Mensaje a los Gn�sticos Brasile�os
Samael Aun Weor
Distinguidos hermanos de nuestro Movimiento Gn�stico en la Republica del Brasil.

     A vosotros me dirijo.

     Ha llegado la hora de trabajar en forma intensiva con la Gran Obra del Padre. Recordad, mis estimables hermanos, que los tiempos del fin han llegado.

     En el Mundo Causal, estuve investigando el porvenir que le aguarda a nuestro Planeta Tierra. Incuestionablemente, el panorama se presenta sombrio. Quiero deciros, en forma clara, que la humanidad entera tendr� que pasar por un gran cataclismo. Cuando observaba en el Mundo de las Causas Naturales, pude ver a nuestro planeta rodeado por doce gigantes tremendos. Indudablemente, estos ulltimos en si mismos representaban a las doce constelaciones del Zodiaco. Parecian doce titanes de color negro, viva fisionomia del odio que actualmente reina sobre la faz de nuestro afligido mundo

     Obviamente, el karma zodiacal que tenemos es pavoroso. Y, conforme miraba en el Akasha puro, pude comprender tambi�n que habr� un acontecimiento extraordinario, un evento horripilante, una cat�strofe c�smica. Gentes de otros mundos vendr�n com sus naves para tomar fotograf�as de la gran tragedia. Ellos que van conservar en sus museos, en sus bibliotecas, los recuerdos vivos de una humanidad perversa que fu� castigada.

     Al observar en el espacio, una musica deliciosa, una sinfonia tr�gica, me comunicaba en detalles todo lo que ha de sobrevenir antes del cataclismo final. Aquella musica, aquella sinfonias, aun que preciosas, encerraban en si mismas un contenido tr�gico. Me decian que antes del cataclismo y por todos estos tiempos habr�n guerras y rumores de guerras. Enfermedades desconocidas, nunca antes vistas. Revoluciones de sangre y de aguardiente. Los seres humanos se levantar�n unos contra otros y todos contra todos. Se multiplicar� la barbarie por donde quiera. Habr�n crimes inenarrables y el mal, desde estos mismos momentos de que estamos hablando ir� de peor en peor. El dia de la gran cat�strofe, mis caros hermanos, todo realmente estar� asolado.

     Se trata de un mundo gigantesco que viene navegando a traves del espacio infinito. Un mundo loco deslocado de cualquier otro sistema planetario. Los cient�ficos opinan que tal planeta habr� de hacer colisi�n com el nuestro por el a�o de 2430. La Venerable Gran Logia Blanca me ha dicho que la colisi�n ser� exactamente en el a�o 2500. Pero, antes de tal fecha, solo ser� dolor, amargura.

     No podemos esperar por este tiempo nada bueno. Cuando aquel planeta se vaya aproximando m�s y m�s, olas y olas embravecidas, nunca antes vistas, azotar�n las playas. Radiaciones quemar�n todo aquello que tenga vida. Habr� un instante - esto lo saben todos los mejores profetas - en que aquel planeta se colocar� entre el Sol y la Tierra. Entonces, habr� una noche producida por un eclipse que durar� varios dias. Noche de espanto y de horror como jam�s nadie ha visto antes.

     El acercamiento cada vez mayor de aquella masa gigantesca atraer� el fuego l�quido del interior de la Tierra hacia la superf�cie, y brotar�n volcanes por donde quiera. Esto ir� acompa�ado de terribles terremotos y grandes maremotos.

     Las ciudades m�s poderosas caer�n hechas ru�nas como un castillo de naipes y no habr� rem�dio. La radiaci�n at�mica infectar� todo el planeta Tierra. Por �ltimo, el mayor acercamiento de aquella masa har� que el dep�sito de hidr�geno planet�rio explote y, como en un holocausto �gneo, arder� nuestro mundo y la Tierra y las obras y todos los que en ella existen ser�n quemados y los elementos ardiendo ser�n desechos. Cuando finalmente las dos masas planet�rias se choquen ya no habr� nadie vivo.

     Estamos, pues, mis caros hermanos brasile�os, en el princ�pio del fin. Todo lo que se escribi� del Apocalipsis de San Ju�n es para estos tiempos, no lo olviden.

     En cierta ocasi�n, mi Madre Divina Kundalini, tomando la palavra me dijo: "Ya todo est� perdido. El mal del mundo es t�n grande que ya lleg� hasta el cielo. Babilonia, la Grande, la madre de todas las fornicaciones y abominaciones de la Tierra ser� destru�da y de toda esta perversa civilizaci�n de v�boras no quedar� piedra sobre piedra". Asombrado, la interpel�, diciendo: "¿Entonces estamos ante un callej�n sin salida, Madre mia?" Ella me respondi�: "¿Quieres hacer un negocio conmigo?" "Si", le contest� afirmativamente. Entonces, me dijo: "Abre tu el callej�n sin salida y yo los mato".

