Año 1991.
Reportaje enviado por: Paula Méndez

GRETA Y LOS GARBO:
"No queremos hacer música para unas minorías"

“El término musical “soul” no define un estilo musical concreto, se refiere más bien a un sentimiento profundo en la forma de interpretar cualquier tipo de música, sea esta punky, heavy o rock”, nos explican Nacho, Belén, Sara y Beatriz, componentes del grupo musical GRETA Y LOS GARBO. Un grupo que está en la “cresta de la ola” del panorama musical español, y que nos da su más sincera y salvaje opinión de este panorama desde su recién conquistado, y merecido, puesto de honor en el complicado firmamento de las estrellas musicales del momento.



Fotos y texto: Jesús García de la Rosa. / Producción: Mariví Tejada.

Beatriz, Sara, Belén y Nacho, componentes del grupo musical GRETA Y LOS GARBO, son la nueva generación de castellanos, ni nuevos ni viejos, sino internacionales, que desde su tierra natal Valladolid han sabido estar “al loro” y colocarse paso a paso en las listas de ventas.
- ¿Nos podríais explicar que es el “soul”? ¿Cómo me lo explicáis para que el público que no está dentro del “rollo” musical lo entienda?
- “Para los que no lo conozcan, el soul es interpretar una canción con un sentimiento muy profundo. Sea el tipo de canción que sea o del género que sea, siempre que esté interpretado con un sentimiento muy puro. Eso es el soul”, nos contesta Beatriz, la solista, la Garbo del grupo.
- Pero eso también se podría decir de la música española, que está cantada con sentimiento, como por ejemplo el flamenco. ¿Se puede hacer flamenco soul?
- “Sí claro, todo lo que sea música interpretada con sentimiento, con “feeling”, es soul. Se puede hacer soul cantando música punky, rock, o incluso flamenco”, nos aclara Belén. “Lo que ocurre es que... –interviene Sara– el soul tiene, y hay que planteárselo así, raíces de música negra; y el soul, aunque se pueda aplicar a cualquier tipo de música, hay que contemplarlo desde esa perspectiva”.
- ¿Cómo empezasteis como grupo y por qué se os ocurrió cantar soul? ¿Fue algo pensado o que salió por casualidad y tuvo pegada?
- “El grupo, como sabes, empezó en Valladolid, después de tener cada uno por su parte diferentes experiencias a nivel personal: Nacho, tocando en otros grupos; Belén igual, en grupos que hacían otro tipo de música, que no hacían soul precisamente. Luego yo –nos dice Beatriz– era más o menos la que siempre hice soul. Desde pequeña cantaba en inglés, empecé a grabar desde que tenía seis años, ya profesionalmente. Por cierto, que me acuerdo cuando las monjas del colegio le decían a mi hermana, después de haberme visto actuar por televisión, que yo andaba por malos pasos. ¡Ja, ja, ja! Bueno, entonces seguí con esto hasta que Sara, Nacho y yo decidimos unirnos, luego nos planteamos que “¿por qué no Belén?” Y formamos un grupo que se llamó “Los Invisibles” y... bueno, otros nombres que no recuerdo. Cada día, cambiábamos el nombre del grupo”.

