CATEDRA: METODOLOGIA DEL TRABAJO INTELECTUAL UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACION DEPARTAMENTO DE BIBLIOTECOLOGIA. La Plata, Argentina, 2002

Profesora titular: María A. Bosch

Auxiliar: Sandra Miguel

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Motivación: "todos los hombres son iguales, 

pero hay algunos más iguales que otros" Mafalda

Las formas del trabajo en la economía global. Analistas Simbólicos, trabajadores rutinarios y de servicios persona a persona. Los insumos de información en cada momento del trabajo

Prof. M. Bosch

Robert Reich, ex ministro de Trabajo de la primera administración Clinton y académico de Yale (Cfr. Reich, R. El trabajo de las naciones, Vergara, 1993, p. 171 y  ss. en  Bibliografía,) analiza la forma deficiente de tipificar los grupos ocupacionales por parte de la Oficina de Censos de Estados Unidos.

Esta categorización ha tenido gran influencia en la forma de designación de los niveles ocupacionales en el mundo desde los años 50. Desde entoces usamos la clasificación en: gerentes, profesionales, secretarios, vendedores, operarios.

Reich hace notar que esta categorización estaba vinculada a la producción estandarizada de alto volumen, en la cual la mayor parte de los puestos de trabajo estaban dentro o en torno de la compañías centrales. Era posible en estas estructuras que una persona pudiera moverse entre las distintas categorías, es decir que existía una carrera burocrática en el ámbito empresarial. Tenemos muchos ejemplos del self made man, con una trayectoria que empezo en cadete y termino en presidente de la compañía.

Pero esto se ha modificado, desde mediados de la década de 1980 y toda la década de 1990, hasta la actualidad, se extiende un fenómeno económico, político y social que se ha denominado globalización.

Las corporaciones productivas se transforman redes entrelazadas de empresas ubicadas en cualquier parte del planeta por lo que las “carreras” laborales se han conviertes en una competencia de habilidades ubicua y flexible como la producción misma.

Esta carácterística de flexibilidad y movilidad de la producción se apoya en varios pilares que analizaremos.

Otro autor Coriat, desde una perspectiva teórica muy diferente (Cfr. Coriat, B. El taller y el robot. Ensayos sobre el fordismo y la producción en masa en la era electrónica, México, Siglo XXI, 1993 en Bibliografía)nos hace notar que los cambios productivos si bien en la superficie se presentan como cambios tecnológicos tienen de base otros cambios: los políticos y los organizacionales.

Por su parte, en forma simultánea los cambios tecnológicos requirieron un cambio organizacional. Taylor y luego Ford introdujeron el tríptico: especialización de funciones, fragmentación de tareas y medición de tiempos y movimientos. Estas tres pautas organizacionales permitieron la organización altamente seriada del trabajo.

Por ello, a pesar de que se habla de la importancia de los descubrimientos tecnológicos, no todo está en la innovación tecnológica. Coriat sostiene que las innovaciones tecnológicas requieren como punto previo el cambio político y organizacional y  es el cambio organizacional, el primero en instalarse, esto es debido a que los cambios organizacionales tienen lugar en el exclusivo campo de los que detentan el poder económico y la capacidad de producir  como para poder experimentar con ellos y luego influir para establecer el marco jurídico y político necesario para su instrumentación masiva.

Hoy este fenómeno que llamamos globalización pone su énfasis y protagonismo en la parte tecnológica pero en realidad se apoya en los problemas que mostró el modelo organizacional del Fordismo.

Su objetivo primero fue disminuir la vulnerabilidad de la cadena de montaje: en el aspecto organizacional la necesidad de controladores o capataces, y concluyentemente las diferentes formas de la resistencia humana a este tipo de trabajo. La resistencia de las personas se expresó en de manera abierta (en forma de actividad gremial) o por medio de tácticas encubiertas, o no explícitamente presentadas como resistencia, como la ingerencia del ausentismo y la falta de motivación.

De manera que según Coriat, se reemplazó primero en el taller, y ahora en el mundo, el trabajo seriado por una red de minilíneas con ritmos flexibles de producción.