     Reflexionad en esto que estoy diciendo, mis caros hermanos brasile�os. Para que la Madre Divina Kundalini, en su Tercer Aspecto, como Terror de Amor y Ley, hable en esa forma, tiene que haver algo muy terrible, algo pavoroso, tiene que haver llegado la maldade hasta el colmo de los colmos.

     Recuerdo que, despues de haver platicado con la Adorable en esta forma, pasaron cerca nosotros unas damas iniciadas que hab�an llegado al nacimiento segundo. Claro que hab�an fabricado los cuerpos existenciales superiores del Ser y irradiaban luz. Mas ni siquiera se inclinaron ante la Divina Madre, mucho menos me saludaron a mi que no valgo nada. La Madre dijo: "Estos dos veces nacidos que hay ahora voy a tener que examinarlos detenidamente". Me dijo tambi�n que todav�a estas damas conservan dentro de si restos de la gran ramera cuyo numero es 666. "No han disuelto completamente el Ego". Despues, algunos maestros cerca nosotros se inclinaron reverentes. Luego que continuaron su marcha me dijo mi Madre: "Estos son hijos del Sol". "Asi es", le respondi.

     Pasados aquellos dias, mis caros hermanos, vi confirmadas las palavras de Devi Kundalini Shakti. El Paquistan, di� en aquella �poca un milli�n de muertos. Terribles ciclones y terremotos produceron tan gran catastrofe. En el Peru, por aquellos dias, di� 70 mil muertos con los terremotos que venieron. Una agua negra y pestilenta brotaba dentre el interior de la tierra. Conforme ha ido pasando el tiempo, he ido tambi�n comprobando las palavras de Devi Kundalini Shakti. Los terremotos se multiplican; en estos instantes Managua, la capital de Nicar�gua, ha sido destruida. Es imposible saber que cantidad de muertos han habido. La prensa ha dicho que 5.000 y otras veces que 20.000. Los cad�veres est�n debajo de las ru�nas y apestan; se ha resuelto quemar los cad�veres. El gobierno ha ordenado a todos los habitantes desocupar la ciudad. Asi est�n las cosas, mis caros hermanos.

     La guerra en el Vietnam se intensificar. Estados Unidos ha arrasado con pueblos enteros en el Vietcong. El Medio Oriente arde; no ha sido posible arreglo ninguno entre los judios y los �rabes. Por donde quiera, aumentan las dificultades y los odios se multiplican incesantemente.

     Van pasando los tiempos y tambi�n vamos confirmando, una a una, todas las profecias, las que se hicieron en los antiguos tiempos y las que ha tocado hacer a mi en el presente. Vistas todas estas cosas, mis queridos hermanos brasile�os, nos hemos lanzado a formar el Ej�rcito de Salvaci�n Mundial com el prop�sito de abrir el callej�n sin salida.

     ¿Quereis vosotros aprovecharlo? ¿Quereis vosotros formar parte de este ej�rcito? ¿Est�is dispuestos a aprovechar el paso que vamos abrir en ese callej�n sin salida?

     No hay m�s rem�dio. O lo aprovech�is o no lo aprovech�is. Si lo aprovech�is, mejor para vosotros. Si no lo aprovech�is, tendr�is que pasar por la gran calamidad. Vosotros dever�is resolverlo, mis caros hermanos. Muchos de vosotros se enganan a si mismos: "si el acontecimiento habr� de suceder en el a�o 2.500. ¿Que importa a la ciencia y que a nosotros?" Asi piensan los que tienen la conciencia dormida.

     Despertad, por favor. Despertad!

     Estos que ahora viven, vivir�n en el a�o 2.500. Los cuerpos que actualmente teneis perecer�n pero en el a�o 2.500 tendr�is nuevos cuerpos. Y ser�is testigos de la gran cat�strofe y perecer�is en ella.

     Podr�an objetarseme tambi�n: "De alguna manera devemos morrir". Entonces, es que no se trata solamente de la muerte f�sica, mis caros hermanos. Es obvio que todos aquellos que perescan en la gran calamidad que se avecina, en la colisi�n de mundos que vendr�, entrar�n a involucionar dentro de las infra dimensiones de la naturaleza y del cosmos.

