Lic. Soraya Checo

Vicepresidente de Operaciones
Productos de
Carne Checo, S.A.

La Gerencia y los
Dasafios del
Presente


Crecimiento
Económico y Desarrollo Social en Epoca de Globalización

LIDERAZGO

LA GERENCIA Y LOS DESAFIOS DEL PRESENTE

Una de las características fundamentales de la época contemporánea ha sido el crecimiento de las organizaciones. Este crecimiento ha corrido parejo con el incremento de la complejidad de todas las funciones organizacionales, incluyendo la dirección de las mismas. Son numerosas las causas que han producido este proceso, que luce indetenible: razones económicas, tecnológicas, políticas, socioculturales, demográficas, etc., cuyos acentos varían en intensidad con las Žpocas. Un aspecto sustantivo de este panorama ha sido el surgimiento, desarrollo y consolidación de una muy rica y variada reflexión multidisciplinaria, que de manera sistemática ha tratado de dar respuesta científica a las demandas que exige esta transformación compleja de las organizaciones.

 

Uno de los pensadores latinoamericanos más importantes sobre este tema, Bernardo klisberg, señala claramente en una de sus primeras obras que la expansión organizacional dio lugar a una gran variedad de temas de reflexión y a variados abordajes y puntos de vista que han configurado progresivamente un área especializada del conocimiento. En ella, las organizaciones, la administración, la dirección y más recientemente la gerencia, han sido conceptos básicos que han pivotado un desarrollo conceptual que no ha escapado de la controversia y la polémica que, en opinión de algunos, caracterizan las fases de formación de cualquier disciplina.

Desde los inicios del siglo XX hasta el presente finisecular, la evolución de esta multivariedad disciplinaria ha sido en gran medida el reflejo de los cambios históricos de la sociedad, la cultura y la economía de los tiempos. El tránsito recorrido desde la Administración científica hasta la Reingeniería de Negocios, como expresiones cronológicamente extremas, ha estado signado por contribuciones que han significado, en algunos casos, no sólo aportes enriquecedores y aperturas a nuevas ‡reas de conocimiento y comprensión del fenómeno de a administración y la gerencia, sino verdaderas rupturas epistemológicas que han puesto al descubierto dimensiones generalmente omitidas en la propia concepción de las realidades de ambos hechos.

Pese a su diversidad, cada uno de los enfoques que se han desarrollado hasta el presente han sumado elementos de interpretación, clarificación y sentido al complejo mundo que constituye su objeto de conocimiento. Ello ha hecho posible que, pese a las aparentes distancias que separan a unos de otros, la tendencia creciente en el conocimiento sobre los temas de organización, administración y gerencia apunte a un enfoque productivo de fertilización cruzada de los puntos de vista, capaz de encontrar respuesta para los eventos más puntuales y las situaciones que pudiesen parecer más atípicas.

Por todo lo anterior, actualmente la formación para la gerencia es vista como proceso en el cual es relativamente sencillo determinar un punto de partida, pero muy difícil determinar un punto final. Sobretodo en la Žpoca turbulenta en que se vive se exige cada vez más respuestas novedosas y creativas que un solo sistema conceptual no puede abarcar.

2.1. ó Los desarrollos de la Ciencia Administrativa en el Siglo XX.

Hasta el presente, son muchos los autores que han construido sistemas conceptuales en torno a las organizaciones, la administración y la gerencia, y son también abundantes las propuestas de clasificación y periodización de esos sistemas conceptuales. Esta variedad clasificatoria responde a los múltiples criterios que es posible aplicar para establecer las diferencias. Hay quienes clasifican a los autores y sistemas por el énfasis o interés puestos en determinadas funciones gerenciales; otras clasificaciones obedecen al aporte conceptual original del autor y, finalmente, hay quienes se refieren sólo a la secuencia cronológica con la cual se han producido las propuestas. Pese a las variadas tipologías y a la importancia relativa de estas fases e hitos intelectuales, ellas han marcado el desarrollo de la Ciencia Administrativa en el Siglo XX. En este sentido, numerosos especialistas coinciden que por sus planteamientos y por las derivaciones a que han dado lugar, el que ha tenido mayor impacto en la transformación y crecimiento de las disciplinas de la gerencia ha sido el enfoque de Calidad Total y sus variantes fundamentales, que se iniciaron en la dŽcada de los años cincuenta.

