MANUEL GÓMEZ
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¡Te recordamo!
Mi abuelo fausto casado con Mercedes Castillo vivia  en la calle nueva 45 de
Azuaga. Tuvieron nueve hijo “cinco varones, y cuatro hembras”  tuvo un cortijo en una zona   Denominada la dehesa nueva con más de setenta fanegas de tierra, tenia un carácter fuerte y  luchador para las faenas agrícolas “murió a los 75 año victima de un infarto".

Extremadura:
Tantos típicos se utilizan para calificarte: ’Tierra de emigrantes’, ‘De encinas y alcornoques’, ‘De Miseria’. Ante todo eres una región ignorada, porque quienes te han conocido personalmente no hablan mal de ti. Puede que seas pobre en términos numéricos, cuantitativos de fábricas que humeen sobre tu cielo. Pero yo te quiero así pura y fresca, tu nos ofreces una calidad de vida sana y humana.
  Eres una tierra bañada pro tus ríos y arroyuelos. Bautizada por ese Guadiana que te limpia de impurezas e injusticias sobre ti cometidas a lo largo de la historia de España. Yo disfruto al pasear contemplado tus paisajes, admirando la nobleza milenaria de esos encinares que conforman esta tierra extremeña.

¡El lobo!
A finales del s. XIX, Badajoz pasaba por ser la provincia de España donde más lobos se cazaban, unos 260 al año, muy por encima de otras con más tradición lobera como Lugo, León, Jaén o Córdoba. En Piornal (Cáceres), en el paraje llamado “La Trampa del Lobo”, existió una profunda zanja en la que los piornalegos dejaban un chivo para que el animal se introdujera en ella. Si algún cabrero abatía un lobo recibía una recompensa oficial además de poder ejercer el derecho de limosnear por las casas mostrando la piel y pidiendo para el “Santo Lobero”.

Desde mediados del s. XX se ha vivido la lenta desaparición de este animal no ya solo en Extremadura, sino en muchas otras zonas de España. La puesta en práctica en la década de los 50 del Plan Badajoz, con la consiguiente construcción de gigantescos embalses que anegaron las vías naturales de comunicación entre las serranías, las repoblaciones de pinos y eucaliptos llevadas a cabo por las mismas fechas, que supusieron la pérdida de grandes manchas de monte mediterráneo y de fauna autóctona, y la generalizada alteración de su habitat han sido factores de indudable peso en su extinción. Otra serie de fenómenos, como la fuerte inmigración del campo extremeño, vinieron a completar el oscuro panorama que se cernía para una de las especies emblemáticas de la Península Ibérica.

De esta forma, un estudio realizado en 1996 detectó la presencia de unas cinco parejas en la Sierra de San Pedro. Algún pastor y guarda de fincas aseguró haber visto en las mismas fechas alguna pareja en el término de Alconchel (Badajoz), muy cerca de la frontera con Portugal. Un poco más tarde, en 1998, un trabajo llevado a cabo por la Universidad de Extremadura concluyó que el lobo había desaparecido por completo de tierras extremeñas.

Sin embargo, el lobo no desapareció del inconsciente colectivo. Numerosos relatos, que todavía aún pueden escucharse, nos cuentan el terror que causaba entre la población sus cada vez más esporádicas apariciones. Comarcas como sierra de Gata, las Hurdes (sus cazadores loberos tenían ganado un merecido prestigio), sierra Morena, la Serena y las Villuercas supieron de él entre 1940 y 1960. El diario regional “Hoy”, con fecha 25 de marzo de 1972, informaba que en Villanueva del Fresno (Badajoz) una manada de lobos dio muerte en cuarenta y ocho horas a siete reses y dejo malheridas a otras dos.

Viejos relatos que a casi nadie interesan pero cargados de una épica arcaica e intemporal. Como aquel contado por dos viejos pastores que nos habla de cuando “un lobo atrapó a una cabra en la finca El Carbajito, en Higuera la Real (Badajoz), y cuando huía con ella fue sorprendido por el mastín de la majada que lo persiguió hasta alcanzarlo. Tras una igualada lucha el lobo huyó”. O ese otro que describe como una gran hembra de mastín, conocida como La Leona, consiguió acabar con las sangrientas andanzas de Lobo Negro. De tan peculiar hecho da fe una inscripción bajo la estatua dedicada al famoso lobo que se levantó en la sierra de Fuente del Arco (Badajoz): “En recuerdo al Dr. Félix Rodríguez de la Fuente, que recorrió en los años 50-60 estas sendas de Sierra Morena estudiando al lobo español. En esa fecha, aquí una lobada se celebró (1952-53) salvándose de la cacería el gran Lobo Negro que asoló estos campos durante años. Herido en La Riverilla por La Leona y deshecha su manada, huyó varios años después a Hornachuelos (Córdoba).

