Eternal Promise
By Aika Hearts
Tercer Capitulo
Parte
3“Afligido de que usted se haya preocupado T-chan” Quatre sonrió de nuevo, ya con fuerzas recuperadas se enderezó entonces.
“No preocupa, yo me alegro de que no haya sido para mayores” Trowa se puso de pie ligeramente y se sentaba en la cama junto al pequeño rubio.
“Gomen nasai” gesticuló Quatre recargando su cabeza en el hombro del joven más alto.
“No se disculpe Quatre...” Trowa acarició el cabello de Quatre silenciosa y tímidamente “su amigo es estable”
“Si, yo sé...” Quatre se acomodó más cerca de Trowa, permitiéndole pasar sus brazos alrededor de su figura pequeña y llevarlo aún mas cerca hasta sentarlo sobre su regazo.
“Aishita” Trowa dijo besando la frente lisa del joven rubio.
“Ai shiteru Trowa-chan” Quatre acomodó sus brazos alrededor del cuello del joven más alto para acercarse lentamente y juntar seguros sus labios.
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“Debemos irnos” Wufei adelantó dos pasos frente al joven de cabello desarreglado que miraba hacia el horizonte en la terraza del hospital.
“Hn” Heero afirmó con un asentimiento de cabeza aún sin voltear a ver al joven chino. Heero se recargaba con ambos brazos en la baranda.
“Heero...” Trowa pronunció casi en un murmullo, tan solo para dar pie.
“Vamos” Heero se dio la vuelta para ver a sus dos compañeros, Wufei de pie con su traje blanco chino y Trowa recargado en el marco de la puerta.
Bajaron entonces por la escalera para entrar al hospital, Heero sentía la necesidad fuerte de retirarse, tal vez de no volver a ver, aunque sabía que sería imposible, ellos debían volver a verse.
“Los alcanzaré...” Heero dio vuelta en el corredor contiguo.
“Trowa...tu cres que...?....” Wufei no terminó su pregunta cuando su compañero asintió con la cabeza.
“Yo creo Wufei, adelantémonos” una vez dicho esto ellos emprendieron camino.
Heero entró silencioso, en aquél cuarto reposaba la persona más maravillosa que el había conocido jamás, con el sentimiento de culpabilidad corroyéndole el alma, el miró la calma en el rostro amable de su pequeño ángel bonito, así como Trowa llamaba alguna vez a Quatre, tan apacible, respiraba calmadamente, Heero agradeció al alma que él aún estuviera vivo, aunque no era gracias a él, Heero recordó sus pensamientos anteriores ‘yo nunca dejaría que nada lo dañara’ el rió afectadamente con su rostro dolido, ese rostro que no expresaba emoción alguna, pero sus profundos ojos cobalto que miraron la figura que yacía, el acercó lentamente su mano hacia el rostro del joven de ojos violeta, que ahora estaban cerrados, el manejó su mano rosando su mejilla suave, el ondeó sus dedos en el cabello que había deshecho la trenza, los hilos de seda que se enredaron entre sus dedos, la calma de aquél rostro que a él le gustó tanto, el incluso sentiría una inconsciente aceptación al gesto cuando el pasó sus dedos ligeramente sobre el rostro del joven bonito, Heero recordó en su mente aquellas sonrisas que fueron ofrecidas en un pasado a él, los ojos que al principio se miraron vacíos y con el tiempo, esa alegría que inundó las miradas, las miradas llenas del joven bonito, el apenas quería sumergirse en los recuerdos y las sensaciones agradables de su pasado, que el no había experimentando hasta conocer al joven, el beso, la única vez que Heero se supo tan conmovido, ahora el reconocia ligeramente el sentimiento conmovedor que lo inundió ese día en el parque botánico, los labios calurosos de su ángel bonito que se movieron contra los suyos y las emociones que vinieron en remolino en aquella ocación, emociones que Heero no pudo reconocer ni entender, ahora, entender era lo de menos, la mirada de Heero fue apacible, tal vez...en el fondo incluso tierna, recordó las promesas entonces, de verse al día siguiente, de encontrarse en alguna cafetería, de decirle que él le quería, esa palabra inevitable que se había formado en sus labios aquél día...después vendría, Heero recordó cuando el dolor punzó su corazon entonces el día que Duo había llegado lágrimas en ojos y voz suplicante y quebradiza, las palabras que mataron el alma suya, la mentira de quien él había sido, el dolor que le causó a su ángel bonito, Heero sinrió incluso amargamente, sus dedos que aún no soltaban el pelo de seda, el no podría siquiera considerar que Duo lo perdonaría alguna vez, el lo había dañado tanto, tanto...seguro, el dolor que Heero sentía no era comparable al que Duo sintió por culpa de él, Heero se resignó entonces, el miró la última vez al que consideró el ángel más hermoso que alguna vez hubiera visto, la persona más amable, la única que le hizo descubrir los sentimientos y las emociones humanas que él siempre negó, la única persona que había invadido de súbito su corazón, sin previo aviso, tan solo con gestos y miradas, Heero supo entonces que él debió retirarse, Duo se desposaría con un joven político que le amaba, el debería ser felíz entonces, Heero no se interporndría, no volvería a robarle felicidad al joven bonito, el le deseó felicidad desde sus adentros, murmurando las palabras en un casi lamento, sus ojos cayeron última vez al rostro en paz del joven, su corazón clamaba por un último beso, tal vez robarle un último beso, el primero que Heero daría a alguien, el segundo para ellos dos, pero el no dejó esa idea invadir y esa sensación gobernar, él realmente no merecía un beso de el ángel bonito, eso solo podría ser guardado para alguien que realmente lo mereció, esos labios no podrían ser suyos nunca más, Heero llevó su dedo para rozar los labios perfectos y suaves del joven, luego retiró su mano para cerrarla fuertemente en puño, entonces Heero bajó su mirada y acurrucó en su mente ese último recuerdo, el necesitó salir entonces, por bien de él, dio la vuelta dejando atrás la cama que guardaba al ángel bonito entre sábanas blancas, un ángel que él nunca volvería a llamar ‘su’, la única persona que seguramente Heero permitiría en su vida haber invadido su corazón, el cerró la puerta detrás suyo, dejando la calma del cuarto, caminando lentamente por el pasillo.
