó sus paso tal vez incluso vacilante, pero sin permitir la sensación va de él, mirando la puerta fijamente madera tallada, la lámpara candel que colgó fuera, tocó entonces a su manera.
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Nataku y Quatre habían sido entretenidos levantando las cosas y lavando los trastos, Trowa había estado por la sala acomodando los muebles y la mesa a su lugar junto con Wufei, cuando sonó el llamado a la puerta.
Quatre volteó entonces, limpiando sus manos mejadas sobre su delantal, alisó entonces, y caminó hacia la puerta ¿visitas? ¿hoy?...que Quatre recordara no esperaban a nadie más...el detuvo sus pensamientos un momento, el vería de quien se trataba y así sabría.
Quatre pasó de donde Trowa y Wufei lo miraron pensativamente, el se encogió de hombros y caminó hasta la puerta. Quatre abrió la puerta entonces, preguntando antes de voltear a ver de quien se trataba.
"Si?" Quatre alzó su mirada conforme sus ojos fueron abiertos en sorpresa y su boca casi cae al suelo.
"Quatre" la voz seria del joven frente a él que Quatre reconoció al instante, aún teniendo sus manos a los lados su gesto casi pálido.
"Oh Alá..." Quatre tragó duro, quien era...oh Alá...era...
"Le molesta si paso?" dijo él finalmente, la mirada fría de sus ojos común y el gesto antisocial que llevó consigo.
Quatre meneó la cabeza a su silencio ‘oh el tonto’ el se dijo en sus adentros, había quedado tanto tiempo callado y había parecido tan tonto seguramente, Quatre aclaró su garganta un poco y levantando la mano en forma de invitación.
"Por supuesto que no!, pase...Heero..." el dijo finalmente, pasos del otro joven que caminan hacia adentro como toparse con la sala y las miradas confundidas de sus ex-compañeros.
"Heero..." Trowa alzó su mirada, el ojo verde notorio que lo miraba de cierto modo agradecido pero ¿por qué?...
"Heero, el gusto de verlo" Wufei dio adelanto a sus pasos, terminando de acomodar el sillón individual en su sitio, sacudió sus manos sobre su ropa un poco y luego alzó su mano para saludar. Por increíble, Heero alzó su mano igual y saludó con un apretón a su ex-compañero. Wufei sonrió pequeñamente, había algo diferente en Heero, aunque su mirada y su porte seguía siendo estoico...algo en sus adentros...Heero no era el mismo.
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Había sido un momento desde que él hubo llegado, habían acomodadose entonces, Heero en el sillón individual que quedaba frente a la ventana de la sala y la mesita frente a él, Quatre y Trowa que se sentaban juntos en el sillón mediano frente a donde Meiran y Wufei guardaban igual asiento en el sillón más grande, el árbol de navidad puesto en la esquina de la sala a media luz aún, la escarcha rociada por el suelo, el árbol de navidad con regalos que aún no se habían abierto, el nacimiento y el ambiente olía a fecha festiva. Pero para este momento, todos ellos se habían quedado callados.
La mirada de Heero fue dirigida a la ventana, los colores de la noche caída casi apagados, la mano fue recargada al lado, y la cabeza fue muy ligeramente inclinada. Trowa guardó asimiento en Quatre, la cabeza del muchacho rubio fue ligeramente recargada hacia atrás incómodamente, los brazos de Trowa que descansaron en la cintura de su amor, su barbilla que fue recargada sobre el pelo rubio. Wufei, fue guardado al silencio, las piernas cruzadas y los brazos igual, la joven a su lado recargando su cabeza sobre sus propias manos, codos sobre sus rodillas y ligeramente reclinada hacia delante. Y el silencio fue incómodo para ese tiempo.
"Bien..." Meirán se veía forzada a romperlo, y es que ella más impaciente aún en el silencio que Duo, de allí que ambos se encontraran casi siempre habla y habla encima de y encima de. Su posición incómoda en la sala cuando ella miró de reojo a Heero que descanzaba hacia su derecha en el sillón individual.
"Heero...usted es aquí...yo agradezco tanto eso..." Quatre habló ligeramente, como su cabeza enderezó y miró un poco indeciso a la figura estoica, aunque Quatre lo supo igual, Heero había sido diferente a este tiempo, aunque parecía no serlo, Quatre miró a su amor con un gesto afirmativo, ellos necesitaron decir a Heero la situación...antes que fuera demasiado tarde...
"Heero..." Trowa dijo, manos que se cruzan en la cintura de su amor y mirada que se fija en los ojos azul-cobalto "...la razón por la que usted está aquí?...si nosotros le perdimos rastro hace un año y medio..." Trowa cuestionó a ese tiempo, voz segura de sus palabras a pesar de su inseguridad interna, el supo que él tendrá que dar explicación de Duo, el deseó tanto no tener que...pero era necesario y el no deseó que Quatre pasara de nuevo por ello.
"Yo no sé...tan solo vine, localicé la dirección, y aquí estoy" Heero dijo, palabras frías que salieron de su boca.
"Yo veo Heero, pero ¿supo usted que nosotros nos reuniríamos aquí todos?" el cuestionamiento fue mas bien directo, conforme los ojos esmeralda se fijaron a los cobalto.
"Sí, yo supe" dijo finalmente, acomodando el bulto que había llevado sobre la espalda al lado.
"Como?" Trowa cuestionó entonces.
"Investigue, no es difícil localizar a un Winner y saber lo que hace" Heero movió su mano en señalización, ellos supieron, Heero localizaría con su habilidad y él siempre llevó su portátil, pero esta vez no era...¿porque?
"Yo veo" Trowa se acomodó nuevamente en el sillón entonces, sus compañeros que habían permanecido callados al tiempo.
"Heero, es gusto tenerlo aquí, usted ya ha cenado?" el ambiente tenso. Quatre debía buscar alguna manera de calmarlo.
"No, pero no guardo apetito, se le agradece" que? Heero con un gesto amable?...Quatre tambaléo ligeramente, sí, Heero era diferente...pero cuanto?
El silencio volvió a plantar la habitación, había tanto que decir...pero el tiempo sería reducido, y Trowa necesitó ir al punto, cualquier cosa que pasara, era esencial.
