UNIVERSIDAD YACAMBÚ

DOCTORADO EN GERENCIA

SEMINARIO AVANZADO “FORMACIÓN DE COMPETENCIAS DE INVESTIGACIÓN”

ARTICULO: LA RED: ORGANIZACIÓN DEL FUTURO.

PARTICIPANTE: GUSTAVO GARCÍA

FACILITADORA: DRA. MAGALLY BRICEÑO

 

RESUMEN.

La idea central de este artículo es plantear la estructura organizacional en red como la estructura del futuro, debido a la riqueza de relaciones interpersonales e interdisciplinarias que se generan. Estas relaciones fomentan el aprendizaje organizacional para el cambio.

PALABRAS CLAVE: red, aprendizaje organizacional.

ABSTRACT.

The central idea of this article is to raise the organizacional structure in network like the structure of the future, due to the wealth of interpersonal and interdisciplinary relations that are generated. These relations foment the organizacional learning for the change.

KEY WORDS: network, organizacional learning.

 

 

INTRODUCCIÓN.

En la actualidad estamos inmersos en el paradigma de la complejidad. Nada es estable en el entorno, la velocidad con que este cambia, debido a factores como el continuo y rápido desarrollo de las tecnologías de información y comunicación (TIC) y la globalización obliga a las empresas públicas y privadas de este milenio a adaptarse a estos cambios en el entorno (externos) a través de cambios internos tales como nuevas estructuras organizacionales que incluyan los valores compartidos entre sus miembros, la alineación de objetivos personales con los organizacionales, en suma una empresa más humana donde se logre el compromiso de cada uno de sus miembros.

Estas nuevas estructuras deben lograr un cambio interno  dentro de cada integrante para poder lograr la sinergia necesaria para el aprendizaje organizacional, el cual a su vez es el que genera las condiciones internas que adaptan la organización a los cambios externos. Metafóricamente la organización se puede comparar a un organismo en evolución: debe adaptar sus sistemas biológicos al entorno para poder sobrevivir.

El modelo mecanicista propuesto por Taylor y Fayol consideraba a la organización como un mecanismo de relojería basado en leyes inmutables, inspirados en la Física Clásica Newtoniana. Esta máquina (la organización) esta compuesta de partes que trabajan en forma coordinada, pero logran esto debido al control a que están sometidas.

En este modelo las relaciones humanas son impersonales y excluyen cualquier consideración relativa a la personalidad de los individuos.

La idea central de este artículo es plantear la estructura organizacional en red como la estructura del futuro, debido a la riqueza de relaciones interpersonales e interdisciplinarias que se generan. Estas relaciones fomentan el aprendizaje organizacional para el cambio.

Inicialmente se presenta una comparación entre el enfoque mecánico y el orgánico de la gerencia, debido a que la estructura organizacional en red está dentro del enfoque orgánico. En esta parte del artículo se pretende definir que el enfoque orgánico es el adecuado para adaptarse al cambio externo, necesario para la supervivencia de la organización en la actualidad.

 

 

ENFOQUE MECANICISTA Y ENFOQUE ORGANICO DE LA ADMINISTRACIÓN.

 

Tom Burns y G. Stalker, en su artículo “Mechanistic and Organic Systems” (1961 citados por Terán (s.f.), sugieren  dos visiones de la administración, las cuales dependen del entorno que rodea a la organización. Si las condiciones del mismo son estables es adecuado el enfoque mecanicista  con sus patrones tradicionales de jerarquía, confianza en reglas formales y regulaciones, comunicación vertical y una toma de decisiones estructurada.

Si el ambiente es dinámico y cambia rápidamente en poco tiempo, se debe utilizar el enfoque orgánico de la administración donde se debe tener confianza en los trabajadores para redefinir sus roles.

No es posible hablar de estos enfoques sin ubicarlos dentro de las corrientes de pensamiento en las cuales han sido ubicados tradicionalmente como son el modernismo y el postmodernismo.