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Duo despertó de su letargo, tiempo corto desde que Heero había salido de la habitación. Duo se sintió cansado, pero en general bien, con un dolor de cabeza...pero bien. Duo intentó recordar entonces, ¿qué era lo que había pasado?...Duo inclinó su cabeza hacia los lados en un esfuerzo por el recuerdo, y así como fue pedido, ellos vinieron incesantes a su cabeza. Fuerte... =ven a mi Shinigami= las palabras pronunciadas, una voz conocida...¿Treize?...Duo recordó esas palabras, Duo reconoció la voz de su propio sensei en ellas...pero...¿shinigami?...Duo cabeceó de nuevo conforme el flujo incesante de recuerdos... ‘Shinigami, deberás asesinar al ministro de relaciones exteriores de la colonia L4’ Duo recordó la orden, tan clara, en su cabeza, Duo anchó sus ojos conforme los recuerdos se volvieron más vívidos, más claros...el...comprendía?...el recordó como viajó en una nave trasbordador hacia la colonia L4, el recordó como se escurrió en la noche hasta la habitación del ministro de relaciones, el recordó las palabras...que él pronunció ‘Shinigami ha venido por su vida’ y luego...el grito, la sangre, el horror en los ojos del ministro...
“Oh los dioses no!!” Duo tomó fuertemente su cabeza entre sus manos conforme el recuerdo se fue haciendo cada vez más vivido...”yo...yo hice eso...Heero tenía razón...yo era...yo era...” Duo sintió el remolino de sentimientos que lo golperaron fuertemente dentro de su pecho en una ola de culpabilidad y dolor...él había sido..él era...él hubo sido siempre!...y él había reclamado a Heero por quererlo vincular...
Duo recordó entonces cada uno de los asesinatos...las palabras, la orden, la mirada de quien lo controlaba...¡¡Treize!!...luego...la llegada, en distintas situaciones, la muerte...el olor a muerte que despedían sus víctimas, la satisfacción...la sangre corría, sus palabras...la súplica que nunca escuchó...pero...el horror, el horror en sus ojos, la muerte! Él era la muerte!...
Todo era tan claro...Duo no pudo suprimir el grito de su garganta una vez que los recuerdos vinieron y se fueron haciendo...como si vivirlos de nuevo todos en un mismo momento, cada uno, cada instante...Duo sostenía su cabeza en sus manos con fuerza, casi hundida y su cuerpo encorbado hacia delante mientras su grito fue ahogado en su garganta, las lágrimas comenzaron a caer tan rápidamente como asaltaron sus ojos...
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Millardo escuchó el primer grito leve que vino de la habitación de Duo y se apresuró entonces ¿qué sucedía?...Millardo fue ágil en sus pies para llegar a la habitación, abrió rápidamente la puerta.
“Lo que sucede Duo?!!” Millardo quedó callado cuando el vió la figura pequeña de su joven prometido recogido totalmente a la cabecera, sus manos abrocharon herméticamente sus piernas dobladas y su cabeza fue recargada en sus rodillas. “Duo?” Millaro se acercó pasivamente hacia la figura temblorosa, el necesitó saber...que sucedía.
“Duo hábleme...que sucedió...” Millardo puso su mano tranquila sobre la cabeza del joven bonito, acariciando ligeramente su cabello notando el temblor que invadía su cuerpo “Oh Duo...usted está temblando...” Millardo abrió las manos de Duo que se había sujetado y tiró al figura frágil hacia él, recargando la cabeza castaña en su pecho y acariciando el cabello suave del joven bonito, Millardo tomó las manos ambas del pequeño joven con la suya mientras abrazaba consoladora y tiernamente.
“Shhh...es bien Duo...yo estoy aquí...es ok...” Millardo susurró a su oido calladamente, comprensivamente, el nunca deseó ver al joven doler tanto, Duo ya había sufrido bastante...ya no debía ser así...ya no. Millardo sintió como la figura pequeña dejó de estremecerse ya...tan solo, el deseó que fuera para bien.
“Duo...es ok?” el preguntó finalmente asomando su rostro tranquilo hacia el rostro ligeramente atraido del joven bonito, alzandolo de la barbilla. Los ojos violeta estaban un poco agachados. “Duo?...”
Duo había detenido su llanto, igual su cuerpo se había calmado, las cosas eran mas claras que confusas, el lo reconoció, pero...todo había sido tan rápido... *Heero se reiría de mi si me viera ponerme así...* Duo mordió su labio inferior entonces, las cosas habían sido, habían sucedido...pero no se puede regresar al pasado para componer lo que sucedió, lo hecho, hecho está...Duo lo supo mejor que nadie...y de nada valía estarse lamentando...él debió seguir...tal vez hacer algo para compensar su error, y ciertamente llorar no era lo mejor, así que el decidió calmarse...sacar algún sonido de su garganta para no preocupar a Millardo más de lo que ya estaba.
“...Millardo...” Duo solo logró articular el nombre del joven, pero esto lo tranquilizó, conforme sintió el abrazo firme de él.
“Es bien Duo...me alegro de que pronuncie mi nombre...” Millardo sostuvo la figura en un abrazo fuerte, luego, cuando se sintió mas seguro, se retiró un poco para mirar el rostro bonito... “Lo que sucedió Duo?” preguntó e finalmente.
Las lagrimas últimas de Duo se habían secado en sus mejillas, sus ojos permanecían algo bajos sin su brillo característico, su mirada era lejana, su cabeza ligeramente inclinada hacia delante y sus manos caídas sobre su regazo.
“Tan solo...recordé lo que había sucedido...yo...se que de nada vale sentirlo...pero yo...en verdad siento los asesinatos que cometí...” Duo mordió su labio a lo último, ese sentimiento de nuevo...no, pero esta vez Duo no lloraría de nuevo.
“Usted recordó?...no debía ser así Duo...” Millardo atrajo nuevamente hacia si mismo la figura frágil “...sucedió, no fue su culpa, usted estaba bajo efecto de una droga, no se culpe Duo...usted es una buena persona...yo se...”
“Domo arigato gozaimashita” Duo se recargó entonces en el pecho de Millardo, su cabeza bajo mientras sus manos seguían sobre su regazo...la sensación era cálida.
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“Yo veo que llega Yuy” el doctor J volteó entonces cuando vió al joven espía entrar a la sala donde Trowa y Wufei ya estaban.
Sentados alrededor de una mesa grande, tan solo ellos y el doctor J, Wufei que recargaba ambos codos sobre la mesa con la cabeza recargada en sus manos abrochadas, Trowa sentado recargado completamente en la silla, con la cabeza ligeramente inclinada hacia delante y los brazos cruzados igual que la pierna.
“Hn” la respuesta tipica de Heero cuando él no desea hablar demasiado.
“Tome asiento” ofreció el doctor J. Heero tomó asiento entonces, cruzando los brazos y mirando al frente. Trowa se enderezó entonces en la misma posición y solo giró su cabeza para mirar hacia donde el doctor J, igualmente lo hizo Wufei.
