La condición de la carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía de la Universidad de Santiago de Chile. Dr. José Ramón Molina

 

 

 

La condición de la carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía de la Universidad de Santiago de Chile [1]

 

 

Señor Rector de la Universidad de Santiago de Chile, don Ubaldo Zúñiga Quintanilla ; Señor Director Ejecutivo de Rectoría, don Raúl Castro Gómez; Señor Secretado General, don Jaime Jiménez Castro ; Señor Decano de la Facultad de Humanidades, don Raúl Labbé Osses; Señor Vice-Decano de la Facultad de Humanidades, don Orlando Salamanca Osorio Señor Secretario de la Facultad de Humanidades, don Victor Martínez Álvarez ; Señor Director del Departamento de Educación, don Andrés Moreno Villafaña; Señor Director del Departamento de Lingüística y Literatura, don Ángel Araya Peña; Señor Jefe de la Carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía, don Rodolfo Malverde Escobar; autoridades; señores académicos ; distinguidos padres, familiares e invitados ; estimados alumnos que egresan de la Carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía:

Antes de ocupar esta elevada y noble tribuna, la del Salón de Honor de nuestra Casa de Estudios Superiores e intentar cumplir en forma decorosa y significativa la misión de dirigirme a ustedes con motivo de la solemne ceremonia de egreso de un importante grupo de alumnos de la Carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía, me acosaban una serie de interrogantes ¿Cuál debiera ser el contenido más adecuado de mis palabras esta tarde ? ¿Qué decir a los entusiastas "cachorros" de ayer, que llenos de dudas e incertidumbres, pero también de expectativas e ilusiones, ingresaron a nuestra Carrera de pre-grado y que hoy día, después de varios años de estudios, ya

no tan "cachorros" pero igual de entusiastas, con mayor formación intelectual y madurez personal, están aquí para testimoniar con legítimo orgullo que han alcanzado la meta que entonces se propusieron? ¿Qué revelar a los padres y familiares de estos jóvenes alumnos, considerando que son precisamente ellos quienes mejor conocen y han compartido en su intimidad los esfuerzos, desvelos y sacrificios asumidos por sus hijos, para hacer realidad el sueño que hemos visto cumplirse progresivamente en el curso de los últimos cinco o seis años, cuyo momento culminante celebramos en esta prometedora tarde de primavera? ¿Qué informar a los profesores y, sobre todo, a las autoridades de nuestra Universidad, para que puedan dimensionar esta ceremonia de egreso en toda su magnitud, significado y trascendencia?

Por fortuna, antes de tomar posición en este podium, creo haber disipado en gran medida estas interrogantes, pues llegué a la convicción de que no había opción mas seria y con mayor significado que hablar del lugar de la Carrera de filosofía en el cosmos institucional de la Universidad, que no es otra cosa que hablar de la condición de ser y de las esperanzas más altas de nuestro Departamento.

Este año 1999 que está finalizando, tiene para nosotros un carácter postrero y emblemático. Postrero, por ser el último del siglo XX y del segundo milenio de la era cristiana. Emblemático, porque justamente este año nuestra Universidad está celebrando 150 años de existencia, un siglo y medio de fructífera historia. Sin embargo, hay que decir que esta sesquicentenaria y rica historia de nuestra Institución de Educación Superior, hasta hace poco más de un quinquenio, lastraba una inexcusable carencia que la hacía incompleta y limitada en su propósito de universalidad en relación con el saber. En efecto, hace apenas seis años, en el nivel de estudios de pre-grado, nuestro Departamento de Filosofía era solamente una Unidad Académica de prestación de servicios docentes a distintas facultades de nuestra Corporación. No teníamos Carrera ni alumnos propios de pre-grado en la especialidad. La responsabilidad académica que se nos había asignado estaba orientada primordialmente hacia el exterior de nuestro Departamento, ya que en gran parte se reducía a servir asignaturas de formación general que integraban complementariamente los planes de estudios de diversas carreras de pre-grado impartidas en otros departamentos de ésta y demás facultades. Nuestro quehacer docente se realizaba exclusivamente extramuros. Parecía ser que nuestro destino en la Universidad no era otro que brindar docencia en asignaturas de carácter complementario a estudiantes de otras unidades académicas.

