Eternal Promise
By Aika Hearts
Cuatro Capitulo
El Ocaso: Kôkai.
Pairings: (1x2) (3x4) (5xM)
Category: Shonen Ai, Yaoi.
Warnings: OCC, Angst, Sufrimiento, POV de Duo y de Heero, Love, ... y después veran, etc.
Disclaimers: Yo apenas intenté hacer esta historia solo tomando los personajes y algunas pautas referentes al anime original Gundam Wing, pero aquí es totalmente distinto, es una historia de mi propia creación, disculpen el acento extraño, es que he leído mucho en esas combinaciones de palabras.
Notes: Síiiiiii hemos llegado al final del fic. Para que yo estoy grande! De haberlo terminado después de escribir 255 hojas del mismo que tedio! Oh bueno, que para mi es un logro grande bastante. Dedicado este último a mi hija Edith, a mi maestro de Japonés Mitsuru Kurosaki, a Itsukiai que lo ha seguido fielmente!!! Arigatou Itsukiai!!! Eres bien linda conmigo! ^^. Prosigan con la Letura ;P.
Parte 1.
Habían sido dos meses.
Desde que la guerra había acabado habían sido dos meses. La despedida se veía venir demasiado pronto.
Las despedidas...
Cada uno tomaría su rumbo propio, llevando su vida por el camino que cada uno decidió. Duo observó el horizonte desde la bahía, se perdía el azul del cielo a lo lejos y se juntaba con el azul del cielo. Ahora, el cielo picaba con los colores del atardecer, el sol solo asomaba la parte media de él, los colores amarillos, naranjas y rosados se veían a lo lejos y se combinaban con magia propia. Las olas del mar pegaban en él corriendo y regresando en una incesante danza. El viento cálido soplaba sobre su rostro y mecía su cabello gentilmente. La sensación era bastante buena. Duo sonrió a eso.
Esa noche, él necesitaba decirle a Millardo la verdad. Tan solo la verdad. Llevando sus pasos de regreso a la casa donde se estaba quedando su pensamiento único en su cabeza era ese. Millardo sabría la verdad. Lo que pasara después...por ahora no importaba.
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“Millardo...” las palabras de Duo se murieron en su garganta cuando su cuerpo giró entonando por la música de fondo que cubrió la habitación, los ambientes rodearon la casa, no era romanticismo...pero era cálido lo suficiente para hacer su corazón estremecer.
“Duo pequeño...” Millardo se acercó hacia la figura pequeña del joven de cabello largo, su cabello era sostenido flojamente por la trenza, hasta la mitad de su espalda, lo demás caía sobre su espalda libremente, sus ojos medianamente abiertos vidriaron con magia propia, el violeta azulaba con la luz de las lámparas de la habitación, su figura delgada cubrió con pantalón negro de vestir, zapatos negros que adornaron sus pies, una camisa blanca pegada blanca, sobre ella, una semigabardina que tenía un solo botón que se abrochaba entre su pecho y su cintura y caía en dos. Las mangas largas de ella y los adornos negros en botones y final de la manga de abajo. Su apariencia bonita era más resaltada de lo que Millardo habría imaginado alguna vez.
Millardo sonrió ante la figura ante sus ojos azules, sonriendo ligeramente a él, acercó entonces poniendo delicadamente su mano sobre el hombro del muchacho pequeño. Duo se giró completamente quedando de frente al joven más alto rubio, su cabello fue suelto igual, resplandecía con un brillo bonito a la luz de las lámparas, sus ojos azules medianos dieron sus mismo reflejo en ellos. Su traje blanco formal y si figura bien formada, pronunciada en los lugares correctos.
“Millardo...yo...” Duo intentó articular alguna palabra en su garganta, ante el ambiente, el debía hablar, debía confesar...tan solo...Pero fue puesto en silencio por un dedo ligero en sus labios suaves, como Millardo sonrío a él y le hizo guardar silencio no queriendo perder los ambientes. Millardo arrastró su dedo pulgar sobre los labios tersos del joven bonito, acariciando con lo demás de su mano la mejilla en fascinación.