“Bien, yo he recibido ya el reporte de la misión por parte de Barton y de Chang, según me dijeron...ustedes no asesinaron a Shinigami porque resultó ser uno de los ‘talentos’, además Schbeiker fue capturada por Oz...y hasta ahora no tenemos reporte más de ella”
Los tres asintieron con la cabeza.
“Schbeiker tendrá que ser eliminada junto con Oz, traerán aquí a los otros dos ‘talentos’ y a la joven china que sabe acerca de la profecía, y quiero sus reportes escritos para mañana. Correcto?” Doctor J caminó hacia ellos con una voz de mando rápida.
“Correcto” Wufei se levantó entonces para abandonar la sala.
“Correcto” hizo su salida brevemente Trowa.
“Hn” gruñó Heero cuando salió.
Heero hubo salido en seco, lo menos que él deseaba pensar ahora era en lo que había sucedido dentro del hospital, así que el trabajo pintó bueno para mantener su mente distraída, Heero avanzó entonces hacia donde su habitación era, recorriendo los pasillos de científicos y algunos guardias, él siempre prefirió lugares tranquilos y anonimato, pero ahora que la misión estaba llevándose más rápidamente y más en equipo, ellos necesitaron estar en la base. Heero nunca gustó de tanta gente, pero después de convivir en fiestas con políticos, la base era la gloria. Abriendo la puerta de metal delante de él entró a la habitación. Constaba de dos camas individuales, cada una con sábanas puestas y un cobertor recargado en la piecera, la almohada blanca, igual que las sábanas, era simple, sin adornos; una puerta que llevaba a un baño, la regadera y una pequeña bañera, aparte de la letrina, el espejo y detrás de él se guardaban los utensilios del baño, igualmente, blanco; el piso alfombrado en un tono opaco, verde seco para ser exactos, las pareces blancas, las cortinas purpúreas oscuras, para que la luz del día no pasara si no era necesario, aún estaban cerradas desde la última vez que ocupó la habitación; una mesa entre las dos camas, que le servía a veces de escritorio, donde generalmente ponía la portátil, un closet mediano para ambos ocupantes, si los había, una cómoda cajonera para la ropa más inmediata, donde también se ponían las llaves, o cepillos para peinar, el foco del techo con un ventilador instalado, y un solo cuadro en toda la habitación de una fotografía del ocaso en la playa, una fotografía que mostró alguna de la belleza de la tierra. Pero Heero no tomaba mucho en cuenta eso.
Heero dejó su chaleco sobre la cama que el siempre ocupó, la otra no había necesidad, el sacó entonces su portátil. Poniéndola ligeramente sobre la mesa, el tomó asiento y comenzó a redactar su informe...las cosas tendría que pintar...bueno. Heero debía ser nuevamente re-programado, la fase anterior aún no había sido completada...ahora, sería.
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Trowa se paseó por su habitación igualmente, cada uno tenía su propia, siempre había dos camas, su cuarto era poco diferente al de Heero, cada uno había escogido, donde Trowa, las dos camas estaban separadas por un pequeño buró, junto el closet grande que conteía ya los cajones, luego un escritorio mediano con una lámpara para trabajo, las cortinas de color blanco, a Trowa le gustó el paso de luz por la mañana, la puerta del baño igualmente, solo que decorado de un verde claro, igualmente alfombrado el cuarto era blanco, las sábanas entonaron en un verde pálido con el cobertor y las almohadas, en la pared había 3 cuadros exactamente, Trowa gustó de la pintura en manta, más si ellos llevaba flores, así que las tres pinturas tenían un toque de eso, flores, bastante, él tuvo gusto de las pinturas y por ello fueron puestas en su habitación.
Trowa tiró su maleta en la cama mientras se apoyó en ella ligeramente, el recordó este cuarto desde la última vez, hacía 1 año, el primero necesitó desempolvar, verificar moviliario, el siempre vigiló eso.
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Wufei entró por último a su habitación, igual que las anteriores dos camas, la diferencia es que las camas eran literas, y el siempre ocupó la cama de abajo, el cuarto era cómodo, los tres siempre eran del mismo tamaño, aunque ellos no cuidaron eso, igualmente el baño, tan solo que el suyo era de un azul oscuro, Wufei gustó del azul y el blanco, así que su habitación pintó de esos colores. Como las camas eran literas y estaban pegadas a la pared había más espacio en su cuarto que en los otros dos, las paredes pintaron de azul cielo, igual que las sábanas y las almohadas. Una mesa pequeña de centro donde se podía tomar el té, a costumbre china, el closet grande, el escritorio mediano con luz de trabajo, la diferencia también radicaba en que tenía en la esquina alguna planta de origen chino, y las pinturas que adornaban también eran chinas. Algunos adornos más igual, Wufei gustó de lo que fuera su lugar de procedencia, a pesar de que el quiso olvidar. Wufei se acomodó entonces abriendo las cortinas del mismo tono, dejando la luz pasar y recargándose meramente en sus codos para mirar afuera, dentro de un momento el también empezaría su informe.
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Para ese momento, Nataku había explicado a Duo acerca de los ‘talentos’ y como él tambien era uno, ella había mencionado igualmente quienes eran los otro cuatro talentos, a lo que Duo se estremeció apenas el reconoció el hombre de Heero entre ellos, pero él tenia la vaga idea de Heero llamándole cuando el supo que estaba al borde de muerte, ¿habria sido tan solo una alucinación?...no, él casi estaba seguro que el Heero que lo había llamado era real. Ella había terminado de explicar asi mismo acerca de la droga del cuerpo de Duo y como había sido usado para los planes de asesinar a los políticos de las colonias, Duo ya supo eso, pero la aclaración no estaba de mas. Luego de eso, Quatre y Duo habían recibido un comunicado de tener que trasladarse a la base de un tal Dr. J. Junto con Nataku, así que habian ido a recogerlos algunas personas, no era tal vez en quien confiar, pero ellos no cuidaron, tendría la protección de los guardianes en todo caso de ser emboscada. Duo había dicho a Millardo sobre su cita con el Dr. J. Millardo había asentido normalmente y había excusado también de tener algunos asuntos que arreglar en las colonias, pero que tan pronto terminara el volvería y se casaría con Duo como era su promesa. Entonces se hubo ido junto con Relena que les había deseado lo mejor. Terminados los pequeños arreglos los tres se ponían en marcha con las personas que habían ido a recogerlos. Ellos habían pasado por varios lugares conocidos y habianse detenido cerca de una casa de dos pisos en los suburbios, donde había mas casa. Ellos habían estado un poco...pensativos pero se habían cortado sus sospechas apenas ellos hubieron entrado y subterráneo había llevado a la base secreta y laboratorio. Muy bien montado todo, ellos reconocieron.
