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La Cultura como factor determinante en
la
Administración de la Producción.
De Leone, Fernando P.
Introducción
El análisis de la cultura en su expresión amplia, es
decir no simplemente limitada al campo organizacional, puede aportar
importantes perspectivas para el logro de eficiencia y productividad en las
organizaciones de cualquier tipo de sociedad y si bien, este informe no va a
ser una exhaustiva demostración de la existencia de normas, concepciones y
políticas en todo grupo humano, se proponga lo que se proponga, sí va a tener
una visión antropológica de este fenómeno.
El orígen de la cultura
principalmente se induce del hecho de que todo hombre es un ser biológico a la
par que un ser social, por lo que entre las respuestas que da a las
excitaciones externas o internas, algunas corresponden íntegramente a su
naturaleza y otras a su situación especifica, el medio ambiente interno y
externo con el que constantemente interactue.
La cultura no está ni
simplemente yuxtapuesta ni simplemente superpuesta a la vida. En un sentido la
sustituye; en otro, la utiliza y la transforma para realizar una
síntesis de un nuevo orden, hoy en día pocos pueden negar que el trabajo (mano
de obra, docencia, dirigencia, funcionarios públicos, estudiantes, etc.) no es
más que la expresión de una transformación de la naturaleza en busca de un
nuevo orden, status, empresa, lugar de trabajo dependiendo en cada situación
particular. En definitiva el objetivo de este informe es demostrar que la
influencia de la cultura en el hombre, el cual implícita o explícitamente el
mismo fue creando con el correr de la historia, influye determinantemente en
todas las unidades funcionales de la organización, dentro y fuera de su ámbito
de influencia.
Esta
perspectiva cultural exige orientar el estudio de la administración de la
producción hacia la dirección antes que a lo técnico, uno de los objetivos de
este informe es demostrar la necesidad de crear un medio cultural propicio
para el buen desenvolvimiento del recurso natural, inagotable y mas complejo
de todos: el recurso humano.
La cultura
Organizacional
La Cultura se encuentra en las raíces de toda la
organización. Es un generador invisible de energía que posibilita el
desarrollo de las estrategias, las estructuras y los sistemas de la empresa en
general.
En el nivel mas profundo, la cultura puede ser pensada como un
grupo complejo de valores y de creencias esenciales que se manifiestan en los
sistemas, los símbolos, los mitos, la estructura y el lenguaje dentro de la
organización.
La cultura es el grupo de formas tradicionales ya aprendidas
con que los miembros de una empresa sienten, piensan y reaccionan ante las
oportunidades y amenazas con las que se enfrentan cotidianamente.
La
cultura existe en cada uno de los eslabones de la rueda operativa. Puede ser
una cultura homogénea o no, pero la cultura siempre existe. Y, lo que es más
importante, la cultura siempre esta incidiendo – positiva o negativamente – en
el desempeño de la empresa.
En definitiva es lo que diferencia a cualquier
organización de las demás, es lo que la hace diferente, lo que conforma el
carácter de la organización. No existen dos culturas iguales, y son inútiles
los métodos (excesivamente limitados) para formalizar sus efectos en las
unidades funcionales de la organización.
No existen diagramas de
despiece, ni matrices que pueden contener las complejas variables que la
componen, y es, a mi entender, más que importante poder concientizar a los
directivos organizacionales que el manejo de la cultura ha de hacerse con un
alto grado de incertidumbre, contingencia y velocidad de respuesta al
dinamismo con el que actúa.
Cultura – Estrategia –
Estructura.
La Cultura y su interacción con la estrategia y la
estructura, es uno de los principales pilares para el logro del éxito o el
fracaso en la organización, y es importante destacar que contar con la
adecuada estructura y la mejor de las estrategias, nunca han de garantizar
éxito alguno de no estar armoniosamente alineadas a la cultura existente en la
organización. Si bien esta no es fácil ser modificada al corto plazo, mediante
la influencia, el liderazgo, el poder, puede provocar cambios relevantes sobre
la misma al largo plazo, generalmente se traduce como un cambio de mentalidad,
y frecuentemente este tipo de cambios repercuten en el contexto en donde actúa
la empresa.
