Educaci�n Fundamental

SAMAEL AUN WEOR

 

 

 

 

�NDICE

 

  

CAPITULO 1 ........... LA LIBRE INICIATIVA.

CAPITULO 2 ........... LA IMITACI�N.

CAPITULO 3 ........... LAS AUTORIDADES.

CAPITULO 4 ........... LA DISCIPLINA.

CAPITULO 5 ........... QUE PENSAR, COMO PENSAR.

CAPITULO 6 ........... LA B�SQUEDA DE SEGURIDAD.

CAPITULO 7 ........... LA AMBICI�N.

CAPITULO 8 ........... EL AMOR.

CAPITULO 9 ........... LA MENTE.

CAPITULO 10 ......... SABER ESCUCHAR.

CAPITULO 11 ......... SABIDUR�A Y AMOR.

CAPITULO 12 ......... GENEROSIDAD.

CAPITULO 13 ......... COMPRENSI�N Y MEMORIA.

CAPITULO 14 ......... INTEGRACI�N.

CAPITULO 15 ......... LA SENCILLEZ.

CAPITULO 16 ......... EL ASESINATO.

CAPITULO 17 ......... LA PAZ.

CAPITULO 18 ......... LA VERDAD.

CAPITULO 19 ......... LA INTELIGENCIA.

CAPITULO 20 ......... LA VOCACI�N.

CAPITULO 21 ......... LOS TRES CEREBROS.

CAPITULO 22 ......... EL BIEN Y EL MAL.

CAPITULO 23 ......... LA MATERNIDAD.

CAPITULO 24 ......... LA PERSONALIDAD HUMANA.

CAPITULO 25 ......... LA ADOLESCENCIA.

CAPITULO 26 ......... LA JUVENTUD.

CAPITULO 27 ......... LA EDAD MADURA.

CAPITULO 28 ......... LA VEJEZ.

CAPITULO 29 ......... LA MUERTE.

CAPITULO 30 ......... EXPERIENCIA DE LO REAL.

CAPITULO 31 ......... PSICOLOG�A REVOLUCIONARIA.

CAPITULO 32 ......... REBELD�A PSICOL�GICA.

CAPITULO 33 ......... EVOLUCI�N, INVOLUCI�N, REVOLUCI�N.

CAPITULO 34 ......... EL INDIVIDUO INTEGRO.

CAPITULO 35 ......... EL HOMBRE MAQUINA.

CAPITULO 36 ......... PADRES Y MAESTROS.

CAPITULO 37 ......... LA CONCIENCIA.

 

 

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

 

 

Capitulo 1

 

LA LIBRE INICIATIVA

 

 

            Millones de estudiantes de todos los pa�ses del mundo entero van diariamente a la escuela y a la universidad en forma inconsciente, autom�tica, subjetiva, sin saber por qu�, ni para qu�.

Los estudiantes son obligados a estudiar matem�ticas, f�sica, qu�mica, geograf�a, etc.

La Mente de los estudiantes est� recibiendo informaci�n diaria, pero jam�s en la vida se detienen un momento a pensar el por qu� de esa informaci�n, el objetivo de esa informaci�n.

�Por qu� nos llenamos de esa informaci�n? �Para qu� nos llenamos de esa informaci�n?

Los estudiantes viven realmente una vida mecanicista y s�lo saben que tienen que recibir informaci�n intelectual y conservarla almacenada en la memoria infiel, eso es todo.

A los estudiantes no se les ocurre pensar jam�s sobre lo que realmente es esta educaci�n, van a la escuela, al colegio, a la universidad, porque sus padres los mandan, eso es todo.

Ni a los estudiantes, ni a los maestros o maestras se les ocurre alguna vez preguntarse a s� mismos: �Por qu� estoy aqu�? �A qu� he venido? �Cu�l es realmente, el verdadero motivo secreto que me trae aqu�?

Maestros, maestras, estudiantes varones y estudiantes del sexo femenino, viven con la Conciencia Dormida, act�an como verdaderos aut�matas, van a la escuela, al colegio y a la universidad en forma inconsciente, subjetiva, sin saber realmente nada del por qu�, o del para qu�.

Es necesario dejar de ser aut�matas, Despertar Conciencia, descubrir por s� mismos qu� es esta lucha tan terrible por pasar ex�menes, por estudiar, por vivir en determinado lugar para estudiar diariamente y pasar el a�o y sufrir sustos, angustias, preocupaciones, practicar deportes, pelearse con los compa�eros de escuela, etc., etc., etc.

Los maestros y maestras deben volverse m�s conscientes a fin de cooperar desde la escuela, el colegio o la universidad, ayudando a los estudiantes a Despertar Conciencia.

Es lamentable ver a tantos aut�matas sentados en los bancos de las escuelas, colegios y universidades, recibiendo informaci�n que deben conservar en la memoria sin saber por qu� ni para qu�.

Los muchachos s�lo se preocupan por "pasar a�o"; se les ha dicho que deben prepararse para ganarse la vida, para conseguir empleo, etc., y ellos estudian form�ndose mil fantas�as en la mente con respecto al futuro, sin conocer realmente el presente, sin saber el verdadero motivo por el cual deben estudiar f�sica, qu�mica, biolog�a, aritm�tica, geograf�a, etc.

La ni�as modernas estudian para tener la preparaci�n que les permita conseguirse un buen marido, o para ganarse la vida y estar debidamente preparadas para el caso de que el marido les abandone, o de que queden viudas o solteronas.

Puras fantas�as en la mente, porque realmente, ellas no saben cu�l ha de ser su porvenir ni a qu� edad han de morir.

La vida en la escuela est� muy vaga, muy incoherente, muy subjetiva, al ni�o se le hace aprender a veces ciertas materias que en la vida pr�ctica no sirven para nada.

Hoy en d�a lo importante en la escuela es "pasar a�o", y eso es todo.

En otros tiempos hab�a por lo menos un poco m�s de �tica en esto de "pasar a�o". Ahora no hay tal �tica. Los padres de familia pueden sobornar en mucho secreto al maestro o la maestra y el muchacho o la muchacha, a�n cuando sea un p�simo estudiante, "pasar� a�o" inevitablemente.

Las muchachas de la escuela suelen hacerle la barba al maestro con el prop�sito de "pasar a�o" y el resultado suele ser maravilloso: a�n cuando no hayan comprendido ni "J" de lo que ense�a el maestro, de todas maneras sale bien en los ex�menes y pasan el a�o.

Hay muchachos y muchachas muy listos para "pasar a�o". Esto es cuesti�n de astucia en muchos casos.

Un muchacho que pasa victorioso cierto examen (alg�n est�pido examen), no significa que tenga Conciencia Objetiva, Verdadera, sobre aquella materia en la cual fue examinado.

El estudiante repite como loro, cotorro o papagayo y en forma mec�nica, aquella materia que estudi� y en la cual fue examinado.

Eso no es estar Auto-Conciente de aquella materia, eso es memorizar y repetir como loros o cotorros lo que hemos aprendido, y eso es todo.

Pasar ex�menes, "pasar a�o", no significa ser muy inteligente. En la vida pr�ctica hemos conocido personas muy inteligentes y que jam�s salieron bien en los ex�menes.

Nosotros hemos conocido magn�ficos escritores y grandes matem�ticos que en la escuela fueron p�simos estudiantes y que jam�s pasaron bien los ex�menes en gram�tica y matem�ticas.

Sabemos del caso de un estudiante p�simo en anatom�a y que s�lo despu�s de mucho sufrir pudo salir bien en los ex�menes de anatom�a. Hoy en d�a dicho estudiante, es autor de una gran obra sobre anatom�a.

"Pasar a�o" no significa necesariamente ser muy inteligente. Hay personas que jam�s han pasado un a�o y que son muy inteligentes. Hay algo m�s importante que "pasar a�o", hay algo m�s importante que estudiar ciertas materias y es precisamente, TENER PLENA CONCIENCIA OBJETIVA, CLARA Y LUMINOSA SOBRE AQUELLAS MATERIAS QUE SE ESTUDIAN.

Los maestros y maestras deben esforzarse para ayudar a los estudiantes a DESPERTAR CONCIENCIA; todo el esfuerzo de los maestros y maestras debe dirigirse a la Conciencia de los estudiantes. Es urgente que los estudiantes se hagan plenamente Auto-Conscientes de aquellas materia que estudian.

Aprender de memoria, aprender como loros, es sencillamente est�pido en el sentido m�s completo de la palabra.

Los estudiantes se ven obligados a estudiar dif�ciles materias y almacenarlas en la memoria para "pasar a�o", y despu�s, en la vida pr�ctica, dichas materias no s�lo resultan in�tiles, sino tambi�n se olvidan porque LA MEMORIA ES INFIEL.

Los muchachos estudian con el prop�sito de conseguir empleo y ganarse la vida, y m�s tarde, si tienen la suerte de conseguir el tal empleo, o si se hacen profesionales, m�dicos, abogados, etc., lo �nico que consiguen es repetir la misma historia de siempre: se casan, sufren, tienen hijos y mueren sin haber Despertado Conciencia; mueren sin haber tenido Conciencia de su propia vida. Eso es todo.

Las muchachas se casan, forman sus hogares, tienen hijos, se pelean con los vecinos, con el marido, con los hijos, se divorcian, se vuelven a casar, enviudan, se vuelven viejas, etc., y al fin, mueren despu�s de haber vivido dormidas, inconscientes, repitiendo como siempre el mismo drama doloroso de la existencia.

No quieren los maestros y maestras de escuela darse cuenta cabal de que todos los seres humanos tienen la Conciencia Dormida. Es urgente que los maestros de escuela tambi�n despierten para que puedan despertar a los estudiantes.

De nada sirve llenarnos la cabeza de teor�as y m�s teor�as, y de citar al Dante, a Homero, a Virgilio, etc., si tenemos la Conciencia dormida, si no tenemos Conciencia Objetiva, clara y perfecta sobre nosotros mismos, sobre las materias que estudiamos, sobre la vida pr�ctica.

�De qu� sirve la educaci�n si no nos hacemos Creadores, Conscientes, Inteligentes de verdad?

La Educaci�n Verdadera no consiste en saber leer y escribir. Cualquier mentecato, cualquier tonto sabe leer y escribir.

Necesitamos ser Inteligentes y la INTELIGENCIA SOLO DESPIERTA EN NOSOTROS CUANDO DESPIERTA LA CONCIENCIA.

La humanidad tiene un noventa y siete por ciento de Subconciencia y tres por ciento de Conciencia.

Necesitamos despertar la Conciencia; necesitamos convertir al Subconsciente en Consciente. Necesitamos tener un ciento por ciento de Conciencia.

El ser humano no s�lo sue�a cuando su Cuerpo F�sico duerme, sino que tambi�n sue�a cuando su Cuerpo F�sico no duerme, cuando est� en estado de Vigilia.

Es necesario dejar de so�ar, es necesario Despertar Conciencia y ese proceso del despertar debe comenzar desde el hogar y desde la escuela.

El esfuerzo de los maestros debe dirigirse a la Conciencia de los estudiantes y no �nicamente a la Memoria.

Los estudiantes deben aprender a pensar por s� mismos y no �nicamente a repetir como loros o cotorros las teor�as ajenas.

Los maestros deben luchar por acabarle el Miedo a los estudiantes.

Los maestros deben permitirles a los estudiantes la libertad de disentir y criticar sanamente y en forma constructiva todas las teor�as que estudian.

Es absurdo obligarles a aceptar en forma dogm�tica todas las teor�as que se ense�an en la escuela, el colegio o la universidad.

Es necesario que los estudiantes abandonen el Miedo para que aprendan a pensar por s� mismos. Es urgente que los estudiantes abandonen el Miedo para que puedan analizar las teor�as que estudian.

El Miedo es una de las barreras de la Inteligencia. El estudiante con Miedo no se atreve a disentir y acepta como art�culo de fe ciega, todo lo que digan los distintos autores.

De nada sirve que los maestros hablen de intrepidez si ellos mismos tienen miedo. Los maestros deben estar libres de temor. Los maestros que temen la cr�tica, el que dir�n. etc., no pueden ser verdaderamente inteligentes.

El verdadero objetivo de la educaci�n debe ser acabar con el Miedo y Despertar Conciencia.

�De qu� sirve pasar ex�menes si continuamos miedosos e inconscientes?

Los maestros tienen el deber de ayudar a los estudiantes desde los bancos de la escuela para que sean �tiles en la vida; pero mientras exista el Miedo nadie puede ser �til en la vida.

La persona llena de Temor no se atreve a disentir de la opini�n ajena.

La persona llena de Temor no puede tener Libre Iniciativa.

Es funci�n de todo maestro, evidentemente, la de ayudar a todos y cada uno de los alumnos de su escuela a estar completamente libres del Miedo, a fin de que puedan actuar en forma espont�nea sin necesidad de que se les diga, de que se les mande.

Es urgente que los estudiantes dejen el Miedo para que puedan tener Libre Iniciativa Espont�nea y Creadora.

Cuando los estudiantes por iniciativa propia, libre y espont�nea, puedan analizar y criticar libremente aquellas teor�as que estudian, dejar�n entonces de ser entes mec�nicos, subjetivos y est�pidos.

Es urgente que exista la Libre Iniciativa para que surja la Inteligencia Creadora en los alumnos y alumnas.

Es necesario darles Libertad de Expresi�n Creadora, espont�nea y sin condicionamiento de ninguna especie, a todos los alumnos y alumnas a fin de que puedan hacerse conscientes de aquello que estudian.

El Libre Poder Creativo s�lo puede manifestarse cuando no tenemos Miedo a la cr�tica, al que dir�n, a la f�rula del maestro, a las reglas, etc.,etc.,etc.

La Mente humana est� degenerada por el Miedo y el Dogmatismo, y se hace urgente regenerarla mediante la Libre Iniciativa espont�nea y libre de Miedo.

Necesitamos hacernos conscientes de nuestra propia Vida y ese proceso del despertar debe comenzar desde los mismos bancos de la escuela.

De poco nos habr� servido la escuela si salimos de ella inconscientes y dormidos.

La abolici�n del Miedo y la Libre Iniciativa dar� origen a la acci�n espont�nea y pura. Por Libre Iniciativa los alumnos y alumnas deber�an tener derecho en todas las escuelas a discutir en asamblea todas las teor�as que est�n estudiando.

S�lo as�, mediante la liberaci�n del temor y la libertad de discutir, analizar, meditar y criticar sanamente lo que estamos estudiando, podemos hacernos conscientes de esas materias y no meramente loros o cotorros que repiten lo que acumulan en la memoria.


           

Capitulo 2

LA IMITACION

 

            Est� ya totalmente demostrado que el Miedo impide la Libre Iniciativa. La mala situaci�n econ�mica de millones de personas, se debe fuera de toda duda a eso que se llama Miedo.

El ni�o atemorizado busca a su querida madrecita y se apega a ella en busca de seguridad. El esposo atemorizado se apega a su esposa y siente que la ama mucho m�s. La esposa atemorizada busca a su marido y a sus hijos y siente amarlos mucho m�s.

Desde el punto de vista psicol�gico, resulta muy curioso e interesante saber, que el Temor suele a veces disfrazarse con la ropa del Amor.

La gente internamente tiene muy pocos Valores Espirituales, la gente internamente pobre, busca siempre fuera, algo para completarse.

La gente internamente pobre, vive siempre intrigando, siempre en tonter�as, chismograf�as, placeres bestiales, etc.

La gente internamente pobre vive, de temor en temor y como es natural se apega al marido, a la mujer, a los padres, a los hijos, a las viejas tradiciones caducas y degeneradas, etc., etc., etc.

Todo viejo enfermo y pobre en lo psicol�gico est� por lo com�n lleno de Miedo y se aferra con ansia infinita al dinero, a las tradiciones de familia, a los nietos, a sus recuerdos, etc. como buscando seguridad. Esto es algo que todos podemos evidenciar observando cuidadosamente a los ancianos.

Cada vez que las gentes tienen Miedo se esconden tras el escudo protector de la respetabilidad. Siguiendo una tradici�n, ya sea de raza, ya de familia, naci�n, etc., etc., etc.

Realmente, toda tradici�n es una mera repetici�n sin sentido alguno, hueca, sin valor verdadero.

Todas las personas tienen una marcada tendencia a Imitar lo ajeno. Eso de Imitar es producto del Miedo.

La gente con Miedo, Imita a todos aquellos a quienes se apega. Imita al marido, a la esposa, a los hijos, a los hermanos, a los amigos que le protegen, etc., etc.,etc.

La Imitaci�n es el resultado del Miedo. La Imitaci�n destruye totalmente la Libre Iniciativa.

En las escuelas, en los colegios, en las universidades, los maestros y maestras cometen el error de ense�arles a los estudiantes varones y mujeres, eso que se llama Imitaci�n.

En las clases de pintura y dibujo se les ense�a a los alumnos a copiar, a pintar im�genes de �rboles, casas, monta�as, animales, etc, eso no es Crear, eso es Imitar, fotografiar.

Crear no es Imitar. Crear no es fotografiar. Crear es traducir, transmitir con el pincel y a lo vivo, el �rbol que nos encanta, la bella puesta de sol, el amanecer con sus inefables melod�as, etc., etc., etc.

Hay Creaci�n Verdadera en el arte Chino y Japon�s del Zen, en el arte abstracto y semi-abstracto.

A cualquier pintor chino del Chan y del Zen no le interesa Imitar, fotografiar.

Los pintores de la China y Jap�n gozan Creando y volviendo nuevamente a Crear.

Los pintores del Zen y del Chan, no Imitan, Crean y ese es su trabajo.

A los pintores de China y Jap�n no les interesa pintar o fotografiar a una bella mujer, ellos gozan transmitiendo su belleza abstracta. Los pintores de China o Jap�n no imitar�an jam�s una bella puesta de sol, ellos gozan transmitiendo en belleza abstracta todo el encanto del ocaso.

Lo importante no es Imitar, copiar en negro o en blanco; lo importante es sentir la honda significaci�n de la belleza y saberla transmitir, pero para ello se necesita que no haya Miedo, apego a las reglas, a la tradici�n, o temor al que dir�n o al rega�o del maestro.

Es urgente que los maestros y maestras comprendan la necesidad de que los alumnos y alumnas desarrollen el PODER CREADOR.

A todas luces resulta absurdo ense�ar a los estudiantes a Imitar. Es mejor ense�arles a Crear.

El ser humano, desgraciadamente es un Aut�mata Dormido, Inconsciente, que s�lo sabe Imitar: Imitamos la ropa ajena y de esa imitaci�n salen las distintas corrientes de la moda. Imitamos las costumbres ajenas a�n cuando �stas est�n muy equivocadas. Imitamos los vicios. Imitamos todo lo que es absurdo, lo que siempre se vive repitiendo en el tiempo, etc.

Es necesario que los maestros y maestras de escuela ense�en a los estudiantes a PENSAR POR SI MISMOS EN FORMA INDEPENDIENTE.

Los maestros deben ofrecerles a los estudiantes todas las posibilidades para que dejen de ser Aut�matas Imitativos.

Los Maestros deben facilitar a los estudiantes las mejores oportunidades para que �stos desarrollen su Poder Creador.

Es urgente que los estudiantes conozcan la Verdadera Libertad, para que sin temor alguno puedan aprender a pensar por s� mismos, libremente. La Mente que vive esclava del qu� dir�n, la Mente que Imita, por temor a violar las tradiciones, las reglas, las costumbres, etc., no es Mente Creadora, no es Mente Libre.

La Mente de las gentes es como casa cerrada y sellada con siete sellos, casa donde nada nuevo puede ocurrir, casa donde no entra el sol, casa donde s�lo reina la muerte y el dolor.

Lo nuevo s�lo puede ocurrir donde no hay Miedo, donde no existe imitaci�n, donde no existen apegos a las cosas, al dinero, a las personas, a las tradiciones, a las costumbres, etc.

Las gentes viven esclavas de la intriga, de la envidia, de las costumbres de familia, de los h�bitos, del deseo insaciable de ganar posiciones, escalar, subir al tope de la escalera, hacerse sentir, etc., etc.

Es urgente que los maestros y maestras les ense�en a sus estudiantes varones y mujeres, la necesidad de NO IMITAR todo este orden caduco y degenerado de cosas viejas.

Es urgente que los alumnos aprendan en la escuela a Crear Libremente, a Pensar Libremente, a Sentir Libremente.

Los alumnos y alumnas pasan lo mejor de su vida en la escuela adquiriendo informaci�n y sin embargo no les queda tiempo para pensar en todas estas cosas.

Diez o quince a�os en la escuela viviendo una vida de Aut�matas Inconscientes y salen de la escuela con la Conciencia Dormida, pero ellos salen de la escuela crey�ndose muy Despiertos.

La Mente del ser humano vive embotellada entre ideas conservadoras y reaccionarias.

El ser humano no puede pensar con verdadera Libertad porque est� lleno de Miedo.

El Ser humano tiene miedo a la Vida, miedo a la Muerte, miedo al qu� dir�n, al dice que se dice, a la chismograf�a, a perder el empleo, a violar los reglamentos, a que alguien le quite el c�nyuge o le robe a la c�nyuge, etc., etc., etc.

En la escuela se nos ense�a a Imitar y salimos de la escuela convertidos en imitadores.

No tenemos Libre Iniciativa porque desde los bancos de la escuela se nos ense�� a Imitar.

La gente Imita por Miedo a lo que la otra gente pueda decir; los alumnos y alumnas Imitan debido a que los maestros tienen realmente aterrorizados a los pobres estudiantes: se les amenaza a cada instante, se les amenaza con una mala calificaci�n, se les amenaza con determinados castigos, se les amenaza con la expulsi�n, etc.

Si realmente queremos volvernos creadores en el m�s completo sentido de la palabra, debemos hacernos conscientes de toda esa serie de imitaciones que desgraciadamente nos tienen atrapados.

Cuando ya somos capaces de conocer toda la serie de imitaciones, cuando ya hemos analizado detenidamente cada una de las imitaciones, nos hacemos conscientes de ellas y como consecuencia l�gica, nace entonces en nosotros en forma espont�nea, el Poder de Crear.

Es necesario que los alumnos y alumnas de la escuela, el colegio o la universidad, se liberen de toda Imitaci�n a fin de que se tornen Creadores de verdad.

Se equivocan los maestros y maestras que suponen equivocadamente que los alumnos y alumnas necesitan Imitar para aprender. El que Imita no aprende, el que Imita se convierte en un Aut�mata y eso es todo.

No se trata de Imitar lo que digan los autores de geograf�a, f�sica, aritm�tica, historia, etc. Imitar, memorizar, repetir como cotorros o loros es est�pido, mejor es comprender conscientemente lo que estamos estudiando.

La Educaci�n Fundamental es la Ciencia De La Conciencia, la ciencia que nos permite descubrir nuestra relaci�n con los seres humanos, con la naturaleza, con todas las cosas.

La Mente que s�lo sabe Imitar es mec�nica, es una m�quina que funciona, no es Creadora, no es capaz de Crear, no piensa realmente, s�lo repite y eso es todo.

Los maestros y maestras deben preocuparse por el Despertar de la Conciencia en cada estudiante.

Los alumnos y alumnas s�lo se preocupan por pasar a�o, y despu�s, ya fuera de la escuela, en la vida pr�ctica, se convierten en empleadillos de oficina o maquinitas de hacer ni�os.

Diez o quince a�os de estudios para salir convertidos en Aut�matas Parlantes. Las materias estudiadas se van olvidando poco a poco y al fin no queda nada en la Memoria.

Si los estudiantes hicieran Conciencia de las materias estudiadas, si su estudio no se basara �nicamente en la informaci�n, la Imitaci�n y la Memoria, otro gallo les cantara. Saldr�an de la escuela con Conocimientos Conscientes, inolvidables, completos, que no estar�an sometidos a la infiel Memoria.

La Educaci�n Fundamental ayudar� a los estudiantes despert�ndoles la Conciencia y la Inteligencia.

La Educaci�n Fundamental lleva a los j�venes por el camino de la Revoluci�n Verdadera.

Los alumnos y alumnas deben insistir para que los maestros y maestras les den la Verdadera Educaci�n, la Educaci�n Fundamental.

No es suficiente que los alumnos y alumnas se sienten en los bancos de la escuela para recibir informaci�n de alg�n rey o de alguna guerra, se necesita algo m�s, se necesita la Educaci�n Fundamental para despertar Conciencia.

Es urgente que los alumnos salgan de la escuela maduros, Conscientes de verdad, Inteligentes, para que no se conviertan en simples piezas autom�ticas de la maquinaria social.


 

Capitulo 3

LAS AUTORIDADES

 

            El gobierno posee autoridad, el estado posee autoridad, la polic�a, la ley, el soldado, los padres de familia, los maestros, los gu�as religiosos, etc., poseen autoridad.

Existen dos tipos de autoridad. Primera: AUTORIDAD SUBCONSCIENTE. Segunda: AUTORIDAD CONSCIENTE.

De nada sirven las Autoridades Inconscientes o Subconscientes. Necesitamos con urgencia Autoridades Auto-conscientes.

Las Autoridades Inconscientes o Subconscientes han llenado el mundo de l�grimas y dolor.

En el hogar y en la escuela, las Autoridades Inconscientes abusan de la Autoridad, por el hecho mismo de ser Inconscientes o Subconscientes.

Los padres y maestros Inconscientes, hoy por hoy, s�lo "son ciegos gu�as de ciegos" y como dicen la Sagradas Escrituras, "ir�n todos a parar de cabeza al Abismo".

Padres y maestros Inconscientes nos obligan durante la infancia a hacer cosas absurdas pero que ellos consideran l�gicas. Dicen que eso es para nuestro bien.

Los padres de familia son Autoridades Inconscientes como lo demuestra el hecho de tratar a los hijos como basura, como si ellos fueran seres superiores a la especie humana.

Los maestros y maestras resultan odiando a determinados alumnos o alumnas y mimando o consintiendo a otros.

A veces castigan severamente a cualquier estudiante odiado aun cuando este �ltimo no sea un perverso, y premian con magn�ficas calificaciones a muchos alumnos o alumnas consentidas, que verdaderamente no se las merecen.

Padres de familia y maestros de escuela, dictan normas equivocadas para los ni�os, ni�as, j�venes, se�oritas, etc.

Las Autoridades que no tienen Auto-Conciencia s�lo cosas absurdas pueden hacer.

Necesitamos Autoridades Auto-Conscientes. ENTI�NDASE POR AUTO-CONCIENCIA EL CONOCIMIENTO INTEGRO DE SI MISMO, el total conocimiento de todos nuestros Valores Internos.

S�lo aquel que posea de verdad pleno Conocimiento de S� Mismo, est� despierto en forma �ntegra. Eso es ser Auto-Consciente.

Todo el mundo se cree que se Auto-Conoce, mas es muy dif�cil hallar en la vida alguien que realmente se Conozca a S� Mismo. La gente tiene sobre s� misma conceptos totalmente equivocados.

Conocerse a S� Mismo requiere grandes y terribles Auto-Esfuerzos. S�lo mediante el Conocimiento de S� Mismo se llega verdaderamente a la Auto-Conciencia.

El abuso de autoridad se debe a la Inconsciencia. Ninguna Autoridad Auto-Consciente llegar�a jam�s al abuso de la Autoridad.

Algunos fil�sofos est�n contra toda Autoridad, detestan las autoridades. Semejante forma de pensar es falsa, porque en todo lo creado, desde el microbio hasta el Sol, existen escalas y escalas, grados y grados, fuerzas superiores que controlan y dirigen, y fuerzas inferiores que son controladas y dirigidas.

En un simple panal de abejas hay Autoridad en la reina.

En cualquier hormiguero existe Autoridad y Leyes. La destrucci�n del Principio de Autoridad conducir�a a la Anarqu�a.

Las Autoridades de estos tiempos cr�ticos en que vivimos son Inconscientes, y es claro que debido a este hecho psicol�gico esclavizan, encadenan, abusan, causan dolor.

Necesitamos maestros, instructores o gu�as espirituales, autoridades de gobierno, padres de familia, etc., plenamente Auto-Conscientes. S�lo as� podemos hacer de verdad un mundo mejor.

Es est�pido decir que no se necesitan maestros o gu�as espirituales.

Es absurdo desconocer el principio de autoridad en todo lo creado.

Aquellos que son Auto-Suficientes, orgullosos, opinan que los maestros y gu�as espirituales no son necesarios.

Debemos reconocer nuestra propia nadidad y miseria. Debemos comprender que necesitamos autoridades, maestros, instructores espirituales, etc., pero Auto-Conscientes a fin de que puedan dirigirnos, ayudarnos y guiarnos sabiamente.

La Autoridad Inconsciente de los maestros destruye el Poder Creador de los alumnos y alumnas. Si el alumno pinta, el maestro Inconsciente le dice lo que debe pintar, el �rbol o paisaje que debe copiar, y el alumno aterrorizado no se atreve a salirse de las normas mec�nicas del maestro.

Eso no es crear. Es necesario que el estudiante se vuelva creador, que sea capaz de salirse de las Normas Inconscientes del maestro Inconsciente, a fin de que pueda transmitir todo aquello que siente en relaci�n al �rbol, todo el encanto de la vida que circula por las hojas tr�mulas del �rbol, toda su honda significaci�n.

Un maestro Consciente no se opondr�a a la Libertadora Creatividad del esp�ritu.

Los maestros con Autoridad Consciente, jam�s mutilar�an la Mente de los alumnos y alumnas.

Los maestros Inconscientes destruyen con su autoridad la Mente y la Inteligencia de los alumnos y alumnas.

Los maestros con Autoridad Inconsciente s�lo saben castigar y dictar normas est�pidas para que los alumnos se porten bien.

Los maestros Auto-Conscientes ense�an con suma paciencia a sus alumnos y alumnas, ayud�ndoles a comprender sus dificultades individuales, a fin de que comprendiendo, puedan trascender todos sus errores y avanzar triunfalmente.

La Autoridad Consciente o Auto-Consciente jam�s podr�a destruir la Inteligencia.

La Autoridad Inconsciente destruye la Inteligencia y causa graves da�os a los alumnos y alumnas.

La Inteligencia s�lo adviene a nosotros cuando gozamos de Verdadera Libertad, y los maestros con Autoridad Auto-Consciente saben de verdad respetar la Libertad Creadora.

Los maestros Inconscientes creen que todo lo saben, y hasta se dan el lujo de aprender observando las Capacidades Creadoras de sus disc�pulos.

Es necesario que los estudiantes de las escuelas, colegios y universidades, pasen de la simple condici�n de Aut�matas Disciplinados, a la brillante posici�n de Seres Inteligentes y Libres, para que puedan hacer frente con �xito a todas las dificultades de la existencia. Esto requiere maestros Auto-Conscientes, competentes, que realmente se interesen por sus disc�pulos. Maestros que est�n bien pagados para que no tengan angustias monetarias de ninguna especie.

Desgraciadamente, todo maestro, todo padre de familia, todo alumno, se cree a s� mismo Auto-Consciente, Despierto, y �se es su m�s grave error.

Es muy raro hallar en la vida alguna persona Auto-Consciente y Despierta.

La gente sue�a cuando el cuerpo duerme, y sue�a cuando el cuerpo est� en estado de vigilia. La gente maneja coches so�ando, trabaja so�ando, anda por las calles so�ando, vive a todas horas so�ando.

Es muy natural que a un profesor se le olvide el paraguas o que en el coche deje abandonado alg�n libro o su cartera. Todo esto sucede porque el profesor tiene la Conciencia Dormida: Sue�a.

Es muy dif�cil que las gentes acepten que est�n Dormidas. Todo el mundo se cree a s� mismo Despierto. Si alguien aceptase que tiene su Conciencia Dormida, es claro que desde ese mismo momento comenzar�a a Despertar.

El alumno o la alumna olvida en casa el libro o el cuaderno que tiene que llevar a la escuela. Un olvido de estos parece muy normal y lo es, pero indica, el estado de sue�o en que se halla la Conciencia Humana.

Los pasajeros de cualquier servicio de transporte urbano suelen pasarse a veces la calle. Estaban Dormidos y cuando Despiertan, vienen a darse cuenta de que se pasaron de calle y que ahora les tocar� regresar a pie unas cuantas calles.

Rara vez en la vida est� el ser humano Despierto realmente, y cuando lo ha estado siquiera por un momento, como en los casos de infinito terror, se ve por un momento a s� mismo en forma �ntegra. Esos momentos son inolvidables.

El hombre que regresa a su casa despu�s de haber recorrido toda la ciudad, es muy dif�cil que recuerde en forma minuciosa todos sus pensamientos, e incidentes, personas, cosas, ideas, etc., etc., etc. Al tratar de recordar, hallar� en su Memoria grandes lagunas que corresponden precisamente a los estados de sue�o m�s profundo.

Algunos estudiantes de psicolog�a se han propuesto vivir alertas de momento en momento, pero de pronto se duermen, tal vez al encontrar a un amigo en la calle, al entrar en alg�n almac�n para comprar algo, etc., y cuando horas m�s tarde recuerden su decisi�n de vivir alertas y despiertos de momento en momento, entonces vienen a darse cuenta de que se hab�an dormido cuando entraron a tal o cual lugar, o cuando se encontraron a tal o cual persona, etc., etc., etc.

Ser Auto-Consciente es algo muy dif�cil, pero se puede llegar a este estado aprendiendo a vivir alertas y vigilantes de momento en momento. Si queremos llegar a la Auto-Conciencia necesitamos Conocernos a S� Mismos en forma �ntegra.

Todos nosotros tenemos el Yo, el M� Mismo. el Ego que necesitamos explorar para Conocernos a S� Mismos y volvernos Auto-Conscientes.

Es urgente observarnos, analizar y comprender cada uno de nuestros Defectos. Es necesario estudiarnos a s� mismos en el terreno de la Mente, Emociones, H�bitos, Instintos y Sexo.

La Mente tiene muchos niveles, regiones o departamentos subconscientes que debemos conocer a fondo mediante la Auto-observaci�n, el An�lisis, la Meditaci�n de Fondo y la Profunda Comprensi�n Intima.

Cualquier Defecto puede desaparecer de la Regi�n Intelectual y continuar existiendo en otros Niveles Inconscientes de la Mente.

Lo primero que se necesita es DESPERTAR para comprender nuestra propia miseria, nadidad y dolor. Despu�s comienza el Yo a MORIR de momento en momento. Es urgente la Muerte del Yo Psicol�gico.

S�lo Muriendo Nace el Ser Verdaderamente Consciente en nosotros. S�lo el Ser puede ejercer verdadera Autoridad Consciente.

DESPERTAR, MORIR Y NACER, estas son las tres fases psicol�gicas que nos llevan a la Verdadera Existencia Consciente.

Hay que Despertar, para Morir y hay que Morir para Nacer. Quien Muere sin haber Despertado se convierte en un santo est�pido. Quien Nace sin haber Muerto se convierte en un individuo de doble personalidad, la muy justa y la muy perversa.

El ejercicio de la Autoridad Verdadera s�lo puede ser ejercido por aquellos que poseen el Ser Consciente. Aquellos que todav�a no poseen el Ser Consciente, aquellos que todav�a no son Auto-Conscientes, suelen abusar de la Autoridad y causan mucho da�o.

Los maestros deben aprender a mandar y los alumnos deben aprender a obedecer.

Aquellos psic�logos que se pronuncian contra la obediencia, est�n de hecho muy equivocados porque nadie puede mandar conscientemente, si antes no ha aprendido a obedecer.

Hay que mandar conscientemente y hay que saber obedecer conscientemente.


 

Capitulo 4

LA DISCIPLINA

 

            Los maestros de escuelas, colegios y universidades le dan much�sima importancia a la Disciplina, y nosotros debemos estudiarla en este cap�tulo detenidamente.

Todos los que hemos pasado por escuelas, colegios, universidades, etc., sabemos muy bien lo que son las distintas reglas, f�rulas, rega�os, etc., etc., etc.

Disciplina es eso que se llama CULTIVO DE LA RESISTENCIA. A los maestros de escuela les encanta cultivar la resistencia.

Se nos ense�a a resistir, a erigir algo contra alguna otra cosa. Se nos ense�a a resistir las tentaciones de la carne y nos azotamos y hacemos penitencia para resistir. Se nos ense�a a resistir las tentaciones que trae la Pereza, las tentaciones de no estudiar, no ir a la escuela, jugar, re�r, burlarnos de los maestros, violar los reglamentos, etc.,etc.

Los maestros y maestras tiene el concepto equivocado de que mediante la Disciplina podemos comprender la necesidad de respetar el orden de la escuela, la necesidad de estudiar, guardar compostura ante los maestros, portarnos bien con los condisc�pulos, etc., etc., etc.

Existe entre las gentes el concepto equivocado de que cuanto m�s resistimos, cuanto m�s rechazamos, nos hacemos m�s y m�s comprensivos, libres, plenos, victoriosos.

No quieren darse cuenta las gentes que cuanto m�s luchamos contra algo, cuanto m�s lo resistimos, cuanto m�s lo rechazamos, menor es la Comprensi�n.

Si luchamos contra el vicio de la bebida, �sta desaparecer� por un tiempo; pero como no la hemos comprendido a fondo en todos los niveles de la Mente, �sta retornar� despu�s cuando descuidemos la guardia y beberemos de una vez para todo el a�o.

Si rechazamos el vicio de la Fornicaci�n, por un tiempo seremos muy Castos en apariencia, aun cuando en otros Niveles de la Mente continuemos siendo espantosamente S�tiros, como lo pueden demostrar los sue�os er�ticos y las poluciones nocturnas. Y despu�s, volveremos con m�s fuerza a nuestras antiguas andanzas de fornicarios irredentos, debido al hecho concreto de no haber comprendido a fondo lo que es la Fornicaci�n.

Muchos son los que rechazan la Codicia, los que luchan contra ella, los que se disciplinan contra ella siguiendo determinadas normas de conducta; pero como no han comprendido de verdad todo el proceso de la Codicia, resultan en el fondo codiciando no ser codiciosos.

Muchos son los que se disciplinan contra la Ira, los que aprenden a resistirla; pero �sta contin�a existiendo en otros Niveles de la Mente Subconsciente aun cuando en apariencia haya desaparecido de nuestro car�cter, y al menor descuido de la guardia, el Subconsciente nos traiciona y entonces tronamos y relampagueamos llenos de Ira cuando menos lo esperamos y tal vez por alg�n motivo que no tiene la menor importancia.

Muchos son los que se disciplinan contra los Celos y al fin creen que ya los extinguieron; pero como no los comprendieron, es claro que �stos aparecen nuevamente en escena precisamente cuando ya los cre�amos bien muertos.

S�lo con plena ausencia de Disciplinas, s�lo en Libertad Aut�ntica, surge en la Mente la LLAMARADA ARDIENTE DE LA COMPRENSI�N.

La Libertad Creadora no puede existir jam�s en un armaz�n. Necesitamos Libertad para comprender nuestros Defectos Psicol�gicos en forma �ntegra. Necesitamos con urgencia derribar muros y romper grilletes de acero para ser libres.

Tenemos que experimentar por s� mismos todo aquello que nuestros maestros en la escuela y nuestros padres nos han dicho que es bueno y �til. No basta aprender de memoria e Imitar. Necesitamos comprender.

Todo esfuerzo de los maestros y maestras debe dirigirse a la Conciencia de los alumnos. Deben esforzarse porque ellos entren en el Camino de la Comprensi�n.

No es suficiente decirles a los alumnos que deben hacer esto o aquello. Es necesario que los alumnos aprendan a ser libres para que puedan, por s� mismos, examinar, estudiar, analizar todos los valores, todas las cosas que la gente ha dicho que son beneficiosas y �tiles, nobles, y no meramente aceptarlas e imitarlas.

Las gentes no quieren descubrir por s� mismas, que tienen mentes cerradas, est�pidas, mentes que no quieren indagar, mentes mecanicistas que jam�s indagan y que s�lo imitan.

Es necesario, es urgente, es indispensable que los alumnos y alumnas desde su m�s tierna edad hasta el momento de abandonar las aulas, gocen de Verdadera Libertad para descubrir por s� mismos, para inquirir, para comprender, y que no est�n limitados por los muros abyectos de las prohibiciones, rega�os y disciplinas.

Si a los alumnos se les dice lo que deben hacer y lo que no deben hacer, y no se les permite Comprender y Experimentar,�d�nde entonces est� su Inteligencia? �cu�l es la oportunidad que se le ha dado a la Inteligencia?.

