UNIVERSIDAD YACAMBÚ

DOCTORADO EN GERENCIA

SEMINARIO AVANZADO “EL GERENTE Y EL APRENDIZAJE ORGANIZACIONAL”

 

 

ARTICULO: EL ENFOQUE ORGANICO DE LA GERENCIA Y EL APRENDIZAJE ORGANIZACIONAL

PARTICIPANTE: GUSTAVO GARCIA

FACILITADORA: DRA. LEONOR DILLON

 

RESUMEN.

En este articulo se comparan los dos enfoques de la gerencia que han prevalecido en los siglos XX y XXI, el mecanicista representado por las teorías de Taylor y Fayol como principales exponentes y el orgánico. La idea es plantear, apoyado en la investigación bibliográfica realizada, cual es el enfoque más adecuado para el aprendizaje organizacional y por tanto para adaptarse al cambio que necesitan las organizaciones hoy en día para sobrevivir en un entorno cada vez más complejo.

 

PALABRAS CLAVE.

Enfoque orgánico, mecanicista, aprendizaje organizacional, cambio.

 

ABSTRACT.

In this I articulate both compare approaches of the management that have prevailed in centuries XX and XXI, the mechanist one represented by the theories of Taylor and Fayol like main exponents and the organic one. The idea is to raise, supported in the bibliographical investigation made, as it is the approach more adapted for the organizacional learning and therefore to adapt to the change that needs the organizations nowadays to survive in more and more complex surroundings.

KEY WORDS.

Organic, mechanist approach, organizacional learning, change.

 

INTRODUCCION.

El entorno actual que rodea las organizaciones está dominado por el paradigma de la complejidad.  Esto genera cambios externos a los cuales estas deben adaptarse mediante cambios internos en su estructura, misión y valores.

Este cambio interno dentro de la organización se logra mediante el aprendizaje organizacional, el cual no es simplemente la capacitación y adiestramiento conocida comúnmente en los departamentos tradicionales de Recursos Humanos, sino que va más allá. En el aprendizaje organizacional se busca compartir el conocimiento tácito que posee cada miembro de la organización, producto de sus vivencias y experiencias con el conocimiento existente en la organización. Logrando esta fusión de conocimientos se obtiene una mayor riqueza de ideas, se genera innovación, se logra alinear los objetivos individuales con los colectivos, fomentando un espíritu de grupo que hace que la organización se comporte como un organismo frente a las contingencias. Si se ve en forma metafórica, es la misma adaptación que vienen efectuando los diversos seres vivos en la Evolución: adaptaron sus sistemas orgánicos de acuerdo a la presión del ambiente que les rodea.

Actualmente se considera que el enfoque a utilizar depende del entorno: si es estable se utiliza el enfoque mecánico, si es cambiante se utiliza el orgánico. Pero en el paradigma de la complejidad en que estamos sumergidos ¿qué ambiente es estable actualmente?.

Es por esto que se analizan ambos enfoques para posteriormente efectuar una postura crítica y llegar a la conclusión de que el enfoque orgánico de la gerencia es el más adecuado para e aprendizaje organizacional y por tanto para el cambio que nos llevará a adaptarnos al entorno y por tanto a sobrevivir como organización.

 

 

 

ENFOQUE MECANICISTA Y ENFOQUE ORGANICO DE LA ADMINISTRACIÓN.

 

Tom Burns y G. Talker, en su artículo “Mechanistic and Organic Systems” (1961) citados por Terán (s.f.), sugieren  dos visiones de la administración, las cuales dependen del entorno que rodea a la organización. Si las condiciones del mismo son estables es adecuado el enfoque mecanicista  con sus patrones tradicionales de jerarquía, confianza en reglas formales y regulaciones, comunicación vertical y una toma de decisiones estructurada.

Si el ambiente es dinámico y cambia rápidamente en poco tiempo, se debe utilizar el enfoque orgánico de la administración donde se debe tener confianza en los trabajadores para redefinir sus roles.

No es posible hablar de estos enfoques sin ubicarlos dentro de las corrientes de pensamiento en las cuales han sido ubicados tradicionalmente como son el modernismo y el postmodernismo.