A pesar la manifiesta enemistad entre los mastines y los lobos, no han sido raros los casos de hibridación entre estas dos especies, habiéndose constatado la existencia de ejemplares de este tipo integrados en algunas manadas. El prestigioso naturalista Jesús Garzón afirmaba en la década de los 70 que los últimos lobos de Sierra Morena estaban cruzados con perros. En aquellos años el profesor José Antonio Valverde examinó a cuatro ejemplares de lobos muertos en la batida celebrada en Villanueva del Fresno tras los ataques sufridos en su término, llegando a la conclusión que eran mezcla de lobos y perras. La aparición de estos extraños lobos confundió de tal manera a la población que se llegó a correr el rumor de que Rodríguez de la Fuente había soltado chacales en la zona.


"EN LA MEMORIA, UNA AZUAGA DE PELÍCULA"

"En la memoria" refleja la Azuaga de los años cincuenta y fue galardonado en 1999 como el mejor documental en el Festival Internacional de Cine de Elche. También el 21 de octubre de ese mismo año, el Consejo Asesor de RTVE en Extremadura le entregó el primer premio de periodismo en televisión. "En la memoria" es el primer multivisión extremeño en soporte DVD VÍDEO, producido por Iris Eyex con la colaboración de más de un centenar de azuagueños; utiliza las últimas tecnologías y mezcla creatividad y funcionalidad para alcanzar la expresión artística.

Antonio Gil Aparicio, director de "En la memoria", define este escaparate audiovisual como "la materialización de los sueños y recuerdos de un pueblo, Azuaga, para hacerlos perdurar en la memoria colectiva de sus habitantes y en la del visitante. Pretende ser una muestra de lo que fue la vida cotidiana de este pueblo no muchos años atrás".

En la película se viaja a la Azuaga de mediados de siglo, un paseo por el pasado reciente de la localidad, el tiempo pretérito que aún recuerdan los mayores del municipio. La cinta, que se proyecta en el museo etnográfico, fue elaborada precisamente para éste, el cual ha servido de fuente inagotable de recursos a la hora de vestir a los actores y de ambientar a Azuaga para hacerla retroceder en el tiempo.

El rodaje se realizó en noviembre del 98, a lo largo de seis días, y el trabajo de montaje se prolongó durante un par de meses, debido a las complicadas técnicas que se han utilizado en el tratamiento de las imágenes. El documental "En la memoria", que tiene una duración de veinte minutos, no emplea la palabra; sólo música e imágenes en blanco y negro, con algún matiz púrpura, son las encargadas de aportar toda la información.


GRASTRONOMÍA DE AZUAGA
GRASTRONOMÍA DE AZUAGA - Todo sobre azuaga en... deazuaga.com -

Nuestros platos típicos y dulcería popular van unidos muchas veces a fiestas y costumbres de gran tradición local.
Así pues, el día 3 de febrero festividad de San Blas, el pueblo participa de una acogedora tarde de chocolate casero y churros en torno a la ermita dedicada al Santo.

Con la llegada del carnaval, por estas fechas es frecuente cocinar la sopa dorada y saborear la "Hojaldra", un dulce confeccionado lámina a lámina con manteca de cerdo fundamentalmente.

En Semana Santa, y más concretamente en lo que venimos a denominar "Pascuas de Hornazos", es costumbre degustar todo tipo de productos y chacinas de la tierra, el pan de rosca de hornazo, roscos blancos y tortas de chicharrones.

Con la celebración de la feria y fiestas locales del 14 al 18 de agosto, el jamón serrano, el lomo ibérico, el queso curado y las tapas de cochinillo frito hacen las delicias de estos días de descanso.

También es buen momento para la degustación de comidas caseras la noche del 14 de septiembre, una fecha en la que se conmemora el día de nuestro patrón local el Santísimo Cristo del Humilladero en la plaza que lleva su nombre.

Con motivo del día de los difuntos, para amenizar una tarde de juegos populares infantiles que año tras año se desarrollan en el Parque Caganchas, viene siendo tradicional ofrecer a los participantes chocolate, churros y castañas asadas.

Dulcería típica

Gañotes Con todo ello, quizás sea en fechas navideñas cuando la gastronomía, y más concretamente el dulce popular, goce de más arraigo en nuestro entorno. Son días en los que no puede faltar el exquisito sabor de flores, gañotes y prestines, empapados con algún trago de vino, anís o pacharán. Recibida la Navidad, el plato culinario más preciado para la cena en familia es el de escabeche de pollo.