La cultura vista desde esta perspectiva, hoy en tiempos de
mecanización, automatización y deshumanización, revalida el hecho de que las
empresas son gente, que constituye el factor más complejo y multidimensional,
gente que tiene capacidad sin límite alguno, que se propone hacer algo, y que
como todo ser humano, percibe, prejuzga y transforma la naturaleza (realidad)
a su favor, por lo que se deben de subestimar a los demás recursos, mejor
dicho se deben de subordinar al hombre, a la forma en que él los percibe y le
permiten cumplir con lo que individualmente se
propone.
La cultura
estratégica se diferencia por contar con los siguientes elementos:
a).
Reconocer al cambio como algo normal, ver al conflicto como una fuente
importante de información para lograr mejoras, aprender a vivir con ambos y
saber manejarlos, en definitiva los conflictos son las fallas que tiene todo
sistema, indicadores de que algo esta funcionando mal, por lo que son una
fuente de mejoramiento en la empresa, el problema generalmente surge en la
identificación y localización del conflicto ya que por lo general actúa en
toda la organización provocando importantes impactos sobre el rendimiento y la
productividad (hay energía desperdiciada), por lo que resulta indispensable
por parte del área de Producción como de Recursos Humanos poder encarar bien
los conflictos, tener una actitud, un comportamiento ante ellos con el fin de
resolverlos en forma genuina, esto no es mas que propugnar un cambio de
mentalidad, Un cambio cultural.
b.) Disposición para buscar formas de
accionar en condiciones de incertidumbre y riesgo, para poner en practica
experiencias cuyos resultados son difíciles de controlar en el corto plazo y
para aceptar nuevos métodos gerenciales.
c.) Capacidad para manejar
conflictos (minimizar el costo del cambio). Relacionado con la
existencia de procesos de negociación que sean óptimos para la empresa.
d.)
Reconocimiento del valor del aprendizaje.
e.) Aceptar desenvolverse en un
contexto multicultural y en estructuras políticas ambigüas.
La capacidad y
la actitud de la gerencia resultan claves para el desarrollo de una cultura
estratégica, un desarrollo sustentado en una sistema de valores y un clima que
le de sustento, en un comportamiento proactivo, no sólo proponer una postura
defensiva hacia el exterior sino tener la capacidad como para anticipar al
cambio, y lograr ventajas
competitivas.
Se hace
necesario de este modo para lograr una administración estratégica de la
producción, poder contar con un hombre que tenga peso en la toma de decisiones
a mediano y largo plazo en la organización.
Tecnología – Cultura
Además del contexto, la tecnología constituye la otra
variable independiente que influye poderosamente sobre las características
organizacionales (variables dependientes), Además del impacto ambiental
existe el impacto tecnológico sobre las organizaciones. Todas las
organizaciones utilizan algún tipo de tecnología para ejecutar sus operaciones
y realizar sus tareas, todas las organizaciones así utilicen tecnología
rudimentaria o sofisticada, siempre dependen de algún tipo de tecnología para
poder funcionar y alcanzar sus objetivos.
El progreso tecnológico esta
ligado al desarrollo cultural. A veces, el hombre trata de adecuarse a un
ritmo explosivo de cambio tecnológico como el actual, introduciendo nuevas
concepciones o innovando en su modo de pensar. No obstante, la experiencia
indica que los primeros pasos en estos procesos de cambio suelen ser mas de
forma que de fondo.
El cambio tecnológico debe de entenderse como un en la
forma que el hombre hace las cosas y el efecto que tiene éste tipo de cambios
repercute en diferentes aspectos de la realidad como.
a). Provocando
transformaciones en el contexto en donde actúa la empresa y en la empresa
misma, produciendo saltos estructurales y cuestionando a los procesos y
procedimientos que se estén utilizando.
b). Provoca cambios en el hombre,
tanto en la forma en la que trabaja como en la sociedad en la que vive,
generando conductas en él.
c). Exige evolución continua de la cultura,
exige cambios de mentalidad, de tiempos de respuesta, de modos de pensar, de
percibir la realidad.
