Antiguo dicho costarricense que explica que si hacemos algo mal por flojera, lo tendremos que hacer dos o m�s veces la misma cosa hasta que nos salga bien.
Por ejemplo: cada que fallamos por aventar un kleenex al bote de basura, en vez de ponernos de pie para tirarlo.
La ense�anza es: eventualmente tendremos que levantarnos o pagarle a
alguien para que lo haga.
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