| PARTE 3 EL ARCA DEL PACTO Hogar de la Ley de Dios Apocalípsis 11:19: Se abrió el templo de Dios, que está en el cielo, y dejóse ver el arca del Testamento en su templo, y hubo relámpagos, y voces, y rayos, y un temblor, y granizo fuerte. En la solitaria isla de Patmos, Juan vio en visión profética la apertura del Lugar Santísimo en el Cielo. ¿Cuándo, en el tiempo profético, se abrió el Templo de Dios? Si se lee el versículo anterior, Apocalípsis 11:18, leeremos que esta imagen es traída a la vista de Juan justo antes de la Segunda Venida de Cristo, donde se nos dice precisamente lo que sucede. Apocalípsis 11:18 Las naciones se habían enfurecido, pero llegó tu ira, y el tiempo de que sean juzgados los muertos, y de dar la recompensa a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y destruír a los que destruían la tierra. ¿Y quien ve esta apertura del Templo de Dios? Bien, no pienso que sean los idólatras, ya que no saben que el Templo de Dios está en el Cielo. ¿Quiénes están al tanto del hecho que el Templo de Dios está en el Cielo? Los verdaderos creyentes de Dios que han estudiado Su Palabra... pero después de todo ¿porqué está abierto Su templo en el tiempo de que sean juzgados los muertos. Eso, creemos, es de extrema importancia. La descripción del pueblo de Dios justo antes del retorno de Cristo En Apocalípsis 14:14, Cristo se prepara para venir a la siega, que es cuando regresa por los justos en Su Segunda Venida. Justo antes de esto, un grupo de personas se presentan para ver a los justos santos. Veamos cómo se describe (Apocalípsis 14:12): Aquí está la perseverancia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Ah, cuántas veces he escuchado a la gente decir: Nosotros NO estamos bajo la Ley, el yugo de los Diez Mandamientos fue abolido. Ellos profesan amor por Dios, pero cuando las escrituras se abren ante ellos y muestran las obligatorias exigencias de la Ley de Dios, se niegan a escuchar . Ellos NO compararán su doctrina con un a la ley y al testimonio. Es por ello que Dios ha cerrado Su Libro Sagrado, la Biblia, con una definición perfecta y concisa del pueblo de Dios en el Apocalípsis. Ellos son descritos como los que guardan los mandamientos de Dios. No dice Aquí están los que no tienen que preocuparse por la Ley porque esta fue abolida. NO. Se nos dice claramente que estos son los que GUARDAN LOS MANDAMIENTOS DE DIOS. Me imagino que este debe ser un nuevo concepto para mucha gente, ya que cada vez más escuchamos predicadores que afirman que la Ley de Dios ha sido abolida. Si esta idea es nueva para usted, por favor escuche lo que tenemos que decir a continuación. Como el Arca en el Cielo es dada a la vista justo antes de que Cristo venga, podemos saber que este grupo de santos son aquellos que observan el Arca en el Cielo. En lenguaje profético, entendemos que ellos no están viéndola literalmente, sino que están focalizados en algo que está tomando lugar en el Lugar Santísimo del Santuario Celestial. Dios desea que Su pueblo tenga un entendimiento completo de los eventos que toman lugar en el Cielo, concernientes a la mediación y oficio de Cristo como Sumo Sacerdote allí. Sabemos que es a través de los eventos de la tierra que El nos trae sus verdades y entendimiento. En el tiempo del fin, Su gente (los justos) sabrán que todo está por terminar. Ellos saben que la vindicación de Su Ley está por ocurrir, y Cristo mismo nos dice que la Ley es aún el ESTANDAR de justicia, INCLUSO en el tiempo del fin. Apocalipsis 22:13: Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. 14: Bienaventurados los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas en la ciudad. Adán fue creado perfecto. El podía guardar la Ley y comer del árbol de la vida, pero cuando él pecó (cayó), perdió el derecho de comer de ese fruto, y todos nosotros, por ende, lo perdimos con él. Cuando todo sea restaurado seremos guardadores de Su Ley y tendremos acceso al árbol de la vida. Cristo nos dice en términos certeros que aquellos que comerán de este fruto y entrarán en la Nueva Jerusalén, son aquellos que guardan Sus Mandamientos. Satanás ha torcido y pervertido demasiado la interpretación de las escrituras. Mucha gente cree hoy en día que NO tienen que guardar la Ley de Dios. Si ese fuera el caso ¿qué pasó entonces con esa Ley, ESCRITA POR EL DEDO DE DIOS en el Sinaí en dos oportunidades y depositada en el Arca del Pacto en el santuario terrenal? Algunos usan el siguiente