Con el objetivo de poder lograr una armonización entre
las variables organizacionales, el área de Producción debiera de pensar a la
organización y su relación con la tecnología como un sistema Sociotécnico, de
modo de poder ser consciente de los efectos de la organización como sistema
social, ante cambios tecnológicos, los cuales produzcan transformaciones en el
sistema técnico, en definitiva poder adaptar también a la tecnología al
sistema social y a las necesidades organizacionales. En el enfoque
Sociotecnico, la organización se ve como un sistema Sociotecnico abierto y
diversos estudios a han puesto de manifiesto una estrecha interdependencia
entre los componentes psicológicos y sociales de un sistema organizativo y sus
componentes técnicos. Ello significa que es imposible mejorar el rendimiento
del conjunto del sistema sin mejorar conjuntamente el rostro social y el
rostro técnico del sistema, de ahí la expresión sistema Sociotecnico. Pero
éste no se mueve exclusivamente por una dinámica interna, vive también de
interacciones múltiples con el entorno social, tecnológico, económico y
político, que modifican el equilibrio del sistema Sociotecnico. En este
sentido se utiliza la expresión Sociotecnico abierto.
A la hora
de incorporar nuevas tecnología en una organización (y por lo general en todo
grupo social), tener en
cuenta
a).
La importancia de lograr un equilibrio social, ser consciente de los efectos
sobre la sociedad, sobre la economía, sobre la legislación actual, y
principalmente sobre el rechazo que se le suele
presentar.
b).
Poder desarrollar nuevas formas de gestión organizacionales que den respuestas
al cambio y a la evolución de la tecnología, innovar paralelamente a las
innovaciones tecnológicas, innovaciones en la organización del trabajo, en la
administración de la producción, en la fuerza de trabajo, en las
comunicaciones.
Cultura – Administración de la
Producción
La experiencia, y el conocimiento que de la misma
surge puede ser determinante para la supervivencia, crecimiento y desarrollo
de la organización (objetivos básicos, implícitos en todas las organizaciones)
y esta se deriva del estudio del pasado, no solo de la empresa sino también de
sus competidores y del mercado, logrando extraer conclusiones que contribuyan
a una mejor interpretación de la realidad, pudiendo de este modo facilitar la
solución ante la existencia de problemas o facilitando el aprovechamiento de
oportunidades.
La
Producción se define como la transformación o conversión de insumos en
productos, lo que revele una participación activa del hombre. Esta puede darse
de distintos modos: . Trabajando en el proceso de conversión o transformación
de forma directa (operario, ingeniero,
técnico)
. Trabajando en el
proceso de conversión o transformación de forma indirecta (contador, analista,
supervisor).
.
Adquiriendo el resultado del proceso (producto o servicio), transformándose él
en cliente
consumidor.
.
Prestando apoyo para el mejor funcionamiento del proceso (medico, inspector de
calidad, consultor).
De
esto se deriva la imposibilidad de ignorar los efectos humanos sobre el
sistema de producción, ya que intervienen y determinan cada uno de sus
componentes, los cuales tiene un fundamento totalmente cultural.
El
planeamiento de la producción suele aportar hoy en día las claves a tener en
cuenta para el desarrollo del sistema de producción, y aunque es casi
imposible desvalidar su influencia en las principales decisiones ya que cuenta
con métodos rigurosamente exactos, efectivos y científicamente probados, deja
afuera muchas veces a los efectos del contexto en ellos, seguramente porque si
estos debiesen de incluirse llegaríamos a la conclusión que carecen de valor,
por lo que no se considera una crítica hacia el planeamiento de la producción
sino de lo contrario, poder entender de donde surge y que elementos quizás
fundamentales no están tenidos en cuenta y deben de evaluarse para no
producirse catástrofes. Por esto el principal aporte de los directivos no
surge de este tipo de decisiones estructuradas (racionalmente aprobadas) sino
que surgen de decisiones no estructuradas que poco tienen que ver con estudios
de factibilidad ya que se espera de ellos un alto grado de flexibilidad y un
“saber actuar” que siempre surge del conjunto de valores, normas y principios
que el decisor haya adquirido y que en mayor parte es el resultado de lo que
la organización en su conjunto ha de esperar de él. Vemos que en este caso la
acción de la cultura se da en dos
dimensiones:
En
el hombre mismo como ser humano perteneciente a una
sociedad.