La Física Clásica se convirtió en el siglo XVIII en la base de todas las ciencias, imponiéndose la visión mecanicista y reduccionista del universo: “la materia constituía la base de toda existencia y el mundo material se concebía como un gran número de objetos ensamblados a una gran máquina…por consiguiente, el complejo significado de los fenómenos naturales se podía deducir reduciéndolos a sus partes constitutivas básicas y descubriendo los mecanismos que los ponen en funcionamiento”. Capra citado por García (2003).

Newton sostenía que todo evento resultante era consecuencia de una causa previa. La estructura de relaciones para explicar los acontecimientos humanos se expresaban en una relación de causa-efecto, conocida en la teoría de Dirección de Empresas como premisas o condiciones iniciales y a través de las cuales y mediante un proceso matemático se lograba explicar la relevancia de una o más causas sobre la variable dependiente que representaba el efecto Lozano (2005).   Esto corresponde a una visión predecible del comportamiento del universo que con el surgimiento de la física moderna con la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica quedó desplazada mostrando “…que el universo evoluciona del caos al orden hacia estados cada vez más complejos, en oposición al estado de entropía máxima derivado de la física clásica mediante el cual el universo en algún momento se detendrá”. García (2003).

El enfoque mecanicista en la administración esta enmarcada en la visión filosófica correspondiente al modernismo que “tiende a gerenciar el contenido  socioeconómico centrándose en el “homo economicus”…”, citado por Lozano (2005) . El modernismo corresponde a un período histórico referido a la época que continuó después de la Edad Media.

Entre las características de la modernidad de acuerdo a Griffin citado por Lozano (2005),   existieron cambios ideológicos, técnicos y políticos. Entre los principales cambios ideológicos están el culto a la ciencia y el conocimiento generado mediante el método científico, el progreso de la tecnología y la liberalización del capitalismo. Entre  los cambios técnicos están la industrialización de la producción, que surgió con la Revolución Industrial y el traspaso del trabajo del hombre a las máquinas. Entre los cambios políticos estuvo la entrada de las masas como agentes en la arena política (e.g. Revolución Francesa) y el surgimiento del Estado Nación como parte del sistema mundial. Todos estos cambios estaban enmarcados dentro del pensamiento lineal de la mecánica newtoniana.

Al respecto, se analizarán los enfoques mecanicistas de Frederick Taylor (1856-1915) y  Henri Fayol (1841-1925) por considerarse los más importantes.

Taylor al observar las deficiencias en la organización del trabajo tales como: falta de claridad en las responsabilidades entre gerentes y trabajadores, decisiones administrativas basadas en corazonadas e intuiciones y un conflicto permanente entre patronos y trabajadores ya que las ganancias de unos eran a expensas del otro, propuso que la administración y organización debían ser tratadas mediante el método científico apoyándose en la observación y la medición.

De igual forma, sostenía que era posible analizar científicamente las tareas desarrolladas por los trabajadores individuales, con la intención de descubrir los procedimientos más adecuados (the best way), y por tanto más eficientes en el ámbito operativo, que pudieran proporcionar el máximo incremento de la productividad en la empresa. El desarrollo de este argumento se apoya de forma significativa en la premisa de la identidad de objetivos, que según Taylor, unían a los trabajadores y a la dirección de la empresa: la maximización de las ganancias. Es por ello que propuso un sistema de incentivos saláriales para los trabajadores, a los que consideraba motivados únicamente por cuestiones económicas, como condición para lograr el aumento de eficiencia empresarial

Aquí se destaca la interacción de la visión modernista de la administración y el enfoque mecánico; modernista en cuanto a que el planteamiento de motivación está centrado en el “homo economicus”, tanto los patronos como los trabajadores estaban sólo interesados en la maximización de las ganancias. De acuerdo a esto cualquier otro valor carecía de importancia, por ejemplo el bienestar espiritual del trabajador y su realización como persona. La otra interacción con el  modernismo observada es la fe en que el método científico proporcionaría la solución para el aumento de la eficiencia. Lozano (2005).

Taylor  hace énfasis en el desarrollo de las tareas, en el diseño de técnicas de racionalización del trabajo del obrero, acompañada por una estructura general de la empresa coherente a la aplicación del siguiente conjunto de principios:

 

 

De estos principios se pueden extraer las premisas del enfoque mecanicista:

Por su parte, Henri Fayol (1841-1925) fue el primero que desarrolló una teoría que vinculaba racionalmente los elementos de la administración con sus principios. Se diferencia con Taylor en que parte de la organización como un todo, y de su estructura para garantizar la eficiencia de las partes que la componen. “Taylor proponía alcanzar este objetivo a través de la racionalización del trabajo del operario y por la suma de  la eficiencia de cada operario”. [*]

Asimismo, Fayol propuso dividir las operaciones de la organización en seis funciones básicas: técnicas, comerciales, financieras, seguridad, contables y administrativas. Se concentró en estas últimas ya que opinaba que eran el aspecto más descuidado de la empresa y procedió a dividir la administración en cinco funciones; Stoner (1989):

·        Planificación: idear un curso de acción para cumplir las metas organizacionales.

