Organización de la Extinción II - Seguridad del Personal

Despliegue y ataque del fuego


Una vez que el capataz, jefe de brigada o responsable de la extinción, decida el plan de ataque a seguir asignará las tareas a realizar al personal a sus órdenes, y para ello ha de tener en cuenta que debe:

Seguidamente se inicia el trabajo de extinción que ha de hacerse en equipo, sabiendo que de la suma del esfuerzo individual de cada uno va a depender el resultado final que tenga la actuación del retén. Será responsabilidad de quien lo diriga, el que se funcione de esta manera, atendiendo a normas como las siguientes: Si en los primeros momentos el fuego no puede ser extinguido se deberá continuar el ataque hasta conseguir ir reduciendo los frentes activos.

Durante el ataque el capataz o jefe de brigada permanecerá en contacto con el Director Técnico de Extinción, informándole cuando se produzcan incidencias de importancia.

 



Despliegue y ataque del fuego


Una vez que el jefe de brigada o responsable de la extinción, decida el plan de ataque a seguir asignará las tareas a realizar al personal a sus órdenes, y para ello ha de tener en cuenta que debe:

Seguidamente se inicia el trabajo de extinción que ha de hacerse en equipo, sabiendo que de la suma del esfuerzo individual de cada uno va a depender el resultado final que tenga la actuación del retén. Será responsabilidad de quien lo diriga, el que se funcione de esta manera, atendiendo a normas como las siguientes: Si en los primeros momentos el fuego no puede ser extinguido se deberá continuar el ataque hasta conseguir ir reduciendo los frentes activos.

Durante el ataque el jefe de brigada permanecerá en contacto con el Director Técnico de Extinción, informándole cuando se produzcan incidencias de importancia.

 



Control y liquidación



El ataque al fuego se mantendrá hasta que se consiga detener el avance del mismo en todos sus frentes, y al mismo tiempo se irá contemplando la << linea de control >> formada por una franja ya quemada, que rodeará todo el perímetro.

Para completar la << línea de control >> se utilizarán tambien algunos de los métodos directos o indirectos ya considerados, pudieéndose necesitar más personal que el disponible para el ataque.

Una vez controlado el incendio, pueden quedar en la zona quemada árboles caídos, tocones, ramas, raíces, etc. ardiendo, que en unas condiciones de viento desfavorable pueden hacer reavivarse el fuego y al saltar chispas o pavesas a zonas no quemadas reproducirse el incendio.

Es preciso vigilar y a ser posible acabar con estos focos, todavía en combustión, pues un incendio no está totalmente extinguido hasta que el último rescoldo no haya sido apagado.

Esta tarea de liquidación del incendio puede ser realizada, por retenes móviles provistos del equipamiento adecuado.

La liquidación puede hacerse cuando el incendio está controlado está controlado o en zonas alejadas de los bordes activos del mismo, en los que se está haciendo el ataque y comprenderá entre otras las siguientes actuaciones:

Para esta liquidación se utilizarán herramientas como rastrillos, palas o rastrillo-azadas, esta acción puede completarse muy eficazmente si se dispone de agua bien a través de mochilas extintoras o vehículos de extinción.
 


Desmovilización


En la desmovilización se retira el personal que participa en la extinción de un incendio.

La orden de retirada de un retén determinado debe ser dada por el Director Técnico de Extinción o responsable que lo sustituya atendiendo a alguna de las circunstancias siguientes:

Se habrá de tener previsto el medio de transporte a utilizar por el retén para regresar al centro al que pertenece.


El Seguridad del Personal en la Extinción.

El fuego como factor de riesgo


El peligro del fuego

La presencia del fuego supone un doble peligro para las personas, Por una parte, el cuerpo humano puede verse directamente afectado por las llamas o por el calor, producido en la combustión de la vegetación, sufriendo quemaduras de diverso grado de consideración.

Tambien existe el riesgo de sufrir quemaduras por la caída de pavesas u otras partículas incandescentes procedentes del combustible en ignición.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que, en el incendio, se originan la emisión de humos y gases que ocasionen dificaultades repiratorias e incluso pueden provocar la asfixia en determinadas condiciones.

El peligro de sufrir estos daños es muy variable, como variable es el comportamiento del fuego, que es un proceso depediente de diversos facetoes como son:

En el Capítulo I se consideró como el comportamiento del fuego evoluciona según las condiciones que presentan éstos factores.