Gran parte de los analistas especializados estiman que el desarrollo al cual nos referimos presenta los siguiente momentos principales:

1. La Administración científica: Taylor, Gantt, Gilbreth y emerson. (1900ó 1920)

2. El proceso Administrativo Funcional: Fayol Parker. (1930)

3. El Relacionismo Humano: Mayo 91940

4. El Enfoque Estructuralista: Etzoni y Barnard. (1950)

5. El Relacionismo Motivacional: McGregor, Maslow y Herzberg. (1960)

6. El Desarrollo Organizacional: Bennis y Beckhard (1970)

7. La Teoría ÒZÓ Ouchi (1970)

8. La Calidad Total: Deming, Ishikawa, Crosby, Juran y Conway (1950ó1980)

9. La Excelencia Administrativa: Peter y Waterman (1980)

10. La Quinta Disciplina: Peter Senge. (1990)

11. La Reingenier'a de Negocios: Hammer y champy. (1990)

12. La Dirección en la Perspectiva Femenina.

En esta secuencia caben numerosas otras menciones de aportes importantes que no es posible reseñar en este documento porque escapan a su competencia, como tampoco es posible. Por la misma razón, analizar cada uno de estos momentos en todos sus detalles. Respecto a la globalidad del proceso de estos 100 años de sistematización de la administración y la gerencia, casi todos los manuales se refieren al Enfoque Tradicional o Gerencia Tradicional para abarcar las perspectivas derivadas de los planteamientos iniciales de Taylor y Fayol y todo lo que constituyó la Administración científica, hasta el momento en el cual se producen las transformaciones que inauguran la Gerencia de Calidad y los enfoques innovadores, como los de Sistemas (Neuscheló 160), Gerencia por Proyectos (Stegeró1962), Gerencia por Resultados (Mc Conckeyó 1964. Gerencia por Objetivos (Drucker ó 1924), Gerencia Participativa (Davis ó 1973), hasta la total consolidación de la Gerencia de Procesos (Deming) y demás desarrollos ulteriores, as' como el surgimiento de la novísima Gerencia en la Perspectiva Femenina, que se encuentra resistencia entre los analistas para ser incorporada a la lista de los mas recientes paradigmas o modelos de  gerencia.

Si bien hay quienes hablan de un período de pregerencia o ausencia de gerencia, para referirse al momento anterior al aparecimiento de la Gerencia Tradicional, no es posible concebir que muchas de las grandes realizaciones del pasado hayan ocurrido sin una dirección intencional o sistemática que represente un estilo gerencial. El paso de la etapa pregerencial a la Gerencia Tradicional se ubica alrededor de 1850, con la introducción en el proceso productivo de piezas intercámbiales y la masificación de la producción.

Las raíces de la llamada Gerencia Tradicional, como se ha dicho, están en gran medida vinculadas a las obras de Taylor y Fayol, creadores del enfoque de la Dirección científica. Pero no son razones de simple seguimiento de las ideas de los autores o la coincidencia cronológica lo que determina la identidad de la Gerencia Tradicional, sino, como ha señalado Klisberg en su obra ya citada,

Ò... Incluye a quienes se ubicaron frente al problema de la administración con un determinado sistema de valores, es decir, proponiéndose ciertos objetivos, y partiendo de determinadas concepciones sobre el hombre, sus motivaciones, la   organización, etc.

