LA MIRADA, mayo de 2000
Reportaje enviado por: Marcos González

GRETA Y LOS GARBO
Hermanas de la independencia

Este mes de junio, GRETA Y LOS GARBO será el grupo más escuchado del país. Y no es una frase hecha. El trío vallisoletano ha compuesto la canción "Vive", que servirá de sintonía para el programa de mayor audiencia, "Gran Hermano". Beatriz, Sara y Belén son hermanas, cosmopolitas e independientes. Sus hechos hablan de su filosofía: acaban de romper con una discográfica multinacional para tener más libertad. En esta charla hacen alarde de ella.



Texto: Virginia Galfer // Fotos: María Cortés

Se nota que las hermanas González Blanco (nada que ver con el futbolista Raúl, de idénticos apellidos) lo han pasado mal. Reconocen que a punto estuvieron de tirar la toalla. Y que semejante prueba las ha hecho más fuertes. Pero estas tres chicas criadas en Valladolid, de edades comprendidas entre los 26 de Beatriz (Greta) y los treinta y tantos (no quiere especificar) de Sara, llevan música en el ADN. Y contra la genética, salvo experimento científico de última generación, nadie puede revelarse. Así que desde Casablanca (donde reside Beatriz), Copenhague (Sara) y Madrid (Belén) han ido componiendo temas hasta terminar de parir un disco, "Evolution & Revolution", que se publicara en los próximos meses.
- Pregunta obligada: ¿Dónde se han metido estos tres últimos años?
Greta: Bueno, han sido tres años missing (desaparecidas), pero no tanto. Hemos estado haciendo muchos conciertos y pasando tensiones, con ganas a veces de tirar la toalla por culpa de gente negativa que no nos ha ayudado, pero a la que estábamos unida por un contrato. También hemos creado nuevos temas y los hemos estrenado en conciertos, para ver cómo funcionan. Y hemos comprobado que nuestro público nos estaba esperando. Todo el mundo tiene una época negra, y la nuestra ha sido negrísima.
 
Son de Valladolid, pero viven entre Casablanca, Copenhague y Madrid

Belén: La verdad: hemos visto que no aguantábamos a determinada compañía de discos, pero también que eso no nos iba a quitar las ganas, porque tenemos una gran dureza interior que nos ha mantenido. Sabemos que el que algo quiere debe mantener la fortaleza, y hemos ganado la batalla de ser libres para hacer el disco que queremos.
Sara: Y la hemos pagado. No olvides el precio que nos ha exigido la discográfica por la libertad. Nos han pedido hasta el alma. Nuestra filosofía es que durante los años que estemos en esta vida viviremos positivamente. Si no hay buen rollo con la compañía, pues mejor, seguiremos caminos diferentes. Y ha sido estupendo no tener a nadie presionándonos sobre si un tema o el otro va o no a vender.
- Van a poner voz al programa más polémico de la televisión, "Gran Hermano".
Greta: Ya, pero tiene mucha gracia lo de la polémica. Creo que hay mucha falsa moral y mucha gente que se rasga las vestiduras y luego es la primera que lo ve. Todo lo que rompa esquemas, aporte nuevas ideas y se salga de la oferta catódica convencional está bien.
 