     Quiero que sep�is que los mundos infiernos existen bajo la epiderme de la tierra, que all� existen tambi�n procesos involutivos descendentes terribles y quienes ingresan en los mundos infiernos, tienen que involucionar en el tiempo, pasando por estados anim�licos, vegetal�ides y por �ltimo mineral�ides. No es nada agradable vivir en estas regiones infernales. Normalmente, los human�ides moran all� o viven all� por el espacio de 8.000 a 10.000 a�os. S�lo los perversos, demasiadamente perversos, los Hitler, los Musolinni, los t�ntricos negros, los magos de la mano izquierda, etc, etc., pueden vivir Mahavantaras enteros en los mundos infiernos antes de su desintegraci�n final. El tiempo all� es terriblemente doloroso y sumamente largo. En aquellas regiones las leyes se multiplican y la vida se hace espantosamente complicada y amarga. All� reina el t�dio, el dolor, la materialidad, la groser�a, el sufrimiento m�s espantoso.

     Reflexionad, hermanos. Es cierto que los que all� moran al fin llegan a la muerte segunda. Si, no lo ignoramos. Tambi�n es cierto que dall� se escapan con la muerte segunda, porque alli se desintegra el ego y la esencia, es decir, el alma, lo mejor, lo m�s digno, lo m�s decente que llevamos dentro, aflora, sale a la superf�cie, a la luz del Sol, para recomenzar la jornada, para volver a una nueva evoluci�n, para iniciar una nueva marcha que ha de comenzar por el mineral, continuar por el vegetal, seguir en el animal y luego, por �ltimo, reconquistar el estado humano que otrora se perdiera.

     Mas os digo, hermanos, no es nada agradable vivir 8.000 o 10.000 a�os involucionando en las tenieblas exteriores donde no se oye sino el llanto y el crujir de dientes. Pensad en esto, mis caros hermanos. Mejor es que formemos el Ej�rcito de Salvaci�n Mundial, que cooperemos para el bi�n comum. Me parece que todos unidos podemos trabajar en la Gran Obra del Padre. Me parece que todos unidos podemos aprovechar este callej�n que en estos momentos estoy abriendo.

     Aquellos que no perezcan en la gran trag�dia, en la gran cat�strofe, ser�n salvados. No me refiero a la salvaci�n meramente f�sica, sino tambi�n a la espiritual. Evitar�n lentrar en semejantes regiones tenebrosas despues de la muerte. Aquellos que no perezcan, aquellos que sepan aprovechar el callej�n que ahora estamos abriendo, ser�n llevados a otro mundo, a otro planeta del espacio, antes de la cat�strofe final.

     Lo que os digo, mis caros hermanos, lo s� por informaci�n directa de la Venerable Gran Logia Blanca. Dichosos los que sepan aprovechar, pues, la oportunidad que se les brinda. Esos, despues de algun tiempo, despues de que pase un per�odo de tiempo m�s o menos largo, que puede llegar a algunos millones de a�os, ser�n tra�dos de regreso a este mundo. Pero a un mundo ya transformado. A un mundo donde solamente existir� el amor y la sabiduria. A un mundo que habr� cambiado totalmente, con una fisionom�a nueva, mares nuevos, monta�as nuevas; es decir, ser�n tra�dos a la futura Jerusal�m de la cual nos habla el Apocalipsis de San Ju�n.

     Recorden, ustedes, que Piedro tambi�n nos habl� de cielos nuevos y de tierra nueva, porque el mar que se fu� ya no lo es.

     Esos, que sean salvados, vivir�n la futura sexta raza. Si, y quiero que ustedes lo comprendan. Asi, pues, mis caros hermanos, escojed el cami�o.

     Hermanos brasile�os, ayudadnos y ayudados a si mismos. Vamos entre todos nosotros a formar el Ej�rcito de Salvaci�n Mundial. Vamos todos por pueblos y monta�as, por ciudades y aldeas, preconizando el verbo de la Era del Acuarius, lanzando los quatro vientos el Evangelio de esta nueva edad. Cuanto m�s trabaj�is vosotros en favor de vuestros semejantes, cuanto mayor gentes traigais a nuestras filas, tanto mejor para vosotros, porque ser�is recompenzados. Recordad que el que d� recibe y mientras m�s d� m�s recibe; esta es la Ley. Pero el que nada d�, nada recibe.

     Sacrificados por la humanidad, ofertad vuestras en el ara del supremo sacrif�cio por todos los seres vivientes. Asi, mis queridos hermanos, marchar�is por la senda, por las rocallosa senda que ha de conducirlos a la aut�ntica, a la leg�tima felicidad.

     Hasta aqui mis palabras, mis queridos hermanos gn�sticos brasile�os.

     Paz Inverencial!