�De qu� sirve entonces pasar ex�menes, vestir muy bien, tener muchos amigos, si no somos inteligentes?.

La Inteligencia s�lo viene a nosotros cuando estamos Verdaderamente Libres para investigar por si mismos, para comprender, para analizar independientemente sin el temor al rega�o y sin la F�rula de las Disciplinas.

Los estudiantes miedosos, asustados, sometidos a terribles Disciplinas, jam�s podr�n saber, jam�s podr�n ser Inteligentes.

Hoy en d�a a los padres de familia y a los maestros lo �nico que les interesa es que los alumnos y alumnas hagan una carrera, que se vuelvan m�dicos, abogados, ingenieros, empleadas de oficina, es decir Aut�matas Vivientes, y que luego se casen y se conviertan adem�s en m�quinas de hacer beb�s, y eso es todo.

Cuando los muchachos o muchachas quieren hacer algo nuevo, algo distinto, cuando sienten la necesidad de salirse de ese armaz�n de prejuicios, h�bitos anticuados, disciplinas, tradiciones de familia o naci�n, etc., entonces los padres de familia aprietan m�s los grilletes de la prisi�n y dicen al muchacho o a la muchacha:

"�No hagas eso! No estamos dispuestos a apoyarte en eso. Esas cosas son locuras". Etc.,etc.

Total, el muchacho o la muchacha est� formalmente preso dentro de la c�rcel de las Disciplinas, tradiciones, costumbres anticuadas, ideas decr�pitas, etc.

La Educaci�n Fundamental ense�a a conciliar el ORDEN con la LIBERTAD.

El Orden sin Libertad es Tiran�a. La Libertad sin Orden es Anarqu�a. Libertad y Orden sabiamente combinados constituyen la base de la Educaci�n Fundamental.

Los alumnos deben gozar de perfecta Libertad para averiguar por s� mismos, para inquirir, para descubrir lo que realmente, lo que de cierto son en s� mismos y aquello que pueden hacer en la vida.

Los alumnos y alumnas, los soldados y polic�as, y en general todas aquellas personas que tengan que vivir sometidos a rigurosas Disciplinas, suelen tornarse crueles, insensibles al dolor humano, despiadados.

La Disciplina destruye la Sensibilidad Humana y esto est� ya totalmente demostrado por la observaci�n y la experiencia.

Debido a tantas disciplinas y reglamentos, las gentes de esta �poca han perdido totalmente la Sensibilidad y se han tornado crueles y despiadadas.

Para ser verdaderamente libres, se necesita ser muy Sensibles y Humanistas.

En las escuelas y universidades se les ense�a a los estudiantes a poner atenci�n en las clases y los alumnos y alumnas ponen atenci�n para evitar el rega�o, el jal�n de orejas, el golpe con la f�rula o con la regla, etc., etc., etc., m�s desgraciadamente no se les ense�a a comprender realmente lo que es la ATENCI�N CONSCIENTE.

Por disciplina el estudiante pone atenci�n y gasta Energ�a Creadora muchas veces en forma in�til.

La ENERG�A CREADORA es el tipo m�s sutil de Fuerza fabricada por la M�quina Org�nica.

Nosotros comemos y bebemos, y todos los procesos de la digesti�n son, en el fondo, procesos de sutilizaci�n en que las materias groseras se convierten en materias y fuerzas �tiles.

La Energ�a Creadora es el tipo de materia y de fuerza m�s sutil elaborada por el organismo.

Si sabemos poner Atenci�n Consciente, podemos ahorrar Energ�a Creadora. Desafortunadamente, los maestros y maestras no ense�an a sus disc�pulos lo que es la Atenci�n Consciente.

Doquiera dirigimos la atenci�n gastamos Energ�a Creadora. Podemos ahorrar esa Energ�a si dividimos la atenci�n, si no nos identificamos con las cosas, con las personas, con las ideas.

Cuando nosotros nos identificamos con las personas, con las cosas, con las ideas, nos olvidamos de s� mismos, y entonces perdemos la Energ�a Creadora en la forma m�s lastimosa.

Es urgente saber que necesitamos ahorrar la Energ�a Creadora para despertar Conciencia y que la Energ�a Creadora es el potencial viviente, el veh�culo de la Conciencia, el instrumento para despertar Conciencia.

Cuando aprendemos a no olvidarnos de s� mismos, cuando aprendemos a dividir la atenci�n entre SUJETO, OBJETO y LUGAR, ahorramos Energ�a Creadora para despertar Conciencia.

Es necesario aprender a manejar la Atenci�n para despertar Conciencia, pero los alumnos y alumnas nada saben sobre esto porque sus maestros y maestras no se lo han ense�ado.

Cuando aprendemos a utilizar la Atenci�n Conscientemente, la Disciplina entonces sale sobrando.

El estudiante o la estudiante atentos a sus clases, a sus lecciones, al orden, no necesitan de Disciplina de ninguna especie.

Es urgente que los maestros comprendan la necesidad de conciliar inteligentemente la Libertad y el Orden, y esto es posible mediante la Atenci�n Consciente.

La Atenci�n Consciente excluye eso que se llama IDENTIFICACI�N; cuando nos identificamos con las personas, con las cosas, con las ideas, viene la FASCINACI�N, y esta �ltima produce SUE�O EN LA CONCIENCIA.

Hay que saber poner atenci�n sin identificarse. Cuando ponemos atenci�n en algo o en alguien y nos olvidamos de s� mismos, el resultado es la Fascinaci�n y el Sue�o de la Conciencia.

Observad cuidadosamente a un cin�filo. Se encuentra dormido, todo lo ignora, se ignora a s� mismo, est� hueco, parece un son�mbulo, sue�a con la pel�cula que est� viendo, con el h�roe de la pel�cula.

Los alumnos y alumnas deben poner atenci�n en las clases sin olvidarse de s� mismos para no caer en el Sue�o espantoso de la Conciencia.

El alumno debe verse a s� mismo en escena, cuando est� presentando un examen o cuando est� ante el tablero o pizarr�n por orden del maestro, o cuando se halla estudiando o descansando o jugando con sus condisc�pulos.

La Atenci�n dividida en tres partes, Sujeto, Objeto y Lugar, es de hecho Atenci�n Consciente.

Cuando no cometemos el error de identificarnos con las personas, las cosas, las ideas, etc., ahorramos Energ�a Creadora y precipitamos en nosotros el Despertar de la Conciencia.

Quien quiera Despertar Conciencia en los Mundos Superiores, debe empezar por despertar aqu� y ahora.

Cuando el estudiante comete el error de identificarse con las personas, las cosas, las ideas, cuando comete el error de olvidarse de s� mismo, entonces cae en la Fascinaci�n y el Sue�o.

La Disciplina no ense�a a los estudiantes a poner Atenci�n Consciente. La Disciplina es una verdadera prisi�n para la Mente. Los alumnos y alumnas deben aprender a manejar la Atenci�n Consciente desde los mismos bancos de la escuela para que m�s tarde, en la vida pr�ctica, fuera de la escuela, no cometan el error de olvidarse de s� mismos.

El hombre que se olvida de s� mismo ante un insultador se Identifica con �l, se Fascina, cae en el Sue�o de la Conciencia, y entonces hiere o mata y va a la c�rcel inevitablemente.

Aquel que no se deja fascinar con el insultador, aquel que no se identifica con �l, aquel que no se olvida de s� mismo, aquel que sabe poner Atenci�n Consciente, ser�a incapaz de darle valor a las palabras del insultador, o de herirle o de matarle.

Todos los errores que el ser humano comete en la vida, se deben a que se olvida de s� mismo, se Identifica, se Fascina y cae en el Sue�o.

Mejor ser�a para la juventud, para los estudiantes, que se les ense�ase el DESPERTAR DE LA CONCIENCIA en vez de esclavizarles con tantas absurdas disciplinas.


 

Capitulo 5

QUE PENSAR , COMO PENSAR

 

            En nuestro hogar y en la escuela, los padres de familia y maestros nos dicen lo que debemos pensar, pero jam�s en la vida nos ense�an c�mo pensar.

Saber qu� pensar es relativamente muy f�cil. Nuestros padres, maestros, tutores, autores de libros, etc., etc., etc., cada uno es un dictador a su modo. Cada cual quiere que pensemos en sus dictados, exigencias, teor�as, prejuicios, etc.

Los dictadores de la Mente abundan como la mala hierba. Existe por doquiera una tendencia perversa a esclavizar la Mente ajena, a embotellarla, a obligarla a vivir dentro de determinadas normas, prejuicios, escuelas, etc. Los millares y millones de dictadores de la Mente jam�s han querido respetar la Libertad Mental de nadie. Si alguien no piensa como ellos, es calificado de perverso, renegado, ignorante, etc., etc., etc.

Todo el mundo quiere esclavizar a todo el mundo; todo el mundo quiere atropellar la Libertad Intelectual de los dem�s. Nadie quiere respetar la Libertad del pensamiento ajeno. Cada cual se siente juicioso, sabio, maravilloso, y quiere, como es natural, que los dem�s sean como �l, que lo conviertan en su modelo, que piensen como �l.

Se ha abusado demasiado de la Mente. Observad a los comerciantes y su propaganda a trav�s del peri�dico, la radio, la televisi�n, etc.

La propaganda comercial se hace en forma dictatorial: "�Compre Ud. jab�n tal!, �zapatos tal!, �tantos pesos!, �tantos d�lares!, �compre ahora mismo!, �inmediatamente!, �no lo deje para ma�ana!, �tiene que ser inmediatamente!", etc. S�lo falta que le digan: "Si no obedece usted, lo metemos en la c�rcel, o lo asesinamos".

El padre quiere meterle al hijo sus ideas a la fuerza, y el maestro de escuela rega�a, castiga y pone bajas calificaciones si el muchacho o la muchacha no aceptan dictatorialmente las ideas del maestro. Media humanidad quiere esclavizar a la mente ajena de la otra media humanidad. Esa tendencia a esclavizar la Mente de los dem�s resalta a simple vista cuando estudiamos la p�gina negra de la negra historia.

Por doquiera han existido y existen sangrientas dictaduras empe�adas en esclavizar a los pueblos. Sangrientas dictaduras que dictan lo que la gente debe pensar. �Desgraciado aquel que intente pensar libremente, ese va inevitablemente a los campos de concentraci�n, a la Siberia, a la c�rcel, a los trabajos forzados, a la horca, al fusilamiento, al destierro, etc!

Ni los maestros y maestras ni los padres de familia ni los libros, quieren ense�ar el c�mo pensar.

A la gente le encanta obligar a otros a pensar de acuerdo como cree que debe ser, y es claro que cada cual en esto es un dictador a su modo. Cada cual se cree la �ltima palabra, cada cual cree firmemente que todos los dem�s deben pensar como �l, porque �l es lo mejor de lo mejor.

Padres de familia, maestros, patronos, etc., etc., etc., rega�an y vuelven a rega�ar a sus subordinados.

Es espantosa esa horrible tendencia de la humanidad a faltarle el respeto a los dem�s, a atropellar la mente ajena, a enjaular, encerrar, esclavizar, encadenar el pensamiento ajeno.

El marido quiere meterle a la mujer sus ideas en la cabeza y a la fuerza, su doctrina, sus ideas, etc., y la mujer quiere hacer lo mismo.

Muchas veces el marido y la mujer se divorcian por incompatibilidad de ideas.

No quieren los c�nyuges comprender la necesidad de respetar la Libertad Intelectual ajena.

Ning�n c�nyuge tiene derecho a esclavizar la mente de otro c�nyuge. Cada cual es de hecho digno de respeto. Cada cual tiene derecho a pensar como quiera, a profesar su religi�n, a pertenecer al partido pol�tico que quiera.

A los ni�os y ni�as de la escuela se les obliga a pensar a la fuerza en tales o cuales ideas, pero no se les ense�a a manejar la Mente.

La Mente de los ni�os es tierna, el�stica, d�ctil y la de los viejos est� ya dura, fija como arcilla en un molde, ya no cambia, ya no puede cambiar. La Mente de los ni�os y j�venes es susceptible de muchos cambios, puede cambiar.

A los ni�os y a los j�venes se les puede ense�ar c�mo pensar. A los viejos es muy dif�cil ense�arles c�mo pensar porque ellos ya son como son y as� mueren. Es muy raro encontrar en la vida alg�n viejo interesado en cambiar radicalmente.

La Mente de las gentes es moldeada desde la ni�ez. Eso es lo que los padres y maestros prefieren hacer. Ellos gozan d�ndole forma a la Mente de los ni�os y j�venes.

Mente metida en un molde es de hecho Mente acondicionada, Mente esclava.

Es necesario que los maestros y maestras de escuela rompan los grilletes de la Mente.

Es urgente que los maestros sepan dirigir la Mente de los ni�os hacia la Libertad Verdadera para que no se dejen esclavizar m�s.

Es indispensable que los maestros ense�en a los alumnos y alumnas c�mo se debe pensar.

Los maestros deben comprender la necesidad de ense�ar a los alumnos y alumnas el camino del an�lisis, la meditaci�n, la comprensi�n. Ninguna persona comprensiva debe aceptar jam�s en forma dogm�tica nada. Es urgente primero investigar, comprender, inquirir, antes de aceptar.

En otras palabras diremos que no hay necesidad de aceptar, sino de investigar, analizar, meditar y comprender. Cuando la Comprensi�n es plena, la aceptaci�n es innecesaria.

De nada sirve llenarnos la cabeza de informaci�n intelectual si al salir de la escuela no sabemos pensar y continuamos como Aut�matas Vivientes, como m�quinas repitiendo la misma rutina de nuestros padres, abuelos y tatarabuelos, etc.

Repetir siempre lo mismo, vivir vida de m�quinas, de casa a la oficina y de la oficina a la casa, casarse para convertirse en maquinitas de hacer ni�os, eso no es vivir, y si para eso estudiamos y para eso vamos a la escuela y al colegio y a la universidad durante diez o quince a�os, mejor ser�a no estudiar.

El Mahatma Ghandi fue un hombre muy singular. Muchas veces los pastores protestantes se sentaron en su puerta horas y horas enteras luchando por convertirlo al Cristianismo en su forma protestante. Ghandi no aceptaba la ense�anza de los pastores, tampoco la rechazaba; la comprend�a, la respetaba y eso es todo. Muchas veces dec�a el Mahatma: "Yo soy brahm�n, jud�o, cristiano, mahometano, etc., etc., etc."

El Mahatma comprend�a que todas las religiones son necesarias porque todas conservan los mismos Valores Eternos.

Eso de aceptar o rechazar alguna doctrina o concepto, revela falta de madurez mental. Cuando rechazamos o aceptamos algo es porque no lo hemos comprendido.

Donde hay Comprensi�n la aceptaci�n o rechazo salen sobrando.

La Mente que cree, la Mente que no cree, la Mente que duda, es Mente ignorante.

El Camino de la Sabidur�a no consiste en creer o no creer o dudar. El Camino de la Sabidur�a consiste en inquirir, analizar, meditar y experimentar.

La Verdad es lo desconocido de momento en momento. La Verdad nada tiene que ver con lo que uno cree o deja de creer, ni tampoco el escepticismo.

La Verdad no es cuesti�n de aceptar algo o de rechazarlo, la Verdad es cuesti�n de experimentar, vivenciar, comprender.

Todo el esfuerzo de los maestros debe en �ltima s�ntesis llevar a los alumnos y alumnas a la experiencia de lo Real, de lo Verdadero.

Es urgente que los maestros y maestras abandonen esa tendencia anticuada y perniciosa dirigida siempre a modelar la mente pl�stica y d�ctil de los ni�os.

Es absurdo que personas adultas llenas de prejuicios, pasiones, preconceptos anticuados, etc., atropellen as� la Mente de los ni�os y de los j�venes trat�ndoles de moldear la Mente de acuerdo a sus ideas rancias, torpes, anticuadas.

Mejor es respetar la Libertad Intelectual de los alumnos y alumnas, respetar su prontitud mental, su espontaneidad creadora.

Los maestros y maestras no tienen derecho a enjaular la Mente de los alumnos y alumnas.

Lo fundamental no es dictar a la Mente de los Alumnos lo que debe pensar, sino ense�arles en forma completa c�mo pensar.

La Mente es el instrumento del Conocimiento y es necesario que los maestros y maestras ense�en a sus alumnos y alumnas a manejar sabiamente ese instrumento.


 

Capitulo 6

LA BUSQUEDA DE SEGURIDAD

 

            Cuando los polluelos tienen Miedo, se esconden debajo de las alas amorosas de la gallina en Busca de Seguridad. El ni�o asustado corre en busca de su madre porque junto a ella se cree seguro.

Est� pues demostrado que el Miedo y la B�squeda de Seguridad se encuentran �ntimamente asociados. El hombre que teme verse asaltado por bandidos busca seguridad en su pistola.

El pa�s que teme verse atacado por otro pa�s, comprar� ca�ones, aviones, buques de guerra, y armar� ej�rcitos y se pondr� en pie de guerra.

Muchos sujetos que no saben trabajar, aterrorizados ante la miseria, buscan seguridad en el delito y se vuelven ladrones, asaltantes, etc.

Muchas mujeres faltas de inteligencia, asustadas ante la posibilidad de la miseria, se convierten en prostitutas.

El hombre celoso teme perder a su mujer y busca seguridad en la pistola, mata y despu�s es claro que va a parar a la c�rcel.

La mujer celosa mata a su rival o a su marido y as� se convierte en asesina.

Ella teme perder a su marido y queriendo asegur�rselo mata a la otra o se resuelve asesinarlo.

El casero, miedoso de que la gente no le pague el alquiler de la casa, exige contratos, fiadores, dep�sitos, etc., queriendo as� asegurarse. Y si una viuda pobre y llena de hijos no puede llenar tremendos requisitos, y si todos los caseros de una ciudad hacen lo mismo, al fin la infeliz tendr� que irse a dormir con sus hijos a la calle o en los parques de la ciudad.

Todas las guerras tienen su origen en el Miedo.

Las gestapos, las torturas, los campos de concentraci�n, las siberias, las espantosas c�rceles, destierros, trabajos forzados, fusilamientos, etc., tienen su origen en el Miedo.

Las naciones atacan a otras naciones por Miedo; buscan seguridad en la violencia. Creen que matando, invadiendo, etc., podr�n hacerse seguras, fuertes, poderosas.

En las oficinas de polic�a secreta, contraespionaje, etc., tanto en el este como en el oeste, se tortura a los esp�as, se teme de ellos, quieren hacerles confesar con el prop�sito de hallar seguridad para el Estado.

Todos los delitos, todas las guerras, todos los cr�menes, tienen su origen en el Miedo y la B�squeda de Seguridad.

En otros tiempos hab�a sinceridad en las gentes. Hoy el Miedo y la B�squeda de Seguridad han acabado con la fragancia maravillosa de la Sinceridad.

El amigo desconf�a del amigo, teme que �ste le robe, le estafe, le explote, y hasta hay m�ximas est�pidas como �sta: "Nunca des la espalda a tu mejor amigo". Los hitlerianos dec�an que esta m�xima era de oro.

Ya el amigo teme al amigo y hasta usa m�ximas para protegerse. Ya no hay sinceridad entre los amigos. El Miedo y la B�squeda de Seguridad acabaron con la deliciosa fragancia de la Sinceridad.

Castro Ruz de Cuba ha fusilado a millares de ciudadanos temeroso de que lo acaben. Castro busca seguridad fusilando. Cree que as� puede encontrar seguridad.

Stalin, el perverso y sanguinario Stalin, apest� a Rusia con sus sangrientas purgas. Esa era la forma de buscar su seguridad.

Hitler organiz� la Gestapo, la terrible Gestapo, para seguridad del Estado. No cabe duda de que tem�a que le derrocaran y por ello fund� la sangrienta Gestapo.

Todas las amarguras de este mundo tiene su origen en el Miedo y la B�squeda de Seguridad.

Los maestros y maestras de escuela deben ense�ar a los alumnos y alumnas la virtud del Valor.

Es lamentable que a los ni�os y ni�as se les llene de Temor desde su mismo hogar.

A los ni�os y ni�as se les amenaza, se les intimida, se les aterroriza, se les da palos, etc.

Es costumbre de padres de familia y maestros, atemorizar al ni�o y al joven con el prop�sito de que estudie.

Por lo com�n se les dice a ni�os y j�venes que si no estudian tendr�n que pedir limosna, vagar hambrientos por las calles, ejercer trabajos muy humildes como limpiar calzado, cargar fardos, vender peri�dicos, trabajar en el arado, etc., etc., etc. Como si el trabajo fuese un delito.

En el fondo, tras de todas estas palabras de padres y maestros, existe el Miedo por el hijo y la B�squeda de Seguridad para el hijo.

Lo grave de todo esto que estamos diciendo es que el ni�o y el joven se acomplejan, se llenan de Temor, y m�s tarde, en la vida pr�ctica, son sujetos llenos de Miedo.

Los padres de familia y maestros que tiene el mal gusto de asustar a los ni�os y ni�as, a los j�venes y se�oritas, en forma inconsciente, los est�n encaminando por el camino del delito, pues como ya dijimos todo delito tiene su origen en el Miedo y la B�squeda de Seguridad.

Hoy en d�a el Miedo y la B�squeda de Seguridad han convertido el planeta Tierra en un espantoso infierno. Todo el mundo teme. Todo el mundo quiere seguridades.

En otros tiempos se pod�a viajar libremente. Ahora las fronteras est�n llenas de guardias armados, se exigen pasaportes y certificados de toda especie para tener derecho a pasar de un pa�s a otro.,

Todo esto es el resultado del Miedo y la B�squeda de Seguridad. Se teme al que llega y se busca seguridad en pasaportes y papeles de toda especie.

Los maestros y maestras de escuelas colegios y universidades, deben comprender el horror de todo esto y cooperar para el bien del mundo sabiendo educar a la nuevas generaciones, ense��ndoles el camino del Valor Aut�ntico.

Es urgente ense�ar a las nuevas generaciones a no Temer y a no Buscar Seguridades en nada ni en nadie.

Es indispensable que todo individuo aprenda a confiar en s� mismo.

El Miedo y la B�squeda de Seguridad son terribles debilidades que convirtieron la vida en un espantoso infierno.

Por doquiera abundan los cobardes, los miedosos, los d�biles que andan siempre en busca de seguridad.

Se teme a la vida, se teme a la muerte, se teme al qu� dir�n, al "dice que se dice", a perder la posici�n social, la posici�n pol�tica, el prestigio, el dinero, la bonita casa, la bonita mujer, el buen marido, el empleo, el negocio, el monopolio, los muebles, el coche, etc., etc., etc.

A todo se teme. Abundan por todas partes los cobardes, los miedosos, los d�biles, m�s nadie se cree a s� mismo cobarde, todos presumen de ser fuertes, valerosos, etc.

En todas las clases sociales existen millones y millones de intereses que se teme perder y por ello todo el mundo busca seguridades, que a fuerza de hacerse cada vez m�s y m�s complejas, hacen de hecho la vida cada vez m�s y m�s complicada, cada vez m�s dif�cil, cada vez m�s amarga, cruel y despiadada.

Todas las murmuraciones, todas las calumnias, intrigas, etc., tienen su origen en el Miedo y la B�squeda de Seguridad.

Para no perder la fortuna, la posici�n, el poder, el prestigio, se propagan calumnias, chismograf�as, se asesina, se paga para que se asesine en secreto, etc.

Los poderosos de la Tierra se dan el lujo de tener asesinos a sueldo y muy bien pagados, con el prop�sito asqueante de eliminar a todo aquel que amenace eclipsarles.

Ellos aman el poder por el poder mismo, y se lo aseguran a base de dinero y mucha sangre. Los peri�dicos, constantemente, est�n dando noticias de muchos casos de suicidio.

Muchos creen que el que se suicida es valeroso, pero realmente quien se suicida es un cobarde que le tiene miedo a la vida y busca seguridad en los brazos descarnados de la Muerte.

Algunos h�roes de guerra fueron conocidos como personas d�biles y cobardes, m�s cuando se vieron cara a cara con la Muerte, su terror fue tan espantoso, que se tornaron en terribles fieras buscando seguridad para su vida, haciendo un esfuerzo supremo contra la muerte. Entonces se les declara h�roes.

El Miedo suele confundirse con el Valor. Quien se suicida parece muy valeroso, quien carga pistola parece muy valeroso, m�s en realidad los suicidas y los pistoleros son muy cobardes.

Quien no le tiene Miedo a la vida no se suicida. Quien no tiene Miedo a nadie no carga pistola al cinto.

Es urgente que los maestros y maestras de escuela le ense�en al ciudadano en forma clara y precisa, lo que es el Valor de verdad y lo que es el Miedo. El Miedo y la B�squeda de seguridad han convertido el mundo en un espantoso infierno.


 

Capitulo 7

LA AMBICION

 

            La Ambici�n tiene varias causas, y una de ellas es eso que se llama MIEDO. El humilde muchacho que en los parques de las lujosas ciudades limpia el calzado de los orgullosos caballeros, podr�a convertirse en ladr�n si llegase a sentir Miedo a la pobreza, Miedo a s� mismo, miedo a su futuro.

La humilde modista que trabaja en el fastuoso almac�n del potentado, podr�a convertirse en ladrona o prostituta de la noche a la ma�ana si llegase a sentir Miedo al futuro, Miedo a la vida, Miedo a la vejez, Miedo a s� misma, etc., etc.

El elegante mesero del restaurante de lujo o gran hotel, podr�a convertirse en un ganster, en un asaltante de bancos o un ladr�n muy fino, si por desgracia llegase a sentir Miedo de s� mismo, de su humilde posici�n de mesero, de su propio porvenir, etc.

El insignificante insecto ambiciona ser elefante. El pobre empleado de mostrador que atiende a la clientela y que con paciencia nos muestra la corbata, la camisa, los zapatos, haciendo muchas reverencias y sonriendo con fingida mansedumbre, ambiciona algo m�s porque tiene Miedo, mucho Miedo, Miedo a la miseria, Miedo a su futuro sombr�o, Miedo a la vejez, etc.

La Ambici�n es polifac�tica. La Ambici�n tiene cara de santo y cara de diablo, cara de hombre y cara de mujer, cara de inter�s y cara de desinter�s, cara de virtuoso y cara de pecador.

Existe Ambici�n en aquel que quiere casarse y en aquel viejo solter�n empedernido que aborrece el matrimonio.

Existe Ambici�n en aquel que desea con locura infinita ser alguien, figurar, trepar y existe Ambici�n en aquel que se hace anacoreta, que no desea nada de este mundo porque su �nica Ambici�n es alcanzar el Cielo, liberarse, etc.

Existen Ambiciones Terrenales y Ambiciones Espirituales. A veces la Ambici�n usa la m�scara del desinter�s y del sacrificio.

Quien no ambiciona este mundo ruin y miserable ambiciona el otro; y quien no ambiciona dinero, ambiciona poderes ps�quicos.

Al Yo, al M� Mismo, al S� Mismo, le encanta esconder la Ambici�n, meterla en los recovecos m�s secretos de la mente, y dice luego: "Yo no ambiciono nada, yo amo a mis semejantes, yo trabajo desinteresadamente por el bien de todos los dem�s seres humanos".

El pol�tico "zorro" y que se las sabe todas, asombra a veces a las multitudes con sus obras aparentemente desinteresadas, m�s cuando abandona el empleo, es apenas normal que salga de su pa�s con unos cuantos millones de d�lares.

La Ambici�n disfrazada con la m�scara del desinter�s suele enga�ar a las gentes m�s astutas.

Existen en el mundo muchas gentes que s�lo ambicionan no ser ambiciosos.

Son muchas las gentes que renuncian a todas las pompas y vanidades del mundo porque s�lo ambicionan su propia Auto-Perfecci�n Intima.

El penitente que camina de rodillas hasta el templo y que se flagela lleno de fe, no ambiciona aparentemente nada y hasta se da el lujo de dar sin quitar a nadie, pero es claro que ambiciona el milagro, la curaci�n, la salud para s� mismo o alg�n familiar o bien la salvaci�n eterna.

Nosotros admiramos a los hombres verdaderamente religiosos, pero lamentamos que no amen a su religi�n con todo desinter�s.

Las santas religiones, las sublimes sectas, �rdenes, sociedades espirituales, etc., merecen nuestro amor desinteresado.

Es muy raro encontrar en este mundo alguna persona que ame su religi�n, su escuela, su secta, etc., desinteresadamente. Eso es lamentable.

Todo el mundo est� lleno de ambiciones. Hitler se lanz� a la guerra por ambici�n.

Todas las guerras tienen su origen en el Miedo y la Ambici�n. Todos los problemas m�s grandes de la vida tienen su origen en la Ambici�n.

Todo el mundo vive en lucha contra todo el mundo debido a la Ambici�n, unos contra otros y todos contra todos.

Toda persona en la vida ambiciona ser algo, las personas de cierta edad, maestros, padres de familia, tutores, etc., estimulan a los ni�os, a las ni�as, a las se�oritas, a los j�venes, etc., a seguir por el camino horrendo de la Ambici�n.

Los mayores le dicen a los alumnos y alumnas: "Tienes que ser algo en la vida, volverte rico, casarte con gente millonaria, ser poderoso, etc.,etc".

Las generaciones viejas, horribles, feas, anticuadas, quieren que las nuevas generaciones sean tambi�n ambiciosas, feas y horribles como ellas.

Lo m�s grave de todo esto, es que la gente nueva se deja marear y tambi�n se deja conducir por ese camino horrible de la Ambici�n.

Los maestros y maestras deben ense�ar a los alumnos y alumnas que ning�n trabajo honrado merece desprecio, es absurdo mirar con desprecio al chofer de taxi, al empleado del mostrador, al campesino, al limpiador de calzado, etc.

Todo trabajo humilde es bello. Todo trabajo humilde es necesario en la vida social. No todos nacimos para ingenieros, gobernadores, presidentes, doctores, abogados, etc.

En el conglomerado social se necesitan todos los trabajos, todos los oficios; ning�n trabajo honrado puede jam�s ser despreciable.

En la vida pr�ctica cada ser humano sirve para algo, y lo importante es saber para qu� sirve cada cual.

Es deber de los maestros y maestras descubrir la Vocaci�n de cada estudiante y orientarle en ese sentido.

Aquel que trabaje en la vida de acuerdo con su Vocaci�n, trabajar� con Amor Verdadero y sin Ambici�n.

El Amor debe reemplazar a la Ambici�n. La Vocaci�n es aquello que realmente nos gusta, aquella profesi�n que con alegr�a desempe�amos porque es lo que nos agrada, lo que amamos.

En la vida moderna por desgracia, las gentes trabajan a disgusto y por ambici�n, porque ejercen trabajos que no coinciden con su Vocaci�n.

Cuando uno trabaja en lo que le gusta, en su Vocaci�n Verdadera, lo hace con amor porque ama su Vocaci�n, porque sus aptitudes para la vida son precisamente las de su Vocaci�n.

Ese precisamente es el trabajo de los maestros: saber orientar a los alumnos y alumnas, descubrir sus aptitudes, y orientarles por el Camino de su Aut�ntica Vocaci�n.

 


 

Capitulo 8

EL AMOR

 

            Desde los mismos bancos de escuela los alumnos y alumnas deben comprender en forma �ntegra eso que se llama AMOR. El Miedo y la Dependencia suelen confundirse con el Amor, m�s no son Amor.

Los alumnos y alumnas dependen de sus padres y maestros, y es claro que les respetan y temen a la vez.

Los ni�os y ni�as, los j�venes y se�oritas, dependen de sus padres para aquello del vestido, la comida, el dinero, el albergue, etc., y a todas luces resulta claro que se sienten protegidos, saben que dependen de sus padres y por ello les respetan, y hasta les temen, pero eso no es Amor.

Para muestra de lo que estamos diciendo, podemos verificar con entera exactitud, que todo ni�o o ni�a, joven o se�orita, le tienen m�s confianza a sus amiguitos o amiguitas de la escuela que a sus mismos padres.

Realmente, los ni�os, ni�as, j�venes y se�oritas, hablan con sus compa�eritos y compa�eritas, cosas �ntimas que jam�s hablar�an con sus mismos padres.

Eso nos est� demostrando que no hay confianza verdadera entre hijos y padres, que no hay verdadero Amor.

Se hace urgente comprender que existe una diferencia radical entre el Amor y eso que es Respeto, Temor, Dependencia, Miedo.

Es urgente saber respetar a nuestros padres y maestros, pero no confundir el Respeto con el Amor.

El Respeto y el Amor deben estar �ntimamente unidos, m�s no debemos confundir el uno con el otro.

Los padres temen por sus hijos, desean para ellos lo mejor, una buena profesi�n, un buen matrimonio, protecci�n, etc., y confunden a ese Temor con el Verdadero Amor.

Se hace necesario comprender que sin Amor Verdadero, es imposible que los padres y maestros puedan guiar a las nuevas generaciones sabiamente a�n cuando hayan buenas, muy buenas intenciones

El camino que conduce al Abismo est� empedrado con muy buenas intenciones.

Vemos el caso mundialmente conocido de los "Rebeldes sin Causa". Esta es una epidemia mental que se ha propagado por el mundo entero. Multitud de "ni�os bien", dizque muy amados por sus padres, muy mimados, muy queridos, asaltan transe�ntes indefensos, golpean y violan mujeres, roban, apedrean, andan en pandilla causando da�o por todas partes, le faltan el respeto a los maestros y padres de familia, etc., etc., etc.

Los "Rebeldes sin Causa" son el producto de la falta de Verdadero Amor.

Donde existe Verdadero Amor no pueden existir "Rebeldes sin Causa".

Si los padres de familia amaran de verdad a sus hijos, sabr�an orientarlos inteligentemente, y entonces no existir�an los "Rebeldes sin Causa".

Los "Rebeldes sin Causa" son el producto de una mala orientaci�n.

Los padres de familia no han tenido suficiente Amor como para dedicarse de verdad a orientar a sus hijos sabiamente.

Los padres de familia modernos s�lo piensan en dinero y darle al hijo m�s y m�s, y coche �ltimo modelo, y trajes de �ltima moda, etc., pero no aman de verdad, no saben amar, y por ello los "Rebeldes sin Causa".

La superficialidad de esta �poca se debe a la falta de Amor Verdadero.

La vida moderna es semejante a un charco sin hondura, sin profundidad.

En el Lago profundo de la Vida pueden vivir muchas criaturas, muchos peces; pero el charco situado en la vera del camino pronto se seca con los ardientes rayos de Sol y entonces lo �nico que queda es el lodo, la podredumbre, la fealdad.

Es imposible comprender la belleza de la vida en todo su esplendor si no hemos aprendido a Amar.

Las gentes confunden al Respeto y al Temor con eso que se llama Amor.

Respetamos a nuestros superiores y les tememos y entonces creemos que les amamos. Los ni�os temen a sus padres y maestros y les respetan, y creen entonces que les aman.

Teme el ni�o al l�tigo, a la f�rula, a la mala calificaci�n, al rega�o en casa o en la escuela, etc., y cree entonces que ama a sus padres y maestros, pero en realidad s�lo les teme.

Dependemos del empleo, del patr�n, tememos a la miseria, a quedarnos sin trabajo y entonces creemos que amamos al patr�n y hasta velamos por sus intereses, cuidamos sus propiedades; pero eso no es Amor, eso es Temor.

Muchas gentes tienen miedo de pensar por s� mismos en los Misterios de la Vida y de la Muerte, miedo a inquirir, a investigar, comprender, estudiar, etc, y entonces exclaman: "�Yo amo a Dios y con eso es suficiente". Creen que aman a Dios, pero en realidad no aman, temen.

En tiempos de guerra la esposa siente que adora a su marido m�s que nunca y anhela con ansiedad infinita su regreso a casa; pero en realidad no le ama, s�lo teme a quedarse sin marido, sin protecci�n, etc., etc., etc.

La Esclavitud Psicol�gica, la Dependencia, el depender de alguien, no es Amor; es �nicamente temor y eso es todo.

El ni�o en sus estudios depende del maestro o maestra, y es claro que le teme a la expulsi�n, a la mala calificaci�n, al rega�o y muchas veces cree que le ama, pero lo que sucede es que le teme.

Cuando la esposa est� de parto o en peligro de muerte por cualquier enfermedad, el esposo cree que la ama mucho m�s; pero en realidad lo que sucede es que teme perderla. Depende de ella en muchas cosas , como son: comida, sexo, lavado de ropas, caricias, etc., y teme perderla. Eso no es Amor.

Todo el mundo dice que adora a todo el mundo, pero no hay tal. Es muy raro hallar en la vida a alguien que sepa Amar Verdaderamente.

Si los padres amaran de verdad a sus hijos, si los hijos amaran de verdad a sus padres, si los maestros amaran de verdad a sus alumnos y alumnas, no podr�an haber guerras. Las guerras ser�an imposibles en un ciento por ciento.

Lo que sucede es que la gente no ha comprendido lo que es el Amor, y a todo temor, a toda esclavitud psicol�gica, y a toda pasi�n, etc., la confunden con eso que se llama Amor. La gente no sabe amar, si la gente supiera amar, la vida ser�a de hecho un Para�so.

Los enamorados creen que est�n amando, y muchos ser�an capaces hasta de jurar con sangre que est�n amando, m�s s�lo est�n apasionados. Satisfecha la Pasi�n, el castillo de naipes se viene al suelo.

La Pasi�n suele enga�ar a la Mente y al Coraz�n. Todo apasionado cree que est� enamorado.

Es muy raro hallar en la vida alguna pareja verdaderamente enamorada. Abundan las parejas de apasionados pero es dificil�simo encontrar una pareja de enamorados.

Todos los artistas les cantan al Amor, pero no saben que cosa es el Amor, y confunden a la Pasi�n con el Amor.

Si hay algo muy dif�cil en esta vida, es no confundir la Pasi�n con el Amor. La Pasi�n es Sexual ciento por ciento, la Pasi�n es bestial; pero algunas veces es tambi�n muy refinada y sutil. Siempre se confunde con el Amor.

Los maestros y maestras deben ense�arle a los alumnos, j�venes y se�oritas, a diferenciar entre el Amor y la Pasi�n. S�lo as�, se evitar�n m�s tarde muchas tragedias en la vida.

Los maestros y maestras est�n obligados a formar la responsabilidad de los alumnos y alumnas, y por ello deben prepararlos debidamente para que no se conviertan en tr�gicos en la vida.

Es necesario comprender eso que es Amor, eso que no se puede mezclar con los celos, pasiones, violencias, temor, apegos, dependencias psicol�gicas, etc., etc., etc.

El Amor desgraciadamente no existe en los seres humanos pero tampoco es algo que se puede adquirir, comprar, cultivar como flor de invernadero, etc.

El Amor debe nacer en nosotros. Y s�lo nace cuando hemos comprendido a fondo lo que es el Odio que llevamos dentro, lo que es el Temor, la Pasi�n Sexual, el Miedo, la Esclavitud Psicol�gica, la Dependencia, etc., etc., etc.

Debemos comprender lo que son estos Defectos Psicol�gicos, debemos comprender como se procesan en nosotros no s�lo en el Nivel Intelectual de la Vida sino tambi�n en otros Niveles Ocultos y desconocidos del Subconsciente. Se hace necesario extraer de los distintos recovecos de la Mente todos esos defectos. S�lo as� nace en nosotros en forma espont�nea y pura eso que se llama Amor. Es imposible querer transformar el mundo sin la llamarada del Amor.

S�lo el Amor puede de verdad transformar al mundo.

 


 

Capitulo 9

LA MENTE

 

            Atrav�s de la experiencia hemos podido comprobar que es imposible comprender eso que se llama Amor, hasta que no hayamos comprendido en forma �ntegra el complejo problema de la Mente.

Quienes suponen que la Mente es el Cerebro est�n totalmente equivocados. la Mente es energ�tica, sutil, puede independizarse de la materia, puede en ciertos estados hipn�ticos o durante el sue�o normal, transportarse a sitios muy remotos para ver y o�r lo que est� sucediendo en esos lugares.

En los laboratorios de parasicolog�a se hacen notables experimentos con sujetos en estado hipn�tico.

Muchos sujetos en estado hipn�tico han podido informar con minuciosidad de detalles sobre acontecimientos, personas y situaciones, que durante su trance hipn�tico se estuvieron sucediendo a remotas distancias.