La Física Clásica se convirtió en el siglo XVIII en la base de todas las ciencias, imponiéndose la visión mecanicista y reduccionista del universo: “la materia constituía la base de toda existencia y el mundo material se concebía como un gran número de objetos ensamblados a una gran máquina…por consiguiente, el complejo significado de los fenómenos naturales se podía deducir reduciéndolos a sus partes constitutivas básicas y descubriendo los mecanismos que los ponen en funcionamiento”. Capra citado por García (2003).

Newton sostenía que todo evento resultante era consecuencia de una causa previa. La estructura de relaciones para explicar los acontecimientos humanos se expresaban en una relación de causa-efecto, conocida en la teoría de Dirección de Empresas como premisas o condiciones iniciales y a través de las cuales y mediante un proceso matemático se lograba explicar la relevancia de una o más causas sobre la variable dependiente que representaba el efecto Lozano (2005).   Esto corresponde a una visión predecible del comportamiento del universo que con el surgimiento de la física moderna con la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica quedó desplazada mostrando “…que el universo evoluciona del caos al orden hacia estados cada vez más complejos, en oposición al estado de entropía máxima derivado de la física clásica mediante el cual el universo en algún momento se detendrá”. García (2003).

El enfoque mecanicista en la administración esta enmarcada en la visión filosófica correspondiente al modernismo que “tiende a gerenciar el contenido  socioeconómico centrándose en el “homo economicus”…”, citado por Lozano (2005) . El modernismo corresponde a un período histórico referido a la época que continuó después de la Edad Media.

Entre las características de la modernidad de acuerdo a Griffin citado por Lozano (2005),   existieron cambios ideológicos, técnicos y políticos. Entre los principales cambios ideológicos están el culto a la ciencia y el conocimiento generado mediante el método científico, el progreso de la tecnología y la liberalización del capitalismo. Entre  los cambios técnicos están la industrialización de la producción, que surgió con la Revolución Industrial y el traspaso del trabajo del hombre a las máquinas. Entre los cambios políticos estuvo la entrada de las masas como agentes en la arena política (e.g. Revolución Francesa) y el surgimiento del Estado Nación como parte del sistema mundial. Todos estos cambios estaban enmarcados dentro del pensamiento lineal de la mecánica newtoniana.

No es posible analizar el enfoque mecanicista sin mencionar a Taylor y Fayol. Taylor propuso que la administración y organización debían ser tratadas mediante el método científico apoyándose en la observación y la medición.

De igual forma, sostenía que era posible analizar científicamente las tareas desarrolladas por los trabajadores individuales, con la intención de descubrir los procedimientos más adecuados (the best way), y por tanto más eficientes en el ámbito operativo, que pudieran proporcionar el máximo incremento de la productividad en la empresa. El desarrollo de este argumento se apoya de forma significativa en la premisa de la identidad de objetivos, que según Taylor, unían a los trabajadores y a la dirección de la empresa: la maximización de las ganancias. Es por ello que propuso un sistema de incentivos saláriales para los trabajadores, a los que consideraba motivados únicamente por cuestiones económicas, como condición para lograr el aumento de eficiencia empresarial.

Aquí se destaca la interacción de la visión modernista de la administración y el enfoque mecánico; modernista en cuanto a que el planteamiento de motivación está centrado en el “homo economicus”, tanto los patronos como los trabajadores estaban sólo interesados en la maximización de las ganancias. De acuerdo a esto cualquier otro valor carecía de importancia, por ejemplo el bienestar espiritual del trabajador y su realización como persona. La otra interacción con el  modernismo observada es la fe en que el método científico proporcionaría la solución para el aumento de la eficiencia. Lozano (2005).

Henri Fayol (1841-1925) fue el primero que desarrolló una teoría que vinculaba racionalmente los elementos de la administración con sus principios. Se diferencia con Taylor en que parte de la organización como un todo, y de su estructura para garantizar la eficiencia de las partes que la componen.