"Así que...la feliz navidad...no?" Quatre sonrió afectadamente al comentario de Meirán, que había hablado casi solo para ella, pero su voz había traicionado un poco más fuerte.
"Podría decirse" Heero se encogió de hombros ligeramente, su vista aún fue perdida en sus amigos, no fijada, tan solo repasaba.
"Heero..." Trowa aclaró su garganta inseguramente, los pensamientos que pasaban por él y las palabras que él debía decir, tan solo ir al punto, no vacilación, no oportunidad de pensar tanto las cosas. Trowa se permitió un suspiro entonces "Hay algo importante, que nosotros debemos decirle" la habitación cayó en silencio nuevamente.
Ese era, el presentimiento o el impulso que trajo a Heero al lugar, cuando el buscó, tiempo atrás, tan solo un día, el estaba frente a su portátil y vino, una llamarada ligera, cuando sus dedos comenzaron a teclear involuntariamente, encontrando, el vínculo con Quatre, luego el investigó, no tomó mucho tiempo y saber, que Quatre y los demás iban a ver a Duo la navidad. Ahora localizar a Duo, que fue un poco más difícil, pero no lo demasiado, había llegado entonces, guiado por el instinto...emociones?, sin saber, aunque Odin siempre lo había dicho...pero cuales?...el soldado perfecto...había quedado ligeramente corto a pasos...ahora el tiempo de paz...que sucedería?
"Lo que es?" Heero introdujo, como la mirada insegura del joven rubio perdió, y cada uno volvió casi a su posición anterior, como el silencio invadió por instantes la habitación y lo demás se tornó en ambiente respiro tenso...
"Heero,...Duo...él está muriendo..." tan pronto, las palabras fueron susurradas aunque ninguna contestación vino del rostro estoico y frío del joven de ojos cobalto...sin embargo, Quatre lo sintió, como los interiores fueron agitados ferozmente, como los sentimientos rasgaron y el corazón dolió...Quatre mordio su labio inferior como la culpabilidad del joven delante de él fraguó sus adentros...tan solo, el vacío, la soledad, la culpa...la maldición con él...
"Porque?" la contestación fue directa, indiferente, aunque Meirán enojó ella prefirió no entrometer, si algo sentía...ese Heero sabría esconderlo bien. Brazos que se cruzan conforme la figura estoica perdió la vista en las habitaciones casi oscuras.
"La plaga de L2 y la droga, ellas se convinaron en el organismo de Duo..." Trowa detuvo, sus palabras notarían inseguras para ese tiempo, la tensión que existió en la habitación y el aire pesado, había vacilación entonces "...ninguna cura, solo espera..."
"Yo veo" Heero resopló ligeramente, su cabeza que se inclina hacia atrás evitando la mirada a alguno de sus compañeros y disimulando sus ojos, el cuerpo del Quatre pequeño que se estremece como su amor guardó mayor asimiento consolandoló con caricia sobre su cabello, y la soledad...esa soledad que Heero estaba sintiendo...el vacío...Quatre estremeció involuntariamente...el no quería...tan solo...si tan solo hubiera una oportunidad, tal vez...el milagro...
"Heero..." la voz de Wufei que rompió si mismo su silencio, aplanando su ropa inútilmente intentando esconder su nerviosismo "...Duo siempre le confió, el esperó por usted...el espera ahora...irá usted?..." Wufei dijo. Determinación? Vacilación? Regaño? Ánimo?...no había mucho que deducir de sus palabras.
"Yo no sé" Heero dijo entonces, sus ojos que cerraron con su afirmación, sus hombros encogieron ligeramente y su vista fijó al suelo. Meirán se irritó a ese tiempo, impaciencia guardada como se levantó fuertmente de su asiento mirando rencorosamente. Ella llegó finalmente sobre el muchacho estoico y plantó cachetada en su mejilla que sonrojó al momento.
"Usted so bastardo!! Como puede usted!!" el rostro que había sido ligeramente volteado al golpe la vuelve y la mirada fría se topa con los ojos negros indignados...pero entonces, el dolor... "...usted no puede seguir así! Usted no debe! Duo lo esperó, Duo lo espera...por tanto tiempo!...hasta cuando admitira usted sus fucking sentimientos?!!" la muchacha frustrada que agitó la lado sus brazos, dando la espalda cuando las lágrimas resvalaron por sus mejillas, ninguna contestación...oh la frustración... "Usted el fucking se muere él y usted no dice nada! Bien! Pero en su vida se arrepentirá yo se lo aseguro!" regaño...había sido claro, pero...el dolor punzó de nuevo.
"Nataku..." Wufei se aproximó a la escena entonces, envolviendo en un asimiento fuerte a su joven esposa,Wufei sabía que su esposa era fuerte, pero estas veces, ella se había derrumbado cuando su fuerza de espíritu pareció crujir completa, ella se había maldecido tanto por ello, pero ella...ella quiso tanto a Duo...
"Heero...entonces que hará usted?" vino la pregunta de Trowa, que aún guardaba asimiento en su amor, la cabeza del joven rubio fue recargada en el pecho del joven más alto.
"Hn" única, la respuesta típica de Heero cuando no quería hablar mucho, tal vez desviar atención o pensamientos...Trowa no supo realmente lo que era, lo que fue...y aunque Trowa deseó, tan solo saber lo que había o si él haría...no correspondería saberlo...tan solo esperar...
"Quatre...vamos, nosotros necesitamos un poco de descanzo..." Trowa dijo, conforme el muchacho rubio pequeño asintió con la cabeza ligeramente, enderezandose mirando los ojos esmeralda de su amor, lágrimas se asomaron por sus ojos, pero no dijo nada.
"La noche buena Heero, tome la habitación tercera" Trowa dijo, conforme sus pasos fueron avanzados hacia la escalera... "...confie en sus sentimientos Heero..." el mumuró, casi para él, como sus adentros le dijeron...algo había cambiado.
"La noche buena Heero" Wufei dijo, llevando el sostenimiento en su joven esposa, que no miró, tan solo avanzó...y el silencio cayó en la habitación, conforme el pequeño rubio quedó de pie en la sala, mirando inseguro la figura a su delante...el necesitó decir.