“Yo soy el doctor J, bueno par encontrárselos jóvenes” el doctor J, hombre extraño, de cabello blanco largo, a más allá de la frente, sus ojos..o lentes...o lo que fueran, redondos oscuros, una mano metálica o mas bien...de tres pinzas...cuerpo pequeño encorbado con una bata blanca, un hombre viejo en si.
“Dozo yoroshiku” contestó cortésmente Duo.
“Bueno para encontrárselo Dr. J” Nataku saludó igualmente.
“El gusto Doctor J” finalmente Quatre.
Los 3 jóvenes se sentaban entonces, donde Wufei y los demás habían estado antes. El salón grande con una mesa, casi conferencias, pero más pequeño, la pantalla grande se extendía a frente a ellos, los asientos cómodos y sin mucha relevancia por la decoración.
“Ustedes se preguntarán, porque su venida aquí, pero creo que la señorita tiene una idea no es cierto?” Dr. J miró a la joven que cabecó afirmativamente.
“Mi nombre es Nataku...bueno, mi nombre verdadero es Meiran, pero me conocen mejor por Nataku” gesticuló ella finalmente, no era tiempo bueno de formalidades.
“Ah muy bien” dijo finalmente Dr. J “bien, a ustedes ya les han hablado de los talentos y sus gundam guardianes, así que ustedes también entendieron su misión cierto?”
“Librar a las colonias y a la tierra de la opresión cierto?” Quatre hizo a su manera, sin aires diplomáticos esta vez.
“Cierto” Dr. J manejó alejarse un poco y volver su vista a los 3 jóvenes “y yo supongo...usted les dijo acerca de los nombres de sus gundams cierto? Y que cada uno lleva su propia especialidad...” Nataku se encogió de hombros...ella había olvidado el detalle.
“Bien, supongo que lo tendré que explicar” dijo ella rápidamente “así como los otros 3 gundams tienen su especialidad, ustedes igual, creo que Quatre ya tiene una idea, Sandrok que maneja las dos espadas, y el de usted Duo, es Deathscythe, el que maneja el arma de la muerte...” dijo ella finalmente volviendo a dar cara al doctor J.
Duo no hizo gesto o mueca alguna, aunque su interior si se estremeció a la mención de su gundam.
“Correcto, a lo que ustedes están aquí para reunirse con los otros 3 pilotos gundam que maneja esta organización, y ustedes llevarán acabo alguna misión para completar...muchas ya fueron hechas gracias a los pilotos que aquí están...pero para terminar definitivamente se necesitaban las habilidades de los 5 talentos y sus guardianes. Por eso yo manejé llamarlos aquí, ahora, si ustedes me permiten” Dr. J llamó a 3 hombres que esperaban afuera “ellos los llevarán a sus habitaciones, cada uno compartirá habitación con otro piloto, es correcto?...también necesitaremos análisis de ustedes, físicos y mentales, espero no les moleste”
Los dos pilotos cabecearon negativamente, eso era...rutina.
“Entonces permítanle a mis hombres llevarlos...un gusto y espero verlos mañana” Dr. J hizo lo propio y despidió a los jóvenes.
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Quatre, Duo y Nataku caminaron entonces, como pocas veces Duo fue poco curioso a su alrededor, el iba más bien pensativo, o por lo menos eso le pareció a Quatre. Quatre tampoco prestó mucha atención, la única que miraba detalle era Nataku. Quatre rió para sus adentros, la muchacha quisquillosa en cada lugar, pero el supo que si se necesitó ella habría casi memorizado el lugar completo. Una vez que ellos estuvieron arriba en un departamento poco más alejado que se conectaba igualmente a la base, bien oculto, entre árboles, pero en un claro de hecho, ellos había salido entonces y entrado a la casa. De un solo piso, blanca por fuera, con ventanales grandes. A Quatre le gustaron los ventanales siempre, hacía buen paso de luz y la naturaleza era buena. Ellos avanzaron entonces adentro.
La puerta de madera pintada de blanco, bonita, la puerta se abrió entonces y lo primero que se topó fue la sala, con una alfombra pequeña en el centro, los muebles típicos, de dos, de tres y de uno, una mesa pequeña de madera y cristal en el centro sobre la alfombra, los muebles de color café pardo, adornados con algo de beige, sencillo, el cuadro del centro del mueble más grande pegado a la pared de una jarrón tirado con flores esparcidas, a Quatre siempre le gustaron los cuadros de flores, el sonrió complacidamente, luego un pasillo pequeño, en la sala aún otra puerta que seguramente los llevó al comedor, ellos caminaron por el pasillo pequeño a su derecha para encontrar las escaleras, arriba, seguro los cuartos, así fue, tan solo un hombre los había llevado entonces, el pasillo siguiente pequeño, tan solo para ver tres puertas, seguro, eran las 3 habitaciones...pero ahora...como se supone que ellos se repartirían?.
“Yo espero que ustedes tengan una buena noche” dicho esto el hombre los dejó ahí, antes de que alguno pudiera decir alguna palabra.
“Oh uh...grande...” Duo gruño entonces mirando las tres puertas...
“Creen que nosotros deberiamos tocar?” propiamente dicho por Quatre, sin duda, no tenían otra opción.
“Bien, toquemos entonces...” Nataku hizo su movimiento y tocó en la primera puerta al azar.
Trowa escuchó que alguien llamó a su puerta, ¿quién sería? ¿tendrían visita? ¿se requeriría su presencia?...um...Trowa caminó hacia la puerta entonces, sus preguntas serían satisfechas.
La puerta se abrió frente a la joven china y reconoció.
“Trowa, que tal?” sin realmente saber que decir la joven ponía una mano al frente y saludaba forzadamente.
“Oh?...Nataku, Duo, Q-chan, ustedes aquí?” Trowa miró a cada uno, con su mirada esmeralda en paz, él los hizo pasar primeramente.
Una vez que ellos estuvieron adentro, ninguno quiso ser impropio mirando demasiado. Ellos mas bien fueron directamente al grano.
“Bien, el Dr. J, dijo que le entregaramos esto, que él explicaría” Trowa tomó el papel y lo leyó con cuidado. Efectivamente, el Dr. J explicaba que ellos estarían quedándose en la casa con ellos, tanto como ellos igualmente eran pilotos gundam y la jovencita era la que sabía mas de la profecía, entonces ellos tendrían compañía...grata compañía.