A este acervo de gastronomía popular hay que añadir las excelencias al paladar de todos los derivados del cerdo ibérico que se cría en la dehesa extremeña. A lo que también se une una amplia variedad de productos brotados de esta tierra, ya sean aceitunas, vinos o quesos que no pueden aislarse del significado y riqueza de esta tradicional cocina local.


Mi primer amor:

Te voy a contar un secreto que a nadie nunca conté
que mis amores primeros desde el Cristo a la "Mercé"
¡Cuántas noches de verano al Castillo yo subí!
¡Cuántas estrellas del cielo entre mis manos yo cogí!  
Si esa chica a ti te gusta por las Pascuas lo sabrá
y por la noche en el baile un beso le robarás.
Paseando por el parque cuando a ti te conocí
y tu risa entró en mi alma y así comencé a sufrir.


Un Emigrante:

"Tuve que emigrar un día porque el hambre me acosaba,
del pueblo donde nací malos recuerdos llevaba.
Hoy vivo en Portugalete, que es un pueblo de Vizcaya.
Vivo mejor que vivía en mi pueblo,
por desgracia.

Hoy que soy un jubilado vivo con comodidad,
y el cariño por mi tierra nunca lo podré olvidar.
Jubilado y vivo bien, y me salen bien las cuentas
pero siento la nostalgia de mi pueblo y de mi tierra.

Al cumplir sesenta y cinco
me puse a escribir poemas.
Le escribo al otoño triste,
le escribo a la primavera,
pero a mi tierra extremeña
se los hago por docenas.

Sé que tuve que emigrar,
pero no fue culpa de ella.
Mi tierra no tiene culpa,
que fue culpa del sistema.

No la declaro culpable,
porque no fue culpa de ella.
No hay tierra buena ni mala,
según la traten asin prospera."


Poesia a Extremadura:

"Donde se asienta mi pueblo
donde vine al mundo un día
y al que tuve que dejar
para emprender otra vida.

Este pueblo que no miento
y que tanta pena me cuesta
bonito nombre le pusieron
Villanueva de la Sierra.

¡Ay! mi bella "Extremadura"
mi vieja patria querida
España es la patria grande
tu eres la patria chica.

Que llevo en el corazón
clavada como una espina
que no conseguí arrancar
el día de mi partida.

Tierra de campos silvestres
tierra de jaras y encinas"
de matas y alcornocales
de tomillos y torbiscas.

Donde aquella diosa Ceres
puso sus plantas un día
cuando aquellas castas
razas poblaron tu geografía.

Donde anida la cigüeña
y también las golondrinas
bencejos y gorriones
aguanieves y pardillas.
 

Donde el águila real
majestuosa se mira
en el azul de tu cielo
y en tus aguas cristalinas.

Que no quemen esos campos
donde, los buitres anidan
donde el milano planea
donde la perdiz anida.

Donde el conejo se esconde
donde la liebre domina
que se vayan de tus tierras
esas manos asesinas.

Ese parque de Monfragüe
que guarda con celosía
esas razas de animales
que en Europa se extinguían.

Como el venado y el ciervo
y la cabra montesina
el lince y el gato montés
y tantas más que diría.

Esos pobres labradores
con la carne ennegrecida
con tantísimos sudores
y que nadie los admira.

A esa gente que es mi gente
a esa raza que es la mía
la seguiré defendiendo
mientras me quede la vida"



"Ganaderia san Martin"
 
"La Gloria" es una dehesa ganadera muy especial. Está en clavada en el término de Azuaga, situada dentro de Badajoz, en su confluencia con Córdoba y Sevilla, en una zona de resonancias literarias y taurinas, cerca de Fuenteovejuna y Zalamea, cerca de Bienvenida, la patria original de la legendaria dinastía. En su medio espacio, no llega a las 600 hectáreas, los cercados, pequeños pero suficientes, se multiplican no sólo para dar sitio a todos los empadres - así denominan en México al cerrado que corresponde a un semental y su lote de vacas-,


"Plaza de toros de Azuaga"

A finales del pasado siglo, en 1892, se construyó en Azuaga una plaza de toros que sustituía a una existente en la zona de "Fundición"; como estaba ejecutada a base de madera y de forma provisional se realizó ésta, a la que ahora nos referimos, excavada en un promontorio.

La plaza de toros se inauguró en mayo de 1894, casi al mismo tiempo que las obras de construcción del ferrocarril. No es casual que las mejores plazas del entorno se encontraran todas unidas por el ferrocarril de Fuente del Arco a Puertollano, pues además de la de Azuaga, en esta línea se encuentran las de Bélmez, Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, todas ellas de gran capacidad y a donde se fletaban trenes especiales con ocasión de la celebración de festejos taurinos".

El estreno del coso se hizo lidiando toros el matador Emilio Torres Reina "Bombita". La singularidad de la plaza levanta opiniones encontradas: hay quien mantiene que se edificó sobre un circo romano, basándose en la forma del ruedo y la textura de la misma.