Las propuestas de Fayol se concentraban en la organización de la empresa más que en buscar una relación más profunda entre trabajador-empresa, se alquilaba su trabajo,  no se buscaba establecer un compromiso ni una relación ganar-ganar.

El análisis de todo lo anteriormente expuesto, conlleva a concluir, que aunque las teorías clásica y científica  ofrecieron grandes aportes al proceso de la administración, también tuvieron sus debilidades y entre las criticas formuladas se pueden citar: la mecanización de la administración, la cual desestima el crecimiento del trabajador, al no permitirle su colaboración y aportes a la organización, el recurso humano está asociado con el cumplimiento de una labor, evidenciándose que el mayor interés del gerente radica netamente en el desarrollo económico de la organización, lo que implica una gran debilidad considerando la importancia que tiene el recurso humano en cualquier organización, como lo  indica Herreros (s/f):“Las investigaciones y estudios empíricos  muestran que los recursos más diferenciadores, y por lo tanto con mayor capacidad competitiva, son el conocimiento y el capital humano”. Este enfoque de la administración de empresas esta enmarcado bajo la visión filosófica correspondiente al modernismo que “tiende a gerenciar el contenido  socioeconómico centrándose en el “homo economicus”…”  Lozano (2005).

Para analizar el enfoque orgánico es necesario hacer un breve resumen sobre la postmodernidad.

A mediados del siglo XX, surge el pensamiento postmoderno, la postura Postmoderna del pensamiento filosófico es escéptica; renuncia a la certeza, no afirma nada, revisa la historia y se fija en la aparición de lo que es efímero, diferente e inconstante, como las modas y la sociedad de consumo, con sus "valores" arbitrarios y volubles, la publicidad, etc. Gianni Vattimo, uno de sus mayores exponentes, la denomina pensamiento débil, considera que sólo hay superficie, apariencia, nada esencial; en moral todo es válido, es el permisivismo,  o ideología del “todo vale”. Todo vale por un breve tiempo, y luego pasa; todo es cambiante y relativo, etc. Podemos concluir, pues, que la modernidad ya no goza de plena actualidad; tampoco está particularmente vigente una filosofía que se inspire en un modelo científico.

La postmodernidad es un nuevo paradigma en el ámbito las ciencias socioeconómicas, en lo que respecta a la dirección de empresas, Llano (citado por Lozano, 2005), destaca que la postmodernidad busca reivindicar los valores interiores o espirituales del ser humano en la empresa, lo asocia al mundo de las relaciones primarias, de contenido adhocrático, limita el enfoque a partir de una visión de lo pequeño, los problemas sociales y sus soluciones desde la dirección de empresa. Por otra parte, enfatiza que la postmodernidad implica condiciones de incertidumbre, riesgo y desfragmentación no programables, adaptabilidad a los cambios, temporalidad relativa, cambios en principios sociales entre otros.

Es importante resaltar también, que la fuente de la fuerza de la empresa postmoderna es el cambio, con una cultura orientada hacia el futuro, una misión  basada en direcciones y valores y cuyo recurso es la información, lo que conduce a aseverar que la empresa postmoderna se construye en el nuevo universo tecnológico, virtual y de la información mundial.

En este orden de ideas, podríamos afirmar que la visión postmoderna  de la dirección de empresa está enfocada  en un sistema orgánico, es decir, en un sistema no estable sujeto a cambio e innovación.

Enfoque, modelo, teoría son algunos de los términos utilizados para identificar la perspectiva orgánica de las organizaciones. El adjetivo orgánico fue planteado por primera vez por Burns y Stalker, para referirse a la necesidad que tienen las organizaciones de adecuarse a entornos cambiantes que requieren de rápidas adaptaciones. En este sentido, la organización es vista como un sistema capaz de acomodarse con flexibilidad a los cambios ambientales por lo que al enfoque orgánico también se le asocia con el enfoque ambiental o sistémico. El planteamiento bajo este enfoque, relativo a  las organizaciones es que ésta es un sistema caracterizado por la informalidad, trabajo en grupo y comunicación abierta; condiciones necesarias para trabajar bajo incertidumbre y ambientes turbulentos, dinámicos y cambiantes.

