Mamá Papá
Mamá,
Papá, ya no estoy con ustedes como acostumbraban verme;
su mirada no cruza más que el vacío y ya no me oyen reir, gritar y llorar.
A veces sin embargo, todavia estoy aquí, cerca de lo que me era familiar, capaz de ir y venir como me da la gana, sigo siendo como me conocieron, con otra apariencia imperceptible para Sus ojos, pero que es una realidad para mí.
Sigo estando vivo, con mi carácter, acordándome de todo lo que aprendí y siem pre lleno de amor hacia ustedes, quizá más todavia, porque ahora es mi alma la que se expresa.
No les pido que no lloren, el llanto es como el aguacero que lava el alma; ahora vivo en otra parte
y les pido pensar en mí de la misma forma en que me recordaban cuando nos separábamos por un corto tiempo, pues NOS VOLVEREMOS A ENCONTRAR, se los aseguro
Mamá, Papá tengo muchísimos medios a mi disposición para hacerles saber y entender
que ESTOY INTENSAMENTE VIVO; les puedo colocar índices en su camino para que
puedan encontrar el libro que los iluminará o las personas que los ayudarán.
Puedo manifestarme en sus sueños o ponerles un perfume que les recuerde mi presencia;
también puedo hacer ruido, desplazar objetos o jugar con la electricidad; hasta puedo
provocar un soplo de aire que los acaricie. También me dijeron, los que me recibieron,
que bajo ciertas circunstancias era posible acariciarlos directamente o hablarles y hasta
hacerme visible en mi traje de luz.
Mamá, Papá solamente piensen en mí de la misma forma que antes de mi partida y sobre
todo, estén atentos a las señales que intento enviarles.
Entonces ya verán, cuando la tormenta se calme en sus espíritus, cuando hayan entendido
que la muerte no es un fin, cuando hayan aceptado mi partida y se hayan dado cuenta
que sigo estando vivo con ustedes; el cielo se iluminará y nos llevarán a una maravillosa
comunión en donde nuestras almas se juntarán para la eternidad.
Su hijo de Luz Grupo de Transcomunicación Instrumental de Argentina