Apunta José A. Torquemada Daza en un trabajo de investigación sobre el ferrocarril en Azuaga, que recoge la revista Feria y fiestas Azuaga 99, que existió cierta relación entre la construcción de la plaza de toros y la línea de ferrocarril con que contaría el pueblo. El autor en su reportaje citaba lo siguiente:

"En cuanto al asunto del ocio habría que decir, como primera curiosidad, que fue el establecimiento del ferrocarril lo que impulsó la construcción de la plaza de toros de Azuaga, pues según un texto de 1892:

'(...) cuando Victoriano Gómez, a principios de 1892 se decide a construir en Azuaga una plaza de toros fija era por algo: era conocedor de la inminente colocación de la vía férrea de Peñarroya a Fuente del Arco, trabajos que en el término de Azuaga comenzarían dos años después, en 1894, y de los efectos multiplicadores que una arteria vial genera'.

Arquitectos como el alemán Heribert Hamann, profesor de proyectos de la Escuela Superior de Arquitectura de Munich, se han interesado en el estudio del coso y en formular propuestas para la restauración del mismo; proponiendo, en este caso, soluciones tan originales como experimentar con estructuras ligeras de madera y velas deslizantes, simulando los estudios por él realizados sobre las velas y toldos que cubrían el teatro y anfiteatro de Itálica, "El velamen neo-romano de Azuaga".

El arquitecto Gonzalo Díaz y Recasens publica en 1992 el libro Plazas de toros, donde aparece la de Azuaga.

En agosto de 1996, el pleno del Ayuntamiento de Azuaga convoca un concurso de méritos e ideas para la restauración del coso, resultando ganadores del mismo los arquitectos José Manuel Jaureguibeitia Olalde y Gonzalo Díaz y Recasens.

Ante la incertidumbre de las vías de financiación para llevar a cabo la propuesta planteada, los gestores municipales propusieron la creación de una escuela taller que permitiera la restauración del recinto taurino.

Está siendo la Escuela Taller "San Martín" la encargada de acometer las obras de rehabilitación, realizando faenas de limpieza y descombro, derribo de antiguos corrales, perfilado de graderíos, levantamiento de paredes de mampostería, restauración de gradas, adaptación de dependencias y recuperación del entorno natural colindante.



AZUAGA (BADAJOZ)
El refugio de las grullas
      
En los límites meridionales de Extremadura, a dos pasos de la cálida Andalucía, miles de grullas se hacen dueñas, todos los inviernos, de las dehesas que circundan este misterioso pueblo

Alejada de las grandes rutas turísticas que atraviesan Extremadura, la Campiña Sur es, quizá, una de las comarcas más desconocidas de la región, habiéndose salvado únicamente del olvido la monumental Plaza Mayor porticada de Llerena. Y, sin embargo, este suave paisaje de leves ondulaciones casi mediterráneo, en las estribaciones de Sierra Morena, donde crecen cereales, girasoles, vides y olivos, esconde, para los amantes de la naturaleza, una de las principales áreas de invernada de grullas de toda la Península, así como el hábitat natural de avutardas, sisones y aves esteparias.

Aquí, como en pocos sitios, se aprecian los contrastes estacionales. El cambio cromático de estas tierras, según la época, es extraordinario y es en invierno cuando el juego de luces y colores se evidencia con mayor intensidad.

La otra gran sorpresa de la comarca es Azuaga , una población que despliega poderío y grandeza por los cuatro costados. Su pasado árabe lo delata su propio nombre derivado de «Al Zuwaga», término procedente de una de las tribus bereberes que se asentaron en Extremadura. Sin duda, ha conocido tiempos mejores, cuando dominaba una importante industria minera, pero aún conserva un espléndido conjunto urbano dominado por el castillo de Miramontes, numerosas plazas plantadas con palmeras y naranjos y algunos monumentos excepcionales. Aunque ninguno es comparable a la iglesia de la Consolación, una joya del gótico tardío. Si lo primero que llama la atención es la torre de tres cuerpos ya en estilo plateresco, no se tarda en descubrir la puerta occidental decorada con una compleja filigrana de motivos florales y geométricos enmarcada por columnas con resonancias manuelinas. El amplio interior cubierto por una bóveda de crucería todavía conserva varios retablos interesantes y una curiosa pila bautismal en barro vidriado.

La austeridad de la iglesia de la Merced de estilo gótico mudéjar contrasta con la exuberancia barroca de la parroquia del Cristo del Humilladero con sus cúpulas que dominan el horizonte.

