Cultos Regionales
Entre los cultos regionales más importantes de Argentina se encuentran el de San La Muerte,
de gran vigencia en todo el Noreste y con proyecciones en Paraguay y Brasil; las Telesiadas,
fiestas celebradas en honor a la Telesita, sobre todo en Santiago del Estero; y el culto a la
Pachamama, uno de los más antiguos y arraigados.
El culto de San La Muerte se celebra sobre todo en la provincia de Corrientes y, en menor
medida, en las de Chaco, Misiones y Formosa.
Se trata de un culto pagano y supersticioso, de origen guaraní, basado en una leyenda que,
en su versión más conocida, cuenta que hace mucho tiempo existió un rey tan justo que cuando
murió fue convocado por Dios para
que cuidara desde el cielo de la vida y de la muerte de los humanos.
Por tal motivo, los devotos de este santo popular, que lo creen el más poderoso de todos los
venerados en la región,
se encomiendan a él en vida para que los proteja en la hora de la muerte. Por lo general, su figura
se representa como un pequeño esqueleto humano sentado, que lleva una larga y filosa guadaña.
Tallado en madera o en hueso humano de aproximadamente diez centímetros de largo, los lugareños
lo usan como amuleto de protección contra todos los males. Se
le rezan oraciones los martes y viernes, y se le prenden velas rojas. Cada quince de agosto se lo
recuerda especialmente con novenarios, procesiones y hasta cultos esotéricos.
La Telesita
Según cuenta la tradición, Telesfora Castillo, llamada Telesita, había nacido en Tolojona, en la costa saladina de Santiago del
Estero. Extraordinariamente bella, deambulaba por los bosques, frecuentando alguna pulpería donde cantaba y bailaba. Los
paisanos la querían por su bondad y sencillez. Un día amaneció carbonizada en un rancho, sin explicación aparente, Desde ese
momento, su vida se transformó en leyenda. Las gentes del pueblo le atribuyen el poder de restituir los objetos perdidos.
Para eso hay que ofrecerle a la santa un baile, conocido popularmente como el de la Telesita.
Antes de comenzar el baile se prepara un muñeco de papel o de trapo, que simula el cuerpo de la santa, al que se le prenden
cinco velas a su alrededor. Cuando se inicia el baile, quien hizo la promesa y su mujer bailan siete chacareras seguidas, y entre
una y otra beben una copa de caña o aguardiente. Después todos bailan y toman abundante caña, cerveza o vino. Se tocan
chacareras, zambas y gatos. La fiesta termina a la madrugada, hora en la que la imagen de la Telesita es quemada ritualmente,
para rememorar el triste final de la santa.
La Pachamama
La fiesta de la Pachamama tiene lugar en Amaicha del Valle, en la zona de los valles calchaquíes ubicados en la provincia de
Tucumán. Consiste principalmente en la exposición de productos de carácter regional, que se alterna con fiestas típicas de la
zona. La Pachamarna es la Madre Tierra o madre de los cerros peruanos, bolivianos y del noroeste argentino. Es un diosa
vinculada a la producción agrícola y ganadera, que favorece la producción y la reproducción; por eso se la invoca antes de
sembrar o cuando se sale de caza.
En su homenaje se levantan en los caminos las apachetas, donde los lugareños depositan la coca y la llicta que siempre
mascan. «Pacha-Mama, kusita» es la invocación que hace el calchaquí a la Madre Tierra para que favorezca su bienestar en cualquiera de los aspectos de su existencia.