texto como evidencia de que nosotros los creyentes no tenemos que guardar la Ley de Dios. Gálatas 5:18: Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. No más bajo la PENALIDAD de la Ley. ¿Dónde quedan entonces todas las demás citas que claramente afirman lo contrario? ¡Aún están allí! Lo que Pablo afirma aquí es que si se es guiado por el Espíritu, NO SE ESTA BAJO LA PENALIDAD DE LA LEY, los pecados han sido perdonados y el Espíritu guía para guardar la Ley de Dios. Veamos el siguiente versículo, Romanos 8:7: por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la Ley de Dios, ni tampoco pueden; ¿Significa esto que los designios de la carne tampoco están bajo ninguna obligación de guardar la Ley de Dios? Otra definición de la palabra griega hupotasso que aquí se traslada como sujetan es obedecen. Veamos este versículo de nuevo: Los designios de la carne son enemistad a la Ley. No puede ser de otra manera. ¿Por qué? porque sin Cristo, es imposible guardar la Ley. ¿Por qué Pablo tendría que discutir este asunto si no era de vital importancia? Como cristianos, debemos tener un entendimiento correcto de la necesidad de la Ley de Dios, y debemos entender los requerimientos de nuestra obediencia a esta Ley. Si Dios hubiese cambiado algún precepto de Su Ley, entonces no hubiese habido necesidad de que Cristo muriera. Pero la provisión hecha para la salvación del hombre a través de la imputada justicia de Cristo NO elimina la Ley ni su contenido. La Ley es el estándar de justicia. Pienso que existe mucha gente que se niega a entender esta verdad porque saben que NO ESTAN guardando los Mandamientos de Dios y que no pueden hacerlo. Pues ¡únanse al club! ¡tienen razón! esa es la idea. No podemos guardar Su Ley... ¡NO POR NUESTRO PROPIO PODER! La muerte de Cristo en la cruz ocurrió por una razón: Dios es misericordioso y sabía desde un principio que no seríamos capaces de mantener Su Ley por nuestro propio poder. Sabía que todos seríamos condenados a morir si no se hubiese hecho provisión por aquellos a quien ama. El Pacto de Gracia El Pacto de Gracia es hecho al Dios extender Su misericordia a la humanidad caída. Cristo, Su único Hijo, se hizo carne. Vino a la tierra y vivió sin pecado y llevó consigo la penalidad del pecado en la cruz, para que así, Su Padre, pudiese aplicar ese pago a todos aquellos que se acerquen a El a través de la Sangre de Su Hijo. Este es un don gratuito para todo aquél que lo pida. Los pecados de aquellos que vienen a El no sólo están cubiertos por la justicia de Cristo, sino que esta justicia reemplaza el pecado y les es perdonado. Además, Cristo envió al ayudante, el Espíritu Santo, para que nos guiara y pudiesemos tomar parte del Espíritu de Dios. Y es a través de la dirección de Su Espíritu que somos capaces de mantener Su Ley. El sabe que ninguno de nosotros puede guardar Su Ley por sus propios medios, ninguno de nosotros. Esto es simplemente imposible. La gente puede preguntar ¿Cuál es el propósito en este plan de salvación, si aún no podemos guardar la Ley? Bien, NOSOTROS SI PODEMOS GUARDAR LA LEY, pero NO por nuestros propios medios. Cristo nos mostró COMO. ¿Recuerdan todas las veces que Cristo se retiró solitario a orar? ¿Recuerdan la agonía del Espíritu que experimentó mientras oraba? El era tal como nosotros somos cuando estuvo en la tierra, sintió cada tentación que los hombres sienten. Muchas personas dicen que El no pecó porque era Dios y por lo tanto, perfecto, pero eso no es lo que la Biblia dice. Se dice que El vino en la carne, y la carne NO es Dios, la carne es humana. El Es Dios, pero tomó la forma humana, que incluye todas las características de su naturaleza. Hebreos 4:15: No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. ¿Porqué Cristo oró? ¿Porqué tuvo que orar Cristo? El, como un hombre, oró por la misma sabiduría y fortaleza que usted o yo tenemos que accesar: el Espíritu Santo. Ese era parte del plan: Cristo vendría a la tierra como un hombre. El estaría sujeto a los mismos sentimientos y tentaciones como usted y yo. Pero El viviría una vida sin pecado a fin de poder ser el sacrificio perfecto. Si hubiese venido a la tierra como Dios, no como un hombre, no habría probado nada, la gente podría decir que El podía vivir sin pecado porque Era Dios. Pero El no vino como Dios aunque El era Dios. El vino en forma humana, y porque vivió sin pecado bajo las mismas circunstancias que nosostros vivimos, Dios le permitió