Aunque hay un par de hostales en el núcleo urbano vale la pena saborear los placeres de la Campiña alojándose en una casa rural como El Agostero (924 899 010), que recuerda los refugios que los rebaños utilizaban en verano para pastar lejos de los calores propios de la época. Otro de los hostales es el que dirige María Ángeles Peña. Está situado en las cercanías de Malcocinado, a 12 kilómetros de Azuaga, y posee cuatro habitaciones decoradas al estilo campestre. En él se puede cocinar libremente o degustar la típica cocina de la zona.


No olvides:

Probar el cachofro, un magnífico guiso de pastores que puede ir acompañado de una sopa de berros y de una ensalada con pestorejo e hígados de cerdo.

Explorar los restos romanos y árabes en Reina, la antigua Regina donde se ha excavado un teatro en excelente estado de conservación.

Se recomienda darse un paseo a pie por la exuberante y hermosa Rivera del Ara, comenzando el camino en Fuente del Arco.



"Los Municipios de Badajoz son"

Acedera,  Aceuchal,  Ahillones,  Alange,  La Albuera, Alburquerque,  Alconchel,  Alconera,  Aljucén,  Almendral,  Almendralejo,  Arroyo de San Serván, Atalaya,  Azuaga,  Badajoz,  Barcarrota,  Baterno,  Benquerencia de la Serena,  Berlanga,  Bienvenida,  Bodonal de la Sierra, Burguillos del Cerro,  Cabeza del Buey,  Cabeza la Vaca,  Calamonte,  Calera de León,  Calzadilla de los Barros,  Campanario,  Campillo de Llerena,  Capilla,  Carmonita,  El Carrascalejo, Casas de Don Pedro, Casas de Reina,  Castilblanco,  Castuera,  La Codosera, Cordobilla de Lácara,  La Coronada, Corte de Peleas,  Cristina,  Cheles,  Don Alvaro,  Don Benito,  Entrín Bajo,  Esparragalejo,  Esparragosa de la Serena,  Esparragosa de Lares,  Feria,  Fregenal de la Sierra,  Fuenlabrada de los Montes,  Fuente de Cantos,  Fuente del Arco,  Fuente del Maestre,  Fuentes de León,  Garbayuela,  Garlitos,  La Garrovilla, Granja de Torrehermosa,  Guareña,  La Haba, Helechosa de los Montes, Herrera del Duque,  Higuera de la Serena,  Higuera de Llerena, Higuera de Vargas,  Higuera la Real,  Hinojosa del Valle,  Hornachos,  Jerez de los Caballeros,  La Lapa, Lobón,  Llera,  Llerena,  Magacela,  Maguilla,  Malcocinado,  Malpartida de la Serena,  Manchita,  Medellín,  Medina de las Torres,  Mengabril,  Mérida,  Mirandilla,  Monesterio,  Montemolín,  Monterrubio de la Serena,  Montijo,  La Morera, La Nava de Santiago, Navalvillar de Pela,  Nogales,  Oliva de la Frontera, Oliva de Mérida,  Olivenza,  Orellana de la Sierra,  Orellana la Vieja, Palomas,  La Parra, Peñalsordo,  Peraleda del Zaucejo,  Puebla de Alcocer, Puebla de la Calzada,  Puebla de la Reina,  Puebla de Obando, Puebla de Sancho Pérez,  Puebla del Maestre,  Puebla del Prior, Quintana de la Serena,  Reina,  Rena,  Retamal de Llerena,  Ribera del Fresno, Risco,  La Roca de la Sierra, La,  Salvaleón,  Salvatierra de los Barros, San Pedro de Mérida,  San Vicente de Alcántara,  Sancti-Spíritus,  Santa Amalia,  Santa Marta,  Los Santos de Maimona, Segura de León,  Siruela,  Solana de los Barros,  Talarrubias,  Talavera la Real, Táliga,  Tamurejo,  Torre de Miguel Sesmero,  Torremayor,  Torremejía,  Trasierra,  Trujillanos,  Usagre,  Valdecaballeros,  Valdelacalzada,  Valdetorres,  Valencia de las Torres,  Valencia del Mombuey, Valencia del Ventoso,  Valverde de Burguillos,  Valverde de Leganés, Valverde de Llerena,  Valverde de Mérida,  Valle de la Serena,  Valle de Matamoros,  Valle de Santa Ana,  Villafranca de los Barros,  Villagarcía de la Torre,  Villagonzalo,  Villalba de los Barros,  Villanueva de la Serena, Villanueva del Fresno,  Villar de Rena,  Villar del Rey,  Villarta de los Montes,  Zafra,  Zahínos,  Zalamea de la Serena,  La Zarza, Zarza-Capilla.
Plano De Azuaga
Recuerdos:

Extremadura es cuna
de varios conquistadores;
otros se fueron después
en busca de otros valores.