“Shh...no habla Duo...yo quiero conservar este momento en mi memoria...” Millardo sonrió tiernamente a él. Arrastró la figura pequeña hacia si mismo y recargó la cabeza en su pecho, acariciando los hilos de seda castaño-dorados que caían con gracia en su hombro.
Guiado por su impulso interior Millardo guió sus labios discretos hasta robar la respiración del joven bonito casi a los suyos. La respiración se sentía calurosa mientras acercándose más, los labios rozaron pequeñamente los suyos, a la percepción suave solo vino un beso breve, pero caluroso.
“Pequeño bonito...” Millardo susurró entonces, los labios separados por pulgadas, la respiración que aún cepilló contra la otra y las ondas calurosas que se emitieron en la habitación.
“Millardo...” Duo tragó duro el encanto del momento, algo estaba equivocado, muy equivocado, el lo supo, lo sintió tan dentro que dolió. Levantando su rostro un poco topándose una vez más con los ojos azules brillantes del joven rubio. Duo retiró su rostro brevemente de la mano cariñosa de Millardo que lo había sostenido de su barbilla. “Está equivocado...Millardo...” Duo masculló casi para si mismo, las palabras salieron pesadas de sus labios y su pecho aprisionó su corazón que sentía el latido fuerte.
“Por que?... dame una razón...” Millardo había sido desconcertado, sin embargo, las palabras salieron tranquilas de sus labios, no queriendo perturbar al joven bonito, Millardo paseó junto de él nuevamente y puso ambas manos en los hombros pequeños.
“Millardo...yo no puedo casármelo...” Duo susurró entonces, su rostro arrastró ligeramente hacia el lado y sus ojos cerraron casi completamente, solo un poco para que la imagen no se perdiera, sus manos se cerraron en puño fuertemente. Pero no hubo presión en las manos colocadas sobre sus hombros.
“Usted ama a alguien más...me equivoco pequeño ángel?” la desilusión cayo en sus ojos azules, retirando sus manos de los hombros del joven dio un paso hacia atrás.
“Sí...afligido por eso Millardo...” Duo era incapaz de voltear aún a enfrentar al joven rubio de cabello largo, su gesto cambió afectadamente más, tristemente, aún había otra declaración que hacer. “Pero...” las palabras salieron de su boca y picaron su pecho entonces, Duo se volvió, su trenza que se arrojó hacia un lado conforme su cuerpo giró y enfrentó al del otro joven, alzando su cabeza para toparse con la desilusión en los ojos azules “...usted tampoco me ama Millardo...” Duo dijo finalmente, sus labios ligeramente abiertos, sus ojos anchos ligeramente abiertos vidriaron a sus expresiones y la luz aún se reflejó sobre su rostro bonito.
“Por qué?...por qué me dice...eso?...Duo...?” Millardo contuvo casi sus respiraciones, el sentimiento abatido que recorrió sus interiores punzando el dolor en su pecho, pero algo dentro de él le decía, que la afirmación que acababa de oír no era lejana a la verdad...
“Millardo...” Duo tragó nuevamente reclinando su cabeza ligeramente, ordenando sus palabras y volviendo su mirada nuevamente hacia los ojos cabisbajos del joven frente a él “...usted tiene ese...deseo de protegerme, cierto?”
“Cierto...” Millardo masculló entre dientes, sus labios que permanecían ligeramente abiertos y la garganta se sentía seca.
“...es por ello, usted...ama a alguien más...su corazón...el se lo puede decir más fácilmente que yo...” Duo cerró sus ojos ligeramente, su respiración pequeña dentro de su pecho después de haber dicho lo que debía.
“Duo...” la voz de Millardo, sonido que fue audible más que las otras veces, el alzó la cabeza del joven pequeño con su sola mano, mirando en ternura los rasgos bonitos que engolfaron su rostro. “Es usted...correcto...” Millardo sonrió medianamente, era cierto...su corazón se lo había dicho “...usted me hizo ver...mi corazon pertenece a alguien más...” Millardo abrazó a la figura pequeña cerca de su pecho agradecido y acarició la cabeza misma. “...gracias Duo pequeño...gracias por hacerme entender...” el susurro de sus labios, su barbilla que descansó sobre el cabello castaño y acarició cerca.