transferirnos esa misma habilidad. Todos hemos pecado, y seguramente todos pecaremos de nuevo, pero si pedimos perdón a Dios continuamente por nuestros pecados con verdadero arrepentimiento, y un sincero deseo de guardar Su Ley, seremos perdonados y fortalecidos continuamente. Entonces, cuando llegue nuestra hora y el Padre nos mire, El no verá nuestros pecados, porque habrán sido borrados de nuestro registro y la justicia de Su hijo nos cubrirá. Cristo murió por nosotros para proveer los medios para que seamos perdonados de todas las veces que quebrantamos la Ley, y para darnos los únicos medios para guardar la Ley y no pecar. Todos hemos escuchado alguna vez que el pecado fue heredado, y lo es. La Biblia es clara en este punto. El hombre es pecador por naturaleza. Está en nuestros propios genes. Observen cómo la ciencia moderna afirma que ciertas características como la agresividad, son hereditarias. Cristo y los apóstoles trataron muchas veces de explicarle a los hombres que su naturaleza carnal era pecaminosa. Efesios 2:2: en lo que en otro tiempo habéis vivido, siguiendo el espíritu de este mundo, bajo el príncipe de las potestades aéreas, bajo el espíritu que actúa en los hijos rebeldes; 3: entre los cuales todos nosotros fuimos también contados en otro tiempo y seguimos los deseos de nuestra carne, cumpliendo la voluntad de ella y sus depravados deseos, siendo por nuestra conducta hijos de ira, como los demás; La justicia de Cristo La ley ha estado vigente desde el principio y permanece vigente. La penalidad por la transgresión de la Ley es la muerte. Cristo no sólo murió para pagar nuestras penas, sino que aún hizo más. Cristo proveyó los únicos medios para que pudieramos tomar parte de Su justicia y devolvernos nuestra naturaleza natural. Juan 14:6: Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. Como humano, Cristo es nuestro ejémplo. El ha mostrado el camino. El camino en que esto puede ser logrado; la manera en que el hombre puede tomar parte de Su justicia y Su perfecto carácter. Esto se lleva a cabo en nosotros a través de la fe en El, en cooperación con el Espíritu Santo. El es la verdad, la verdad que puede ser vivida, porque El, como un hombre, vivió en perfecta justicia a través del mismo espíritu que El imparte a aquellos que lo piden. Y El es la vida, la vida que viviremos cuando caminamos con El por fe y obediencia. Si la Ley de Dios ha sido abolida, no existiría tal cosa como el pecado. 1 Juan 3:4: El que comete pecado traspasa la Ley, porque el pecado es transgresión de la Ley. ¿Murió Cristo para abolir la Ley? No. Cristo murió para abolir el pecado. 1 Juan 3:5: Sabéis que apareció para destruir el pecado y que en El no hay pecado. El murió para pagar el precio que legalmente merecíamos, y borrar de nuestro registro las ofensas pasadas. ¿Quiénes podrán tomar parte de este don gratuito de perdón? está disponible para todos. Isaías 55:7: Deje el impío sus caminos, y el malvado sus pensamientos, y vuélvase a Yavé, que tendrá de él misericordia; a nuestro Dios, que es rico en perdones. Debemos cooperar con nuestra propia salvación No tenemos absolutamente ningún poder sobre el pecado, excepto el poder que El nos imparte cuando lo solicitamos, y entonces, debemos cooperar con el Espíritu Santo. Estamos a cargo de nuestra propia salvación, y aún tenemos la oportunidad de permitirle trabajar en nosotros. Sólo debemos dejarle mostrarnos el camino. Al hacerlo, encontraremos que podremos guardar Sus Mandamientos. Encontraremos nuestro corazón lleno de amor por todos aquellos por los que El murió. Encontaremos que viviremos la vida que El vivió. Encontraremos que probaremos la verdad de que sí puede hacerse. Nuestros pecados pasados nos son perdonados y son borrados de nuestra persona. Su justicia nos es imputada, y cuando pecamos otra vez, sólo pedimos perdón nuevamente a través de los méritos de la Sangre de Cristo, y somos perdonados de nuevo. Este es un proceso diario para todos nosotros. Este es un proceso de momento a momento, en el que Satanás está siempre allí, mirando y esperando para capturarnos fuera de guardia. Vemos a nuestro alrededor el resultado de la violación a la Ley de Dios. Si Dios abolió Su Ley y esta ya no existe en el Cielo, que terrible recompensa espera a los justos ¡vivir eternamente en una sociedad violenta y destructiva! Vivir sin la Ley de Dios -como vive el mundo de hoy- es algo que una persona en su sano juicio no puede