      
     P - Venerable Maestro Samael Aun Weor, nosotros vamos aprovechar lta oportunidad de su presencia para pedirle que nos aclare sobre la question de la carne. A princ�pio, en sus libros, Ud. decia que era totalmente prohibido comermos carne y ahora, en su �ltimo libro, titulado "El Mist�rio del �ureo Florecer", Ud. nos aconseja a comer carne. Por lo tanto, en qu� ficamos?

     R - Con el mayor gusto dar� respuesta a nuestro hermano Garcia y a todo Movimiento Gn�stico Brasile�o. Indudablemente, mis caros hermanos, he hecho experimentos en relaci�n con el sistema vegetariano. Me viene en estos instantes a la mem�ria el caso concreto de un pobre can o perro enflaquecido... En cierta ocasi�n, estando yo totalmente fanatizado por el sistema vegetariano, quise tambi�n convertir en vegetariano a este pobre desdichado animal. Indudablemente aprendi� la leci�n y, cuando ya la aprendi�, murri�. Observ� en detalles todos los sintomas de la enfermedad tal cual ha acaecido. Asi comenz� mis experimentos.

     M�s tarde, hallandome en la Rep�blica de El Salvador, cuando queria subir una calle de tipo m�s bien muy inclinado, perpendicular, sudava terriblemente. Me hallava en un estado de debilidad espantosa. Comenzava mi organismo a apresentar los mismos sintomas de lo animal de nuestro experimento.

     Aqui en la ciudad capital de M�xico, conoci al director de un Ashram, un alem�n, fan�tico vegetariano, insoportable. Present� los sintomas del can y, poco a poco, lo vi desfallecer, hasta que muri�. Conoc� tambi�n a otro caballero, que se dedicava a la yoga y a la astrologia, fan�tico vegetariano insoportable. Se debilit� su cuerpo lo mismo que el perro. Present� los mismos sintomas de aquel pobre can enflaquecido, que en la polvosa puerta , se sentava siempre en la vera del cami�o para contemplar a las gentes que pasaban. Muri� el tal astr�logo de quien se habla, eso fu� lamentable. Supe de otro caballero tambi�n que present� los mismos sintomas del perro y muri�. Alguien me llam� m�s tarde para que le hiciese curaciones de tipo magn�tico. Se trataba de una persona muy importante. Una dama que gozaba de cierto prestigio, fan�tica vegetariana. Postrada en cama, desfallecia la infeliz. Cuando le habl� yo sobre el sistema vegetariano, sobre los sintomas del perro y cuando le dije que todos los que havia conocido, vegetarianos fan�ticos, se debilitaban poco a poco hasta murir, me dijo: "¿Cuales eran eses sintomas, que ya queria conocerlos?" Mi respueste fu�: "Los mismos que usted est� presentando en estos momentos". La dama posiblemente ya havia comprendido la cuesti�n y se separava siempre, pues, de sus "correligion�rios de cocina". Digo asi entre parentesis porque muchos han hecho del vegetarianismo una religi�n de cocina. Continu� deciendome, entonces que a las escondidas, onde sus compa�eros de religi�n de cocina no se deran cuenta, la infeliz no dejaba de comer a la hora su bon pedacito de carne de pescado, etc, etc, escondiendose los platos inmediatamente, si se presentase algun de sus compa�eros en el restaurant.

     Comprob�, pues, hasta la saciedad que los pocos vegetarianos que viv�an aqui en la ciudad capital de M�xico se hab�an sostenido durante a�os com su regimen no eran radicalmente vegetarianos. A escondidas, cuando nadie los viera, se com�an sus pedacitos de carne o de pescado, etc, etc.

     Reflexionad en esto, hermanos, porque es bastante interesante. Obviamente, sabemos que existe la lei llamada El Eterno Trogoautoegocr�tico C�smico Comun. Esta lei deviene del Eterno Okidanock omnipresente y omnipenetrante. Quiero que sep�is que la lei del Eterno Trogoautoegocr�tico C�smico Comun tiene dos factores: tragar y ser tragado; mutua alimentaci�n rec�proca de todos los organismos. �l pez grande siempre se tragar� al chico y todos los organismos viven de todos los organismos. Y, por muy vegetariano que seamos, bi�n que fallezcamos, nuestro cuerpo f�sico ser� tragado por gusanos, de acuerdo con la lei del Eterno Trogoautoegocr�tico C�smico Comun. Y, pues, el vegetarianismo de hecho ataca a esta gran lei del Eterno Trogoautoegocr�tico C�smico Comun. Tal ley se desenvuelve de acordo con la ley del Eterno Heptaparaparshinoch, es decir, de acuerdo con la Ley del Siete, y tambi�n de acuerdo con la ley del Sancto Triamazikamno, es decir, de acuerdo con la Ley del Tres.