BEATRIZ: "Para los que no lo conozcan, el soul es interpretar una canción con un sentimiento muy profundo, sea el género que sea".
- ¿Por qué acabasteis llamándoos GRETA Y LOS GARBO?
- “No hay ninguna razón particular –comenta Nacho–, fue un nombre que nos gustó. Luego, rizando el rizo, dijimos: “¡Anda! mira, si coincide que están sacando un ciclo en la tele de la Garbo...” Y Beatriz dijo: “¡Y yo estoy leyendo su biografía!...” Y así, pues le sacamos un cierto “rollo” y pensamos: “Hombre, es una buena manera de empezar con promoción en la tele”.
- Beatriz, que quiere dar un tono de más seriedad al tema, interviene con una argumentación más artística.
- Unimos el misterio de Greta Garbo a la delicadeza de Billy Holiday, del blues y del soul. Delicadeza y misterio”.
- A la vista de eso, ¿pensabais vosotros que vuestra música y vuestro grupo llegaría a tener el éxito que hoy disfrutáis?
-  “Nos queríamos plantear ese tema, incluso ya pensábamos antes de grabar el primer LP que estábamos “fuera de España”. Siempre tienes unas grandes pretensiones... Y si no aspiras a grandes momentos, pues no los vas a tener nunca. Y lo que teníamos muy claro es que queríamos ser profesionales en esto. Lo que ocurre es que hay mucha gente insegura que dice: “jo, ¿qué pasará?” Nosotras, cuando grabamos estamos seguros, pero... inseguros a la vez. Y dijimos: “bueno, vamos a echar toda la leña que podamos al fuego...”. “En realidad pensábamos –comenta Sara– que lo que a nosotros nos gustaba le podía gustar a mucha gente y... eso es lo que nos fue marcando. Pero el desafío era hacer soul para grandes masas, y no estaba tan claro eso. Aquí, en España, no había grupos conocidos que hicieran soul, entonces quizás ese era el miedo que, un poco, teníamos, no? No queríamos hacer música para unas minorías. Queríamos llegar a todos los ámbitos... que, eso es lo difícil. Es difícil que un niño de seis años te diga: “la capella de ese disco me gusta”. ...Entonces piensas: “bueno, este país está cambiando”. El año pasado, me acuerdo que en las entrevistas nos preguntaban: “¿qué es eso del soul? En qué consiste?” Y de repente... este año, todo el mundo sabe qué es el soul, se editan discos de soul, hasta en el flamenco se dice que hay soul.
SARA: "Nuestro desafío era hacer soul para grandes masas y en España no había grupos conocidos que hiceran soul, de ahí nuestro miedo".
- ¿Qué me decís del directo, hacer conciertos en directo?
- (Contestan casi a dúo) “Que nos apasiona” –continúa Beatriz–. Si no fuera tan peligroso hacer programas en directo... Aunque por una parte me parece lógico que muy poca gente se quiera arriesgar, porque puedes quedar bien o quedar mal; si te dan un mal acople a tu voz o un mal “rever”... Pero el directo es por lo que estamos aquí. Vivimos por y para el directo. A veces, cuando cantas en “play-back”, te sientes un poco marioneta, abriendo y cerrando la boca como un muñeco pero... es lógico que lo hagas así, sobre todo cuando actúas en la tele”.
- ¿Os ha costado mucho llegar a dónde estáis ahora? ¿Qué consejo daríais a los que luchan por llegar donde vosotros? ¿Y cómo os trataban cuando empezabais? (le pregunto a Beatriz, como la más veterana del grupo).
- “¡Uy” No, no nos ha costado nada, gracias a nuestros padrinos. ¡Ja, ja, ja, ja!”.
- Nacho, que como siempre no está dispuesto a perder ninguna oportunidad para bromear, contesta:
- “Lo que nos ha costado es mucho dinero porque llevamos diez años viniendo a Madrid, presentando maquetas, viajes aquí, allá y tal, tal, tal... Visitando discográficas que sí, pero no. Hasta que...” “A mí, la gente –nos dice Beatriz– que más me divertía era la que, cuando venía a Madrid con mis padres, siendo una pesada y trayendo mis maquetas, proponiendo y tal, y me decían: “Bueno, ¡eh! Ya os llamaremos, ya os llamaremos...” Y ahora, se tienen que estar tirando todos de los pelos... Bueno”.
- ¿Qué les dirías ahora a esa gente?
- “Que escuchen la música que se les lleva, que no se crean infalibles, que escuchen maquetas, que se arriesguen –intervienen todos casi a la vez–. Que sean más profesionales de la música que de las ventas, que sean cada vez más la gente entendida de música la que tenga el poder de tomar las decisiones. Así, ¡sí!, cambiaría el panorama musical, que el publico no es tonto y está harto de tanta basura que le echan encima, que cada vez la gente entiende más”.
No se han cortado “un pelo” y han contestado a las preguntas haciendo honor a su nombre artístico, con garbo, estos chicos profesionales ya de la música, que componen el grupo de GRETA Y LOS GARBO. Y es que en el panorama español todavía queda mucha tela que cortar para ponernos a nivel internacional,  y eso lo saben Beatriz, Belén, Sara y Nacho, por dolorosa y propia experiencia.
 
 
 

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