·        Organizar: movilizar los recursos materiales y humanos de la organización para poner en práctica los planes.

·        Dirección: dirigir a los empleados y lograr que hagan su trabajo.

·        Coordinar: significa asegurarse de que los recursos y actividades de la organización estén funcionando armoniosamente en la consecución de las metas deseadas.

·        Control: revisar los planes para verificar que se estén efectuando debidamente.

 

Otro aporte importante de Fayol fue enunciar catorce principios, “prescriptivos” con la idea de indicar como se debe administrar una organización: división del trabajo, autoridad y responsabilidad, unidad de mando, unidad de dirección, subordinación del interés individual al bien común, remuneración, centralización, jerarquía, orden, equidad, estabilidad del personal, iniciativa, espíritu de equipo.

Para Fayol y Taylor el objetivo era el mismo; obtener la máxima eficiencia de la empresa. Las premisas de este enfoque básicamente son las mismas:

·                Concepción mecanicista de la empresa, la cual es vista como un sistema con pocas variables conocidas y previsibles y por aspectos que pueden ser manipulados por los principios universales de la administración. Esto origina una visión determinista y aislada de la organización, que difiere de la realidad.

·                Se basa en la misma motivación de Taylor: la satisfacción económica.

·           La organización es concebida en términos rígidos y abstractos, sin tomar en cuenta los aspectos psicológicos y sociales.

 

Esta perspectiva de la gerencia tiende a objetivar al trabajador bajo la condición de recurso humano, vinculado a la estructura de la organización por medio de las tareas que se emprenden en los centros de trabajo funcionales     (concepción mecanicista de la estructura organizativa que la configuran). Lozano (2005).

 

Como se ha visto con anterioridad, el enfoque mecanicista de la administración,  basado en las teorías de Fayol y Taylor, está inscrito dentro del pensamiento de la corriente modernista, en virtud de que:

·        Taylor y Fayol sostenían que la única motivación del trabajador era la económica, coincidiendo con el modernismo donde había un auge por el materialismo y el consumismo. La Revolución Industrial incrementó la producción de bienes en una proporción nunca antes vista. Estos bienes debían ser vendidos y esto originó una necesidad mayor en cuanto a la satisfacción económica  a través de la remuneración de las recién creadas empresas industriales. A su vez, motivó a pensar inicialmente en el “homo economicus”, sólo orientado hacia lo material.

·        El enfoque mecanicista se basaba en la creencia de que sólo el método científico podía generar el conocimiento necesario para obtener la máxima eficacia de las organizaciones. Pero los resultados obtenidos fueron consecuencia de abstracciones traducidas en formalismos y premisas que desechaban la parte social y psicológica del hombre y sólo se orientaban hacia la meta propuesta: maximización de ganancias sin responsabilidad social de las empresas.

·        De acuerdo a Llano, citado por Lozano (2005)   el modernismo en la administración se ha manifestado: 1) concentrándose en la búsqueda del bienestar individual en lugar del bienestar común o colectivo. Esto se observa en los sistemas de evaluación de Taylor para la remuneración del trabajo que se regían por alcanzar estándares de producción individuales y no por equipo, se premiaba el esfuerzo individual no el colectivo. 2) concibiendo a la gente con bajo contenido de pertenencia al  “mundo vital”, del ideologismo empirista, que conciben la empresa sin contenido humano explícito. Los trabajadores eran considerados máquinas que mediante una selección y un entrenamiento adecuados estaban programados para efectuar la labor con la máxima eficiencia. 3) centrando su preocupación primaria en la organización de la gente, en lugar de propiciar su sentido de pertenencia con espontaneidad.

 

Las propuestas de Fayol se concentraban en la organización de la empresa más que en buscar una relación más profunda entre trabajador-empresa, se alquilaba su trabajo,  no se buscaba establecer un compromiso ni una relación ganar-ganar.