     Estamos, pues, plantando leyes. Habitantes de Venus que son muy avanzados, mucho m�s avanzados que los terr�colas, que est�n a tono con el cosmos infinito, comen carne de pescado y frutas. No son, pues, vegetarianos. Es que los terr�colas quieren ahora corregirle la ley, corregirle la plana al Demiurgo Arquitecto del Universo. Reflexionad, hermanos. No quiero deciros que os convirt�is en carn�voros fan�ticos porque esto seria ir al otro extremo.

     P - Vamos pedirle aun, para que quede un poco m�s claro, que Ud. nos hable sobre la Ley de Enoch, de que en la epoca de primavera no debemos comer carne, porque est� muy cargada con las fuerzas sexuales de los animales. Empero, en el Brasil la primavera es en epoca diferente de aqui. Entonces, cual ser� la �poca certa, en primavera o despues de la Semana Santa, en el Viernes Santo?

     R - Con el mayor gusto dar� respuesta aqui a nuestro hermano Garcia y, por su mediaci�n, a todos muestros hermanos gn�sticos de la Rep�blica del Brasil. Indudablemente, en la primavera, la vida se encuentra pujante y activa. El impulso animal es muy poderoso. Las pasiones animales, por tal motivo, se desatan. Obviamente, la carne se encuentra muy cargada tambi�n del princ�pio psiquico animal inferior.

     En la Am�rica del Sur, las estaciones est�n invertidas. Esto no invalida nuestras afirmaciones. En la primavera de la Am�rica del Sur, suceden fen�menos similares a los que acaecen en la primavera del Hemisf�rio Norte. No quiero con esto decir, definitivamente, que no se pueda provar algo de la carne en la primavera. Digo en forma muy marcada que lo que sucede es que, en aquella �poca, los princ�pios anim�licos, bestiales, se encuentran intensificados. Entonces, conviene dosificar un poco m�s la carne, comerla en menor cantidad por la �poca de primavera. Esto es todo. Com esto queda aclarado lo que hemos afirmado en algumas obras.

     P - Aprovechando la oportunidad, vamos formular a nuestro Venerable Maestro Samael Aun Weor una pregunta que muchas hermanas brasile�as han hecho. Maestro, porque las mujeres tienen que tomar corpo de hombre para alcanzar la Iniciaci�n Venusta?

     R - Con el mayor plazer, dar� respuesta a la pregunta. Ciertamente, la Iniciaci�n Venusta es la ocatava superior de la Iniciaci�n del Fuego. Normalmente, el iniciado que ha llegado a la quinta Iniciaci�n del Fuego puede, desde esse momento, entrar a la Iniciaci�n Venusta. Entonces, comenzaria por la 1a. Venusta, octava superior de la 1a. del Fuego, seguiria 2a. Venusta, octava superior de la 2a. del Fuego, 3a. Venusta, octava superior de la 3a. del Fuego, 4a. Venusta, octava superior de la 4a. del Fuego, 5a. Venusta, octava superior de la 5a. del Fuego, luego a continuar con la 6a. Venusta, 7a. Venusta e 8a. Venusta. Al llegar a la Octava, se entra ya al Templo de los Dos Veces Nacidos, se llega a la cumbre, por decirlo asi, de la 1a. Monta�a, que es la de la Iniciaci�n.

     En cuanto a las mujeres mis caros hermanos, dar� explicaci�n. La mujer tambi�n pues recorrer, com entera claridad, todas las cinco iniciaciones del fuego. Cuando la mujer, y eso es algo que voy a aclarar en forma plena, se tiene su cuerpo demasiado gastado, pesado, viejo, cuando viene, pues, a realizar la Gran Obra y necesita entrar a la Venusta, entonces se le da un nuevo cuerpo m�s favorable para el trabajo, un cuerpo de orden masculino. Ya con esse veh�culo, carregado de virilidade, puede de hecho meterse en el trabajo de la Venusta. Mas si la mujer, todavia, est� fuerte, j�ven, si verdaderamente ha logrado llegar a las alturas del adeptado en una sola reencarnaci�n, tambi�n puede entrar a la Venusta con esse cuerpo femenino. No seria forzoso, en este caso, cambiar de veh�culo, con el mismo que tiene podria entrar en la Iniciaci�n Venusta. Esto no resulta contraditorio con lo que estoy deciendo. Lo que pasa es que muchas damas llegan a la 5a. Iniciaci�n del Fuego estando ya muy viejas, cuando ya tienen que desencarnar. Entonces, la Gran Ley les da un veh�culo masculino para que continuen su trabajo. Es caso de la Blavatsky es de hecho concreto. Desencarn� ya muy anciana. Entonces ahora se le dar� un cuerpo masculino para que pueda entrar con energia la Iniciaci�n Venusta. Pero, repito, si el cuerpo est� j�ven, si el cuerpo puede suportar las ordalias de la iniciaci�n, si todavia puede trasmutar sus energias creadoras, pues, tambi�n puede lograr la Venusta en su presente existencia y con el cuerpo que tiene. Esto es todo.