Por ello, tras ser elegido por mis pares y haber asumido la Dirección a mediados de 1992, además de alentar el fortalecimiento de nuestra tradicional prestación de servicios docentes en asignaturas filosóficas alas facultades de Ingeniería y de Ciencia, así como a otras unidades académicas de la propia Facultad de Humanidades con la proyección de superar el millar de alumnos atendidos por año [2] , propuse al Consejo del Departamento llevar a cabo con prontitud la principal tarea que contemplaba mi programa de gestión de aquel período, vale decir la creación de la Carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía, sustentada en una experiencia acumulada de ocho años de docencia e investigación a nivel de postgrado en filosofía que en ese instante poseía nuestra Unidad Académica.

En tal sentido, el día Lunes 15 de Junio de 1992, La Semana Usach, órgano oficial de difusión de nuestra Casa de Estudios Superiores, bajo el rótulo "Crearemos una Licenciatura en Filosofía", publicó una declaración del Director recién asumido, en la que se señalaba textualmente que nos proponíamos impulsar "la creación de la Licenciatura en Educación en Filosofía, considerando que ya se reabrieron las Carreras Pedagógicas en la Facultad de Humanidades y se pusieron en marcha las Licenciaturas en Educación en Castellano, en Inglés y en Historia

Así, con posterioridad a la elaboración del Proyecto de creación de la Carrera y a su aprobación por los más altos cuerpos colegiados de la Institución, mediante Resolución Exenta Nº 4891 de Rectoría, fechada el día 29 de noviembre de 1993, se creó en nuestra Universidad la Carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía conducente al grado académico de Licenciado en Educación en Filosofía [3] y al título profesional de Profesor de Estado en Filosofía, cuyos estudios tienen una duración de cinco años en régimen semestral diurno.

Sin duda alguna, la gestación y desarrollo de esta Carrera constituye una de las mayores contribuciones que el Departamento de Filosofía ha hecho a la Universidad, pues vino a llenar aquel prolongado vacío académico al que ya me he referido, manifiesto en el hecho de que durante 144 de los 150 años de historia de nuestra Casa de Estudios Superiores, transcurridos desde la creación de la legendaria Escuela de Artes y Oficios en 1849 hasta el momento en que se puso en marcha esta Licenciatura en 1994, nunca se impartió en sus aulas un programa de estudios regulares y sistemáticos de pre-grado en filosofía conducente a la obtención de un grado académico o un titulo profesional en la especialidad.

El plan de estudios de la Licenciatura en Educación en Filosofía de la Universidad de Santiago de Chile, es original y diferente en relación con los planes de estudios de las carreras

de Pedagogía en Filosofía que se dan en otras instituciones de educación superior de la nación, pues si bien es cierto tiene en común con ellos el énfasis en la formación pedagógica, en lo que concierne a la especialidad se caracteriza por su fuerte acentuación en filosofía de las ciencias y filosofía política, acorde con las líneas de investigación de los programas de postgrado de nuestro Departamento, que hoy día se alza en el país como una Unidad Académica de reconocido liderazgo en las mencionadas áreas del saber filosófico. De tal modo que, los profesionales egresados de esta Carrera se destacan particularmente por la solvencia de su espíritu crítico frente al desarrollo científico-tecnológico y al desenvolvimiento de la realidad sociopolítica.