También emigraron muchos,
por si podían encontrar
otra vida diferente
que su tierra no les pudo dar.

Con lágrimas en los ojos
salieron de¡ pueblo un día;
no regresaron pronto,
pero mejoraron sus vidas.

Y recordaron entonces
la tierra que los vio nacer,
y a la Virgen de este pueblo
que nunca dejaron de querer.

Las raíces que se echan
en la tierra donde naces,
no pueden secarse nunca:
viven, y es naturaleza y madre.

Cuando puedo voy a verla,
aunque pasen varios años,
y puedo contemplar de nuevo
la tierra que un día dejamos

Hoy ya tengo brotes nuevos
en la tierra donde vivo:
aquí tengo ya el presente;
allí, tengo el recuerdo vivo.


A mi tierra:

Por donde quiera que voy,
en cuanto hable palabras,
ya saben de dónde soy:
en acento me delata.

Y estoy muy orgullosa
de mi tierra y de mi habla,
esas raíces profundas
que me calan hasta el alma.

Y suspiro por mi tierra,
me complace visitarla,
me recuerda las vivencias
que jamás podré olvidarlas.

Extremadura, ¡qué grande eres!
La geografía está llena
de hijos tuyos que te aman
y no olvidan a su tierra.

Y tu nombre se repite,
porque tienes importancia,
tus monumentos romanos,
ahí está Mérida, que habla.

Los Milagros, el Museo
y ese Teatro Romano,
admirado por todo aquel
que se digna visitarlos.

Que son joyas muy valiosas
de unos legados de antaño,
que nos dejaron de herencia
aquellos, nuestros antepasados.

La Patrona de Extremadura,
como la suelen llamar,
la Virgen de Guadalupe
una joya sin igual.

Tus poetas y cantautores
por todos el mundo publican
los amores a su tierra,
y a esta Virgen tan querida.

Extremadura, tus hijos
por donde quiera que han ido,
te elevan a lo más alto
porque siempre te han querido.


Recuerdos de mi niñez:

"Se van pasando los años
y se acerca la vejez
a mi mente van llegando
recuerdos de mi niñez.

Aquellos seres queridos
que llevo en mi pensamiento
y muy dentro del corazón
como eran mis abuelos.

Dos personas fabulosas
que por mí se desvivieron
dándome tanto cariño
como padres verdaderos.

Cuando yo tenía penas
ellos eran mi consuelo
y si tenía alegrías
las compartía con ellos.

Se van pasando los días
se me va pasando el tiempo
y me gusta recordar
aquellos bellos recuerdos.

Pasé mi juventud
en mi tierra y mi pueblo
al amparo de los "viejos"
entre brisas, luz y cielo.

Correteé por los campos
mil florecillas cogiendo
jugué con los pajarillos
mariposas y riachuelos.
Me sentía golondrina
con corazón mensajero
queriendo brindar al mundo
"amor, paz y consuelo".


Ese hombre fué mi abuelo:

"Se llamaba Antonio
y era mi abuelo,
aquel hombre de corazón dulce
y de nobles pensamientos.

Su vida era el trabajo,
su familia, su casa y su pueblo,
El se sentía orgulloso
de sus costumbres y de
sus propios pensamientos.

El era un hombre sabio,
de esos nacidos en pueblos.
Aprenden de la naturaleza
y se curten con los vientos.
Sus manos encallecidas
¡ese hombre fue mi abuelo!.

Sus palabras cariñosas
y al mismo tiempo severo,
él quería gente noble
y te daba sus consejos;
el trabajo y la familia
para él fue lo primero.

Yo me siento orgullosa
de llevar tu misma
sangre ¡viejo!,
y procuraré en la vida
ir siguiendo tus consejos,
y sentirme satisfecha
de que tú fueras mi abuelo.

Recuerdo aquellos días,
cuando al calor del fuego
Nos contabas tus historias,
y nos recitabas tus cuentos,
Haciéndonos agradables
aquellas noches de invierno.

¡Ven acá!, decías, ¡muchacha!
y estate quieta con eso,
que yo te enseñé a leer
para que vayas aprendiendo,
y te sepas defender cuando
mujer vayas siendo,
de cuatro aprovechaos
que namás quieren analfabetos.

Buen campesino era mi abuelo,
de esos que adoran la tierra
que con mimo y con bravura,
la cuidan desde pequeños,
porque aquel hombre era
un auténtico campesino extremeño.

Hay que ver cuantos reunidos
en las noches de verano,
Cuando mirando al cielo,
me contaba de las estrellas
sus poderes y secretos.
Algunas tenían nombre,
él me los iba diciendo.
Tienes que aprender muchacha,
a estudiar las cosas del firmamento.
Si las cometas corrían,
si la luna tenía cerco,
si la aurora boreal,
todo tenía su secreto.
Cuando nos contaba historias de
jinetes que cabalgaban por el viento,
Y también de aquellos otros
que llamaban bandoleros.
¡Cuánto sabía aquel campesino
que tuve la suerte de tener
como abuelo!".
75 venados en Azuaga
Ciento siete escopetas se dieron cita en la tradicional montería
25 de diciembre 003.