Una  organización que se desempeña bajo el enfoque organístico  u orgánico  tiene distintivas características entre las que se destacan: el alto nivel de compromiso con la organización e involucramiento de las personas que la integran, el desempeño se basa en la confianza, óptimos sistemas de comunicación (comunicación lateral), de asesoría y de apoyo, identificación con la organización, el trabajo en equipo o en red,  se orienta hacia la gerencia del conocimiento, las variables externas determinan las funciones y los roles, el valor superior es la lealtad y responsabilidad, alta motivación, capacidad de sus integrantes para trabajar bajo presión o incertidumbre. Burns&Stalker (s/f).

Debido a los paradigmas emergentes derivados la globalización, se están dando cambios obligados en los sistemas de organización y formas de producción moderna. Se pasó de una producción rígida a una flexible, caracterizada por la automatización de los procesos productivos con un solo sistema integrado de producción y comercialización.

 

En este orden de ideas, la producción rígida de las organizaciones (estructuras estables), o flexibles (estructuras cambiantes), están enmarcadas en el enfoque mecanicista u orgánico. La relación existente entre las prácticas administrativas y el ambiente externo de las empresas, muestran que las empresas poseen dos sistemas organizativos, el mecanicista que funciona en condiciones ambientales estables y el orgánico en condiciones ambientales de cambio e innovación. Los enfoques mecanicista y orgánico no son antagónicos, sino dos extremos de variedades de modelos organizacionales. Quintero (s/f).

Lo anteriormente expuesto, conlleva a inferir que aquellas empresas con operaciones estables necesitan estructuras diferentes de aquellas organizaciones con tecnologías cambiantes, las estables requieren de un sistema mecanicista, mientras que las innovadoras necesitan un sistema orgánico y que el ambiente determina la estructura y funcionamiento de las organizaciones.

COMPARACIÓN ENTRE EL ENFOQUE MECANICISTA Y ORGANICO

ENFOQUE MECANICISTA

ENFOQUE ORGANICO

Diferenciación especializada de tareas funcionales, representando problemas y tareas que encarnan intereses más generales

La experiencia y el conocimiento contribuyen a la tarea común

La tarea es abstracta y es alcanzada con técnicas y propósitos mas o menos diferentes a los de interés para la organización como un todo; esto se ve como resultado de mejoras técnicas de los medios, en vez del alcance de los fines de interés

La tarea individual es vista de una forma más realista, como determinada por la situación general y el interés global de la organización

Para cada nivel de jerarquía, los superiores son responsables por reconciliar los diferentes rendimientos de los subordinados y por velar porque sean relevantes para la tarea principal de acuerdo a lo que le corresponda a cada subordinado

La tarea individual es ajustada y redefinida continuamente como resultado de la interacción con otros

Derechos, obligaciones y métodos son traducidos en responsabilidades de una posición funcional

El compromiso es entendido más allá de cualquier definición técnica

La interacción entre miembros de la organización tiende a ser vertical, es decir entre superior y subordinado

Comunicación en la organización es más en la dirección lateral que vertical; comunicación entre personas es más a manera de consulta e información en vez de comandos

(Tomado de Quintero (s/f))

POSTURA CRITICA ACERCA DE LOS ENFOQUES MECANICO Y ORGANICO.

Para poder plantear que enfoque de la administración es el adecuado para el cambio organizacional es necesario hablar del aprendizaje organizacional.

Para que la organización actual pueda sobrevivir es necesario que se adapte al entorno cambiante que la rodea. Para esta supervivencia y adaptación es necesario aprender a hacerlo, ya no solo como individuo sino como grupo, debido a que siempre estamos inmersos en uno. El cambio es un elemento importante para adaptarse y es aquí donde está la importancia del conocimiento y del aprendizaje, estas son herramientas para el cambio. De su correcto uso, de su mantenimiento, de su mejora es donde obtendremos el producto final requerido para el cambio, ya sea en forma de innovación, de nuevos diseños organizacionales, de nuevas tecnologías.