desear. La Sangre de Cristo en el Propiciatorio El seis de enero de 1982, Ron entró a la cámara bajo el escarpado del Calvario, al lado norte del muro de la ciudad de Jerusalén. En esta cámara vio el Arca del Pacto y muchas otras cosas que él cree, son los restos de la mueblería construída en el Sinaí bajo el mandato explícito de Dios para el santuario terrenal. Sobre el propiciatorio, encontró algo que le pareció ser sangre seca. Hoy sabemos que es sangre y que es humana. Creemos que es la propia sangre de Cristo derramada por nuestros pecados. Este concepto era completamente nuevo para Ron, y nunca hemos encontrado referencia en ningún registro antiguo que trate acerca de algo semejante. Pero tal como hemos estudiado, nos damos cuenta -a nuestro modo de ver- que esta era la única manera en que podía cumplirse perfectamente el tipo. Dios, en Su proceder en la historia del hombre, nos enseña Sus grandes verdades en la única manera en la que podemos entenderlas, a través de tipos, símiles, ejémplos y parábolas. Cuando Cristo predicaba al pueblo, hablaba sólo en parábolas: Mateo 13:34: Todas estas cosas dijo Jesús en parábolas a las muchedumbres, y no les hablaba nada sin parábolas. En nuestros artículos previos, hemos estudiado brevemente el sistema sacrificial, a veces llamado servicio del santuario, y hemos entendido que este es el tipo para el el verdadero trabajo del verdadero Cordero y Sumo Sacerdote. El diseño del plan de salvación presenta a Cristo como el sacrificio perfecto en la tierra. Cristo ministra en el Lugar Santo y en el Lugar Santísimo del Santuario Celestial, que son Sus oficinas oficiales de Mediador y Sumo Sacerdote, cargos que asumió después de su muerte y ascenso al cielo. Pero entre Su muerte como el sacrificio por el pecado, y su asunción como Sumo Sacerdote en el Cielo, descansa el antitipo con el que se entrelaza la presentación de Su Sangre ante Su Padre. La precisión con la que los Antitipos cumplen los Tipos Muchas personas piensan que para cumplir perfectamente el tipo, Su Sangre tuvo que ser presentada a Su Padre en el Cielo. Pero eso no era posible, puesto que Cristo murió en la tierra, no en el Cielo. El estaba en la tumba cuando Su sacrificio fue aceptado. Este tuvo que ser aceptado antes de haber sido resucitado. Otros piensan que Su Sangre sólo tuvo que ser derramada para ser ofrecida al padre. Pero debemos buscar cuidadosamente el tipo para este antitipo. Dios dio instrucciones muy explícitas, como el ofrecimiento de la sangre por parte de los sacerdotes y el sumo sacerdote. La más leve desviación de Sus instrucciones (por ejemplo si el sacrificio no era perfecto) causaba la muerte del sacerdote. Recordemos lo que sucedió con los hijos de Aaron, Nadab y Abiú, cuando ofrecieron fuego extraño ante el Señor en el Sinaí. Números 3:4: Nadab y abiú murieron al llevar ante Yavé un fuego extraño en el desierto del Sinaí... Dios necesitaba Sus Cosas Santas para mantenerse descontaminado. El no aceptaría una ofrenda que no fuese perfecta y que no cumpliese todos los requerimientos en su presentación. No podemos pensar que el Padre permitiría que la Sangre de Su Hijo hubiese sido ofrecida simplemente sobre el piso, pues la tierra es corrupta. Además, esta pertenece al príncipe de este planeta, es decir, a Satanás. Ya que cada uno de los tipos se cumplían en antitipos de forma muy precisa, esta presentación de la Sangre de Cristo ante Su Padre también tendría que cumplirse perfectamente. Consideremos lo siguiente: ¿ofreció Cristo Su propia Sangre cuando fue derramada después de Su muerte? No. Para que Su sacrificio fuese aceptado por Su Padre, tenía antes que ser resucitado. La evidencia de que fue aceptado por Su Padre, también puede verse en aquellos que fueron resucitados junto con El. Mateo 27:50: Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, expiró. 51: La cortina del templo se rasgó de arriba a abajo en dos partes, 52: la tierra tembló y se hendieron las rocas; se abrieron los monumentos, y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron, 53: y saliendo de los sepulcros, después de la resurreción de El, vinieron a la ciudad santa y se aparecieron a muchos. Entre el tiempo en que Cristo murió y el que se levantó, Su Sangre fue presentada a Su Padre y fue aceptada. Sin embargo, ninguna mano humana presentó Su Sangre. El plan fue perfectamente dispuesto desde un principio. 