Y
en el hombre como representante de una organización, la cual suele adiestrar
sus reacciones para lograr un comportamiento deseado acorde a lo que ella se
propone.
La
cultura es también determinante en lo referente al Producto, el cual comprende
un paquete de satisfacciones para los consumidores, quienes actúan y se
comportan en un medio Social que lo determina, y genera distintos tipos de
necesidades.
La innovación
y la creatividad son fundamentales para el desarrollo de nuevos productos o la
evolución de los actuales productos y dependen en gran parte del riesgo al
cual este dispuesto a asumir la organización, y este deriva por lo general del
conjunto de normas y principios que la
identifican.
El Packaging
que comprende el envasado, etiquetado y embalaje del producto, y debe de estar
fundamentado en los requerimientos culturales del mercado en cuestión, debido
a que produce un impacto en los consumidores en el contexto, un buen ejemplo
de esto es el conflicto generado en Europa con el consumo de envases
enlatados, muchos países europeos se han inclinado hacia productos que no
dañen el medio ambiente y todavía ninguna de las multinacionales que
participan de dicho mercado ha logrado solucionarlo, debido seguramente a la
falta de un accionar basado en los valores y normas sociales de los
consumidores.
Producción y Trabajo
Social.
La
originaria distinción del hombre como perteneciente simultáneamente a la
naturaleza y a una especie social permite concebir que la especie humana es el
resultado de procesos naturales, y que al mismo tiempo, la especie es social
por naturaleza.
Sin embargo
esta especie no es un simple producto pasivo de procesos naturales, sino
en el curso de la evolución ha adquirido también la aptitud de
transformar la naturaleza a su propio uso. Esta relación activa de la especie
con la naturaleza, aunque fundada en características biológicas, se pone en
practica por medios exosomáticos de tecnología, organización e ideas. El
hombre se yergue frente a la naturaleza por medio de lo que denominamos hoy en
día cultura.
Otro punto a
destacar es la Sociabilidad de la humanidad, los humanos existen en
pluralidades organizadas, más aun, la forma en que están organizados
socialmente rige la forma en que enfrentan y transforman a la naturaleza y, a
su vez, la naturaleza así transformada afecta a la arquitectura de los
vínculos sociales
humanos.
Es mediante el
trabajo como la humanidad adapta y transforma la naturaleza a su propio uso,
en definitiva un fenómeno social, realizado por individuos vinculados los unos
a los otros dentro de una
sociedad.
Bajo esta
perspectiva el termino Producción puede adoptarse para designar este conjunto
complejo de relaciones mutuamente dependientes entre naturaleza, trabajo,
trabajo social y organización social, entonces es a causa de ésto el motivo
por el cual se la relaciona con la naturaleza como con la reproducción y
mantenimiento de lazos
sociales.
El concepto de
trabajo social permite conceptualizar las formas principales en que los
humanos organizan su producción. Cada gran forma de hacerlo constituye un modo
de producción, un conjunto concreto, que ocurre históricamente, de relaciones
sociales mediante las cuales se despliega trabajo para exprimir energía de la
naturaleza por medio de utensilios, destrezas, organización y
conocimiento.
Una de las
ventajas del concepto de modo de producción radica precisamente en que nos
permite visualizar relaciones tanto intersistémicas como intrasistémicas.
Brinda además un importante análisis de las relaciones político - económica
que fundan, orientan y determinan toda interacción social.