Los cient�ficos han podido verificar despu�s de esos experimentos la realidad de esas informaciones. Han podido comprobar la realidad de los hechos, la exactitud de los acontecimientos.

Con estos experimentos de los laboratorios de parasicolog�a est� totalmente demostrado por la observaci�n y la experiencia que el Cerebro no es la Mente.

Realmente y de toda verdad, podemos decir que la Mente puede viajar a trav�s del Tiempo y del Espacio, independientemente del Cerebro, para ver, y o�r cosas que se suceden en lugares distantes.

La realidad de las extrapercepciones sensoriales est� ya absolutamente demostrada, y s�lo a un loco de atar o a un idiota, podr�a ocurr�rsele negar la realidad de las extrapercepciones.

El Cerebro est� hecho para elaborar el Pensamiento, pero no es el Pensamiento.

El Cerebro tan solo es el instrumento de la Mente. No es la Mente.

Nosotros necesitamos estudiar a fondo la Mente si es que de verdad queremos conocer en forma �ntegra eso que se llama Amor.

Los ni�os y los j�venes, varones y mujeres, tienen mentes m�s el�sticas, d�ctiles, prontas, alertas, etc.

Muchos son los ni�os y los j�venes que gozan preguntando a sus padres y maestros sobre tales o cuales cosas. Ellos desean saber algo m�s, quieren saber y por eso preguntan, observan, ven ciertos detalles que los adultos desprecian o no perciben.

Conforme pasan los a�os, conforme avanzamos en edad, la Mente se va cristalizando poco a poco.

La Mente de los ancianos est� fija, petrificada, ya no cambia ni a ca�onazos.

Los viejos ya son as� y as� se mueren, ellos no cambian, todo lo abordan desde un punto fijo.

La chochera de los viejos, sus prejuicios, ideas fijas, etc., parecen todo junto, una roca, una piedra, que no cambia de ninguna manera, por eso dice el dicho vulgar: "genio y figura hasta la sepultura".

Se hace urgente que los maestros y maestras encargados de formar la personalidad de los alumnos y alumnas, estudien muy a fondo la Mente a fin de que puedan orientar a las nuevas generaciones inteligentemente.

Es doloroso comprender a fondo, c�mo a trav�s del tiempo se va petrificando la Mente poco a poco.

La Mente es el matador de lo Real, de lo Verdadero. La Mente destruye el Amor.

Quien llega a viejo ya no es capaz de amar porque su Mente est� llena de dolorosas experiencias, prejuicios, ideas fijas como punta de acero, etc.

Existen por ah� viejos verdes que se creen capaces de amar todav�a, pero lo que sucede es que dichos viejos est�n llenos de pasiones sexuales seniles, y confunden a la Pasi�n con el Amor.

Todo "viejo verde" y "vieja verde" pasan por tremendos estados lujuriosos pasionales antes de morir y ellos creen que eso es Amor.

El Amor de los viejos es imposible porque la Mente lo destruye con sus chocheras, ideas fijas, prejuicios, celos, experiencias, recuerdos, pasiones sexuales, etc., etc., etc.

La Mente es el peor enemigo del Amor. En los pa�ses supercivilizados el Amor ya no existe, porque la Mente de las gentes s�lo huele a f�bricas, cuentas de banco, gasolina y celuloide.

Existen muchas botellas para la Mente, y la Mente de cada persona est� muy bien embotellada.

Unos tienen la Mente embotellada en los celos, en el odio, en el deseo de ser rico, en la buena posici�n social, en el pesimismo, en el apego a determinadas personas, en el apego a sus propios sufrimientos, en sus problemas de familia, etc.,etc.,etc.

A la gente le encanta embotellar la Mente. Raros son aquellos que se resuelven de verdad a volver pedazos la botella.

Necesitamos libertar la Mente, pero a la gente le agrada la esclavitud. Es muy raro encontrar a alguien en la vida que no tenga la Mente bien embotellada.

Los maestros y maestras deben ense�ar a sus alumnos y alumnas todas esas cosas. Deben ense�ar a las nuevas generaciones a investigar su propia Mente, a observarla, a comprenderla. S�lo as�, mediante la Comprensi�n de Fondo, podemos evitar que la Mente se cristalice, se congele, se embotelle.

Lo �nico que puede transformar al mundo es eso que se llama Amor; pero la Mente destruye el Amor.

Necesitamos estudiar nuestra propia Mente, observarla, investigarla profundamente, comprenderla verdaderamente. S�lo as�, s�lo haci�ndonos amos de s� mismos, de nuestra propia Mente, mataremos al matador del Amor, y seremos felices de verdad.

Aquellos que viven fantaseando de lo lindo sobre el Amor, aquellos que viven haciendo proyectos sobre el Amor, aquellos que quieren que el Amor opere de acuerdo a sus gustos y disgustos, proyectos y fantas�as, normas y prejuicios, recuerdos y experiencias, etc., jam�s podr�n saber realmente lo que es el Amor. De hecho, ellos se han convertido en enemigos del Amor.

Es necesario comprender en forma �ntegra lo que son los procesos de la Mente en estado de acumulaci�n de experiencias.

El maestro, la maestra, rega�an muchas veces en forma justa, pero a veces, est�pidamente y sin verdadero motivo, sin comprender que todo rega�o injusto queda depositado en la Mente de los estudiantes. El resultado de semejante proceder equivocado suele ser la p�rdida de Amor para el maestro, para la maestra.

La Mente destruye el Amor y esto es algo que los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades no deben olvidar jam�s.

Es necesario comprender a fondo esos procesos mentales que acaban con la Belleza del Amor.

No basta ser padre o madre de familia; hay que saber amar. Los padres y madres creen que aman a sus hijos e hijas porque los tienen, porque son suyos, porque los poseen como quien tiene una bicicleta, un autom�vil, una casa.

Ese sentido de posesi�n, de dependencia, suele confundirse con el Amor pero jam�s podr�a ser Amor.

Los maestros y maestras de nuestro segundo hogar que es la escuela, creen que aman a sus disc�pulos, a sus disc�pulas, porque les pertenecen como tales, porque los poseen, pero eso no es Amor. El sentido de posesi�n o dependencia no es Amor.

La Mente destruye el Amor y s�lo comprendiendo todos los funcionalismos equivocados de la Mente, nuestra absurda forma de pensar, nuestras malas costumbres, h�bitos autom�ticos, mecanicistas, manera equivocada de hacer las cosas, etc., podemos llegar a vivenciar, a experimentar de verdad eso que no pertenece al Tiempo, eso que se llama Amor.

Quienes quieren que el Amor se convierta en una pieza de su propia m�quina rutinaria, quienes quieren que el Amor camine por los carriles equivocados de sus propios prejuicios, apetencias, temores, experiencias de la vida, modo ego�sta de ver las cosas, forma equivocada de pensar, etc., acaban de hecho con el Amor, porque �ste jam�s se deja someter.

Quienes quieren que el amor funcione como "yo quiero", como "yo deseo", como "yo pienso", pierden el Amor porque Cupido el Dios del Amor, no est� dispuesto jam�s a dejarse esclavizar por el Yo.

Hay que acabar con el Yo, con el M� Mismo, con el S� Mismo para no perder al Ni�o del Amor.

El Yo es un manojo de recuerdos, apetencias, temores, odios, pasiones, experiencias, ego�smos, envidias, codicias, lujuria, etc., etc.

S�lo comprendiendo cada Defecto por separado, s�lo estudi�ndolo , observ�ndolo directamente no s�lo en la Regi�n Intelectual, sino tambi�n en todos los Niveles Subconscientes de la Mente, va desapareciendo cada Defecto, vamos muriendo de momento en momento. As�, y s�lo as�, logramos la Desintegraci�n del Yo.

Quienes quieren embotellar el Amor dentro de la horrible botella del Yo, pierden el Amor. Se quedan sin �l, porque el Amor jam�s puede ser embotellado.

Desgraciadamente, la gente quiere que el Amor se comporte de acuerdo con sus propios h�bitos, deseos, costumbres, etc. La gente quiere que el Amor se someta al Yo, y eso es completamente imposible porque el Amor no le obedece al Yo.

Las parejas de enamorados, o mejor dij�ramos apasionados, suponen que el Amor debe marchar fielmente por los carriles de sus propios deseos, concupiscencias, errores, etc., y en esto est�n totalmente equivocados.

"�Hablemos de los dos!" dicen los enamorados o apasionados sexualmente (que es lo que m�s abunda en este mundo). Y luego vienen las pl�ticas, los proyectos, los anhelos y suspiros. Cada cual dice algo, expone sus proyectos, sus deseos, su manera de ver las cosas de la vida y quiere que el Amor se mueva como una m�quina de ferrocarril por los carriles de acero trazados por la Mente.

�Cu�n equivocados andan esos enamorados o apasionados! �Qu� lejos est�n de la realidad!

El Amor no le obedece al Yo, y cuando quieren los c�nyuges ponerle cadenas al cuello y someterlo, huye dejando a la pareja en desgracia.

La Mente tiene el mal gusto de comparar. El hombre compara una novia con otra. La mujer compara un hombre con otro. El maestro compara a un alumno con otro, a una alumna con otra, como si todos sus alumnos no mereciesen el mismo aprecio. Realmente la comparaci�n es abominable.

Quien contempla una bella puesta de Sol y la compara con otra, no sabe realmente comprender la belleza que tiene ante sus ojos.

Quien contempla una bella monta�a y la compara con otra que vi� ayer, no est� realmente comprendiendo la belleza de la monta�a que tiene ante sus ojos.

Donde existe comparaci�n no existe el Amor Verdadero. El padre y la madre que aman a sus hijos de verdad, jam�s los comparan con nadie, les aman y eso es todo.

El esposo que realmente ama a su esposa, jam�s comete el error de compararla con nadie, la ama y eso es todo.

El maestro o la maestra que ama a sus alumnos y alumnas, jam�s los discriminan, nunca les comparan entre s�, les aman de verdad y eso es todo.

La Mente dividida por el Batallar de los Opuestos no es capaz de comprender lo nuevo, se petrifica, se congela.

La Mente tiene muchas profundidades, regiones, terrenos subconscientes, recovecos, pero lo mejor es la Esencia, la Conciencia, y est� en el centro.

Cuando el dualismo se acaba, cuando la Mente se torna �ntegra, serena, quieta, profunda, cuando ya no compara, entonces despierta la Esencia, la Conciencia, y �se debe ser el objetivo verdadero de la Educaci�n Fundamental.

Distingamos entre Objetivo y Subjetivo. En lo Objetivo hay Conciencia Despierta. En lo Subjetivo hay Conciencia Dormida, Subconciencia.

S�lo la Conciencia Objetiva puede gozar el Conocimiento Objetivo.

La informaci�n intelectual que actualmente reciben los alumnos y alumnas de todas las escuelas, colegios y universidades es Subjetiva en un ciento por ciento.

El Conocimiento Objetivo no puede ser adquirido sin Conciencia Objetiva

Los alumnos y alumnas deben llegar primero a la Auto-Conciencia y despu�s a la Conciencia Objetiva.

S�lo por el camino del Amor podemos llegar a la Conciencia Objetiva y al Conocimiento Objetivo.

Es necesario comprender el complejo problema de la Mente si es que de verdad queremos recorrer el Camino del Amor.

 


 

Capitulo 10

SABER ESCUCHAR

 

            En el Mundo existen muchos oradores que asombran por su elocuencia, m�s son pocas las personas que saben escuchar. Saber Escuchar es muy dif�cil, pocas son de verdad las personas que de verdad saben escuchar.

Cuando habla el maestro, la maestra, el conferenciante, el auditorio parece estar muy atento, como siguiendo en detalle cada palabra del orador. Todo da la idea de que est�n escuchando, de que se hallan en estado de alerta, m�s en el fondo psicol�gico de cada individuo hay un secretario que traduce cada palabra del orador.

Este secretario es el Yo, el M� Mismo, el S� mismo. El trabajo de dicho secretario consiste en malinterpretar, maltraducir, las palabras del orador.

El Yo traduce de acuerdo con sus prejuicios, preconceptos, temores, orgullo, ansiedades, ideas, memorias, etc.,etc.,etc.

Los alumnos en la escuela, las alumnas, los individuos que sumados constituyen el auditorio que escucha, realmente no est�n escuchando al orador. Se est�n escuchando a s� mismos, est�n escuchando a su propio Ego, a su querido Ego maquiav�lico que no est� dispuesto a aceptar lo Real, lo Verdadero, lo Esencial.

S�lo en estado de alerta novedad, con Mente espont�nea, libre del peso del pasado, en estado de plena receptividad, podemos realmente, escuchar sin la intervenci�n de ese p�simo secretario de mal ag�ero llamado Yo, M� Mismo, S� Mismo, Ego.

Cuando la Mente est� condicionada por la memoria, s�lo repite lo que tiene acumulado.

La Mente condicionada por las experiencias de tantos y tantos ayeres, s�lo puede ver el presente a trav�s de los lentes turbios del pasado.

Si queremos Saber Escuchar, si queremos aprender a escuchar para descubrir lo nuevo, debemos vivir de acuerdo a la Filosof�a de la Momentaneidad.

Es urgente vivir de momento en momento, sin las preocupaciones del pasado y sin los proyectos del futuro.

La Verdad es lo desconocido de momento en momento. Nuestras mentes deben estar siempre alertas, en plena atenci�n, libres de prejuicios, preconceptos, a fin de ser realmente receptivas.

Los maestros y maestras de escuela deben ense�ar a sus alumnos y alumnas la profunda significaci�n que se encierra en eso de Saber Escuchar.

Es necesario aprender a vivir sabiamente, refinar nuestros sentidos, refinar nuestra conducta, nuestros pensamientos, nuestros sentimientos.

De nada sirve tener una gran cultura acad�mica si no sabemos escuchar, si no somos capaces de descubrir lo nuevo de momento en momento.

Necesitamos refinar la atenci�n, refinar nuestros modales, refinar nuestras personas, las cosas, etc., etc., etc.

Es imposible ser verdaderamente refinado cuando no sabemos escuchar.

La Mentes toscas, rudas, deterioradas, degeneradas, jam�s saben escuchar, jam�s saben descubrir lo nuevo. Esas Mentes s�lo comprenden, s�lo entienden en forma equivocada las traducciones absurdas de ese Secretario Sat�nico llamado Yo, M� Mismo, Ego.

Ser refinado es algo muy dif�cil, y requiere plena atenci�n. Alguien puede ser persona muy refinada en las modas, trajes, vestido, jardines, autom�viles, amistades, y sin embargo continuar en lo �ntimo siendo rudo, tosco, pesado.

Quien sabe vivir de momento en momento, marcha realmente por el camino del Verdadero Refinamiento.

Quien tenga Mente receptiva, espont�nea, �ntegra, alerta, camina por la Senda del Aut�ntico Refinamiento.

Quien se abre a todo lo nuevo abandonando el peso del pasado, los preconceptos, los prejuicios, recelos, fanatismos, etc., marcha triunfalmente por el Camino del Leg�timo Refinamiento.

La Mente Degenerada vive embotellada en el pasado, en los prejuicios, orgullo, amor propio, preconceptos, etc., etc.

La Mente Degenerada no sabe ver lo nuevo, no sabe escuchar, est� condicionada por el amor propio.

Los fan�ticos del marxismo-leninismo no aceptan lo nuevo. No admiten la Cuarta Caracter�stica de todas las cosas, la Cuarta Dimensi�n, por amor propio. Se quieren demasiado a s� mismos, se apegan a sus propias teor�as materialistas absurdas, y cuando los situamos en el terreno de los hechos concretos, cuando les demostramos el absurdo de sus sofismas, levantan el brazo izquierdo, miran las manecillas de su reloj de pulso, dan una disculpa evasiva y se van.

Esas son Mentes degeneradas, decr�pitas que no saben escuchar, que no saben descubrir lo nuevo, que no aceptan la realidad porque est�n embotelladas en el amor propio. Mentes que se quieren demasiado a s� mismas, Mentes que no saben de refinamientos culturales, Mentes toscas, Mentes rudas que s�lo escuchan a su Querido Ego.

La Educaci�n Fundamental ense�a a escuchar, ense�a a vivir sabiamente.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, deben ense�ar a sus alumnos y alumnas el Camino Aut�ntico del Verdadero Refinamiento Vital.

De nada sirve permanecer diez y quince a�os metidos en escuelas, colegios y universidades, si al salir, somos internamente verdaderos cerdos en nuestros pensamientos, ideas, sentimientos y costumbres.

Se necesita la Educaci�n Fundamental en forma urgente porque las nuevas generaciones significan el comienzo de una Nueva Era.

Ha llegado la hora de la Revoluci�n Verdadera, ha llegado el instante de la Revoluci�n Fundamental.

El pasado es pasado, y ya dio sus frutos. Necesitamos comprender la honda significaci�n del momento en que vivimos.

 


 

Capitulo 11

SABIDURIA Y AMOR

 

            La Sabidur�a y el Amor son las dos columnas torales de toda Verdadera Civilizaci�n. En un platillo de la Balanza de la Justicia debemos poner la Sabidur�a, y en el otro debemos poner el Amor.

La Sabidur�a y el Amor deben equilibrarse mutuamente. La Sabidur�a sin Amor es un elemento destructivo. El Amor sin Sabidur�a puede conducirnos al error. "Amor es Ley pero Amor Consciente".

Es necesario estudiar mucho y adquirir conocimientos, pero es tambi�n urgente desarrollar en nosotros el Ser Espiritual.

El Conocimiento sin el Ser Espiritual bien desarrollado en forma armoniosa dentro de nosotros, viene a ser la causa de eso que se llama Bribonismo.

El Ser bien desarrollado dentro de nosotros pero sin conocimientos intelectuales de ninguna especie, da origen a Santos Est�pidos.

Un Santo Est�pido posee el Ser Espiritual muy desarrollado, pero como no tiene conocimientos intelectuales, no puede hacer nada porque no sabe c�mo hacer.

El Santo Est�pido tiene el poder de hacer, pero no puede hacer porque no sabe c�mo hacer.

El Conocimiento Intelectual sin el Ser Espiritual bien desarrollado produce confusi�n intelectual, perversidad, orgullo, etc., etc.

Durante la Segunda Guerra Mundial millares de cient�ficos desprovistos de todo elemento espiritual, en nombre de la ciencia y de la humanidad, cometieron cr�menes espantosos con el prop�sito de hacer experimentos cient�ficos.

Necesitamos formarnos una poderosa Cultura Intelectual pero equilibrada tremendamente con la verdadera Espiritualidad Consciente.

Necesitamos una �tica Revolucionaria y una Psicolog�a Revolucionaria si es que de verdad queremos disolver el Yo para desarrollar el Ser leg�timamente Espiritual en nosotros.

Es lamentable que por falta de Amor las gentes utilicen el intelecto en forma destructiva.

Los alumnos y alumnas necesitan estudiar ciencias, historia, matem�ticas, etc., etc., etc.

Se necesita adquirir Conocimientos Vocacionales, con el prop�sito de ser �tiles al pr�jimo.

Estudiar es necesario. Acumular conocimientos b�sicos es indispensable, pero el Miedo no es indispensable.

Muchas gentes acumulan conocimientos por Miedo; tienen miedo a la vida, a la muerte, al hambre, a la miseria, al qu� dir�n, etc., y por ese motivo estudian.

Se debe estudiar por amor a nuestros semejantes con el anhelo de servirles mejor, pero jam�s se debe estudiar por Miedo.

En la vida pr�ctica hemos podido comprobar que todos aquellos estudiantes que estudian por Miedo, tarde o temprano se convierten en Bribones.

Necesitamos sincerarnos con nosotros mismos para auto-observarnos y descubrir en nosotros mismos todos los procesos del Miedo.

No debemos olvidar jam�s en la vida que el Miedo tiene muchas fases. A veces el Miedo se confunde con el Valor. Los soldados en el campo de batalla parecen muy valerosos pero en realidad se mueven y pelean debido al Miedo. El suicida tambi�n parece a simple vista muy valeroso pero en realidad es un cobarde que le tiene miedo a la vida.

Todo brib�n en la vida aparenta ser muy valeroso pero en el fondo es un cobarde.

Los bribones suelen utilizar la profesi�n y el poder en forma destructiva cuando tienen Miedo. Ejemplo: Castro Ruz en Cuba.

Nosotros jam�s nos pronunciamos contra la experiencia de la vida pr�ctica ni contra el cultivo del intelecto, pero condenamos la falta de Amor.

El conocimiento y las experiencias de la vida resultan destructivas cuando falta el Amor.

El Ego suele atrapar las experiencias y los conocimientos intelectuales cuando existe ausencia de eso que se llama Amor.

El Ego abusa de las experiencias y del intelecto cuando los utiliza para robustecerse.

Desintegrando el Ego, el Yo, M� Mismo, las experiencias y el intelecto quedan en manos del Ser Intimo y todo abuso se hace entonces imposible.

Todo estudiante debe orientase por el Camino Vocacional, y estudiar muy a fondo todas las teor�as que se relacionen con su Vocaci�n.

El estudio, el intelecto, no perjudican a nadie, m�s no debemos abusar del intelecto.

Necesitamos estudiar para no abusar de la Mente. Abusa de la Mente quien quiere estudiar las teor�as de distintas vocaciones, quien quiere da�ar a otros con el Intelecto, quien ejerce violencia sobre la Mente ajena, etc., etc., etc.

Es necesario estudiar las materias profesionales y las materias espirituales para tener una Mente Equilibrada.

Es urgente llegar a la S�ntesis Intelectual y a la S�ntesis Espiritual si es que de verdad queremos una Mente Equilibrada.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios, universidades, etc., deben estudiar a fondo nuestra "Psicolog�a Revolucionaria" si es que de verdad quieren conducir a sus estudiantes por el Camino de la Revoluci�n Fundamental.

Es necesario que los estudiantes adquieran el Ser Espiritual, desarrollen en s� mismos el Ser Verdadero, para que salgan de la escuela convertidos en individuos responsables y no en est�pidos bribones.

De nada sirve la Sabidur�a sin Amor. El Intelecto sin Amor s�lo produce Bribones.

La Sabidur�a en s� misma es Substancia At�mica, Capital At�mico que s�lo debe ser administrado por individuos llenos de Verdadero Amor.

 


 

Capitulo 12

GENEROSIDAD

 

Es necesario amar y ser amado, pero para desgracia del mundo las gentes ni aman ni son amadas. Eso que se llama Amor es algo desconocido para las gentes y lo confunden f�cilmente con la Pasi�n y con el Temor.

Si las gentes pudieran amar y ser amadas, las guerras ser�an completamente imposibles sobre la faz de la tierra.

Muchos matrimonios que podr�an verdaderamente ser felices, desgraciadamente no lo son debido a los viejos resentimientos acumulados en la memoria.

Si los c�nyuges tuvieran generosidad, olvidar�an el pasado doloroso y vivir�an en plenitud, llenos de verdadera felicidad.

La mente mata al Amor, lo destruye; las experiencias, los viejos disgustos, los antiguos celos, todo esto acumulado en la memoria destruye el Amor.

Muchas esposas resentidas pudieran ser felices si tuvieran generosidad suficiente como para olvidar el pasado y vivir el presente adorando al esposo.

Muchos maridos podr�an ser felices si tuvieran generosidad suficiente, como para poder perdonar viejos errores y echar al olvido rencillas y sinsabores acumulados en la memoria.

Es necesario, es urgente que los matrimonios comprendan la honda significaci�n del momento.

Esposos y esposas deben sentirse siempre como reci�n casados, olvidando lo pasado y viviendo alegremente el presente.

El Amor y los Resentimientos son substancias at�micas incompatibles. En el Amor no puede existir resentimientos de ninguna especie. El Amor es el Eterno Perd�n.

Existe Amor en aquellos que sienten angustia verdadera por los sufrimientos de sus amigos y enemigos. Existe Amor Verdadero en aquel que de todo coraz�n trabaja por el bienestar de los humildes, de los pobres, de los necesitados.

Existe amor en aquel que de manera espont�nea y natural siente simpat�a por el campesino que riega el surco con su sudor, por el aldeano que sufre, por el mendigo que pide una moneda y por el humilde perro angustiado y enfermo que fallece de hambre a la vera del camino.

Cuando de todo coraz�n ayudamos a alguien, cuando en forma natural y espont�nea cuidamos el �rbol y regamos las flores del jard�n sin que nadie nos lo exija, hay aut�ntica Generosidad, Verdadera Simpat�a, Verdadero Amor.

Desafortunadamente para el mundo, las gentes no tienen Verdadera Generosidad.

Las gentes s�lo se preocupan por sus propios logros ego�stas, anhelos, �xitos, conocimientos, experiencias, sufrimientos, placeres, etc.

En el mundo existen muchas personas que s�lo poseen Falsa Generosidad. Existe Falsa Generosidad en el pol�tico astuto, en el "zorro" electoral que derrocha dinero con el prop�sito ego�sta de conseguir poder, prestigio, posici�n, riquezas, etc., etc. No debemos "confundir gato con liebre".

La Verdadera Generosidad es absolutamente desinteresada, pero f�cilmente se puede confundir con la Falsa Generosidad ego�sta de los "zorros" de la pol�tica, de los pillos capitalistas, de los s�tiros que codician una mujer, etc., etc.

Debemos ser generosos de coraz�n. La Generosidad Verdadera no es de la Mente. La Generosidad Aut�ntica es el perfume del coraz�n.

Si las gentes tuvieran Generosidad olvidar�an todos los resentimientos acumulados en la memoria, todas las experiencias dolorosas de los muchos ayeres y aprender�an a vivir de momento en momento, siempre felices, siempre generosos, llenos de verdadera sinceridad.

Desgraciadamente el Yo es Memoria y vive en el pasado, quiere siempre volver al pasado. El pasado acaba con las gentes, destruye la Felicidad, mata el Amor.

La Mente embotellada en el pasado jam�s puede comprender en forma �ntegra la honda significaci�n del momento en que vivimos.

Son muchas las gentes que nos escriben buscando consuelo, pidiendo un b�lsamo precioso para sanar su adolorido coraz�n, m�s son pocos aquellos que se preocupan por consolar al afligido.

Son muchas las personas que nos escriben para relatarnos el estado miserable en que viven, pero son raros aquellos que parten el �nico pan que les ha de alimentar para compartirlo con los otros necesitados.

No quieren entender las gentes que detr�s de todo efecto existe una causa, y que s�lo alterando la causa modificamos el efecto.

El Yo, nuestro Querido Yo, es energ�a que ha vivido en nuestros antecesores y que ha originado ciertas causas pret�ritas cuyos efectos condicionan nuestra existencia.

Necesitamos Generosidad para modificar causas y transformar efectos.

Necesitamos Generosidad para dirigir sabiamente el barco de nuestra existencia.

Necesitamos Generosidad para transformar radicalmente nuestra propia vida.

La leg�tima Generosidad efectiva no es de la Mente. La Aut�ntica Simpat�a y el Verdadero Afecto Sincero, jam�s puede ser el resultado del Miedo.

Es necesario comprender que el Miedo destruye la simpat�a, acaba con la generosidad del coraz�n y aniquila en nosotros el perfume delicioso del Amor.

El Miedo es la ra�z de toda corrupci�n, el origen secreto de toda guerra, el veneno mortal que degenera y mata.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades deben comprender la necesidad de encaminar a sus alumnos y alumnas por la senda de la Generosidad Verdadera, el Valor y la Sinceridad del Coraz�n.

Las gentes rancias y torpes de la pasada generaci�n en vez de comprender lo que es ese veneno del Miedo, lo cultivaron como flor fatal de invernadero. El resultado de semejante proceder fue la corrupci�n, el caos y la anarqu�a.

Los maestros y maestras deben comprender la hora en que vivimos, el estado cr�tico en que nos encontramos y la necesidad de levantar las nuevas generaciones sobre las bases de una Etica Revolucionaria que est� a tono con la Era At�mica que en estos instantes de angustia y de dolor se est� iniciando entre el augusto tronar del pensamiento.

La Educaci�n Fundamental se basa en una Psicolog�a Revolucionaria y en una Etica Revolucionaria, acordes con el nuevo ritmo vibratorio de la Nueva Era.

El sentido de Cooperaci�n habr� de desplazar totalmente al horrible batallar de la competencia ego�sta.

Se hace imposible saber Cooperar cuando excluimos el principio de Generosidad Efectiva y Revolucionaria.

Es urgente comprender en forma �ntegra, no s�lo en el nivel intelectual, sino tambi�n en los distintos recovecos inconscientes, de la Mente Inconsciente y Subconsciente, lo que es la Falta de Generosidad y el horror del Ego�smo.

S�lo haciendo Conciencia de lo que es en nosotros el Ego�smo y la Falta de Generosidad brota en nuestro coraz�n la fragancia deliciosa del Verdadero Amor y de la Efectiva Generosidad que no es de la Mente.

 


 

Capitulo 13

COMPRENSION Y MEMORIA

 

            Recordar es tratar de almacenar en la Mente lo que hemos visto y o�do, lo que hemos le�do, lo que otras personas nos han dicho, lo que nos ha sucedido, etc., etc., etc. Los maestros y maestras quieren que sus alumnos y alumnas almacenen en su Memoria sus palabras, sus frases, lo que est� escrito en los textos escolares, cap�tulos enteros, tareas abrumadoras, con todos sus puntos y comas, etc.

Pasar ex�menes significa rememorar lo que nos han dicho, lo que hemos le�do mec�nicamente, verbalizar memoria, repetir como papagayos, loros o cotorros, todo lo que tenemos almacenado en la Memoria.

Es necesario que la nueva generaci�n entienda que repetir como disco de radioconsola todas las grabaciones hechas en la memoria, no significa haber comprendido a fondo. Recordar no es comprender. De nada sirve recordar sin comprender. El recuerdo pertenece al pasado, es algo muerto, algo que ya no tiene vida.

Es indispensable, es urgente y de palpitante actualidad que todos los alumnos y alumnas de escuelas, colegios y universidades, entiendan realmente el hondo significado de la profunda Comprensi�n. Comprender es algo inmediato, directo, algo que vivenciamos intensamente, algo que experimentamos muy profundamente y que inevitablemente viene a convertirse en el verdadero resorte �ntimo de la Acci�n Consciente.

Recordar, rememorar, es algo muerto, pertenece al pasado y desgraciadamente se convierte en ideal, en lema, en idea, en idealismo que queremos imitar mec�nicamente y seguir inconscientemente.

En la Comprensi�n Verdadera, en la Comprensi�n Profunda, en la Intima Comprensi�n de Fondo, s�lo hay presi�n �ntima de la Conciencia, presi�n constante nacida de la Esencia que llevamos dentro, y eso es todo.

La Comprensi�n Aut�ntica se manifiesta como acci�n espont�nea, natural, sencilla, libre del proceso deprimente de la elecci�n, pura, sin indecisiones de ninguna especie. La Comprensi�n convertida en resorte secreto de la acci�n, es formidable, maravillosa, edificante y esencialmente dignificante.

La acci�n basada en la recordaci�n de lo que hemos le�do, del ideal al que aspiramos, de la norma de conducta que nos han ense�ado, de las experiencias acumuladas en la Memoria, etc., es calculadora, depende de la opci�n deprimente, es dualista, se basa en la elecci�n conceptual y s�lo conduce inevitablemente al error y al dolor.

Eso de acomodar la acci�n a la recordaci�n, eso de tratar de modificar la acci�n para que coincida con los recuerdos acumulados en la Memoria, es algo artificioso, absurdo, sin espontaneidad y que inevitablemente s�lo puede conducirnos al error y al dolor.

Eso de pasar ex�menes, eso de pasar a�o, lo hace cualquier mentecato que tenga una buena dosis de astucia y memoria.

Comprender las materias que se han estudiado y en las cuales se nos va a examinar, es algo muy distinto, nada tiene que ver con la memoria, pertenece a la Verdadera Inteligencia que no debe ser confundida con el Intelectualismo.

Aquellas personas que quieren basar todos los actos de su vida en los ideales, teor�as y recuerdos de toda especie acumulados en las bodegas de la Memoria, andan siempre de comparaci�n en comparaci�n, y donde existe comparaci�n existe tambi�n envidia. Esas gentes comparan sus personas, sus familiares, sus hijos con los hijos del vecino, con las personas vecinas. Comparan su casa, sus muebles, sus ropas, todas sus cosas con las cosas del vecino o de los vecinos o del pr�jimo. Comparan sus ideas, la inteligencia de sus hijos con las ideas de otras gentes, con la inteligencia de otras personas, y viene la envidia que se convierte entonces en el resorte secreto de la acci�n.

Para desgracia del mundo, todo el mecanismo de la sociedad se basa en la envidia y el esp�ritu adquisitivo. Todo el mundo envidia a todo el mundo. Envidiamos las ideas, las cosas, las personas, y queremos adquirir dinero y m�s dinero, nuevas ideas que acumulamos en la memoria, nuevas cosas para deslumbrar a nuestros semejantes, etc.

En la Comprensi�n Verdadera, leg�tima, aut�ntica, existe verdadero Amor y no mera verbalizaci�n de la memoria.

Las cosas que se recuerdan, aquello que se le conf�a a la memoria, pronto cae en el olvido porque la Memoria es infiel. Los estudiantes depositan en los almacenes de la Memoria, ideales, teor�as, textos completos que de nada sirven en la vida pr�ctica porque al fin desaparecen de la Memoria sin dejar rastro alguno.

Las gentes que s�lo viven leyendo y leyendo mec�nicamente, las gentes que gozan almacenando teor�as entre las bodegas de la memoria, destruyen la Mente, la da�an miserablemente.

Nosotros no nos pronunciamos contra el verdadero estudio profundo y consciente basado en la comprensi�n de fondo. Nosotros s�lo condenamos los m�todos anticuados de la pedagog�a extempor�nea. Condenamos todo sistema mec�nico de estudio, toda memorizaci�n, etc. La recordaci�n sale sobrando donde existe verdadera comprensi�n.

Necesitamos estudiar, se necesitan los libros �tiles, se necesitan los maestros y maestras de escuela, colegios, universidades. Se necesita el gur�, los gu�as espirituales, mahatmas, etc., pero es necesario comprender en forma �ntegra las ense�anzas y no meramente depositarlas entre las bodegas de la infiel Memoria.

Jam�s podremos ser verdaderamente libres mientras tengamos el mal gusto de estarnos comparando a s� mismos con el recuerdo acumulado en la memoria, con el ideal, con lo que ambicionamos llegar a ser y no somos, etc., etc.

Cuando verdaderamente comprendamos las ense�anzas recibidas, no necesitaremos recordarlas en la memoria ni convertirlas en ideales.

Donde existe comparaci�n de lo que somos aqu� y ahora, con lo que queremos llegar a ser m�s tarde, donde existe comparaci�n de nuestra vida pr�ctica con el ideal o modelo al cual queremos acomodarnos, no puede existir verdadero Amor.

Toda comparaci�n es abominable. Toda comparaci�n trae miedo, envidia, orgullo, etc. Miedo de no lograr lo que queremos, envidia por el progreso ajeno, orgullo porque nos creemos superiores a los dem�s.

Lo importante en la vida pr�ctica en que vivimos, ya seamos feos, envidiosos, ego�stas, codiciosos, etc., es no presumir de santos, partir de cero absoluto y comprendernos a s� mismos profundamente, tal como somos y no como queremos llegar a ser o como presumimos ser. Es imposible disolver el Yo, el M� Mismo, si no aprendemos a observarnos, a percibir para comprender lo que realmente somos aqu� y ahora en forma efectiva y absolutamente pr�ctica.

Si realmente queremos comprender, debemos escuchar a nuestros maestros, maestras, gur�s, sacerdotes, preceptores, gu�as espirituales, etc.

Los muchachos y muchachas de la "nueva ola" han perdido el sentido del respeto, de la veneraci�n a nuestros padres, maestros, maestras, gu�as espirituales, gur�s, mahatmas, etc.

Es imposible comprender las ense�anzas cuando no sabemos venerar y respetar a nuestros padres, maestros, preceptores o gu�as espirituales.

La simple recordaci�n mec�nica de lo que hemos aprendido s�lo de memoria, sin comprensi�n de fondo, mutila la Mente y el Coraz�n, y engendra envidia, miedo, orgullo, etc.

Cuando de verdad Sabemos Escuchar en forma Consciente y profunda, surge dentro de nosotros un poder maravilloso, una Comprensi�n formidable, natural, sencilla, libre de todo proceso mec�nico, libre de toda "cerebraci�n", libre de toda recordaci�n.

Si se descarga el cerebro del estudiante del enorme esfuerzo de memoria que debe realizar, ser� totalmente posible ense�ar la estructura del n�cleo y la tabla peri�dica de los elementos a los alumnos de segunda ense�anza y hacer comprender la Relatividad y los Quanta a un bachiller.

Como hemos platicado con algunos profesores y profesoras de escuelas secundarias, comprendemos que se aferran con verdadero fanatismo a la vieja pedagog�a anticuada y extempor�nea. Quieren que los alumnos y alumnas aprendan todo de memoria aunque no lo comprendan.

A veces aceptan que es mejor comprender que memorizar, pero entonces insisten en que las f�rmulas de f�sica, qu�mica, matem�ticas, etc., deben grabarse en la memoria.

Es claro que dicho concepto es falso; porque cuando una f�rmula de f�sica, qu�mica, matem�ticas, etc., es debidamente comprendida no s�lo en el Nivel Intelectual, sino tambi�n en los otros Niveles de la Mente, como son: El Inconsciente, Subconsciente, Infraconsciente, etc., etc., etc., no se necesita grabar en la Memoria, viene a formar parte de nuestra Psiquis y puede manifestarse como Conocimiento Instintivo Inmediato cuando las circunstancias de la vida lo exigen. Este conocimiento �ntegro nos viene a dar una forma de Omnisciencia, un modo de Manifestaci�n Consciente Objetiva.

La Comprensi�n de Fondo y en todos los Niveles de la Mente, s�lo es posible mediante la Meditaci�n Introspectiva Profunda.

 


 

Capitulo 14

INTEGRACION

 

            Uno de los anhelos m�s grandes de la psicolog�a es llegar a la Integraci�n Total. Si el Yo fuera individual, el problema de la Integraci�n Psicol�gica ser�a resuelto con suma facilidad; pero para desgracia del mundo, el Yo existe dentro de cada persona en forma pluralizada.

El Yo Pluralizado es la causa fundamental de todas nuestras �ntimas contradicciones.

Si pudi�ramos vernos en un espejo de cuerpo entero tal como somos psicol�gicamente, con todas nuestras �ntimas contradicciones, llegar�amos a la penosa conclusi�n de que no tenemos Verdadera Individualidad.

El organismo humano es una m�quina maravillosa controlada por el Yo Pluralizado, que es estudiado a fondo por la Psicolog�a Revolucionaria.

"Voy a leer el peri�dico", dice el Yo Intelectual. "Quiero asistir a la fiesta", exclama el Yo Emocional. "Al diablo con la fiesta", gru�e el Yo del Movimiento, "Mejor me voy a pasear". "Yo no quiero pasear", grita el Yo del Instinto de Conservaci�n, "Tengo hambre y me voy a comer", etc.

Cada uno de los peque�os Yoes que constituyen el Ego quiere mandar, ser el amo, ser el se�or. A la luz de la Psicolog�a Revolucionaria podemos comprender que el Yo es Legi�n y que el organismo es una M�quina.

Los peque�os Yoes ri�en entre s�, se pelean por la supremac�a, cada uno quiere ser el jefe, el amo, el se�or. Esto explica el lamentable estado de Desintegraci�n Psicol�gica en que vive el pobre Animal Intelectual equivocadamente llamado Hombre.

Es necesario comprender lo que significa la palabra DESINTEGRACI�N en psicolog�a. Desintegrarse es desbaratarse, dispersarse, desgarrarse, contradecirse, etc.

La principal causa de Desintegraci�n Psicol�gica es la Envidia, que suele manifestarse a veces en formas exquisitamente sutiles y deliciosas. La Envidia es polifac�tica y existen millares de razones para justificarla. La Envidia es el resorte secreto de toda maquinaria social. A los imb�ciles les encanta justificar la envidia.

El rico envidia al rico y quiere ser m�s rico. Los pobres envidian a los ricos y quieren ser ricos tambi�n. El que escribe Envidia al que escribe y quiere escribir mejor. El que tiene mucha experiencia envidia al que tiene m�s experiencia y desea tener m�s experiencia que aqu�l.