La montería de Azuaga se desarrolló con toda normalidad a pesar de la amenaza de lluvia. Solo al final en la 'junta de carnes' -donde acudieron como ya es tradicional muchos vecinos de Azuaga- tuvieron que abrirse los paraguas. Este año -precisamente por la inseguridad climatológica- la 'junta' de monteros y el desayuno- migas y churros- se llevó a cabo en las instalaciones de la Feria de Muestras de la Campiña Sur. Allí se dieron cita, desde las ocho de la mañana, los 107 cazadores -unos cuarenta menos que el año pasado- que iban a subir a la Sierra de unas tres mil hectáreas de eucaliptos y pinos, que presentaba un aspecto inmejorable con grandes escorrentías de agua por todos sitios.

Con medio centenar de rehalas comenzó la montería en torno a las once de la mañana y rápidamente las primeras reses comenzaron a pasar por los puestos, dándose en este año la circunstancia estadística de que tres de cada cuatro monteros abatió su res. Claro está que hubo algunos de tres y de dos venados -los cochinos escasearon-, pero en general todas las posturas tiraron sobre algún ciervo. Entre ellos apareció uno muy bonito de 16 puntas.

Piara de cochinos

Contaba un guía que, en la armada del Cuchillar, vio una piara de una veintena de 'guarros', aunque el infortunado cazador al que le cumplieron no consiguió abatir ninguno. A la postre solo se contabilizaron 8, entre ellos alguno de regular factura.

En pasos como el nº 4 de la armada Aguibejo, Antonio Robledo, de Malcocinado, dejó caer tres venados haciendo doblete en la primera collera avistada. Luis Tena, de Azuaga, en el seis del Costillar, cobró otros tres para admiración de su novia y su cuñada que le acompañaban. El también azuagueño Emilio Centeno, en la armada del Patarrón, se cobró dos bonitos ejemplares, mientras que Valentín Robina y Gerardo Trianer, en la armada del Castillete, se apuntaron uno cada uno. Pepe Reginfo dejó caer dos en la Ribera pero solo encontró uno y, entre los orgánicos, Martín, en Aguibejo, mató un venado y falló otros dos. Casimiro Guerrero, un clásico ya en esta fiesta montera de Azuaga, se hizo con un venado en el puesto uno del Costillar.

Cien personas

A pesar de que el número de puestos fue sensiblemente menor al del año pasado, la orgánica, que está a cargo del Ayuntamiento de Azuaga, no quiso disminuir personal y se contó con el mismo numero de rehalas de perros, unos 1.000, pisteros, cargadores, servicios, etc. En total unas 100 personas a disposición de los orgánicos, Juan Rosario, Martín, los guardias de la finca y el concejal Morillo, quienes como siempre dieron ejemplo de rapidez y simplificación a la hora de poner en marcha la maquinaria. A las cinco de la tarde todas les reses estaban en el 'tapete' y a las ocho viajaban en las cámaras frigoríficas camino del matadero.

El futuro

El alcalde de Azuaga, Julio Domínguez, estuvo al pie del cañón desde el principio hasta el final pero sin subir a montear porque nunca le gustó la practica de la caza. «Esta gran cacería no es rentable directamente para el Ayuntamiento, pero genera mucha riqueza en el pueblo ya que los hoteles y restaurantes han estado de bote en bote en estos días; lo inseguro del tiempo ha hecho que al final viniesen menos cazadores de los habituales. Ello también unido a que hemos subido algo el precio del puesto, aunque creo que este extremo ha pesado menos», apuntó. El alcalde anunció que en próximas temporadas se podría cambiar la fecha e incluso la estructura de la montería. «Y es que nosotros criamos y cuidamos la caza y al ser finca abierta, otros de los alrededores se benefician de ello».


"Historia de Azuaga"

Municipio de la provincia de Badajoz, en el sur de Extremadura, limítrofe con las provincias andaluzas de Sevilla y Córdoba. Dista 140 kms. de Badajoz, 125 kms. de Córdoba y 140 kms. de Sevilla. Se halla en las estribaciones de Sierra Morena y se encuadra dentro de la comarca extremeña de la Campiña Sur.

Tiene una superficie de 498 km2, siendo el cuarto municipio en extensión de la provincia de Badajoz. El término municipal incluye la aldea de La Cardenchosa. Su población a 1 de enero de 2002, es de 8.580 habitantes. En el censo de 1 de enero de 1998 era de 9.226 habitantes. Su gentilicio es azuagueño/a.

