Respecto al desarrollo y puesta en
marcha exitosa de los sistemas de información (SI) diversos autores adjudican a
los factores organizacionales y a los gerenciales una importancia equivalente a
la de la tecnología propiamente dicha.
En el contexto de los grandes
cambios que se han dado en el mundo y que han transformado la empresa -hacia la
horizontalidad, la descentralización, la flexibilidad y el trabajo en equipos-
crece enormemente el valor de la información, que las empresas necesitan para su
administración. Donde hay una creciente interdependencia entre la estrategia de
negocios y los procedimientos por un lado, y los sistemas de información por
otro.
"Para el éxito y la supervivencia de una organización, la
administración eficiente de la información y de la tecnología de información
(TI) relacionada es sumamente crítica. Este problema surge de: el aumento de la
dependencia de la información y de los sistemas que la proveen; el aumento de la
vulnerabilidad y del amplio espectro de las amenazas; la escala y costos de las
inversiones actuales y futuras en información y en sistemas de información; y el
potencial que poseen las tecnologías para cambiar drásticamente las
organizaciones y las prácticas de negocios, crear nuevas oportunidades y reducir
costos" (COBIT, 1998: 3).
En este sentido, Pressman (1998: 506) afirma
que existe una relación cíclica entre las capacidades de las tecnologías de
información y las innovaciones que se producen en los procesos dentro de una
organización. "A medida que crecen las capacidades de TI, pueden generar cambios
en los procesos de negocios".
Sin embargo el aporte de la sola
automatización de procesos en la búsqueda de incrementar su eficiencia- es de
tipo táctico y de corto plazo. La parte negativa de este asunto es que tales SI
conforman soluciones no integradas dentro de la organización, lo que conlleva a
la creación de "islas automatizadas de información". Los aportes que deberían
proveer las TI son de orden estratégico y no de orden táctico (Andrade 1998:
253).
Terminó ya el tiempo de las "aplicaciones", se debe pensar en el
sistema de información de la empresa, que es uno, y se debe alinear con la
estrategia global de la organización.
La importancia de los factores
organizacionales
Para controlar el impacto de los sistemas de información
en la empresa es necesario considerar los requisitos especiales y los problemas
que crean puesto que sus fallas pueden resultar muy costosas y causar conflictos
entre áreas e individuos. Dentro de las causas de los conflictos que los
sistemas de información pueden causar en las organizaciones tenemos la mala
calidad de los sistemas de información, el no-cumplimiento de plazos, la
incertidumbre que genera la TI, las situaciones ambiguas de responsabilidad, la
dependencia de recursos comunes, los obstáculos de comunicación y la
transferencia de poder al área de TI.
"La estructura de la
organización...refleja la distribución de poder...ya que consagra la
distribución de recompensas y las posibilidades de hacer que prevalezcan
determinados intereses. Cada cambio que se introduzca es causa de inquietud y
confusión. La introducción de nuevas tecnologías informáticas en tanto cambio-
modifica las relaciones de poder existentes" (Sauber, 1995:
A.6-7).
Generalmente hay una tendencia a sobrevalorar el impacto de las
TI -llamadas tecnologías duras- por sobre las "tecnologías blandas" u
organizacionales. Sin embargo, estas últimas han demostrado tener una
importancia igual o superior para las empresas. Entonces la incorporación de TI,
para que sea exitosa, requiere en las organizaciones una transformación interna
profunda.
Por ello, la incorporación masiva y no planificada de equipos a
la organización no produce más que puntuales mejoras y por el contrario puede
desarticular procesos manuales eficientes. La corriente organizacional de la
Reingeniería de Procesos, por ejemplo, sostiene que la informática o la
automatización permiten realizar las tareas mejor y más rápido, pero que si se
siguen haciendo los mismos trabajos no se producirán mejoras
fundamentales.
El explosivo crecimiento de la tecnología de información
-a través de la potencia de las computadoraas, los sistemas de información y las
redes- amplía su alcance y le da un nuevo rol en las organizaciones, ya que
permite rediseñarlas, transformando su estructura, alcance, mecanismos de
reporte y control, prácticas y flujos de trabajo, productos y servicios. Los
sistemas de información pueden: reducir el número de niveles de las
organizaciones proveyendo a los gerentes información para supervisar un gran
número de empleados y dando a éstos mayor autoridad para decidir; independizarse
del lugar físico a través de Internet, el correo electrónico y la video
conferencia, reduciendo a la vez el acarreo y uso de papeles; reorganizar flujos
de trabajo reemplazando procesos manuales reestructurando las empresas y con un
profundo impacto en la eficiencia; incrementar la flexibilidad de las
organizaciones y su habilidad para responder a los cambios y tomar ventaja de
nuevas oportunidades; redefinir las fronteras organizacionales creando nuevas
relaciones con proveedores y clientes a partir de las tecnologías para la
publicación y distribución de información, y los sistemas interorganizacionales;
y cambiar el proceso de gerenciamiento proveyendo nuevas capacidades para
planear, organizar, liderar y controlar (Laudon, 1999: 18-24).
