El ultimo suspiro Una
de las razones que dejó escritas era “...y para que nadie
pueda poner en duda el valor de los marinos alemanes quiero poner fin
a mi vida..." Según versiones de la época, la decisión de hundir el acorazado se debió a la necesidad de evitar que el telémetro, instrumento óptico que estaba adosado a un radar y mejoraba la puntería, cayera en manos de las fuerzas aliadas. Una vez hundido el acorazado, los británicos enviaron especialistas para revisar las antenas y equipos de radar, además de que con seguridad, mediante buzos sacaron cuanto pudieron del buque. |
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Escaneo del pecio como está actualmente. A la derecha se observa la popa, que se desprendió al estallar la torreta trasera. El dedo de la izquierda apunta a la torreta delantera, que aún está allí. |
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El
Telemetro rescatado el 25 de febrero, una imagen de los restos y el cañon
recuperado en 1999
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Rescate
y reflotamiento El acorazado se encuentra hundido a siete kilómetros de la zona conocida como Punta Yeguas, en los alrededores del Cerro de Montevideo. Según las previsiones más optimistas, el rescate completo del buque podría durar unos tres años. El
Graf Spee está hundido en las barrosas aguas del Río de la Plata,
a ocho metros de profundidad y partido en dos. De la proa a la torre de artillería
de popa está en una sola pieza, enterrada en el lodo casi hasta la
mitad. A siete metros de distancia, la popa está apoyada en el fondo
de forma natural. La restauración, en cambio, es un enigma. Depende de en qué estado se encuentren sus piezas y a qué nivel de originalidad se lo quiera llevar. En este punto, empresas alemanas que intervinieron en la construcción del acorazado han ofrecido su colaboración. La intención es reflotar el Graf Spee y exhibirlo en Montevideo. 16
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