| CANCION DEL NAVEGANTE
(Sa�l Mandujano) Voy en ti, como una ola, esparcido y gris, oigo el cantar de tu oc�ano en tempestad. Cada vez que te encuentro levando cadenas, sacando tu barca de la arena al mar yo voy en ti. Y arrebatas con furia al verme indefenso, clavando tu aliento en el hueco que crea la ola al subir. Voy en ti, y a toda vela siento el calor de ese mar interior que rompe el cielo con su furor. Cada vez que te encuentro en el mar de mi espalda hundiendo los remos, agit�ndome yo voy en ti. Y hay noches que no duermo explorando las playas que hay en tu cuerpo para despertar rendido al fin. Voy en ti, como una ola, esparcido y gris, oigo el cantar de tu oc�ano en tempestad. Voy en ti... |
Y DESPUES...
(Letra: Rafael Gonz�lez, m�sica: Rafael Gonz�lez y Sa�l Mandujano) Dormir�s deseando que tu nombre caiga de las estrellas y sobre tu lecho se posar� la luna, de tu costilla nacer� la muerte que con inefable adem�n se burlara de tu sombra. Tal vez sue�es que r�es, pero despertaras llorando al no poder re�rte de verdad. Es entonces cuando mudes cuerpo a tierra y sangre hacia levante podr�s re�rte de la m�sera pasi�n, buscas tu reflejo en aquellos seres cuyas vidas dedicaron a evadir la soledad. Tal vez sue�es que r�es, pero despertaras llorando al no poder re�rte de verdad. Pero ya te hab�as ido para quedarte s�lo con el instante y despu�s... Tal vez sue�es que r�es, pero despertaras llorando al no poder re�rte de verdad. |
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| MADRIGAL
(Letra: Sa�l Mandujano, m�sica: Rafael Gonz�lez) Vi, vi a trav�s del mar tu mirar derramar, vi, vi una vaga luz de tus ojos inundar. Agua de mis adentros el llanto ancestral, hace ya tantos a�os que olvido, y cuando vuelva el d�a, delirio de ti lib�rame del hast�o. Yacen al filo del tiempo los muertos de mi coraz�n, nacen cayendo la noche otras vidas, musa de mi inspiraci�n, s�lvame de esta soledad para ahogarme en los mares de ti. Vi una plegaria gris dibujarse, disolverse, vi un miedo y un dolor confundirse, perpetuarse. Agua de mis adentros el llanto ancestral, hace ya tantos a�os que olvido, y cuando vuelva el d�a, delirio de ti lib�rame del hast�o. Yacen al filo del tiempo los muertos de mi coraz�n, nacen cayendo la noche otras vidas, musa de mi inspiraci�n, s�lvame de esta soledad para ahogarme en los mares de ti. |
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| DIA FINAL III
(Sa�l Mandujano) Entre la desnudez y el hambre del esp�ritu, entre el alma y la piel, entre lagunas de cordura y lucidez, en las arenas del hast�o. Entre el placer que ocasiona el recuerdo de lo que nunca fue y nunca ser�, all� dormido he dejado un para�so que agitare al despuntar el d�a final. Entre la luz de el pecado y la oscura penitencia, en lo que los ilusos llaman inocencia, entre el abismo de las almas traicioneras y entre las l�grimas de amor. |
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| NOCTURNO
(Letra: Sa�l Mandujano, m�sica: Rafael Gonz�lez) He visto un �ngel volar al sur del quinto cielo, su rostro es un manantial, querub�n perlado por el llanto de los desterrados. He visto un demonio azul, m�s bello que una venus, sac� su espada y el sol le otorg� su fuego para iluminar mis sue�os. S�lvame de tu misterio, amor, que tengo miedo, c�rame de esta nostalgia, amor, que siento el fr�o y mis pasos resuenan en el vac�o del amanecer. He visto un merodeador rondando en mi espejo, oscuro como la puerta de mis pensamientos, dicho sea de paso trae la muerte bajo su velo. Se acerc� hasta el altar, hasta tu piel virgen, clavo en tu cuello su aliento y sin despedirse sali� cantando algo que dice: S�lvame de tu misterio, amor, que tengo miedo, c�rame de esta nostalgia, amor, que siento el fr�o y mis pasos resuenan en el vac�o del amanecer. |
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