El sistema de valores que define la orientación tradicional se centra en el logro de la mayor rentabilidad de la empresa como expresión de su máxima eficiencia en  términos inmediatos. En ese sentido, las investigaciones inaugurales de Taylor anunciaban este propósito, ya que su interés estaba centrado en descubrir de qué manera los trabajadores y la empresa en general podrán producir más durante las horas laborales. Él creía y trataba de probar que los trabajadores y la empresa no producían todo lo que podían. Pensaban que el propósito de la administración era proporcionarles prosperidad a ambos y con ese fin señaló un conjunto de técnicas que debían ser cumplidas por la empresa para incrementar la productividad. La concepción de Taylor sobre el ser humano responde a la idea del homo economicus, cuyo comportamiento puede ser manipulado por el gerente o director de empresa a través de mecanismos como la remuneración. La organización respondía en su criterio a dos tipos de personas: los organizadores del trabajo, los que piensan lo que debe hacerse, y los que  ejecutan el trabajo de acuerdo con las instrucciones. El taylorismo se impuso en muchas empresas, pese a que enfrentó numerosas reacciones adversas, especialmente entre los trabajadores. Los más reconocidos seguidores de Taylor, Henry L. Gantt, Fran y Filian Gilbreth y Harrington Emerson perfeccionaron el enfoque sistemático de la organización, dándole al planteamiento el estatus de una consideración científica de la empresa.

Por su parte, Henry Fayol, quien fue contemporáneo de Taylor, llegó a afirmar que la administración era Del arte de manejar a los hombres. Ubicado dentro de la corriente de la administración científica, el análisis de su obra por parte de los especialistas permite distinguir en ella ciertos elementos fundamentales, como la concepción formalista de la empresa, la existencia de un derecho a mandar, una concepción mecanicista de las relaciones y comunicaciones entre las diversas partes de las organizaciones y la existencia de ciertas leyes o reglas de cuyo cumplimiento depende la eficiencia organizacional. Fayol pensó no sólo en las empresas de producción industrial, sino que su planteamiento pretendía abarcar a otras organizaciones, incluyendo las de tipo militar.

Pese a su cercanía en la concepción de la organización, el taylorismo y el fayolismo protagonizaron, durante algún tiempo, fuertes controversias que pusieron al descubierto las lagunas existentes en ambos casos para resolver satisfactoriamente los problemas de la organización orientada al logro de la productividad. Sin embargo, se convirtieron en el factor de inicio de la reflexión y producción de conocimientos sistemáticos sobre las organizaciones. En lo inmediato, sus ideas constituyen el núcleo de pensamiento denominado clásico e  influyen en la conformación de la denominada corriente Neoclásica del pensamiento administrativista.

A partir de estas bases, la evolución de la reflexión ha sido profusa, lo que dio lugar a desarrollos ulterior ya diferenciados, que comentaremos de manera puntual.

La conceptualizacion de la gerencia en su contexto evolutivo fue uno de los grandes aportes posteriores. El australiano Elton Mayo, mientras era profesor de la Universidad de Harvard en los estados Unidos, realizó un conjunto de experimentos para determinar los efectos que en la productividad de los obreros tenían factores tales como el disfrutar de períodos de descanso, la reducción del horario diario o semanal de trabajo, los recesos breves para tomar café y otros semejantes. Los descubrimientos fueron reveladores de los efectos diferenciados que ciertos incentivos tienen en la productividad, de los tipos de relaciones que se dan en el ambiente de trabajo y del condicionamiento que para el éxito gerencial tiene el grado de aceptación que logra el gerente entre el personal subordinado.

Mayo colocó el tema del comportamiento y las relaciones entre los seres humanos en el foco de atención de los gerentes. Gracias a sus aportes muchos consideran que este autor fue un pionero en la demostración de que el ser humano no funciona mecánicamente, y que lo que piensa y siente condiciona fuertemente su rendimiento y sus resultados en todas las ‡reas de su existencia.

Con esto Mayo planteó que la actitud de los trabajadores tiene una influencia poderosa en la productividad y que no siempre la actitud más favorable dependía de los incentivos económicos, ya que en todos los procesos individuales la motivación juega un papel fundamental. En su tiempo esto fue un verdadero cambio de óptica en el análisis del proceso organizacional, ya que con sus planteamientos Mayo trataba de demostrar que la organización rígida o muy estricta de las tareas necesariamente no se traducía en mayor productividad.