“Bien, ustedes están manejando quedarse aquí, supongo que es bien” Trowa se encogió de hombros ligeramente “así que ustedes deben repartirse en las habitaciones, llamaré a Wufei y a Heero” Trowa se puso de pie excusándose y salió entonces.
Quatre había corrido la mirada con Trowa hasta que el salió, el sabría donde el deseaba quedarse...y ciertamente lo haría. Quatre pasó su vista entonces, Nataku tenía el seño ligeramente fruncido, su barbilla descansaba en su mano sosteniendola con sus dedos pensativa, mirando al suelo. Duo tenía la cabeza hundida en el suelo entonces, sus ojos estaban algo desubicados.
“Sucede algo Duo?” Quatre puso su mano ligeramente en el hombro del joven trenzado y le ocasionó a este estremecer.
“No...no es nada Quatre, gracias” Duo se encogió de hombros intentando parecer normal. Pero sus nervios no le ayudaron, desde que él había escuchado el nombre de ‘Heero’ sus nervios lo habían traicionado, el no podía sentirse más nervioso, disgustado, afligido, dolido, culpable...puf...demasiado para ser verdad.
Quatre no quiso preguntar más, no era buen momento, además de súbito, Trowa y los demás estarían entrando, así que solo quedó esperar y disimular.
La puerta se abrió no mucho tiempo después. Trowa, Heero y al final Wufei, entraron normalmente y se sentaron en la cama de Trowa, ya que los otros tres estaban sentados sobre la cama del compañero. Heero manejó quedarse recargado hacia la cabecera en silencio, con los ojos cerrados y los brazos cruzados. Trowa tomó la silla de su escritorio y Wufei se sentó a la orilla los pies de la cama. Quatre sonrió, Nataku resopló y Duo se hundió aún mas.
“Bien, nosotros decidiremos entonces...las habitaciones bien?” Trowa dijo, era el unico con buen animo para hablar.
“Hai” respondió de buena gana la joven china.
“Entonces” Trowa sonrió ligeramente “Nataku, usted puede quedarse con Wufei, algún problema?”
“No, en realidad no” ella se encogió de hombros para ver los ojos de su marido, ella quería gastar algún tiempo con él y eso sería bastante bueno.
“Y por usted Wufei?”
“No hay, es bien” Wufei dijo mirando a su joven esposa...eso sería...bastante malo si ella seguía con su ánimo explosivo demandante.
“Quatre...yo he de suponer...” Trowa se vió interrumpido entonces.
“Supone bien T-chan...yo desearía quedarme con usted” Quatre sonrió tiernamente, cabeceando afirmativamente, el amó la percepción de Trowa cuando lo miraba.
“Duo, tendría usted algún problema quedándose en la habitación con Heero?” Ugh...detalle importante pasado por alto...Heero y Duo en la misma habitación en la posición que ambos guardaban...podría ser tensionante.
“N...no...no...por mi bien...” Duo gesticuló con sus palabras que salían mas entrecortadas y murmuradas que habladas, pero fue lo mejor que Duo puso hacer en las circunstancias.
“Heero?” Trowa cuestionó volteando a ver a su amigo que aún tenía los ojos cerrados en la misma posición.
“Ryoukai” Heero abrió sus ojos entonces, sin encontrarse en ningun momento con el muchacho bonito.
“Entonces bien, vayamos, hay que dormir, mañana hay cosas que debemos hacer” Trowa dijo en casi orden y todos asintieron con la cabeza, Nataku salió seguida por Wufei, luego Heero y al final Duo, que aún echó alguna mirada preocupada, pero no era tiempo de protestar...apenas había que dormir?...cug...esto iba a ser grandemente difícil.
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Duo había manejado, quedarse callado mientras estaba sentándose sobre la cama. El veía por la punta de su ojos a Heero que trabajaba sobre su portátil. Duo se movió incómodamente sentando en la cama...el silencio lo agobiaba y el siempre habló mucho por ello también, el debía decir algo...pronto o sus nervios lo tracionarían. Duo se puso de pie tímidamente entonces.
“Eh...Heero...podría yo tomar una ducha...sería mucha molestia ne?” Duo masticó casi sus palabras, inseguro de la respuesta y de la actitud a tomar, el necesitaba pensar a solas sin la presencia de Heero, y el baño era buena idea.
“No, es bien, tómelo” Heero dijo sin voltear a ver aún al muchacho de su lado, era un tanto incómodo igual para él, estar tan cerca.
“Arigato” Duo sacó alguna toalla, la ropa para dormir y se dirigió al baño cerrando la puerta tras de él.
Duo entró por fin al baño, cerró la puerta y lanzó un suspiro al aire...era demasiada tensión, el necesitó descansar entonces, después de todo lo que había sucedido...las cosas eran mas o menos claras, pero...su cabeza aún parecía muy embotada. Duo se desnudó entonces, tiró la atadura de su cabello y deshizo la trenza, su cabello calló en forma de cascada detrás de él cepillando su cadera. Duo se miró al espejo del baño entonces, que tan solo reflejaba de los hombros hacia arriba, su rostro tenía una bandita larga que cubría su cicatriz, como la bandita era de su mismo color de piel se notó poco, era especial, el sabía. El la retiró entonces, el vió con repugnancia la cicatriz marcada, y la palpó con su mano. ‘zannen desu’ masculló para sus adentros. Duo llenó la bañera de agua suficientemente caliente, el amó los baños calientes, le hacían relajarse bastante, y el calor que envolvía su cuerpo era so...batante grato. Duo se introdujo entonces y se relajó como el calor moderado lo envolvió, cerrando sus ojos, el debía pensar. Tal vez, si le pedía disculpas a Heero, o tal vez sus disculpas no serían escuchadas, después de todo, había sido su error, Heero había estado correcto, y Duo cerró a él gritándole ese día en su casa...Duo se sintió mal por ello, el había sido justo Shinigami, y no había permitido a Heero hablar ese día, entonces...lo que le sucedió aquél día tambien fue su culpa. Duo se hundió mas en la bañera. El tomó el shampoo y lavó su cabello largo, hasta que él estuviera convencido de que había quedado perfectamente limpio. Duo lavó de igual modo su cuerpo, el gustó del olor canela de su jabón y su shampoo, muchas veces le dijeron que entonaba con su aroma normal, aunque Duo no lo comprendió. Una vez que hubo estado listo, recuperado fuerzas y relajado. El manejaría hablar con Heero y pedirle disculpas...era lo mejor, si es que ellos debían convivir, además...Duo supo...que aún lo amó a Heero. Secó entonces su cabello y su cuerpo y se acomodó en la pijama, secó nuevamente su cabello largo, era un gran problema tenerlo así, tal vez pensaría en cortárselo en un futuro, tal vez. Fue el momento, Duo salió del baño.