El análisis de todo lo anteriormente expuesto, conlleva a concluir, que aunque las teorías clásica y científica  ofrecieron grandes aportes al proceso de la administración, también tuvieron sus debilidades y entre las criticas formuladas se pueden citar: la mecanización de la administración, la cual desestima el crecimiento del trabajador, al no permitirle su colaboración y aportes a la organización, el recurso humano está asociado con el cumplimiento de una labor, evidenciándose que el mayor interés del gerente radica netamente en el desarrollo económico de la organización, lo que implica una gran debilidad considerando la importancia que tiene el recurso humano en cualquier organización, como lo  indica Herreros (s/f):“Las investigaciones y estudios empíricos  muestran que los recursos más diferenciadores, y por lo tanto con mayor capacidad competitiva, son el conocimiento y el capital humano”. Este enfoque de la administración de empresas esta enmarcado bajo la visión filosófica correspondiente al modernismo que “tiende a gerenciar el contenido  socioeconómico centrándose en el “homo economicus”…”  Lozano (2005).

En contraposición a la Modernidad  a mediados del siglo XX, surge el pensamiento postmoderno, la postura Postmoderna del pensamiento filosófico es escéptica; renuncia a la certeza, no afirma nada, revisa la historia y se fija en la aparición de lo que es efímero, diferente e inconstante, como las modas y la sociedad de consumo, con sus "valores" arbitrarios y volubles, la publicidad, etc. Gianni Vattimo, uno de sus mayores exponentes, la denomina pensamiento débil, considera que sólo hay superficie, apariencia, nada esencial; en moral todo es válido, es el permisivismo,  o ideología del “todo vale”. Todo vale por un breve tiempo, y luego pasa; todo es cambiante y relativo, etc. Podemos concluir, pues, que la modernidad ya no goza de plena actualidad; tampoco está particularmente vigente una filosofía que se inspire en un modelo científico.

Desde diferentes ámbitos, los filósofos Heisenberg, Levi-strauss, Nietzsche y otros, sostuvieron que la realidad no es fija, cognoscible y objetivable, sino más bien, es un constructo por segmentos. La postmodernidad definida, delimitada y conformada por: Baudraillard, Lyotard, Habermas, Vattimo, y otros, abarca un rechazo de lo moderno como lo único valioso infundiendo nuevos  valores, estéticos, culturales, sociales y económicos.

La postmodernidad es un nuevo paradigma en el ámbito las ciencias socioeconómicas, en lo que respecta a la dirección de empresas, Llano (citado por Lozano, 2005), destaca que la postmodernidad busca reivindicar los valores interiores o espirituales del ser humano en la empresa, lo asocia al mundo de las relaciones primarias, de contenido adhocrático, limita el enfoque a partir de una visión de lo pequeño, los problemas sociales y sus soluciones desde la dirección de empresa. Por otra parte, enfatiza que la postmodernidad implica condiciones de incertidumbre, riesgo y desfragmentación no programables, adaptabilidad a los cambios, temporalidad relativa, cambios en principios sociales entre otros.

Es importante resaltar también, que la fuente de la fuerza de la empresa postmoderna es el cambio, con una cultura orientada hacia el futuro, una misión  basada en direcciones y valores y cuyo recurso es la información, lo que conduce a aseverar que la empresa postmoderna se construye en el nuevo universo tecnológico, virtual y de la información mundial.

En este orden de ideas, podríamos afirmar que la visión postmoderna  de la dirección de empresa está enfocada  en un sistema orgánico, es decir, en un sistema no estable sujeto a cambio e innovación.

Enfoque, modelo, teoría son algunos de los términos utilizados para identificar la perspectiva orgánica de las organizaciones. El adjetivo orgánico fue planteado por primera vez por Burns y Stalker, para referirse a la necesidad que tienen las organizaciones de adecuarse a entornos cambiantes que requieren de rápidas adaptaciones. En este sentido, la organización es vista como un sistema capaz de acomodarse con flexibilidad a los cambios ambientales por lo que al enfoque orgánico también se le asocia con el enfoque ambiental o sistémico. El planteamiento bajo este enfoque, relativo a  las organizaciones es que ésta es un sistema caracterizado por la informalidad, trabajo en grupo y comunicación abierta; condiciones necesarias para trabajar bajo incertidumbre y ambientes turbulentos, dinámicos y cambiantes.