Por tanto podemos inferir que no hay adaptación al cambio sin aprendizaje organizacional.

En la actualidad la organización debe ser competitiva para poder adaptarse a la globalización. La globalización es un factor determinante en la supervivencia de la empresa actual. Citando a Drucker (1.999): “Todas las instituciones tendrán que convertir la competitividad global en una meta estratégica. Ninguna institución, sea un negocio, una universidad o un hospital, puede pretender sobrevivir, mucho menos tener éxito, sino esta a la altura de los parámetros fijados por los líderes en su campo, en cualquier parte del mundo”.

Este es un punto en el cual la tesis de dualidad de enfoques planteada por Burns y Stalker no es válida. A nivel mundial se puede decir, debido a la globalización, que no hay ambientes estables. Debido a este entorno universal  cambiante el enfoque adecuado para el cambio es el orgánico. No se discute su concepción de enfoque orgánico, término que fue utilizado por primera vez por estos autores, sino solo la dualidad. Para el cambio organizacional la empresa debe comportarse como un ente orgánico, con sistemas interrelacionados entre sí sin estructura jerárquica definida con una comunicación descendente sino en base a la respuesta requerida por la organización al entorno y considerando esta como un sistema abierto, sujeto a la variación de las condiciones iniciales del ambiente. Popper&Lipshitz (2000) citados por Martínez (s/f) : “Por otro lado el Aprendizaje Organizacional  es esencial para sobrevivir en ambientes competitivos, es el corazón para la adaptación rápida de los ambientes, es la llave para identificar oportunidades y explorarlas rápidamente, y dar mayor valor a los inversionistas, una firma que aprende aplica su conocimiento más rápido”.

El aprendizaje organizacional se logra mediante la interacción social. Esto se reduce a un trabajo de equipo pero enfocado a compartir el conocimiento tácito. Este es el conjunto de experiencias que trae cada individuo, que ha ido acumulando en su vida personal y laboral y que son fruto del accionar con los problemas que se enfrentan en forma cotidiana.

La interacción social se logra mediante la transparencia en las comunicaciones, potenciando este conocimiento tácito presente en cada uno. Este tipo de conocimiento existe en la organización informal, pero en la organización que aprende para el cambio hay que gerenciarlo, para que no quede sujeto a las empatías entre individuos, típico de la organización informal.

En el enfoque mecánico no hay interacción social entre los miembros de la organización para retroalimentar las posibles causas de la desviación de una tarea. En el enfoque  orgánico la tarea se ajusta y redefine en base a la interacción de los miembros del equipo. Este es otro argumento a favor de que el enfoque orgánico es el  adecuado para el cambio organizacional.

Para lograr el aprendizaje organizacional debe haber una visión compartida.  Todos los miembros de la organización deben compartir la misma visión y los mismos valores.  Senge, citado por  Núñez (s/f): “La clave para lograr una visión que se convierta en una fuente de inspiración y productividad para la empresa es que todos los miembros de la organización aprendan a descubrir en sí mismos la capacidad de crear una visión personal que de sentido a su vida y a su trabajo, que apoye la visión central propuesta por el líder. Todas las visiones personales van alimentando la gran visión de la organización, y cada uno siente en ella una conexión intima que lo impulsa a dar todo de si para convertirla en realidad”.