Las gentes no se contentan con Pan, Abrigo y Refugio. El resorte secreto de la Envidia por el autom�vil ajeno, por la casa ajena, por el traje del vecino, por el mucho dinero del amigo o del enemigo, etc., produce deseos de mejorar, adquirir cosas y m�s cosas, vestidos, trajes, virtudes, para no ser menos que otros, etc., etc., etc.

Lo m�s tr�gico de todo esto es que el proceso acumulativo de experiencias, virtudes, cosas, dinero, etc., robustece el Yo pluralizado, intensific�ndose entonces dentro de nosotros mismos las Intimas Contradicciones, las espantosas desgarraduras, las crueles batallas de nuestro fuero interno, etc., etc., etc.

Todo eso es dolor. Nada de eso puede traer contento verdadero al coraz�n afligido. Todo eso produce aumento de crueldad en nuestra Psiquis, multiplicaci�n del dolor, descontento cada vez m�s profundo.

El Yo pluralizado encuentra siempre justificativos hasta para los peores delitos, y a ese proceso de envidiar, adquirir, acumular, conseguir, aun cuando sea a expensas del trabajo ajeno, se le llama evoluci�n, progreso, avance, etc.

Las gentes tiene la Conciencia Dormida y no se dan cuenta de que son envidiosas, crueles, codiciosas, celosas, y cuando por alg�n motivo llegan a darse cuenta de todo esto, entonces se justifican, condenan, buscan evasivas, pero no comprenden.

La Envidia es dif�cil de descubrirse, debido al hecho concreto de que la mente humana es envidiosa. La estructura de la Mente se basa en la Envidia y en la adquisici�n. La Envidia comienza desde los bancos de escuela. Envidiamos la mejor inteligencia de nuestros condisc�pulos, las mejores calificaciones, los mejores trajes, los mejores vestidos, los mejores zapatos, la mejor bicicleta, los hermosos patines, la bonita pelota, etc., etc.

Los maestros y maestras llamados a formar la personalidad de los alumnos y alumnas, deben comprender lo que son los infinitos procesos de la envidia y establecer dentro de la Psiquis de sus estudiantes, el cimiento adecuado para la Comprensi�n.

La Mente, envidiosa por naturaleza, s�lo piensa en funci�n del "m�s". "Yo puedo explicar mejor, yo tengo m�s conocimientos, yo soy m�s inteligente, yo tengo m�s virtudes, m�s santificaciones, m�s perfecciones, m�s evoluci�n", etc.

Todo el funcionalismo de la mente se basa en el "m�s". El "m�s" es el �ntimo resorte secreto de la Envidia.

El "m�s" es el proceso comparativo de la Mente. Todo proceso comparativo es abominable. Ejemplo:"Yo soy m�s inteligente que t�. "Fulano de tal es m�s virtuoso que t�". "Fulana de tal es mejor que t�, m�s sabia, m�s bondadosa, m�s bonita", etc., etc., etc. El "m�s" crea el tiempo. El Yo Pluralizado necesita tiempo para ser mejor que el vecino, para demostrarle a la familia que es muy genial y que puede para llegar a ser alguien en la vida, para demostrarle a sus enemigos o aquellos a quienes envidia, que es m�s inteligente, m�s poderoso, m�s fuerte, etc.

El pensar comparativo se basa en la Envidia y produce eso que se llama descontento, desasosiego, amargura.

Desgraciadamente, las gentes van de un opuesto a otro opuesto, de un extremo a otro. No saben caminar por el Centro. Muchos luchan contra el descontento, la Envidia, la Codicia, los Celos, pero la lucha contra el descontento no trae jam�s el Verdadero Contento del Coraz�n.

Es urgente comprender que el Verdadero Contento del Coraz�n tranquilo, no se compra ni se vende, y s�lo nace en nosotros con entera naturalidad y en forma espont�nea, cuando hemos comprendido a fondo las causas mismas del descontento: Celos, Envidia, Codicia, etc., etc.

Aquellos que quieren conseguir dinero, magnifica posici�n social, virtudes, satisfacciones de toda especie, etc., etc., etc., con el prop�sito de alcanzar el Verdadero Contentamiento, est�n totalmente equivocados porque todo eso se basa en la Envidia, y el camino de la Envidia no puede jam�s conducirnos al puerto del Coraz�n Tranquilo y Contento.

La Mente embotellada en el Yo Pluralizado hace de la Envidia una virtud y hasta se da el lujo de ponerle nombres deliciosos: progreso, evoluci�n espiritual, anhelo de superaci�n, lucha por la dignificaci�n, etc., etc., etc.

Todo esto produce desintegraci�n, �ntimas contradicciones, luchas secretas, problemas de dif�cil soluci�n, etc.

Es dif�cil hallar en la vida alguien que sea Verdaderamente Integro en el sentido m�s completo de la palabra. Resulta totalmente imposible lograr la Integraci�n Total mientras exista dentro de nosotros mismos el Yo Pluralizado.

Es urgente comprender que dentro de cada persona existen tres factores b�sicos. Primero: PERSONALIDAD. Segundo: YO PLURALIZADO. Tercero: EL MATERIAL PS�QUICO, es decir, la Esencia misma de la persona.

El Yo Pluralizado malgasta torpemente el Material Psicol�gico en explosiones at�micas de Envidia, Celos, Codicia, etc., etc. Es necesario disolver el Yo Pluralizado con el prop�sito de acumular dentro el Material Ps�quico para establecer en nuestro interior un Centro Permanente de Conciencia. Quienes no poseen un Centro Permanente de Conciencia, no pueden ser �ntegros. S�lo el Centro Permanente de Conciencia nos da Verdadera Individualidad. S�lo el Centro Permanente de Conciencia nos hace �ntegros.

 


 

Capitulo 15

LA SENCILLEZ

 

            Es urgente, es indispensable, desarrollar la Comprensi�n Creadora porque ella trae al ser humano la Verdadera Libertad del vivir. Sin Comprensi�n es imposible conseguir la Aut�ntica Facultad Cr�tica del An�lisis Profundo.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades deben conducir a sus alumnos y alumnas por el Camino de la Comprensi�n Autocr�tica.

En nuestro pasado cap�tulo ya estudiamos ampliamente los procesos de la Envidia, y si queremos acabar con todos los matices de los Celos, ya sean �stos religiosos, pasionales, etc., debemos hacer plena conciencia de lo que realmente es la Envidia, porque s�lo comprendiendo a fondo y en forma �ntima los infinitos procesos de la Envidia, logramos acabar con los Celos de todo tipo. Los Celos destruyen los matrimonios, los Celos destruyen las amistades, los Celos producen guerras religiosas, odios fratricidas, asesinatos y sufrimientos de toda especie.

La Envidia con todos sus infinitos matices se esconde tras de sublimes prop�sitos. Existe Envidia en aquel que habiendo sido informado sobre la existencia de sublimes santos, mahatmas o gur�s, desea llegar a ser santo. Existe Envidia en el fil�ntropo que se esfuerza por superar a otros fil�ntropos. Existe Envidia en todo individuo que codicie virtudes porque tuvo informes, porque en su mente hay datos sobre la existencia de sagrados individuos llenos de virtudes.

El deseo de ser santo, el deseo de ser virtuoso, el deseo de ser grande, tiene por fundamento la Envidia.

Los santos con sus virtudes han causado muchos da�os. Nos viene a la memoria el caso de un hombre que a s� mismo se consideraba muy santo. En cierta ocasi�n, un poeta hambriento y miserable toc� a sus puertas para poner en sus manos un hermoso verso, especialmente dedicado al santo de nuestro relato. El poeta s�lo aguardaba una moneda para comprar alimentos para su cuerpo exhausto y envejecido.

Todo imaginaba el poeta menos un insulto. Grande fue su sorpresa cuando el santo con mirada piadosa y ce�o fruncido, cerr� la puerta diciendo al infeliz poeta: "fuera de aqu� amigo, largo, largo... a m� no me gustan estas cosas, aborrezco la lisonja... no me gustan las vanidades del mundo, esta vida es ilusi�n... yo sigo la senda de la humildad y de la modestia". El infeliz poeta que s�lo deseaba una moneda, en vez de �sta recibi� el insulto del santo, la palabra que hiere, la bofetada. Y con el coraz�n adolorido y la lira vuelta pedazos se fue por las calles de la ciudad despacito... despacito... despacito.

La nueva generaci�n debe levantarse sobre la base de la Aut�ntica Comprensi�n, porque �sta es totalmente creadora.

La Memoria y la Recordaci�n no son creadoras. La Memoria es el sepulcro del pasado. La Memoria y la Recordaci�n son muerte.

La Comprensi�n verdadera es el factor psicol�gico de la Liberaci�n Total.

Los recuerdos de la Memoria jam�s pueden traernos Verdadera Liberaci�n porque pertenecen al pasado y por lo tanto est�n muertos.

La Comprensi�n no es cosa del pasado ni tampoco del futuro. La Comprensi�n pertenece al momento que estamos viviendo aqu� y ahora. La Memoria siempre trae la idea del futuro.

Es urgente estudiar ciencia, filosof�a, arte y religi�n, pero no se deben confiar los estudios a la fidelidad de la Memoria porque �sta no es fiel.

Es absurdo depositar los conocimientos en el sepulcro de la Memoria. Es est�pido enterrar en la fosa del pasado los conocimientos que debemos comprender. Nosotros jam�s nos pronunciar�amos contra el estudio, contra la sabidur�a, contra la ciencia, pero resulta incongruente depositar las joyas vivas del conocimiento entre el sepulcro corrompido de la memoria.

Se hace necesario estudiar, se hace necesario investigar, se hace necesario analizar, m�s debemos meditar profundamente para comprender en todos los Niveles de la Mente.

El Hombre Verdaderamente Sencillo es Profundamente Comprensivo y tiene Mente Simple.

Lo importante en la vida no es lo que tengamos acumulado en el sepulcro de la Memoria, sino lo que hayamos comprendido no s�lo en el nivel intelectual, sino tambi�n en los distintos terrenos Subconscientes e Inconscientes de la Mente.

La ciencia, el saber, deben convertirse en Comprensi�n inmediata. Cuando el conocimiento, cuando el estudio, se han transformado en Aut�ntica Comprensi�n Creadora, podemos comprender entonces todas las cosas de inmediato porque la comprensi�n se hace inmediata, instant�nea.

En el Hombre Sencillo no existen complicaciones en la Mente porque toda complicaci�n de la Mente se debe a la Memoria. El Yo maquiav�lico que llevamos dentro es memoria acumulada.

Las experiencias de la vida deben transformarse en Comprensi�n Verdadera.

Cuando las experiencias se convierten en Comprensi�n, cuando las experiencias contin�an en la Memoria, constituyen la podredumbre del sepulcro sobre el cual arde la llama fatua y lucif�rica del Intelecto Animal.

Es necesario saber que el Intelecto Animal desprovisto totalmente de toda Espiritualidad, es tan solo la verbalizaci�n de la Memoria, la candela sepulcral ardiendo sobre la losa funeral.

El Hombre Sencillo tiene Mente libre de experiencias porque �stas se han vuelto Conciencia, se han transformado en Comprensi�n Creadora.

La Muerte y la Vida se hallan �ntimamente asociadas. S�lo muriendo el grano, nace la planta. S�lo muriendo la experiencia nace la Comprensi�n. Este es un proceso de aut�ntica transformaci�n.

El hombre complicado tiene la memoria llena de experiencias. Esto demuestra su falta de Comprensi�n Creadora porque cuando las experiencias son enteramente comprendidas en todos los Niveles de la Mente, dejan de existir como experiencias y nacen como Comprensi�n.

Es necesario primero experimentar, m�s no debemos quedarnos en el terreno de la experiencia porque entonces la Mente se complica y se torna dif�cil. Es necesario vivir la vida intensamente y transformar todas las experiencias en Aut�ntica Comprensi�n Creadora.

Aquellos que suponen equivocadamente que para ser comprensivos, Simples y Sencillos tengamos que abandonar el mundo, convertirnos en limosneros, vivir en chozas aisladas y usar taparrabos en vez de traje elegante, est�n totalmente equivocados.

Muchos anacoretas, muchos ermita�os solitarios, muchos mendigos, tienen Mentes complicad�simas y dif�ciles.

Es in�til apartarse del mundo y vivir como anacoretas si la Memoria est� llena de experiencias que condicionan el libre fluir del pensamiento.

Es in�til vivir como ermita�os queriendo llevar vida de santo si la Memoria est� rellena de informaciones que no han sido debidamente comprendidas, que no se han hecho Conciencia en los distintos recovecos, pasillos y regiones de la Mente.

Quienes transforman las informaciones intelectuales en Verdadera Comprensi�n Creadora, quienes transforman las experiencias de la vida en Verdadera Comprensi�n de Fondo, nada tienen en la Memoria, viven de momento en momento llenos de Plenitud Verdadera, se han vuelto Simples y Sencillos aunque vivan en suntuosas residencias y dentro del per�metro de la vida urbana.

Los ni�os peque�os antes de los siete a�os est�n llenos de Sencillez y Verdadera Belleza Interior debido a que s�lo se expresa a trav�s de ellos la viviente Esencia de la vida, en ausencia del Yo Psicol�gico.

Nosotros debemos reconquistar la Infancia Perdida en nuestro Coraz�n y en nuestra Mente. Nosotros debemos reconquistar la Inocencia si es que de verdad queremos ser felices.

Las experiencias y el estudio transformado en Comprensi�n de Fondo, no dejan residuos en el sepulcro de la Memoria y entonces nos hacemos sencillos, simples, inocentes, felices.

La Meditaci�n de Fondo sobre las experiencias y conocimientos adquiridos, la Autocr�tica Profunda, el Psicoan�lisis Intimo, convierten, transforman todo en profunda Comprensi�n Creadora. Este es el camino de la Aut�ntica Felicidad nacida de la Sabidur�a y el Amor.

 


 

Capitulo 16

EL ASESINATO

 

            Matar es evidentemente y fuera de toda duda, el acto m�s destructivo y de mayor corrupci�n que se conoce en el mundo. La peor forma de Asesinato consiste en destruir la vida de nuestros semejantes.

Espantosamente horrible es el cazador que con su escopeta asesina a las inocentes criaturas del bosque, pero mil veces m�s monstruoso, mil veces m�s abominable, es aquel que asesina a sus semejantes.

No s�lo se mata con ametralladoras, escopetas, ca�ones, pistolas o bombas at�micas. Tambi�n se puede matar con una mirada que hiera al coraz�n, una mirada humillante, una mirada llena de desprecio, una mirada llena de odio; o se puede matar con una acci�n ingrata, con una acci�n negra o con un insulto, o con una palabra hiriente.

El mundo est� lleno de parricidas, matricidas ingratos que han asesinado a sus padres y madres, ya con sus miradas, ya con sus palabras, ya con sus crueles acciones.

El mundo est� lleno de hombres que sin saberlo han asesinado a sus mujeres, y de mujeres que sin saberlo han asesinado a sus maridos.

Para colmo de desgracias en este mundo cruel en que vivimos, el ser humano mata lo que m�s ama.

No s�lo de pan vive el hombre, sino tambi�n de distintos factores psicol�gicos.

Son muchos los esposos que hubieran podido vivir m�s si sus esposas se lo hubieran permitido.

Son muchas las esposas que hubieran podido vivir m�s si sus esposos se lo hubieran permitido.

Son muchos los padres y madres de familia que hubieran podido vivir m�s si sus hijos e hijas se lo hubieran permitido.

La enfermedad que lleva a nuestro ser querido al sepulcro tiene por "causa causorum" palabras que matan, miradas que hieren, acciones ingratas, etc.

Esta sociedad caduca y degenerada est� llena de asesinos inconscientes que presumen de inocentes.

Las prisiones est�n llenas de asesinos, pero la peor especie de criminales presumen de inocentes y andan libres.

Ninguna forma de asesinato puede tener justificaci�n alguna. Con matar a otro no se resuelve ning�n problema en la vida.

Las guerras jam�s han resuelto ning�n problema. Con bombardear ciudades indefensas y asesinar a millones de personas no se resuelve nada.

La guerra es algo demasiado rudo, tosco, monstruoso, abominable. Millones de m�quinas humanas dormidas, inconscientes, est�pidas, se lanzan a la guerra con el prop�sito de destruir a otros tantos millones de m�quinas humanas inconscientes.

Muchas veces basta una cat�strofe planetaria en el cosmos o una p�sima posici�n de los astros en el cielo, para que millones de hombres se lancen a la guerra.

Las m�quinas humanas no tienen conciencia de nada, se mueven en forma destructiva cuando cierto tipo de Ondas C�smicas las hieren secretamente.

Si las gentes despertaran Conciencia, si desde los mismos bancos de la escuela se educara sabiamente a los alumnos y alumnas llev�ndoles a la Comprensi�n Consciente de lo que es la enemistad y la guerra, "otro gallo cantara". Nadie se lanzar�a a la guerra, y las Ondas Catastr�ficas del Cosmos ser�an entonces utilizadas en forma diferente.

La guerra huele a canibalismo, a vida de cavernas, a bestialidad de peor tipo, a arco, a flecha, a org�a de sangre. Es a todas luces incompatible con la civilizaci�n.

Todos los hombres en la guerra son cobardes, miedosos, y los h�roes cargados de medallas son precisamente los m�s cobardes, los m�s miedosos.

El suicida parece tambi�n muy valeroso pero es un cobarde porque le tuvo miedo a la vida.

El h�roe en el fondo es un suicida que en un instante de supremo terror cometi� la locura del suicida. La locura del suicida se confunde f�cilmente con el valor del h�roe.

Si observamos cuidadosamente la conducta del soldado durante la guerra, sus maneras, su mirada, sus palabras, sus pasos en la batalla, podemos evidenciar cobard�a total.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, deben ense�ar a sus alumnos y alumnas la verdad sobre la guerra. Deben llevar a sus alumnos y alumnas a experimentar conscientemente esa verdad.

Si las gentes tuvieran plena Conciencia de lo que es esta tremenda verdad de la guerra, si los maestros y maestras supieran educar sabiamente a sus disc�pulos y disc�pulas, ning�n ciudadano se dejar�a llevar al matadero.

La Educaci�n Fundamental debe impartirse ahora mismo en todas las escuelas, colegios y universidades, porque es precisamente desde los bancos de la escuela donde se debe trabajar por la paz.

Es urgente que las nuevas generaciones se hagan plenamente conscientes de lo que es la barbarie y de lo que es la guerra.

En las escuelas, colegios y universidades, debe ser comprendida a fondo la enemistad y la guerra en todos sus aspectos.

Las nuevas generaciones deben comprender que los viejos, con sus ideas rancias y torpes, sacrifican siempre a los j�venes y los llevan como bueyes al matadero.

Los j�venes no deben dejarse convencer por la propaganda belicista ni por las razones de los viejos, porque a una raz�n se le opone otra raz�n, y a una opini�n se le opone otra, pero ni los razonamientos ni las opiniones son la verdad sobre la guerra.

Los viejos tienen millares de razones para justificar la guerra y llevar a los j�venes al matadero.

Lo importante no son los razonamientos sobre la guerra sino experimentar la verdad de lo que es la guerra.

Nosotros no nos pronunciamos contra la raz�n ni contra el an�lisis. S�lo queremos decir, que debemos primero experimentar la verdad sobre la guerra y luego si podemos darnos el lujo de razonar y analizar.

Es imposible experimentar la verdad del "No Matar" si excluimos la Meditaci�n Intima profunda. S�lo la Meditaci�n muy profunda puede llevarnos a experimentar la verdad sobre la guerra.

Los maestros y maestras no s�lo deben dar informaci�n intelectual a sus alumnos y alumnas. Los maestros deben ense�ar a sus estudiantes a manejar la Mente, a experimentar la Verdad.

Esta raza caduca y degenerada ya no piensa sino en matar. Esto de matar s�lo es propio de cualquier raza humana degenerada. A trav�s de la televisi�n y del cine, los agentes del delito propagan sus ideas criminosas.

Los ni�os y ni�as de la nueva generaci�n reciben diariamente a trav�s de la pantalla de la televisi�n y de los cuentecitos infantiles y del cine, revistas, etc., una tremenda dosis venenosa de asesinatos, balaceras, cr�menes espantosos, etc.

Ya no se puede poner a funcionar la televisi�n sin encontrarse uno con palabras llenas de odio, los balazos, la perversidad.

Nada est�n haciendo los gobiernos de la tierra contra la propagaci�n del delito. Las mentes de los ni�os y de los j�venes est�n siendo seducidas por los agentes del delito, por el camino del crimen.

Ya est� tan propagada la idea de matar, ya est� tan difundida por medio de las pel�culas y cuentos, etc., que se ha vuelto totalmente familiar para todo el mundo. Los rebeldes de la nueva ola han sido educados para el crimen y matan por el gusto de matar, gozan viendo morir a otros. As� lo aprendieron en la televisi�n de casa, en el cine, en los cuentos, en las revistas.

Por doquiera reina el delito y nada hacen los gobiernos para corregir el Instinto de Matar desde sus mismas ra�ces.

Toca a los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, poner el grito en el cielo y revolver el cielo y tierra para corregir esta epidemia mental.

Es urgente que los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, den el grito de alarma y pidan a todos los gobiernos de la Tierra la censura para el cine, la televisi�n, etc.

El crimen se est� multiplicando terriblemente debido a esos espect�culos de sangre, y al paso que vamos llegar� el d�a en que ya nadie podr� circular por las calles libremente sin el temor de ser asesinado.

La radio, el cine, la televisi�n, las revistas de sangre, han dado tal propagaci�n al delito de matar, lo han hecho tan agradable a las mentes d�biles y degeneradas, que ya nadie se tienta el coraz�n para meterle un balazo o una pu�alada a otra persona.

A fuerza de tanta propagaci�n del delito de Matar, las mentes d�biles se han familiarizado demasiado con el crimen, y ahora hasta se dan el lujo de matar por imitar lo que vieron en el cine o en la televisi�n.

Los maestros y maestras, que son los educadores del pueblo, est�n obligados en cumplimiento de su deber, a luchar por las nuevas generaciones pidiendo a los gobiernos de la Tierra la prohibici�n de espect�culos de sangre, en fin, la cancelaci�n de toda clase de pel�culas sobre asesinatos, ladrones, etc.

La lucha de los maestros y maestras debe extenderse tambi�n hasta el toreo y el boxeo.

El tipo del torero es el m�s cobarde y criminoso. El torero quiere todas las ventajas para �l, y mata para divertir al p�blico.

El tipo del boxeador es el del monstruo, del asesinato en su forma s�dica que hiere y mata para divertir al pr�jimo.

Esta clase de espect�culos de sangre son b�rbaros en un ciento por ciento y estimulan las mentes encamin�ndolas por el camino del crimen. Si queremos de verdad luchar por la Paz del mundo, debemos iniciar una campa�a de fondo contra los espect�culos de sangre.

Mientras dentro de la Mente humana existan los factores destructivos, habr� guerras inevitablemente.

Dentro de la Mente humana existen los factores que producen guerra. Esos factores son el odio, los instintos criminales, las ideas belicistas propagadas por la televisi�n, la radio, el cine, etc.

La propaganda por la Paz, los premios N�bel de la Paz, resultan absurdos mientras existan dentro del hombre los factores psicol�gicos que producen guerra.

Actualmente muchos asesinos tienen premio N�bel de la Paz.

 


 

Capitulo 17

LA PAZ

 

            La Paz no suele venir a trav�s de la Mente porque no es de la Mente. La Paz es el perfume delicioso del coraz�n tranquilo. La Paz no es cosa de proyectos, polic�a internacional, O.N.U., O.E.A., tratados internacionales o ej�rcitos invasores que peleen en nombre de la Paz.

Si realmente queremos Paz Verdadera, debemos aprender a vivir como el vig�a en �poca de guerra, siempre alertas y vigilantes, con mente pronta y d�ctil, porque la Paz no es cuesti�n de fantas�as rom�nticas o cuesti�n de ensue�os bonitos.

Si no aprendemos a vivir en el Estado de Alerta de momento en momento, entonces el camino que conduce hacia la Paz se torna imposible, estrecho, y despu�s de ponerse extremadamente dif�cil, va a desembocar por �ltimo en un callej�n sin salida.

Es necesario comprender, es urgente saber que la Paz Aut�ntica del coraz�n tranquilo, no es una casa a donde podemos llegar y donde nos aguarde alegremente una doncella hermosa. La Paz no es una meta, un lugar, etc. Perseguir la Paz, buscarla, hacer proyectos sobre ella, pelear en nombre de ella, hacer propaganda sobre ella, fundar organismos para trabajar por ella, etc., es totalmente absurdo porque la Paz no es de la Mente, la Paz es el perfume maravilloso del coraz�n tranquilo.

La Paz no se compra ni se vende ni se puede lograr con el sistema de apaciguamientos, controles especiales, polic�as, etc.

En algunos pa�ses, el ej�rcito nacional anda por los campos destruyendo pueblos, asesinando gentes y fusilando a supuestos bandidos, todo esto dizque en nombre de la Paz. El resultado de semejante proceder es la multiplicaci�n de la barbarie.

La violencia origina m�s violencia, el odio produce m�s odio. La Paz no se puede conquistar, la Paz no puede ser el resultado de la violencia. La Paz s�lo adviene a nosotros cuando disolvemos el Yo, cuando destruimos dentro de nosotros mismos todos los factores psicol�gicos que producen guerra.

Si queremos Paz, tenemos que contemplar, tenemos que estudiar, tenemos que ver el cuadro total y no �nicamente un rinc�n del mismo.

La Paz nace en nosotros cuando hemos cambiado radicalmente en forma �ntima.

La cuesti�n de controles, organismos pro-paz, apaciguamientos, etc., son detalles aislados, juntos en el oc�ano de la vida, fracciones aisladas del cuadro total de la existencia, que jam�s pueden resolver el problema de la Paz en su forma radical, total y definitiva.

Debemos mirar el cuadro en su forma completa; el problema del mundo es el problema del individuo; si el individuo no tiene Paz en su interior, la sociedad, el mundo, vivir� en guerra inevitablemente.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades deben trabajar por la Paz, a menos que amen la barbarie y la violencia.

Es urgente, es indispensable, se�alar a los alumnos y alumnas de la nueva generaci�n el derrotero a seguir, el camino �ntimo que puede conducirnos con entera exactitud, a la Paz aut�ntica del coraz�n tranquilo.

Las gentes no saben comprender realmente lo que es la verdadera Paz Interior y s�lo quieren que nadie se les atraviese en su camino, que no se les estorbe, que no se les moleste, aun cuando ellos se tomen por su propia cuenta y riesgo el derecho de estorbar y de molestar y de amargar la vida a sus semejantes.

Las gentes jam�s han experimentado la Paz Verdadera y s�lo tienen sobre �sta opiniones absurdas, ideales rom�nticos, conceptos equivocados.

Para los ladrones, la Paz ser�a la dicha de poder robar impunemente sin que la polic�a se les atravesara en su camino. Para los contrabandistas, la Paz ser�a poder meter contrabando en todas partes sin que las autoridades se lo impidiesen. Para los hambreadores del pueblo, la Paz ser�a vender bien caro explotando a diestra y a siniestra sin que los inspectores oficiales del gobierno se lo prohibieran. Para las prostitutas, la Paz ser�a gozar de sus lechos de placer y explotar a todos los hombres libremente, sin que las autoridades de salubridad o de polic�a interviniesen para nada en su vida.

Cada cual se forma en la Mente cincuenta mil fantas�as absurdas sobre la Paz. Cada cual pretende levantar a su alrededor un muro ego�sta de ideas falsas, creencias, opiniones, y absurdos conceptos sobre lo que es la Paz.

Cada cual quiere Paz a su modo, de acuerdo a sus antojos, a sus gustos, a sus h�bitos, costumbres equivocadas, etc. Cada cual quiere autoencerrarse dentro de un muro protector, fant�stico, con el prop�sito de vivir su propia Paz, equivocadamente concebida.

La gente lucha por la Paz, la desea, la quiere, pero no sabe que cosa es la Paz.

Las gentes s�lo quieren que no se les estorbe, poder hacer cada cual sus diabluras muy tranquilamente, a sus anchas. Eso es lo que llaman Paz.

No importa que diabluras hagan las gentes, cada cual cree que lo que hace es bueno. Las gentes encuentran justificaci�n hasta para sus peores delitos, si el borracho est� triste bebe porque est� triste. Si el borracho est� alegre bebe porque est� alegre. El borracho siempre justifica el vicio del alcohol. As� son todas las gentes. Para todo delito encuentran justificaci�n, nadie se considera perverso, todos presumen de justos y honrados.

Existen muchos vagabundos que suponen equivocadamente que la Paz es poder vivir sin trabajar, muy tranquilamente y sin esfuerzo alguno, en un mundo lleno de fantas�as rom�nticas maravillosas.

Sobre la Paz existen millones de opiniones y conceptos equivocados. En este mundo doloroso en que vivimos cada cual busca su fant�stica Paz, la Paz de sus opiniones. Las gentes quieren ver en el mundo la Paz de sus sue�os, su tipo especial de Paz, aunque dentro de s� mismos, cada cual lleve en su interior los factores psicol�gicos qu� producen guerras, enemistades de todo tipo.

Por estos tiempos de crisis mundial todo el que quiere hacerse famoso funda organizaciones Pro-Paz, hace propaganda y se convierte en palad�n de la Paz. No debemos olvidar que muchos pol�ticos "zorros" se han ganado el premio Nobel de la Paz, a�n cuando tengan por su cuenta todo un cementerio y que en una u otra forma hayan mandado a asesinar secretamente a muchas personas cuando se han visto en peligro de ser eclipsados.

Existen tambi�n verdaderos maestros de la humanidad que se sacrifican ense�ando en todos los lugares de la Tierra, la Doctrina de la Disoluci�n del Yo.

Esos Maestros saben por experiencia propia que s�lo disolviendo el Mefist�feles que llevamos dentro, adviene a nosotros la Paz del coraz�n.

Mientras existan dentro de cada individuo el odio, la codicia, la envidia, los celos, el esp�ritu adquisitivo, la ambici�n, la ira, el orgullo, etc., etc., habr� guerras inevitablemente.

Conocemos a muchas gentes en el mundo que presumen haber hallado la Paz.

Cuando hemos estudiado a fondo a esas personas, hemos podido evidenciar que ni remotamente conocen la Paz y que solamente se han encerrado dentro de alg�n h�bito solitario y consolador, o dentro de alguna creencia especial, etc., m�s realmente, dichas personas no han experimentado ni remotamente lo que es la Verdadera Paz del coraz�n tranquilo. Realmente esas pobres gentes s�lo se han fabricado una Paz Artificiosa, que en su ignorancia confunden con la Aut�ntica Paz del coraz�n.

Es absurdo buscar la Paz dentro de los muros equivocados de nuestros prejuicios, creencias, preconceptos, deseos, h�bitos, etc.

Mientras dentro de la gente existan los factores psicol�gicos que producen enemistades, disensiones, problemas, guerras, no habr� Paz Verdadera.

La Paz Aut�ntica viene de la belleza leg�tima sabiamente comprendida.

La Belleza del coraz�n tranquilo exhala el perfume delicioso de la Verdadera Paz Interior.

Es urgente comprender la belleza de la Amistad y el perfume de la Cortes�a.

Es urgente comprender la Belleza del Lenguaje. Es necesario que nuestras palabras lleven en s� mismas la substancia de la Sinceridad. No debemos usar jam�s palabras arr�tmicas, inarm�nicas, groseras, absurdas.

Cada palabra debe ser una verdadera sinfon�a, cada frase debe estar llena de belleza espiritual. Es tan malo hablar cuando se debe callar, como callar cuando se debe hablar. Hay silencios delictuosos y hay palabras infames.

Hay veces que hablar es un delito, hay veces que callar es tambi�n un delito. Uno debe hablar cuando debe hablar y callar cuando debe callar.

No juguemos con la palabra porque es de grave responsabilidad. Toda palabra debe sopesarse antes de articularse porque cada palabra puede producir en el mundo mucho de �til y mucho de in�til, mucho beneficio y mucho da�o.

Debemos cuidar nuestros gestos, modales, vestuario, y actos de toda especie. Que nuestros gestos, que nuestro vestido, modo de sentarnos a la mesa, manera de comportarnos al comer, forma de atender a las personas en la sala, en la oficina, en la calle, etc., est�n llenos de belleza y armon�a.

Es necesario comprender la belleza de la Bondad, sentir la Belleza de la buena M�sica, amar la Belleza del arte creativo, refinar nuestra manera de pensar, sentir y obrar.

La Suprema Belleza s�lo puede nacer en nosotros cuando ha muerto el Yo en forma radical, total y definitiva.

Nosotros somos feos, horribles, asqueantes, mientras tengamos dentro y bien vivo al Yo Psicol�gico. La Belleza en forma �ntegra es imposible en nosotros mientras exista el Yo Pluralizado.

Si queremos Paz Aut�ntica debemos reducir al Yo a Polvareda C�smica, s�lo as� habr� en nosotros la Belleza Interior. De esa belleza nacer� en nosotros el encanto del Amor y la Verdadera Paz del coraz�n tranquilo.

La Paz Creadora trae orden dentro de uno mismo, elimina la confusi�n y nos llena de leg�tima Felicidad.

Es necesario saber que la Mente no puede comprender lo que es la verdadera Paz. Es urgente entender que la Paz del coraz�n tranquilo no llega a nosotros mediante el esfuerzo o por el hecho de pertenecer a alguna sociedad u organismo dedicada a hacer propaganda de Paz.

La Paz Aut�ntica adviene a nosotros en forma totalmente natural y sencilla cuando reconquistamos la Inocencia en la Mente y en el Coraz�n, cuando nos volvemos como ni�os, delicados y bellos, sensibles a todo lo hermoso como a todo lo feo, a todo lo bueno como a todo lo malo, a todo lo dulce como a todo lo amargo.

Es necesario reconquistar la Infancia Perdida tanto en la Mente como en el Coraz�n.

La Paz es algo inmenso, extenso, infinito, no es algo formado por la Mente, no puede ser el resultado de un capricho ni el producto de una idea. La Paz es una Substancia que est� m�s all� de toda moral, una Substancia que emana de las entra�as mismas del Absoluto.


 

Capitulo 18

LA VERDAD

 

            Desde la infancia y juventud comienza el v�a crucis de nuestra miserable existencia con muchas torceduras mentales, �ntimas tragedias de familia, contrariedades en el hogar y en la escuela, etc.

Es claro que en la infancia y juventud, salvo muy raras excepciones, todos estos problemas no alcanzan a afectarnos en forma realmente profunda; pero cuando ya nos hacemos personas mayores, comienzan los interrogantes: �Qui�n soy? �De d�nde vengo?

�Por qu� tengo que sufrir? �Cu�l es el objeto de la existencia? etc., etc.

Todos en el camino de la vida nos hemos hecho estas preguntas. Todos alguna vez hemos querido investigar, inquirir, conocer el por qu� de tantas amarguras, sinsabores, luchas y sufrimientos, pero desgraciadamente siempre terminamos embotellados en alguna teor�a, en alguna opini�n, en alguna creencia, en lo que dijo el vecino, en lo que nos contest� alg�n viejo decr�pito, etc.

Hemos perdido la Inocencia Verdadera y la Paz del coraz�n tranquilo y por ello no somos capaces de experimentar directamente la Verdad en toda su crudeza. Dependemos de lo que digan los dem�s y es claro que vamos por el camino equivocado.

La sociedad capitalista condena radicalmente a los ateos, a los que no creen en Dios.

La sociedad marxista-leninista condena a los que s� creen en Dios. Mas en el fondo, ambas cosas son lo mismo, cuesti�n de opiniones, caprichos de la gente, proyecciones de la Mente. Ni la credulidad, ni la incredulidad ni el escepticismo, significan haber experimentado la Verdad.

La Mente puede darse el lujo de creer, dudar, opinar, hacer conjeturas, etc., pero eso no es experimentar la Verdad.

Tambi�n podemos darnos el lujo de creer en el Sol o de no creer en �l y hasta dudar de �l, pero el Astro Rey seguir� dando su luz y vida a todo lo existente sin que nuestras opiniones tengan para �l la menor importancia.

Tras de la creencia ciega, tras de la incredulidad y el escepticismo, se esconden muchos matices de falsa moral y muchos conceptos equivocados de falsa respetabilidad a cuya sombra se robustece el Yo.

La sociedad de tipo capitalista y la sociedad de tipo comunista tienen cada una a su modo y de acuerdo a sus caprichos, prejuicios y teor�as, su tipo especial de moral. Lo que es moral dentro del bloque capitalista es inmoral dentro del bloque comunista y viceversa.

La moral depende de las costumbres, del lugar, de la �poca. Lo que en un pa�s es moral, en otro pa�s es inmoral, y lo que en una �poca fue moral en otra �poca es inmoral. La moral no tiene valor esencial alguno; analiz�ndola a fondo, resulta est�pida en un ciento por ciento.

La Educaci�n Fundamental no ense�a moral. La Educaci�n Fundamental ense�a �TICA REVOLUCIONARIA y eso es lo que necesitan las nuevas generaciones.

Desde la noche aterradora de los siglos, en todos los tiempos, siempre hubo hombres que se alejaron del mundo para buscar la Verdad.

Es absurdo alejarse del mundo para buscar la Verdad porque ella se encuentra dentro del mundo y dentro del hombre aqu� y ahora.

La Verdad es lo desconocido de momento en momento y no es separ�ndonos del mundo ni abandonando a nuestros semejantes como podemos descubrirla.

Es absurdo decir que toda Verdad es verdad a medias y que toda Verdad es medio error.

La Verdad es radical, y es, o no es. Jam�s puede ser a medias, jam�s puede ser medio error.

Es absurdo decir que la Verdad es del tiempo y que lo que en un tiempo fue, en otro tiempo no lo es.

La Verdad nada tiene que ver con el tiempo. La Verdad es atemporal. El Yo es tiempo y por lo tanto no puede conocer la Verdad.

Es absurdo suponer Verdades convencionales, temporales, relativas. Las gentes confunden a los conceptos y opiniones con eso que es la Verdad.

La Verdad nada tiene que ver con las opiniones ni con las as� llamadas verdades convencionales, porque �stas son �nicamente proyecciones intrascendentes de la Mente.

La Verdad es lo desconocido de momento en momento y s�lo puede ser experimentada en ausencia del Yo Psicol�gico.

La Verdad no es cuesti�n de sofismas, conceptos, opiniones. La Verdad s�lo puede ser conocida a trav�s de la Experiencia Directa.

La Mente s�lo puede opinar y las opiniones nada tienen que ver con la Verdad.

La Mente jam�s puede concebir la Verdad.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades deben experimentar la Verdad y se�alar el camino a sus disc�pulos y disc�pulas.

La Verdad es cuesti�n de Experiencia Directa, no es cuesti�n de teor�as, opiniones o conceptos.

Podemos y debemos estudiar, pero es urgente experimentar por s� mismos y en forma directa lo que haya de verdad en cada teor�a, concepto, opini�n, etc., etc., etc.

Debemos estudiar, analizar, inquirir, pero tambi�n necesitamos con urgencia inaplazable experimentar la Verdad contenida en todo aquello que estudiamos.

Es imposible experimentar la Verdad mientras la Mente se encuentra agitada, convulsionada, atormentada por las opiniones contrapuestas.

S�lo es posible experimentar la Verdad cuando la Mente est� quieta, cuando la Mente est� en silencio.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, deben indicar a los alumnos y alumnas el camino de la Meditaci�n Interior Profunda.

El camino de la Meditaci�n Interior Profunda nos conduce a la quietud y el silencio de la Mente.

Cuando la Mente est� quieta, vac�a de pensamientos, deseos opiniones, etc., cuando la Mente est� en silencio, adviene a nosotros la Verdad.


 

Capitulo 19

LA INTELIGENCIA

 

            Hemos podido verificar que muchos maestros y maestras de Historia Universal en el occidente del mundo suelen burlarse de Buddha, Confucio, Mahoma, Hermes, Quetzalcoatl, Mois�s, Krishna, etc. Fuera de toda duda tambi�n hemos podido comprobar hasta la saciedad el sarcasmo, la mofa, la iron�a lanzada por maestros y maestras contra las Religiones Antiguas, contra los Dioses, contra la Mitolog�a, etc. Todo eso es precisamente falta de Inteligencia.