El enfoque orgánico o sistemático expone la interdependencia de las variables internas y externas. En virtud de la apreciación de las organizaciones como sistemas se considera que estas poseen:

 

·        Partes o componentes que están relacionados entre si.

·        Normas que rigen las relaciones entre las partes.

·        Una finalidad u objetivo.

·        Un medio ambiente con el que interactúa.

·        Un ciclo de eventos que indica el proceso de sistema.

·        Capacidad para asimilar cambios que permitan la utilización más eficiente de los recursos: personas, equipos, capital, tiempo, motivación, etc. [**]

Una  organización que se desempeña bajo el enfoque organístico  u orgánico  tiene distintivas características entre las que se destacan: el alto nivel de compromiso con la organización e involucramiento de las personas que la integran, el desempeño se basa en la confianza, óptimos sistemas de comunicación (comunicación lateral), de asesoría y de apoyo, identificación con la organización, el trabajo en equipo o en red,  se orienta hacia la gerencia del conocimiento, las variables externas determinan las funciones y los roles, el valor superior es la lealtad y responsabilidad, alta motivación, capacidad de sus integrantes para trabajar bajo presión o incertidumbre. Burns&Stalker (s/f).

Bajo la sombra del enfoque orgánico han surgido varias teorías entre las que destaca la Teoría de Sistemas. El enfoque de esta teoría ha sido utilizado tanto en ciencias físicas y biológicas como en ciencias sociales. Su principal exponente  fue Ludwing Von Bertalanffy a través de sus trabajos, publicados entre 1950 y 1968 en el intento de lograr una metodología integradora para el tratamiento de problemas científicos. Sobre estas bases se constituyó en 1954 la Society for General Systems Research, cuyos objetivos fueron los siguientes:

·         Investigar el isomorfismo de conceptos, leyes y modelos en varios campos y facilitar las transferencias entre aquellos.

·         Promocionar y desarrollar  modelos teóricos en campos que carecen de ellos.

·         Reducir la duplicación de los esfuerzos teóricos.

·         Promover la unidad de la ciencia a través de principios conceptuales y metodológicos unificadores.

La Teoría General de sistemas emerge como una respuesta al debilitamiento  presentada por el enfoque reduccionista y mecanicista basándose en la noción de totalidad orgánica y sus conceptos son aplicables a fenómenos humanos sociales y culturales, no busca solucionar problemas o intentar soluciones prácticas, pero sí producir teorías y formulaciones conceptuales que puedan crear condiciones de aplicación en la realidad empírica en diferentes campos del saber.

En este orden de ideas, en el año 1961  Katz y Kahn desarrollaron un modelo de organización más amplio y complejo, mediante la aplicación de la teoría de sistemas y la teoría de organizaciones. Ellos afirmaban que las organizaciones constituyen una clase o sistema social, el cual a su vez se considera un sistema abierto. Se entiende que el estudio de sistemas conceptualiza a la organización como un ente que procesa información, identificándose la información de entrada y la información de salida, y al procesado de información por la organización. Se entiende que el retorno de información desde la salida (la retroalimentación)  reactiva el sistema.

Al ser considerada la organización como un sistema abierto, es pertinente indicar las características comunes de los sistemas abiertos:

 

·        Importación de energía. Toda organización social, al igual que las organizaciones biológicas, necesitan influjo de estimulación desde el ambiente externo, ya sea de otras organizaciones, de la gente, o de otros elementos del ambiente.

 

Las características anteriormente descritas, las cuales refieren además el proceso interno que permite la estabilidad de la organización, son cónsonas con el enfoque orgánico de las organizaciones, en virtud de que son capaces de adaptarse con flexibilidad a los cambios ambientales, por lo que se le asocia con el enfoque ambiental o sistémico, donde la empresa organística puede operar exitosamente bajo condiciones inestables. Estos motivos hacen necesario recursos humanos adaptables y flexibles que pueden responder efectivamente, donde las tareas y actividades no pueden seguir dividiéndose para cada una de las distintivas funciones. Las consecuencias en este nuevo arreglo organizacional son de largo alcance y de gran impacto: la información, el conocimiento, la autoridad y el poder, entre otros, son redistribuidos por los propios participantes organizacionales, y muchas veces en oposición a lo establecido por la cúspide de la pirámide y por el organigrama formal.