El factor humano en la Administración de la
producción
El
sistema productivo, los modos de producción de toda empresa están determinados
por el accionar del hombre, quien a la vez requiere para su supervivencia de
recursos naturales renovables y no renovables. Como ha quedado entendido
anteriormente, en donde actúe el hombre va a existir una cultura, la cual
atraviesa las unidades funcionales de toda la organización y condiciona las
interrelaciones funcionales dentro de la empresa y el efecto que pueda
provocar la misma en el medio
ambiente.
Por medio del
factor humano se ejerce la esencia de la cultura, el liderazgo, el estilo del
líder influye fuertemente, creando una realidad compartida, sobre el actuar
del hombre en la organización y fuera de ella. Suele existir siempre un
liderazgo formal, planeado por la organización, utilizado como estrategia para
lograr influencia sobre la gente y también un Liderazgo no formal, el cual
surge de las relaciones informales, no planeados ni descriptas por la
organización y que debe de ser tenidas muy en cuenta a la hora de querer
analizar todo grupo de trabajo, ya sea para transmitir motivación, información
o para procurar un cambio organizacional.
Todo tipo de relación social se
fundamenta en un proceso de comunicación que le de soporte, la comunicación al
ser un soporte de toda interacción humana, es también el soporte de la
cultura, lo que permite transmitir ideas, ejercer el liderazgo, relacione de
poder, decisiones para que se traduzcan en acciones, creencias, estímulos,
conocimientos, etc.
Del mismo modo a través de la comunicación se crea una
identificación de la organización, así sea en el entorno en donde la misma
actúe como en el interior de la misma, posicionando la organización dentro de
un mercado, dentro de una sociedad.
El cambio solo es posible si existe una
eficiente comunicación, tanto la imagen que trasmite como el comportamiento
interno que condiciona, la comunicación nos permite conocer la satisfacción de
la sociedad consumidora, nos permite generara credibilidad y fidelidad en los
consumidores, da el poder de la marca, quizas uno de los activos mas
importantes y más influenciados por la cultura de una sociedad.
El
desarrollo tecnológico y el avance de las tecnologías comunicativas,
transforman comportamientos organizacionales y exigen respuesta de cada una de
las unidades funcionales de la empresa a crear una realidad compartida acorde
a esta nueva realidad globalizada y en donde las limitaciones geográficas,
temporales y las distancias son cada vez menores.
El ejemplo de
Matsushita
Aunque quizás mediante un clásico ejemplo estemos simplificando arduamente la realidad, a la realidad de una determinada organización en un momento determinado y contradiciendo de algún modo lo propuesto anteriormente, este ejemplo puede brindar de igual modo un oportuno análisis de la influencia cultural en el desarrollo de las organizaciones de todo tipo y de cualquier lugar del planeta.
La empresa Matsushita Electric Company figura con
otras cinco gigantes del sector, entre las cincuenta mayores compañías del
mundo. Sus productos se venden con las marcas National, Panasonic, Quasar y
Technics. El enorme crecimiento que ha colocado a Matsushita en su posición
actual impresiona por sí solo.
Pero cuando contemplamos sus meditados
desarrollo como comunidad densamente cohesionada, su perfecta adaptación
dentro de la cultura y los valores de su país y la consecución, no menos
meditada, de una eficacia constante que muy probablemente mantendrá incluso
cuando falte el fundador y artífice de la empresa, nos damos cuenta de que lo
más impresionante no es solo el éxito financiero a plazo relativamente corto.
Matsushita se ha convertido en una gran compañía que hace algo más que dinero
y artículos electrónicos, y que probablemente continuará haciéndolo. Porque ha
llegado a ser un sistema organizativo que responde a las necesidades de sus
sociedades con las que se relaciona, de sus clientes, de sus directivos y de
sus empleados, además esta programada para adaptarse en la medida necesaria, a
los cambios futuros. Un logro tan extraordinario no podía ser alcanzado en
pocos años por un director general que definiese solamente objetivos a plazo
corto y en términos fundamentalmente financieros. En cualquier lugar, la
construcción de una gran empresa requiere mucho tiempo e implica objetivos
complejos a fin de solucionar las necesidades de muy diferentes grupos
humanos, al mismo tiempo, es necesario respetar los valores de la propia
cultura.