"Heero-san..." Quatre aclaró su voz, conforme ella fue mansa, comprensiva...y el dolor pegó en ella "...yo sé...usted se percibe diferente..." Quatre agachó entonces, conforme su mirada enganchó finalmente los ojos azul-cobalto fríos, pero Quatre sentía, detrás de ellos...la mirada fue hecha diferente... "...tan solo Heero...confíe en lo que siente...Duo confía en usted...yo confío en usted...dése la oportunidad, simplemente..." Quatre se puso de pie simplemente entonces, dirigiendo pesadamente a su habitación.
Y la sala quedó sola entonces, con solo el muchacho estoico sentado en el sillón individual...la oscuridad pegó al cuarto como la chimenea calentó, el árbol de navidad las luches de colores chispearon y el papel platinado dorado brilló a él...
Heero se puso de pie entonces, como sus pasos lo guiarían...si era el caso...a la puerta correcta.
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Duo había permanecido, ojos cerrados su cuerpo adormecido ligeramente, el no gustó de los medicamentos, pero fueron necesarios al punto...aunque el fue renuente, el tuvo que esperar, no defraudar los cuidados de sus amigos, aunque el tampoco gustó de que ellos afectaran tanto...eso fue hecho bastante confundido.
Había permanecido así por lo menos media hora, tal vez más, manos que descansan a su lado, el cuarto inundó solo la luz del exterior que vino de la luna, el cielo despejado...cuanto deseó el ver la nieve caer...y nunca había sido...el sonrió afectadamente a sus adentros, pero la esperanza no se desvanecería hasta el último suspiro, así como supo en Heero...así sería.
Duo fue sacado ligeramente a un golpeteo pequeño en su puerta... ¿Quatre? ¿Trowa?...alguno de ellos, seguro, tal vez...algo había olvidado y vendrían.
"Adelante" su voz fue directa a la puerta como ésta se abrió en ese momento, la luz del pasillo y una sombra...pero no era ninguno de los que había pensado...sería posible?...
"Duo..."
‘Oh el Dios’...la voz...la voz...esa voz....
"Hee---Heero?" Duo se supo inseguro, como su voz vaciló y encorbó...sería posible? Tan solo...sería?...
Heero acercó sus pasos, aunque firme el sintió el ambiente pesado, el olor que había en el cuarto, el olió a muerte, Heero desvió eso, muerte?...no, él ni siquiera quiso pensarlo...pero...no!...el no pensaría...
Heero se sentó entonces, al lado de la cama, su respiración fue sostenida aunque sus palabras nunca salieron inseguras, sus adentros lo fueron...
"Si Duo...soy yo"
A la voz, el corazón de Duo corrió rápido...si, era Heero, el sabía, el había venido...el estaba ahí, ahora...real, tanto como siempre lo fue. Duo cerró sus ojos a la sensación segura que le causaba la voz del joven estoico...
"Heero, yo lo esperé...mucho tiempo...yo sabía que usted vendría..." la voz de Duo sonando segura de si misma, a pesar de, las palabras cansadas de sus labios y ligeras que volaron a través de la habitación que había quedado en oscuridad después de que Heero hubo entrado y cerrado la puerta.
"Porque?...porque me esperó usted Duo?" Tantas preguntas en su cabeza...Duo lo había esperado...confiado, había confiado Duo en él?...tanto?...porque?...porque confiaba tanto en él? Si Heero solo había hecho dolor en el corazón del joven bonito...porque?
"Porque Heero...porque yo confío en usted..." Duo cerró sus ojos, la sensación de la proximidad de Heero aún no siendo mucha siempre le causó bienestar "...porque yo lo amo Heero"
‘Oh las palabras’
Heero había escuchado...tan solo el murmullo que arrulló la habitación, pero las palabras de él no vendrían ni próximas...el fue inseguro, tanto...el fue un idiota...habiéndole podido decir a Duo...pero el no hizo, guardó el silencio entonces, tragó duro y su pecho picó...el muchacho bonito que no esperaría respuesta de él, el frío que él siempre radió...la calidés de Duo...el necesitó tanto...
"Duo, yo le traje algo" Heero se acercó entonces, tomó su maleta y la trajo hasta su regazo, tomando vista dentro de la oscuridad de los ojos violeta...el sacó entonces, una caja de tamaño regular y la entregó al muchacho en cama.
Duo miró de reojo "Se le agradece Heero" Duo sonrió, tan sinceramente como fuera posible...
"La navidad feliz..." Heero dijo, con un toque de inseguridad ligero en su voz, su mano fue puesta pulcramente sobre la cama.
"Arigatou Heero..." la mano de Duo que viajó en un toque ligero a la mano de Heero, lanzando a Heero una honda de calor que corrió por su cuerpo...era tan cálido así...Duo sonrió, como la cajita fue envuelta y empezó desenvolviendo justamente, lentamente hasta que el regalo fue presentado. Bajo la oscuridad y la ligera luz de la luna que invadía la habitación, el brillo que vino por el reflejo del cristal del regalo, la base...aunque aún no se vería bien que era. Heero lo tomó entonces, Duo que giró su cabeza al lado como Heero conectó...y así, la media luz del cuarto fue hecha y Duo pudo apreciar el obsequio.
Con base de granito pulido y amatista, una esfera de cristal con un paisaje pequeño dentro...una navidad, la casita del centro iluminada con lucecillas, su tejado mostrando pintura que imitaba nieve, la textura acabada corrugada y pintada a toda extensión, de colores madera y azules, con el techo que se veía poco en rojo, luego tres casitas más pequeñas rodeándola, con su techo igualmente rojo y las tonalidades grises y azules, la base blanca con un toque ligero en verde y café, la pequeña reja blanca que cubrió la casita del centro, una figura árbol de navidad al lado de la casita más grande, con luces pequeñas que prendían y apagaban, y bajo de él, pequeños arreglos que simulaban regalos...como Heero apretó un pequeño botón en la base, bolitas de unicel simulando nieve empezaron a correr de arriba abajo, simulando la caída...era simplemente...hermoso.
Duo sonrio entonces, el regalo...el nunca esperó semejante...sus adentros se agitaron en la emoción, su mano fue llevada a su pecho conforme sus ojos vidriaron... ‘Oh el Dios....’ Duo no se supo más agradecido en la vida, sus rasgos que se volvieron aún más mansos, sus ojos que cerraron ligeramente a la sensación, su corazón que golpeó y el nerviosismo juguetón que corrió por su cuerpo.