La alineación de las visiones y valores de la empresa con los del individuo es un constructo básico del pensamiento gerencial de la postmodernidad. Esto difiere de la modernidad tanto en la estructura de las relaciones jerárquicas del enfoque mecanicista (piramidal), cómo en su forma de ver al hombre, ya no es éste el “homo economicus”, sólo dirigido hacia la obtención de beneficios materiales, sino que ahora exige la satisfacción de necesidades espirituales, el sentir que su labor debe redundar en un beneficio hacia la sociedad. La alineación de objetivos se logra en el enfoque orgánico obteniendo el compromiso del trabajador, en este enfoque su este va más allá de una simple definición funcional de responsabilidades. Citando a Terán (s.f.): el vacío generado en la organización orgánica por la inexistencia de un sistema de comando jerárquico que asegura cooperación y monitoreo de la realización de tareas en una organización mecanicista es compensado por el desarrollo de creencias compartidas acerca de los valores y objetivos de interés.  La estructura formal es reemplazada por valores, creencias y conductas institucionales en forma de ideología, compromisos y maneras alrededor de una imagen de interés en la escena comercial e industrial”. 

¿POR QUÉ LA ESTRUCTURA EN RED ES EL DISEÑO ORGANIZACIONAL DEL FUTURO?

De la postura crítica planteada anteriormente podemos inferir que el enfoque adecuado para el cambio organizacional es el orgánico, ya que es discutible la dualidad planteada por Burns y Stalker. En la actualidad no hay ambientes estables en los que se pueda aplicar el enfoque mecanicista y ya no hay cabida para las estructuras piramidales y jerarquizadas típicas de este enfoque. Citando a Pereira (2002): “Una gerencia sujeta a los esquemas mecanicistas del pasado puede llegar a puerto en la situación ideal de un mar en calma, pero jamás podía navegar airosa en las aguas turbulentas de la realidad plena de indeterminación, de conflicto y e cambio”.

La red de acuerdo a Messner (1999, citado por Pérez, s.f.) : “El concepto de red en su forma más básica y derivado de la antropología, hace referencia a un campo social constituido por relaciones entre personas, con una corriente permanente de intercambio recíproco. Al ser llevado al plano macrosocial conserva la esencia de este concepto y se redefine como organización social que coordina actores autónomos, quienes voluntariamente intercambian información, bienes o servicios con el fin de lograr un resultado conjunto. De manera individual, los actores establecen lazos de cooperación para obtener resultados que no pueden lograr ellos solos: de manera colectiva, se establecen objetivos comunes que son los que dan vida a la red”.

De esta cita podemos inferir que en la red hay una alineación del grupo en torno a los objetivos que debe estar propiciada por los valores compartidos entre los actores de la misma. No puede haber orientación hacia el logro de un objetivo común si previamente no hay un cambio interno en cada miembro. Al iniciarse estos lazos voluntarios de cooperación que no están impuestos por una estructura jerárquica, vemos que hay un espíritu de equipo en la organización en red que es el que lograra el intercambio de conocimientos necesario para el aprendizaje organizacional y por tanto para el cambio.

Este compartir de valores y objetivos es planteado por Castells (1999, citado por Pérez, s.f.): “La estructura de la red se caracteriza principalmente por ser flexible, horizontal e informal, lo que permite que se expanda integrando nuevos actores o nodos mientras compartan los mismos códigos de comunicación (valores objetivos o metas de actuación”.

De acuerdo a Durand (2003) propone una clasificación de redes en tres tipos, según el criterio de la visión específica que tenga cada red: a) la red utilitaria, b) la red socio-afectiva  y c) la red cognitiva. Las características de estas redes pueden ser evaluadas mediante la aplicación de cuatro variables: imagen, propósito, comportamiento y actividades.

La red cognitiva es la base de la organización del futuro. En este tipo de red los actores de la misma tienen como un objetivo común y debido al carácter interdisciplinario que debe tener la misma como condición inicial,  se produce una mayor interacción del conocimiento de cada uno. Esto lleva a obtener el aprendizaje organizacional que adapta la organización a los cambios internos y flexibilidad necesarios para adaptarse a los cambios externos del entorno.

CONCLUSIONES.