Este año que está por concluir, el Consejo Departamental inició la elaboración de una propuesta de nueva malla curricular de la especialidad para la Carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía. Propuesta que incluirá por cierto las valiosas sugerencias hechas al respecto por los alumnos de la Carrera, especialmente las proposiciones que se refieren a la integración de la asignatura de metafísica al plan de estudios, a la oferta de seminarios monográficos alternativos para permitir a los alumnos elegir entre ellos de acuerdo con sus personales inclinaciones filosóficas y a la disminución del número de asignaturas de la especialidad, lo cual, entre otros efectos positivos, reducirá las posibilidades de que se impartan cursos en los que se dupliquen las materias enseñadas. La nueva malla curricular de la especialidad estará integrada por un homogéneo cuerpo de asignaturas que permitirá brindar a los estudiantes un sólido conocimiento en relación con los diversos períodos históricos y las disciplinas fundamentales de la filosofía, a más de posibilitar-les, a través de los seminarios monográficos alternativos, acentuar y reforzar su formación en aquellos temas filosóficos que les interesen particularmente.

Las asignaturas y seminarios monográficos de la especialidad que comprenderá la nueva malla curricular de la Carrera serán atendidos por el competente cuerpo docente de nuestro Departamento, compuesto por profesores altamente calificados y de reconocido prestigio académico [4].

Los postulantes aceptados en la Carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía son personas dotadas de excelentes condiciones intelectuales. Prueba tangible y actual de ello es que los 30 postulantes admitidos el presente año, quienes coparon la totalidad de las vacantes ofrecidas para 1999, exhiben un puntaje ponderado que oscila entre un máximo de 670,74 y un mínimo de 604,70 puntos [5] , cuando el puntaje ponderado mínimo de admisión establecido en nuestra Corporación para postular a cualquier Carrera es de 570 puntos.

Más aún, fuera de representar un privilegio en sí mismos, los destacados postulantes aceptados en la Carrera son normalmente alumnos que aparte de su disposición vocacional para la enseñanza, poseen un genuino interés en los asuntos filosóficos. Por lo mismo, quienes ingresan a esta Carrera muestran apreciables aptitudes para expresar ideas con nitidez, razonar en forma consistente y argumentar coherentemente.

Ciertamente la finalidad primordial de esta Carrera es formar profesores de filosofía con el grado académico de licenciados en educación que sean capaces de participar renovadoramente en la enseñanza humanista de la juventud chilena, pero también estos estudios representan una primera etapa en la instrucción de los alumnos más destacados, quienes pueden cumplir las fases superiores de su preparación filosófica en los programas de Magíster en Filosofía de las Ciencias y en Filosofía Política que se imparten en nuestra Unidad Académica. Por lo mismo, desde ya, invito a nuestros flamantes egresados a postular a los citados programas de postgrado, en los que indudablemente hallarán un alto nivel de excelencia académica [6] y las condiciones propicias para completar satisfactoriamente su formación superior dentro de la misma Universidad, la cual, por lo demás y tornando en consideración el hecho de que muchos alumnos egresados de sus aulas no pueden proseguir su formación a nivel de postgrado debido a su difícil situación económica, con toda seguridad restablecerá próximamente el beneficio de rebaja de aranceles de matrícula para sus ex-alumnos de pre-grado que sean admitidos en los programas de Magíster y Doctorado de la Corporación [7].

Quienes se incorporen al Programa de Magíster en Filosofía de las Ciencias consolidarán sus capacidades de exposición lúcida, análisis critico y evaluación objetiva de argumentos filosóficos en relación con la ciencia y la técnica, al mismo tiempo que, se familiarizarán estrechamente con los problemas y autores fundamentales de la filosofía de las ciencias. Por su parte, quienes ingresen al Programa de Magíster en Filosofía Política podrán conocer profundamente los temas capitales de la filosofía política con sus antecedentes clásicos y modernos, logrando también y conjuntamente la preparación necesaria para hacer una lectura correcta de la historia de las ideas políticas y alcanzar una visión comprensiva de las principales concepciones políticas, así como del modo como éstas se manifiestan en la complejidad del mundo histórico.