"Duo?" Heero se sintió inseguro, la reacción de Duo...que era? "es ok?...si no le gusta tan solo dígame..." Heero era preocupado, el había gastado tanto buscando un obsequio que fuera adecuado...pero seguramente, tal vez Duo había cambiado en gusto o tal vez él habia sido tonto en su obsequio.
"Oh no!" Duo se sobresaltó, el no quiso sentir a Heero incómodo, él había gustado tanto del obsequio como el nunca conoció, y él quiso que Heero lo supiera "...Heero...es el mejor regalo de navidad que yo he recibido alguna vez...arigatou gozaimasu..." Duo sonrió, agradecidamente, sinceramente, su mirada que se tornó tan dulce...Heero siempre supo, Duo era...él siempre fue...la persona mejor que él conoció...
"Yo me alegro que le haya gustado Duo..." Heero intentó, tan pronto, hacer alguna pequeña sonrisa en su rostro, a pesar de, falló en su intento, pero Duo supo, que Heero intentó, y eso fue suficiente para él.
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La noche hubo caído, no tiempo para conversaciones largas...tan solo preguntas sencillas.
"Así que Heero, donde se metió usted todo este tiempo?..."
"Hn...yo me uní a preventers"
"A preventers? Entonces usted aceptó la propuesta de Une cierto?"
"Si"
"Yo veo...y a qué se le ha asignado ah?"
"Diversas misiones...algunas con su amiga Relena"
"Ah Relena! Y como está ella?"
"Bien bastante pienso"
"Uh...yo me alegro mucho de escuchar eso...le agradezco que haya venido Heero, en verdad, y le agradezco el regalo, es muy lindo de su parte...así que...usted llegó hace momentos aquí...y yo supongo, usted debe de estar cansado ne?"
"No demasiado"
"Yo creo que le sería bueno conseguir algún sueño fuera de, si usted gusta Heero"
"Yo hago, gracias."
"Heero...sería pedir mucho uh..." Duo fue inseguro "...si usted se quedara aquí...conmigo durmiendo...digo..." Duo vaciló como la mirada de Heero fue puesta en él, Duo se sintió mas tonto que de costumbre "...no piense mal, digo...bueno, si, fue tonto, es...si no desea yo no obligo Heero...tan solo afligido...yo..."
"Duo..." Duo fue cortado en sus balbuceos...miró a Heero entonces, ninguna determinación o posibilidad de poder leer su rostro. "Es bien...yo dormiré con usted si eso es lo que usted quiere..."
"En verdad!" Duo intentó no parecer un niño entusiasmado, falló "yo soy Heero afligido...por parecer un niño...pero...yo realmente lo deseaba..."
"No preocupa Duo, yo entiendo"
Dicho así, Heero pasó al baño vistiendo su pijama entonces, fue al lado de Duo y acomodó...la noche buena. Duo acercó a Heero lo más discreto que fue posible...el calor moderado que el cuerpo de Heero radió siempre le dio reconforte, no importa que...eso lo hacía sentir mejor, lejos de la enfermedad que invadió su cuerpo...así...Duo entró en letargo.
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La noche corrió, horas que pasaron tan ligeramente y lentamente que se hubieran podido contar en días...pero eso no era malo. El calor moderado que se despidió dentro de la casa, aún cuando Quatre en sus sueños pudo sentir el consuelo y el reconforte de Heero y Duo...
El árbol de navidad aún fue encendido las lucecitas de colores y lo demás a media luz. La vista del paisaje fuera de en ambientes navideños rodeados de esperanza.
Y con este ambiente fue, que el cielo picó de nubes oscuras donde la nieve comenzó a hacer gala, en una danza clásica de caída sobre el cesped verde y el suelo de los alrededores. Como las luciérnagas se alborotaron al momento, las aves buscaron el calor de su refugio igual que los otros animales, pero la nieve era pequeña, callada, llenando los ambientes de blancura y la pureza que emanó del cielo nocturno.
Duo despertó ligeramente de su letargo, su cuerpo que permanecía cálido al lado del muchacho estoico. Duo sonrió a él, la sensación calurosa del otro muchacho era la cosa más reconfortante que Duo hubiera provado alguna vez. Los rasgos estoicos se ablandaron en el sueño, el seño no fue enojadamente ni el rostro fue frío. El rostro fue descansado, los rasgos bonitos fueron aventurados, Los párpados cerrados y los labios ligeramente partidos que iban y traían las respiraciones tranquilas. Duo amó la vista y la percepción tranquila del rostro del joven cabello oscuro. Duo alzó la mirada un poco topándose con la vista de su ventana cerrada, las cortinas que aún fueron recogidas y la lámpara de fuera de la casa que iluminaba discretamente. Duo lanzó un suspiro ligero entonces, conforme sus ojos fueron cerrados ligeramente, apoyándose contra sus dos brazos haciendo un esfuerzo vacío por levantarse lográndolo finalmente. Duo se puso de pie tambaleante y guió sus pasos débiles a la ventana.
‘Oh el Dios...’
La vista afuera...la nieve había comenzado a caer ligera sobre el césped de manera silenciosa, el blanco que se mezcló con el verde jaspeado, tanto de los árboles y el césped. La ventana fue ligeramente cubierta del mismo color blanco, la luz discreta de la lámpara que avivó la blancura hecha a su abajo. La vista exquisita del paisaje abotonado con blanco.
Duo cogió su respiración en su pecho y encaminó fuera de la habitación. El deseaba llegar hasta el jardín, el deseó poder sentir la nieve bajo sus pies, sobre de si, el frío moderado que despediría sobre él. La percepción de la nieve sobre su piel era uno de los deseos que conservó desde que el fuera muy pequeño. Aún las palabras en su recuerdo ‘la nieve purifica el alma Duo-kun’ esas...habían sido palabras de Solo a él poco antes de que él muriera, dejando a un Duo solo, vacío y con un sentimiento de abandono terrible. Y esta vez, el querría sentirlo...la nieve...ella purificaría...ella haría.