“Es bien Millardo...” Duo dio un abrazo breve entonces, separándose del joven más alto “...ahora...vaya, vaya a donde su corazón lo guía...” Duo señaló poniendo su mano sobre el pecho del joven a la altura del corazón y sonrió ligeramente a él, retirándo su mano entonces, dando dos pasos hacia atrás. Millardo lo miró nuevamente tiernamente y caminó igual. “...Nos encontraremos de nuevo Millardo...algún día...” Duo sonrió a la despedida, no había que decir mucho más, solo dar la vuelta, la espalda y alejarse...
“...Hasta que el destino decida que es tiempo de encontrarnos de nuevo Duo pequeño...” Millardo caminó hacia atrás iguamente.
“...ningún destino Millardo...sólos guiamos nuestros pasos...” Duo miró la figura del joven rubio que caminó de espaldas a él, levantando su mano y dejando la otra en su bolsillo, su cabello que brilló conforme se fue perdiendo dentro de la oscuridad de la calle después de la puerta grande “...y solo se quedan la mayoría de las veces...” Duo ahogó el llanto que crecía en su garganta a ese momento, el anillo que compromiso que aún brilló en su dedo correcto, llevandolo fuera de ella, el miró por última vez el anillo, y lo arrojó fuera de la casa, hacia el jardín, donde el brillo se fue perdiendo con la oscuridad abrazadora de la noche.
Guió sus pasos
hacia dentro de la casa pequeña y cerró la puerta detrás suyo. La soledad
reinó entonces, el ambiente cálido se volvía frío...el sentimiento se ahogó
en el pecho y las lágrimas se negaron a salir...reclinándo su cabeza abajo...
¿vacío?...¿era ese el sentimiento?...sí...alguien que creyó haberlo
amado...ahora...nadie. Ningún reconforte, solo el frío...el vacío...el
dolor...pero el amó y no fue correspondido, culpa de nadie. Asintiendo
ligeramente con la cabeza, su espalda fue resbalando a través de la puerta
hasta quedar sentado, recogiéndo sus rodillas hasta tocar con su frente, las lágrimas
que brotaron de sus ojos en el silencio de la habitación. Pero aún en el
momento. Ningún lamento fue audible.
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“Que hará usted?” la voz mansa del joven rubio, que se recargó sobre el
hombro de su amor mientras observaba al joven chino mirando hacia la ventana.
“Mmm supongo que volver a L5, Meirán y yo debemos, como usted ya se ha enterado, somo los herederos de nuestro clan” Wufei se había encogido de hombros entonces hacia su afirmación.
“Oh yo veo, parece que la vida se empeñó en ustedes juntos ne?” Quatre se rió entre dientes, Trowa que lo abraza tiernamente hacia su pecho mientras una sonrisa ligera se formó en sus labios ante la afirmación hacia Wufei.
“Yo aún no entiendo como me casé con esa mujer necia” Wufei gruñó entre dientes, sus manos que se lanzaron a sus lados para parecer indignado al joven rubio.
“Eso porque usted se enamoró de mi Fei-chan” la joven china apareció de repente detrás de él, cogiendo de la cingura a su joven esposo y arrastrándolo más cerca posible.
“Ah si? Es usted segura?...no sería más bien porque usted me amenazó con eso del beso?” Wufei resopló al aire entonces, echando aire para lanzar su cabello lejos de su rostro, brazos que se cruzan en su pecho.
“Eso que?!!! Usted es malo Wufei!!” ella molestó y apartó, sus brazos que cruzaron de igual manera y dando la espalda indignadamente.
“Mujer necia, compró los boletos?” Wufei no era de las personas que se disculparan,al grano.
“Sí, los tengo” Meirán caminó hacia Quatre y Trowa que seguían en la misma posición amorosa divertidos de la escena. “Donde es Duo? No vendría al aeropuerto espacial para despedirnos todos?”
