Del pueblo de San Pedro de Acebes únicamente existe hoy la ermita, donde el Santísimo Cristo recibe las oraciones del pueblo de Guaza.
D.Diego de Acebes, Obispo de Osma (Soria), regaló a San Pedro de Acebes, entre otras cosas de valor, ya desaparecidas, el Santísimo Cristo de Acebes, que mandó tallar en el siglo XII, y que tuvo en su capilla del Palacio Episcopal.
El prelado nació en Villaseca de Arciel (Soria), ignorando la fecha, y falleció el 30 de diciembre de 1207, encontrándose enterrado en la capilla del Santísimo Cristo de la Catedral de Osma.
De 1201 a 1207
ocupó el Obispado de Osma, y por esas se
tenia la creencia de que dicho Prelado habia nacido en San Pedro de Acebes,
lo que no sucedió.
La venta que el pueblo de San Pedro de Acebes hizo a la villa de Guaza, mediante escritura pública, ante el notario de Palencia (o escribano real), tuvo lugar el jueves dia 11 de junio de 1443 ( documento más antiguo que tiene el Ayuntamiento de Guaza). Reinaba en Castilla y Léon, Enrique IV, el de las Mercedes, hermano de Isabel I. El precio fue de 200.000 maravedis, siendo el plazo de pago de 3 años.
El señor de San Pedro de Acebes y vendedor fue D. Fernando Ruiz de Reinoso, Marqués de Grimaldo y Señor de Autillo, amo de todo el pueblo, con el que Guaza ensanchó su perímetro.
El alcalde del estado noble de Guaza entonces, era D. Juan Giraldo. El Concejo y vecinos de Villarramiel, por convenencia de ensanchar su término, se creian con derecho a ser dueños de Acebes y su Iglesia, y planteó denuncia contra el Concejo Municipal de Guaza. Esta cuestion se planteó en 1741, despues de pasar casi 300 años que Guaza era dueña de todo el término de Acebes. Ante ello, la villa de Guaza, por su Procurador y abogado probó con la escritura de compra legal la posesión pacífica que disfrutaba, y el Juez de Sahagún (León), que tenía plena jurisdicción sobre el perímetro falló a favor de Guaza. La sentencia fue aprobada por el Consejo del Reino.
El escudo de armas del Señorio de San Pedro de Acebes tenía 4 leones, uno en cada esquina, y en el centro una ancha barra atravesada en sentido inclinado de derecha a izquierda. Este escudo es una gran losa de piedra sillar que se encuentra enterrada en la capilla del Santísimo cristo de Acebes, en la ermita.
Los leones significaban bravura, lealtad de los castellanos-leoneses en luchas a favor de Dios y de la Patria, valor y fuerza de las zarpas de los leones y dureza de sus hambrientas bocas que devoraban a los pueblos enemigos. La barra o banda interior es riqueza de la tierra, representada en oro y plata.