Sus pasos se guiaron lentamente sobre la escalera, recargándose sobre la baranda y la pared, su fuerza parecía traicionarlo a momentos, No, el se esforzó entonces, el deseó tanto la nieve...por una única vez en su vida el quiso tener esa percepción. Bajó las escaleras, sus pasos pequeños ligeros que hicieron ningun ruido en su caminar. Alcanzando la puerta de la cocina, la puerta trasera de la casa. Ella fue abierta para el momento y bajó los únicos dos escalones que había entre el césped y el resguardo de la cocina.
Sus pies lo guiaron entonces fuera, el césped que fue cubierto ligeramente por la nieve temprana que había comenzado a caer, el pasto verde que cepilló sus pies juguetones, la debilidad de Duo era tan evidente, pero el se mantuvo en pie un momento, su cuerpo delgado cubierto por una bata larga hasta los tobillos, su cabello fue deshecho de la trenza habitual callendo como cascada detrás de él, la luz de la luna que cubrió sus rayos en un tono dorado castaño, los hilos que se revolvieron en su espalda y en su rostro. Duo alzó su cabeza para mirar el cielo entonces, el tono pálido de su piel que resaltó más aún por el tipo de luz que se despedía en noche de luna llena. Los pequeños copos de nieve que cayeron traviesamente en su rostro, esa era...nieve...la que Duo siempre quiso conocer desde hacía años, tantos años...Duo sonrió a la percepción fría de los pequeños copos en sus mejillas, la sonrisa débil de su rostro cansado, pero era bueno, Duo cerró sus ojos a la sensación buena, alzando ligeramente su mano para que otro copo se posara en su mano y jugueteara con su frío. Duo entre-abrió sus ojos y miró el copo pequeño que aún guardaba su frío en su mano. Era hermoso...tan hermoso...verlos caer pequeñamente, delicadamente sobre el césped verde, los ojos violeta vidriaron con una emoción interna, el siempre esperó ver...y ahora era real...era tan real...la percepción del cielo oscuro dejando caer el frío de él, tan hermoso...
Duo sintió la debilidad en su cuerpo cuando el comenzó a sentir sus piernas fallar en fuerzas y comenzar a derrumbar, pero el no cuidó, el había obtenido un gran regalo, primero, Heero había llegado...ahora, el había podido ver caer del cielo la nieve. Su caida fue detenida atrás por dos brazos fuertes que lo rodearon...Duo se sintió confundido un momento, pero la percepción de los brazos era tan reconfortante...tan proteccionista, el calor moderado lo inundó entonces como el recordó esa percepción...sin duda, era Heero. Duo sonrió pequeñamente, su cuerpo era tan débil a ese momento. Heero sostuvo la frágil figura entre sus brazos, guiado por el impulso que lo animó a eso, la cabeza de Duo recargó ligeramente en su pecho y su corazón golpeó duro...si, ese era el sentimiento...desde que el había podido recordar ligeramente los momentos desde que el fue reprogramado...el alzó al muchacho pequeño en sus brazos.
Duo giró su cabeza cuando sintió el agarro fuerte del joven más alto que lo alzó totalmente, Duo alzó su vista para toparse con el azul-cobalto que tanto amó. Tantas veces, tantos momentos...tanta vida...Duo se permitió sonreir entonces, calladamente, el recargó su cabeza en el pecho del joven de mirada cobalto, como sus pensamientos volaron y olvidó su debilidad un momento., sus ojos cerraron ligeramente mientras Heero guió sus pasos.
"Heero?" Duo detuvo conforme la nieve aún jugó en en su rostro y su pelo...el fijó su vista paciente y tiernamente en los ojos cobalto que el tanto amó.
"Mmm?" Heero se permitió voltear entonces, las orbes violeta que conoció y que había olvidado...pero ahora era claro.
"Ne, Heero...Sabe usted?....que la nieve purifica el alma..." Duo dijo esbozando una sonrisa pequeña, amable, tierna en sus labios, conforme sus rasgos fueron finos y la luz de la luna reflejó su piel pálida.
Heero no respondió, tan solo guió sus pasos hacia adentro.
[La escena siguiente NC-17]
Heero sostuvo la figura pequeña en sus brasos, sentado sobre la cama grande de Duo, las sábanas blancas revueltas y la media luz que despedía el regalo antes otorgado, las bolitas que semejaban nieve subían y bajaban en la esfera de cristal de un día de navidad. Duo sonrió ante aquel obsequio, el amó ver revolotear la nieve en la esfera a media luz...era el obsequio...perfecto. Duo alzó su mirada entonces, tópese de nuevo con los la mirada azul-cobalto del joven, la piel castaña de Heero que reflejaba la escasa luz en contraste, el cabello oscuro desarreglado, los labios delgados, la constitución fuerte de los brazos...Heero era tan perfecto...tan bonito...su piel de olor almizclado, el olor masculino que llevaba las respiraciones de Duo...tan solo...Duo no podría recordar cuanto tiempo deseó él estar en semejante paraíso...porque para él, estar en los brazos de la persona que amaba...eso era el cielo.
Heero observó la figura entre sus brazos, la piel pálida casi blanca por el reflejo de la luna, el cabello cascadas atrás de su brazo cayendo en hilos dorados castaños, los ojos grandes con orbes violeta expresivos, queriendose comer el mundo de una sola mirada, los labios pequeños finos, la piel suave a la percepción de caricia, la figura esbelta perfecta plegada en las partes correctas, el rostro corazón formado y las mejillas ligeramente sonrosadas...había solo una palabra con la que Heero podría describir al muchacho ...perfecto...
Heero pasó sus dedos por los hilos de seda que el cabello de Duo formaban a su lado, el no podría recordar tal percepción mejor, como sus dedos se entrelazaron en el pelo hasta la punta, una y otra vez. Heero paseó con su dedo el contorno del rostro bonito, como Duo se estremeció ligeramente al toque agrado, y sus ojos fueron entre cerrados con la luz característica, Heero paseó su mano por sus mejillas hasta rozar con su dedo los labios suaves...oh el Dios...era tan hermoso realmente...tanto...Heero acarició los labios y recorrió los contornos cada uno del rostro bonito. Heero bajó su cabeza entonces, ligeramente, como sus brazos aprisionaron la figura pequeña hasta acercarla a él...y simplemente, los labios cepillaron juntos como hacía dos años atrás...en un segundo beso...el segundo...