Desde el punto de vista de la seguridad del personal será muy importante que se conozcan bien tales condiciones para poder prever el riesgo de accidentes que pueda existir. A este respencto deberán tenerse especialmente en cuenta aquellos casos en que este riesgo pueda calificarse como alto, para tomar de forma inmediata las oportunas medidas que eviten que se pruduzcan desgracias personales.

Condiciones de riesgo alto

Muchas veces el comportamiento del fuego puede ser imprevisible con cambios bruscos de la dirección de avance de la velocidad de propagación, de la intensidad del calor desprendido etc., lo que conlleva el que se produzcan situaciones de peligro no esperados que sorprendan al personal e incrementen el riesgo de accidente.

Entre las condiciones que pueden propiciar el que el riesgo sea alto pueden citarse:


Otros factores de riesgo


Características del medio

Como ya se ha señalado, la mayoría de las áreas forestales se caracterizan por ser zonas abruptas, de orografía complicada, y relieve muy accidentado con numerosos barrancos, laderas pendientes, roquedos, cortados, etc.; y con frecuencia pobladas de una densa vegetación de matorral más o menos pinchudo.

Esto hace que el tránsito de las personas por estas áreas puede hacerse difícil y complicado con riesgo de caídas, arañamientos, agotamiento por subir pendientes, etc.; sobre todo se se desconoce el terreno, se está poco acostumbrado a caminar por el monte, o se tienen limitaciones físicas.

Estas condiciones del medio tienen aún mayor importania si de lo que se trata es de escapar rápidamente de situaciones de peligro.

Condiciones de trabajo

Dado el riesgo que supone la presencia del fuego y lo imprevisible de su comportamiento, los trabajos de extinción son desarrollados bajo una gran tensión nerviosa y en cierto estado de exitación, que contribuye a la falta de organización y coordinación de dichos trabajos y que pueden dar lugar a situaciones de desconcierto ante un peligro inminente.

En general, se actua bajo condiciones sofocantes de calor, pues al propio desprendido por el fuego, se suma el debido a las elevadas temperaturas de los meses de verano, que es cuando se producen la mayoría de los incendios.

Cuando hay que trabajar de noche las dificultades provienen de tener que desenvolverse con la consiguiente dalta de visibilidad.

Además, con frecuencia, es preciso prolongar la jornada normal de trabajo de extinción por la duración del incendio y la falta de personal para hacer los oportunos relevos.

Todo ello genera en el personal fatiga, cansancio, escasez de reflejos y en definitiva un agotamiento tanto físico como psíquico que contribuye a aumentar el riesgo de accidente.

Manejo de útiles y herramientas

En unas penosas condiciones de trabajo como las consideradas anteriormente es preciso utilizar una serie de herramientas en la extinción, cuyo transporte y manejo es de por sí peligroso, especialmente, hachas, hachas-azadas, motosierras y motodesbrozadoras que al tener filos cortantes pueden producir accidentes a los mismos que las usan o a otros compañeros.

El empleo de extintores de mochila, con capacidad entre 15 y 20 litros de agua, por su peso, contribuye también al cansancio físico.

Empleo de vehículos de extinción y maquinaria

Además de los recursos humanos, en los incendios se utilizan autobombas provistas de mangueras para el lanzamiento de agua y tractores para realizar cortafuegos, que tanto en su manejo como en las maniobras que han de realizar en sus intervenciones suponen también riesgo para las personas.

Empleo de medios aéreos en descarga de agua

La utilización de aviones o helicópteros cisternas puede producir daños al personal de tierra, como consecuencia de las descargas de agua en las zonas del incendio en las que dicho personal interviene.

Estos daños pueden derivarse de a caída de grandes cantidades de agua directamente sobre el personal, de que el mismo sea arrastrado por la corriente de agua formada y de que sufra golpes por ramas secas o piedras arrojadas por la fuerza del líquido.

Transporte del personal

Si el transporte del personal hasta el incendio se hace por tierra los vahículos han de transitar por caminos y pistas forestales estrechos, con numerosas curvas y pendientes elevadas, que hacen peligrosa la circulación, lo que se ve agravado, muchas veces, por la urgencia en llegar a las proximidades del fuego.