Actualmente las teorías de crecimiento económico se orientan hacia el capital humano como la base fundamental para lograr el mismo. De La Fuente (2002, citado por Martínez y Sarmiento, 2005) indica:

“Una de las características que diferencia las nuevas teorías del crecimiento económico desarrolladas en los últimos quince años ha sido el enriquecimiento del concepto referido al capital humano, mientras que los modelos neoclásicos tradicionales se centraban casi exclusivamente en la acumulación de capital físico (estructuras y maquinaria)”.

Lucas (1988, citado por Martínez y Sarmiento, 2005) plantea lo siguiente: “...un modelo de crecimiento con la especificación de la función de producción muy similar a la del modelo neoclásico, en este modelo plantea la existencia de externalidades, a partir de la acumulación del capital humano, que refuerzan la productividad del capital físico y conducen a la economía a un crecimiento sostenido. El capital humano se puede acumular de dos formas distintas. En forma del resultado de un proceso de aprendizaje en la firma o “learning by doing”, ó, como producto de la educación formal del individuo y su crecimiento depende de su nivel inicial y del esfuerzo dedicado a su acumulación”.

En estas citas se puede apreciar la importancia del capital humano debido a la carga de conocimiento que implica su existencia y su relación con el aprendizaje que se realiza dentro de la organización como el que trae internalizado el individuo como producto de la educación y experiencia obtenida fuera de la misma.

La estructura piramidal jerárquica basada en el enfoque mecanicista no favorece el intercambio de conocimientos entre los miembros de una organización. La estructura en red, basada en el conocimiento como valor fundamental, es la que provee los mecanismos que se requieren para poder obtener el máximo provecho y sinergia. Esto se debe a la bidireccionalidad de la comunicación, el receptor es además transmisor, cada actor participa recibiendo y aportando, no hay linealidad en la relación sino que se está en una malla multidireccional.

Al estar ubicado el diseño organizacional en red dentro del enfoque orgánico de la gerencia, está  a su vez dentro del postmodernismo, que en la dirección de empresas se centra más en el capital humano, en las motivaciones espirituales del ser humano más que en las motivaciones del homo economicus. El trabajar en red, con valores compartidos hacia un objetivo común, hace que el trabajar en una organización sea una actividad más humana, contribuyendo a que no se sienta ser solo un engranaje más dentro de una maquinaria.

 

BIBLIOGRAFÍA.

Burns,  & Stalker, G.M. Grandes expertos en cambio organizacional II. Disponible en: http://www.theodinstitute.org/articulos/grandes2_burns.htm

Durand, J. (2003). Universidad y Organizaciones en Red. Congreso Latinoamericano de Educación Superior en el Siglo XXI. Universidad de San Luis, Argentina.

García, M. (2003). Nuevos Tiempos: Organizaciones y Planificación. Barquisimeto: Universidad Yacambú

Drucker, P. (1999).  Los retos de la gerencia para el siglo XXI. Norma: Bogotá.

Lozano, Asdrúbal. (2005). La Gerencia de las Organizaciones en Venezuela. Caracas: Etrain4you

Martínez, M. La Orientación al Mercado como Antecedente al Aprendizaje Organizacional. Disponible en:

http://www.colparmex.org/Revista/Art1/2.pdf

Núñez, A. Las Organizaciones en Aprendizaje. Disponible en:

http://www.degerencia.com/articulos.php?artid=339

Pereira, L. (2002). Organizaciones que aprenden. El paradigma complejo en la gerencia del conocimiento. Revista Digital Umbral 2000-N° 14- Enero 2004.

Pérez, J. (s.f.). Redes Sociales : lo nuevo y lo viejo del concepto. Disponible en:

http://www.ecosur.mx/Difusi%C3%B3n/ecofronteras/ecofrontera/ecofront18/pdf/enterate.pdf

Quintero, T. Comportamiento Organizacional. Disponible en:

http://www.gestiopolis.com/recursos/documentos/fulldocs/ger1/cotahis.htm

Terán, O. Modelado de Organizaciones. Disponible en:

http://cfpm.org/~oswaldo/AvanceMonografia.pdf

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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