Duo no puso resistencia alguna, sus sueños...tan solo su anhelo, su esperanza...Dios...todo era verdad, ahora lo era, el había esperado, el había sido recompensado...la percepción de la mano de Heero en su rostro, eran tan suave, tan tierno...su toque causó estremecerse desde el fondo...era...tanto Duo lo deseó...y luego, como la magia pagó, sus labios fueron unidos de nuevo...
La percepción de la suavidad de los labios de Duo bajo los suyos, y con eso, Heero ya sentía el cielo, los labios partieron juntos, como el beso ahondó, el sabor se percibió lleno ahora, como Heero se introdujo en la boca de Duo...simplemente, ese sabor, nunca se había ido de su memoria, tan solo estaba allí, escondida, esperando volver a gustar...y ahora Heero lo sabía. Un choque o dos en los labios dentro, era simplemente indescriptible, el calor moderado que radiaron sus cuerpos para entonar con la misma emoción en sus bocas...y el beso se puso más y más profundo...
Heero alcanzó entonces, su cuerpo que se fue recostando sobre la cama lentamente, hasta que el muchacho pequeño estuvo sobre de él...el acarició entonces, la espalda del joven bonito, tras la bata larga, como sus manos se deslizaron bajo de ella, la percepción de la piel suave de Duo...era tan bien...se sentía tan bien...era más de lo que Heero hubiera esperado en la vida, el calor que radió, la vida llenaba el cuerpo joven del muchacho pequeño, Heero meció sus manos de arriba abajo. Como las yemas de sus dedos se ajustaron perfectamente a cada punto de la piel sedosa, Heero y Duo rompieron el beso mientras tiró la bata al lado...oh el Dios...Duo era tan indescriptiblemente bonito...Heero se permitió observar detenidamente la figura perfecta del joven de ojos violeta, las manos tiradas a los lados, la cabeza ligeramente levantada, los rasgos finos de su rostro en total redención, una alabanza parecía cada parte de su cuerpo en milagro...Duo descanzaba ahora sobre la cama, con el cuerpo de Heero a su lado, aún llevando la pijama con la que se vistió, manga larga y pantalón aterciopelado, todo blanco. Duo arrastró lentamente su mano y desatonó cada uno que constaba la camisa de la pijama...sus dedos trabajaron bien. Duo había echando la debilidad atrás tanto como el había logrado, pero aún ella lo invadía rápido y lo hacía estremecer por dentro...el se sentía cansado...pero ahora el lucharía...era su momento, el lo deseó tanto...oh Dios...tan solo recuperar las fuerzas esta vez...era todo lo que el podía pedir...
Heero echó su camisa atrás después de que Duo desabotonó, su pecho liso, fuerte, bien formado, fue lo que Duo vió entonces, como su mano fina paseó por los contornos del pecho del joven más grande...Heero dejó la mano de Duo pasear sobre él, mientras su misma mano recorría el pelo dorado castaño del joven bonito, las caricias se hicieron cada vez más profundas, calurosas...Heero se permitió atraer al joven pequeño hasta junto a él, conforme sus manos vagaron por el cuerpo pequeño delgado perfecto que a Heero se lo parecía...recorriendo sus brazos, su espalda...el pecho...el abdomen...Duo era tan bonito...su mano se detuvo entonces, sus dedos que apretaron y pellizcaron uno de los pezones del pecho del joven bonito...un gimoteo pequeño se dejó escapar de los labios delicados...era simplemente...hermoso...
Duo vagó sus manos por el pecho del joven más alto, sus manos pasaron a su espalda conforme el sintió el arrastro cercano de su amor, sus manos chapucearon en el cabello castaño oscuro, mientras el fijaba la vista en los rasgos bonitos de Heero, cuando él sintió la mano de Heero bajar a su pezón y pelliscar...Duo gimoteó al toque, se sentía tan bien...tan perfecto...que el deseó tanto más...tanto más...
Heero no detuvo su toque, aunque fuera manso, su mano plegó al otro pezón y jugueteó con él igualmente, Duo gimoteó un poco más entonces, la sensación era exquisita, Heero siguió entonces, era el momento, no necesitó decir palabras entonces, tan solo el calor y el deseo que inundó el cuarto hicieron los ambientes, la media luz hacía aún mejor, la señal para ellos continuar, hacer las promesas, cumplirlas...regresar y volver a intentar...era como una canción...simplemente así. Duo bajó su mano y jugueteó en el ombligo causando a Duo sentir el cosquilleo y a la vez gemir, el placer era infinito...tan bueno...Duo agradeció, su fuerza no pareció abandonarlo ahora...el estaba simplemente demasiado agradecido, el podría continuar...el haría...el amó.
Heero acarició entonces, con toque delicado la exitación el joven más pequeño, a su toque, Duo lloriqueó y gimió, Heero sonrió afectadamente entonces, había dado el paso...pero Duo era débil...Heero no supo si proseguir entonces...haría bien...sería bien...?...
"Heero?....." el joven pequeño habló entonces, como Heero miró los diamantes violeta que adornaban sus ojos con una chispa preciosa. "...es bien...yo estoy bien...yo lo he esperado mucho tiempo Heero...yo confio en usted..." Heero cabeceó entonces, era bien...Heero sabía, y el conocía, el destello en los ojos violeta le dijeron todo lo que el necesitó para saber...no dejaría pasar el tiempo entonces...
Heero rodeó con su mano entonces, tocó con su dedo la punta que goteaba cumb, y comenzó acariciando lentamente primero, al toque, Duo agitó y gimió, se sentía tan bien...Heero debía entonces continuar, cuidado de no ser brusco...Heero acarició entonces, pequeño, lento, subiendo el ritmo poco a poco, conforme su otra mano se acostumbro a la piel suave y sus labios fueron atraídos juntos de nuevo, el beso hondo y necesitando, el toque se volvió más fuerte, el calor purgó más la habitación.
Duo extasió, como Heero bajó besando su pecho, hociqueando su cuello y lamiendo cada pulgada de su cuerpo, detuvo entonces en uno de sus pezones y lo lamió en círculos, pelliscándolo con los dientes diestramente, ahora, la ola de placer que corrió por su cuerpo y la lujuria comenzaron a invadir, sin perder el toque manso y el amor que corrió por su cuerpo. Heero supo que era bien, como Duo arqueó y gimió a cada cosa que el hizo, Heero no deseó nada mas que escuchar aún más de esa música exquisita, y gustar el cuerpo bonito que deseó y quiso...