Beatriz, de 26 años, es la líder y benjamina del grupo

- ¿Quién es la más pesimista de las tres?
Greta: Yo. Soy la que ve las cosas más negras.
- ¿Y la más fuerte?
Belén: No sé, cada vez una. Aquí, cuando alguna de nosotras zozobra, están las demás para enderezar la barca y evitar el naufragio.
- Sus aspiraciones de internacionalidad están cumplidas: el nuevo disco lo habéis grabado en inglés.
Greta: De niñas ya cantábamos en inglés.
- Me las imagino a ustedes ahorrando para comprar discos.
Sara: Sí, claro. En casa había mucha música. Desde luego, no faltaban los números uno de las listas británica y americana, que escuhábamos mil veces.
- Eso, mientras las niñas de su generación se limitaban a escuchar a los payasos de la tele.
Belén: Bueno, también escuchábamos a los payasos de la tele, a Abba, Nino Bravo o Jesucristo Superstar. Pero mi principal recuerdo musical, de cuando era pequeña, es mi padre con una grabadora de esas antiguas, un megáfono que nos regaló mi tía Margarita. Lo ponía en marcha y nos hacía cantar a cappella a los siete hermanos, uno por uno.
- Ustedes serían las modernillas del colegio de monjas.
Greta: Sí, claro. Yo en mi colegio ganaba todos los concursos de canto. Todas mis compañeras querían formar grupo conmigo.
- Pero Beatriz empezó a estudiar Bellas Artes, Sara Empresariales y Belén Filología Inglesa. ¿Pensaron que de la música no se podía vivir?
Greta: Para nada. Sabíamos que nos queríamos dedicar a la música y lo de estudiar era, quizá, un parentesis. Mis padres nos animaban a hacer muchas cosas, pese a que no éramos una familia desahogada económicamente. Imagínate, siendo siete hermanos. Pero ellos siempre se sacrificaban para que estudiáramos solfeo, piano, ballet, teatro... de todo.
Belén: En casa se pensaba que todo se podía conseguir, si se deseaba lo suficiente.
- ¿Qué enseña el vivir en una familia numerosa?
Belén: Se aprende a luchar, a compartir. Tu espacio vital está totalmente invadido, pisoteado, y tienes que aprender a manejarte. Eso te hace más abierta y menos egoísta.
Greta: Yo fui el eslabón perdido. Creo que mi madre lloró muchísimo al ver que otra vez se había quedado embarazada. La ventaja es que a mí no me tocó heredar lo de los demás. Estrenaba todo porque la ropa de ellas ya había pasado de moda.
- Leí en un reportaje que en los hogares de muchas hermans está siempre la favorita de papá, la hiperresponsable, la robanovios...
Sara: La verdad es que en casa no existen ese tipo de roles. La niña de papá puede ser un día Belén, pero otro día es Beatriz o yo. Hay una especie de rotación. Un día una es la juiciosa, otra es la más loca...
 
BEATRIZ: "Todo el mundo tiene una época negra, y la nuestra ha sido negrísima. Pero hemos comprobado que nuestro público nos estaba esperando".
SARA: "Vivo entre Madrid, Londres y Copenhague. Hago la maleta y voy donde haga falta. En la vida hay que estar poco aferrado a las cosas e ir ligero de equipaje".

- ¿Quién es la que roba la ropa de los armarios ajenos?
Greta: Ahora, ninguna, porque vivimos en casas distintas. Antes cogíamos prestada ropa de las demás, hasta que aprendimos que era mucho mejor pedirlo.
Sara: A veces ibas al armario a escondidas, en busca de esa chaqueta genial de tu hermana, y luego intentabas dejarla al día siguiente en el mismo sitio, para que la propietaria no lo notara y, sobre todo, no viera la mancha de grasa que te habías echado...
- ¿No les da problemas el hecho de vivir cada una en un punto de la geografía mundial?
Sara: Yo vivo entre Madrid, Londres y Copenhague, por circunstancias de pareja. Necesito ir a Londres, porque es la ciudad que me da el color y la fantasía. Y Copenhague es una ciudad supermoderna, con unos diseñadores increíbles. Claro que Madrid es la referencia obligada de mi país, mi comida, mi gente. Hago la maleta y voy donde haga falta, porque creo que en la vida hay que estar poco aferrado a las cosas e ir ligero de equipaje.
- Beatriz vive en Casablanca, con su marido.
Greta: Sí, y en Marraquech, y en Rabat. Allí mi estilo de vida es completamente diferente. Me desestreso, aprendo otra cultura y hablo en francés y árabe. Es una lección de tolerancia, aunque allí también hay muchos intolerantes, por aquello de los extremismos del islam.



 


Hosted by www.Geocities.ws

1