Cuando Duo notó, Heero ya había dejado su portátil y no estaba en la habitación ‘uh lo que? Salida para que?’ el se preguntó para sus adentros. Entonces la puerta de la habitación abrió y Heero entró, Duo casi tembló pero se mantuvo.
“Salio?” fue la pregunta única que salió de los labios de Duo.
“Hai, usted podría tener hambre” Heero puso sobre el escritorio donde había estado antes la portátil, un sándwich con un baso de leche tibia para luego sentarse sobre la cama, aún sin mirar al joven de cabello largo.
“Arigato Heero...” Duo se sentó frente a él, el tomó el sándwich y lo mordió primeramente, masticó y tragó, luego tomó un trago de la leche. Era bastante bueno. “Heero...yo...podría hablar con usted?...” Duo debía decir, había tomado fuerzas y no pensaba echarse para atrás...no ahora.
“Usted hace” Heero habló desde su cama, recargado ligeramente hacia el lado.
“Uh bien...yo...” Duo bajó su cabeza, el estaba tan avergonzado “yo deseo disculparme” Duo apretó sus manos abajo entrelazadas. Heero alzó su vista ya a ese entonces, topandose con el rostro bajo del joven bonito, el aún no entiendió. Duo? Disculpandose? De que?. Entonces Duo prosiguió “yo...soy so...bastante estúpido ese día...primero, yo no debí manejar ir a su casa así, y luego tan ruidosamente, usted tenía la razón Heero, usted tenía el derecho a relacionarme con Shinigami, y yo...tan solo fui un necio de la maldición con usted y no escuché, tan solo grité y cerré...tan solo, yo debí ser mas comprensivo, yo debí...” Duo hablaba con voz hueca “...y luego los asesinatos, yo los cometí, yo no le dejé terminar su misión...yo...gomen nasai...” Duo terminó entre palabras entrecortadas, el estaba arrepentido, igual herido, y eso era bastante.
“No preocupe, es bien” Heero manejó entonces, levantando su vista.
“En...en verdad?...” Duo alzó sus ojos, esperanzadamente, calladamente, tímidamente.
“Hai” Heero cabeceó entonces.
“Domo Arigato Heero” Duo sonrió entonces, pequeñamente, incluso tiernamente.
“Ahora coma” Heero se puso de pie entonces, para retirarse la ropa y poderse ir a dormir.
“Si yo hago” Duo tomó otra mordida y trago de la leche “Heero?...usted es un buen espia ne?, yo se que usted es, usted es bastante profesional, yo me sorprendo, porque usted manejó ser muy bien político” Duo comentó mientras comía.
“Hai” fue la única contestación de Heero.
“Yo estoy so, bastante preocupado sabe?...yo no se si seré capaz de manejar a Deathscythe, eso lo manejaba cuando yo soy Shinigami, pero mientras yo no soy, yo no se si podré manejarlo bien, yo apenas espero, y aún es algo confundido con los acontecimientos, pero espero poder hacerlo...”
“Usted hará”
“Lo cree?...o tan solo intenta darme apoyo que usted cree pero no porque yo lo haga, sino porque es una obligación, es?”
“Duo”
“Nani?”
“Cállese”
“Hai”
Después de eso. La habitación había quedado en silencio, Duo había simplemente mirado al techo, después de acabar la cena en silencio, bueno, casi silencio, porque con cualquier cosa Duo necesitó hacer algún ruido.
“Oii Heero, a su habitación le falta vida, color” Duo dijo
“No opine” masculló Heero.
“Porque usted siempre es un tanto agresivo?...yo pienso que usted debería relajarse, tanta tensión lo va a matar antes de tiempo, además es contra-productivo, usted sabe, alguna diversión de vez en cuando...no caería mal”
“No es su negocio”
“Lo ve? Ahí va de nuevo, con ese tono agresivo, si usted fuera poco más comprensivo yo creo que le iría mejor, podría intentar ne?, no es bastante difícil, yo pienso”
“No está en mis planes”
“No sea intransigente Heero, la diversión de vez en cuando no viene de más, es bastante bueno, de hecho, y con tanta tensión no hay mente sana, y sabe? Mente sana en cuerpo sano”
“Duo”
“Uh?”
“Cállese”
“Hai”
Después de la breve conversación, Duo tuvo sueño, el cansancio de los acontecimientos.
“Mata Ashita Heero” Duo dijo y se envuelve en las cobijas.
“Oyasumi nasai” Heero respondió y también dio la vuelta para dormir.
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“Quat-chan, usted disfrutó el baño?” Trowa se volteó del escritorio donde trabajaba, mirando de lleno la figura pequeña y bien formada del joven rubio delante de él, tan solo con una toalla alrededor de la cintura.
“Realmente, fue bastante bueno” Quatre tomó otra toalla y comenzó a secarse el cabello mientras se sentaba en la cama que le correspondería.
Trowa se puso de pie entonces, acercándose hasta donde Quatre estaba, el se sentó junto ante la mirada expectante del joven rubio, Trowa pasó su mano por el hombro del pequeño joven y lo tiró sobre su regazo.
“Tro...Trowa?” Quatre no comprendió bien, él volteó su mirada aqua a los ojos esmeralda de Trowa y miró algo interrogante.
“Shh, es ok, me gusta tenerlo así Q-chan” Trowa lo acomodó cómodamente sobre su regazo acunándolo con sus brazos, cuando el notó que finalmente Quatre estuvo cómodo, el acarició el cabello húmedo de su ángel. “Usted es tan bonito” Trowa acarició, el cabello que se enredó entre sus dedos, tan solo, el hubiera gastado toda su vida mirando el rostro angelical y acariciando la piel pálida del joven rubio.
Quatre disfrutó el toque, la sensación que le hacía estremecerse de gusto y el escalofrío intencional que lo recorría, el aceptó todo ello, el gustó de todo ello, Quatre paseó su mano al cuello de Trowa y lo miró fijamente, tiernamente, el apoyó su cabeza en el pecho de Trowa y se dejó llevar por la sensación exquisita de su toque. Trowa paseó su mano por el cabello de Quatre, el fue bajando junto con la sensación de su pequeño ángel hasta quedar sobre la cama, semi-acostados pero en la misma posición, Trowa capturó los labios del joven rubio calladamente, el llevó su mano hacia el pecho del pequeño y acarició primero completo, luego, con sus manos que hicieron círculos alrededor del pezón, Trowa pellíscó el pezón de Quatre y le ocacionaron a éste gemir, pero eso se vio callado por el beso que Trowa aún sostenía con él. Trowa retiró la mano entonces, partiendo el beso y mirando con una sonrisa pequeña la vista preciosa de su pequeño ángel. Trowa lo abrazó firmemente, el lo deseó, lo deseó tanto, pero ahora...ellos tendrían tiempo, ahora...no era el momento.