Esto trae como consecuencia que la era de la producción en serie y de los productos indiferenciados ha terminado. Se impone un período de fuerte diferenciación que requirió complementariamente cambios en otros niveles organizacionales, ya que es necesario desarrollar formas de circulación y difusión de los producido de manera también diferenciada, de ahí las complejas técnicas de tratamiento de información, de aspectos comunicacionales y propagandísticas que a su vez demandan  todo un nuevo estrato de trabajadores sobre los que trataremos más abajo.

Con este panorama volvamos al análisis que hace Reich del trabajo: El distingue tres tipos de trabajo: Servicios rutinarios de producción, servicios en persona, servicios analítico-simbólicos.

Esta caracterización se basa  en una cuestión de cambio organizacional y en la vinculación de este cambio en el ámbito del trabajo  y con la tecnología y el manejo y administración del conocimiento.

Los llamados servicios rutinarios de producción por Reich abarcan el rubro de tareas menos calificadas y manuales. En cuanto a lo de “menos calificado y manual” es algo muy diferente de la consideración respecto de los obreros de los años ’50.

Históricamente sabemos que  cuando una tarea es repetitiva y controlable se realiza por medio de herramientas primero, máquinas luego y por medio máquinas-herramienta después (esto es, máquinas que optimizan la función de la herramienta).

Finalmente, en la actualidad, intervienen los controladores  lógicos de programables, (PLC) -computadoras que controlan máquinas-herrammienta y que pueden modificarse a voluntad, flexibilizando la producción- y por robots que realizan todos los procesos: herramentales, de máquina herramienta y de control lógico de proceso.

La constante es que aumenta la ingerencia de la parte tecnológica y  disminuye la actividad humana.

En síntesis tenemos la amalgama de producción flexible debida a la tecnología; corporaciones de empresas descentralizadas, debida a cambios organizacionales,  y liberalismo de mercado en lo político.

Esto lo que constituye la base de estos cambios en el trabajo.

No desestimamos las cuestiones económicas y políticas que son las que en realidad, como ya indicamos,  las están en la base de todo esto, pero concentraremos la atención en la cuestión tecnológica.

Entendemos a la tecnología como la confluencia de conocimiento y técnica. La tecnología es que recorre transversalmente los cambios políticos y organizacionales. 

La cuestión tecnológica  no es en absoluto accesoria o con valor pragmático para mejorar u optimizar, como aparenta ser, sino que -como veremos- constituye un aspecto fundamental para el sustento del actual sistema productivo.

Volvamos a las categorías de Robert Reich: Dijimos que los servicios rutinarios de producción son aquellos más repetitivos. Lo realizan las personas con menos formación, con menor acceso al conocimiento.

Y como sabemos al estar en medio de una economía global pueden estar en cualquier parte del mundo donde haya muchas personas que lo realicen al menor costo económico y social.

El destino de los trabajadores rutinarios es la paulatina reducción a medida que los dispositivos tecnológicos se hacen más baratos que las personas para realizar el trabajo.

Luego tenemos los servicios en persona. Requieren desde un título de nivel secundario y de un cierto entrenamiento, hasta títulos profesionales muy específicos. Lo que los caracteriza es que requieren presencialidad. A medida que avanza la tecnología muchos de los trabajadores de servicio persona a persona van siendo reemplazados por trabajadores rutinarios o máquinas. Pero existe una amplia gama donde la presencia y el contacto con la otra persona es fundamental. Es el ámbito de la difusión y circulación de los productos.

Como ya dijimos estamos ante una producción diferenciada, de manera que para vender hay que convencer,  esta es una tarea que requiere desde una “alfabetización de consumo” para los lugares más pobres del planeta, hasta sofisticadas técnicas publicitarias que amalgaman la libido inconsciente con la compra de un producto. Para ello sí hace falta un umbral de masividad, es decir una masa de personas con códigos culturales comunes en lo fundamental como para poder percibir la conveniencia de la oferta. Esta es la tarea de los servicios persona a persona.

Entre ellos entra una amplísima gama de ocupaciones: desde recepcionistas, conserjes y porteros, limpieza, taxis, peluqueros, cocineros, azafatas,  guardias de seguridad y vendedores de todo tipo.

