Skills marked with
n can be used untrained. * armor check penalty, if any, applies. ** Double armor penalty
EQUIPO
OBJETO
Nº
COSTE
PESO (lbs)
OBJETO
Nº
COSTE
PESO (lbs)
Monedas: po (9)
1
9 po
(0.18)
Gran Hacha de Gran Calidad
1
320 po
(12.00)
Camisote de Mallas
1
100
po
(25.00)
Raciones de viaje (9)
9
45 pp
(9.00)
1 - 86 lbs.
87 - 173 lbs.
174 - 260 lbs.
LIGHT LOAD
MEDIUM LOAD
HEAVY LOAD
TOTAL WEIGHT CARRIED
46.18 lbs.
DINERO
PC -
PP - 9
PO - 305
PPt -
Misc -
LENGUAJES
Orco, Illuskano,
Común
Furia Bárbara
Efectos:
El bárbaro gana temporalmente +4 a la FUE, +4 a la CON, +2 a los tiros
de salvación de Voluntad, pero sufre un penalizador de -2 a la CA. El
estado de furia permanece un numero de asaltos igual a 3 + el "nuevo"
modificador de CON. Al final de la furia, el bárbaro esta exhausto (-2
FUE, -2 DES, no puede cargar ni correr). Los bárbaros pueden entrar en
furia sólo una vez por encuentro y sólo un determinado número de veces
al día (determinado por el nivel). Entrar en furia no implica tiempo en
si mismo, pero el bárbaro sólo lo puede hacer durante su turno.
Usos/día:
o
DOTES
Competencia Armaduras: medias
Competencia Armas: marciales
Ataque Poderoso
Competencia con escudos
HABILIDADES ESPECIALES
RASGOS RACIALES
Sangre Orca
CUALIDADES ESPECIALES
Visión en la oscuridad (Ex): 60'
RASGOS DE CLASE
Movimiento Rápido
Analfabetismo
Furia (1/día)
Historia del PJ
Hace menos de dos décadas, el ejército del orco Oboldo Muchasflechas
huyó al espinazo del mundo tras ser expulsado del Salón de Mithril por
un ejército enano. En su huida, Oboldo arrasó varias aldeas del norte en
busca de provisiones y riquezas que le permitieran permanecer oculto en
las montañas del norte con el fin de planear su venganza. Una de estas
desdichadas aldeas era conocida como Targos, un pequeño pueblo pesquero.
Una de las paradas de los despreciables orcos fue el establecimiento
donde difícilmente se ganaba la vida una joven humana llamada Tairis, la
posada de La Piel del Lobo. Un estrepitoso tumulto en las calles provocó
un pavoroso silencio en la posada, segundos después, varias docenas de
orcos asaltaron el establecimiento echando la puerta abajo y destrozando
las modestas cristaleras. Tairis dejó caer al suelo la bandeja y trató
de huir por la puerta trasera, pero los orcos de Oboldo ya se habían
encargado de atrapar a todos los allí presentes. Oboldo, rey de los
orcos, se encargó de apresar a todos los clientes. Ordenó a uno de sus
súbditos que los encerrara en una improvisada jaula con ruedas, pues
necesitaría esclavos para construir su nueva aldea y los bárbaros del
norte eran una muy buena mano de obra. La joven Tairis y otra
camarera llamada Párcila corrieron peor suerte, Oboldo y sus congéneres
dieron rienda suelta a sus deseos sexuales y violaron a las dos
muchachas que no pudieron ofrecer ninguna oposición. Tras unas horas
interminables, Oboldo anunció que era hora de partir, pues las tropas de
Argluna estaban siguiendo su pista y no podrían entretenerse más. En un
despiste generalizado del escuadrón orco, Tairis huyó por la puerta
trasera. Oboldo paró los pies a uno de sus secuaces que hizo el ademán
de correr tras la joven ya que no tenían tiempo que perder. Degolló a
Párcila como si de un animal de granja se tratara e hizo que su ralea le
siguiera fuera del maltrecho local. Tairis, desnuda, con su ropa hecha
jirones, se cercioró de que no la seguían y se echó a llorar. Había
sufrido la mayor humillación que una mujer podría sufrir jamás. Pensó en
el suicidio, pero su recia naturaleza la hizo recapacitar y se reunió
con los supervivientes cuando pudo recuperar el aliento. En los meses
venideros Tairis comprendió que uno de los orcos de Oboldo había dejado
en ella su semilla, pero no se echó atrás. Esa criatura merecería una
vida mejor que la de sus progenitores y no decidió interrumpir su estado
de advenimiento. Ocho meses más tarde, nació Tessela, pues así fue
bautizada la mestiza infanta. Tessela fue rechazada por la gente
de Targos, lo que hizo a su madre esconderla y protegerla lo máximo
posible de la sociedad. Tessela era una niña muy fuerte, mucho más que
los varones humanos y no entendía muy bien por qué ella no podía salir a
jugar con los niños de su edad, aunque su madre hizo lo posible por
hacer que su infancia fuera lo más feliz posible. Al poco tiempo, Tairis
enfermó. Poco a poco se fue marchitando hasta que un día no volvió a
despertar. Tessela había asimilado muy bien las enseñanzas de su madre,
sabía que si ella faltaba alguna vez, debía huir hacia el este y
refugiarse en el Bosque Acecho. Tairis era consciente de que a pesar del
peligro, Tessela era lo suficientemente fuerte y valiente como para
arreglárselas sola. Y así fue, la semiorca, entre lágrimas, cogió sus
más preciadas pertenencias y huyó hacia el bosque. Allí tuvo la suerte
de cara por primera vez en su vida, una tribu de bárbaros humanos y
semiorcos la acogieron en su seno como una de los suyos. A los pocos
años, Tessela se había convertido en una bárbara prometedora, con una
fuerza inigualable por ningún miembro de su tribu. Un día, Daelan, señor
de la tribu de los uthgardt, animó a Tessela a viajar en busca de gloria
y aventuras, la tribu se le había quedado pequeña para explotar todo su
potencial y Daelan sabía que algún día Tessela volvería a su hogar como
la mayor heroína de la tribu uthgardt. Tessela dejó a su tribu hace
algunos años para conocer las afamadas ciudades del Norte; Luskan, Bryn,
Shander, e incluso Terinalaine; pero visitar esos lugares hizo poco por
calmar su ansia de conocer Faerun. Tras decepcionarse de la
superficialidad de la vida urbana dentro de la ciudad de Luskan, se
cruzó con un heraldo que hablaba sobre la solicitud de mercenarios en el
Valle de la Sombra, donde buscaban héroes para ayudar a la Guardia local
contra una horda de goblins en las Tierras de los Valles. Ansiando un
desafío, Tessela se embarcó en una caravana mercader hacia el Valle de
la Sombra, donde se forjó un nombre en el campo de batalla.