Heero corrio entonces, su mano fue mas rápidamente en la piel lisa de la exitación, conforme Duo gimió un poco más ruidosamente, el sonido exquisito de los lamentos de Duo, eso era tanto para Heero, que el prácticamente viajó al cielo y regresó tantas veces como fue posible, Heero bajó más entonces, conforme su vista recorrió un momento lentamente la figura bonita bajó de él, su mano corrió entonces a la caderas del joven pequeño y su boca fue hecha perfectamente rodeando la exitación completa que aún goteó en necesidad. Duo sintió en calor moderado de la boca alrededor de él, oh el Dios...se sentía tan bien...como la boca habilidosa de Heero comenzó subiendo y bajando, lamiendo y gustando, Duo no podía hacer más que retroceder en voluntad, el sentimiento que el consiguió entonces era tan absoluto. Heero sintió entonces, la realización de Duo dentro de su boca fue absoluta, el placer lo inundó entonces, el sabor almizclado salado que pasó a través de su garganta tragándolo de un solo bocado, el sabor que rodeó su boca, pero la emoción era llena, aún faltaba un paso, pequeño...pero definitivo...ellos ambos supieron.
Heero subió entonces y capturó los labios delicados en un beso profundo nuevamente, el sabor de Duo que se confundió y compartió con ambos jóvenes, tan solo...era tan bueno, Heero no hallaba dentro de su cabeza palabras para la descripción de sus percepciones, iban más allá de su comprensión y las emociones llegaron y lo invadieron tan de repente que Heero nunca podría decir en que momento comenzó y en que momento consiguió...
Heero acarició entonces el cuerpo bonito la espalda, Duo siguió sus manos a donde Heero dentro del beso ahondó poco más, labios que se entrelazan y emociones que chocan unas con otra haciendo chispear la juventud y los sentimientos que se mezclaron. Heero llegó entonces, la entrada de Duo al momento presentada, Heero procuró hacerlo, rápidamente entonces, el acarició con una mano, mientras la otra fue rociada ligeramente de luve, un dedo se introdujo entonces, conforme Duo dio un tiró hacia atrás.
La sensación exquisita que Duo hizo gemir entonces, como el dedo se movió dentro de él y chocó contra su mancha invadiendo la sensación, la necesidad y el placer que llegaron justo al momento, inmediato otro dedo se coló y lo hizo aún más exquisito que el anterior, luego, un tercer dedo.
Conforme la entrada de Duo fue preparada, Heero podía sentir el innumerable flujo de emociones que corrieron por su pecho, necesitando, gustando, queriendo...Duo estuvo listo entonces. Su cabello fue hecho forma de cascada sobre ambos jóvenes, sus ojos fueron entreabiertos y el cristal de sus orbes violeta observó con amor...eso sería?...si, sus ojos expresaban puro infinito amor...
La piel pálida que reflejó entonces, la media luz y el ambiente subió con el rocío de la habitación vuelta un mar de sentimiento y respiraciones agitadas que se encontraron al momento. Heero guió entonces, su exitación abandonada colocó en la entrada firme del joven bonito, entonces, un empujón leve...la punta entró entonces conforme Duo dio un tirón hacia atrás a la sola sensación, revelando un gemido y Duo mordió su labio a la buena sensación, la bienvenida de su cuerpo a la invasión.
Heero quemó en emociones a ese momento, siguió entonces en una vuelta rápida hasta entrar completamente en Duo, su exitación fue bienvenida a través de las profundidades de Duo lo acarició y apretó, la sensación era aún mejor, el cielo golpeó y su razón perdió en el momento, tan solo sentimientos que chocaban unas a otras era lo único que Heero podría ahora decir, describir, imposible. La captura de su exitación en el cuerpo bonito caluroso que se aferró a él. Heero comenzó su incesante entrar y salir en el muchacho bonito, empujando, extasiando, necesitando...queriendo...
Duo gimió a la entrada incesante dentro de su cuerpo, el sentimiento fue llenado entonces, Heero estaba poseyéndolo, tomándolo...Duo no podía pensar en nada más, el vacío parció haberse esfumado entonces, su respiración se hizo impar con cada empujón que vino una y otra vez, golpeando su mancha tan fuertemente, que Duo parecía estar en un éxtasis completo, ningún grito a pesar de eso, tan solo respiraciones agitadas y gimoteos pequeños, los ojos de Duo fueron cerrados herméticamente al flujo de sensaciones mandadas por su cuerpo.
"Duo...míreme..." Heero pidió entonces, conforme Duo abrió sus ojos, dificultad por que el placer es difícil de mantener ojos abiertos, pero era la petición de su amor, y Duo haría...porque él amaba.
Orbes violeta grandes encontrándose con el azul-cobalto y esta vez había emociones en ellos, Duo no podía más que sonreir para sus adentros conforme la invasión a su cuerpo continuó, Heero capturó nuevamente los labios entonces, en un beso que ahondó al momento.
Conforme el cuerpo de Duo apretó entonces, Heero se supo venir en el momento, el no cuidó más, tan solo tomar por completo al joven bonito, era más de lo que él hubiera esperado de la vida. Y entonces pasó.
Heero empujó una última vez y vino, llenando con Duo su semilla caliente que recorrería su cuerpo, Heero casi se derrumbó entonces, saliendo de su joven bonito echando hacia atrás de sus mejillas el cabello largo que cepilló su rostro. Duo sintió como la semilla de Heero salió, la semilla calurosa inundó su cuerpo, la sensación de sentirse completo...Duo siempre deseó tanto eso, Duo amó completamente al joven estoico de ojos azul-cobalto, y sería realización, Duo no supo, pero lo que Heero había expresado en sus ojos era suficiente, aunque las palabras nunca fueran dichas...
La mano de Heero que recorrió el rostro bonito a su lado, recogiéndolo en sus brazos chapuceando en las sábanas y colocándolas sobre ambos, Heero acarició el cabello de seda entre sus dedos dando un beso pequeño sobre la frente del joven pequeño. La realización había venido completa, ninguna necesidad de hablar ahora...tanto solo el sentimiento de cada uno...