600 años antes de que Cristo muriera, Dios arregló todo de manera de tener la representación de Su Trono, el Arca del Pacto terrenal con el Propiciatorio, escondida profundamente dentro de la tierra, justo debajo del sitio en el que Su Hijo moriría en la cruz. Y sobre este propiciatorio sería derramada la Sangre de Cristo. En el servicio terrenal, el sumo sacerdote ofrecía la sangre, pero Cristo como Sumo Sacerdote estaba muerto. Sin embargo, Su Padre había planeado que incluso en Su muerte, Cristo derramaría la Sangre requerida sobre el Propiciatorio. Cuando Cristo murió, la tierra tembló. La roca se abrió justo bajo la cruz y la grieta se extendió hacia abajo, hasta la cámara oculta que contenía el incorruptible trono terrenal de Dios, el Arca del Pacto con el Propiciatorio. Después que murió, cuando el centurión introdujo su lanza en el costado de Cristo y rompió su bazo, la Sangre y el agua fluyeron, bajando a través de la grieta para ser derramada justo en el Propiciatorio. Cristo fue bajado de la cruz y colocado en la tumba de José. Estaba muerto. Descansó en Su tumba durante el sábado. Luego, temprano en la mañana, la misma mano invisible que causó el primer terremoto, causó otro terremoto al momento de ser aceptado el sacrificio por Su Padre. El Hijo fue resucitado y sacado de Su tumba, una victoria sobre la muerte para la eternidad. Y para probar esta victoria, muchos santos también salieron de sus tumbas al mismo instante, para más nunca probar la muerte. Aunque fue Cristo quien dio Su vida, la decisión de que el sacrificio fuera aceptado perteneció a Su Padre. El Arca, no contaminada por el hombre ni por Satanás Su Padre hizo maravillosas provisiones para esta Arca. Ningún hombre podía contaminarla, sólo el sumo sacerdote podía acercarse a ella, y entonces, si no cumplía con las exigencias de Dios, moria. Este era el único lugar en la tierra que podía recibir la Sangre de Cristo como sacrificio por el pecado, ya que era el único objeto en esta tierra que no había sido contaminado por el hombre. Dios no permitiría al hombre contaminar Su Trono terrenal, ni las tablas de la Ley que se encontraban debajo de ese Trono. El pago de cada pecado fue dado sobre esa Ley Eterna. Salmos 89:14: La justicia y el juicio son el sostén de tu trono, y la piedad y la verdad tus heraldos. La justicia perfecta demanda la muerte del pecador. Pero la piedad proveyó un sustituto para el pecador arrepentido sincero. Salmos 85:10: La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron. 11: La verdad brotará de la tierra, y la justicia mirará desde los cielos. La misericordia de Dios el Padre, la cual nunca se habría manifestado sin la existencia del pecado, se expuso finalmente a toda la humanidad cuando Le permitió morir a Su único hijo. La verdad de Su Ley fue cubierta con la Sangre de Su Hijo y proveyó salvación a toda la humanidad de la condenación de esa Ley, a través de la justicia de Cristo. La Sangre de Cristo no acabó con las Tablas de Piedra ¿Qué significado tiene el descubrimiento del Arca del Pacto hoy en día? ¿Qué conexión tiene con lo que hemos discutido? El Arca fue hecha para guardar la hermosa Ley de Dios, y sobre la Ley estaba el propiciatorio donde se manifestaba la presencia de Dios. La Ley perfecta requería obediencia perfecta, de lo contrario, sería requerida la muerte del pecador. La presencia de Dios y Su Ley son inseparables. Ningún hombre puede venir ante Su presencia y vivir, excepto a través de Cristo, quien derramó Su Sangre en el propio propiciatorio, entre la perfecta Ley de Dios y Dios mismo. La Sangre de Cristo no acabó con las Tablas de Piedra. Acabó con las cadenas que nos atan al pecado y la muerte. Salmos 85:10: La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron. 11: La verdad brotará de la tierra, y la justicia mirará desde los cielos. La misericordia y la verdad se encontraron en el propiciatorio. De la tierra brotará la verdad, cuando el Arca y las Tablas de Piedra sean reveladas a toda la tierra. Y justo en ese momento, nuestra justicia nos mirará desde los cielos, mientras nuestro Sumo Sacerdote presenta Su Sangre en nuestra defensa ante Su Padre. Y cuando el mundo entero pueda ver esa misma Arca en la que manifestó Su propia Presencia, se dará cuenta que Su Ley es real. No fue clavada a la cruz. Sólo la ley que contenía ordenanzas pertinentes al sistema sacrificial fue abolida. Mas Su Decálogo permanecerá por siempre. ¿Una copia del Arca? La gente siempre pregunta acerca de la famosa