COMPLEJIDAD E INNOVACION TECNOLOGICA

 

La innovación tecnológica es “la transformación de una idea, ya sea en un producto nuevo o ya sea mejorado que se introducen el mercado (innovación de producto), ya sea en un proceso operacional que se adopte en la industria y en el comercio (innovación de proceso)”. (1)

Mediante la innovación es que las empresas sobrevivirán al cambiante entorno organizacional generado por los nuevos paradigmas de la tecnología de  la información. La innovación es una respuesta obtenida del análisis de complejas relaciones entre la empresa y el entorno y entre la empresa y sus integrantes,  ya que es la interactividad entre los mismos la que genera el conocimiento que tiene como producto final la innovación. Citando a Sáez, García, Palao y Rojo (2): “Una empresa tiene éxito cuando ha logrado comprender el sector de la complejidad que le afecta, y ha acertado a arbitrar los medios para hacer operativa tal comprensión. Por el contrario siempre que una empresa fracasa se debe a que ha simplificado precipitadamente la complejidad y, en consecuencia, su respuesta a los retos del entorno ha sido insuficiente”.

Debido a lo anteriormente expuesto es que, en esta parte del ensayo, se buscará establecer un nexo entre la complejidad y la innovación, analizando los aspectos que se relacionan, como por ejemplo el establecimiento de redes no jerárquicas en las empresas, para la generación de conocimiento y por tanto también generadoras de innovación con la orientación adecuada.

Las empresas son sistemas complejos, ya que sus miembros persiguen un objetivo común. De acuerdo a P. Senge citado en (2): “un sistema es un todo percibido cuyos elementos se mantienen juntos porque se afectan mutuamente y de manera continua a lo largo del tiempo y funcionan para alcanzar un propósito común”.

La empresa como sistema complejo tiene varias características como por ejemplo: autoorganización, creatividad, falta de linealidad, memoria y adaptabilidad.

La autoorganización se caracteriza por “aparición espontánea de nuevas estructuras y modos de de comportamiento en sistemas lejos del equilibrio” (3).

La adaptabilidad consiste en “reorganizar su estructura interna sin la intervención de ningún agente externo” (2).

Esta capacidad de autoorganización y adaptabilidad es lo que hace que la empresa, como sistema complejo, pueda ser capaz de gestionar la complejidad y organizar el conocimiento para innovar y sobrevivir en el entorno.

La siguiente tabla extraída de (2), la cual cita a A. Battram, 2001, p.29, muestra las diferencias entre los sistemas simples, desordenadamente complejos y adaptativos complejos, lo cual es importante para continuar estableciendo nexos entre complejidad e innovación:

 

Sistema simple

Caos: sistemas desordenadamente complejos

Sistemas adaptativos complejos

Número de estados

Pocos estados

Máximo de estados posibles

Gran número de estados posibles

Conexiones

Las conexiones entre los componentes son fijas

Los componentes están dispersos y pueden interactuar localmente con libertad

Los componentes están dispersos y pueden interactuar localmente con libertad dentro de una estructura jerárquica

Ejemplos

Una televisión o un sistema de calefacción central

El clima o un grifo que gotea; un montón de arena que se derrumba al añadir más arena

Todo lo que está vivo, grandes organizaciones, ecologías, culturas, políticas

 

De acuerdo a (2): “un sistema caótico como un montón de arena no tiene estructura interna, las interacciones entre los componentes son sólo locales y muestran un carácter impredecible. Sin embargo un sistema adaptativo complejo aprende a la vez que se autoorganiza”.

Las empresas que aplican ya  sea en forma consciente o inconsciente la gestión de la complejidad, tienen en común los siguientes aspectos:

¨      Un conjunto muy simple de reglas que definen el marco de trabajo donde los trabajadores interaccionan libremente.

¨      Se fomenta la diversidad y la interacción.

¨      Se apoya la iniciativa y la responsabilidad personal.

¨      La dirección fija objetivos deseables y delega la consecución de los mismos en los responsables de cada área.

En la Pág. 19.7 , en otra cita a (2): “Es difícil que la creatividad y la innovación aparezcan en una empresa que no sea autoorganizada. La autoorganización se deriva de redes informales de trabajo con la suficiente confianza en sus propias habilidades como para generar experiencias al  margen de lo planificado”.

En este punto sale a relucir el concepto de red como elemento generador de conocimiento e innovación. La  diferencia principal entre una red y una organización es que la segunda incluye jerarquía tanto en las funciones como en los cargos, mientras  que en las redes se establecen relaciones de igual a igual. En la estructura de redes existe jerarquía y hay un líder pero este surge en forma natural. Las estructuras de red en la empresa moderna son multidisciplinarias y a todos los niveles. Citando a (3) en referencia a autoorganización de sistemas complejos (pag.31): “…este concepto puede ser muy útil para comprender la conformación de equipos “espontáneos” así como para sustentar la tesis de la importancia de la participación de todos los niveles de la organización como elemento táctico que permita materializar las estrategias formuladas”.

Esto significa que la autoorganización como elemento inherente al sistema complejo que es la  empresa, da origen a estos equipos “espontáneos”  y promueve la participación a todo nivel de las redes.

No solo existen redes internas para generar innovación, también pueden existir redes entre empresas. Citando a Javier Jasso V. (1): “En los últimos años,   la transferencia de conocimientos tecnológicos se ha incrementado por medio de redes mundiales o SI que asumen dos modalidades: a) la de “insumos y productos” y b) redes de comunicaciones.”

En estas redes se comparte información relativa al mercado,  el proceso productivo y la comercialización en los que se adquieren habilidades productivas.

 

Resumen

El entorno cambiante de nuestros días exige a las empresas velocidad en la respuesta a sus demandas para garantizar la supervivencia. Actualmente, la única estrategia a seguir para lograr la misma es la innovación y por tanto la creatividad organizacional. Pero las relaciones con el  entorno son complejas y también dentro de la organización por lo que hay que efectuar una adecuada gestión de la misma para poder lograr el éxito esperado. Dentro del estudio de la gestión de la complejidad esta el considerar que las empresas son sistemas complejos con una serie de características propias entre las cuales destacan la autoorganización y la adaptabilidad. Estas contribuyen a la generación de redes, las cuales no tienen una estructura jerárquica formal, pero su interacción genera la creación de conocimientos y por tanto de innovación. Las empresas que han gerenciado la complejidad tienen características que dan más libertad al individuo para fomentar la creatividad y agregar valor a sus actividades, siendo la creatividad la base fundamental de la innovación.

 

Bibliografía:

(1) Javier Jasso V. Conocimiento e Innovación Tecnológica.

(2) F. Sáez, O. García, J.Palao, P. Rojo. Gestión de la Complejidad en la Empresa.

(3) Martín García. Nuevos Tiempos: Organizaciones y Planificación.   Universidad Yacambú. Colección Jardín de Academus.

 

 

           

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1