[Fin de la escena NC-17]
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Heero sostenía herméticamente la figura pequeña entre sus brazos, aún recostados sobre la cama, el césped cubierto por nieve ligera, la mañana pintaba apenas, pero el calor moderado que radiaban sus cuerpos, el ambiente era cálido entonces.
Heero sentía entonces, como todo su mundo había plegado frente a él firmemente, el resentimiento, la confusión, el momento de lucha consigo mismo había pasado, el había aceptado y comprendido entonces, tan solo...un sentimiento...una emoción, las palabras, que se abotonaban en el pecho. Sus ojos fueron ligeramente cerrados, paseando sus dedos a través de los hilos de seda del joven vistoso, manos posesivas sobre su, mientras el pequeño recargaba su cabeza sobre su pecho, su cabello fue extendido sobre él. La escasa luz que pasaba a la habitación reflejando sobre su piel pálida llena de vida, la respiración apacible que guardó y los ojos ligeramente entreabiertos, la sensación exquisita de la piel lisa contra la suya, y el recuerdo de la noche que aún reposaba sobre su memoría. Heero se sentía completo, lleno y con una sensación de paz que inundó su ser completo, las dudas habíanse ido.
"Heero..." la voz mansa y la respiración tranquila sobre su pecho, Heero miró entonces, sus ojos azul-cobalto que no reflejaban la frialdad habitual, mas profundos y habituados, había emoción.
"Mm?" tan solo el murmullo ligero de su voz fijando su vista en la mirada violeta, las facciones de Duo ablandadas y cautas, la mano rizó sobre su pecho y acarició su hombro.
"Usted me recordará Heero? Hará usted?" Duo preguntó entonces, sus ojos que encorbaron con una esperanza fija, callada, las manos de Heero rizaron sobre el cabello, luego bajaron con un movimiento pequeño hacia el rostro bonito.
"Claro, yo hago...siempre..." el dijo finalmente, sosteniendo más cerca la figura pequeña hacia su pecho.
"Como me recordará Heero?..." Duo puso su mano sobre la mano de Heero, dedos que se entrelazaron en un gesto de aceptación completa.
"Así Duo...como usted es, alegre, sonriendo, fuerte, amándo la vida..." Heero abrochó fuertemente la mano del joven pequeño, sus dedos que pasan fácilmente por el cabello y los murmullos en sus oídos conforme las respiraciones iban y venían. "...Yo no podría recordarlo de otro modo Duo..."
Duo sonrió entonces, sus ojos que iluminaron a las palabras y su contacto más estrecho "Yo le agradezco tanto Heero..." Su cabeza fue recargada y luego acomodada sobre el brazo fuerte del muchacho más alto, sus ojos que se encontraron entonces, miradas anhelantes y queriendo...sus labios sonrieron ahora más ligeramente y miraron con toque de alegría.
"...usted no tiene que Duo..." La voz de Heero, su corazón agitó un poco más al sentimiento caluroso del cuerpo pequeño.
Al tiempo los rasgos de Duo fueron agotados nuevamente, su rostro que reflejó el cansancio completo de su lucha, el suspiro que fue lanzado al aire mientras su vista descansó con ojos entrecerrados, los labios ligeramente partidos y su cabeza aún recargada.
"Duo...Aishiteru..." Heero dijo finalmente, las palabras que corrieron de sus labios tan suavemente, Heero nunca creyó poder decirlo así, pero había sido y el sentimiento había formadose solo en su pecho y había escapado por su boca, pero después de todo, el deseó poder decirlo, en el momento, ahora hubo hecho y el agradeció eso.
"...Heero...yo no quiero decir adiós..." Duo sintió su cuerpo más pesado, entonces, el sentimiento vacío no existía...pero algo era cierto ahora...
"Usted no tiene que Duo...lúchelo, usted puede con esto, usted puede vencer esto...usted es muerte recuerda?..."
Sonrió mediamente Duo y movió su cabeza negativamente.
"Heero...usted siempre fue mi amor, usted siempre fue mi verdad, mi sentimiento, mi emoción, mi razón, mi sueño...y ahora mi realidad...yo siempre confié en usted plenamente, y yo hago ahora...y yo haré siempre Heero...usted siempre será todo ello y más...usted siempre estará conmigo..." Duo tomó una respiración entonces, su mano que abrochó su cruz dorada colgada de su cuello. "Heero, yo quiero que conserve...para recordar..." Duo entregó entonces, la cruz dorada que nunca abandonó su pecho, su mano que se alzó y deposito ligeramente sobre la mano abierta del otro joven "...yo deseo que usted sea feliz Heero...yo deseo que usted sonría...que usted viva..." Duo detuvo de nuevo, conforme su respiración se hizo más pesada y las tapas de sus ojos se sintieron de igual manera "...usted es y será mi sueño...mi realidad...para siempre...en la vida y en la muerte...Ai shiteru...Hee-chan..." como las últimas palabras fueron susurradas, la voz que guardó los anhelos y la respiración que se desvaneció entonces, como la vida fue lejana y el cuerpo fue descansado contra el pecho y la cama, inanimado...
El cabello que aún cayó en cascada sobre su piel pálida, los primeros rayos de sol que iluminaron la habitación trayendo esperanzas nuevas, no ahora, el cuerpo bonito que fue reposado aún en el abrazo seguro, tranquilo, los labios que permanecieron ligeramente abiertos, los ojos que fueron cerrados tan ligera y apaciblemente. Los rasgos bonitos que fueron exaltados, asemejados a un milagro. Heero recorrió con su mano los labios finos del joven bonito, anhelando el aliento robado de ellos, los ojos que cerrarían para no volver a abrir, las sensaciones escondidas en el pecho...pero el no lloró, ni tan solo una lágrima, ni tan solo un lamento...su rostro que permaneció intacto a las emociones mientras sus adentros cerraron y negaron la realidad cruel, ninguna esperanza, ningún sueño, tan solo, el frío que invadía la habitación con el sol que reflejaba sus rayos paseándose por la ventana. Las sábanas que aún entrelazaron entre ambos cuerpos y el obsequio de navidad que aún fue encendido chispeando la luz pequeña...ahora, tan solo, el silencio de la habitación...
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