Bob Dylan
Su verdadero nombre es Robert Allen Zimmermann. Nació en Duluth,
Minnesota (Estados Unidos) en 1941, en el seno de una modesta familia
de comerciantes judíos, con los que se trasladó cuando era
muy pequeño para establecerse en una aldea de la frontera con Canadá.
Será allí, en un ambiente tedioso y muy influido por el
trabajo de las minas, donde empezará a estudiar música (piano,
guitarra) y a escribir sus primeros poemas. Algunas biografías
atribuyen al joven Bob una gran precocidad, pues a los 11 años
ya toca con soltura la armónica y escribe sus primeras canciones.
A los 16 años había formado su primera banda, Golden Chords.
En 1960 se traslada a Minneapolis para estudiar letras y al año
siguiente abandona las aulas para frecuentar la bohemia de la ciudad y
actuar en público con su nuevo nombre, Bob Dylan, adoptado en homenaje
al poeta galés Dylan Thomas. Deslumbrado por la personalidad del
poeta y cantante folk Woody Guthrie, compone un tema que adquirirá
fama, 'Song to Guthrie', y que caracteriza sus comienzos artísticos.
Bob Dylan es un joven comprometido en la lucha contra la injusticia y
quiere seguir la senda que, desde esta perspectiva, han trazado algunos
poetas y cantantes como Pete Seeger o Jack Elliot y sus ídolos
'malditos': Rimbaud, Eliot o Brecht.
Al año siguiente Dylan se traslada a Nueva York y, empujado de
sus querencias bohemias, frecuenta el Greenwich Village, donde trabará
relación con diversos artistas del mundo del folk y del blues y,
siguiendo su estímulo, comienza a cantar en algunos programas en
directo, lo que le llevará a grabar su primer disco, Bob Dylan,
que supone un fracaso comercial. A este trabajo seguirán en 1963
los álbumes The Freewhelin´Bob Dylan y The Times They Are
A-Changin, que le consagran como uno de los representantes más
destacados de la nueva ola de compositores de canción protesta.
Dylan colabora con algunas de las organizaciones que defienden los derechos
cívicos y se oponen al belicismo que su país mantiene en
política exterior, así como a las desigualdades sociales
que impregnan de pobreza grandes capas de la sociedad americana.
Su lenguaje deslumbra por su carácter renovador, discurriendo entre
la modernura de la parodia y la profundidad de la metáfora, lo
que le aporta un aura casi profética. Cuando por esos años
Dylan proclama, ante la decepción de los sectores juveniles, que
"la respuesta está en el viento", su mensaje radicalmente
pacifista conquista a multitud de adeptos que ven en él una representación
de la esperanza.
En esa época comienza su relación con Joan Baez, consagrada
por el éxito de ambos en el festival folk de Newport de 1963. Los
dos son proclamados 'reyes del folk' y simbolizan las ilusiones poéticas
y materiales de las generaciones más jóvenes frente a la
tragedia que supone la muerte de John Fitzgerald Kennedy (22 de noviembre).
Está aún por producirse el primer cambio traumático
en la trayectoria de Bob Dylan, del que es anuncio el álbum Another
Side of Bob Dylan (1964) y confirmación Bringing All Back Home
(1965). Este último trabajo, más intimista, sentimental,
pero aun así resuelto, despertaría las iras de sus seguidores,
puesto que representaba el paso del profeta del folk a la música
eléctrica.
La grabación del tema 'Like A Rolling Stone' le confirma como una
figura consagrada a escala internacional, fiel a su propio mundo: sus
temas escalan las listas comerciales de Estados Unidos y Reino Unido,
y poco a poco el resto del mundo. No obstante, en su país es un
incomprendido y así se aprecia cuando edita el doble álbum
Blonde On Blonde (1966), que describe las experiencias de sus últimos
años, subrayando su alejamiento de la vida pública, sus
desengaños amorosos y sus relaciones con diversas drogas, así
como un accidente del que hubo de recobrarse durante una larga convalecencia.
En 1969 publicará Tarántula, un volumen donde da espacio
a su vena poética, aunque en el momento de su aparición
fue considerado como un 'tratado anfetamínico'. Es el acid rock,
que compaginará con periódicos retornos al folk, al country
y a las baladas amorosas. Mantendrá la misma línea en trabajos
posteriores, como Self Portrait (1970), Pat Garret and Billy The Kid (banda
sonora de la película homónima dirigida en 1973 por Sam
Peckinpah) y otro de sus temas estelares, versioneado en múltiples
oportunidades por los artistas más variopintos: 'Knocking´
On Heaven's Door'.
A este seguirán Dylan (1973), Planet Waves (1974), Blood On The
Tracks (1974), Basement Tapes junto a The Band (1975), y filmaría
además una película de casi cuatro horas de duración,
titulada Reinaldo y Clara, vapuleada por la crítica. Sus trabajos
siguientes son Hard Rain (1976) y Street Legal (1978), discos que abundan
en los aspectos más oscuros de su personalidad.
Se abre así un periodo caracterizado por el predominio de las melodías
y los tonos suaves: Bob Dylan ha vuelto a cambiar, aunque permanece fiel
a sus mitos poéticos personales y más acendrados, y a las
causas por las que siempre mostró simpatía: Woody Guthrie
y un rico y apasionado subjetivismo que se expresa a través de
ciertos motivos místicos (la cruz, la redención), de sus
reflexiones sobre la injusticia, la lucha contra la opresión y
el racismo (el tema 'Hurricane' se convirtió en un himno contra
la discriminación) y constantes recuerdos de amor y desamor. Por
esos años aparecerán At Budokan (1978), Slow Train Coming
(1979), que ya auguran nuevos cambios ante la nueva época, cristalizando
en Saved (1980), Shot Of Love (1981), Infidels (1983), Empire Burlesque
(1985), Biograph (1985) y Oh Mercy (1989), además de multitud de
discos recopilatorios y antologías.
En los últimos años sus giras han sido incontables, renaciendo
su figura cada cierto tiempo por sus colaboraciones con bandas como Greateful
Dead, Tom Petty y los Heartbreakers y amigos como Sam Shephard, Carole
Bayer Sager o Emilou Harris, coautores de algunos de sus últimos
temas desde los años ochenta. En 1995 Dylan ganó un premio
Grammy por el vídeo de su canción 'World Game Wrong', que
avaló la grabación de un Unplugged, modalidad tan en boga
a finales de este milenio. Asimismo su curiosidad por los avances técnicos,
al igual que grupos progresivos como Yes, The Rolling Stones o figuras
individuales como Prince, Peter Gabriel o David Bowie, le ha llevado a
grabar un CD-Rom interactivo, Highway 61, que incluye el concierto celebrado
en su homenaje en 1993 en el Madison Square Garden de Nueva York.
|