En sus propias palabras su fundador proclamaba: “He visto con
claridad que las personas necesitan un camino para vincular sus vidas
productivas a lo social” y reconsideró bajo este aspecto las finalidades de su
organización. De ello nació una filosofía empresarial en la que el criterio de
rentabilidad comercial se unía con el bien social en una especie de paradigma
darwiniano. “La empresa debe sustentarse a si misma lo más pronto posible,
sobre la base de los servicios que presta a la sociedad. El beneficio no debe
ser un reflejo de la codicia empresarial, sino un voto de confianza de la
sociedad, que así da muestra de valorar lo que la empresa ofrece. Cuando una
empresa no obtiene beneficios, debe morir, porque está dilapidando los
recursos de la sociedad ”.
Matsuhita resulta un interesante caso de estudio
sobre los efectos culturales sobre el funcionamiento organizacional, pero no
deja de ser un simple ejemplo y no conforma un modelo para absolutamente nada,
debe de entenderse que se dio en un momento histórico político determinado, de
modo que extraer conclusiones generales del caso puede no resultar conveniente
para tomarlo como ejemplo a seguir para lograr el desarrollo optimo de la
cultura de una organización, que como ya hemos demostrado es extremadamente
complejo.
El método japonés que demuestra de algún modo Matsuschita en
este ejemplo, a diferencia del método Occidental generalmente posibilita
la existencia de grandes compañías que perduran con éxito y en armonía con los
valores más hondos de la cultura del país. Es importante que quede claro que
el enemigo económico no es el método japonés ni el asiático sino nuestra
propia cultura empresarial.
Conclusión.
Las
exigencias del medio ambiente, de los que lo conforman, competidores,
consumidores, estados, instituciones de defensa al consumidor, etc., exigen un
diseño de un sistema de producción mas flexible, consciente de la relevancia
del factor humano actuando dentro del sistema y también fuera, y por supuesto
subordinar toda decisión y su futura acción a los efectos de las culturas
dominantes influyentes dentro y fuera de la
organización.
Producir en
pos de la calidad pareciera ser la exigencia a cumplir hoy en día por los
sistemas de producción mundiales. La diversificación de las preferencias ya no
solo influye sobre el tipo de proceso de la industria sino que establece
también una tendencia a acortar los ciclo de vida de los productos, no por
deficiencias comerciales sino también por contar con consumidores,
instituciones y legislaciones estatales cada vez más dinámicos en sus
preferencias y complejos en sus necesidades.
La conexión entre la
filosofía y los fríos objetivos empresariales deben de ser aceptados como cosa
natural, en definitiva son los valores humanos los que determinan el
cumplimiento de estos y por ende la organización debe favorecer esta conexión
mediante la formación no solamente de la enseñanza del oficio sino
fundamentalmente la enseñanza de los
valores.
Los directores
generales y otros altos mandos de las empresas deben darse cuenta de que hace
falta tiempo, paciencia, energía y dedicación para apuntar las debilidades de
su desarrollo organizativo. Mas aun, de que no hay formula segura para el
éxito. Cada empresa debe inventar su propio método para manejar las variables
organizacionales relevantes, así como el ajuste entre ellas. Las soluciones
mecánicos y programaticas que no modifican lo que los directivos hacen,
realmente y hasta cierto punto, lo que ellos mismos son, sin duda están
condenadas al fracaso. La misión no consiste en la copia mimética, sino en la
evolución orgánica. Y cada compañía, lo mismo que cada individuo, debe
evolucionar a su manera.
Bibliografía
“Producción. Su organización y administración en el umbral del tercer milenio”. Ricardo F. Solanas.
“Las Estructuras elementales del parentesco”. Claude Lévi-Strauss.
”Psicosociologia de las Organizaciones. Introducción a sus fundamentos teóricos y metodológicos”. François Petit.
”El secreto de la técnica empresarial japonesa”. Richard Pascale, Anthony Athos.
”Re - estructurando empresas”. Roberto Serra y Eduardo Kastika.
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