historia de que el Arca fue llevada a Etiopía por el hijo de la reina de Sheba, después de haber hecho una copia para reemplazar la original. Hay muchas cosas que considerar: primero, para poder hacer una copia, alguien tuvo que haberla visto. Pero nadie, excepto el sumo sacerdote podía accesarla; e incluso así, el sólo la veía una vez al año. Si alguien más la miraba o la tocaba, inmediatamente moría. ¿Quién podría haberla visto para copiarla? Pero más que eso ¿podemos presumir que Dios puede ser engañado? Su presencia habitaba constantemente sobre el Propiciatorio. ¿Se mudaría El complacientemente, para falsificar el Arca? Sus requerimientos para la protección del Lugar Santísimo de ser contaminado eran muy precisos. Incluso dio instrucciones muy específicas para las vestiduras del sumo sacerdote cuando llegaba ante Su Presencia. Dios no permitiría al hombre contaminar Su Trono terrenal. Debemos ser muy cuidadosos en no olvidar Su Santidad. Nuestro Dios es Todopoderoso y Santo. Nadie puede engañar a Dios con una copia de Su Trono terrenal. El no permitiría que manos sacréligas se la llevaran. Esto no sucedió. Sorprendentemente, este es el mismo tipo de fábula que se ha tratado de argüir con lo del Arca de Noé, ya que hay quienes dicen de que los verdaderos restos son una copia hecha por Constantino o alguien más. Cuando Satanás se confronta con la evidencia de Dios y no puede destruir esa evidencia, tiene que acudir a mentiras para tratar de aminorar su impacto. EL ARCA Y LOS SACRIFICIOS JUDIOS... ¿DE NUEVO? Otra pregunta que se nos hace es si creemos que los judíos restituirán el sistema de sacrificios cuando el Arca sea revelada. Si creemos en la Palabra de Dios, la respuesta sólo puede ser NO. Como discutimos antes, Jeremías, quien era profeta durante el tiempo de la desaparición del Arca, escribió: Jeremías 3:16: Y sucederá que, cuando os multipliquéis y fructifiquéis sobre la tierra, en aquellos días, oráculo de Yavé, no dirán ya: ¡Ah, el Arca de la Alianza de Yavé! No se acordarán ya de ella, se les irá de la memoria, ni la echarán de menos ni harán otra. El señor estaba diciéndole a los judíos que si ellos volvían a El, El haría maravillosas cosas por ellos. Pero esta profecía condicional nunca se cumplió. El texto dice que llegaría un día en el que el Mesías moriría por ellos y todos los sacrificios cesarían. Ellos serían Sus antorchas que alumbrarían al mundo. Pero el hecho de que ellos, como pueblo, rechazaran el pedido de Dios y finalmente apostataran; no cambió la afirmación de que llagaría el día cuando los sacrificios a El serían una abominación. Isaías 66:3 Hay quien sacrifica un buey y mata un hombre, quien inmola un cordero y desnuca un perro, quien presenta en ofrenda sangre de puerco, quien quema incienso y se postra ante un ídolo. ...Ellos eligen sus caminos y en sus abominaciones se complace su alma. El versículo de Jeremías indica que Dios nunca regresará el Arca a los judíos para este propósito. Aparte de esto, cuando los judíos fueron llevados cautivos a Babilonia y el templo fue destruído, Dios habló a través de Su profeta Ezequiel para darles nuevas instrucciones acerca del sistema sacrificial. Estas ya no incluían al Arca del Pacto (ver Ezequiel capítulos 44 al 46). Cuando regresaron de su cautiverio, continuaron el sistema de sacrificios según Dios les había instruído, pero sin el Arca. Durante el tiempo de Cristo aún se realizaban sacrificios sin el Arca. No hay motivos para que ellos necesiten el Arca para realizar el sistema de sacrificios. Todo lo que tendrían que hacer es construir una Mesa del Señor como se indica en Ezequiel 41:22. Nunca olvidemos que Satanás fue alguna vez un querubín protector que vivió en la Presencia de Dios. El conoce la verdad, el sabe lo que está pasando, y su objetivo es destruir esa verdad de Dios. El inspira hombres para que creen ideas y teorías que distorsionen las verdades sagradas, a fin de que seamos engañados. La única salvaguarda es Su Santa Palabra, aún para los verdaderos creyentes. Muchas iglesia iglesias hoy en día han interpretado profecías que se refieren a Israel aplicándolas a los judíos literales, cuando en realidad la Biblia se está refiriendo es al pueblo de Dios. Gálatas 3:29: Y si todos SOIS DE CRISTO, luego SOIS DESCENDENCIA DE ABRAHAM, herederos según la promesa. Como resultado, muchas de las profecías que se refieren a los eventos que ocurrirán después de la segunda venida de Cristo, son malinterpretados como eventos que ocurren después de Su primera venida (y por consiguiente antes de Su regreso). EL SITIO DE SEPULTURA DE CRISTO Por Ron Wyatt Isaías 53:9: Dispuesta estaba entre los impíos su sepultura, y fue en la muerte igualado a los ricos, a pesar de no haber cometido maldad ni haber mentira en su boca. 10: Quizo Yavé quebrantarle con padecimientos. Ofreciendo su vida en sacrificio por el pecado, verá descendencia que prolongará sus días, y el deseo de Yavé prosperará en sus manos. 