La
participación de la alta gerencia
Decíamos que las estrategias de toma de
decisiones sobre administración de la TI deben concertarse con las estrategias
de negocios y esto implica la necesidad de integración entre la TI y los
gerentes de línea para vincular el conocimiento técnico con una perspectiva
general de administración, con una cuidadosa distribución de responsabilidades
decisorias. La introducción y aplicación adecuada de las tecnologías de la
información requiere muchos procesos de gerenciamiento que deben incluir la
responsabilidad de las decisiones sobre los SI.
El entendimiento de los
sistemas de información es esencial para los gerentes debido a que la mayoría de
las organizaciones necesitan sistemas de información para sobrevivir y
prosperar. Los SI no pueden ser ignorados por los gerentes porque juegan un rol
crítico en las organizaciones contemporáneas.
Molloy (1995: 301-302)
determinó en su estudio que "hay muchas instancias en las que los que toman las
decisiones no hacen uso de la tecnología de la información disponible debido a
que no están familiarizados con ella y carecen del tiempo necesario para
aprender como usarla. Igualmente, muchos de los sistemas de tecnología de la
información fueron utilizados de maneras originales y la presión del tiempo
redujo la posibilidad a los que toman decisiones de aprender cómo podrían
haberlo hecho... para usar efectivamente la tecnología de la información, ellos
deberían tener experiencia con la tecnología de la información específica en
cuestión".
Muchas organizaciones reconocen los beneficios potenciales que
puede producir la tecnología. Sin embargo, las organizaciones exitosas
comprenden y manejan los riesgos asociados con la implementación de nuevas
tecnologías. Por lo tanto, es necesario que la gerencia evalúe y comprenda
básicamente las limitaciones de la TI para proveer una dirección
eficaz.
Consideraciones finales
Además de buscar buenas
herramientas de modelización de sistemas y una interpretación acabada de los
requerimientos de los usuarios, debemos considerar a los sistemas de información
como una manifestación dentro del contexto de una organización.
Los
sistemas de información y las computadoras proporcionan información
potencialmente útil. Lo habitual es que, si no se sabe para qué utilizar la
información, los sistemas arrojen sólo un conjunto inconexo de datos, muchos de
ellos irrelevantes. Frente a lo usual que es tener muchos sistemas, generalmente
sin vinculación entre ellos; por el contrario, la información tendría que ser el
eje integrador para la organización.
Como los sistemas de información
requieren sustanciales inversiones organizacionales e intelectuales para
hacerlos trabajar apropiadamente, una perspectiva simple no captura su compleja
realidad. Entonces, el factor organizacional tiene su importancia en el hecho
que los sistemas de información son parte de las organizaciones, donde se
reflejan tanto los procedimientos operativos como la cultura organizacional, sus
diferentes puntos de vista, intereses, políticas y conflictos (Laudon, 1999: 13,
14). Mientras el factor gerencial importa porque los gerentes deben hacer más
que administrar lo existente, aquí la TI jugar un poderoso rol en el
redireccionamiento y rediseño organizacional. El factor tecnológico es una de
las herramientas disponibles que tienen los gerentes para hacer frente a los
cambios, sólo si son concientes de su potencial y de sus riesgos.
Referencias
Andrade, Jesús y Campo-Redondo, María.
"Tecnologías de Información en el Diseño de la Organización". Revista Venezolana
de Gerencia Año 3. Nº 6. Vicerrectorado Académico. LUZ. Editorial La Universidad
de Zulia. Maracaibo, diciembre de 1998: 241-256.
Information Systems
Audit and Control Foundation (ISACF). COBIT. Gobernabilidad, Control y Auditoría
de Información y Tecnologías Relacionadas. Edición Especial para Organismos
Gubernamentales. Sumario Ejecutivo. Comité de Dirección del COBIT y la ISACF.
Versión preliminar en español sujeta a aprobación de ISACF. Traducción del texto
aprobado en inglés realizada por El Capítulo, Buenos Aires. Information Systems
Audit and Control Association, Buenos Aires, abril de 1998, 2da
Ed.
Laudon, Kenneth y Jane. Essentials of Management Information Systems.
Transforming Business and Management. Prentice-Hall. New Jersey,
1999.
Molloy, Steve. "The Effects of Information Technology on Strategic
Decision Making", Journal of Management Studies 32:3, (May 1995) :
283-311.
Pressman, Roger. Ingeniería del Software. Un enfoque práctico.
Traducido por Rafael Ojeda y otros. Cuarta Edición. McGraw-Hill. México,
1998.
Sauber, Beatriz. Capacitación en Informática en el Sector Público
desde una Perspectiva Organizacional: un Aporte para Detectar las Necesidades de
Capacitación Derivadas de la Introducción de Nuevas Tecnologías Informáticas.
Buenos Aires: abril de 1995. Tesis. Maestría en Administración Pública. Facultad
de Ciencias Económicas. Universidad de Buenos Aires.