CANDIDATAS A REINA

AUTORA: BERUSAIYU

 

CAPITULO 3:  EL VOTO NO ES TAN SECRETO.

 

            En las siguientes rondas de votaciones los resultados fueron los mismos, con excepción de la ronda final donde sólo quedaron Quatre y Duo. Relena fue desplazada por una extraña alumna muy hermosa y de cabellera plateada.

            Había pasado casi una semana y todavía no  encontraban a la espía. Heero, Trowa y Wufei  siguieron las pistas del  salón E-10, pero a parte de ese día de elecciones no hubo ninguna otra transmisión y no tenían nada concreto.

            Wufei ahora trabajaba con los otros, no tan bien como pensaba que lo haría por renunciar a la candidatura. A éste seguían persiguiéndolo con más insistencia ya que: “Nataku era toda una feminista”. El club de Wufei se transformó en la primera institución escolar, que velara por los derechos de la mujer en las colonias, y llevó pancartas de rechazo hacia el concurso de belleza, lo que provocó una “casi nueva guerra” el mencionado evento.

            Así estaban ese día de las finales, cuando llegó el momento de mencionar a las 3 finalistas, todos estaban en expectación. Más aún, cuando momentos antes, vieron desfilar a sus “seguras reinas” con los vestidos de galas. Aquí hubo tanta aclamación que, por unos instantes, “Natakuis”,  El Club de la Mujer- así se hacían llamar- dejó de protestar por el concurso y se quedó pasmado viendo a las radiantes bellezas.

            Otros que estaban más pasmados y al punto del desmayo eran Trowa y Heero, aunque este último, todavía no tenía sus sentimientos muy claros con respecto a Duo, pese a que había votado por él en todas las rondas. En cambio Trowa, sabía perfectamente donde estaba su corazón y trataba de calmarse- el rubio lo dejaba sin aliento y en su pecho golpeaban al punto de la explosión- y aunque siempre trataba de mantener el control, cada vez era más difícil porque lo quisiera o no, estaba perdidamente enamorado de Quatre y no encontraba la forma de decírselo, además, algo o alguien se lo impedía. 

            En otro lugar, otros ojos también cercanos a Duo, miraban al increíble muchacho, pero en completa confusión. No podía creer que sólo el ver a Duo le creara tanta emoción y realmente, no sabía qué es lo que le estaba pasando.

            Por otra parte, Relena se sentía muy extraña al mirar a la chica de cabellos plateados, la cual, le había ganado la ronda eliminatoria. Por más que trataba de identificarla, no podía. Ella la había visto en otra parte, pero no se acordaba dónde.

            Entonces el Rector de los dos Institutos (de varones y damas) subió al estrado. Después de dar su “interminable” discurso, nombró a la candidata ganadora.

            - ...Y la Reina del Instituto “Mariscal Noventa” es...- abre un sobre con expectación- ¡La señorita Helen Maxwell!

            El júbilo estalló por todos lados. No era ninguna sorpresa, pero igual aclamaron como si se tratara de un concurso mundial. El carnaval duró todo el día, siguiendo en la noche y también por la mañana. En realidad, festejaron hasta dos días después del término de la semana de aniversario.          

            La extraña chica de cabellos plateados se acercó al grupo de “La Reina de Belleza”, cuando por fin se encontraban solos en el salón, sin todos esos admiradores. Los pilotos Gundam más Relena, cortaron la conversación al ver venir a la hermosa chica, mucho más alta que cualquiera de ellos. Ésta llegó al grupo y se llevó la mano al cuello, donde tenía una hermosa cinta con un broche. Después de quitárselo habló.

            - Hola, tanto tiempo sin verlos- dijo la voz grave.

            Extraño, pero Relena reconoció inmediatamente esa voz, era la de su hermano Miliardo Peacecraft. Quizás el hecho de escucharlo más seguido por el comunicador era la razón de reconocer su voz y no su rostro- pensó Relena después-, aunque la verdad era que el muy torpe no se quitaba todavía esa ridícula máscara de Zerchs Marquise ni para hablar con su hermana, pese de haber terminado la guerra hace tiempo.