A medida que el servicio persona a persona se hace más sofisticado se requiere mayor capacitación: tenemos así a los docentes, médicos, abogados, políticos.  En estos casos estos trabajadores a veces cumplen también funciones del otro grupo: Servicios simbólico analíticos.

Esta es la distinción más interesante e innovadora: su función, según Reich, es la intermediación estratégica y la identificación y resolución de problemas.

El uso del concepto de trabajador analista simbólico es muy rico, lo que hace notar Reich es que trabajan de manera intelectual (analítica) y utilizando sistemas simbólicos.

Sobre el concepto de símbolo y de sistemas simbólicos volveremos en otro momento y trabajaremos más extensamente. En forma somera diremos que un sistema simbólico es aquel que se vale de representaciones, estas representaciones son mayoritariamente símbolos: palabras, números, imágenes.

Reich incluye en los trabajadores analíticos simbólicos, o analistas simbólicos a investigadores científicos, ingenieros, banqueros, artistas,  especialistas en información, y comunicadores.

Sus instrumentos son los algoritmos matemáticos, los argumentos legales, las tácticas administrativas, los principios científicos, estudios sociológicos y psicológicos y cualquier otra técnica para realizar planeamientos a largo plazo e identificar y resolver problemas.

Son los que sostienen y expanden la base tecnológica, organizacional y política de la producción.

Estas personas trabajan solas o en equipos, pueden formar parte de corporaciones o ser independientes.

Pueden estar en cualquier parte del mundo al igual que los trabajadores rutinarios. En un extremo y otro de esta escala ocupacional la presencia es algo circunstancial en el caso de los trabajadores rutinarios porque son sustituibles y en el caso de los analistas simbólicos porque su conexión puede ser telemática.

Los trabajadores de servicios persona a persona, sí necesitan estar en un lugar determinado del mundo pues son los que están en contacto con los códigos culturales.

Justamente para reducir gastos en los servicios persona a persona se están ideando formas de rutinizar los códigos culturales para que por ejemplo la misma propaganda sirva para muchos países y cultura, o las mismas reglas de cortesía y hasta idioma.

En todo este esquema como un factor de la tecnología tenemos a la información.

No haremos aquí la definición de información. Usaremos un concepto intuitivo como aquello que hace falta para tomar un decisión o producir un cambio.

Coriat le da una enorme importancia a la información para la realización del cambio tecnológico. Dice que la producción estandarizada se basó en flujos de energía y la producción flexible se basa en el flujo de información.

Tenemos también el panorama de los intentos de cambios políticos apoyados en cuestiones individuales: aquí aparece un amplísimo espectro que incluye grupos religiosos, organizaciones no gubernamentales de tipo ecologista, solidario, de comunidades de regiones geográficas, de problemática de salud, de sexo, entre otras.


La producción diferenciada ha traído aparejada como saludable consecuencia el reconocimiento de la diferencia y los reclamos de derechos por parte de aquellos que sufren discriminación debido a las pautas culturales y a las normas legales que aún responden a las formas estandarizadas de producción. Ahora conocemos y hablamos de derechos de niños, discapacitados, mujeres,  gays, onnabes, travestis, entre otros grupos sociales.

Este es un tema que da para mucho. Pero para centrarlo en nuestra temática que es la vinculación entre conocimiento y trabajo, sugiero García Guadilla, C. Globalización y conocimiento en tres tipos de escenarios. In: Revista de Educación superior y sociedad. Vol. 6,  núm 1, 1995, pp. 80-101. Fotocopia de estas páginas en la Carpeta 168.

Para los aspectos relacionados con el poder sugiero el documento complementario:

Foucault, Michel. Introducción a la vida no fascista. En : Las redes del Poder, Buenos Aires, Almagesto, 1993. pp.75-79. Traducción de Esther Díaz. Texto escrito como prólogo a la edición nortemericana del Antiedipo de G. Deleuze y F. Guattari. Fue publicado en Magazine Littéraire en setiembre de 1988.

 

 

Trabajo en grupo:

 Se constituirán grupos que inventarán una empresa distinguirán los tipos de trabajo y trabajadores involucrados y verán el flujo de información en cada uno de los tipos de trabajo.

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