Por encima de los apocalípticos presagios de quienes nos advirtieron del peligro que encerraba la posibilidad de que se formaran futuros cuestionadores del orden establecido, así como de los malos augurios académicos de otros pocos que se opusieron, vacilaron o carecieron de visión y de audacia en el momento fecundo del parto, la presencia lozana, transparente, vigorosa y consistente de los alumnos de las dos primeras promociones de esta Carrera que, ahora y aquí, acompañados de sus padres, familiares, amigos, compañeros, profesores y autoridades asisten a su ceremonia de egreso, plenos de sueños y expectativas, es demostración palmaria e irrefutable de que la obra fundacional que comenzamos hace seis años ha echado raíces profundas y se proyecta prometedoramente hacia el mañana.

Baste señalar que, desde 1994 hasta la fecha, un total de 158 alumnos han ingresado y se han matriculado en la Carrera: 28 en 1994, 25 en 1995, 25 en 1996, 21 en 1997, 31 en 1998 y 28 en 1999 [8]. En este mismo instante, 96 alumnos registran matrícula en la Carrera [9].

Los alumnos protagonistas de este significativo acto, tienen el privilegio de ser parte de las dos primeras promociones de egresados de la Carrera y por lo mismo, también tienen ante si la gran responsabilidad de ser los pioneros que han de exhibir adelantadamente en distintos establecimientos educacionales e instancias académicas del país el nivel de excelencia de la formación filosófica que se da y recibe en nuestra Universidad.

Trece son en total los alumnos que ahora egresan [10] numero cabalístico que, si bien es cierto puede inquietar a más de un supersticioso, en esta circunstancia tan promisoria resulta más bien una señal de porvenir y esperanza, un gratificante signo de buen pronóstico. De estos trece alumnos, cuatro son parte de la promoción que ingresó a la Carrera en 1994, el año en que ésta se inició. Pertenecen a la excelente primera promoción de alumnos y aunque por diversos y respetables motivos personales no pudieron egresar junto al resto de sus compañeros el pasado año 1998, hoy día ven coronados su esfuerzo, constancia y dedicación siendo portadores de una formación académica que les posibilitará hacer un valioso aporte en el complejo ámbito de su especialidad. Los otros nueve alumnos corresponden a la promoción que ingresó a la Carrera en 1995. Promoción extraordinaria, no sólo por las reconocidas condiciones intelectuales de sus integrantes, sino también por la gran calidad personal de quienes son parte de ella, manifiesta en su estilo deferente, en su vocación de compañerismo y, sobre todo, en su compromiso con el Departamento, que les llevó a realizar múltiples actividades destinadas a reafirmar la identidad y la presencia de la Carrera en la Universidad, tales como la creación de la revista Ser en 1996, la organización de ciclos de cine, talleres de estudio y otras iniciativas académicas que tuvieron siempre el singular sello de los estudiantes de filosofía de la Corporación.

Cuando creamos la Carrera nos propusimos como objetivo fundamental preparar docentes de filosofía que, más allá de dominar las materias propias de su especialidad, pudieran contribuir con idoneidad, desde una perspectiva humanista, a la formación integral de los jóvenes chilenos, iluminando su camino, mostrándole nuevas rutas, rutas alternativas, viables, sólidas, modernas y con destino, que pasen por encima de la indiferencia abúlica, de la consigna fácil, del sectarismo ideológico, del culto al mercado y de la vacuidad del consumismo. Trascendental misión de cultura que, estoy cierto, nuestros egresados cumplirán con creces. Los flamantes egresados a quienes en nombre de todos los profesores y funcionarios del Departamento de Filosofía expreso nuestro reconocimiento y gratitud por privilegiamos al confiar en nosotros su formación universitaria.

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[1] Discurso pronunciado en el Salón de Honor de la Universidad de Santiago de Chile por el Director del Departamento de Filosofía de la Facultad de Humanidades, Profesor Titular Dr. José Ramón Molina Fuenzalida, con motivo de la ceremonia de egreso de los alumnos de las dos primeras promociones de la Carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía, llevada a efecto el día 10 de Diciembre del año 1999. Incluye notas y datos actualizados a pie de página.