“Yo lo amo Quatre” Trowa dijo calmadamente, murmurando en su oido.
“Aishiteru T-chan” Quatre respondió afirmativamente mientras el abrazo se hizo profundo, mas íntimo.
Luego de eso, Trowa pasó las sábanas de la cama encima de ellos, sin perder la posición ganada que le gustó tanto, una vez que ellos estuvieron cubiertos, lo demás no importó, ellos estaban juntos, y se amaban tan solo lo que ellos necesitaron. Ellos entraron en el placentero letargo.
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Wufei en un baño de burburjas. El se hundió mas en el agua calurosa, el supuso que no solo el disfrutaría el agua esta noche, había un cierto aire de tensión con los demás, así que se necesitó relajar seguramente. Wufei echó una toalla pequeña sobre su cabeza y se recargó atrás cerrando sus ojos, la sensación que envuelve su cuerpo, bastante calurosa, reconfortante.
La cortina se abrió de repente. Wufei se tambaleó en su posición sentada y abrió los ojos anchos...Nataku?
“Lo que?!!!! Usted esta loca o que?!!” Wufei manejó casi recargarse a la orilla contraria, como su joven esposa estaba de pie al lado de la bañera sosteniendo una bata en ella, digamos...debajo de la bata no había ropa.
“Yo también deseaba bañarme, es todo” ella dijo tranquilamente.
“Pero no pudo avisarme? O esperar?!” Wufei frunció el seño entonces, ella iba a...ella iba a...
“Yo quise bañarme ahora” Meirán dijo. Oh si, ella iba a.
“Kizama!” Wufei se hizo hacia atrás mirando hacia el otro lado como su joven esposa se despojó de la bata de baño y entró junto con él al agua calurosa.
“El agua es buena” Ella dijo acomodándose dentro.
“Hm....usted es tan poco discreta” Wufei gruñó al instante, intentando parecer indiferente.
“Yo deseaba preguntarle algo Fei-chan” la joven gesticuló mientras se acomodaba en la tina caliente.
“Lo que?”
“Porque se casó conmigo Fei-chan?” la joven se encogió de hombros, tímidamente, disimuladamente.
“Le puedo preguntar lo mismo” Wufei tiró indirectamente, con tal de no contestar ahora...todo era bueno.
“Oh bueno...” Nataku se movió incómoda...ella...debió decir? “...es...bueno...yo me casé con usted...al principio, yo acepto, tal vez estuve confundida...pero ahora, creo que yo lo quiero fei-chan” la joven china se hundió mas en el agua, ella? Queriendolo? Vaya cuento!...era verdad...pero ella odió enamorarse.
“Oh” Wufei se quedó callado entonces, tal vez pensando, tal vez...procesando.
“Y usted? Respondame Wu-chan, porque se caso conmigo?”
“Oh bien, yo pensé al principio que era una idea descabellada manejar casándome con semejante muchacha necia...” Wufei hizo una pausa pensando
“Y?” Nataku inquirió, ella quiso saber, se adelantó un poco hacia el frente.
“Yo pienso ahora...” Wufei se enderezó lentamente, fijó sus ojos a los ojos de la joven china...
“Que piensa?” ella se aproximó más entonces, el momento era...bueno.
“que fue una idea descabellada casarme con semejante loca” Wufei resolvió conformemente mientras se encogió de hombros.
“WUFEI!! BAKA!!” la joven se tiró sobre el joven chino y manejó ahorcarlo de enfado, agitándolo fuertemente, una vez que comprendió la fuerza de su arranque ella se detuvo...y tambien comprendio algo importante. Desnuda...sobre un hombre que es su esposo...uch! condénelo!
Nataku se quedo quieta entonces, comprendiendo la situación que estaba sucediendo...el color subió a su cara de repente y casi encendió como una bombilla. Wufei paseó sus manos entonces, por la cintura de la joven y por un impulso la llevó hasta él y la besó nuevamente. Ellos se habían casado, no habían tenido tiempo de consumar su matrimonio...pero esta noche...Oh si, esta noche se consumaría.
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Duo había estado tirado en el césped verde de la casa desde hacía por lo menos media hora, tan solo mirando hacia arriba, no era muy atractivo, pero era bueno, él gustó de las cosas buenas. Duo estaba con las piernas estiradas, acostado totalmente y los brazos cruzados atrás de su cabeza, su trenza hacia su lado. Vestido normalmente, camisa de vestir olgada y pantalón negro, llevaba su gorra puerta y botas negras en sus pies, ordinario.
Quatre había paseado por la casa, mirando las cosas y como estaba diseñada, Quatre gustó de los diseños en las casa y esta era buena. El había pasado su tiempo inspeccionando descubriendo la chimenea automática que había. El pensó entonces, las fechas se estaban aproximando, seguro Duo lo sabía, pues los días hacían más fríos, a pensar que en las colonias no había una clara separación de estaciones. Pero las fechas se respetaban. Quatre había salido entonces al jardín donde había visto a Duo desde la parte de arriba, ellos deberían arreglar, acordar, Quatre supo que Duo sería conforme de ello.
“Duo” Quatre caminó despacio y se sentó junto a su joven amigo, piernas cruzadas y brazos hacia abajo “se ha fijado usted en las fechas?”
“Si Quatre, yo he sido, se aproxima” Duo se sentó entonces y sonrió ampliamente, con una chispa buena en sus ojos.
“Oh, yo veo, usted piensa que sería idea buena?” Quatre volteó a ver al joven trenzado, quien aún sonrió ampliamente, en obvia aprobación. Quatre se encogió de hombros entonces, ellos lo manejarían, tendría que ser bastante bueno.
“Mañana, Quat, le parece?” Duo sonrió nuevamente.
“Es bien” Quatre sonrió igualmente “Duo, Trowa y Wufei fueron llamados a misión hoy, Nataku salió a arreglar algunas cosas, y el doctor J dijo que Heero nos enseñaría lo más elemental a saber, él nos espera” Quatre dijo mientras se ponía de pie dando golpesitos a su ropa.
“Es bien Quatre, vamos” Duo se puso igualmente de pie, sacudió su ropa, echando su cabeza ligeramente atrás y estirándose, el movió su trenza ligeramente y tiró el polvo de ella, una vez listo ellos caminaron dentro.