Ruiz Luque señala respecto al pensamiento de Mayo que la hipótesis fundamental de este autor era que la productividad dependía básicamente de la actitud de los trabajadores, de su grado de motivación para lograrla en un marco de factores técnicos de organización del trabajo adecuados. En términos del valor de las relaciones humanas, Mayo planteaba que un trabajador satisfecho es un trabajador motivado para alcanzar una elevada productividad en condiciones técnicas adecuadas de organización del trabajo. De esta manera la obra de este autor, pese a formar parte de la corriente de la administración científica, se diferenciaban de la de Tylor y Fayol por estar estos últimos más interesados en el plano operativo de la dinámica de la organización, mientras que Mayo se interesó en las relaciones laborales entre patronos y obreros y le dio un giro importante al lugar y a la interpretación de la motivación de la productividad.

Mucho de lo que se desarrolló posteriormente sobre los aspectos humanos y su incidencia en la empresa se vinculó a la idea de que en el individuo existen  necesidades que no se corresponden siempre con el contexto y el contenido de los procesos que se dan en la organización. El tema de las necesidades comenzó a ser objeto de atención a partir de la propuesta de que el individuo no solamente actúa buscando recompensas externas, sino también motivado por necesidades internas, entre las cuales cabe mencionar el amor, la estima y el sentimiento de realización.

En ese plano, una de las figuras más prominentes es Maslow, quien llegó a establecer una jerarquía de las necesidades del individuo. El planteamiento de este autor ha sido grandemente influyente y hasta el presente mucho de lo que afirmó respecto a las necesidades sigue siendo referencia obligada en diversas ‡reas del conocimiento. Su punto de vista estableció que la jerarquía de las necesidades responde a la atención y grado de energía que dirige al individuo a su satisfacción en términos del orden jerárquico planteado por el autor. En ese sentido, los seis tipos de necesidades básicas: las necesidades fisiológicas, de seguridad, de pertenencia, de estima de autorrealización y estéŽticas se imponen sucesivamente a la atención individual, de manera tal que como señala Ruiz Luque:

Ò... cuando aparece una de ellas, el individuo orienta su conducta a la sastifacción de esa necesidad, es decir, busca la gratificación  correspondiente y una vez logrado el objetivo, el individuo se mueve  al segundo nivel más elevado de la jerarquía y lógicamente la necesidad gratificada (satisfecha) pasa a un segundo plano.     

El proceso de gratificación se suele representar mediante coordenadas que pretenden mostrar gráficamente que la satisfacción primordial que

busca la persona es la de sus necesidades fisiológicas, hasta alcanzar las de tipo estéŽtico. Esta teoría permitió comprender con mayor claridad las complejidades que se ponen en juego cuando se trata de actuar sobre la motivación de las personas. En el plano de la investigación sobre el comportamiento organizacional, Maslow profundizó la tesis sobre la necesidad de modificar en la gerencia la óptica mecanicista derivada de los autores clásicos.

En esta misma línea, Herzberg desarrolló una nueva teoría que alcanzó gran popularidad en los años sesenta entre quienes se interesaban por el tema de la motivación para aplicaciones al mundo industrial: la teoría de los factores motivadores. En ella sostenía la existencia de dos tipos de factores que afectan las actitudes de las personas en la organización: los denomina factores  insatifactores y factores motivadores.

Con los aportes de la psicología el tema de la satisfacción de los trabajadores se ha convertido desde entonces en uno de los aspectos importantes a considerar en la dinámica de la motivación, y ha pasado a ser un tema central en la conducción de las organizaciones, en las cuales la preocupación de los ejecutivos sigue siendo el incremento del rendimiento de los individuos.