“Debe haberse retrasado, recordando que no es la manera de Duo levantarse temprano” Quatre se rió entre dientes ante su afirmación.
“Oh! El avion espacial saldrá si no llega a tiempo!” la joven china enfadó mientras fastidió sus dedos con su pripio. Dando vueltas impaciente.
“Donde es Heero?” Wufei se acercó finalmente, al lado de su joven esposa que aún guardó mal ojo sobre él.
“El debía estar aquí...generalmente nunca se retrasa” Trowa contestó entonces, mirando hacia los lados por alguna pista de los muchachos jóvenes.
De entre la gente, el cabello castaño oscuro desarreglado llegó hasta la última parte de la fila donde la recepcionista esperaba para el cliente siguiente.
“La tarde le sea buena mi joven señor” la señorita recepcionista saludó propidamente entonces “me permite su carnet y tarjeta por favor?” levantando la mano ligeramente tomando lo pedido. “Muchas gracias” ella bajó su mirada a la carnet y comprobó, tanto el dinero como la identidad. “Su nombre Heero Yuy, su pasaje a la colonia L1 en primera clase confirmado” la señorita devolvió entonces ambas pertenencias. “Se le agradece el preferir la línea, esperamos que su viaje sea placentero, puede pasar a la sala principal de espera” sonriendo a él pidió paso al cliente siguiente.
Heero paseó por la sala principal de espera hasta que divisó al pequeño grupo, dirigiendo sus pasos hacia allá el optó por guardar su silencio tradiciona asta que alguien lo notara. No pasó de hecho mucho tiempo hasta que el rubio lo notó casi enseguida.
“Oh Heero-san! Usted ha llegado, yo me alegro” el joven rubio acercó entonces y sonrió a él.
“Quatre, Trowa, Wufei, Meirán” Heero repitió cada uno de los nombres como si su garganta no recordase cada uno, en una señal bastante áspera de hecho, el miró a cada figura que lo veía mas que otra cosa amistosamente. “Heero, que hará usted ahora?” la joven china preguntó entonces, sosteniéndose junto al brazo de su esposo que la miró renuentemente, era una situación graciosa de pareja.
“Wakarimasen” Heero masculló entre dientes, su mirada se perdió entre la muchedumbre y sus manos fueron puestas en sus bolsillos.
“Cuando usted guste Heero-san, usted puede ir a visitarnos a Trowa y a mi” Quatre habló, su típica manera amistosa y la sonrisa buena que se extendía en su rostro.
“Domo” Heero dijo secamente, aún con la mirada desviada y no es que fuera aversivo a sus amigos, tan solo que los cambios son difíciles en las personas así.
Quatre sonrió, ya todos acostumbrados a las maneras de Heero no había mucho que decir, para que ellos siempre lo tomaron de buena manera y fueron amables.
El reloj cercó la hora casi del vuelo de Wufei y Meirán.
“Donde demonios se metió Duo?!” la joven china resopló, manos que se llevan a su cintura y su seño ahondó, ninguna señal del joven trenzado corriendo hacia allá. Hasta ahora...
Duo corrió lo más rápido que pudo hacia el aeropuerto, sus pies se apresuraron entonces y su respiración más agitada de lo usual, para colmo como siempre Llegaba tarde! Que nunca en su vida llegaría temprano a nada?!...oh bueno, seguramente Meirán querría matarlo...tan solo confiar en Wufei para detenerla. Duo hizo una sonrisa afectada a la imagen en su cabeza, luego paró y verificó su vuelo. “Vuelo 6734, con destino a L2. Su nombre Duo Maxwell, viaja en primera clase, confirmado, se le agradece la preferencia, y se le desea un buen viaje” tan pronto como Duo verificó con impaciencia su vuelo corrió rápidamente hacia donde sus amigos en espera.
“Ey!! He llegado!” Duo paró poco antes de chocar de lleno contra la pared...oh bueno, de hecho si chocó contra ella pero digamos que no se pegó tan duro como se esperaba. “Ouch” Duo se quejó de su naríz luego de chocar.