            - ¡Hermano!- exclamó Relena en completo asombro. Los demás se sorprendieron aún más, al descubrir la identidad de la  tercera candidata.

            Miliardo, Zerchs para los soldados Gundam, estaba vestido con el vestido de gala que usó en las finales, al igual que Duo y Quatre. Relena y los otros vestían el uniforme femenino del Instituto.

            - Vengo también por la espía- dijo después de las preguntas de su hermana.

            Al ver que él venía por ese asunto, decidieron ponerlo al tanto de lo sucedido. Compartieron información al respecto, pero tampoco nadie tenía algo claro sobre la espía.

            Los chicos se quitaron los alteradores de voz, imitando la acción de Zerchs. La verdad era que no lo usaban mucho, siempre estaban apagados, después de todo, sus voces no eran tan graves. Sólo Duo y Quatre los tenían encendido, por razones del concurso, pero también se los quitaron. De igual manera, todos se veían bien extraños entre sí, usando esas vestimentas femeninas, en especial Duo, quien todavía tenía la corona de Reina sobre su cabeza y la banda blanca con dorado, cruzando su pecho.

            - Te felicito amigo, déjame decirte que tienes más vidas que un gato- fue la pícara voz de Duo           

            Todos no habían visto a Zerchs desde que desapareció en el último ataque a la Tierra. De alguna forma sobrevivió y ahí estaba, tan serio como siempre. Cosa que pesó en el concurso de belleza, aunque tenía todas las cualidades para ser candidata, no tuvo la suficiente simpatía para ganarle a Duo, ni siquiera a Quatre, pero a él nunca le interesó el ridículo concurso. Sólo deseaba proteger a su hermana como siempre.

            Zerchs quería hablar a solas con Relena y Heero, así que después de intercambiar información no muy valiosa sobre la misión, se los llevó lejos de ahí, dejando a los chicos solos en el gran salón de clases. Duo miró como desaparecían por la puerta y su sonrisa desapareció por unos segundos.

            Duo, Quatre, Trowa y Wufei se encontraban reunidos al final de las gradas, o sea, en los últimos bancos del salón, arriba. Duo estaba sentado en los pupitres, Quatre estaba de pie a su lado, y los demás estaban sentados al frente de estos dos. Duo se quitó la corona y la dejó  a su lado, encima de la mesa.

            Su distraída mente jugueteaba entre el concurso y la misión. Duo miraba a sus compañeros, mientras le seguía la conversación sobre la espía. A él le parecía que esa espía ya no atacaría más, porque seguramente se dio cuenta de la presencia de ellos y así lo hizo ver a sus compañeros, cosa que no gustó para nada a sus amigos. También observaba de vez en cuando a Quatre y a Trowa.

            Duo sabía de los sentimientos de esos dos. Quatre se lo confesó hace mucho tiempo y apenas hace unas horas, Trowa le dijo algo muy significativo, cosa que lo delató ante él sin darse cuenta. Éste se acercó a Quatre y a él después del concurso, para  felicitarlos. Quatre sacó el segundo lugar y mientras le tomaba la mano en saludo, Duo se fijó en esa mirada especial que se daban esos dos. Cuando le tocó el turno  a él de ser felicitado por Trowa, Duo no pudo aguantarse las ganas de lanzarle una indirecta a éste.

            - Quatre merecía ganar más que yo, ¿verdad?- dijo como al descuido.

            - Sí- fue la fugaz afirmación de Trowa, más parecido a un pensamiento. Entonces reaccionó- Sí, estuvo bien que tú ganaras.

            Parecía que Trowa no se dio cuenta de la pregunta, quizás fue una pregunta confundida con su mente o corazón. Duo no pudo olvidarlo y mientras lo veía ahí mirando a Quatre con esa expresión tan especial, lo supo como si estuviera leyendo un libro abierto.