 

Por otra parte, en este tipo de arreglo organizacional, es necesario que las personas realicen su trabajo con conocimiento de un propósito general y teniendo en cuenta la situación que vive la empresa como una totalidad. La interacción entre los participantes organizacionales se rigen primordialmente por relaciones laterales que comienzan a tener una activa participación además de las naturales relaciones verticales. La cúspide de la organización deja de ser omnipotente. “La estructura formal es reemplazada por valores, creencias y conductas institucionales en la forma de ideología, compromisos y maneras alrededor de una imagen de interés en la escena comercial e industrial’. Tom Burns y G. Talker ‘Mechanistic and Organic Systems’ (1961).

En atención a los argumentos expuestos, podemos considerar lo siguiente:

 

En el presente siglo, caracterizado por el auge de la tecnología y las ciencias, las innovaciones tecnológicas generan un ambiente extremadamente dinámico, que implica el conocimiento por parte de todos los actores de la organización de las nuevas tecnologías, de las comunicaciones, de la economía, así como la internacionalización de los mercados entre otros, y por otra parte, exponen una serie de exigencias nuevas en la administración, que hacen necesario la reconstrucción de las organizaciones.

 

Como consecuencia de los paradigmas emergentes derivados la globalización, se están dando cambios obligados en los sistemas de organización y formas de producción moderna. Se pasó de una producción rígida a una flexible, caracterizada por la automatización de los procesos productivos con un solo sistema integrado de producción y comercialización.

 

En este orden de ideas, la producción rígida de las organizaciones (estructuras estables), o flexibles (estructuras cambiantes), están enmarcadas en el enfoque mecanicista u orgánico. La relación existente entre las prácticas administrativas y el ambiente externo de las empresas, muestran que las empresas poseen dos sistemas organizativos, el mecanicista que funciona en condiciones ambientales estables y el orgánico en condiciones ambientales de cambio e innovación. Los enfoques mecanicista y orgánico no son antagónicos, sino dos extremos de variedades de modelos organizacionales. Quintero (s/f).

 

Lo anteriormente expuesto, conlleva a inferir que aquellas empresas con operaciones estables necesitan estructuras diferentes de aquellas organizaciones con tecnologías cambiantes, las estables requieren de un sistema mecanicista, mientras que las innovadoras necesitan un sistema orgánico y que el ambiente determina la estructura y funcionamiento de las organizaciones.

 

Si se profundiza en dichos enfoques, se observa que el impacto ambiental y tecnológico, son variables que influyen poderosamente sobre las características de las organizaciones, la tecnología podría entenderse como una variable ambiental que influye en las organizaciones de afuera hacia adentro, sin que ellas puedan ejercer el control total.

COMPARACIÓN ENTRE EL ENFOQUE MECANICISTA Y ORGANICO

ENFOQUE MECANICISTA

ENFOQUE ORGANICO

Diferenciación especializada de tareas funcionales, representando problemas y tareas que encarnan intereses más generales

La experiencia y el conocimiento contribuyen a la tarea común

La tarea es abstracta y es alcanzada con técnicas y propósitos mas o menos diferentes a los de interés para la organización como un todo; esto se ve como resultado de mejoras técnicas de los medios, en vez del alcance de los fines de interés

La tarea individual es vista de una forma más realista, como determinada por la situación general y el interés global de la organización

Para cada nivel de jerarquía, los superiores son responsables por reconciliar los diferentes rendimientos de los subordinados y por velar porque sean relevantes para la tarea principal de acuerdo a lo que le corresponda a cada subordinado

La tarea individual es ajustada y redefinida continuamente como resultado de la interacción con otros

Derechos, obligaciones y métodos son traducidos en responsabilidades de una posición funcional

El compromiso es entendido más allá de cualquier definición técnica

La interacción entre miembros de la organización tiende a ser vertical, es decir entre superior y subordinado

Comunicación en la organización es más en la dirección lateral que vertical; comunicación entre personas es más a manera de consulta e información en vez de comandos

(Tomado de Quintero (s/f))

 

ANÁLISIS CRITICO.

Para poder plantear que enfoque de la administración es el adecuado para el cambio organizacional es necesario hablar del aprendizaje organizacional.