     P - Venerable Maestro Samael Aun Weor, vamos aprovechar una vez m�s nuestra estadia en M�xico para que seamos aclarados lo m�s posible. Entonces, preguntamos al Maestro: Cual es la constituici�n real del ser humano? Lo que es que debemos fabricar y lo que es que y� tenemos? Que es el �ntimo? Que es el Ser?

     R - Comprendo vuestra inquietud, hermano Garcia. Y comprendo tambi�n las inquietudes de todos nuestros hermanos gn�sticos de la Republica del Brasil.

     Considero neces�rio que se reproduzcan nuestras obras "El Mist�rio del Aureo Florecer" y, muy especialmente, nuestra ulltima obra titulada "Las Tres Monta�as". Alli hemos explicado claramente lo que se debe fabricar. Obviamente no es el Ser lo que debemos fabricar, porque El Ser es El Ser y la raz�n de ser del Ser es el mismo Ser. El Ser en si mismo no tiene principio de dias ni fin de dias. Es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre ser�.

     P - �Entonces, que es lo que debemos fabricar?

     Las diversas escuelas de pensamiento enfatizan la idea de que nosotros todos poseemos los cuerpos existenciales superiores del Ser. Todas las organizaciones pseudo-esot�ricas y pseudo-ocultistas afirman que poseemos un cuerpo astral, que tenemos un cuerpo mental individualizado y que tambi�n poseemos el cuerpo causal o cuerpo de la voluntad conciente.

     Arturo Powell ha escrito bellezas sobre los cuerpos internos del hombre. Mr. Leadbeater ha estudiado en detalles el astral, el mental, el causal, etc, etc, etc. Helena Petrovna Blavatsky cita a tales veh�culos en sus diversas obras. Rudolf Steiner, Max Heindel, Krum Heller, etc, tambi�n mencionan a tales veh�culos suprasensibles.

     Ha llegado la hora en que nosotros enjuiciemos tales afirmaciones, de que, con el escalpelo de la critica constructiva, desnudemos a eses valores para ver lo que tienen de verdad. Yo conceptuo, yo afirmo claramente, de que los citados autores, algunos de ellos investigadores competentes, no han dado la ensenanza completa en este sentido. Mr. Leadbeater, por exemplo, ve�a el cuerpo astral y lo afirmaba, ve�a el mental y lo afirmaba, el causal y lo afirmaba. De vez que Mr. Leadbeater ve�a los cuerpos astral, mental y causal de aquellas personas que, si, los poseen. Jam�s se detuvo a analisar judiciosamente si todas las personas poseen tales cuerpos. ¿En que obra me pregunto, y pregunto a ustedes, alguna vez Mr. Leadbeater enfoc� esse problema? ¿Cuando hizo una discriminaci�n o una diferenciaci�n completa entre los que tienen y entre los que no tienen tales veh�culos? Vi� algunos que pose�an tales veh�culos y pens� que todos los ten�an. He ah� el error. Es el mismo error de todos los investigadores ocultistas y esoteristas, o mejor dij�ramos, pseudo-esoteristas y pseudo-ocultistas.

     Que me dispense el Se�or Leadbeater, pero estoy afirmando lo que es verdad. No quiero con esto decir que Leadbeater no fuese un clarividente aut�ntico. Tampoco estoy negando que el ha sido un maestro. Obviamente que, si, lo fu�, y conosco muy bi�n Mr. Leadbeater en los mundos superiores. Es todo un Maestro. Tampoco estoy negando las facultades de los distintos investigadores. Unicamente estoy aclarando algo que no se havia aclarado. Estoy estudiando judiciosamente esta cuesti�n desde un nuevo �ngulo, en detalles, minuciosamente. Estoy viendo facetas que ellos no vieron, y afirmar esto, decirlo, no es una critica destructiva. Quiero m�s bien complementar mis ense�anzas con esos autores. No todos los seres humanos, o mejor dij�ramos, hablo claro, corrijo la palabra humanos, digo m�s bien, no todos los human�ides poseen tales veh�culos, por el hecho mismo de ser human�ides no pueden poseer tales veh�culos.