11: Por la fatiga de su alma verá y se saciará de su conocimiento. El Justo, mi Siervo, justificará a muchos y cargará con las iniquidades de ellos. Este texto se refiere específicamente a lo que Cristo llevaría a cabo en la tierra y al lugar dónde sería sepultado. Hemos estudiado cuidadosamente y bajo mucha oración el lugar de sepultura de nuestro Salvador. Como se sabe, existen en la actualidad diversas tradiciones que nos hacen creer cosas como que Cristo no murió, sino que emigró a América o a cualquier otro sitio, entre otras. Los musulmanes piensan que una imagen fue usada durante la crucifixión y la sepultura y que Cristo no murió. A pesar de que su profeta les instruía a creer en los evangelios y el nuevo testamento, no se percataban de la gran verdad que Pablo explicaba allí: Hebreos 9:22: y según la Ley, casi todas las cosas han de ser purificadas con sangre, y no hay remisión sin efusión de sangre. Ellos ignoran la completa justicia de Dios, y que El está al tanto de toda injusticia (Apocalipsis 6:9; Génesis 4:10 y Génesis 9:6). Incluso entre aquellos que creen que Cristo murió y fue sepultado, existen diferentes opiniones acerca de dónde sucedieron estos hechos. Existen muchos sepulcros y cuevas sepulcrales cerca de Jerusalén. Parece que muchos de los seguidores profesos de Dios desearon ser sepultados cerca del lugar de sepultura de Abrahán en Hebrón. Luego Jerusalén, hogar del primer y segundo templos, fue considerada la primera opción para un judío ser sepultado. La afirmación de que Cristo fue sepultado entre los impíos e igualado a los ricos siempre me había intrigado. José de Arimatea era rico, pero no era impío, y su tumba era nueva. ¿Qué significa entonces que fue sepultado entre los impíos? Durante nuestro último viaje a Jerusalén y el área de Hebrón, muchas preguntas acerca de estas cosas se aclararon. Aquellos que han podido viajar con nosotros han visto las marcas cinseladas que se dirigen hacia adentro, alrededor de la cara de la Tumba del Jardín. Allí, una gran losa de piedra fue sacada para ser moldeada como una gran tapa. Puede verse la palanca de hierro forjado que los romanos introdujeron en la superficie de la tumba, al borde izquierdo de donde la gran tapa de piedra de trece pies habría estado. Esto fue hecho para tratar de evitar que la piedra fuese rodada para abrir la tumba. Mateo 27:60 y 66 y Marcos 16:4 nos cuentan que la tapa de piedra de la tumba de Cristo no era sólo una piedra muy grande sino que también fue sellada. En el manuscrito Copper (encontrado con los rollos del Mar Muerto), se menciona que cierto porcentaje de plata estaba escondido debajo de la tumba de Zadok. Este nombre significa El Justo, el cual es Cristo. Existe evidencia contundente de que la Tumba del Jardín es la tumba de José de Arimatea, y por consiguiente, la tumba en la que Cristo descansó ese sábado y de la cual Se levantó, logrando la victoria sobre la muerte por nosotros. El fue sepultado en la tumba de un hombre rico. ¿Pero qué de que sería sepultado entre los impíos? Aproximadamente a 50 pies de la Tumba del Jardín, hacia la izquierda, se localiza un complejo de tumbas que pertenecían a judíos pudientes. Una de ellas está hecha con las dimensiones exactas de las cámaras del lugar santo y el lugar santísimo del templo de Salomón. Se usa el cúbito real egipcio (20.6 pulgadas). Había una caja metálica colocada en el piso que según se nos ha dicho, ha sido robada. La cámara tallada en el piso de piedra era de las mismas dimensiones exactas de la Tabla de los Panes (20.6 pulgadas de ancho por 41.2 de largo, o un cúbito por dos cúbitos). ¡La cripta sepultural en esta cámara es del mismo tamaño y posición del lugar santísimo! Esto significaba que los propietarios y usuarios de esta tumba, se consideraban a sí mismos iguales a Dios. ¡Qué más impías podrían haber sido estas blasfemas personas sepultadas a sólo unos pocos pies de la tumba de Cristo! Este complejo