Para que la organización actual pueda sobrevivir es necesario que se adapte al entorno cambiante que la rodea. Para esta supervivencia y adaptación es necesario aprender a hacerlo, ya no solo como individuo sino como grupo, debido a que siempre estamos inmersos en uno. El cambio es un elemento importante para adaptarse y es aquí donde está la importancia del conocimiento y del aprendizaje, estas son herramientas para el cambio. De su correcto uso, de su mantenimiento, de su mejora es donde obtendremos el producto final requerido para el cambio, ya sea en forma de innovación, de nuevos diseños organizacionales, de nuevas tecnologías.

Por tanto podemos inferir que no hay adaptación al cambio sin aprendizaje organizacional.

En la actualidad la organización debe ser competitiva para poder adaptarse a la globalización. La globalización es un factor determinante en la supervivencia de la empresa actual. Citando a Drucker (1.999): “Todas las instituciones tendrán que convertir la competitividad global en una meta estratégica. Ninguna institución, sea un negocio, una universidad o un hospital, puede pretender sobrevivir, mucho menos tener éxito, sino esta a la altura de los parámetros fijados por los líderes en su campo, en cualquier parte del mundo”.

Este es un punto en el cual la tesis de dualidad de enfoques planteada por Burns y Stalker no es válida. A nivel mundial se puede decir, debido a la globalización, que no hay ambientes estables. Debido a este entorno universal  cambiante el enfoque adecuado para el cambio es el orgánico. No se discute su concepción de enfoque orgánico, término que fue utilizado por primera vez por estos autores, sino solo la dualidad. Para el cambio organizacional la empresa debe comportarse como un ente orgánico, con sistemas interrelacionados entre sí sin estructura jerárquica definida con una comunicación descendente sino en base a la respuesta requerida por la organización al entorno y considerando esta como un sistema abierto, sujeto a la variación de las condiciones iniciales del ambiente. Popper&Lipshitz (2000) citados por Martínez (s/f) : “Por otro lado el Aprendizaje Organizacional  es esencial para sobrevivir en ambientes competitivos, es el corazón para la adaptación rápida de los ambientes, es la llave para identificar oportunidades y explorarlas rápidamente, y dar mayor valor a los inversionistas, una firma que aprende aplica su conocimiento más rápido”.

El aprendizaje organizacional se logra mediante la interacción social. Esto se reduce a un trabajo de equipo pero enfocado a compartir el conocimiento tácito. Este es el conjunto de experiencias que trae cada individuo, que ha ido acumulando en su vida personal y laboral y que son fruto del accionar con los problemas que se enfrentan en forma cotidiana.

La interacción social se logra mediante la transparencia en las comunicaciones, potenciando este conocimiento tácito presente en cada uno. Este tipo de conocimiento existe en la organización informal, pero en la organización que aprende para el cambio hay que gerenciarlo, para que no quede sujeto a las empatías entre individuos, típico de la organización informal.

En el enfoque mecánico no hay interacción social entre los miembros de la organización para retroalimentar las posibles causas de la desviación de una tarea. En el enfoque  orgánico la tarea se ajusta y redefine en base a la interacción de los miembros del equipo. Este es otro argumento a favor de que el enfoque orgánico es el  adecuado para el cambio organizacional.

Para lograr el aprendizaje organizacional debe haber una visión compartida.  Todos los miembros de la organización deben compartir la misma visión y los mismos valores.  Senge, citado por  Núñez (s/f): “La clave para lograr una visión que se convierta en una fuente de inspiración y productividad para la empresa es que todos los miembros de la organización aprendan a descubrir en sí mismos la capacidad de crear una visión personal que de sentido a su vida y a su trabajo, que apoye la visión central propuesta por el líder. Todas las visiones personales van alimentando la gran visión de la organización, y cada uno siente en ella una conexión intima que lo impulsa a dar todo de si para convertirla en realidad”.

La alineación de las visiones y valores de la empresa con los del individuo es un constructo básico del pensamiento gerencial de la postmodernidad. Esto difiere de la modernidad tanto en la estructura de las relaciones jerárquicas del enfoque mecanicista (piramidal), cómo en su forma de ver al hombre, ya no es éste el “homo economicus”, sólo dirigido hacia la obtención de beneficios materiales, sino que ahora exige la satisfacción de necesidades espirituales, el sentir que su labor debe redundar en un beneficio hacia la sociedad. La alineación de objetivos se logra en el enfoque orgánico obteniendo el compromiso del trabajador, en este enfoque su este va más allá de una simple definición funcional de responsabilidades. Citando a Terán (s.f.): el vacío generado en la organización orgánica por la inexistencia de un sistema de comando jerárquico que asegura cooperación y monitoreo de la realización de tareas en una organización mecanicista es compensado por el desarrollo de creencias compartidas acerca de los valores y objetivos de interés.  La estructura formal es reemplazada por valores, creencias y conductas institucionales en forma de ideología, compromisos y maneras alrededor de una imagen de interés en la escena comercial e industrial”. 