En las escuelas, colegios y universidades se debiera tratar sobre los temas religiosos con m�s respeto, con alto Sentido de Veneraci�n, con Verdadera Inteligencia Creadora.

Las formas religiosas conservan los Valores Eternos y est�n organizadas de acuerdo con las necesidades psicol�gicas e hist�ricas de cada pueblo, de cada raza.

Todas las religiones tienen los mismos Principios, los mismos Valores Eternos y s�lo se diferencian en la forma.

No es inteligente que un Cristiano se burle de la religi�n de Buddha o de la religi�n Hebrea o Hinduista porque todas las religiones descansan sobre los mismos basamentos.

Las s�tiras de muchos intelectuales contra las religiones y sus fundadores se deben al veneno marxista que por estos tiempos est� intoxicando a todas las mentes d�biles.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, deben orientar a sus alumnos y alumnas por el camino del verdadero respeto a nuestros semejantes.

Es a todas luces perverso e indigno el pat�n que en nombre de una teor�a de cualquier tipo, se burla de los templos, religiones, sectas, escuelas o sociedades espirituales.

Al abandonar las aulas de estudio, los estudiantes tienen que hab�rselas con gentes de todas las religiones, escuelas, sectas, y no es inteligente el que ni siquiera sepan guardar la debida compostura en un templo.

Al abandonar las aulas despu�s de diez o quince a�os de estudios, los j�venes y se�oritas se encuentran lerdos y dormidos como los dem�s seres humanos, tan llenos de vacuidad y faltos de Inteligencia como el primer d�a que ingresaron a la escuela.

Es urgente que los estudios entre otras cosas desarrollen el Centro Emocional porque todo no es Intelecto. Se hace necesario aprender a sentir las �ntimas armon�as de la vida, la belleza del �rbol solitario, el canto del pajarillo en el bosque, la sinfon�a de m�sica y colores de un bello ocaso.

Es tambi�n necesario sentir y comprender profundamente todos los terribles contrastes de la vida, como son el orden social cruel y despiadado de esta �poca en que vivimos, las calles llenas de madres infelices que con sus hijos desnutridos y hambrientos mendigan un pedazo de pan, los feos edificios donde viven millares de familias pobres, las carreteras repugnantes por donde circulan millares de carros propulsados con esos combustibles que da�an los organismos, etc.

El estudiante que abandona las aulas tiene que enfrentarse no solamente con su propio ego�smo y con sus propios problemas, sino tambi�n con el ego�smo de todas las gentes y con los m�ltiples problemas de la sociedad humana.

Lo m�s grave de todo es que el estudiante que abandona las aulas, aun teniendo preparaci�n intelectual, no tiene Inteligencia, su Conciencia est� dormida, est� deficientemente preparado para la lucha con la vida.

Ha llegado la hora de investigar y descubrir qu� es eso que se llama Inteligencia. El Diccionario, la enciclopedia, resultan impotentes para definir seriamente la Inteligencia.

Sin Inteligencia jam�s puede haber Transformaci�n Radical ni Felicidad verdadera, y es muy raro en la vida encontrar personas Verdaderamente Inteligentes.

Lo importante en la vida no es solamente conocer la palabra Inteligencia, sino experimentar en nosotros mismos su honda significaci�n.

Muchos son los que presumen de Inteligentes; no hay borracho que no presuma de Inteligente. Y Carlos Marx, crey�ndose a s� mismo demasiado Inteligente, escribi� su farsa materialista que ha costado al mundo la p�rdida de los Valores Eternos, el fusilamiento de millares de sacerdotes de distintas religiones, la violaci�n de monjas buddhistas, cristianas, etc., la destrucci�n de muchos templos, la tortura de millares y millones de personas, etc., etc., etc.

Cualquiera puede presumir de Inteligente. Lo dif�cil es serlo verdaderamente.

No es adquiriendo informaci�n libresca, m�s conocimientos, m�s experiencia, m�s cosas para deslumbrar a las gentes, m�s dinero para comprar jueces y polic�as, etc., como se va a lograr eso que se llama Inteligencia.

No es con ese m�s como se puede llegar a tener Inteligencia. se equivocan de plano aquellos que suponen que la Inteligencia puede ser conquistada con el proceso del m�s.

Es urgente comprender a fondo y en todos los terrenos de la Mente Subconsciente e Inconsciente lo que es ese pernicioso proceso del m�s, porque en el fondo se oculta muy secretamente el Querido Ego, el Yo, el M� Mismo que desea y quiere siempre m�s y m�s para engordar y robustecerse.

Este Mefist�feles que llevamos dentro, este Sat�n, este Yo dice: "Yo tengo m�s dinero, m�s belleza, m�s inteligencia que aqu�l, m�s prestigio, m�s astucia", etc., etc., etc.

Quien quiera de verdad comprender lo que es la Inteligencia, debe aprender a sentirla, debe vivenciarla y experimentarla a trav�s de la Meditaci�n Profunda.

Todo lo que las gentes acumulan entre el sepulcro podrido de la memoria infiel, informaci�n intelectual, experiencias de la vida, se traduce siempre fatalmente en el t�rmino del m�s y m�s. De manera que nunca llegan a conocer el hondo significado de todo eso que acumulan.

Muchos se leen un libro y luego lo depositan entre la memoria, satisfechos por haber acumulado m�s informaci�n. Pero cuando se les llama a responder por la doctrina escrita en el libro que leyeron, resulta que desconocen la profunda significaci�n de la ense�anza. Pero el Yo quiere m�s y m�s informaci�n, m�s y m�s libros aun cuando no haya vivienciado la doctrina de ninguno de ellos.

La Inteligencia no se consigue con informaci�n libresca, ni con m�s experiencia, ni con m�s dinero, ni con m�s prestigio. La Inteligencia puede florecer en nosotros cuando comprendemos todo el proceso del Yo, cuando entendemos a fondo todo ese automatismo psicol�gico del m�s.

Es indispensable comprender que la Mente es el centro b�sico del m�s. Realmente ese m�s es el mismo Yo Psicol�gico que exige, y la mente es su n�cleo fundamental.

Quien quiera ser Inteligente de verdad, debe resolverse a morir no solamente en el Nivel Intelectual Superficial sino tambi�n en todos los terrenos Subconscientes e Inconscientes de la Mente.

Cuando el Yo muere, cuando el Yo se disuelve totalmente, lo �nico que queda dentro de nosotros es el Ser Aut�ntico, el Ser Verdadero, la leg�tima Inteligencia tan codiciada, y tan dif�cil.

Las gentes creen que la Mente es creadora, est�n equivocadas. El Yo no es creador y la Mente es el n�cleo b�sico del Yo.

La Inteligencia es creadora porque ella es del Ser, es un atributo del Ser.

No debemos confundir a la Mente con la Inteligencia.

Est�n equivocados de plano y en forma radical quienes suponen que la Inteligencia es algo que se pueda comprar como se compran los t�tulos de nobleza o poseyendo una formidable biblioteca.

Es necesario comprender profundamente todos los procesos de la Mente, todas las reacciones, ese m�s psicol�gico que acumula, etc. S�lo as� brota en nosotros en forma natural y espont�nea la Llamarada Ardiente de la Inteligencia.

Conforme el Mefist�feles que llevamos dentro se va disolviendo, el fuego de la Inteligencia Creadora se va manifestando poco a poco dentro de nosotros, hasta resplandecer abrasadoramente.

Nuestro Verdadero Ser es Amor y de ese Amor nace la Aut�ntica y Leg�tima Inteligencia que no es del Tiempo.


 

Capitulo 20

LA VOCACION

 

            A excepci�n de las personas totalmente inv�lidas, todo ser humano tiene que servir para algo en la vida. Lo dif�cil es saber para qu� sirve cada individuo. Si hay algo verdaderamente importante en este mundo, es Conocernos a S� Mismos. Raro es aquel que se conoce a s� mismo y aun cuando parezca incre�ble, es dif�cil encontrar en la vida alguna persona que tenga desarrollado el Sentido Vocacional.

Cuando alguien est� plenamente convencido del papel que tiene que representar en la existencia, hace entonces de su Vocaci�n un apostolado, una religi�n, y se convierte de hecho y por derecho propio en un ap�stol de la humanidad.

Quien conoce su Vocaci�n o quien la llega a descubrir por s� mismo, pasa por un cambio tremendo. Ya no busca el �xito, poco le interesa el dinero, la fama, la gratitud. Su placer est� entonces en la dicha que le proporciona el haber respondido a un llamado �ntimo, profundo, ignoto, de su propia Esencia Interior.

Lo m�s interesante de todo esto es que el Sentido Vocacional nada tiene que ver con el Yo, pues aunque parezca extra�o, el Yo aborrece nuestra propia Vocaci�n porque el Yo solamente apetece jugosas entradas monetarias, posici�n, fama, etc.

El Sentido de la Vocaci�n es algo que pertenece a nuestra propia Esencia Interior, es algo muy adentro, muy profundo, muy �ntimo.

El Sentido Vocacional lleva al hombre a acometer con verdadero denuedo y desinter�s verdadero las m�s tremendas empresas a costa de toda clase de sufrimientos y calvarios. Es por lo tanto apenas normal que el Yo aborrezca la Verdadera Vocaci�n.

El Sentido de la Vocaci�n nos conduce de hecho por la senda del Hero�smo Leg�timo, aun cuando tengamos que soportar estoicamente toda clase de infamias, traiciones y calumnias.

El d�a que un hombre pueda decir la verdad: "Yo s� qui�n soy y cu�l es mi verdadera Vocaci�n", desde ese instante comenzar� a vivir con Verdadera Rectitud y Amor. Un hombre as� vive en su obra y su obra en �l.

Realmente s�lo son muy pocos los hombres que pueden hablar as� con Verdadera Sinceridad de coraz�n. Quienes as� hablan son los selectos, aquellos que tienen en grado superlativo el Sentido de la Vocaci�n.

Hallar nuestra Verdadera Vocaci�n es fuera de toda duda el problema social m�s grave, el problema que se encuentra en la base misma de todos los problemas de la sociedad.

Encontrar o descubrir nuestra Verdadera Vocaci�n individual, equivale de hecho a descubrir un tesoro muy precioso.

Cuando un ciudadano encuentra con toda certidumbre y fuera de toda duda su verdadero y leg�timo oficio, se hace por este solo hecho, insustituible.

Cuando nuestra Vocaci�n corresponde totalmente y en forma absoluta al puesto que estamos ocupando en la vida, ejercemos entonces nuestro trabajo como un verdadero ap�stol, sin codicia alguna y sin deseo de poder.

Entonces el trabajo en vez de producirnos codicia, aburrimiento o deseos de cambiar de oficio, nos trae dicha verdadera, profunda, �ntima, aun cuando tengamos que soportar pacientemente dolorosos v�a crucis.

En la pr�ctica hemos podido verificar que cuando el puesto no corresponde a la Vocaci�n del individuo, entonces s�lo piensa en funci�n del "m�s".

El mecanismo del Yo es el "m�s". M�s dinero, m�s fama, m�s proyectos, etc., etc., etc., y como es apenas natural el sujeto suele tornarse hip�crita, explotador, cruel, despiadado, intransigente, etc.

Si estudiamos la burocracia detenidamente, podemos comprobar que rara vez en la vida el puesto corresponde a la Vocaci�n Individual

Si estudiamos en forma minuciosa los distintos gremios del proletariado, podemos evidenciar que en muy raras ocasiones el oficio corresponde a la Vocaci�n Individual.

Cuando observamos a las clases privilegiadas, ya sean del Este o del Oeste del mundo, podemos evidenciar la falta total del Sentido Vocacional. Los llamados "ni�os bien" ahora asaltan a mano armada, violan a indefensas mujeres, etc., para matar el aburrimiento. No habiendo encontrado su puesto en la vida, andan desorientados y se convierten en "rebeldes sin causa" como para variar un poco.

Es espantoso el estado ca�tico de la humanidad por estos tiempos de crisis mundial.

Nadie est� contento con su trabajo porque el puesto no corresponde a la Vocaci�n; llueven solicitudes de empleo porque nadie tiene ganas de morirse de hambre, pero las solicitudes no corresponden a la Vocaci�n de aquellos que solicitan.

Muchos choferes deber�an ser m�dicos o ingenieros. Muchos abogados deber�an ser ministros y muchos ministros deber�an ser sastres. Muchos limpiadores de calzado deber�an ser ministros y muchos ministros deber�an ser limpiadores de calzado, etc, etc.

Las gentes est�n en puestos que no les corresponden, que nada tienen que ver con su verdadera Vocaci�n Individual. Debido a esto, la m�quina social funciona p�simamente. Esto es semejante a un motor que estuviese estructurado con piezas que no le corresponden, y el resultado tiene que ser inevitablemente el desastre, el fracaso, el absurdo.

En la pr�ctica hemos podido comprobar hasta la saciedad que cuando alguien no tiene Disposici�n Vocacional para ser gu�a, instructor religioso, l�der pol�tico o director de alguna asociaci�n espiritualista, cient�fica, literaria, filantr�pica, etc., entonces s�lo piensa en funci�n del "m�s" y se dedica a hacer proyectos y m�s proyectos con secretos prop�sitos inconfesables.

Es obvio que cuando el puesto no corresponde a la Vocaci�n Individual el resultado es la explotaci�n.

Por estos tiempos terriblemente materialistas en que vivimos, el puesto de maestro est� siendo arbitrariamente ocupado por muchos mercaderes que ni remotamente tienen vocaci�n para el magisterio. El resultado de semejante infamia es la explotaci�n, crueldad y falta de verdadero Amor.

Muchos sujetos ejercen el magisterio exclusivamente con el prop�sito de conseguir dinero para pagar sus estudios en la Facultad de Medicina, Derecho o Ingenier�a, o simplemente porque no encuentran nada m�s que hacer. Las v�ctimas de semejante fraude intelectual son los alumnos y las alumnas.

El Verdadero Maestro Vocacional hoy en d�a es muy dif�cil encontrarlo y es la mayor dicha que pueden llegar a tener los alumnos y alumnas de escuelas, colegios y universidades.

La Vocaci�n del maestro est� sabiamente traducida por aquella pieza de prosa conmovedora de Gabriela Mistral titulada "LA ORACI�N DE LA MAESTRA". Dice la maestra de provincia dirigi�ndose a lo Divinal, al Maestro Secreto:

"Dame el Amor �nico de mi escuela: que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes. Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de m� este impuro deseo de mal entendida justicia que a�n me turba, la mezquina insinuaci�n de protesta que sube de m� cuando me hieren, no me duela la incomprensi�n ni me entristezca el olvido de las que ense��.

Dame el ser m�s madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame alcance a hacer una de mis ni�as mi verso perfecto y a dejarle clavada mi m�s penetrante melod�a, para cuando mis labios no canten m�s.

Mu�strame posible tu evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada d�a y de cada hora por �l."

�Qui�n puede medir la influencia ps�quica maravillosa de un maestro as� inspirado con tanta ternura por el sentido de su Vocaci�n?

El individuo da con su Vocaci�n por una de est�s tres v�as. Primera: el AUTO-DESCUBRIMIENTO DE UNA CAPACIDAD ESPECIAL. Segunda: LA VISI�N DE UNA NECESIDAD URGENTE. Tercera: LA MUY RARA DIRECCI�N DE LOS PADRES Y MAESTROS que descubrieron la Vocaci�n del alumno o alumna mediante la observaci�n de sus aptitudes.

Muchos individuos han descubierto su Vocaci�n en determinado momento cr�tico de su vida, frente a una situaci�n seria que reclamaba inmediato remedio.

Gandhi era un abogado cualquiera cuando con motivo de un atentado contra los derechos de los hind�es en el �frica del Sur, hizo cancelar su pasaje de regreso a la India y se qued� a defender la causa de sus compatriotas. Una necesidad moment�nea le encamin� hacia la vocaci�n de toda su vida.

Los grandes benefactores de la humanidad han encontrado su vocaci�n ante una crisis situacional que reclamaba inmediato remedio. Recordemos a Oliverio Cromwell, el padre de las libertades inglesas; Benito Ju�rez, el forjador del nuevo M�xico; Jos� de San Mart�n y Sim�n Bol�var, padres de la independencia Suramericana, etc., etc.

Jes�s el Cristo, Buddha, Mahoma, Hermes, Zoroastro, Confucio, Fuji, etc., fueron hombres que en determinado momento de la historia supieron comprender su Verdadera Vocaci�n y se sintieron llamados por la Voz Interior que emana del Intimo.

La Educaci�n Fundamental est� llamada a descubrir por diversos m�todos la capacidad latente de los estudiantes. Los m�todos que la pedagog�a extempor�nea est� utilizando por estos tiempos para descubrir la Vocaci�n de los alumnos y alumnas, son fuera de toda duda crueles, absurdos y despiadados.

Los cuestionarios vocacionales han sido elaborados por mercaderes que arbitrariamente ocupan el puesto de maestros.

En algunos pa�ses antes de entrar a preparatorias vocacionales, se somete a los alumnos a las crueldades psicol�gicas m�s horribles. Se les hacen preguntas sobre matem�ticas, civismo, biolog�a, etc. Lo m�s cruel de estos m�todos son los famosos test psicol�gicos, �ndice I.Q., �ntimamente relacionados con la prontitud mental.

Seg�n sea el tipo de respuesta, seg�n se califiquen, el estudiante es entonces embotellado en uno de los tres bachilleratos. Primero: F�sico-Matem�ticos. Segundo: Ciencias Biol�gicas. Tercero: Ciencias Sociales.

De los F�sico-Matem�ticos salen ingenieros, arquitectos, astr�nomos, aviadores, etc.

De las Ciencias Biol�gicas salen farmac�uticos, enfermeras, bi�logos, m�dicos, etc.

De las Ciencias Sociales salen abogados, literatos, doctores en filosof�a y letras, directores de empresa, etc.

El plan de estudio en cada pa�s es diferente, y es claro que no en todos los pa�ses existen tres bachilleratos distintos. En muchos pa�ses s�lo existe un bachillerato y terminado �ste, el alumno pasa a la universidad. En algunas naciones no se examina la capacidad vocacional del estudiante y �ste ingresa a la facultad con el deseo de tener una profesi�n para ganarse la vida, aun cuando �sta no coincida con sus tendencias innatas, con su Sentido Vocacional.

Hay pa�ses donde se examina la Capacidad Vocacional de los estudiantes y hay naciones donde no se les examina. Absurdo es no saber orientar vocacionalmente a los estudiantes, no examinar sus capacidades y tendencias innatas. Est�pidos son los cuestionarios vocacionales y toda esa jerga de preguntas, test psicol�gicos, �ndice I.Q., etc.

Esos m�todos de examen vocacional no sirven porque la Mente tiene sus momentos de crisis y si el examen se verifica en un momento de esos, el resultado es el fracaso y desorientaci�n del estudiante.

Los maestros han podido verificar que la mente de los alumnos tiene, como el mar, sus altas y sus bajas mareas, sus plus y sus minus. Existe un Biorritmo en las gl�ndulas masculinas y femeninas. Tambi�n existe un Biorritmo para la mente.

En determinada �poca las gl�ndulas masculinas se encuentran en plus y las femeninas en minus o viceversa. La Mente tiene tambi�n su plus y su minus.

Quien quiera conocer la ciencia del Biorritmo le indicamos se estudie la famosa obra titulada "BIORRITMO" escrita por el eminente sabio Gn�stico-Rosacruz, Doctor Arnoldo Krumm-Heller, m�dico coronel del ej�rcito mexicano y profesor de medicina de la Facultad de Berl�n.

Nosotros afirmamos enf�ticamente que una crisis emocional o un estado de nerviosismo ps�quico ante la dif�cil situaci�n de un examen, puede llevar a un estudiante al fracaso durante el examen pre-vocacional.

Nosotros afirmamos que un abuso cualquiera del Centro del Movimiento producido tal vez por el deporte, por una excesiva caminata o por trabajo f�sico arduo, etc., puede originar crisis intelectual aun cuando la Mente se halle en plus, y conducir al estudiante al fracaso durante un examen pre-vocacional.

Nosotros afirmamos que una crisis cualquiera relacionada con el Centro Instintivo, tal vez en combinaci�n con el placer sexual, o con el Centro Emocional, etc., puede llevar al estudiante al fracaso durante un examen pre-vocacional.

Nosotros afirmamos que una crisis sexual cualquiera, un s�ncope de sexualidad reprimida, un abuso sexual, etc., puede ejercer su influencia desastrosa sobre la Mente llev�ndola al fracaso durante un examen pre-vocacional.

La Educaci�n Fundamental ense�a que los G�rmenes Vocacionales se hallan depositados no solamente en el Centro Intelectual, sino tambi�n en cada uno de los otros Cuatro Centros de la psico-fisiolog�a de la M�quina Org�nica.

Es urgente tener en cuenta los Cinco Centros Ps�quicos llamados: INTELECTO, EMOCION, MOVIMIENTO, INSTINTO, SEXO. Es absurdo pensar que el Intelecto es el �nico centro de cognici�n. Si se examina exclusivamente el Centro Intelectual con el prop�sito de descubrir las aptitudes vocacionales de determinado sujeto, adem�s de cometerse una grave injusticia que resulta de hecho muy perjudicial para el individuo y para la sociedad, se incurre en un error porque los g�rmenes de la Vocaci�n no s�lo se hallan contenidos en el Centro Intelectual sino tambi�n adem�s, en cada uno de los otros Cuatro Centros Psicofisiol�gicos del individuo.

El �nico camino obvio que existe para descubrir la verdadera Vocaci�n de los alumnos y alumnas es el Amor Verdadero.

Si padres de familia y maestros se asocian en mutuo acuerdo para investigar en el hogar y en la escuela, para observar detalladamente todos los actos de los alumnos y alumnas, podr�n descubrir las tendencias innatas de cada alumno y alumna.

Ese es el �nico camino obvio que permitir�a a padres y maestros descubrir el Sentido Vocacional de los alumnos y alumnas.

Esto exige Amor Verdadero de padres y maestros, y es obvio que si no existe Verdadero Amor de los padres y madres de familia y aut�nticos maestros vocacionales capaces de sacrificarse de verdad por sus disc�pulos y disc�pulas, tal empresa resulta entonces impracticable.

Si los gobiernos quieren de verdad salvar a la sociedad, necesitan expulsar a los mercaderes del templo con el l�tigo de la Voluntad.

Debe iniciarse una Nueva �poca Cultural difundiendo por doquiera la doctrina de la Educaci�n Fundamental.

Los estudiantes deben defender sus derechos valerosamente y exigir a los gobiernos Verdaderos Maestros Vocacionales. Afortunadamente existe el arma formidable de las huelgas y los estudiantes tienen esa arma.

En algunos pa�ses ya existen dentro de las escuelas, colegios y universidades ciertos maestros orientadores que realmente no son vocacionales, el puesto que ocupan no coincide con sus tendencias innatas. Estos maestros no pueden orientar a los dem�s porque ni as� mismos pudieron orientarse. Se necesita con urgencia Verdaderos Maestros Vocacionales capaces de orientar inteligentemente a los alumnos y alumnas.

Es necesario saber que debido a la pluralidad del Yo, el Ser Humano representa autom�ticamente diversos papeles en el Teatro de la Vida. Los muchachos y muchachas tienen un papel para la escuela, otro para la calle y otro para el hogar.

Si se quiere descubrir la Vocaci�n de un joven o de una joven, hay que observarlos en la escuela, en el hogar y a�n en la calle. Este trabajo de observaci�n s�lo pueden realizarlos los padres y maestros verdaderos en �ntima asociaci�n.

Entre la pedagog�a anticuada existe tambi�n el sistema de observar calificaciones para deducir vocaciones. El Alumno que se distingui� en civismo con las m�s altas calificaciones es entonces clasificado como un posible abogado, y el que se distingui� en biolog�a se le define como un m�dico en potencia, y el que en matem�ticas como un posible ingeniero, etc.

Este sistema absurdo para deducir Vocaciones es demasiado emp�rico porque la Mente tiene sus altas y sus bajas y no s�lo en la forma total ya conocida, sino tambi�n en ciertos estados particulares especiales.

Muchos escritores que en la escuela fueron p�simos estudiantes de gram�tica, descollaron en la vida como verdaderos maestros del lenguaje. Muchos ingenieros notables tuvieron siempre en la escuela peores calificaciones en matem�ticas y multitud de m�dicos fueron en la escuela reprobados en biolog�a y ciencias naturales.

Es lamentable que muchos padres de familia en vez de estudiar las aptitudes de sus hijos, s�lo vean en ellos la continuaci�n de su querido Ego, Yo Psicol�gico, M� Mismo.

Muchos padres abogados quieren que sus hijos contin�en en el bufete y muchos due�os de negocios quieren que sus hijos contin�en manejando sus intereses ego�stas sin interesarles en lo m�s m�nimo el Sentido Vocacional de ellos.

El Yo quiere siempre subir, trepar al tope de la escalera, hacerse sentir y cuando sus ambiciones fracasan, entonces quieren lograr por medio de sus hijos lo que por s� mismos no pudieron alcanzar. Estos padres ambiciosos meten a sus muchachos y muchachas en carreras y puestos que nada tienen que ver con el sentido vocacional de �stos.


 

Capitulo 21

LOS TRES CEREBROS

 

            La Psicolog�a Revolucionaria de la Nueva Era afirma que la M�quina Org�nica del Animal Intelectual, falsamente llamado hombre, existe en forma tricentrada o tricerebrada.

El Primer Cerebro est� encerrado en la caja craneana. El Segundo Cerebro corresponde concretamente a la espina dorsal con su m�dula central y todos sus ramos nerviosos. El Tercer Cerebro no reside en un lugar definido ni tampoco es un �rgano determinado. Realmente el Tercer Cerebro est� constituido por los plexos nerviosos simp�ticos y en general por todos los centros nerviosos espec�ficos del organismo humano.

El PRIMER CEREBRO es el CENTRO PENSANTE. El SEGUNDO CEREBRO es el CENTRO DEL MOVIMIENTO, com�nmente denominado CENTRO MOTOR. El TERCER CEREBRO es el CENTRO EMOCIONAL.

Est� completamente demostrado en la pr�ctica, que todo abuso del Cerebro Pensante produce gasto excesivo de energ�a intelectual. Es pues l�gico afirmar sin temor a dudas que los manicomios son verdaderos cementerios de muertos intelectuales.

Los deportes armoniosos y equilibrados son �tiles para el Cerebro Motor, pero el abuso del deporte significa gasto excesivo de Energ�as Motrices y el resultado suele ser desastroso. No es absurdo afirmar que existen muertos del Cerebro Motor. Dichos muertos son conocidos como enfermos de hemiplejia, par�lisis progresiva, etc.

El Sentido Est�tico, la M�stica, el �xtasis, la M�sica Superior, son necesarios para cultivar el Centro Emocional; pero el abuso de dicho cerebro produce desgaste in�til y derroche de Energ�as Emocionales. Abusan del Cerebro Emocional los existencialistas de la "nueva ola" los fan�ticos del rock, los pseudo-artistas sensuales del arte moderno, los pasionarios morbosos de la sensualidad, etc.

Aun cuando parezca incre�ble, la muerte ciertamente se procesa por tercios en cada persona. Ya est� comprobado hasta la saciedad que toda enfermedad tiene su base en cualquiera de los tres cerebros.

La Gran Ley ha depositado sabiamente en cada uno de los tres cerebros del animal intelectual, determinado capital de Valores Vitales. Ahorrar dicho capital significa de hecho alargar la vida; malgastar dicho capital produce muerte.

Arcaicas tradiciones que han llegado hasta nosotros desde la noche aterradora de los siglos, afirman que el promedio de la vida humana en el antiguo continente Mu, situado en el Oc�ano Pac�fico, oscilaba entre doce y quince siglos.

Con el devenir de los siglos, a trav�s de todas las edades, el uso equivocado de los tres cerebros fue acortando la vida poco a poco. En el pa�s asoleado de Kem, all� en el viejo Egipto de los faraones, el promedio de vida humana alcanzaba ya �nicamente a ciento cuarenta a�os.

Actualmente en estos tiempos modernos de gasolina y celuloide, en esta �poca de existencialismo y rebeldes del rock, el promedio de la vida humana seg�n algunas compa��as de seguros, es apenas de cincuenta a�os.

Los se�ores marxistas-leninistas de la Uni�n Sovi�tica, fanfarrones y mentirosos como siempre, por ah� andan diciendo que han inventado sueros especiales para alargar la vida; pero el viejito Kruschev todav�a no tiene ochenta a�os y tiene que pedirle permiso a un pie para levantar el otro.

En el centro del Asia existe una comunidad religiosa constituida por ancianos que ya ni recuerdan su juventud. El promedio de vida de esos ancianos oscila entre cuatrocientos y quinientos a�os. Todo el Secreto de la Larga Vida de estos monjes asi�ticos consiste en el sabio uso de los tres cerebros.

El funcionalismo equilibrado y armonioso de los Tres Cerebros significa ahorro de los Valores Vitales y como l�gica secuencia, prolongaci�n de la vida.

Existe una ley c�smica conocida como "IGUALACI�N DE LAS VIBRACIONES DE MUCHAS FUENTES". Los monjes de dicho monasterio saben utilizar dicha Ley mediante el uso de los Tres Cerebros.

La pedagog�a extempor�nea conduce a los alumnos y alumnas al abuso del Cerebro Pensante, cuyos resultados ya conoce la psiquiatr�a.

El cultivo inteligente de los Tres Cerebros es Educaci�n Fundamental. En las antiguas Escuelas de Misterios de Babilonia, Grecia, India, Persia, Egipto, etc., los alumnos y alumnas recib�an informaci�n �ntegra directa para sus Tres Cerebros mediante el precepto, la danza, la m�sica, etc., inteligentemente combinados.

Los teatros de los antiguos tiempos formaban parte de la escuela. El drama, la comedia, la tragedia, combinados con la m�mica especial, la m�sica, la ense�anza oral, etc., serv�an para informar a los Tres Cerebros de cada individuo.

Entonces los estudiantes no abusaban del Cerebro Pensante y sab�an usar con inteligencia y en forma equilibrada sus Tres Cerebros.

Las danzas de los Misterios de Eleusis en Grecia, el teatro en Babilonia, la escultura en Grecia, fueron siempre utilizados para transmitir conocimientos a los disc�pulos y disc�pulas.

Ahora, en estos tiempos degenerados del rock, los alumnos y alumnas confundidos y desorientados andan por la senda tenebrosa del abuso mental.

Actualmente no existen verdaderos sistemas creadores para el armonioso cultivo de los Tres Cerebros.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, s�lo se dirigen a la memoria infiel de los aburridos estudiantes que esperan con ansiedad la hora de salir del aula.

Es urgente, es indispensable saber combinar Intelecto, Movimiento y Emoci�n con el prop�sito de llevar informaci�n �ntegra a los Tres Cerebros de los estudiantes.

Resulta absurdo informar a un solo cerebro. El Primer Cerebro no es el �nico de cognici�n. Resulta criminoso abusar del Cerebro Pensante de los alumnos y alumnas.

La Educaci�n Fundamental deber� conducir a los estudiantes por la Senda del Desarrollo Armonioso.

La Psicolog�a Revolucionaria ense�a claramente que los Tres Cerebros tienen tres clases de asociaciones independientes totalmente distintas. Estas tres clases de asociaciones evocan diferentes tipos de impulsos del Ser.

Esto nos da de hecho TRES PERSONALIDADES DIFERENTES que no poseen nada en com�n ni en su naturaleza ni en sus manifestaciones.

La Psicolog�a Revolucionaria de la Nueva Era ense�a que en cada persona existen tres aspectos psicol�gicos distintos. Con una parte de la esencia ps�quica deseamos una cosa; con otra parte hacemos algo totalmente opuesto.

En un instante de supremo dolor, tal vez la p�rdida de un ser querido o cualquier otra cat�strofe �ntima, la PERSONALIDAD EMOCIONAL llega hasta la desesperaci�n, mientras la PERSONALIDAD INTELECTUAL se pregunta el por qu� de toda esa tragedia y la PERSONALIDAD DEL MOVIMIENTO s�lo quiere huir de la escena.

Estas tres Personalidades distintas, diferentes y muchas veces hasta contradictorias, deben ser inteligentemente cultivadas e instruidas con m�todos y sistemas especiales en todas las escuelas, colegios y universidades.

Desde el punto de vista psicol�gico resulta absurdo educar exclusivamente a la Personalidad Intelectual. El hombre tiene tres Personalidades que necesitan urgentemente la Educaci�n Fundamental.


 

Capitulo 22

EL BIEN Y EL MAL

 

            El Bien y el Mal no existen. Una cosa es buena cuando nos conviene, y mala cuando no nos conviene. El Bien y el Mal es cuesti�n de conveniencias ego�stas y caprichos de la Mente.

El hombre que invent� los fat�dicos t�rminos Bien y Mal fue un Atlante llamado MAKARI KRONVERNKZYON miembro distinguido de la cient�fica sociedad Akaldan situada en el sumergido continente Atlante.

Jam�s sospech� el viejo sabio arcaico el da�o tan grave que iba a causar a la humanidad, con el invento de sus dos palabritas.

Los Sabios Atlantes estudiaron profundamente todas las FUERZAS EVOLUTIVAS, INVOLUTIVAS Y NEUTRAS de la Naturaleza; pero a este viejo sabio se le ocurri� la idea de definir las dos primeras con los t�rminos BIEN y MAL. A las Fuerzas de tipo Evolutivo las llam� BUENAS y a las Fuerzas de tipo Involutivo las bautiz� con el t�rmino de MALAS. A las Fuerzas Neutras no les dio nombre alguno.

Dichas fuerzas se procesan dentro del hombre y dentro de la Naturaleza siendo la fuerza Neutra el punto de apoyo y equilibrio.

Muchos siglos despu�s de la sumersi�n de la Atl�ntida con su famosa Poseidonis de la cual habla Plat�n en su "Rep�blica", existi� en la civilizaci�n oriental TIKLYAMISHAYANA un sacerdote antiqu�simo, que cometi� el grav�simo error de abusar con los t�rminos Bien y Mal, utiliz�ndolos torpemente para basar sobre ellos una Moral. El nombre de dicho sacerdote fue ARMANATOORA.

Con el devenir de la historia a trav�s de los innumerables siglos, la humanidad se vici� con estas palabritas y las convirti� en el fundamento de todos sus C�digos Morales. Hoy en d�a estas dos palabritas las encuentra uno hasta en la sopa.

Actualmente hay muchos reformadores que quieren la restauraci�n Moral pero que para desgracia de ellos y de este afligido mundo tienen la Mente embotellada entre el Bien y el Mal.

Toda Moral se fundamenta en las palabritas Bien y Mal por eso todo transformador Moral es de hecho un reaccionario.

Los t�rminos Bien y Mal sirven siempre para justificar o condenar nuestros propios errores.

QUIEN JUSTIFICA O CONDENA NO COMPRENDE. Es inteligente comprender el desarrollo de las Fuerzas Evolutivas pero no es inteligente justificarlas con el t�rmino "Buenas". Es inteligente comprender los procesos de las Fuerzas Involutivas pero resulta est�pido condenarlas con el t�rmino de "Malas".

Toda Fuerza Centr�fuga puede convertirse en Fuerza Centr�peta. Toda Fuerza Involutiva puede transformarse en Evolutiva.

Dentro de los infinitos procesos de la Energ�a en estado Evolutivo existen infinitos procesos de Energ�a en estado Involutivo.

Dentro de cada ser humano existen distintos tipos de Energ�a que evolucionan, involucionan y se transforman incesantemente.

Justificar determinado tipo de Energ�a y condenar otro, no es Comprender. Lo vital es Comprender.

La Experiencia de la Verdad ha sido muy rara entre la Humanidad debido al hecho concreto del embotellamiento mental. Las gentes est�n embotelladas entre los opuestos Bien y Mal.

La Psicolog�a Revolucionaria del Movimiento Gn�stico se basa en el estudio de los distintos tipos de Energ�a que operan dentro del organismo humano y dentro de la Naturaleza.

El Movimiento Gn�stico tiene una �tica Revolucionaria que nada tiene que ver con la Moral de los reaccionarios ni tampoco con los t�rminos conservadores y retardatarios del Bien y del Mal.

Dentro del laboratorio psico-fisiol�gico del organismo humano existen Fuerzas Evolutivas, Involutivas y Neutras, que deben ser estudiadas y comprendidas profundamente.

El t�rmino "Bien" impide la Comprensi�n de las Energ�as Evolutivas debido a la Justificaci�n.

El t�rmino "Mal" impide la Comprensi�n de las Fuerzas Involutivas debido a la Condenaci�n.

Justificar o Condenar no significa Comprender. Quien quiera acabar con sus Defectos no debe justificarlos ni condenarlos. Es urgente comprender nuestros errores.

Comprender la Ira en todos los Niveles de la Mente es fundamental para que en nosotros nazca la Serenidad y la Dulzura.

Comprender los infinitos matices de la Codicia es indispensable para que en nosotros nazca la Filantrop�a y el Altruismo.

Comprender la Lujuria en todos los Niveles de la Mente es condici�n indispensable para que en nosotros nazca la Castidad Verdadera.

Comprender la Envidia en todos los Terrenos de la Mente es suficiente para que nazca en nosotros el Sentido de Cooperaci�n y Dicha por el bienestar y el progreso ajeno.

Comprender el Orgullo en todos sus matices y grados, es la base para que nazca en nosotros en forma natural y sencilla la flor ex�tica de la Humildad.

Comprender lo que es ese elemento de inercia llamado Pereza, no s�lo en sus formas grotescas sino tambi�n en sus formas m�s sutiles, es indispensable para que nazca en nosotros el Sentido de Actividad.

Comprender las diversas formas de la Gula y de la Glotoner�a equivale a destruir los vicios del Centro Instintivo como son banqueteos, borracheras, cacer�as, carnivorismo, miedo a la muerte, deseos de perpetuar el Yo, temor a la aniquilaci�n etc.

Los maestros de las escuelas, colegios y universidades, aconsejan a sus disc�pulos y disc�pulas que mejoren como si el Yo pudiera mejorar; que adquieran determinadas virtudes como si el Yo pudiera conseguir virtudes, etc.

Es urgente comprender que el Yo no mejora jam�s, que nunca es m�s perfecto y quien codicia Virtudes robustece el Yo.

La Perfecci�n Total s�lo nace en nosotros con la Disoluci�n del Yo. Las Virtudes nacen en nosotros en forma natural y sencilla cuando comprendemos nuestros Defectos Psicol�gicos, no solamente en el Nivel Intelectual sino tambi�n en todos los Terrenos Sub-Conscientes e Inconscientes de la Mente.

Querer mejorar es est�pido, desear la Santidad es Envidia, codiciar Virtudes significa robustecer el Yo con el veneno de la Codicia.

Necesitamos la Muerte total del Yo no s�lo en el nivel intelectual sino tambi�n en todos los recovecos, regiones, terrenos y pasillos de la Mente. Cuando hemos muerto absolutamente, s�lo queda en nosotros Eso que es perfecto. Eso que est� saturado de Virtudes, Eso que es la Esencia de nuestro Ser Intimo, Eso que no es el Tiempo.

S�lo comprendiendo a fondo todos los infinitos procesos de las Fuerzas Evolutivas que se desarrollan dentro de nosotros mismos aqu� y ahora. S�lo comprendiendo en forma �ntegra los distintos aspectos de las Fuerzas Involutivas que se procesan dentro de nosotros mismos de momento en momento, podemos Disolver el Yo.

Los t�rminos Bien y Mal sirven para Justificar y Condenar pero jam�s para Comprender. Cada Defecto tiene muchos matices, fondos, trasfondos y profundidades. Comprender un Defecto en el Nivel Intelectual no significa haberlo comprendido en los distintos terrenos Subconscientes, Inconscientes, e Infraconscientes de la Mente.

Cualquier Defecto puede desaparecer del Nivel Intelectual y continuar en los otros Terrenos de la Mente.

La Ira se disfraza con la toga del Juez. Muchos codician no ser codiciosos. Hay quienes no codician dinero pero codician Poderes Ps�quicos, Virtudes, Amores, Felicidad aqu� o despu�s de la muerte, etc., etc., etc.

Muchos hombres y mujeres se emocionan y fascinan ante las personas del sexo opuesto dizque porque aman la belleza; su propio Subconsciente les traiciona. La Lujuria se disfraza con el Sentido Est�tico.