[2] El primer semestre del año 2000 los profesores del Departamento de Filosofía impartieron docencia directa en aula a 665 estudiantes y el segundo semestre a 485 alumnos de las facultades de Ingeniería y de Ciencia del Programa de Bachillerato en Ciencias y Humanidades así como de la Escuela de Sicología y de los departamentos de Educación y Lingüística y Literatura de la Facultad de Humanidades de la Corporación. En consecuencia. durante el año 2000 nuestra prestación de servicios docentes a distintas facultades, escuelas y programas académicos de la Universidad, implicó atender exactamente 1150 alumnos.

[3] Es factible que en el futuro próximo nuestro Departamento ofrezca paralelamente una Licenciatura en Filosofía pura conducente al grado académico de Licenciado en Filosofía, garantizando a los alumnos que opten por esta alternativa la posibilidad de cursar adicionalmente las asignaturas pedagógicas necesarias para que puedan aspirar también al título profesional dc Profesor dc Estado en Filosofía.

[4] El 80% de los profesores del Cuerno Académico Regular del Departamento de Filosofía, constituido por los profesores de jornada completa y media jornada está en posesión del año académico de Doctor y el 20% restante posee el de Magíster. El 100% de los profesores de jornada parcial, vale decir a contrata por horas de clases, posee el grado académico de Doctor o de Magíster. El 80% de los profesores del Cuerno Académico Regular y de jornada parcial de nuestra Unidad Académica tiene el titulo profesional de Profesor de Filosofía. Tres académicos del Departamento, dos de jornada completa y uno de jornada parcial, han obtenido y hecho uso de la Beca Presidente de la República, realizando con su auspicio estudios de doctorado en prestigiosas universidades dc España y Gran Bretaña. El 60% de los docentes del Cuerpo Académico Regular ha ganado y está desatollando actualmente proyectos de investigación patrocinados por la Dirección de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (DICYT) de nuestra Corporación o por el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (PONDECYT).

[5] El año 2000. al igual que en 1999. se llenaron las 30 vacantes ofrecidas en la Carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía. siendo los puntajes ponderados aún más elevados que el año anterior. ya que se situaron entre un máximo histórico de 710,1 y un mínimo de 647,54 puntos.

[6] El 80% de los profesores que integran el Comité Docente dcl Programa de Magíster en Filosofía de las Ciencias posee cl grado académico de Doctor y el 2O% cl dc Magíster. El 70% de los profesores que integran el Comité Docente dcl Programa de Magíster en Filosofía Política tiene el grado académico de Doctor y el 30%c 1 dc Magíster.

[7] Por Resolución Exenta N’ 402 de Rectoría. de fecha 26 dc enero de 2066. se estableció que las personas que habiéndose licenciado o titulado en la Universidad dc Santiago de Chile con posterioridad a noviembre de 1981 - que hayan sido aceptadas en los Programas de Postgrado que imparte la Corporación, podrán tener una rebaja de hasta un 50% en los valores anuales de matricula para los programas respectivos y en las matriculas básicas semestrales. Se concederá este beneficio si el Decano de la Facultad correspondiente así lo decide, considerando la situación económica dcl alumno

[8] El año 2000 ingresaron y se matricularon 31 nuevos alumnos en la Carrera de Licenciatura en Educación en filosofía.

[9] A mediados del primer semestre del año 2000 registraban matricula en la Carrera 122 alumnos, según un documento oficial emitido con fecha 17 de Mayo de 2000 por el Departamento de Registro Académico de la Universidad.

[10] A fines del año 2000 el número total de alumnos egresados de la Carrera de Licenciatura en Educación en Filosofía asciende a 31, de los cuales, a la fecha, sólo uno se ha titulado.

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