| Entre la Arquitectura y el Medio Ambiente | ||||||||||
| (Se permite la reproducci�n total o parcial mencionando al autor, el nombre del art�culo y la p�gina web) | ||||||||||
| Arq. Guillermo Malca Orbegozo | ||||||||||
| Mayo 1996 | ||||||||||
| S�lo una fin�sima tela transparente separa la arquitectura del medio ambiente. | ||||||||||
| El medio ambiente es un conjunto de condiciones b�sicamente clim�ticas, ecol�gicas y geogr�ficas que definen un lugar. Mientras que la arquitectura es un conjunto de condiciones fundamentalmente� formales, funcionales y micro-clim�ticas que definen un espacio. | ||||||||||
| El hombre, a diferencia de los animales, no puede pasar toda su vida a la intemperie. El medio ambiente es, por lo general, hostil para el ser humano. Un edificio ha tomado un peque�o volumen del medio ambiente, y lo ha transformado, hasta hacerlo habitable a toda hora, todos los d�as del a�o. | ||||||||||
| El microclima producido en el interior del edificio se protege del macroclima exterior mediante los techos, paredes, puertas y ventanas (en construcciones como la Maloka selv�tica, tambi�n el piso 'separa' lo interno de lo externo). Estos elementos pueden ser considerados como la piel del edificio, y funcionan de modo org�nico, din�mico, ya que no s�lo evitan que las condiciones desfavorables del medio ambiente penetren al edificio, sino que permiten que lo favorable ingrese. | ||||||||||
| EL SOL Y LA PIEL ARQUITECTONICA | ||||||||||
| El Sol hace llegar al 'techo' de la atm�sfera energ�a radiante, la cual, al atravesarla despu�s de ser parcialmente absorbida y dispersada, es percibida naturalmente como luz y calor. En raz�n de esto, el medio ambiente de un lugar tiene distintas condiciones espec�ficas de iluminaci�n y temperatura, en promedio, para cada hora del d�a y para cada d�a del a�o. | ||||||||||
| Se puede constatar que, en un mismo momento, la cara de un objeto (p.e., la pared de un edificio) que 'mire' hacia el noroeste recibir� distinta radiaci�n t�rmica (calor) y distinta radiaci�n lum�nica (luz), que la cara de otro objeto que 'mire' hacia el sur, o hacia el cenit, o hacia cualquier otra orientaci�n. Por lo tanto, sus temperaturas ser�n tambi�n distintas, aun cuando se trate del mismo material (p.e., un muro de ladrillo). Pero estas variaciones no terminan con el ocaso del Sol. Debido a que cada elemento de un edificio, de diferente material, se ha 'soleado' de modo distinto, la cantidad de calor 'almacenada' no es la misma. Y como cada elemento tiene, por a�adidura, una ubicaci�n diferente en el edificio, al enfriarse 'trasladar�' dicho calor almacenado a distintos ambientes de la edificaci�n y en cantidades desiguales. | ||||||||||
| La ventana es un caso especial en la piel arquitect�nica. Es el elemento que m�s aproxima, perceptualmente, el interior con el exterior. Puede tener tres funciones: visual-comunicativa (para ver de adentro hacia afuera y viceversa), ventilaci�n (renovando el aire viciado y, eventualmente, enfriando el ambiente), e iluminaci�n (permitiendo y regulando el paso de luz). Puede cumplir una, dos o las tres funciones a la vez. Cuando deja ingresar los rayos solares, se calienta de inmediato el aire contenido en la habitaci�n y, adem�s, produce alta brillantez en la superficie interior soleada y gran contraste de luz entre �sta y el resto de superficies no soleadas (lo cual resulta ser, muchas veces, una incomodidad visual). | ||||||||||
| EL VIENTO Y EL EDIFICIO | ||||||||||
| El edificio tambi�n reacciona ante el viento.� Si �ste pasa entre dos vol�menes muy juntos, se acelera, produciendo enfriamiento en las calles. Si estamos en temporada fr�a, esa aceleraci�n del viento es un gran inconveniente. Si estamos en temporada c�lida, sobre todo h�meda, el aumento de velocidad (si no es demasiado) producir� un agradable frescor.� El edificio puede tomar parte del viento exterior, introducirlo por ventanas, mamparas, teatinas, claraboyas, puertas, patios, tragaluces, etc., y renovar el aire viciado, calentado y humedecido del interior. Para que la 'ventilaci�n' sea apropiada, el aire fresco del medio ambiente debe ingresar por alg�n vano de entrada, recorrer por un camino adecuado a trav�s de todos los ambientes, y tener una agujero de salida. En caso contrario, la ventilaci�n no ser� favorable. | ||||||||||
| Si bien, los tipos de materiales que se usan en un edificio no tienen mucho que ver con el 'camino' que recorre el viento dentro de �l, s� tienen que ver con la humedad que pueden almacenar. Una adecuada ventilaci�n evita que dicha humedad se condense y empiece a deteriorar el material en su interior. | ||||||||||
| ENTRE EL SER HUMANO Y EL ARQUITECTO | ||||||||||
| F�sicamente, entre la arquitectura y el medio ambiente no hay nada que las separe, est�n en permanente contacto (aquella tela transparente es s�lo una idea). Conceptualmente, la arquitectura materializa las condiciones de ambiente �ptimas para el desarrollo del ser humano. Rechaza lo malo y admite lo bueno del exterior, creando un microclima apropiado. | ||||||||||
| Pero... �todo edificio cumple con este principio?. De seguro, al leer los p�rrafos anteriores, usted ha recordado sensaciones desagradables en algunas habitaciones de ciertos edificios, relacionadas con el exceso o falta de calor, de luz o de ventilaci�n (sin mencionar el ruido ambiental). �ltimamente, se ha evidenciado la enorme e inconveniente dependencia del microclima de un edificio a la energ�a el�ctrica. En momentos de racionamiento o de apag�n imprevisto, cientos o miles de metros cuadrados construidos a nuestro alrededor quedan inutilizados por ser tenebrosamente oscuros. Otros tantos, sobre todo de concurrencia masiva, se convierten en asfixiantemente calurosos y h�medos, sin posibilidad de ventilaci�n. En todos esos casos, las edificaciones no 'usan' la naturaleza para iluminarse, ventilarse, enfriarse o calentarse, seg�n lo requerido. | ||||||||||
| He aqu� la exacta dimensi�n en la relaci�n entre el ser humano y el arquitecto. Hay una enorme distancia entre construir cuatro paredes con puerta, ventana y techo, y construir un espacio habitable. | ||||||||||
| Un espacio es habitable desde el punto de vista funcional (que la organizaci�n de espacios sea la adecuada a las actividades a realizarse), desde el punto de vista perceptual (que la forma sea aceptada social, cultural y psicol�gicamente), desde el punto de vista ecol�gico (que su existencia no contribuya al desequilibrio o deterioro del medio ambiente y la vida), y desde el punto de vista fisiol�gico (que el microclima sea confortable y no genere trastornos en la salud humana). | ||||||||||
| En la medida en que la sociedad reconozca el rol del arquitecto, emplee sus capacidades cient�ficas, art�sticas y humanas, y prescinda de los informales de la arquitectura, el h�bitat en que vivimos podr�a llegar a ser nuevamente habitable. | ||||||||||
| (Se permite la reproducci�n total o parcial mencionando al autor, el nombre del art�culo y la p�gina web) | ||||||||||