Muchos envidiosos Envidian a los Santos y hacen penitencia y se azotan porque desean tambi�n llegar a ser Santos.

Muchos envidiosos Envidian a quienes se Sacrifican por la Humanidad y entonces queriendo ser grandes tambi�n hacen escarnio de aquellos a quienes Envidian y lanzan contra ellos toda su baba difamatoria.

Hay quienes se sienten Orgullosos por la posici�n, el dinero, la fama y el prestigio y hay quienes se sienten Orgullosos de su condici�n humilde.

Di�genes se sent�a Orgulloso del tonel en que dorm�a y cuando lleg� a casa de S�crates salud� diciendo: "Pisando tu Orgullo S�crates, pisando tu Orgullo". "S�, Di�genes, con tu Orgullo pisas mi Orgullo"; fue la respuesta de S�crates.

Las mujeres Vanidosas se encrespan los cabellos, se visten y adornan con todo lo que pueden para despertar la Envidia en las otras mujeres, pero la Vanidad se disfraza tambi�n con la t�nica de la Humildad.

Cuenta la tradici�n que Aristipo, el fil�sofo griego, queriendo demostrar a todo el mundo su Sabidur�a y su Humildad se visti� con una t�nica viej�sima y llena de agujeros, empu�� en su mano derecha el palo de la Filosof�a y se fue por las calles de Atenas. Cuando S�crates le vio venir, exclam�: "Se ve tu vanidad a trav�s de los agujeros de tu vestidura,�Oh Aristipo!"

Muchos son los que est�n en la miseria debido al elemento Pereza, pero existen gentes que trabajan demasiado para ganarse la vida, pero sienten Pereza de estudiar y conocerse a s� mismos para Disolver el Yo.

Son muchos los que han abandonado la Gula y la Glotoner�a pero desgraciadamente se emborrachan y salen de cacer�a.

Cada Defecto es multifac�tico se desarrolla y procesa en forma graduativa desde el pelda�o m�s bajo de la Escala Psicol�gica hasta el pelda�o m�s elevado.

Dentro de la cadencia deliciosa de un verso, tambi�n se esconde el delito.

El delito tambi�n se viste de Santo, de m�rtir, de casto ,de Ap�stol, etc.

El Bien y el Mal no existen. Dichos t�rminos s�lo sirven para buscar evasivas y eludir el estudio profundo y detallado de nuestros propios Defectos.

 


 

Capitulo 23

LA MATERNIDAD

 

            La vida del ser humano comienza como una simple c�lula, sujeta como es natural, al tiempo extraordinariamente r�pido de las c�lulas vivientes. Concepci�n, gestaci�n, nacimiento, es siempre el tr�o maravilloso y formidable con que comienza la vida de cualquier criatura.

Es realmente sorprendente saber que nuestros primeros momentos de existencia debemos vivirlos en lo infinitamente peque�o, convertidos cada uno de nosotros en una simple c�lula microsc�pica.

Comenzamos a existir en forma insignificante de c�lula y terminamos la vida viejos, ancianos y sobrecargados de recuerdos.

El Yo es Memoria. Muchos ancianos ni remotamente viven en el presente. Muchos viejos viven �nicamente recordando el pasado. Todo viejo no es m�s que una voz y una sombra. Todo anciano es un fantasma del pasado, memoria acumulada, y �sta es la que contin�a en los genes de nuestros descendientes.

La concepci�n humana se inicia con tiempos extraordinariamente veloces, pero a trav�s de los distintos procesos de la vida se van haciendo cada vez m�s y m�s lentos.

A muchos lectores les conviene recordar la relatividad del tiempo. El insignificante insecto que s�lo vive unas cuantas horas en una tarde de verano, parece como si casi no viviera, mas vive realmente todo lo que un hombre vive en ochenta a�os. Lo que sucede es que vive r�pidamente. Un hombre vive en ochenta a�os todo lo que vive un planeta en millones de a�os.

Cuando el zoospermo se junta con el huevo comienza la gestaci�n. La c�lula con la cual comienza la vida humana, contiene cuarenta y ocho cromosomas.

Los cromosomas se dividen en genes. Un centenar de estos �ltimos o algo m�s constituyen ciertamente eso que es un cromosoma.

Los genes son muy dif�ciles de estudiar porque est�n constituidos cada uno por unas pocas mol�culas que vibran con inconcebible rapidez.

El mundo maravilloso de los genes constituye una zona intermedia entre el mundo tridimensional y el mundo de la cuarta dimensi�n.

En los genes se encuentran los �tomos de la herencia. El Yo Psicol�gico de nuestros antepasados viene a impregnar el huevo fecundado.

En esta era de electrot�cnica y ciencia at�mica, de ninguna manera resulta exagerado afirmar que la huella electromagn�tica dejada por un antepasado que exhal� su �ltimo aliento haya venido a imprimirse en los genes y cromosomas del huevo fecundado por un descendiente.

El sendero de la Vida est� formado con las huellas de los cascos del caballo de la Muerte.

Durante el curso de la existencia, diferentes tipos de Energ�a fluyen por el organismo humano; cada tipo de Energ�a tiene su propio sistema de acci�n, cada tipo de Energ�a se manifiesta a su tiempo y a su hora.

A los dos meses de concepci�n tenemos la funci�n digestiva y a los cuatro meses de concepci�n entra en acci�n la Fuerza Motriz tan �ntimamente relacionada con los Sistemas Respiratorio y Muscular.

Es maravilloso el espect�culo cient�fico del Nacer y Morir de todas las cosas. Muchos sabios afirman que existe �ntima analog�a entre el nacimiento de la criatura humana y el nacimiento de los mundos en el Espacio Sideral.

A los nueve meses nace el ni�o, a los diez comienza el crecimiento con todos sus maravillosos metabolismos y el desarrollo sim�trico y perfecto de los tejidos conjuntivos.

Cuando la Fontanela Frontal de los reci�n nacidos se cierra a los dos o tres a�os de edad, es se�al de que el Sistema Cerebro-Espinal ha quedado terminado perfectamente.

Muchos cient�ficos han dicho que la Naturaleza tiene Imaginaci�n y que esta Imaginaci�n da forma viviente a todo lo que es, a todo lo que ha sido, a todo lo que ser�.

Multitud de gentes se r�en de la Imaginaci�n y algunos la llaman la "Loca de la Casa".

Alrededor de la palabra Imaginaci�n existe mucha confusi�n, son muchos los que confunden a la Imaginaci�n con la Fantas�a.

Ciertos sabios dicen que existen dos Imaginaciones. A la primera la llaman IMAGINACI�N MEC�NICA, y a la segunda IMAGINACI�N INTENCIONAL. La Primera est� constituida por los desechos de la Mente y la segunda corresponde a lo m�s digno y decente que tenemos dentro.

A trav�s de la observaci�n y la experiencia hemos podido verificar que existe tambi�n un tipo de Sub-Imaginaci�n Mec�nica, Morbosa Infraconsciente y Subjetiva.

Ese tipo de Sub-Imaginaci�n Autom�tica funciona por debajo de la zona intelectual.

Las im�genes er�ticas, el cine morboso, los cuentos picantes con doble sentido, los chistes morbosos, etc., suelen poner a trabajar en forma Inconsciente la Sub-Imaginaci�n Mec�nica.

An�lisis de fondo nos han llevado a la conclusi�n l�gica de que los sue�os er�ticos y las poluciones nocturnas se deben a la Sub-Imaginaci�n Mec�nica.

La Castidad Absoluta resulta imposible mientras exista la Sub-Imaginaci�n Mec�nica.

Es a todas luces perfectamente claro que la Imaginaci�n Consciente es radicalmente distinta a eso que se llama Imaginaci�n Mec�nica Subjetiva, Infraconsciente, Subconsciente.

Cualquier representaci�n puede ser percibida en forma auto-enaltecedora y dignificante, pero la Sub-Imaginaci�n de tipo Mec�nico, Infraconsciente, Subconsciente, Inconsciente, puede traicionarnos funcionando autom�ticamente con matices e im�genes sensuales, pasionarias, sumergidas.

Si queremos la Castidad Integra, Unitotal, de Fondo, necesitamos vigilar no solamente la Imaginaci�n Consciente, sino tambi�n la Imaginaci�n Mec�nica y la Sub-Imaginaci�n Inconsciente, Autom�tica, Subconsciente, Sumergida.

No debemos olvidar jam�s la �ntima relaci�n existente entre Sexo e Imaginaci�n.

A trav�s de la meditaci�n de fondo debemos transformar todo tipo de Imaginaci�n Mec�nica y toda forma de Sub-Imaginaci�n e Infra-Imaginaci�n Autom�tica, en Imaginaci�n Consciente, Objetiva.

La Imaginaci�n Objetiva es en s� misma Esencialmente Creadora. Sin ella el inventor no hubiera podido concebir el tel�fono, la radio, el avi�n, etc.

La Imaginaci�n de la mujer en estado de pre�ez es fundamental para el desarrollo del feto. Est� demostrado que toda madre puede con su Imaginaci�n alterar la Psiquis del feto.

Es urgente que la mujer en estado de pre�ez contemple bellos cuadros, sublimes paisajes, y escuche m�sica cl�sica y palabras armoniosas. As� puede operar sobre la Psiquis de la criatura que lleva en sus entra�as armoniosamente.

La mujer en estado de pre�ez no debe beber alcohol, ni fumar, ni contemplar lo feo, lo desagradable, porque todo esto es perjudicial para el desarrollo armonioso de la criatura.

Hay que saber disculpar todos los caprichos y errores de la mujer pre�ada.

Muchos hombres intolerantes y faltos de compresi�n verdadera, se enojan e injurian a la mujer en estado de pre�ez. Las amarguras de �sta, las aflicciones causadas por el marido falto de caridad, repercuten sobre el feto en estado de gestaci�n, no s�lo f�sica sino ps�quicamente.

Teniendo en cuenta el poder de la Imaginaci�n Creadora, es l�gico afirmar que la mujer en estado de pre�ez no debe contemplar lo feo, lo desagradable, lo inarm�nico, lo asqueante, etc.

Ha llegado la hora en que los gobiernos deben preocuparse por resolver los grandes problemas relacionados con la maternidad.

Resulta incongruente que en una sociedad que se precia de cristiana y democr�tica, no se sepa respetar y venerar el sentido religioso de la maternidad.

Es monstruoso ver a millares de mujeres en estado de pre�ez sin amparo alguno, abandonadas del marido y de la sociedad, mendigando un pedazo de pan o un empleo y ejerciendo muchas veces trabajos materiales rudos para poder sobrevivir con la criatura que llevan entre su vientre.

Estos estados infrahumanos de la sociedad actual, esta crueldad y falta de responsabilidad de los gobernantes y de los pueblos, nos est�n indicando con toda claridad que todav�a la democracia no existe.

Los hospitales con sus salas de maternidad todav�a no han resuelto el problema, porque a dichos hospitales s�lo pueden llegar las mujeres cuando ya se acerca el parto.

Se necesita con urgencia hogares colectivos, verdaderas ciudades jard�n dotadas de salones y residencias para las mujeres en estado de embarazo pobres de solemnidad, cl�nicas y "kinders" para los hijos de �stas.

Estos hogares colectivos con alojamiento para las mujeres pobres de solemnidad en estado de embarazo, llenos de toda clase de comodidades, flores, m�sica, armon�a, belleza, etc., solucionar�an totalmente el gran problema de la Maternidad.

Debemos comprender que la sociedad humana es una gran familia y que no existe problema ajeno porque todo problema en una y otra forma afecta dentro de su respectivo c�rculo a todos los miembros de la sociedad.

Es absurdo discriminar a las mujeres pre�adas por el hecho de ser pobres de solemnidad.

Es criminoso subestimarlas, despreciarlas o arrinconarlas en un asilo de indigentes.

En esta sociedad en que vivimos no puede haber hijos y "entenados" porque todos somos humanos y tenemos los mismos derechos.

Necesitamos crear la verdadera democracia si es que de verdad no queremos ser devorados por el comunismo.

 


 

Capitulo 24

LA PERSONALIDAD HUMANA

 

            Un hombre naci� en el a�o 1900, vivi� sesenta y cinco a�os y muri�. Pero, �d�nde se encontraba antes de 1900 y d�nde podr� estar despu�s de 1965?. La ciencia oficial nada sabe sobre todo esto. Esta es la formulaci�n general de todas las cuestiones sobre la vida y la muerte.

Axiom�ticamente podemos afirmar: El hombre muere porque su tiempo termina. No existe ning�n ma�ana para la Personalidad del muerto.

Cada d�a es una onda del Tiempo, cada mes es otra onda del Tiempo, cada a�o es tambi�n otra onda del Tiempo, y todas estas ondas encadenadas en su conjunto constituyen la Gran Onda de la Vida.

El Tiempo es redondo y la Vida de la Personalidad Humana es una curva cerrada.

La vida de la Personalidad Humana se desarrolla en su Tiempo, nace en su Tiempo y muere en su Tiempo. Jam�s puede existir m�s all� de su Tiempo. Esto del tiempo es un problema que ha sido estudiado por muchos sabios. Fuera de toda duda el Tiempo es la Cuarta Dimensi�n.

La geometr�a de Euclides s�lo es aplicable al Mundo Tridimensional. Pero el mundo tiene Siete Dimensiones y la Cuarta es el Tiempo.

La Mente Humana concibe la Eternidad como la prolongaci�n en l�nea recta. Nada puede estar m�s equivocado que este concepto porque la Eternidad es la Quinta Dimensi�n.

Cada momento de la existencia se sucede en el Tiempo y se repite eternamente.

La Muerte y la Vida son dos extremos que se tocan. Una vida termina para el hombre que muere, pero empieza otra. Un Tiempo termina y otro comienza. La Muerte se halla �ntimamente vinculada al Eterno Retorno.

Esto quiere decir que tenemos que Retornar, regresar a este mundo despu�s de muertos, para repetir el mismo Drama de la Existencia. Mas si la Personalidad Humana perece con la Muerte �Qui�n o qu� es lo que Retorna?

Es necesario aclarar de una vez y para siempre, que el Yo es el que contin�a despu�s de la muerte, que el Yo es quien retorna, que el Yo es quien regresa a este valle de l�grimas.

Es necesario que nuestros lectores no confundan la Ley del Retorno con la teor�a de la Reencarnaci�n ense�ada por la Teosof�a moderna.

La citada teor�a de la Reencarnaci�n tuvo su origen en el culto de Krishna que es una religi�n del indost�n de tipo v�dico, desgraciadamente retocada y adulterada por los reformadores.

En el culto aut�ntico original de Krishna, s�lo los h�roes, los gu�as, aquellos que ya poseen Individualidad Sagrada, son los �nicos que se Reencarnan.

El Yo pluralizado retorna, regresa, mas esto no es reencarnaci�n. Las masas, las multitudes, Retornan, pero eso no es Reencarnaci�n.

La idea del Retorno de las cosas y los fen�menos, la idea de la Repetici�n Eterna, es muy antigua y podemos encontrarla en la Sabidur�a Pitag�rica y en la antigua cosmogon�a del Indost�n.

El Eterno Retorno de los D�as y Noches de Brahama, la repetici�n incesante de los Kalpas, etc., est�n invariablemente asociados en forma muy �ntima a la Sabidur�a Pitag�rica y a la Ley de Recurrencia Eterna o Eterno Retorno.

Gautama el Buddha, ense�� muy sabiamente la doctrina del Eterno Retorno y la rueda de vidas sucesivas, pero su doctrina fue muy adulterada por sus seguidores.

Todo Retorno implica desde luego la fabricaci�n de una nueva Personalidad Humana. Esta se forma durante los primeros siete a�os de la infancia.

El ambiente de familia, la vida de la calle y la escuela, dan a la Personalidad Humana su tinte original caracter�stico infantil.

El ejemplo de los mayores es definitivo para la Personalidad Infantil.

El ni�o aprende m�s con el ejemplo que con el precepto. La forma equivocada de vivir, el ejemplo absurdo, las costumbres degeneradas de los mayores, dan a la personalidad del ni�o este tinte peculiar esc�ptico y perverso de la �poca en que vivimos.

En estos tiempos modernos el adulterio se ha vuelto m�s com�n que la papa y la cebolla, y como es apenas l�gico, esto origina escenas dantescas dentro de los hogares.

Son muchos los ni�os que por estos tiempos tienen que soportar llenos de dolor y resentimientos los l�tigos y palos del padrastro o de la madrastra. Es claro que en esa forma la Personalidad del ni�o se desarrolla dentro del marco del dolor, el rencor y el odio.

Existe un dicho vulgar que dice: "El hijo ajeno huele feo en todas partes". Naturalmente en esto tambi�n hay excepciones, pero �stas se pueden contar con los dedos de la mano y sobran dedos.

Los altercados entre el padre y la madre por cuesti�n de celos, el llanto y los lamentos de la madre afligida o del marido oprimido, arruinado y desesperado, dejan en la Personalidad del ni�o una marca indeleble de profundo dolor y melancol�a que jam�s se olvida durante toda la vida.

En las casas elegantes las orgullosas se�oras maltratan a sus criadas cuando �stas se van al sal�n de belleza o se pintan la cara. El orgullo de las se�oras se siente mortalmente herido.

El ni�o que ve todas estas escenas de infamia se siente lastimado en lo m�s hondo, ya sea que se ponga de parte de su madre soberbia y orgullosa, o de parte de la infeliz criada vanidosa y humillada, y el resultado suele ser catastr�fico para la Personalidad Infantil.

Desde que se invent� la televisi�n se ha perdido la unidad de la familia. En otros tiempos el hombre llegaba de la calle y era recibido por su mujer con mucha alegr�a. Hoy en d�a ya la mujer no sale a recibir a su marido a la puerta porque est� ocupada viendo televisi�n.

Dentro de los hogares modernos el padre, la madre, los hijos, las hijas, parecen Aut�matas Inconscientes ante la pantalla de televisi�n. Ahora el marido no puede comentar con su mujer absolutamente nada de los problemas del d�a, el trabajo, etc., etc., porque �sta parece son�mbula viendo la pel�cula de ayer, las escenas dantescas de Al Capone, el �ltimo baile de la nueva ola, etc., etc., etc.

Los ni�os levantados en este nuevo tipo de hogar ultramoderno s�lo piensan en ca�ones, pistolas, ametralladoras de juguete para imitar y vivir a su modo todas las escenas dantescas del crimen tal como las han visto en la pantalla de televisi�n.

Es l�stima que este invento maravilloso de la televisi�n sea utilizado con prop�sitos destructivos. Si la humanidad utilizara este invento en forma dignificante ya para estudiar las ciencias naturales, ya para ense�ar el verdadero arte regio de la Madre Natura, ya para dar sublimes ense�anzas a las gentes, entonces este invento ser�a una bendici�n para la humanidad, podr�a utilizarse inteligentemente para cultivar la personalidad humana.

Es a todas luces absurdo nutrir la Personalidad Infantil con m�sica arr�tmica, inarm�nica, vulgar. Es est�pido nutrir la personalidad de los ni�os con cuentos de ladrones y polic�as, escenas de vicio y prostituci�n, dramas de adulterio, pornograf�a, etc.

El resultado de semejante proceder lo podemos ver en los "rebeldes sin causa", los asesinos prematuros, etc.

Es lamentable que las madres azoten a sus hijos, les den de palos, les insulten con vocablos descompuestos y crueles. El resultado de semejante conducta es el resentimiento, el odio, la p�rdida del Amor, etc.

En la pr�ctica hemos podido ver que los ni�os levantados entre palos, l�tigos y gritos, se convierten en personas vulgares llenas de pataner�as y faltas de todo Sentido de Respeto y Veneraci�n.

Es urgente comprender la necesidad de establecer un verdadero equilibrio dentro de los hogares.

Es indispensable saber que la dulzura y la severidad deben equilibrarse mutuamente en los dos platillos de la Balanza de la Justicia

El padre representa la Severidad. La madre representa la Dulzura. El padre personifica la Sabidur�a. La madre simboliza el Amor.

Sabidur�a y Amor, severidad y dulzura, se equilibran mutuamente en los dos platillos de la Balanza C�smica.

Los padres y madres de familia deben equilibrarse mutuamente para el bien de los hogares.

Es urgente, es necesario que todos los padres y madres de familia comprendan la necesidad de sembrar en la Mente Infantil los Valores Eternos del Esp�ritu.

Es lamentable que los ni�os modernos ya no posean el Sentido de Veneraci�n. Esto se debe a los cuentos de vaqueros, ladrones y polic�as. La televisi�n, el cine, etc., han pervertido la Mente de los ni�os.

La Psicolog�a Revolucionaria del Movimiento Gn�stico, en forma clara y precisa hace una distinci�n de fondo entre el Ego y la Esencia.

Durante los tres o cuatro primeros a�os de vida, s�lo se manifiesta en el ni�o la belleza de la Esencia. Entonces el ni�o es tierno, dulce, hermoso en todos sus aspectos psicol�gicos.

Cuando el Ego comienza a controlar la tierna Personalidad del ni�o, toda esa belleza de la Esencia va desapareciendo y en su lugar afloran entonces los Defectos Psicol�gicos propios de todo ser humano.

As� como debemos hacer distinci�n entre Ego y Esencia, tambi�n es necesario distinguir entre Personalidad y Esencia.

El ser humano nace con la Esencia, mas no nace con la Personalidad. Esta �ltima es necesario crearla.

Personalidad y Esencia deben desarrollarse en forma armoniosa y equilibrada.

En la pr�ctica hemos podido verificar que cuando la Personalidad se desarrolla exageradamente a expensas de la Esencia, el resultado es el brib�n.

La observaci�n y la experiencia de muchos a�os nos han permitido comprender que cuando la Esencia se desarrolla totalmente sin atender en lo m�s m�nimo el cultivo armonioso de la Personalidad, el resultado es el m�stico sin Intelecto, sin Personalidad, noble de coraz�n pero inadaptado, incapaz.

El desarrollo armonioso de Personalidad y Esencia da por resultado hombres geniales.

En la Esencia tenemos todo lo que es propio, en la Personalidad todo lo que es prestado.

En la Esencia tenemos nuestras cualidades innatas, en la Personalidad tenemos el ejemplo de nuestros mayores, lo que hemos aprendido en el hogar, en la escuela, en la calle.

Es urgente que los ni�os reciban alimento para la Esencia y alimento para la personalidad.

La Esencia se alimenta con ternura, cari�o sin l�mites, amor, m�sica, flores, belleza, armon�a, etc.

La Personalidad debe alimentarse con el buen ejemplo de nuestros mayores, con la sabia ense�anza de la escuela, etc.

Es indispensable que los ni�os ingresen a primarias a la edad de siete a�os previo paso por el "kinder".

Los ni�os deben aprender las primeras letras jugando, as� el estudio se hace para ellos atractivo, delicioso, feliz.

La Educaci�n Fundamental ense�a que desde el mismo "kinder" o jard�n para ni�os, debe atenderse en forma especial cada uno de los tres aspectos de la Personalidad Humana, conocidos como Pensamiento, Movimiento y Emoci�n. As� la Personalidad del ni�o se desarrolla en forma armoniosa y equilibrada.

La cuesti�n de la creaci�n de la Personalidad del ni�o y su desarrollo, es de grav�sima responsabilidad para padres de familia y maestros de escuela.

La calidad de la Personalidad Humana depende exclusivamente del tipo de Material Psicol�gico con el cual fue creada y alimentada.

Alrededor de Personalidad, Esencia, Ego o Yo, existe entre los estudiantes de psicolog�a mucha confusi�n.

Algunos confunden a la Personalidad con la Esencia y otros confunden al Ego o Yo con la Esencia.

Son muchas las escuelas pseudo-esot�ricas o pseudo-ocultistas que tienen como meta de sus estudios la vida impersonal.

Es necesario aclarar que no es la Personalidad lo que tenemos que disolver.

Es urgente saber que necesitamos Desintegrar el Ego, el M� Mismo, el Yo, y reducirlo a polvareda c�smica.

La Personalidad es tan s�lo un veh�culo de acci�n, un veh�culo que fue necesario crear, fabricar.

En el mundo existen Cal�gulas, Atilas, H�tleres, etc. Todo tipo de Personalidad por perversa que ella haya sido, puede transformarse radicalmente cuando el Ego o Yo se disuelva totalmente.

Esto de la Disoluci�n del Ego o Yo confunde y molesta a muchos pseudo-esoteristas. Estos est�n convencidos de que el Ego es Divino, ellos creen que el Ego o Yo es el mismo Ser, la M�nada Divina, etc.

Es necesario, es urgente, es inaplazable comprender que el Ego o Yo nada tiene de Divino.

El Ego o Yo es el Sat�n de la Biblia, manojo de recuerdos, deseos, pasiones, odios, resentimientos, concupiscencias, adulterios, herencia de familia, razas, naci�n, etc., etc., etc.

Muchos afirman en forma est�pida que en nosotros existe un Yo Superior o Divino y un Yo inferior.

Superior e Inferior son siempre dos secciones de una misma cosa. Yo Superior, Yo Inferior, son dos secciones del mismo Ego.

El Ser divinal, la M�nada, el Intimo, nada tiene que ver con ninguna forma del Yo. El Ser es el Ser y eso es todo. La raz�n de ser del Ser es el mismo Ser.

La Personalidad en s� misma s�lo es un veh�culo y nada m�s. A trav�s de la Personalidad puede manifestarse el Ego o el Ser, todo depende de nosotros mismos.

Es urgente Disolver el Yo, el Ego, para que s�lo se manifieste a trav�s de nuestra Personalidad la Esencia Psicol�gica de nuestro Verdadero Ser.

Es indispensable que los educadores comprendan plenamente la necesidad de cultivar armoniosamente los Tres Aspectos de la Personalidad Humana.

Un perfecto equilibrio entre Personalidad y Esencia, un Desarrollo Armonioso del Pensamiento, Emoci�n y Movimiento, una Etica Revolucionaria, constituyen los basamentos de la Educaci�n Fundamental.

 


 

Capitulo 25

LA ADOLESCENCIA

 

            Ha llegado el momento de abandonar en forma definitiva el falso pudor y los prejuicios relacionados con el problema sexual. Es necesario comprender en forma clara y precisa el problema sexual de los adolescentes de ambos sexos.

A los catorce a�os de edad aparece en el organismo del adolescente la Energ�a Sexual que fluye entonces avasalladoramente por el sistema neuro-simp�tico.

Este tipo especial de energ�a transforma el organismo humano, modificando la voz en el var�n y originando la funci�n ov�rica en la mujer.

El organismo humano es una aut�ntica f�brica que trasforma elementos groseros en finas substancias vitales.

Los alimentos que llevamos al est�mago pasan m�ltiples trasformaciones y refinamientos hasta culminar definitivamente en esa substancia semi-s�lida, semi-l�quida mencionada por Paracelso con el t�rmino de Ens-Seminis (Entidad del Semen).

Ese vidrio l�quido, flexible, maleable, ese esperma, contiene en si mismo, en forma potencial todos los g�rmenes de la vida.

El Gnosticismo reconoce en el esperma el CAOS de donde surge con vehemencia la vida.

Los viejos Alkimistas medievales tales como Paracelso, Sendivogius, Nicol�s Flamel, Raymundo Lulio, etc., estudiaron con profunda veneraci�n el ENS-SEMINIS o Mercurio de la Filosof�a Secreta.

Este VITRIOLO, es un verdadero elixir elaborado inteligentemente por la naturaleza dentro de las ves�culas seminales.

En este Mercurio de la Antigua Sabidur�a, en este semen, se encuentran realmente todas las posibilidades de la existencia.

Es lamentable que muchos j�venes por falta de verdadera orientaci�n psicol�gica se entreguen al vicio de la masturbaci�n o se desv�en lamentablemente por el sendero infra-sexual del homo-sexualismo.

A los ni�os y a los j�venes se les da informaci�n intelectual sobre muchos temas y se les encarrila por la v�a del deportismo cuyo abuso acorta la vida miserablemente, pero desgraciadamente al aparecer la Energ�a Sexual con la cual se inicia la Adolescencia, tanto padres de familia como maestros de escuela, basados en un falso puritanismo y en una moral est�pida, resuelven callar criminosamente.

Hay silencios delictuosos y existen palabras infames.

Callar sobre el problema sexual es un delito. Hablar equivocadamente sobre el problema sexual constituye tambi�n otro delito.

Si los padres y maestros callan, los pervertidos sexuales hablan y las v�ctimas vienen a ser los adolescentes inexpertos.

Si el adolescente no puede consultar a padres ni a maestros, consultar� entonces a sus compa�eros de escuela posiblemente ya desviados por el camino equivocado.

El resultado no se deja esperar por mucho tiempo y el nuevo adolescente siguiendo falsos consejos se entregar� al vicio de la masturbaci�n o se desviar� por el camino del homo-sexualismo.

El vicio de la masturbaci�n arruina totalmente la Potencia Cerebral. Es necesario saber que existe una �ntima relaci�n entre el Semen y el Cerebro. Es necesario cerebrizar el semen. Es necesario seminizar el cerebro.

El cerebro se seminiza transmutando la Energ�a Sexual, subliminiz�ndola, convirti�ndola en Potencia Cerebral.

En esta forma queda el semen cerebrizado y el cerebro seminizado.

La ciencia Gn�stica estudia a fondo la endocrinolog�a y ense�a m�todos y sistemas para transmutar las Energ�as Sexuales, pero este es asunto que no encaja dentro de este libro.

Si el lector quiere informaci�n sobre Gnosticismo debe estudiar nuestros libros Gn�sticos e ingresar a nuestros estudios.

Los adolescentes deben sublimar las Energ�as Sexuales cultivando el sentido est�tico, aprendiendo la m�sica, la escultura, la pintura, realizando excursiones a las altas monta�as, etc.

�Cuantos rostros que hubieran podido ser bellos se marchitan!

�Cuantos cerebros se degeneran! Todo por falta de un grito de alerta en el momento oportuno.

El vicio de la masturbaci�n, tanto en j�venes como en se�oritas se ha vuelto m�s com�n que el lavarse las manos.

Los manicomios est�n llenos de hombres y mujeres que arruinaron su Cerebro en el asqueante vicio de la masturbaci�n. El destino de los masturbadores es el manicomio.

El vicio del homo-sexualismo tiene podridas las ra�ces de esta raza caduca y perversa.

Parece incre�ble que en pa�ses como Inglaterra que presumen de cultos y super-civilizados, existan libremente los cines donde se exhiben pel�culas de tipo homo-sexual.

Parece incre�ble que sea precisamente en Inglaterra donde ya se hacen esfuerzos por legalizar oficialmente matrimonios de tipo homosexual.

En las grandes metr�polis del mundo existen actualmente prost�bulos y clubs de tipo homo-sexual.

La cofrad�a tenebrosa de los enemigos de la mujer, hoy en d�a tiene organizaciones pervertidas que asombran por su fraternidad degenerada.

A muchos lectores podr� sorprenderles demasiado esto de la "fraternidad degenerada" pero no debemos olvidar que en todos los tiempos de la historia han existido siempre diversas hermandades del delito.

La cofrad�a morbosa de los enemigos de la mujer, es fuera de toda duda una hermandad del delito.

Los enemigos de la mujer ocupan siempre o casi siempre los puestos claves dentro de la colmena burocr�tica.

Cuando un homo-sexual va a la c�rcel, bien pronto queda libre debido a la influencia oportuna de los hombres claves de la cofrad�a del delito.

Si un afeminado cae en desgracia, bien pronto recibe auxilios econ�micos de todos los siniestros personajes de la cofrad�a del delito.

Los miembros tenebrosos del homo-sexualismo se reconocen entre s� por el uniforme que ostentan.

Asombra saber que los maricones usan uniforme, pero as� es. El uniforme de los homo-sexuales corresponde a toda moda que se inicia. Los maricones inician toda nueva moda. Cuando una moda se vuelve com�n, entonces ellos inician otra. En esta forma el uniforme de la cofrad�a del delito es siempre nuevo.

Todas las grandes ciudades del mundo, hoy en d�a tienen millones de homo-sexuales.

El vicio del homo-sexualismo inicia su marcha vergonzosa durante la Adolescencia.

Muchas escuelas de adolescentes varones y se�oritas son verdaderos prost�bulos de tipo homo-sexual.

Millones de se�oritas adolescentes marchan resueltamente por el tenebroso camino de los enemigos del hombre.

Millones de adolescentes de sexo femenino son homo-sexuales. La cofrad�a del delito entre el homo-sexualismo femenino es tan fuerte, como la cofrad�a del delito entre el sexo masculino.

Es urgente abandonar radicalmente y en forma definitiva el falso pudor y se�alar a los adolescentes de ambos sexos, francamente todos los Misterios Sexuales. S�lo as� podr�n encaminarse las nuevas generaciones por la Senda de la Regeneraci�n.


 

Capitulo 26

LA JUVENTUD

 

            La Juventud se divide en dos per�odos de siete a�os cada uno. El primer per�odo comienza a los 21 a�os de edad y concluye a los 28. El segundo per�odo se inicia a los 28 y termina a los 35. Los basamentos de la Juventud se encuentran en el hogar, la escuela y la calle.

La Juventud levantada sobre la base de la EDUCACI�N FUNDAMENTAL resulta de hecho EDIFICANTE y esencialmente DIGNIFICANTE.

La Juventud levantada sobre cimientos falsos es por consecuencia l�gica un camino equivocado.

La mayor�a de los hombres emplean la primera parte de la vida en hacer miserable el resto de ella.

Los j�venes por un concepto equivocado de falsa hombr�a, suelen caer en brazos de las prostitutas.

Los excesos de la Juventud son letras giradas contra la vejez pagaderas con intereses bien caros a treinta a�os fecha. Sin EDUCACI�N FUNDAMENTAL la Juventud resulta una embriaguez perpetua; es la fiebre del error, el licor y la pasi�n animal.

Todo lo que el hombre ha de ser en su vida se encuentra en estado potencial durante los primeros treinta a�os de existencia.

De todas las grandes acciones humanas de que tengamos conocimiento, tanto en �pocas anteriores como en la nuestra, la mayor parte de ellas han sido iniciadas antes de los treinta a�os.

El hombre que ha llegado a los treinta a�os se siente a veces como si saliera de una gran batalla en que ha visto caer a multitud de compa�eros uno tras otro.

A los treinta a�os los hombres y las mujeres han perdido ya toda su vivacidad y su entusiasmo y si fracasan en sus primeras empresas, se llenan de pesimismo y abandonan la partida.

Las ilusiones de la Madurez suceden a las ilusiones de la Juventud. Sin Educaci�n Fundamental la herencia de la Vejez suele ser la desesperaci�n.

La Juventud es fugaz. La belleza es el esplendor de la Juventud, pero es ilusoria, no dura. La Juventud tiene el Genio vivo y el Juicio d�bil. Raros en la vida son los j�venes de Juicio fuerte y Genio vivo.

Sin EDUCACI�N FUNDAMENTAL los j�venes resultan pasionales, borrachos, bribones, mordaces, concupiscentes, lujuriosos, glotones, codiciosos, envidiosos, celosos, matones, ladrones, orgullosos, perezosos, etc.

La Mocedad es un Sol de verano que pronto se oculta. A los j�venes les encanta malgastar los valores vitales de la mocedad.

Los Viejos cometen el error de explotar a los j�venes y conducirlos a la guerra.

La gente joven puede transformarse y transformar el Mundo si se orienta por la senda de la EDUCACI�N FUNDAMENTAL.

En la Juventud estamos llenos de ilusiones que s�lo nos conducen al desencanto.

El YO aprovecha el fuego de la juventud para robustecerse y hacerse poderoso.

El Yo quiere satisfacciones pasionales a cualquier precio a�n cuando la Vejez sea totalmente desastrosa.

A la gente joven s�lo le interesa entregarse en brazos de la fornicaci�n, el vino y los placeres de toda especie. No quieren darse cuenta los j�venes de que ser esclavos del placer es propio de meretrices pero no de los hombres verdaderos.

Ning�n placer dura lo suficiente. La sed de placeres es la dolencia que m�s despreciables hace a los ANIMALES INTELECTUALES.

El gran poeta de habla espa�ola Jorge Manrique, dijo:

"Cu�n presto se va el placer,

c�mo despu�s de acordado,

da dolor,

c�mo a nuestro parecer

cualquier tiempo pasado

fue mejor".

Arist�teles hablando sobre el placer dijo: "Cuando se trata de juzgar el placer los hombres no somos jueces imparciales".

El Animal Intelectual goza justificando el placer. Federico el Grande no tuvo inconveniente en afirmar enf�ticamente: "EL PLACER ES EL BIEN MAS REAL DE ESTA VIDA".

El dolor m�s intolerable es el producido por la prolongaci�n del placer m�s intenso.

Los j�venes calaveras abundan como la mala hierba. El YO calavera siempre justifica el placer.

El calavera cr�nico aborrece el Matrimonio o prefiere aplazarlo. Grave cosa es aplazar el Matrimonio con el pretexto de gozar de todos los placeres de la tierra.

Absurdo es acabar con la vitalidad de la Juventud y luego casarse, las v�ctimas de semejante estupidez son los hijos.

Muchos hombres se casan porque est�n cansados; muchas mujeres se casan por curiosidad y el resultado de semejantes absurdos es siempre la decepci�n.

Todo hombre sabio ama de verdad y con todo el coraz�n a la mujer que ha elegido.

Debemos siempre casarnos en la Juventud si es que de verdad no queremos tener una Vejez miserable.

Para todo hay tiempo en la vida. Que un joven se case es lo normal, pero que un anciano se case es la estupidez.

Los j�venes deben casarse y saber formar su hogar. No debemos olvidar que el monstruo de los celos destruye los hogares.

Salom�n dijo: "Los celos son crueles como la tumba; sus brasas son brasas de fuego".

La raza de los Animales Intelectuales es celosa como los perros. Los Celos son totalmente animales.

El hombre que cela a una mujer no sabe con quien cuenta. Mejor es no celarla para saber qu� clase de mujer tenemos. El venenoso griter�o de una mujer celosa resulta m�s mort�fero que los colmillos de un perro rabioso.

Es falso decir que "donde hay Celos hay Amor". Los Celos jam�s nacen del Amor, el Amor y los Celos son incompatibles. El origen de los Celos se encuentra en el Temor.

El YO justifica los Celos con razones de muchas especies. El YO teme perder el ser amado.

Quien quiera de verdad Disolver el Yo debe siempre estar dispuesto a perder lo m�s amado.

En la pr�ctica hemos podido evidenciar despu�s de muchas a�os de observaci�n, que todo solter�n libertino se convierte en marido celoso.

Todo hombre ha sido terriblemente fornicario.

El hombre y la mujer deben estar unidos en forma voluntaria y por Amor, mas no por Temor y Celos.

Ante la Gran Ley el hombre debe responder por su conducta y la mujer por la suya. El marido no pude responder por la conducta de la mujer ni la mujer puede responder por la conducta de su marido. Responda cada cual por su propia conducta y disu�lvanse los celos.

El problema b�sico de la Juventud es el Matrimonio.

La joven coquetona con varios novios se queda solterona porque tanto unos como otros se desilusionan de ella.

Es necesario que las j�venes sepan conservar su novio si es que de verdad quieren casarse.

Es necesario no confundir el AMOR con la PASI�N. Los j�venes enamorados y las muchachas, no saben distinguir entre el Amor y la Pasi�n.

Es urgente saber que la Pasi�n es un veneno que enga�a a la Mente y al Coraz�n.

Todo hombre apasionado y toda mujer apasionada podr�an hasta jurar con l�grimas de sangre que est�n verdaderamente enamorados.

Despu�s de satisfecha la Pasi�n Animal, el castillo de naipes se va al suelo.

El fracaso de tantos y tantos matrimonios se debe a que se casaron por Pasi�n Animal, mas no por Amor.

El paso m�s grave que damos durante la Juventud es el Matrimonio y en las escuelas, colegios y universidades, se deber�a preparar a los j�venes y a las se�oritas para este importante paso. Es lamentable que muchos j�venes y se�oritas se casen por inter�s econ�mico o meras conveniencias sociales.

Cuando el Matrimonio se realiza por pasi�n animal o por conveniencias sociales o inter�s econ�mico, el resultado es el fracaso.

Son muchas las parejas que fracasan en el matrimonio por incompatibilidad de car�cteres.

La mujer que se casa con un joven celoso, iracundo, furioso, se convertir� en la v�ctima de un verdugo. El joven que se casa con una mujer celosa, furiosa, iracunda, es claro que tendr� que pasar su vida en un infierno.