            A Duo se le torció la sonrisa cuando decidió lo que haría en esa reunión. Jugueteando con su banda blanca con letras doradas, mientras balanceaba sus piernas en el aire,  dio un giro radical a la  conversación. Los chicos jamás olvidarían ese momento en aquella sala de clases por el resto de sus días. En especial Heero, quien se arrepentiría de haber dejado ese salón.

            - ¿Y por quién votaron ustedes?- miró a Trowa fugazmente. 

            - A qué te  refieres Duo ¿No  estarás descontento con los resultados?- Quatre le miró divertido.

            - Es que no todos votaron por Relena en la primera ronda.

            Las palabras de Duo causaron una secreta conmoción en todos sus amigos, incluso en Quatre quien recordaba lo cierto de esa afirmación. Nadie alcanzó a responderle a “La Reina”, dejando que volviera a la carga.

            - Quatre y yo votamos por ella, lo sé porque él me lo dijo. Heero también votó por Relena, pero ¿Wufei y Trowa?- Trowa dio un respingo cuando vio la mirada acusadora de Duo- tengo una leve sospecha a quién le diste tu voto ¿verdad Trowa?- lo enfrentó con unos ojos achicados y le dedicó una sonrisa delatora.

            Trowa no sabía donde esconderse. Tenía el rostro asustado y estaba en extremo nervioso.

            - Votaste por Quatre ¿verdad?- continuó Duo sin consideración.

            - Yo esteeee...- Trowa comenzó a tartamudear.

            - Me dijiste,  cuando me felicitaste, que Quatre debió ganar el concurso, no yo- dijo alzando la barbilla.

            - ¡Eso no es cierto! ¡Yo no dije eso!- respondió  asustado.

            - ¡Claro que sí! ¿No lo recuerdas?- Duo volvió a enfrentarlo con la mirada.

            Trowa estaba todo confundido. Buscaba en su mente aquella imagen dicha por Duo, pero no la encontraba. Por un pequeño lapso, la recordó y sí, había dicho eso. El rostro de Trowa se encendió con cálido rubor.

            Por otro lado, Quatre también estaba confundido y no sabía en qué pensar. Su corazón comenzó una loca carrera en su pecho.

            - Yo, esteee, sííí, pero... no te enojes... yo...  sé... sí, dije eso...- cuando vio la mirada de todos sobre él, se puso rojo como un tomate maduro, y en vez de aclararse más, se delató peor- ... esteee... no te enojes ya... aunque Quatre sea más lindo... este ¡Ay!- tomándose la cabeza con una mano.

            - ¿Y por qué me voy a enojar?- Duo extrañado trataba de encontrar una explicación lógica al asunto.

            A estas alturas Quatre sostenía la respiración, sentía que su alma se iba hacia un lugar desconocido. Wufei seguía a sus amigos más confundido que nada y no sabía que opinar al respecto. Un miedo se fue manifestando en su persona.

            - ¿Enojado porque no votaste por mí? ¡No seas ridículo!

            - No, no por eso- ahora sí, Duo no entendía nada- yo sé que  Quatre y tú...- la voz de Trowa se oía triste.

            - ¿Qué Quatre y yo...?- Duo seguía sin caer y mientras seguía con la vista ida por sus pensamientos, escuchó la voz de Quatre.

            - ¿Crees que entre Duo y yo hay algo?- pronunció el rubio como si fuera un pensamiento dicho en voz alta.

            - ¡Qué cosa! Jajajajaja, ¡pero qué cosas dices Quatre! Jajajaja- explotó Duo.

            - Entonces, ¿no es verdad?- Trowa sintió al mundo florecer.

            - ¡Claro que no!, es cierto que tuvimos algo, pero eso fue hace mucho tiempo. Ahora sólo somos buenos amigos ¿no es cierto Quatre?- Duo le dedica una sonrisa, acompañada con el cierre de sus ojos violetas.