de tumbas al noroeste de la tumba de José (la Tumba de Cristo), fue labrado en la cara del foso seco que fue hecho a través del borde del Monte Moriah. Este fue hecho para hacer que el muro norte de la ciudad de Jerusalén fuese menos vulnerable a ataques. Las tumbas fueron hechas con progresión norte-oeste y sur-este. Es obvio que estas eran las tumbas de la clase pudiente sacerdotal. Fueron hechas durante el período del primer templo y usadas hasta el cautiverio babilónico. Durante el cautiverio, un sarcófago portátil era usado, según se indica en antiguos registros judíos. Estas cajas de piedra tenían un tamaño que les permitía contener la osamenta de un individuo, y fueron diseñadas para que fuese posible regresar los restos de los judíos a Jerusalén y ser enterrados en la tumba de su familia. Las familias que poseían estas tumbas comenzaron a usarlas después de su regreso del cautiverio, y también fueron usadas en los períodos Persa y Griego. En algunos casos, las entradas de las tumbas fueron selladas con planchas de piedra con inscripciones griegas. Algunos investigadores presentan este hecho como prueba de que datan del período Griego. Esta perspectiva no es segura si tomamos en consideración que una tumba como esa, en una ubicación como esa, era motivo de orgullo para la familia que la poseía. Ellos, por supuesto, tendrían sus inscripciones actualizadas al lenguaje más popular y de mayor alcance, que pudiese ser leído por los miembros subsiguientes de la familia que enterrasen sus muertos allí. La tumba del jardín se encuentra en el próximo estrato disponible, inmediatamente al sureste de estas tumbas del período del primer templo. No habría necesidad para las antiguas familias ricas sacerdotales de hacer otras tumbas. Ningún judío deseaba ser sepultado en algún otro lugar que no fuese la tumba de sus ancentros. Los reyes extranjeros tenían sus propias tumbas cerca de los puntos más altos de la ciudad. Mientras más alta se encontraba la tumba, mayor era su importancia. La ubicación de la Tumba del Jardín es la primera opción obvia para la sepultura de los nuevos ricos del tiempo de Cristo, y José de Arimatea era uno de ellos. Estudiosos de la Biblia y creyentes no tienen duda que él adquirió esta tumba por Providencia Divina, en el momento justo que permitiría el cumplimiento de la profecía de Isaías acerca de la sepultura de Cristo. ¡EL ARCA REVELADA! Todos estamos muy ansiosos esperando el momento en que el Arca sea revelada. Pero no olvidemos que el Arca no pertenece al hombre, pertenece a Dios. Exodo 25:8: Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos. Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo, y el diseño de todos sus utensilios, así lo haréis. Todas las cosas en el santuario fueron diseñadas según las cosas del cielo. Hebreos 9:23: Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos. En el tiempo que Dios disponga, Su Arca será un testigo ante todo el mundo, y El nos probará que Su palabra perdura por la eternidad. Sus leyes permanecen: Salmos 89:34: No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios. Dios ha hecho previsión perfecta, nunca ha cometido un error. Ningún cambio es necesario. El Nuevo Pacto no cambió lo que Dios mandó, sino cumplió la palabra de salvación prometida en las ordenanzas del antiguo pacto. El antiguo pacto nunca fue diseñado para durar por siempre, ya que no había remisión de los pecados en esos sacrificios. Jeremías 31:31: He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32: No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos inavidaron mi pacto... 33: Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová; Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón;... 34: Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado. Todos los países tienen sus leyes, pero la Biblia nos dice que la Ley de Dios es la única Ley verdadera. Y es esta Ley la que la cuarta bestia de Daniel busca cambiar. Daniel 7:25 Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; No podemos dejar que ningún hombre o bestia nos diga que la Ley de Dios ha sido cambiada. El nos ha dicho que Su Ley nunca cambiará. Lucas 16:17: Pero más fácil es que pasen el cielo o la tierra que faltar un sólo ápice de la Ley. 1 Juan 5:3: Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. Proverbios 7:2: Guarda mis mandamientos y vivirás, Y mi ley como las niñas de tus ojos.
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