Para que haya Verdadero Amor entre dos seres, es urgente que no exista Pasi�n Animal, es indispensable Disolver el Yo de los Celos, es necesario desintegrar la Ira, es b�sico un desinter�s a toda prueba.

El Yo da�a los hogares, el M� Mismo destruye la Armon�a. Si los j�venes y las se�oritas estudian nuestra Educaci�n Fundamental y se proponen disolver el Yo, es claro a todas luces que podr�n hallar la senda del MATRIMONIO PERFECTO.

S�lo Disolviendo el Ego podr� haber Verdadera Felicidad en los hogares. A los j�venes y se�oritas que quieran ser felices en el Matrimonio les recetamos estudiar a fondo nuestra Educaci�n Fundamental y Disolver el YO.

Muchos Padres de familia celan a las hijas espantosamente y no quieren que �stas tengan novio. Semejante proceder es absurdo ciento por ciento porque las muchachas necesitan tener novio y casarse.

El resultado de semejante falta de comprensi�n son los novios a escondidas, en la calle, con el peligro siempre de caer en manos del gal�n seductor.

Las j�venes deben tener siempre libertad para tener su novio, mas debido a que todav�a no han disuelto el YO, es conveniente no dejarlas a solas con el novio.

Los j�venes y las se�oritas deben tener libertad para hacer sus fiestas en casa. Las sanas distracciones no perjudican a nadie y la Juventud necesita tener distracciones.

Lo que perjudica a la Juventud es el licor, el cigarrillo, la fornicaci�n, las org�as, el libertinaje, las cantinas, los cabarets, etc.

Las fiestas de familia, los bailes decentes, la buena m�sica, los paseos al campo, etc., no pueden perjudicar a nadie.

La Mente da�a el Amor. Muchos j�venes han perdido la oportunidad de contraer matrimonio con magn�ficas mujeres debido a sus temores econ�micos, a los recuerdos del ayer, a las preocupaciones por el ma�ana.

El miedo a la vida, al hambre, a la miseria y los vanos proyectos de la mente se convierten en la causa fundamental de todo aplazamiento nupcial.

Muchos son los j�venes que se proponen no contraer nupcias hasta tanto no posean determinada cantidad de dinero, casa propia, coche �ltimo modelo y mil tonter�as m�s como si todo eso fuese la Felicidad.

Es lamentable que esa clase de varones pierdan bellas oportunidades matrimoniales por causa del miedo a la vida, a la muerte, al qu� dir�n, etc.

Semejante clase de hombres se quedan solterones para toda su vida o se casan ya demasiado tarde, cuando ya no les queda tiempo para levantar una familia y educar a sus hijos.

Realmente todo lo que necesita un var�n para sostener su mujer y sus hijos es tener una profesi�n o un oficio humilde, eso es todo.

Muchas j�venes se quedan solteronas por estar escogiendo marido. Las mujeres calculadoras, interesadas, ego�stas se quedan solteronas o fracasan rotundamente en el matrimonio.

Es necesario que las muchachas comprendan que todo hombre se desilusiona de la mujer interesada, calculadora y ego�sta.

Algunas mujeres j�venes deseosas de pescar marido se pintan la cara en forma exagerada, se depilan las cejas, se encrespan el cabello, se ponen pelucas y ojeras postizas, estas mujeres no comprenden la psicolog�a varonil.

El var�n por naturaleza aborrece a las mu�ecas pintadas y admira la belleza totalmente natural y la sonrisa ingenua.

El hombre quiere ver en la mujer la Sinceridad, la Simplicidad, el Amor Verdadero y desinteresado, la Ingenuidad de la Naturaleza.

Las se�oritas que quieran casarse necesitan comprender a fondo la psicolog�a del sexo masculino.

El Amor es el Sumun de la Sabidur�a. El Amor se alimenta con Amor. El Fuego de la Eterna Juventud es Amor.

 


 

Capitulo 27

LA EDAD MADURA

 

 La Edad Madura comienza a los treinta y cinco a�os y termina a los cincuenta y seis a�os. El hombre de Edad Madura debe saber gobernar su casa y orientar a sus hijos. En la vida normal todo hombre de edad madura es jefe de familia. El hombre que no ha formado su hogar y su fortuna durante la juventud y edad madura ya no lo forma, es de hecho un fracasado.

Aquellos que intentan formar hogar y fortuna durante la Vejez son verdaderamente dignos de piedad.

El YO de la Codicia se va a los extremos y quiere acumular ricas fortunas. El ser humano necesita pan, abrigo y refugio. Es necesario tener pan, una casa propia, vestidos, trajes, abrigos para cubrir al cuerpo, pero no necesita acumular enormes sumas de dinero para poder vivir.

Nosotros no defendemos la riqueza ni la miseria, ambos extremos son condenables.

Muchos son los que se revuelcan entre el lodo de la miseria y tambi�n son bastantes los que se revuelcan entre el lodo de la riqueza.

Es necesario poseer una modesta fortuna, es decir, una casa hermosa con bellos jardines, una fuente segura de ingresos, estar siempre bien presentado y no pasar hambre. Esto es lo normal para todo ser humano.

La miseria, el hambre, las enfermedades y la ignorancia no deben jam�s existir en ning�n pa�s que se precie de culto y civilizado.

Todav�a la democracia no existe pero necesitamos crearla. Mientras exista un solo ciudadano sin pan, abrigo y refugio, la democracia pr�cticamente no pasa de ser un bello ideal.

Los jefes de familia deben ser comprensivos, inteligentes, jam�s bebedores de vino, glotones, borrachos, tiranos, etc.

Todo hombre maduro sabe por experiencia propia que los hijos imitan su ejemplo y que si este �ltimo es equivocado marcar� derroteros absurdos a sus descendientes.

Es verdaderamente est�pido que el hombre maduro tenga varias mujeres y viva en borracheras, banqueteos, org�as, etc.

Sobre el hombre maduro pesa la responsabilidad de toda la familia y es claro que si anda por caminos equivocados, traer� m�s des�rdenes al mundo, m�s confusi�n, m�s amargura.

El padre y la madre deben comprender la diferencia entre los sexos. Es absurdo que las hijas estudien f�sica, qu�mica, �lgebra, etc. El cerebro de la mujer es diferente al del var�n, tales materias est�n muy de acuerdo con el sexo masculino pero son in�tiles y hasta da�osas para la mente femenina.

Es necesario que los padres y madres de familia luchen de todo coraz�n por promover un cambio vital en todo plan de estudios escolares.

La mujer debe aprender a leer, escribir, tocar el piano, tejer, bordar y en general toda clase de oficios femeninos.

A la mujer debe prepar�rsele desde los mismos bancos de la escuela para la sublime misi�n que le corresponde como madre y como esposa.

Es absurdo da�ar el cerebro de las mujeres con complicados y dif�ciles estudios propios para el sexo masculino.

Es necesario que tanto los padres de familia como los maestros de escuelas, colegios y universidades se preocupen m�s por traer a la mujer a la feminidad que le corresponde.

Es est�pido militarizar a las mujeres, obligarlas a marchar con banderas y tambores por las calles de las ciudades como si fuesen machos.

La mujer debe ser bien femenina y el hombre debe ser bien masculino.

El sexo intermedio, el homosexualismo, es el producto de la degeneraci�n y de la barbarie.

Las se�oritas que se dedican a largos y dif�ciles estudios se vuelven viejas y nadie se casa con ellas.

En la vida moderna, es conveniente que las mujeres hagan carreras cortas, cultura de belleza, mecanograf�a, taquigraf�a, costura, pedagog�a, etc., etc., etc.

Normalmente la mujer debe �nicamente estar dedicada a la vida de hogar, mas debido a la crueldad de esta �poca en que vivimos, la mujer necesita trabajar para comer y vivir.

En una sociedad verdaderamente culta y civilizada, la mujer no necesita trabajar fuera de la casa para poder vivir. Esto de trabajar fuera de casa es crueldad de la peor especie.

El hombre actual degenerado ha creado un falso orden de cosas, y ha hecho perder a la mujer su feminidad, la ha sacado de su casa y la ha convertido en esclava.

La mujer convertida en "marimacho" con intelecto de hombre, fumando cigarrillos y leyendo el peri�dico, semi-desnuda con las faldas arriba de las rodillas o jugando a la canastilla, es el resultado de los hombres degenerados de esta �poca, la lacra social de una civilizaci�n que agoniza.

La mujer convertida en esp�a moderna, la doctora drogadicta, la mujer campeona del deporte, alcoh�lica, desnaturalizada que niega el pecho a sus hijos por no perder su belleza es el s�ntoma execrable de una civilizaci�n falsa.

Ha llegado la hora de organizar el Ej�rcito de Salvaci�n Mundial con hombres y mujeres de buena voluntad, que est�n de verdad dispuestos a luchar contra ese falso orden de cosas.

Ha llegado la hora de establecer en el mundo una Nueva Civilizaci�n, una Nueva Cultura.

La mujer es la piedra fundamental del hogar y si esta piedra est� mal labrada, llena de aristas y deformaciones de toda especie, el resultado de la vida social ser� la cat�strofe.

El var�n es distinto, diferente y por ello puede darse el lujo de estudiar medicina, f�sica, qu�mica, matem�ticas, derecho, ingenier�a, astronom�a, etc., etc., etc.

Un colegio militarizado de varones no es absurdo, pero un colegio militarizado de mujeres adem�s de ser absurdo, resulta espantosamente rid�culo.

Es asqueante ver a las futuras esposas, las futuras madres que han de llevar el ni�o entre su pecho, marchando como hombres por las calzadas de la ciudad.

Esto no solamente indica p�rdida de la feminidad en el sexo sino adem�s pone el dedo en la llaga, se�alando la p�rdida de la masculinidad en el hombre.

El hombre, hombre de verdad, el hombre bien macho no puede aceptar jam�s un desfile militarizado de mujeres. El escr�pulo masculino, la idiosincrasia psicol�gica del var�n, el pensamiento del hombre, siente verdadero asco por esta clase de espect�culos que demuestran hasta la saciedad la degeneraci�n humana.

Necesitamos que la mujer regrese a su hogar, a su Feminidad, a su Belleza Natural, a su Ingenuidad Primitiva, y a su Verdadera Simplicidad.

Necesitamos acabar con todo este orden de cosas y establecer sobre la faz de la Tierra una Nueva Civilizaci�n y una Nueva Cultura.

Los padres de familia y los educadores deben saber levantar a las nuevas generaciones con verdadera Sabidur�a y Amor.

Los hijos varones no solamente deben recibir informaci�n intelectual y aprender un oficio o recibir el t�tulo profesional. Es necesario que los varones conozcan el sentido de la responsabilidad y se encaminen por la senda de la rectitud y del amor consciente.

Sobre los hombros del hombre maduro pesa la responsabilidad de una esposa, de unos hijos y de unas hijas.

El hombre maduro con alto sentido de responsabilidad, casto, sobrio, templado, virtuoso, etc., es respetado por su familia y por todos los ciudadanos.

El hombre maduro que escandaliza a las gentes con sus adulterios, fornicaciones, disgustos, injusticias de todo tipo, se vuelve repugnante para todas la personas y no s�lo se causa dolor a s� mismo sino que tambi�n amarga a sus familiares y trae dolor y confusi�n a todo el mundo.

Es necesario que el hombre maduro sepa vivir su �poca correctamente. Es urgente que el hombre maduro comprenda que la juventud ya pas�.

Es rid�culo querer repetir en la Madurez los mismos dramas y escenas de la Juventud.

Cada �poca de la vida tiene su belleza, y hay que saber vivirla. El hombre maduro debe trabajar con suma intensidad antes de que llegue la Vejez, as� como la hormiga act�a en forma previsiva llevando hojas para su hormiguero antes de que llegue el crudo invierno, as� tambi�n debe actuar con rapidez y previsi�n el hombre maduro.

Muchos hombres j�venes gastan miserablemente todos sus valores vitales y cuando llegan a la Edad Madura se encuentran feos, horribles, miserables, fracasados.

Es verdaderamente rid�culo ver a muchos hombres maduros repitiendo las calaveradas de la Juventud, sin darse cuenta de que ahora est�n horribles y que la Juventud ya se fue.

Una de las calamidades m�s grandes de esta civilizaci�n que agoniza es el vicio del alcohol.

En la Juventud muchos se entregan a la bebida y cuando llega la Edad Madura no han formado un hogar, no han formado una fortuna, no tienen una profesi�n lucrativa, viven de cantina en cantina mendigando licor, espantosamente horribles, asqueantes, miserables.

Los jefes de familia y los educadores deben poner especial atenci�n en los j�venes orient�ndoles rectamente con el sano prop�sito de hacer un mundo mejor.

 


 

Capitulo 28

LA VEJEZ

 

            Los primeros cuarenta a�os de vida nos dan el libro. Los treinta siguientes el comentario. A los veinte a�os un hombre es un pavo real; a los treinta, un le�n; a los cuarenta, un camello; a los cincuenta, una serpiente; a los sesenta, un perro; a los setenta, un mono, y a los ochenta, solamente una voz y una sombra.

El tiempo revela todas las cosas, es un charlat�n muy interesante que habla por s� mismo a�n cuando no se le est� preguntando nada.

No hay nada hecho por la mano del pobre Animal Intelectual falsamente llamado hombre, que tarde o temprano el tiempo no destruya. "FUGIT IRREPARABILE TEMPUS", el Tiempo que huye no puede ser reparado.

El Tiempo saca a la luz p�blica todo lo que ahora est� oculto y encubre y esconde todo lo que en este momento brilla con esplendor.

La Vejez es como el amor, no puede ser ocultada a�n cuando se disfrace con los ropajes de la juventud. La Vejez abate el orgullo de los hombres y los humilla, pero una cosa es ser humilde y otra caer humillado.

Cuando la Muerte se aproxima, los viejos decepcionados de la vida encuentran que la Vejez no es ya una carga. Todos los hombres abrigan la esperanza de vivir larga vida y llegar a ser viejos y sin embargo la Vejez los asusta.

La Vejez comienza a los cincuenta y seis a�os y se procesa luego en per�odos septenarios que nos conducen hasta la decrepitud y la Muerte.

La tragedia m�s grande de los viejos estriba, no en el hecho mismo de ser viejos, sino en la tonter�a de no querer reconocer que lo son y en la estupidez de creerse j�venes como si la Vejez fuera un delito. Lo mejor que tiene la Vejez, es que se encuentra uno muy cerca de la meta.

El Yo Psicol�gico, el M� Mismo, el Ego, no mejora con los a�os y la experiencia, se complica, se vuelve m�s dif�cil, m�s trabajoso, por ello dice el dicho vulgar: "GENIO Y FIGURA HASTA LA SEPULTURA".

El YO Psicol�gico de los viejos dif�ciles se auto-consuela dando bellos consejos debido a su incapacidad para dar feos ejemplos. Los viejos saben muy bien que la Vejez es un tirano muy terrible que les proh�be bajo pena de muerte, gozar de los placeres de la Loca Juventud y prefieren consolarse a s� mismos dando bellos consejos.

El Yo oculta a el Yo, el Yo esconde una parte de s� mismo y todo se rotula con frases sublimes y bellos consejos.

Una parte de M� Mismo esconde a otra parte de M� Mismo. El Yo oculta lo que no le conviene.

Est� completamente demostrado por la observaci�n y la experiencia, que cuando los vicios nos abandonan nos agrada pensar que nosotros fuimos los que los abandonamos.

El coraz�n del Animal Intelectual no se vuelve mejor con los a�os, sino peor, siempre se torna de piedra y si en la Juventud fuimos codiciosos, embusteros, iracundos, en la Vejez lo seremos mucho m�s.

Los viejos viven en el pasado, los viejos son el resultado de muchos ayeres, los ancianos ignoran totalmente el momento en que vivimos, los viejos son memoria acumulada.

La �nica forma de llegar a la ancianidad perfecta es DISOLVIENDO EL YO PSICOL�GICO. Cuando aprendemos a morir de momento en momento, llegamos a la Sublime Ancianidad. La Vejez tiene un gran sentido de sosiego y libertad para aquellos que ya Disolvieron el Yo.

Cuando las pasiones han muerto en forma radical, total y definitiva, queda uno libre no de un amo, sino de muchos amos.

Es muy dif�cil encontrar en la vida ancianos inocentes que ya no posean ni siquiera los residuos del Yo, esa clase de ancianos son infinitamente felices y viven de instante en instante.

El hombre encanecido en la Sabidur�a. El anciano en el saber, el se�or del amo, se convierte de hecho en el faro de luz que gu�a sabiamente la corriente de los innumerables siglos. En el mundo han existido y existen actualmente algunos Ancianos Maestros que no tienen siquiera los �ltimos residuos del Yo. Estos Arhat Gn�sticos son tan ex�ticos y Divinos como la flor de loto. El Venerable Anciano Maestro que ha Disuelto el Yo Pluralizado en forma radical y definitiva es la Perfecta Expresi�n de la Perfecta Sabidur�a, del Amor Divino y del Sublime Poder. El Anciano Maestro que ya no tiene el Yo, es de hecho la plena manifestaci�n del Ser Divinal.

Esos ANCIANOS SUBLIMES, esos ARHAT GN�STICOS han iluminado el mundo desde los antiguos tiempos, recordemos al BUDHA, MOIS�S, HERMES, RAMAKRISHNA, DANIEL, EL SANTO LAMA, etc., etc., etc.

Los maestros de escuelas, colegios y universidades, las maestras, los padres de familia, deben ense�ar a las nuevas generaciones a respetar y venerar a los ancianos.

AQUELLO que no tiene nombre, ESO que es DIVINAL, ESO que es lo REAL, tiene tres aspectos: SABIDUR�A, AMOR, VERBO.

Lo Divinal como PADRE es la SABIDUR�A C�SMICA, como MADRE es el AMOR INFINITO, como hijo es el VERBO.

En el padre de familia se halla el s�mbolo de la Sabidur�a. En la madre de hogar se halla el AMOR, los hijos simbolizan la Palabra.

El anciano padre merece todo el apoyo de los hijos. El padre ya viejo no puede trabajar y es justo que los hijos lo mantengan y respeten. La madre adorable ya anciana no puede trabajar y por lo tanto es necesario que los hijos e hijas vean por ella y la amen y hagan de ese amor una religi�n.

Quien no sabe amar a su padre, quien no sabe adorar a su madre, marcha por el camino de la mano izquierda, por el camino del error. Los hijos no tienen derecho para juzgar a sus padres, nadie es perfecto en este mundo y los que no tenemos determinados defectos en una direcci�n, los tenemos en otra, todos estamos cortados por las mismas tijeras.

Algunos subestiman el Amor Paterno, otros hasta se r�en del Amor Paterno. Quienes as� se comportan en la vida ni siquiera han entrado por el camino que conduce a ESO que no tiene nombre.

El hijo ingrato que aborrece a su padre y olvida a su madre es realmente el verdadero perverso que aborrece todo lo que es Divinal.

LA REVOLUCI�N DE LA CONCIENCIA no significa INGRATITUD, olvidar al padre, subestimar la madre adorable. LA REVOLUCI�N DE LA CONCIENCIA es SABIDUR�A, AMOR y PERFECTO PODER.

En el padre se halla el s�mbolo de la Sabidur�a y en la madre se encuentra la fuente viva del Amor sin cuya Esencia Pur�sima es realmente imposible lograr las m�s altas REALIZACIONES INTIMAS.

 


 

Capitulo 29

LA MUERTE

 

            Es urgente comprender a fondo y en todos los terrenos de la mente, lo que realmente es la Muerte en s� misma, s�lo as� es posible de verdad entender en forma �ntegra lo que es la Inmortalidad.

Ver el cuerpo humano de un ser querido metido entre el ata�d, no significa haber comprendido el Misterio de la Muerte.

La Verdad es lo desconocido de momento en momento. La Verdad sobre la muerte no puede ser una excepci�n.

El Yo quiere siempre, como es apenas natural, un seguro de muerte, una garant�a suplementaria, alguna autoridad que se encargue de asegurarnos una buena posici�n y cualquier tipo de inmortalidad m�s all� del sepulcro aterrador.

El M� Mismo no tiene ganas de morir. El Yo quiere continuar. El Yo le tiene mucho Miedo a la Muerte.

La Verdad no es cuesti�n de creer ni de dudar. La Verdad nada tiene que ver con la credulidad, ni con el escepticismo. La Verdad no es cuesti�n de ideas, teor�as, opiniones, conceptos, preconceptos, supuestos prejuicios, afirmaciones, negociaciones, etc. La Verdad sobre el Misterio de la Muerte no es una excepci�n.

La Verdad sobre el Misterio de la Muerte s�lo puede ser conocida a trav�s de la Experiencia Directa.

Resulta imposible comunicar la experiencia real de la Muerte a quien no la conoce.

Cualquier poeta puede escribir bellos libros de Amor, mas resulta imposible comunicar la Verdad sobre el Amor a personas que jam�s lo han experimentado, en forma semejante decimos que es imposible comunicar la verdad sobre la muerte a personas que no la han vivenciado.

Quien quiera saber la Verdad sobre la Muerte debe indagar, experimentar por s� mismo, buscar como es debido, s�lo as� podemos descubrir la honda significaci�n de la Muerte.

La observaci�n y la experiencia de muchos a�os nos han permitido comprender, que a las gentes no les interesa comprender realmente el hondo significado de la Muerte; a las gentes lo �nico que realmente les interesa es continuar en el m�s all� y eso es todo.

Muchas personas desean continuar mediante los bienes materiales, el prestigio, la familia, las creencias, las ideas, los hijos, etc., y cuando comprenden que cualquier tipo de continuidad Psicol�gica es vano, pasajero, ef�mero, inestable, entonces sinti�ndose sin garant�as, inseguros, se espantan, se horrorizan, se llenan de infinito terror.

No quieren comprender las pobres gentes, no quieren entender que todo lo que contin�a se desenvuelve en el Tiempo.

No quieren comprender las pobres gentes que todo lo que contin�a decae con el Tiempo.

No quieren comprender las pobres gentes que todo lo que contin�a se vuelve mecanicista, rutinario, aburridor.

Es urgente, es necesario, es indispensable, hacernos plenamente conscientes del hondo significado de la muerte, s�lo as� desaparece el temor a dejar de existir.

Observando cuidadosamente a la humanidad, podemos verificar que la mente se halla siempre embotellada en lo conocido y quiere que eso que es conocido contin�e m�s all� del sepulcro.

La mente embotellada en lo conocido, jam�s podr� experimentar lo Desconocido, lo Real, lo Verdadero.

S�lo rompiendo la botella del Tiempo mediante la Correcta Meditaci�n, podemos experimentar lo ETERNO, lo ATEMPORAL, lo REAL.

Quienes deseen continuar temen a la Muerte y sus creencias y teor�as s�lo les sirven de narc�tico.

La Muerte en s� misma nada tiene de aterrador, es algo muy hermoso, sublime, inefable, mas la Mente embotellada en lo conocido, s�lo se mueve dentro del c�rculo vicioso que va de la credulidad al escepticismo.

Cuando realmente nos hacemos plenamente conscientes del hondo y profundo significado de la muerte, descubrimos entonces por s� mismos mediante la experiencia directa, que la Vida y la Muerte constituyen un todo �ntegro, uni-total.

La muerte es el dep�sito de la Vida. El sendero de la Vida est� formado con las huellas de los cascos de la Muerte.

La vida es Energ�a determinada y determinadora. Desde el nacimiento hasta la muerte fluyen dentro del organismo humano distintos tipos de energ�a.

El �nico tipo de energ�a que el organismo humano no puede resistir, es el RAYO DE LA MUERTE. Este rayo posee un voltaje el�ctrico demasiado elevado. El organismo humano no pude resistir semejante voltaje.

As� como un rayo puede despedazar un �rbol, as� tambi�n el Rayo de la Muerte al fluir por el organismo humano, lo destruye inevitablemente.

El Rayo de la Muerte conecta al Fen�meno Muerte, con el Fen�meno Nacimiento.

El Rayo de la Muerte origina tensiones el�ctricas muy �ntimas y cierta nota clave que tiene el poder determinante de combinar los genes dentro del huevo fecundo.

El Rayo de la Muerte reduce el organismo humano a sus elementos fundamentales.

El Ego, el Yo Energ�tico, contin�a en nuestros descendientes desgraciadamente.

Lo que es la Verdad sobre la Muerte, lo que es el intervalo entre Muerte y Concepci�n es algo que no pertenece al Tiempo y que s�lo mediante la Ciencia de la Meditaci�n podemos experimentar.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, deben ense�ar a sus alumnos y alumnas, el camino que conduce a la experiencia de lo Real, de lo Verdadero.

 


 

Capitulo 30

EXPERIENCIA DE LO REAL

 

            En el umbral solemne del templo de Delfos se hallaba una inscripci�n hier�tica cincelada en piedra viva que dec�a: "NOSCE TE IPSUM". "Con�cete a t� mismo y conocer�s al Universo y a los Dioses".

La Ciencia Trascendental de la Meditaci�n tiene por piedra angular b�sica este sagrado lema de los antiguos Hierofantes Griegos.

Si de verdad y en forma muy sincera queremos nosotros establecer la base para la correcta Meditaci�n, es necesario comprendernos a s� mismos en todos los Niveles de la Mente.

Establecer la correcta base de la Meditaci�n es de hecho estar libres de la ambici�n, el ego�smo, el miedo, el odio, la codicia de poderes ps�quicos, el ansia de resultados, etc., etc., etc.

Es claro a todas luces y fuera de toda duda que despu�s de establecer la Piedra Angular B�sica de la Meditaci�n la Mente queda quieta y en profundo e imponente silencio.

Desde el punto de vista rigurosamente l�gico, resulta absurdo querer experimentar Lo Real sin conocernos a s� mismos.

Es urgente comprender en forma �ntegra y en todos los terrenos de la Mente, cada problema conforme va surgiendo en la Mente, cada deseo, cada recuerdo, cada Defecto Psicol�gico, etc.

Es claro a todas luces que durante la pr�ctica de Meditaci�n, van pasando por la Pantalla de la Mente en siniestra procesi�n, todos los Defectos Psicol�gicos que nos caracterizan, todas nuestras alegr�as y tristezas, recuerdos innumerables, m�ltiples impulsos que provienen ya del mundo exterior, ya del mundo interior, deseos de todo tipo, pasiones de toda especie, viejos resentimientos, odios, etc.

Quien de verdad quiere establecer en su Mente la Piedra B�sica de la Meditaci�n, debe poner plena atenci�n en estos Valores Positivos y Negativos de nuestro Entendimiento y comprenderlos en forma �ntegra no solamente en el Nivel meramente Intelectual, sino tambi�n en todos los terrenos Subconscientes, Infraconscientes e Inconscientes de la Mente. Jam�s debemos olvidar que la Mente tiene muchos niveles.

El estudio de fondo de todos estos valores significa de hecho Conocimiento de S� Mismo.

Toda pel�cula en la pantalla de la Mente tiene un principio y un fin. Cuando termina el desfile de formas, deseos, pasiones, ambiciones, recuerdos, etc., entonces la Mente queda quieta y en profundo silencio, vac�a de toda clase de pensamientos.

Los estudiantes modernos de psicolog�a necesitan experimentar el VAC�O ILUMINADOR. La irrupci�n del Vac�o dentro de nuestra propia Mente permite experimentar, sentir, vivenciar un elemento que transforma, ESE ELEMENTO ES LO REAL.

Dist�ngase entre una Mente que est� quieta y una Mente que est� aquietada violentamente. Dist�ngase entre una Mente que est� en silencio y una Mente que est� silenciada a la fuerza.

A la luz de cualquier deducci�n l�gica tenemos que comprender que cuando la Mente est� aquietada violentamente, en el fondo y en otros niveles no est� quieta y lucha por libertarse.

Desde el punto de vista anal�tico tenemos que comprender que cuando la Mente est� silenciada a la fuerza, en el fondo no est� en silencio, grita y se desespera terriblemente.

La Verdadera Quietud y Silencio Natural y espont�neo de la Mente, adviene a nosotros como una gracia, como una dicha, cuando termina la pel�cula muy �ntima de nuestra propia existencia en la Pantalla Maravillosa del Intelecto.

S�lo cuando la Mente est� natural y espont�neamente quieta, s�lo cuando la Mente se encuentra en delicioso silencio, viene la irrupci�n del Vac�o Iluminador.

El Vac�o no es f�cil de explicar. No es definible o descriptible, cualquier concepto que nosotros emitamos sobre �l puede fallar en el punto principal. El Vac�o no puede describirse o expresarse en palabras. Esto se debe a que el lenguaje humano ha sido creado principalmente para designar cosas, pensamientos y sentimientos existentes; no es adecuado para expresar en forma clara y espec�fica, fen�menos, cosas y sentimientos no existentes.

Tratar de discutir el Vac�o dentro de los l�mites de una lengua limitada por las formas de la existencia, realmente fuera de toda duda, resulta de hecho tonto y absolutamente equivocado.

"El Vac�o es la No Existencia, y la Existencia no es el Vac�o. La Forma no difiere del Vac�o, y el Vac�o no difiere de la Forma. La Forma es Vac�o y el Vac�o es Forma, es debido al Vac�o que las cosas existen".

"El Vac�o y la Existencia se complementan entre s� y no se oponen. El Vac�o y la Existencia se incluyen y se abrazan".

"Cuando los seres de Sensibilidad Normal ven un objeto, ven s�lo su Aspecto Existente, no ven su Aspecto Vac�o".

"Todo Ser Iluminado puede ver simult�neamente el Aspecto Existente y Vac�o de cualquier cosa"

El Vac�o es sencillamente t�rmino que denota la naturaleza NO SUBSTANCIAL y NO PERSONAL de los seres, y una se�al de indicaci�n del estado de Absoluto Desprendimiento y Libertad".

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades deben estudiar a fondo nuestra Psicolog�a Revolucionaria y luego ense�arle a sus estudiantes el camino que conduce a la Experimentaci�n de lo REAL. S�lo es posible llegar a la Experiencia de lo Real cuando el pensamiento ha terminado.

La irrupci�n del Vac�o nos permite experimentar la Clara Luz de Pura Realidad.

Ese Conocimiento Presente en realidad Vac�o, sin caracter�stica y sin color, Vac�o de Naturaleza, es la Verdadera Realidad, la Bondad Universal.

Tu Inteligencia cuya verdadera naturaleza es el Vac�o que no debe ser mirada como el Vac�o de la Nada sino como la Inteligencia misma sin trabas, Brillante, Universal y Feliz, es la Conciencia, el Buddha Universalmente Sabio.

Tu propia Conciencia Vac�a y la Inteligencia Brillante y Gozosa son inseparables. Su uni�n es el Dharma-Kaya: el Estado de Perfecta Iluminaci�n.

Tu propia Conciencia Brillante, Vac�a e inseparable del Gran Cuerpo de Esplendor, no tiene ni nacimiento ni muerte y es la Inmutable Luz AMITABHA BUDDHA.

Este conocimiento basta. Reconocer el Vac�o de tu propia Inteligencia como el Estado de Buddha y considerarle como tu propia Conciencia, es continuar en el Esp�ritu Divino de Buddha.

Conserva tu Intelecto sin distraerte durante la Meditaci�n, olv�date de que est�is en Meditaci�n, no pienses que est�is meditando porque cuando se piensa que se medita, este pensamiento basta para turbar la Meditaci�n. T� Mente debe quedar Vac�a para Experimentar lo Real.

 


 

Capitulo 31

PSICOLOGIA REVOLUCIONARIA

 

            Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades deben estudiar profundamente la Psicolo�g�a Revolucionaria que ense�a el Movimiento Gn�stico Internacional. La Psicolog�a de la Revoluci�n en Marcha es radical�mente diferente a todo cuanto antes se conoci� con este nombre.

Fuera de toda duda podemos decir sin temor a equivo�carnos que en el curso de los siglos que nos han precedido desde la noche profunda de todas las edades, jam�s la Psicolog�a hab�a ca�do tan bajo como actual�mente en esta �poca de rebeldes sin causa y caballeri�tos del rock.

La Psicolog�a Retardataria y Reaccionaria de estos tiempos modernos, para colmo de desgracias, ha perdido lamentablemente sus sentido de ser y todo contacto directo con su verdadero origen.

En estos tiempos de degeneraci�n sexual y total deterioro de la Mente, ya no solamente se hace imposi�ble definir con entera exactitud el t�rmino "Psicolo�g�a", sino que adem�s se desconocen verdaderamente las materias fundamentales de la Psicolog�a.

Quienes equivocadamente suponen que la Psicolog�a es una ciencia contempor�nea de �ltima hora, est�n realmente confundidos porque la Psicolog�a es una ciencia antiqu�sima que tiene su origen en las viejas escuelas de los Misterios Arcaicos.

Al tipo del snob, al brib�n ultramoderno, al retarda�tario, le resulta imposible definir eso que se conoce como Psicolog�a porque a excepci�n de esta �poca contempor�nea, es obvio que la Psicolog�a jam�s existi� bajo su propio nombre debido a que, por tales o cuales motivos, siempre fue sospechosa de tendencias subersivas de car�cter pol�tico o religioso y por ello se vio en la necesidad de disfrazarse con m�ltiples ropajes.

Desde los antiguos tiempos, en los distintos escena�rios del Teatro de la Vida, la Psicolog�a represent� siempre su papel, disfrazada inteligentemente con el ropaje de la Filosof�a.

A orillas del Ganges, en la India Sagrada de los Vedas, desde la noche aterradora de los siglos, existen formas de Yoga que en el fondo vienen a ser pura Psicolog�a Experimental de altos vuelos.

Las Siete Yogas han sido descritas como m�todos, procedimientos o sistemas filos�ficos.

En el mundo �rabe, las Sagradas Ense�anzas de los Sufis, en parte metaf�sicas en parte religiosas, son realmente de orden totalmente psicol�gico.

En la vieja Europa podrida hasta el tu�tano de los huesos con tantas guerras, prejuicios raciales, religiosos, pol�ticos, etc., todav�a hasta finales del siglo pasado la Psicolog�a se disfraz� con el traje de la Filosof�a para poder pasar desapercibida.

La Filosof�a a pesar de sus divisiones y subdivisiones como son la L�gica, la Teor�a del Conocimiento, la �tica, la Est�tica, etc., es fuera de toda duda en s� misma Auto-Reflexi�n Evidente, Cognici�n M�stica del Ser, Funcionalismo Cognoscitivo de la Conciencia Despierta.

El error de muchas escuelas filos�ficas consiste en haber considerado a la Psicolog�a como algo inferior a la Filosof�a, como algo relacionado �nicamente con los aspectos m�s bajos y hasta triviales de la natura�leza humana.

Un estudio comparativo de religiones nos permite llegar a la conclusi�n l�gica de que la Ciencia de la Psicolog�a siempre estuvo asociada en forma muy �ntima a todos los principios religiosos.

Cualquier estudio comparativo de religiones viene a demostrarnos que en la Literatura Sagrada m�s ortodoxa de diversos pa�ses y diferentes �pocas, existen maravi�llosos tesoros de la Ciencia Psicol�gica.

Investigaciones de fondo en el terreno del gnosticismo nos permiten hallar esa maravillosa compilaci�n de diversos autores gn�sticos que viene de los primeros tiempos del cristianismo y que se conoce bajo el titulo de "PHILOKALIA", usada todav�a en nuestros d�as en la Iglesia Oriental, especialmente para la instruc�ci�n de los monjes. Fuera de toda duda y sin el m�s m�nimo temor a caer en enga�os, podemos afirmar enf�ticamente que la Philoka�lia es esencialmente pura Psicolog�a Experimental.

En las antiguas escuelas de Misterios de Grecia, Egipto, Roma, India, Persia, M�xico, Per�, Asiria, Caldea, etc., etc., etc., la Psicolog�a siempre estuvo ligada a la Filosof�a, al Arte Objetivo Real, a la Ciencia y a la Religi�n.

En los Antiguos tiempos, la Psicolog�a se ocultaba inteligentemente entre las formas graciosas de las danzarinas sagradas o entre el enigma de los extra�os jerogl�ficos o las bellas esculturas o en la poes�a o en la tragedia y hasta en la m�sica deliciosa de los templos.

Antes de que la Ciencia, la Filosof�a, el Arte y la Religi�n se separaran para vivir independientemente, la Psicolog�a rein� soberana en todas las antiqu�simas Escuelas de Misterios.

Cuando los Colegios Inici�ticos se cerraron debido al Kali-Yuga o Edad Negra en que todav�a estamos, la Psicolog�a sobrevivi� entre el simbolismo de las diversas escuelas esot�ricas y pseudo-esot�ricas del mundo moderno, y muy especialmente entre el Esoteris�mo Gn�stico.

Profundos An�lisis e investigaciones de fondo, nos permiten comprender con toda claridad meridiana que los distintos sistemas y doctrinas psicol�gicas que existieron en el pasado y que existen en el presente, se pueden dividir en dos categor�as:

Primera: Las doctrinas tal como muchos intelectuales las suponen. La Psicolog�a Moderna pertenece de hecho a esta categor�a.

Segunda: Las doctrinas que estudian al hombre desde el punto de vista de la Revoluci�n de la Conciencia.

Estas �ltimas son en verdad las Doctrinas Originales, las m�s antiguas. S�lo ellas nos permiten comprender los or�genes vivientes de la Psicolog�a y su profunda significaci�n.

Cuando todos nosotros hayamos comprendido en forma �ntegra y en todos los niveles de la Mente, cu�n importante es el estudio del hombre desde el nuevo punto de vista de la Revoluci�n de la Conciencia, entenderemos entonces que la Psicolog�a es el estudio de los Principios, Leyes y Hechos �ntimamente relacio�nados con la Transformaci�n Radical y Definitiva del Individuo.

Es urgente que los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades comprendan en forma �ntegra la hora cr�tica en que vivimos y el catastr�fico estado de desorientaci�n psicol�gica en que se encuen�tra la nueva generaci�n.

Es necesario encauzar a la nueva ola por el camino de la Revoluci�n de la Conciencia, y esto s�lo es posible mediante la Psicolog�a Revolucionaria de la Educaci�n Fundamental.

 


 

Capitulo 32

REBELDIA PSICOLOGICA

 

            Quienes se han dedicado a viajar por todos los pa�ses del mundo con el prop�sito de estudiar en detalle a todas las razas humanas, han podido comprobar por s� mismos que la naturaleza de este pobre Animal Intelectual, equivocadamente llamado hombre, es siempre la misma, ya sea en la vieja Europa o en el �frica cansada de tanta esclavitud, en la Tierra Sagrada de los Vedas o en las Indias Occidentales, en Austria o en la China.

Este hecho concreto, esta tremenda realidad que asombra a todo hombre estudioso, puede especialmente verificarse si el viajero visita escuelas, colegios y universidades.

Hemos llegado a la �poca de producci�n en serie. Ahora todo se produce en cinta sucesiva y en gran escala. Series de aviones, carros, mercanc�as de lujo, etc., etc., etc.

Aunque resulte un poco grotesco, es muy cierto que las escuelas industriales, universidades, etc. se han convertido tambi�n en f�bricas intelectuales de producci�n en serie.

Por estos tiempos de producci�n en serie el �nico objetivo en la vida es encontrar seguridad econ�mica.

La gente le tiene miedo a todo y busca seguridad.

El pensamiento independiente por estos tiempos de producci�n en serie, se hace casi imposible porque el moderno tipo de educaci�n se basa en meras conveniencias.

"La Nueva Ola" vive muy conforme con esta mediocridad intelectual. Si alguien quiere ser diferente, distinto a los dem�s, todo el mundo lo descalifica, todo el mundo lo critica, se le hace el vac�o, se le niega el trabajo, etc.

El deseo de conseguir el dinero para vivir y divertirse, la urgencia de alcanzar �xito en la vida, la b�squeda de seguridad econ�mica, el deseo de comprar muchas cosas para presumir ante los dem�s, etc., le marcan el alto al pensamiento puro, natural y espont�neo.

Se ha podido comprobar totalmente que el miedo embota la mente y endurece el coraz�n.

Por estos tiempos de tanto miedo y b�squeda de seguridad, las gentes se esconden en sus cuevas, en sus madrigueras, en su rinc�n, en el lugar donde creen que pueden tener m�s seguridad, menos problemas y no quieren salir de all�, le tienen terror a la vida, miedo a las nuevas aventuras, a las nuevas experiencias, etc., etc., etc.