“Usted!! Que hora cree que son?!! Wufei y yo casi perdemos el vuelo por esperarlo Duo-baka!!” la joven china resopló mientras agitaba y señalaba el andén de vuelo de su avión saldría en los próximos minutos, con la mirada y el seño fruncido en enfado ella regañó al pequeño trenzado mientras Duo excusaba con las manos frente a él evitando cualquier golpe si es que venía.
“Gomen nasai Meiran-chan! Pero me quedé dormido” Duo llevó la mano detrás de su cabeza mientras sonreía tontamente.
“Duo!!” Meirán casi echó fuego por la boca y se erizó casi como un gato “Usted semejante irresponsable!” la joven gruñó a él brillando, pero como siempre, no había efecto de eso en el joven trenzado, que más bien exbozaba una sorisa tonta y afectada.
“S’ok Nataku-chan...ya entendi...” Duo aún no podía alejar su aire defensivo de los siniestros ojos de la joven china, hasta que ella se retiró finalmente hacia atrás, aún seño fruncido y cruzó los brazos a la altura de su pecho.
“Vaya...ok, pero si vuelve a pasar se atiene a las consecuencias entendido?”
“Hai Hai” Duo sonrió afectadamente.
“Faltan 15 minutos para que nuestro vuelo salga Onna” Wufei resopló agarrando a su joven esposa del brazo y arrastrándola lejos de Duo...por su seguridad.
“Si, ya sé” Meirán soltó su brazo y briló a Wufei, volviendo a sus amigos de pie aún con un gesto divertido entre dientes “Bien...ahora que estamos reunidos todos es tiempo de partir...y la despedida difícil viene ahora” Nataku sonrió afectadamente, tristemente a esos pensamientos...había sido mucho tiempo, medio año compartido con sus queridos amigos ahora...las despedidas siempre son difíciles.
Todos bajaron las miradas casi desanimadamente, habían convivido por mucho tiempo y ahora cada uno simplemente tomaría su rumbo propio.
“Ey! Que caras tan largas! Anímense! Que la vida continua y nos vemos otra vez!!” Duo dijo animadamente, el ánimo no debía decaer, era época de paz, ellos la habían logrado, ellos habían pasado por sobre la opresión y las estadísticas improbables, y ahora no era momento de ponerse triste, además...Duo no quiso que el momento hiciera eso, si eso pasaba...seguramente lloraría, así que la mejor y más fácil salida era sonreir y animar no?
“Toda razón Duo” El rubio pequeño sonrió a él, acomodando el brazo en el de su amor, el sonrió al joven más alto que lo miró con ternura, luego, volviéndose a la pareja de amigos. Era tiempo de despedirse, por ahora.
“Meirán, Wufei, que el viaje les sea bueno, nos comunicaremos por vid, ¿hai?”
“Claro Q-chan!, nos veremos entonces!” la joven china se abalanzó en un abrazo apretado bastante para sacar y casi sofocar al joven rubio.
“S’ok Nataku....me asfixio...” Quatre sintió el apretión fuerte que sacó casi completamente el aire. Nataku lo soltó al instante entonces un poco apenada, sonriendo afectadamente tontamente.
“Je, gomen Q-chan...” ella sonrió mientras una gotita corrió por su cabeza, entonando con las demás de los otros miembros excluyendo a Heero.
::::::Pasajeros con destino a la colonia L5, favor de abordar el transborador en el andén 9:::::::
“Nuestro vuelo” Wufei anunció y adelantó sus pasos hasta el joven latino “Trowa, nos veremos” las manos se estrecharon al instante.
“Buen viaje y buena suerte Wufei” Trowa sonrió a él.
“Se le agradece” Wufei retiró sus pasos atrás, dirigiéndose ahora al joven rubio “Quatre, cuídese, cuide de Trowa, nos comunicaremos” Quatre despidió igualmente con una sonrisa y algunas palabras.
“Heero, hasta luego” Wufei ondeó su mano a él. Heero aún no hizo demasiado gesto, tan solo asintió con la cabeza.
“Duo, esperando encontrármelo nuevamente” Wufei sonrió a él medianamente.