     Esos veh�culos son de los humanos, no de los human�ides. Puede que lo que estoy deciendo lastime a algunos o�dos suspicazes. Pero, hay que hablar claro. Distingase entre humanos y human�ides. Distingase entre hombres aut�nticos y hom�nculos racionales. Para ser un leg�timo humano, en el sentido m�s completo de la palabra, para ser un hombre real y verdadero, se necesita poseer los cuerpos existenciales superiores del Ser. Quien no posee tales cuerpos no es tampoco un ser humano. Ser� un hom�nculo, pero no un hombre. Ampliemos este concepto y miremos a la humanidad entera. Est� formada por animales intelectuales. Es dif�cil hallar un hombre. Recuerden ustedes la fabula aquella de Di�genes con su linterna. Anduvo por todas las calles de Atenas buscando un hombre y no lo hall�. Aqui, mi amigo Alejandro Salas dice que si lo encontr� en Francia, que era Marat. No hay duda que Marat fu� un gran iniciado, eso es as�. Todo esse grupo de la Revoluci�n Francesa es bastante interesante.

     Pero, realmente, es dif�cil hallar un hombre. Nadie nace con un cuerpo astral, excepto los hombres. El cuerpo astral hay que fabricarlo en la forja de los ciclopes. Es bueno saber que del s�men, en el "ens seminis", en el esperma sagrado, existe el hidr�geno sexual SI-12. Aprender a trasmutar el "ens seminis" en energ�a creadora es indispensable. Saber trasmutar, dij�ramos, esse hidr�geno sexual SI-12 es urgente. Cuando nosotros trasmutamos la entidad del s�men, fabricamos entonces el cuerpo astral. El hidr�geno sexual SI-12 debe empapar primero las c�lulas org�nicas y, luego, toma forma concreta y definitiva en el cuerpo astral.

     Una vez que nosotros hemos fabricado tan precioso veh�culo, se hace indispensable poseer una mente individual. El human�ide intelectual no tiene mente individual. Tiene mentes y esto es diferente.

     Al hablar as�, quiero que reflexion�is. Muchos han considerado al ego como algo divino, subliminal, inefable. Se habla del Yo subliminal, se coloca al ego en todos los altares, se le diviniza, se le deidifica. Mas en verdad, hermanos, os digo que el ego es una soma de agregados psiquicos, un conjunto de yoes diablos que personifican nuestros deseos, nuestras emociones, nuestras pasiones, etc., etc., etc. Cada uno de estos yoes, cada uno de estos agregados ps�quicos, poseen su propria mente particular.

     Entonces, obviamente, nosotros no tenemos una mente individual, sino un conjunto de mentes y eso es diferente. Cuando el yo de la ira predomina en determinado momento, el indiv�duo piensa en forma iracunda. Todo lo que concibe cre que es lo �ltimo, la �ltima palabra. Cuando cod�cia traza planes y projetos, etc,etc, y se cre ser el �nico. Cuando est� lleno de celos, dice yo tengo celos y se que es la �ltima palabra.

     Cada yo que se manifiesta en un momento dado, cre ser el �ltimo, el postrero, el definitivo. Cada uno de estos tiene su mente y, por tal motivo, nosotros todos estamos llenos de contradiciones. Tan pronto afirmarmos una cosa como la negamos. Tan pronto juramos lealtad ante el ara de la Gnosis, como violamos esta lealtad. Tan pronto juramos amor a otra persona como nos retiramos. Conclusi�n: ¿Donde est� la individualidad de la mente?

     Cada yo tiene su mente, sus ideas pr�prias, su crit�rio pr�prio, y todos estos yoes, dentro del cuerpo, luchan incesantemente unos contra otros y todos contra todos. Todos estos yoes quieren cada uno controllar la m�quina org�nica. ¿Entonces, donde est� la individualidad de la mente? No hay Mente y si mentes.

     Necesitamos fabricar un cuerpo mental y eso es posible mediante la trasmutaci�n del esperma sagrado en energ�a. Cuando nosotros trasmutamos el hidr�geno sexual SI-12, entonces conseguimos fabricar ese cuerpo mental. Asi, solo asi, venimos a tener mente individual. Mucho m�s tarde se hace neces�rio poseer un cuerpo cusal, un cuerpo de la voluntad conciente. Todos los seres human�ides no hacemos otra cosa sino sufrir. Realmente las gentes son victimas de las circunst�ncias, nadie sabe determinar circunst�ncias, son victimas de ellas. Cuando uno desarolla el cuerpo de la voluntad conciente, puede determinar las circunst�ncias, puede originar un nuevo orden de cosas, es due�o responsable de sus actos. Antes no. Antes, es un irresponsable. Asi, pues, mis caros hermanos, una vez que uno ha fabricado los cuerpos existenciales del Ser, entonces, si, puede darse el lujo de encarnar a ese principio sutil llamado alma humana, e solo asi venimos realmente a convertirnos en hombres con alma, en individuos verdaderos, en indiv�duos leg�timos, en hombres aut�nticos, en humanos reales.