 

CONCLUSIONES.

Es muy importante definir que enfoque gerencial requerimos en las organizaciones venezolanas para adaptarnos al entorno a través del cambio. Se puede decir que hay un cambio en dos dimensiones: el cambio en el entorno de la organización está en la dimensión externa y para adaptarnos a él debemos aprender colectivamente y cambiar dentro de la misma, lo cual es la dimensión interna.  La organización debe aprender a ser flexible, principalmente en su diseño estructural y en su versatilidad para absorber y digerir los conocimientos que se derivan de enfrentarse a los retos diarios, generados por la complejidad del ambiente.

En Venezuela, de acuerdo a Mora (s.f.): “Seis de cada diez gerentes prefieren una estructura organizacional jerarquizada, de alto control y baja y delegación de equipos autodirigidos, estando más orientados al poder, al mando, que al aseguramiento de resultados, lo que no favorece el uso del empowerment y el desarrollo de la competitividad entre el personal. Seis de cada diez evitan el conflicto, tienen una orientación de corto plazo y pobres habilidades para planificar; tres de casa diez gerentes consideran que la competitividad entre los empleados origina mas daños que beneficios”.

De aquí podemos inferir que en un 60 % los líderes de nuestras pequeñas y medianas empresas (a las que se refiere la cita de Mora) prefieren el enfoque mecanicista. El enfoque adecuado para el cambio es el enfoque orgánico como se deduce del análisis crítico realizado antes.

En nuestro país debido a la controversia política de los últimos tiempos, estamos inmersos en un entorno verdaderamente complejo y cambiante para nuestras organizaciones públicas y privadas. La única forma de que estas puedan sobrevivir es que aprendan a sobrevivir a estos cambios de dimensión externa, efectuando cambios en su dimensión interna, aprovechando el conocimiento tácito de sus integrantes, gerenciando este para transformarlo en conocimiento explicito y generar una estructura flexible, como han hecho los organismos a lo largo de millones de años para sobrevivir y adaptarse al entorno. De aquí la importancia de definir que enfoque gerencial utilizaremos para el cambio, que en mi concepto, una vez expuesto todos los argumentos esbozados en este artículo, es el orgánico.

 

BIBLIOGRAFÍA.

Burns,  & Stalker, G.M. Grandes expertos en cambio organizacional II. Disponible en: http://www.theodinstitute.org/articulos/grandes2_burns.htm

Drucker, P. (1999).  Los retos de la gerencia para el siglo XXI. Norma: Bogotá

García, M. (2003). Nuevos Tiempos: Organizaciones y Planificación. Barquisimeto: Universidad Yacambú

Herreros, C. Disponible en:

http://www.gestiopolis.com/recursos/documentos/fulldocs/ger/empintuch.htm

Lozano, Asdrúbal. (2005). La Gerencia de las Organizaciones en Venezuela. Caracas: Etrain4you

Martínez, M. La Orientación al Mercado como Antecedente al Aprendizaje Organizacional. Disponible en:

http://www.colparmex.org/Revista/Art1/2.pdf

Mora, C. (s.f.). Fortalezas y Debilidades de las Empresas Venezolanas. Disponible en:

http://www.gestiopolis.com/Canales4/eco/forydebi.htm

Núñez, A. Las Organizaciones en Aprendizaje. Disponible en:

http://www.degerencia.com/articulos.php?artid=339

Quintero, T. Comportamiento Organizacional. Disponible en:

http://www.gestiopolis.com/recursos/documentos/fulldocs/ger1/cotahis.htm

Stoner, James.Wankel, Charles. (1989). Administración. México: Prentice Hall Hispanoamericana.

Terán, O. Modelado de Organizaciones. Disponible en:

http://cfpm.org/~oswaldo/AvanceMonografia.pdf

[*]Autor desconocido. (La Evolución de la Administración de empresas como campo de estudio. Disponible en:

http://www.ugr.es/~calbacet/alumnos/restringido/oae/transparencias/OAE-TEMA1-COMPLEMENTO.pdf

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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