“Claro Wu-men! Usted me tendrá dando lata MUCHO tiempo!” Duo rió ruidosamente al brillo de Wufei.
El vuelo partió entonces, entre las despedidas y el deseo de buena suerte de cada ex-piloto.
::::::Pasajeros con destino a la colonia L3, favor de abordar el transbordador en el andén 14::::::
“Nuestro turno” Quatre sonrió al joven latino, deshaciendo su agarro de él.
“Duo, el viaje bueno a usted, me comunicaré por Vid, y lo veré en unos meses ¿le parece?”
“Claro Quat-chan! Le veré entonces, Trowa, me cuida a mi amigo o pobre de usted si le pasa algo” Duo guiñó el ojo a él, manos en su cintura y su sonrisa grande en su rostro.
“Yo hago Duo, nos veremos” Trow a despidio entonces, volteando sus ojos verdes hacia el joven estoico “Heero, la suerte buena” dando su última mirada de despedia ellos se fueron por los andenes.
El vuelo partió igualmente entre despedidas y el deseo de buena suerte de cada ex-piloto.
::::::Pasajeros n destino a la colonia L1 favor de abordar el transbordador en el andén 10:::::: Era tiempo. El vuelo de Heero se había visto anunciado desde la cabina de control. Su vuelo saldría en algunos minutos. Tan solo quedaban entonces, él y el joven ruidoso trenzado.
“He-Heero” Duo aclaró su garganta, su mano que viaja a ella cuando el intentó sacar las palabras fuidamente, sus ojos que se perdieron momentáneamente hasta toparse con el azul-cobalto del joven estoico que permanecía de pie con mirada indiferente. “Su vuelo...usted está saliendo a L1 ne?...” Duo sonrió entonces, lo más sincero que podía, ocultarse detrás de su sonrisa siempre había sido una buena defensa a su dolor, así que era la mejor forma de decir ‘adios’.
“Hai” el joven estoico tomó su maleta pequeña entonces, echándola en un solo movimiento hacia su espalda firme y mirando una vez más al joven trenzado.
“Bien, yo le deseo que el viaje le sea bueno, y que la vida le sonría Heero, sabe?, debería pensar en la propuesta de Une y Noin acerca de Preventers, usted es bueno para esas cosas ne?, además, eso del espionaje es más peligroso, y después de todo Preventers es una de las mejores organizaciones, creo que le vendría como anillo al dedo, pero claro! No se le obliga a nada, sin embargo yo sé que Une espera que usted acepte pero a veces yo le veo algo indeciso, así que yo sugeriría-“
“Duo”
“Hai?”
“Cállese”
“Ok” Duo y el incómodo silencio, ellos nunca se llevaron bien, Duo Maxwell necesitaba tener algún ruido alrededor!!! Oh la santa!!! El silencio lo manejaba loco. Intentando desviar sus pensamientos el se despidio entonces...
“Heero...buena suerte...” Duo plantó media sonrisa en su rostro bonito, sus ojos abiertos violeta grandes, pero detrás de la mirada chispeando había la tristeza, el vacío...
“Sayonara” Heero acomodó su maleta a su espalda y avanzó normalmente hacia el andén designado, ninguna palabra más, ninguna mirada más. Su paso firme igual que siempre.
“Adios...Heero...” Duo observó la figura del que fuera su amigo mejor marcharse, del que fuera la persona dueña se su corazón alejarse...la única persona que Duo supo que podría amar tan vehementemente en la vida, la única persona que él amaría en la vida. Y con esa despedia, la pérdida más grande. “Usted volverá a mi Heero...yo lo sé...usted hará...” Duo se permitió las palabras salir de sus labios, conforme la presión se hizo más fuerte en su pecho, conforme los anhelos se negaban a morirse aún, conforme los sueños aún podían seguir vivos. “...Porque yo confío en usted...” Terminó de pronunciar las últimas palabras para ver, a través de los ventanales grandes el vuelo del transborador que partía, el vuelo donde Heero se había marchado de su vida.
Minutos después, el vuelo hacia L2 había sido anunciado y el último ex-piloto abordó hacia su destino.
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