Historia
Azuaga es un lugar de rica historia. En su término se encuentran restos de asentamiento humano megalitistas, del Calcolítico, Edad del Bronce y también del Período Occidentalizante.

Hispania Romama
En la época de dominación romana, Azuaga se convierte en municipio dentro de la provincia de Lusitania y tiene diferentes denominaciones como Municipium Flavium Ugultuniacum, Municipium Iulium V o Julia Flavia. Sus habitantes eran de la tribu Galeria. Restos de esta época son dos cipos con inscripciones.

De la época visigótica se conservan pocas evidencias.

Al-Andalus
Con la caída de Hispania en manos musulmanas, comienza un floreciente periodo para Azuaga. Entre las evidencias históricas de la Azuaga musulmana, encontramos la del geógrafo y viajero árabe Al Idrisi, que mencionaba la población en el siglo XII, aludiendo a ella como un fuerte situado sobre una eminencia. Este es el primer escrito que recoge la existencia de Azuaga con este nombre. Todo parece indicar que la población que se asienta en Azuaga es de la tribu bereber de Al-Zuwaga. El resto más importante de esta época es el Castillo. La base de alcazaba árabe parece ser del siglo XI.

Reconquista
En 1236 Azuaga es reconquistada para el Reino de Castilla, bajo el reinado de Fernando III el Santo, por la Orden de Santiago dirigida por el maestre Pelay Pérez Correa. Desde entonces, fue notable y rica encomienda de dicha Orden. Los cristianos acogieron también el Castillo, pero construyeron la Torre del Homenaje como muestra de la nueva etapa cristiana. Dicha torre es la mejor conservada en la actualidad.

En el año 1477, la localidad de Azuaga fue sede de un importante acontecimiento: en la Ermita de San Sebastián (que luego se convertiría en el Convento de La Merced y más tarde en la Ermita de La Merced), tuvo lugar el capítulo general de la Orden de Santiago, que nombró maestre de la misma a don Alonso de Cárdenas.

Edad Moderna
El crecimiento de la localidad resulta imparable, y en el primer censo de 1551 de la población extremeña, Azuaga aparece como el núcleo de población más grande de Extremadura. Así era también en censos del siglo XVIII, donde aparece como una de las principales villas de la región.

En cuanto al sector laboral, predominan en toda la zona las actividades artesanales y manufactureras. En Azuaga destacan sobre las demás las labores textiles, más concretamente la industria de los tintes.

Durante estos siglos, varios azuagueños ilustres destacaron en actividades diversas.

En el campo artístico destacan los hermanos del Castillo. Juan del Castillo (1585-1658) desarrolla sus principales obras en Sevilla, donde se convirte en maestro, acogiendo a algunos discípulos relevantes. Agustín del Castillo (1590-1626) trabajó en Córdoba, y no pudo desarrollar demasiado su obra debido a una muerte prematura.

En el campo eclesiástico, destacan 2 personajes del siglo XVI que curiosamente adoptaron el mismo nombre, Fray Pedro de Azuaga. El primero de ellos fue un importante teorizante franciscano; su lucidez le llevó a convertirse en consejero permanente de Felipe II. El segundo centra su actividad en el último tercio del siglo XVI; fue escalando posiciones en el estamento religioso, hasta que se convirtió en Obispo de Chile en 1596.

También tuvo Azuaga un papel destacado en la colonización de América, siendo la séptima ciudad extremeña que más emigrantes aportó.

Edad Contemporánea
Durante el siglo XIX no hay ningún hecho memorable vinculado a la historia de Azuaga. No hay constancia de azuagueños ilustres en los acontecimientos fundamentales de este siglo, como pudieron ser la invasión de las tropas de Napoleón o la constitución de las Cortes de Cádiz.

En el siglo XX, Azuaga vive años de extremada agitación, acorde a la frenética actividad de este siglo en todo el mundo.

Azuaga vive una época de esplendor en el segundo tercio del siglo XX, debido a la intensa actividad minera. Los ricos yacimientos de plomo (y en menor medida, de plata), supusieron un fuerte resurgimiento económico de toda la zona.

Actualidad
Durante los años comprendidos entre 1920 y 1960, Azuaga alcanza sus cotas máximas de población, oscilando entre los 16.000 y 18.000 habitantes. En décadas posteriores, debido al fenómeno de la emigración laboral, la población desciende bruscamente. Con todo esto, a finales de siglo, Azuaga apenas alcanza los 10.000 habitantes. Es importante la colonia de azuagueños emigrados a San Boi de Llobregat (Barcelona). Se calcula que aproximadamente la mitad de los nacidos en Azuaga no viven en ella.
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