En el caso, de utilizarse el helicóptero para el transporte existen riesgos de accidente, además de los derivados del vuelo, de las subidas y bajadas del personal del aparato, estando este con sus rotores, principal y de cola, funcionando. Riesgos que aumentan cuando el aterrizaje se hace en terrenos en pendiente o es necesario saltar del aparato por la imposibilidad de encontrar un lugar adecuado para la toma de tierra.

Equipos de protección individual


Además de tener una suficiente capacitación el personal que participa directamente en las tareas de extinción de incendios deberá disponer necesariamente de una equipo individual de protección apropiado a las condiciones del trabajo a desarrollar que a la vez que robusto, permita desenvolverse con comodidad.

Como accesorios complementarios a este equipo se puede llevar:

 


Formación y adiestramiento


  1. Curso de lucha contra los incendios forestales.
  2. Asistencia a un curso de al menos de una semana de duración, cuyo contenido, con carácter general, responderá a los siguientes módulos:

    1. Los incendios forestales y el medio físico. El comportamiento del fuego.
    2. Vigilancia y detección de incendios. Sistemas de comunicaciones. Equipos.
    3. El combate del fuego. Métodos de ataque. Equipos y medios de extinción.
    4. Estructura de la lucha contra los incendios forestales.

    5. Organización de la extinción.
    6. El riesgo en la extionción de incendios. Equipos y normas de seguridad. Primeros auxilios y asistencia sanitaria.

    Además de las enseñanzas sobre las materias reseñadas los cursos comprenderán la realización de prácticas con los distintos equipos y medios utilizados en la extinción.

  3. Formación y Adiestramiento en los Centros
  4. Diariamente en los Centros de Defensa Forestal se impartirán clases teóricas y prácticas en las materias relacionadas con las funciones a desempeñar en los distintos puestos de trabajo, e igualmente se establecerán programas de mantenimiento físico.

    El adiestramiento consistirá en realizar actividades como las siguientes:

  5. Utilización de herramientas de extinción.
  6. Tendido de mangueras.
  7. Manejo de emisoras y transmisión de información.
  8. Subida, bajada y desplazamiento en helicóptero.
  9. Construcción de líneas de defensa.
  10. Aplicación de normas de seguridad.
  11. Primeros auxilios.
  12. Ejercicios de gimnasia.
  13. Conocimiento práctico del territorio.


Uso de herramientas y medios mecánicos


Herramientas manuales

Todas las herramientas deben tener un mantenimiento regular para que están en buen estado en el momento de su utilización. Este mantenimiento debe incluir:

En su utilización en los incendios deben tenerse en cuenta las siguientes precauciones: Motosierras

El empleo de la moto sierra debe hacerse exclusivamente por personal suficientemente adiestrado para ello, siendo muy importante su adecuado mantenimiento. Entre las precauciones para el empleo de la moto sierra se deben tener en cuenta las siguientes:

Auto-bombas y Cisternas Tractores

 


Helicópteros para transporte de personal


Las medidas de seguridad a tener en cuenta en el desplazamiento en helicópteros pueden agruparse del modo siguiente:

Subida al helicóptero

En el momento de la salida el helicóptero tendrá funcionando sus dos rotores, el principal y el de cola, por lo que se habrán de extremar las precauciones en esta operación por parte de los miembros del retén, para evitar que puedan golpearse con los mismos.

Para ello deberán tenerse en cuenta las siguientes instrucciones:

Comportamiento en el vuelo

Durante el vuelo las normas a Seguir serán:

Bajada del helicóptero

Después del aterrizaje, para bajarse del helicóptero las normas serán:

En el caso de que el helicóptero tome tierra en un terreno en pendiente, deben alejarse del aparato por la parte mas baja para distanciarse de los rotores. Igual precaución se tendrá cuando haya que subirse al helicóptero en este tipo de terreno.

Situaciones especiales

En determinadas circunstancias, por lo abrupto del terreno o la densidad de la vegetación existente, no es posible que el helicóptero pueda tomar tierra y entonces los componentes del retén deberán saltar del mismo.
Una vez que el piloto haya dado la orden de abandonar el aparato, el salto se hará como sigue:


Transporte del personal en vehículos


Los vehículos utilizados deben estar en perfectas condiciones de funcionamiento para evitar posibles accidentes por fallos mecánicos.


Selección del personal


Para la selección del personal que ha de intervenir en la extinción de los incendios el ICONA recomienda los siguientes criterios:


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