Decir cómo surgieron Los
Nigromantes es como intentar descifrar qué fue primero:
el huevo o la gallina. En realidad, debe haber sido una
combinación de factores totalmente indiscriminada y hecha un
pastiche. Aquí le doy una secuencia cronológica, aunque
no fue así como pasó:
* Rozen Maiden y Frankenstein. ¡Me encanta
este anime! A decir verdad, me encanta todo lo que tenga que ver con la
búsqueda del ser humano por la usurpación del poder de
Dios: la habilidad de crear a otro ser humano por vías menos
ortodoxas que la procreación. El tema se ha tratado a lo largo
de los siglos y en diversas tradiciones (el golem de los judíos,
el homúnculo de los alquimistas, los autómatas de los
románticos). Las muñecas que cobran
vida por obra y magia de Rozen otto-sama es sólo otra
versión del mito. ¡Y me encanta el resultado!
* Pullip. Probablemente,
mientras navegaba por la red buscando información de Rozen Maiden, encontré estas
adorables muñecas súper articuladas y súper caras.
El rostro y las posibilidades de posicionar a la muñeca en
virtualmente cualquier posibilidad hicieron que me enamorara de ellas.
* Requiem Art. Una muestra
de lo que se puede hacer con algo de ingenio y estas adorables
muñecas. Esta fotohistoria (al menos su título)
está basada en All my children,
una soap (telenovela gringa) de gran éxito en los ochentas. Al
verla pensé "¿por qué no hacer una fotohistoria?"
* Obstáculos. Obtener
una pullip en México no es tan sencillo. Para empezar, las
muñecas NO SE VENDEN EN TIENDAS MEXICANAS y la única
forma de conseguirlas es por internet. Además, el único
lugar donde las he encontrado a buen precio es en ebay y un sitio en
Hollywood. Finalmente me decidí a pedir dos, pero el
envío no solo tardó TRES MESES EN LLEGAR, también
llegaron dañadas por culpa de los imbéciles de aduana (si
te agredí, lo siento, pero si abres un paquete para revisar que
no traiga mota, GUÁRDALO COMO ESTABA). Total, que en las
muñecas gasté unos dos mil pesos, en envío unos
quinientos. Pero como las primeras me las hicieron perdedizas (que las
habían enviado a un pueblo perdido y no sé qué),
tuve que pedir otras y mandarlas enviar por mensajería especial.
En total, terminé con cuatro pullips (dos y dos
IDÉNTICAS) y gasté más de cinco mil pesos en ellas.
* Ajustes. Con tan mala
experiencia decidí no pedir más pullips (al menos por lo
que resta del año). Pero entonces, ¿cómo hacer una
fotohistoria con dos pares de gemelas? Además, no quise abrir
todas las muñecas porque aún conservo la esperanza de
poder venderlas. Entonces, ¿qué hacer?
* Rescate. Seguramente esto
pasó mientras esperaba las muñecas. Decidí
desempolvar mis viejas barbies y venderlas (quizá así
reuniría lo suficiente para otra pullip). En un principio
sólo encontré las muñecas más chafas y
maltratadas que tenía, es decir, las que ganaba en las ferias de
mi pueblo
cuando era una niña. Mientras aparecían las Mattel,
miré lo que tenía: muñecas dañadas, algunas
con VDS, otras con la calidad de un rollo de papel. Me servirían
para experimentar la personalización de las muñecas,
antes de intentar nada con las muñecas originales; así
intenté tratar a la muñeca más dañada que
encontré contra el VDS. Esa muñeca fue Palmira.
* Los Nigromantes. Mientras
reparaba a Palmira, me di cuenta que su gemela, Rose, no estaba tan mal. De
hecho, sólo tenía una mancha de VDS en una pierna.
Incidentalmente, la pierna correspondía con el miembro sano de
Palmira, así que decidí darle una oportunidad. Mientras
cambiaba los miembros, noté que era un transplante, y que era
algo macabro. Después de todo, tenía algo de Frankenstein
quitarle lo bueno a una para mejorar a otra, aún a costa de una
de ellas. Luego mi papá miró a Tsubame por primera vez.
Dijo que le daba miedo su mirada, que en cualquier momento
despertaría y se movería sola. El resto fue atar cabos.
Por un lado tengo dos muñecas que son casi humanas y por el
otro, tengo alrededor de otras cincuenta entre dañadas,
maltratadas o que simplemente carecen de la movilidad de una pullip
(¿no les choca la Barbie con brazos de tiranosaurio?), y
aún así, todas son muñecas a la misma escala
(1/6). Por lo tanto, la ropa de algunas Barbies queda bien (salvo
algunos arreglos) a las Pullip. Accesorios no hay muchos, pero supongo
que de alguna manera me las arreglaba cuando era niña,
¿no? ¿Por qué no ahora que tengo mayor experiencia
manual? Si lo hice de niña, lo puedo de grande, así que
un poco de imaginación por aquí, un poco de papel
crepé por allá y ¡voilá! Nacieron los Nigromantes.