     Observen, ustedes, ese panorama de todas las cosas. Lo �nico que vemos en el mundo son creaturas irresponsables, animales intelectuales, human�ides racionales. Raro es encontrar un hombre real, un hombre aut�ntico. En los mundos internos podemos darnos cuenta quienes poseen los cuerpos existenciales superiores del Ser y quienes no los poseen. Asi, pues, repito, no es el Ser lo que necesitamos fabricar. El Ser es el Ser y �l es eterno, no hay necesidad de fabricarlo. Lo que necesitamos es crear los cuerpos existenciales superiores para el Ser y eso es diferente. ¿Entendido?

     P - Maestro, y el proceso de encarnarmos o de recibirmos o de ligarnos con los tres princ�pios superiores de Atman, Buddhi e Manas? Lo que es el alma humana y lo que es el alma divina?

     R - Voy a dar respuesta a esta pregunta. La Trimurti indust�nica es una tremenda realidad. Atman es el Intimo, el Ser. Buddhi es la Alma Espiritual y es femenina. Manas Superior es el Alma Humana y es masculina. Asi, pues, el Intimo, el Ser, tiene dos almas. La primera es la Alma Espiritual que es femenina. Repito, la segunda es la Alma Humana, que es masculina. Cuando hemos creado los cuerpos existenciales superiores del Ser, mediante el cumplimiento del dever Parlok, es decir, del dever c�smico, entonces, encarna en nosotros el Alma Humana y nos convertimos en hombres leg�timos y verdaderos. Bueno, y si es una dama adepto la que est� haciendo la Obra, obviamente ella encarna su Alma Humana y se convierte, pues, en un ser humano aut�ntico, leg�timo y verdadero. Lo que estoy deciendo se aplica a los dos sexos, masculino o femenino.

     Mas, Buddhi es diferente. Buddhi, el Alma Espiritual, es algo distinto, para encarnar al Alma Espiritual, al Buddhi, se necesita haver pasado m�s all� de la Iniciaci�n Venusta. Solamente pueden encarnar al Buddhi aquel que ha realizado el trabajo en la esfera lunar. Es un trabajo de orden superior que est� m�s all� de las iniciaciones y corresponde a la Segunda Monta�a. Ya sabemos que hay Tres Monta�as, entre par�ntesis, la primera es la de la Iniciaci�n, la segunda la de la Resurrecci�n y la tercera la de la Ascensi�n. Para poder fabricar, digo, para poder encarnar el Alma Espiritual, el Buddhi, hay que haber trabajado en la esfera lunar. Solo lo quien ha realizado los trabajos �ntegros de la esfera lunar, trabajo que corresponde a la Segunda Monta�a, a la de la Resurrecci�n, puede encarnar a su Alma Espiritual. Dentro del Alma Espiritual, que es como un vaso de alabastro fino y transparente, arde la llama de Prajna, es decir, la llama del Ser, del Intimo.

     Quien encarna su Alma Espiritual, obviamente encarna al Intimo porque �l est� dentro del Alma Espiritual en la misma forma en que una llama pur�sima est� dentro del recept�culo que la contenga, dentro de una l�mpara, dij�ramos. Por eso, en la "Voz del Silencio", la Blavatsky habla claro deciendo: "Dentro del Buddhi , como en un vaso de alabastro fino y transparente, arde la llama de Prajna". Es decir, el Intimo. Claro que al encarnar uno al Buddhi, dentro de el cual est� la llama de Prajna, el Intimo, se convierte uno en Angel, se eleva al estado ang�lico, aunque tenga cuerpo humano. No importa que cuerpo tenga, sea de hombre o sea de mujer. La mujer tiene los mismos derechos del hombre y eso hay que puntualizarlo, habrarlo claro. Y, si nosotros podemos elevarnos al estado ang�lico, la mujer tiene los mismos derechos, tambi�n puede hacerlo en esta misma existencia, aqui y ahora. Asi, pues, encarnar al Buddhi resulta bastante interesante. Pero debemos empezar por crear los cuerpos existenciales superiores del Ser, para encarnar primero el Alma Humana y, despues, al Buddhi. Entonces, nos convertimos en angeles, y es indispensable que nosotros nos convirtamos en angeles. Eso es todo.

Samael Aun Weor
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