Toda esta tan CACAREADA educaci�n moderna se basa en el miedo y la b�squeda de seguridad, la gente est� espantada, le tiene miedo hasta a su propia sombra.

Las gentes le tienen terror a todo, temen salir de las viejas normas establecidas, ser distintos a las otras gentes, pensar en forma revolucionaria, romper con todos los prejuicios de la Sociedad Decadente, etc.

Afortunadamente viven en el mundo unos pocos sinceros y comprensivos, que de verdad desean examinar profundamente todos los problemas de la mente, pero en la gran mayor�a de nosotros, ni siquiera existe el esp�ritu de Inconformidad y rebeld�a.

Existen dos tipos de REBELD�A que est�n ya debidamente clasificados. Primero: REBELD�A PSICOL�GICA VIOLENTA. Segundo: REBELD�A PSICOL�GICA PROFUNDA DE LA INTELIGENCIA.

El primer tipo de Rebeld�a es Reaccionario, Conservador y Retardatario. El segundo tipo de Rebeld�a es REVOLUCIONARIO.

En el primer tipo de Rebeld�a Psicol�gica encontramos al REFORMADOR que remienda trajes viejos y repara muros de viejos edificios para que no se derrumben, es el tipo regresivo, el Revolucionario de sangre y aguardiente, el l�der de los cuartelazos y golpes de Estados, el hombre de fusil al hombro, el Dictador que goza llevando al pared�n a todos los que no acepten sus caprichos, sus teor�as.

En el segundo tipo de Rebeld�a Psicol�gica encontramos a Buddha, a Jes�s, a Hermes, al transformador, al REBELDE INTELIGENTE, al INTUITIVO, a los GRANDES paladines de la REVOLUCI�N DE LA CONCIENCIA, etc., etc., etc.

Aquellos que s�lo se educan con el absurdo prop�sito de escalar magn�ficas posiciones dentro de la colmena burocr�tica, subir, trepar al tope de la escalera, hacerse sentir, etc., carecen de verdadera profundidad, son imb�ciles por naturaleza, superficiales, huecos, ciento por ciento bribones.

Ya est� comprobado hasta la saciedad que cuando en el ser humano no existe Verdadera Integraci�n de pensamiento y sentimiento, aunque hayamos recibido una gran educaci�n, la vida resulta incompleta, contradictoria, aburridora y atormentada por innumerables temores de todo tipo.

Fuera de toda duda y sin temor a equivocarnos, podemos afirmar enf�ticamente que sin Educaci�n Integral, la vida resulta da�osa, in�til y perjudicial.

El Animal Intelectual tiene un Ego Interno compuesto desgraciadamente por distintas entidades que se fortifican con la Educaci�n Equivocada.

El Yo Pluralizado que cada uno de nosotros llevamos dentro, es la causa fundamental de todos nuestros complejos y contradicciones.

La Educaci�n Fundamental debe ense�ar a las nuevas generaciones nuestra Did�ctica Psicol�gica para la Disoluci�n del Yo.

S�lo Disolvi�ndose las varias Entidades que en su conjunto constituyen el Ego (Yo), podemos establecer en nosotros un Centro Permanente de Conciencia Individual, entonces seremos �ntegros.

Mientras exista dentro de cada uno de nosotros el Yo Pluralizado, no solamente nos amargaremos la vida a s� mismos sino que tambi�n se la amargaremos a los dem�s.

�De qu� vale que estudiemos derecho y nos hagamos abogados, si perpetuamos los pleitos? �De qu� vale acumular en nuestra Mente muchos conocimientos, si nosotros continuamos confundidos? �De qu� sirven las habilidades t�cnicas e industriales si las usamos para la destrucci�n de nuestros semejantes?.

De nada sirve instruirnos, asistir a clases, estudiar, si en el proceso del diario vivir nos estamos destruyendo miserablemente los unos a los otros.

El objetivo de la educaci�n no debe ser solamente producir cada a�o nuevos buscadores de empleos, nuevos tipos de bribones, nuevos patanes que ni siquiera saben respetar la Religi�n del pr�jimo, etc.

El verdadero objetivo de la Educaci�n Fundamental debe ser crear Verdaderos Hombres y Mujeres Integrados y por lo tanto Conscientes e Inteligentes.

Desgraciadamente los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, en todo piensan, menos en despertar la INTELIGENCIA INTEGRAL de los educados.

Cualquier persona puede codiciar y adquirir t�tulos, condecoraciones, diplomas y hasta volverse muy eficiente en el terreno mecanicista de la vida, pero esto no significa ser Inteligente.

La Inteligencia no puede ser jam�s mero funcionalismo mec�nico, la Inteligencia no puede ser el resultado de simple informaci�n libresca, la Inteligencia no es la capacidad para reaccionar autom�ticamente con palabras chispeantes ante cualquier reto.

La Inteligencia no es mera verbalizaci�n de la Memoria; la Inteligencia es la capacidad para recibir directamente la Esencia, lo Real, lo que Verdaderamente Es.

La Educaci�n Fundamental es la ciencia que nos permite despertar esta capacidad en nosotros mismos y en los dem�s.

La Educaci�n Fundamental ayuda a cada individuo a descubrir los Verdaderos Valores que surgen como resultado de la Investigaci�n Profunda y de la Comprensi�n Integral de S� Mismo.

Cuando no existe en nosotros Auto-Conocimiento, entonces la Auto-Expresi�n se convierte en Auto-Afirmaci�n Ego�sta y Destructiva.

La Educaci�n Fundamental s�lo se preocupa por despertar en cada individuo la capacidad para comprenderse a s� mismo en todos los terrenos de la Mente y no simplemente para entregarse a la complacencia de la Auto-Expresi�n equivocada del Yo Pluralizado.

 


 

Capitulo 33

EVOLUCION , INVOLUCION , REVOLUCION

 

            En la Pr�ctica hemos podido verificar que tanto las Escuelas Materialistas como las Escuelas Espiritualistas est�n completamente embotelladas en el DOGMA DE LA EVOLUCI�N.

Las modernas opiniones sobre el origen del hombre y su pret�rita evoluci�n, en el fondo son pura sofister�a barata, no resisten un estudio cr�tico profundo.

Muy a pesar de todas las teor�as de Darwin aceptadas como art�culo de fe ciega por Carlos Marx y su tan cacareado Materialismo Dial�ctico, nada saben los cient�ficos modernos sobre el origen del hombre, nada les consta, nada han experimentado en forma directa y carecen de pruebas espec�ficas concretas, exactas, sobre la evoluci�n humana.

Por el contrario, si tomamos la humanidad hist�rica, es decir, la de los �ltimos veinte mil o treinta mil a�os antes de Jesucristo, hallamos pruebas exactas, se�ales inconfundibles de un tipo superior de hombre, incomprensible para la gente moderna y cuya presencia puede demostrarse por m�ltiples testimonios, viejos jerogl�ficos, antiqu�simas pir�mides, ex�ticos monolitos, misteriosos papiros, y diversos monumentos antiguos.

En cuanto al Hombre Prehist�rico, a esas extra�as criaturas de aspecto tan parecido al Animal Intelectual y sin embargo tan distintas, tan diferentes, tan misteriosas y cuyos huesos ilustres se hallan escondidos profundamente a veces en yacimientos arcaicos del per�odo Glacial o Preglacial, nada saben los cient�ficos modernos en forma exacta y por experiencia directa.

La Ciencia Gn�stica ense�a que el Animal Racional tal como lo conocemos, no es un ser perfecto, no es todav�a Hombre en el sentido completo de la palabra; la Naturaleza lo desarrolla hasta cierto punto y luego lo abandona dej�ndolo en completa libertad para proseguir su desarrollo o perder todas sus posibilidades y degenerarse.

Las Leyes de la Evoluci�n y de la Involuci�n son el eje mec�nico de toda la Naturaleza y nada tienen que ver con la Auto-Realizaci�n Intima del Ser.

Dentro del Animal Intelectual existen tremendas posibilidades que pueden desarrollarse o perderse, no es una ley el que �stas se desarrollen. La Mec�nica Evolutiva no puede desarrollarlas. El desarrollo de tales posibilidades latentes, s�lo es posible en condiciones bien definidas y esto exige tremendos Super-Esfuerzos Individuales y una Ayuda Eficiente por parte de aquellos Maestros que ya hicieron en el pasado ese Trabajo.

Quien quiera desarrollar todas sus posibilidades latentes para convertirse en Hombre, debe entrar por el camino de la Revoluci�n de la Conciencia.

El Animal Intelectual es el grano, la semilla; de esa semilla puede nacer el �rbol de la Vida, el Hombre Verdadero, aquel "Hombre" que estuvo buscando Di�genes con una l�mpara encendida por las calles de Atenas y al medio d�a y que desgraciadamente no pudo encontrar.

No es una ley que este grano, que esta semilla tan especial pueda desarrollarse, lo normal , lo natural es que se pierda.

El Hombre Verdadero es tan distinto del Animal Intelectual, como el rayo lo es a la nube. Si el grano no muere la semilla no germina, es necesario, es urgente que muera el Ego, el Yo, el M� Mismo, para que nazca el Hombre.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, deben ense�ar a sus alumnos el camino de la �TICA REVOLUCIONARIA, s�lo as� es posible lograr la MUERTE DEL EGO.

Haciendo �nfasis podemos afirmar que la Revoluci�n de la Conciencia no solamente es rara en este mundo, sino que cada vez se torna m�s rara y m�s rara.

La Revoluci�n de la Conciencia tiene tres factores perfectamente definidos: Primero, Morir; Segundo, Nacer; Tercero Sacrificio Por la Humanidad.(El orden de los factores no altera el producto).

MORIR es cuesti�n de �TICA REVOLUCIONARIA y DISOLUCI�N DEL YO PSICOL�GICO.

NACER es cuesti�n de TRANSMUTACI�N SEXUAL, este asunto corresponde a la Sexolog�a Trascendental, quien quiera estudiar este tema debe escribirnos y conocer nuestros libros Gn�sticos.

SACRIFICIO POR LA HUMANIDAD es CARIDAD UNIVERSAL CONSCIENTE.

Si nosotros no deseamos la Revoluci�n de la Conciencia, si no hacemos tremendos Super-esfuerzos para desarrollar esas posibilidades latentes que nos llevan a la Auto-Realizaci�n Intima, es claro que dichas posibilidades no se desarrollar�n jam�s.

Son muy raros los que se Auto-Realizan, los que se salvan y en ello no existe injusticia alguna, �por qu� habr�a de tener el Pobre Animal Intelectual lo que no desea?

Se necesita un cambio radical, total y definitivo pero no todos los seres quieren ese cambio, no lo desean, no lo saben; se les dice y no lo entienden, no lo comprenden, no les interesa. �Por qu� habr�a de d�rseles a la fuerza lo que no quieren?

La verdad es que antes de adquirir el individuo nuevas Facultades o nuevos Poderes, que no conoce ni remotamente y que a�n no posee, debe adquirir acultades y Poderes que equivocadamente cree tener, pero en realidad no tiene.

 


 

Capitulo 34

EL INDIVIDUO INTEGRO

 

            La Educaci�n Fundamental en su verdadero sentido es la Comprensi�n Profunda de uno mismo. Dentro de cada individuo se encuentran todas las Leyes de la Naturaleza.

Quien quiera conocer todas las maravillas de la Naturaleza, debe estudiarlas dentro de s� mismo.

La Falsa Educaci�n s�lo se preocupa por enriquecer el intelecto, y eso lo puede hacer cualquiera. Es obvio que con dinero cualquiera puede darse el lujo de comprar libros.

No nos pronunciamos contra la cultura intelectual, s�lo nos pronunciamos contra el desorbitado af�n acumulativo mental.

La falsa educaci�n intelectual s�lo ofrece sutiles escapatorias para huir de s� mismo.

Todo hombre erudito, todo vicioso intelectual, dispone siempre de maravillosas evasivas que le permiten huir de s� mismo.

Del Intelectualismo sin Espiritualidad resultan los BRIBONES, y �stos han llevado a la humanidad al caos y a la destrucci�n.

La t�cnica jam�s puede capacitarnos para conocernos a s� mismos en forma �ntegra, unitotal.

Los padres de familia mandan a sus hijos a la escuela, al colegio, a la universidad, al polit�cnico, etc., para que aprendan alguna t�cnica, para que tengan alguna profesi�n, para que puedan finalmente ganarse la vida.

Es obvio que necesitamos saber alguna t�cnica, tener una profesi�n, pero eso es secundario.

Lo primario, lo fundamental, es conocerse a s� mismo, saber �qui�nes somos?, �de d�nde venimos?, �para d�nde vamos?, �cu�l es el objeto de nuestra existencia?.

En la vida hay de todo, alegr�as, tristezas, amor, pasi�n, gozo, dolor, belleza, fealdad, etc., y cuando sabemos vivirla intensamente, cuando la comprendemos en todos los niveles de la Mente, encontramos nuestro lugar en la sociedad, creamos nuestra propia t�cnica, nuestra forma particular de vivir, sentir y pensar, pero lo contrario es falso ciento por ciento; la t�cnica por s� misma jam�s puede originar la Comprensi�n de Fondo, la Comprensi�n Verdadera.

La educaci�n actual ha resultado un rotundo fracaso porque le da exagerada importancia a la t�cnica, a la profesi�n, y es obvio que al subrayar la t�cnica, convierte al hombre en aut�mata mec�nico, destruye sus mejores posibilidades.

Cultivar la capacidad y la eficiencia sin la Comprensi�n de la Vida, sin el Conocimiento de S� Mismo, sin una Percepci�n Directa del proceso del M� Mismo, sin un estudio detenido del propio modo de pensar, sentir, desear y actuar, s�lo servir� para aumentar nuestra propia crueldad, nuestro propio ego�smo, aquellos factores psicol�gicos que producen guerra, hambre, miseria, dolor.

El desarrollo exclusivo de la t�cnica ha producido mec�nicos, cient�ficos, t�cnicos, f�sicos at�micos, vivisectores de los pobres animales, inventores de armas destructivas, etc., etc., etc.

Todos esos profesionales, todos esos inventores de bombas at�micas y bombas de hidr�geno, todos esos vivisectores que atormentan a las criaturas de la Naturaleza, todos esos bribones, lo �nico para lo que realmente sirven es para la guerra y la destrucci�n.

Nada saben todos esos bribones, nada entienden del proceso total de la vida en todas sus infinitas manifestaciones.

El progreso tecnol�gico general, sistemas de transportes, maquinas contadoras, alumbrado el�ctrico, elevadores dentro de los edificios, cerebros electr�nicos de toda especie, etc., resuelven millares de problemas que se procesan en el nivel superficial de la existencia, pero introduce en el individuo y en la sociedad multitud de problemas m�s amplios y profundos.

Vivir exclusivamente en el nivel superficial sin tener en cuenta los distintos terrenos y regiones m�s profundas de la Mente, significa de hecho atraer sobre nosotros y sobre nuestros hijos miseria, llanto y desesperaci�n.

La Mayor necesidad, el problema m�s urgente de cada individuo, de cada persona, es comprender la vida en su forma integral, unitotal, porque s�lo as� estamos en condiciones de poder resolver satisfactoriamente todos nuestros �ntimos problemas particulares.

El conocimiento t�cnico por s� mismo no puede resolver jam�s todos nuestros problemas psicol�gicos, todos nuestros profundos complejos.

Si queremos ser Hombres de Verdad, Individuos �ntegros, debemos Auto-Explorarnos Psicol�gicamente, Conocernos Profundamente en todos los territorios del pensamiento, porque la tecnolog�a fuera de toda duda, se convierte en un instrumento destructivo, cuando no comprendemos de verdad todo el proceso total de la existencia, cuando no nos conocemos a s� mismos en forma �ntegra.

Si el Animal Intelectual amara de verdad, si se conociera a s� mismo, si hubiera comprendido el proceso total de la vida, jam�s habr�a cometido el crimen de fraccionar el �tomo.

Nuestro progreso t�cnico es fant�stico, pero s�lo ha logrado aumentar nuestro poder agresivo para destruirnos los unos a los otros y por doquiera reina el terror, el hambre, la ignorancia y las enfermedades.

Ninguna profesi�n, ninguna t�cnica puede jam�s darnos eso que se llama Plenitud, Felicidad Verdadera.

Cada cual en la vida sufre intensamente en su oficio, en su profesi�n, en su tren de vida rutinario y las cosas y las ocupaciones se convierten en instrumentos de envidia, murmuraci�n, odio, amargura.

El mundo de los m�dicos, el mundo de los artistas, de los ingenieros, de los abogados, etc., cada uno de esos mundos, est� lleno de dolor, murmuraciones, competencia, envidia, etc.

Sin la comprensi�n de nosotros mismos, la mera ocupaci�n, oficio o profesi�n, nos lleva al dolor y a la b�squeda de evasivas. Algunos buscan escapatorias a trav�s del alcohol, la cantina, la taberna, el cabaret. Otros quieren escapar a trav�s de las drogas, la morfina, la coca�na, la marihuana, y otros por medio de la lujuria y la degeneraci�n sexual, etc., etc.

Cuando se quiere reducir toda la vida a una t�cnica, a una profesi�n, a un sistema para ganar dinero y m�s dinero, el resultado es el aburrimiento, el fastidio y la b�squeda de evasivas.

Debemos convertirnos en individuos �ntegros, completos y eso s�lo es posible Conoci�ndonos a S� Mismos y Disolviendo el Yo Psicol�gico.

La Educaci�n Fundamental al mismo tiempo que estimula el aprendizaje de una t�cnica para ganarse la vida, debe realizar algo de mayor importancia, debe ayudar al hombre a experimentar, a sentir en todos sus aspectos y en todos los territorios de la Mente, el proceso de la existencia.

Si alguien tiene algo que decir, que lo diga. Y eso de decirlo es muy interesante porque as� cada cual crea por s� mismo su propio estilo. Pero aprender estilos ajenos sin haber experimentado directamente por s� mismos la Vida en su forma �ntegra, s�lo conduce a la superficialidad.

 


 

Capitulo 35

EL HOMBRE MAQUINA

 

            El Hombre M�quina es la bestia m�s infeliz que existe en este valle de l�grimas, pero �l tiene la pretensi�n y hasta la insolencia de auto-titularse Rey de la Naturaleza. "NOSCE TE IPSUM", "HOMBRE, CON�CETE A TI MISMO". Esta es una antigua m�xima de oro escrita sobre los muros invictos del Templo de Delfos en la antigua Grecia.

El hombre, ese pobre Animal Intelectual que se califica equivocadamente de Hombre, ha inventado millares de m�quinas complicad�simas y dif�ciles y sabe muy bien que para poder servirse de una m�quina necesita a veces largos a�os de aprendizaje. Pero en cuanto se trata de s� mismo, se olvida totalmente de este hecho, aunque �l mismo sea una m�quina m�s complicada que todas las que ha inventado.

No hay hombre que no est� lleno de ideas totalmente falsas sobre s� mismo. Lo m�s grave es que no quiere darse cuenta de que realmente es una m�quina.

La M�quina Humana no tiene libertad de movimientos. Funciona �nicamente por m�ltiples y variadas influencias interiores y choques exteriores. Todos los movimientos, actos, palabras, ideas, emociones, sentimientos, deseos, de la M�quina Humana son provocados por influencias exteriores y por m�ltiples causas extra�as y dif�ciles.

El Animal Intelectual es un pobre t�tere parlante con memoria y vitalidad, un mu�eco viviente que tiene la tonta ilusi�n de que puede hacer, cuando en realidad de verdad nada puede hacer.

Imaginad por un momento, querido lector, un mu�eco mec�nico autom�tico, controlado por un complejo mecanismo.

Imaginad ese mu�eco, que tiene vida, se enamora, habla, camina. desea, hace guerras, etc. Imaginad que ese mu�eco puede cambiar de due�os a cada momento. Deb�is imaginar que cada due�o es una persona distinta, tiene su propio criterio, su propia forma de divertirse, sentir, vivir, etc., etc., etc.

Un due�o cualquiera queriendo conseguir dinero apretar� ciertos botones y entonces el mu�eco se dedicar� a los negocios; otro due�o, media hora despu�s o varias horas despu�s tendr� una idea diferente y pondr� a su mu�eco a bailar y a re�r, un tercero lo pondr� a pelear, un cuarto lo har� enamorar de una mujer, un quinto lo har� enamorar de otra, un sexto lo har� pelear con su vecino y crearse un problema de polic�a, y un s�ptimo le har� cambiar de domicilio.

Realmente el mu�eco de nuestro ejemplo no ha hecho nada, pero �l cree que s� ha hecho. El tiene la ilusi�n de que hace cuando en realidad nada puede hacer porque no tiene Ser Individual.

Fuera de toda duda todo se ha sucedido como cuando llueve, cuando truena, cuando calienta el Sol, pero el pobre mu�eco cree que hace. Tiene la tonta ilusi�n de que todo lo ha hecho cuando en realidad nada ha hecho, son sus respectivos due�os los que se han divertido con el pobre mu�eco mec�nico.

As� es el pobre Animal Intelectual, querido lector, un mu�eco mec�nico como el de nuestro ejemplo ilustrativo. Cree que hace cuando en realidad nada hace, es un t�tere de carne y hueso controlado por la legi�n de entidades energ�ticas sutiles que en su conjunto constituyen eso que se llama Ego, Yo Pluralizado.

El Evangelio Cristiano califica a todas esas entidades de Demonios y su verdadero nombre es Legi�n.

Si decimos que el Yo es Legi�n de Demonios que controlan la M�quina Humana, no estamos exagerando, as� es.

El Hombre-M�quina no tiene individualidad alguna, no posee el Ser, s�lo el Ser Verdadero tiene poder de hacer.

S�lo el Ser puede darnos Verdadera Individualidad. S�lo el Ser nos convierte en Hombres Verdaderos.

Quien de verdad quiere dejar de ser un simple mu�eco mec�nico, debe eliminar cada una de esas entidades que en su conjunto constituyen el Yo, cada una de esas Entidades que juegan con la M�quina Humana. Quien de verdad quiera dejar de ser un simple mu�eco mec�nico, tiene que empezar por admitir y comprender su propia mecanicidad.

Aquel que no quiere comprender ni aceptar su propia mecanicidad, aquel que no quiere entender correctamente este hecho, ya no puede cambiar, es un infeliz, un desgraciado, m�s le valiera colgarse al cuello una piedra de molino y arrojarse al mar.

El Animal Intelectual es una m�quina, pero una m�quina muy especial; si esta m�quina llega a comprender que es m�quina, si es bien conducida y si las circunstancias lo permiten, puede dejar de ser m�quina y convertirse en Hombre.

Ante todo es urgente empezar por comprender a fondo y en todos los Niveles de la Mente, que no tenemos Individualidad Verdadera, que no tenemos un Centro Permanente de Conciencia, que en un momento determinado somos una persona y en otro otra; todo depende de la entidad que controle la situaci�n en cualquier instante.

Aquello que origina la ilusi�n de la Unidad e Integridad del Animal Intelectual, es por una parte la sensaci�n que tiene su Cuerpo F�sico, por otra parte su nombre y apellidos, y por �ltimo la memoria y cierto n�mero de h�bitos mec�nicos implantados en �l por la educaci�n, o adquiridos por simple y tonta imitaci�n.

El pobre Animal Intelectual no podr� dejar de ser m�quina, no podr� cambiar, no podr� adquirir el Ser Individual verdadero y convertirse en Hombre Leg�timo, mientras no tenga el valor de eliminar mediante la comprensi�n de fondo y en orden sucesivo, a cada una de esas Entidades Metaf�sicas que en su conjunto constituyen eso que se llama Ego, Yo, M� Mismo.

Cada idea, cada pasi�n, cada vicio, cada afecto, cada odio, cada deseo, etc., etc., etc., tiene su correspondiente entidad, y el conjunto de todas esas entidades es el Yo Pluralizado de la Psicolog�a Revolucionaria.

Todas esas Entidades Metaf�sicas, todos esos Yoes que en su conjunto constituyen el Ego, no tiene verdadera ligaz�n entre s�, no tiene coordenadas de ning�n tipo. Cada una de esas Entidades depende totalmente de las circunstancias, cambio de impresiones, sucesos, etc.

La Pantalla de la Mente cambia de colores y escenas a cada instante, todo depende de la Entidad que en cualquier instante controle la Mente.

Por la Pantalla de la Mente van pasando en continua procesi�n las distintas Entidades que en su conjunto constituyen el Ego o Yo Psicol�gico.

Las diversas Entidades que constituyen el Yo Pluralizado se asocian, se disocian, forman ciertos grupos especiales de acuerdo a sus afinidades, ri�en entre s�, discuten, se desconocen, etc., etc., etc.

Cada Entidad de la Legi�n llamada Yo, cada peque�o Yo, cree ser el todo, el Ego total, ni remotamente sospecha que �l es tan solo una �nfima parte.

La Entidad que hoy jura amor eterno a una mujer, es desplazada m�s tarde por otra Entidad que nada tiene que ver con tal juramento. Entonces el castillo de naipes se va al suelo y la pobre mujer llora decepcionada.

La Entidad que hoy jura fidelidad a una causa, es desplazada ma�ana por otra Entidad que nada tiene que ver con tal causa y entonces el sujeto se retira.

La Entidad que hoy jura fidelidad a la Gnosis, es desplazada ma�ana por otra Entidad que odia la Gnosis.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades deben estudiar este libro de Educaci�n Fundamental y por humanidad tener el valor de orientar a los alumnos y alumnas por el camino maravilloso de la Revoluci�n de la Conciencia.

Es necesario que los alumnos comprendan la necesidad de conocerse a s� mismos en todos los terrenos de la Mente.

Se necesita una orientaci�n intelectual m�s eficiente, se necesita comprender lo que somos y esto debe comenzar desde los mismos bancos de la escuela.

No negamos que el dinero se necesita para comer, para pagar el alquiler de la casa y vestirnos.

No negamos que se necesita preparaci�n intelectual, una profesi�n, una t�cnica para ganar dinero, pero eso no es todo, eso es lo secundario; lo primero, lo fundamental, es saber �qui�nes somos?, �qu� somos?, �de d�nde venimos?, �para d�nde vamos?, �cu�l es el objeto de nuestra existencia?.

Es lamentable continuar como Mu�ecos Autom�ticos, M�seros Mortales, Hombres-M�quina.

Es urgente dejar de ser meras m�quinas, es urgente convertirnos en Hombres Verdaderos.

Se necesita un Cambio Radical y �ste debe comenzar precisamente por la Eliminaci�n de cada una de esas Entidades que en su conjunto constituyen el Yo Pluralizado.

El pobre Animal Intelectual no es Hombre, pero tiene dentro de s� en estado latente todas las posibilidades para convertirse en Hombre.

No es una ley que esas posibilidades se desarrollen. Lo natural es que se pierdan. S�lo mediante tremendos superesfuerzos pueden desarrollarse tales posibilidades humanas.

Mucho tenemos que eliminar y mucho tenemos que adquirir. Se hace necesario hacer un inventario para saber cu�nto nos sobra y cu�nto nos falta.

Es claro que el Yo Pluralizado sale sobrando, es algo in�til y perjudicial.

Es l�gico decir que tenemos que desarrollar ciertos poderes, ciertas facultades, ciertas capacidades que el Hombre-M�quina se atribuye y cree tener, pero que en realidad de verdad no tiene.

El Hombre-M�quina cree tener Verdadera Individualidad, Conciencia Despierta, Voluntad Consciente, Poder de hacer, etc., y nada de eso tiene.

Si queremos dejar de ser m�quinas, si queremos despertar Conciencia, tener verdadera Voluntad Consciente, Individualidad, Capacidad de Hacer, es urgente empezar por Conocernos a S� Mismos y luego Disolver el Yo Psicol�gico.

Cuando el Yo Pluralizado se disuelve, s�lo queda dentro de nosotros el Ser Verdadero.

 


 

Capitulo 36

PADRES Y MAESTROS

 

            El problema m�s grave de la educaci�n p�blica no son los alumnos ni las alumnas de primaria, secundaria o bachillerato, sino los padres y maestros. Si los padres y maestros no se conocen a s� mismos, si no son capaces de comprender al ni�o, a la ni�a, si no saben entender a fondo sus relaciones con estas criaturas que comienzan a vivir, si s�lo se preocupan por cultivar el intelecto de sus educandos, �c�mo podremos crear una nueva clase de educaci�n?.

El ni�o, el alumno, la alumna, va a la escuela a recibir orientaci�n consciente; pero si los maestros, las maestras, son de criterio estrecho, conservadores, reaccionarios, retardatarios, as� ser� el estudiante, la estudiante.

Los educadores deben reeducarse, conocerse a s� mismos, revisar todos sus conocimientos, comprender que estamos entrando en una nueva era. Transform�ndose los educadores se transforma la educaci�n p�blica.

Educar al educador es lo m�s dif�cil porque todo aquel que ha le�do mucho, todo aquel que tiene t�tulo, todo aquel que tiene que ense�ar, que trabaja como maestro de escuela, ya es como es, su Mente est� embotellada en las cincuenta mil teor�as que ha estudiado y ya no cambia ni a ca�onazos.

Los maestros y maestras debieran ense�ar c�mo pensar, m�s desgraciadamente s�lo se preocupan por ense�arles en qu� deben pensar.

Padres y maestros viven llenos de terribles preocupaciones econ�micas, sociales, sentimentales, etc.

Padres y maestros est�n mayormente ocupados con sus propios conflictos y penas. No est�n de verdad seriamente interesados en estudiar y resolver los problemas que plantean los muchachos y muchachas de la nueva ola.

Existe tremenda degeneraci�n mental, moral y social, pero los padres y maestros est�n llenos de ansiedades y preocupaciones personales y s�lo tienen tiempo para pensar en el aspecto econ�mico de los hijos, en darles una profesi�n para que no se mueran de hambre, y eso es todo.

Contrario a la creencia general, la mayor�a de los padres de familia no aman a sus hijos verdaderamente. Si los amaran, luchar�an por el bienestar com�n, se preocupar�an por los problemas de la educaci�n p�blica con el prop�sito de lograr un cambio verdadero

Si los padres de familia amaran de verdad a sus hijos, no habr�a guerras, no destacar�an tanto la familia y la naci�n en oposici�n a la totalidad del mundo, porque esto crea problemas, guerras, divisiones perjudiciales, ambiente infernal para nuestros hijos e hijas.

La gente estudia, se prepara para ser m�dicos, ingenieros, abogados, etc., y en cambio no se prepara para la tarea m�s grave y m�s dif�cil cual es la de ser padres de familia.

Ese ego�smo de familia, esa falta de Amor a nuestros semejantes, esa pol�tica de aislamiento familiar, es absurda en un ciento por ciento porque se convierte en un factor de deterioro y constante degeneraci�n social.

El progreso, la revoluci�n verdadera, s�lo son posibles derrumbando esas famosas murallas chinas que nos separan, que nos a�slan, del resto del mundo.

Todos nosotros somos una gran familia y es absurdo torturarnos unos a otros, considerar �nicamente como familia a las pocas personas que conviven con nosotros, etc.

El exclusivismo ego�sta de familia detiene el progreso social, divide a los seres humanos, crea guerras, castas privilegiadas, problemas econ�micos, etc.

Cuando los padres de familia amen de verdad a sus hijos, caer�n hechas polvo las paredes, las bardas abominables del aislamiento, y entonces la familia dejar� de ser un c�rculo ego�sta y absurdo.

Cayendo los muros ego�stas de familia, existe entonces comuni�n fraternal con los otros padres y madres de familia, con los maestros y maestras, con toda la sociedad.

El resultado de la Fraternidad Verdadera es la Verdadera Transformaci�n Social, la Aut�ntica Revoluci�n del ramo educacional para un mundo mejor.

El educador debe ser m�s consciente, debe reunir a los padres y madres de familia, a la junta directiva de padres de familia y hablarles claro.

Es necesario que los padres de familia comprendan que la tarea de educaci�n p�blica se realiza sobre la base firme de la mutua cooperaci�n entre padres de familia y maestros.

Es necesario decirles a los padres de familia que la Educaci�n Fundamental es necesaria para levantar las nuevas generaciones.

Es indispensable decir a los padres de familia que la formaci�n intelectual es necesaria pero no es todo, se necesita algo m�s, se necesita ense�ar a los muchachos y muchachas a Conocerse a S� Mismos, a conocer sus propios errores, sus propios Defectos Psicol�gicos.

Hay que decirles a los padres de familia que los hijos se deben engendrar por Amor y no por Pasi�n Animal.

Resulta cruel y despiadado proyectar nuestros Deseos Animales, nuestras Violentas Pasiones Sexuales, nuestros Sentimentalismos Morbosos y Emociones Bestiales en nuestros descendientes.

Los hijos e hijas son nuestras propias proyecciones y es criminal infectar al mundo con proyecciones bestiales.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades deben reunir en el sal�n de actos a los padres y madres de familia con el sano prop�sito de ense�arles el camino de la responsabilidad moral para con sus hijos y para con la sociedad y el mundo.

Los educadores tienen el deber de reeducarse a s� mismos y orientar a los padres y madres de familia.

Necesitamos amar verdaderamente para transformar el mundo. Necesitamos unirnos para levantar entre todos nosotros el templo maravilloso de la Nueva Era que en estos momentos se est� iniciando entre el augusto tronar del pensamiento.

 


 

Capitulo 37

LA CONCIENCIA

 

            Las gentes confunden a la Conciencia con la Inteligencia o con el Intelecto y a la persona muy Inteligente o muy Intelectual, le dan el calificativo de muy Consciente. Nosotros afirmamos que la CONCIENCIA en el hombre es fuera de toda duda y sin temor a enga�arnos, una especie muy particular de "APREHENSI�N DE CONOCIMIENTO INTERIOR" totalmente independiente de toda actividad mental.

La Facultad de la Conciencia nos permite el Conocimiento de S� Mismos.

La Conciencia nos da Conocimiento Integro de lo que es, de donde est�, de lo que realmente se sabe, de lo que ciertamente se ignora.

La Psicolog�a Revolucionaria ense�a que s�lo el hombre mismo puede llegar a Conocerse a S� Mismo.

S�lo nosotros podemos saber si somos Conscientes en un momento dado o no. S�lo uno mismo puede saber de su propia Conciencia y si �sta existe en un momento dado o no.

El hombre mismo y nadie m�s que �l, puede darse cuenta por un instante, por un momento de que antes de ese instante, antes de ese momento, realmente no era Consciente, ten�a su Conciencia muy Dormida, despu�s olvidar� esa experiencia o la conservar� como un recuerdo, como el recuerdo de una fuerte experiencia.

Es urgente saber que la Conciencia en el Animal Racional no es algo continuo, permanente.

Normalmente la Conciencia en el Animal Intelectual llamado hombre, Duerme profundamente.

Raros, muy raros son los momentos en que la Conciencia est� despierta; el Animal Intelectual trabaja, maneja carros, se casa, se muere, etc., con la Conciencia totalmente Dormida y s�lo en momentos muy excepcionales Despierta.

La Vida del ser humano es una Vida de Sue�o, pero �l cree que est� Despierto y jam�s admitir�a que est� So�ando, que tiene la Conciencia Dormida.

Si alguien llegara a Despertar, se sentir�a espantosamente avergonzado con s� mismo, comprender�a de inmediato su payasada, su ridiculez. Esta Vida es espantosamente rid�cula, horriblemente tr�gica y rara vez sublime.

Si un boxeador llegara a Despertar de inmediato en plena pelea, mirar�a avergonzado a todo el honorable p�blico y huir�a del horrible espect�culo, ante el asombro de las Dormidas e Inconscientes multitudes.

Cuando el ser humano admite que tiene la Conciencia Dormida, pod�is estar seguros de que ya comienza a Despertar.

Las Escuelas reaccionarias de Psicolog�a Anticuada que niegan la existencia de la Conciencia y hasta la inutilidad de tal t�rmino, acusan el Estado de Sue�o m�s Profundo. Los secuaces de tales Escuelas Duermen muy profundamente en un estado pr�cticamente Infraconsciente e Inconsciente.

Quienes confunden a la Conciencia con las Funciones Psicol�gicas; pensamientos, sentimientos, impulsos motrices y sensaciones, realmente est�n muy Inconscientes, Duermen profundamente. Quienes admiten la existencia de la Conciencia pero niegan de plano los distintos Grados Concientivos, acusan falta de Experiencia Consciente, Sue�o de la Conciencia.

Toda persona que por alguna vez haya Despertado moment�neamente, sabe muy bien por experiencia propia que existen distintos Grados de Conciencia observables en uno mismo.

Primero: TIEMPO. �Cu�nto tiempo permanecimos conscientes?

Segundo: FRECUENCIA. �Cu�ntas veces hemos despertado conciencia?

Tercero: AMPLITUD Y PENETRACI�N. �De qu� se era consciente?

La Psicologia Revolucionaria y la Antigua Philokalia afirman que mediante grandes Super-Esfuerzos de tipo muy especial se puede Despertar Conciencia y hacerla continua y controlable.

La Educaci�n Fundamental tiene por objeto Despertar Conciencia. De nada sirven diez o quince a�os de estudios en la escuela, el colegio y la universidad, si al salir de las aulas somos Aut�matas Dormidos.

No es exageraci�n afirmar que mediante alg�n gran esfuerzo puede el Animal Intelectual ser Consciente de S� Mismo tan s�lo por un par de minutos.

Es claro que en esto suelen haber hoy raras excepciones que tenemos que buscar con la Linterna de Di�genes, esos casos raros est�n representados por los Hombres Verdaderos: Buddha, Jes�s, Hermes, Quetzalcoatl, etc.

Estos fundadores de religiones poseyeron Conciencia Continua, fueron Grandes Iluminados. Normalmente las gentes no son Conscientes de S� Mismas. La ilusi�n de ser Conscientes en forma continua, nace de la Memoria y de todos los procesos del pensamiento.

El hombre que practica un ejercicio retrospectivo para recordar toda su vida, puede en verdad rememorar, recordar cu�ntas veces se cas�, cu�ntos hijos engendr�, qui�nes fueron sus padres, sus maestros, etc., pero esto no significa Despertar Conciencia, esto es sencillamente recordar actos inconscientes y eso es todo.

Es necesario repetir lo que ya dijimos en precedentes cap�tulos. Existen CUATRO ESTADOS DE CONCIENCIA. Estos son: SUE�O, estado de VIGILIA, AUTO-CONCIENCIA y CONCIENCIA OBJETIVA.

El pobre Animal Intelectual equivocadamente llamado Hombre, s�lo vive en dos de esos estados. Una parte de su vida transcurre en el Sue�o y la otra en el mal llamado estado de Vigilia, el cual tambi�n es Sue�o.

El hombre que duerme y est� So�ando, cree que Despierta por el hecho de regresar al estado de Vigilia, pero en realidad durante este estado de Vigilia contin�a So�ando. Esto es semejante al amanecer, se ocultan las estrellas debido a la luz solar pero ellas contin�an existiendo aunque los ojos f�sicos no las perciban.

En la vida normal com�n y corriente, el ser humano nada sabe de la Auto-Conciencia y mucho menos de la Conciencia Objetiva.

Sin embargo la gente es orgullosa y todo el mundo se cree Auto-Consciente, el Animal Intelectual cree firmemente que tiene Conciencia de S� Mismo y de ninguna manera aceptar�a que se le dijese que es un Dormido y que vive Inconsciente de S� Mismo.

Existen momentos excepcionales en que el Animal Intelectual Despierta, pero esos momentos son muy raros, pueden presentarse en un instante de peligro supremo, durante una intensa emoci�n, en alguna nueva circunstancia, en alguna nueva situaci�n inesperada, etc.

Es verdaderamente una desgracia que el pobre Animal Intelectual no tenga ning�n dominio sobre esos estados fugaces de Conciencia, que no pueda evocarlos, que no pueda hacerlos continuos.

Sin embargo la Educaci�n Fundamental afirma que el hombre puede lograr el Control de la Conciencia y adquirir Auto-Conciencia. La Psicolog�a Revolucionaria tiene m�todos, procedimientos cient�ficos para Despertar Conciencia.

Si queremos Despertar Conciencia necesitamos empezar por examinar, estudiar y luego eliminar todos los obst�culos que se nos presentan en el camino, en este libro hemos ense�ado el camino para Despertar Conciencia empezando desde los mismos bancos de la escuela.

 

FIN


 

VOLVER

 

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1