Formas tipicas del cancionero
El cancionero argentino presenta una serie variada de formas compositivas fijas,
que han servido de base a diferentes patrones musicales, tanto por sus características
métricas como rítmicas. Entre los más antiguos están:
La copla, la décima y la cifra
La copla es una composición poética de gran difusión en la cultura campesina tradicional,
que tiene la forma de cuartetas de diferente extensión, sobre todo de cinco, seis y ocho
sílabas. Suele ser la letra de distintos ti pos de canciones ejecutadas individual o
colectivamente, con o sin acompañamiento musical.
La décima es, por su parte, una de las estrofas que ha permitido admirar con mayor claridad la
intuición artística y la expresividad poética del gaucho, y donde la voz adquiere mayor amplitud,
dulzura y carácter melodioso. En este tipo de composición puede haber diversidad en la música,
pero la letra es siempre en versos octosilabos. Antiguamente era cantada por los gauchos en los
fogones y las pulperías, o durante los altos que realizaban las tropas de carretas que cruzaban las
tierras de norte a sur y de este a oeste. De ella deriva la milonga.
La cifra era empleada por el gaucho para el canto a contrapunto. El número de versos de la
estrofa puede ser variable, pero son siempre octosilabos. En la payada, cada cantor debía
contestar en el mismo número de versos que los empleados por su contrincante; tal contienda
poética no tenía un término fijo, sino que acababa cuando uno
de los payadores se daba por vencido. Se le cantaba a las flores, a la aves, a la amada, a las
penas y al gozo, y lo fundamental era la capacidad de improvisación de la que pudiera hacerse
gala.
Cielitos y vidalitas
Una especie poética que tuvo un auge particular en épocas de la Revolución de Mayo y las
guerras de la Independencia fue el cielito, composición cuya letra aludía con frecuencia a cuestiones
políticas. Por lo general constaba de cuatro estrofas de ocho sílabas más el estribillo.
Entre las canciones tradicionales más representativas del folclore argentino se pueden mencionar
el triste,el yaraví, la vidala y la vidalita.
El triste es la canción criolla que se caracteriza por su
tónica sentimental o lírica. Alcanzó gran difusión en Argentina, y también en Chile y Perú. Suele
confundírsela con otra especie, el yaraví. Su tema poético es amoroso y su armonía, basada en
melodías de origen europeo, casi siempre es de tono menor.
El yaraví es también una canción triste, que puede en principio distinguirse de la anterior en lo
formal, en tanto se construye en una escala diferente, pero que, además, se diferencia por su
particular carácter. En él es posible encontrar un contraste entre sensualidad e idealidad que no
aparece en el triste.
La vidala y la vidalita son canciones criollas que han sido muy populares en Argentina y que
todavía se cultivan en algunos lugares del país. Se diferencian no sólo en la forma musical, sino
también en lo que expresan. La vidala evoca un sentimiento más hondo, a veces incluso trágico,
y tiene por lo general como tema el desengaño amoroso. En la vidalita, que suele ser más lenta,
se expresa un sentimiento de queja lastimera. Se dice que vidalita es corrupción de vida-linda, y
es una expresión de dolor, como lo dice el estribillo: -¡Ay, mi vida!.
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