El salón era pequeño en si, a la vista normal de la entrada de la casa no era muy notorio, pero poniéndo más atención, al lado del comedor y la sala había una puerta blanca poco más pequeña, ahí estaba hubicado el salón, pareciendo de estrategias o para tomar alguna explicación. Pintaba de blanco igual que la mayoría de la casa, la mesa para 6 personas, con asientos cómodos bastante, de madera, caoba para ser exactos, no había nada que ver en la pared, solo blanco. Luego, al frente, una pantalla grande. Eso era todo. Duo se había sentado cerca de la pantalla junto con Quatre, habían permanecido extrañamente callados esperando a Heero. Luego de un rato el joven estoico hizo su entrada.
“Bien, les enseñaré lo básico” Heero dijo mientras la imagen se reflejaba sobre la pantalla blanca “ustedes entraran en misiones, igual que Trowa, Wufei y yo” Heero hizo rápido explicando acerca de eso, más bien los detalles pertinentes.
Después de explicar más bien, como se llevan las misiones, las maneras de reportar, y el manejo de la organización y los gundams, Heero también habló acerca de los gundams y de cómo manejar a Oz y de que las misiones nuestras eran especiales. El explicó bastante claramente, a pesar de su escasa palabrería. Quatre y Duo aclararon sus dudas después de eso, luego de pasar casi todo el día entre explicaciones y especificaciones, la noche había caido entonces, Trowa y Wufei llegarían al día siguiente por la noche, así que eso les dejó un buen tiempo.
Quatre había ido a dormirse ese día alrededor de las 10 de la noche, y Duo llegaba a su habitación compartida con Heero en ese momento, el estaba bastante cansado, quería tan solo un baño y procesar cuantas cosas había dicho Heero. Duo entró silenciosamente con cuidado de no despertar Heero, que había manejado dormir rato antes, así, con el escaso ruido y la escasa luz Duo entró finalmente al baño.
Una vez fuera, Duo se vistió rápido y también fue a la cama, el día siguiente sería...bastante bueno.
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“Konichiwa Quat-chan” Duo saludó felizmente a su joven amigo rubio quien había salido ya de la habitación y había bajado a la cocina para tomar algún desayuno. Quatre sonrió ampliamente.
“La mañana buena Duo” Quatre se sentaba entonces, tomando un poco de cereal que había sobre la mesa y la leche, el se sirvió entonces y desayunó ligero. “Es bien, listo?” Quatre preguntó entonces, con la siguiente cucharada en la mano mirando a su joven amigo.
“Yep, es bien, yo estoy listo bastante” Duo sonrió ampliamente mientras tomaba otro bocado.
“Oh Duo, usted cree que Heero diga algo?” Quatre había olvidado ese pequeño detalle...pequeño?
“Oh es bien Quat, el no dirá nada” Duo comió otra cucharada de cereal, Quatre lo miró en expectativa entonces. “Uh?...ah, no se preocupe, yo manejo eso Quat” Duo cerró un ojo pícaramente, Quatre no supo lo que Duo tendría entre manos, pero él siempre supo manejar, asi que podía ser confianza. Quatre continuó entonces su desayuno normalmente.
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Heero había levantado entonces, extraordinariamente Duo se había levantado sobre de, mas temprano, Heero echó una mirada breve a la cama de junto, donde Duo descansó seguramente por la noche. El se sentó entonces, y cogió la almohada que aún percibía el aroma canela del joven trenzado. Heero percibió la esencia en seguida, el siempre gustó del olor del muchacho bonito. Heero dejó la almohada entonces, el se puso de pie, su estómago haría algún ruido para ese momento y el necesitó tomar algún desayuno. Abrió entonces el closet y cogió algo de ropa, ahí, unos jeans azules oscuro ajustados, una camisa blanca informal, y un chaleco de mezclilla azul igualmente, botas negras en los pies y estuvo listo, algo normal, ligero, bueno. Heero intentó cepillar su pelo caprichoso tan solo para desenredarlo, luego su pelo volvió a su forma normal. Una vez que hubo estado listo el bajó entonces. Heero miró que solo Duo estaba en la cocina lavando los trastos, Quatre había estado sentado sobre la sala mirando una revista cuando Heero echó una mirada a él. Quatre tan solo volteó, saludó sonriendo y le dijo que Duo estaba en la cocina. Pero porque creía Quatre que a él le interesaba donde estaba el baka trenzado?...Heero no supo, tan solo avanzó.
“Oh! La mañana buena Heero” Duo volteó su trenza que odea detrás de él con las manos sosteniendo un plato enjabonado, un delantal sobre su ropa y una sonrisa amplia.
“Mañana” Heero lo miró un momento entonces. Llevaba Duo unos pantalones olgados negros y una camisa manga larga y cuello alto informal negra igual, unos tenis negros sobre sus pies y la cinta que sostenía su trenza del mismo tono. Duo se veía...algo diferente, pero bien.
“Oii, va usted a tomar algo Heero? Yo le puedo ofrecer? Tal vez hot-cakes, oh tal vez tan solo quiera un cereal simple!” Duo ondeó su cadera ligeramente a sus pensamientos “oh...puede un vaso de leche hacer? Usted tan solo pida Heero” Duo volteó entonces, secándose las manos y sonriendo a Heero.
“leche y pan” Heero dijo entonces, aún sentandose sin voltear demasiado.
“Hai! Que sea pan y leche entonces!” Duo volteó rápido, sirvió un vaso de leche grande y una hogaza de pan de buen tamaño y pan dulce, luego el se sentaba al asiento en frente, mirando a Heero comer entonces minuciosamente como el siempre conoció, Duo sonrió entonces, era buen momento “...oi! Heero! Yo olvidé decirle algo! Yo estoy manejando salir este día con Quat, nosotros tenemos que ir a ver alguna cosa importante...es ok? No hay problema verdad?” Duo dijo mientras sonreía recargando su cabeza en sus manos.
“Eh? A donde?” Heero masticó y tragó tomando un trago de leche.
“Puesssssssss....tan solo por ahí, oi son asuntos de Quat, ande! Yo se que no habrá problema si nosotros nos ausentamos el día ne? Ademas usted tiene una misión pequeña hoy ne? Y no estará, así que sería bueno que Quat y yo paseáramos por ahí, que tal? Es bien” Duo sonrió nuevamente, el era, bastante convincente.
“Es ok” Heero dijo mientras comió otro poco de pan y leche.
“Arigato!! Heero!!, entonces nosotros nos ponemos en marcha” Duo dio un salto y salió de la cocina sin que Heero pudiera decir algo más, Heero miró la puerta por donde Duo había salido, y continuó comiendo entonces.
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