            - Sí, es verdad- Quatre le responde con otra sonrisa.

            - ¡Es cierto!- Trowa casi gritó y todos vieron la radiante sonrisa de felicidad en su rostro.

            Quatre lo miró y se sonrojó en el acto. Trowa trató de esconder su encendido rostro en su pecho.

            - Jajajajajaja- radiante el cupido continuó- ¡Pero no sean tan tímidos! Vamos Trowa, invita a Quatre al parque de diversiones- se acercó al ruborizado rubio y le dio una palmadita en su hombro para que se acercara al pupitre de Trowa- a él le fascinará la invitación, te lo aseguro.

            La vista de los dos chicos chocaron con calor, para luego desviarla casi al mismo momento. La ansiada oportunidad estaba dada, Trowa reuniendo todo su valor lo invitó.

            - ¿Quieres...?

            - Sí- fue la rápida y cortante respuesta de Quatre.

            Los ruborizados volvieron a cruzar miradas y tampoco las mantuvieron. Con una sonrisa en sus rostros las bajaron.

            - ¡Bien, así me gusta! ¡Tenemos cita!- luego miró a Wufei, este sintió su mirada y un temor ya conocido lo embargó- Ahora quiero saber por quién votaste tú Wufei. Espero que no haya sido por Quatre ¿no? Mira que él ya está ocupado- le lanza un guiño de ojo.

            - ¡Claro que no voté por él!- calló inmediatamente de decir estas palabras.

            Wufei supo que se había acorralado a sí mismo cuando Duo le dirigió esa sonrisa delatora, la misma que usó con Trowa hace un rato atrás. El susto lo traicionó y ahora picado en su orgullo no sabía como reaccionar.

            - Lo sabía- bajó de un salto del pupitre y caminó hacia a él- ¿y?

            - ¡Eso no te importa! ¡¿Por qué no le preguntas también a Yuy?!- Wufei lo único que deseaba era que lo dejara en paz.

            - No, Relena obtuvo 3 votos, el de Quatre, el mío y el otro debió de ser de Heero, al no ser que tú hayas votado también por ella, cosa que lo dudo ¿no es cierto?

            - Quizás voté por ella, o por mí mismo- Wufei cruzó sus brazos en defensa.

            - No lo creo, votar por uno mismo estaba prohibido y tú serías incapaz de hacer trampa. En cuanto a Relena... ¿A quién debo sospechar mejor de haber votado por ella?- acercó su rostro y le mostró una sonrisa de triunfo.

            Wufei estaba impactado... “Claro de que era obvio de que Heero votó por Relena, hace mucho que entre ellos dos había algo... ¡qué tonto!”-pensó- Él votó por Duo, pero no supo por qué, ni lo sabía tampoco. Mucho  menos se imaginó que lo descubrirían y por la misma persona de quien se sentía extraño. El pánico se apoderó de él y una vergüenza desconocida asomó a su rostro, descubriéndolo.

            - Yo, yo... ¡Déjame en paz!- intentó pararse pero Duo se interpuso en su camino.

            - No me digas que votaste por mí, jeje- Duo se le acercó más y con una sonrisa insinuante.

            - Yo, yo... no, sí, sí... pero no tiene nada que ver... yo sí... – su rostro se puso al rojo vivo cuando vio la mirada atónita de su amigo Duo- ¡Déjame en paz!- cerró los ojos y apartó a su compañero de su camino, huyendo lo más rápido que pudo.

            Duo recién reaccionó de lo que había hecho y sin pensarlo dos veces corrió detrás de Wufei. No podía permitir que se fuera así.

- ¡Wufei, espérame por favor!- dijo Duo mientras chocaba con Heero en el pasillo, a la salida del salón.

            La mirada de Heero jamás se encontró con la de Duo, cuando éste le dio esa fugaz disculpa. Heero vio la espalda de Duo antes de voltear hacia la entrada del salón. El espacio entre sus espaldas a la par, siguió agrandándose producto del mutuo alejamiento. 

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