Por otra parte, según el criterio de algunos especialistas, el planteamiento de Maslow definió claramente una brecha o separación entre su punto de vista y los de quienes representaban a la Administración científica, las Relaciones Humanas y el Conductismo. En esos mismos años Mc Gregor, inspirándose en esa situación, planteó un concepto más humano de la gerencia en su teoría dual ÒXÓ ó ÒYÓ. En ella dio gran importancia a los valores que los ejecutivos ponen en marcha en la función directiva, los que, en su criterio, reflejan sus concepciones sobre la organización y sobre la gente que en ella labora. Su obra pionera, The human side of Enterprise, publicada en 1960, consolida el llamado enfoque Gerencial del Comportamiento Humano, orientado principalmente a brindarle al ejecutivo herramientas para tratar con la gente en la organización, sobre la base de la consideración del peso que en las decisiones pueden llegar a tener los valores de las personas involucradas en la gestión.

Más tarde, autores como McClelland y Alderfer desarrollaron interpretaciones nuevas y muy influyentes a partir de las propuestas de Maslow y de los pensadores mencionados, creando nuevas perspectivas en relación con la consideración de las necesidades. McClelland (1965) planteó la caracterización de los individuos y las organizaciones a partir de la presencia mayor o menor en ellos de las necesidades de Logro, Afiliación o Poder. Por su parte, Aldefer (1972) postuló la existencia de un quid de las necesidades, representadas por las necesidades de Existencia, Relación y Crecimiento. En ese mismo marco conceptual surgió posteriormente la teoría de las Expectativas (Tolman, Lewin, Lawler, Hockman, Porter. Esta teoría fue ampliamente desarrollada y perfeccionada por Vroom (1964), quien vinculó las expectativas a las necesidades y a la motivación para interpretar las reacciones de los trabajadores frente a la circunstancia laborales.

Desde ese tipo de teoría se desarrollo posteriormente uno de los enfoques más importantes de las disciplinas gerenciales, conocido como Desarrollo Organizacional, cuya popularidad e influencia han sido significativas, y que se basa en la consideración de la organización como un tipo de sistema social cuyos componentes están fuertemente interconectados. Por esa circunstancia, cualquier cambio que se intente en las organizaciones debe tomar en cuenta las mutuas influencia entre las partes y apreciar el todo organizacional como un sistema. Por eso este planteamiento sostuvo la idea que intentar mejorar un aspecto supone mejorar el todo. De esa manera, el desarrollo de la gerencia es desarrollo organizacional que afecta, de una u otra forma, a todas las partes. En esa poca se hizo muy comunes los diagnósticos organizacionales y la determinación de los factores que generaban el surgimiento de los procesos generalmente ocultos a la gerencia y de cierta manera incontrolable con las metodologías convencionales.

En el marco de los aportes que condujeron a la noción de Gerencia Participativa hay que hacer mención de la obra de William Ouchi, quien señala en su obra Theory Z: How American Business Can Meet the Japanese Challenger que las empresas deben estar dispuestas a revisar su filosofía de dirección y a gratificar a aquellos ejecutivos que instrumenten un estilo participativo de administración. Ouchi señala que el estilo participativo esté conectado con la habilidad para relacionarse con los demás, asunto que reconocía como un factor de considerable importancia en el crecimiento de la industria japonesa, pero que recibía escasa atención en las empresas norteamericanas.

A este nivel de transformación y enriquecimiento multidisciplinarios del pensamiento organizativo estaban sentadas las bases para un salto cualitativo en el planteamiento intelectual, teórico, técnico y metodológico que orientaría a la actividad gerencial y que se convertiría en el enfoque de la Gerencia con Calidad Total.

* La autora es venezolana, consultora internacional para asuntos de las mujeres.  Licenciada en Sociología y Antropología, Maestría en Psicología Social y Dra. en Ciencias Económicas y Sociales.

Lic. Evangelina García Prince

Av. 27 de Febrero No. 54, Edif. Galería Comercial, Suite 509, 5to. Piso, Santo Domingo, R.D.
Tel.: (809)567-9442•Fax: (809)567-9422. E-mail: [email protected]

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1