Maestría en Gerencia de Finanzas y Negocios
Gerencia de Recursos Humanos (Prof. Jesús Gutiérrez)

 

Trabajo 1: La Planificación, Origen, Paradigmas, La planificación Normativa, La Planificación Social, La planificación estratégica.

INTRODUCCIÓN

¿Que significa la palabra “estrategia”? Este término proviene del idioma griego y si analizamos la etimología, es una expresión que se refiere exclusivamente al combate, por lo cual el vocablo  “strategos”, significa que el conductor es quien estipula la acción a implementar  y la dirección del ejército en la batalla.  

Se tiene que entender que la estrategia no es un acto aislado, es una cadena de elecciones que recorre toda la empresa involucrando todos los aspectos que hacen al funcionamiento de la misma.

La naturaleza propia de la estrategia abarca:

Ø      Toma de decisiones

Ø      Rumbo de la organización

Ø      Adaptación al cambio del entorno

Ø      Cumplimiento de metas y fines

 

Todas estas pautas señaladas se construyen a través de un transcurso estratégico que conforma 4 etapas imprescindibles:

El análisis estratégico: La comprensión de la situación actual de las empresas.

El planeamiento estratégico: Es decir la selección de los cursos de acción a seguir para alcanzar los propósitos.

La implementación estratégica: El proceso de confección de las distintas acciones previstas en los planes.

El control estratégico: El conjunto de ajustes y correcciones a realizar durante el proceso de implementación para mantener el rumbo correcto.

 

I. Mentalidad y doctrina estratégica

Planificación Estratégica hoy es: “Crear un sistema flexible e integrado de objetivos y de sus correspondientes alternativas para lograrlos, (estrategias) que concreten y especifiquen la misión y la visión definida para la empresa y sus negocios.

Por lo tanto lo más importante en un Plan Estratégico es la definición nítida y clara de los objetivos que permitan guiar la acción de la empresa.

Aquí surge la primera gran paradoja: a pesar de que el concepto pone énfasis la estrategia - entendida ésta como la alternativa o camino para llegar al objetivo -, esto no es lo más importante.

La clarificación de objetivos en la mente del equipo gerencial facilita enormemente la elección de estrategias y no al revés. La fijación de objetivos requiere también de un análisis del entorno donde la empresa opera, y de un examen interno de sí misma para ajustar su capacidad total al logro de los objetivos.

La Planificación Estratégica significa también saber con cierta probabilidad, donde estaremos en el futuro, en función de las decisiones que deben adoptarse hoy.

La Planificación Estratégica también es un proceso:

De la estructura de las decisiones estratégicas para lograr objetivos en un entorno dado.

De la empresa como un todo, no de sus partes ni de sus funciones.

Del potencial de utilidades, y no solo de los resultados del pasado o reciente.

Del futuro de la empresa con todas sus interrelaciones con el entorno y por lo tanto, de su sobrevivencia, autocontinuidad y sustentabilidad.

De la búsqueda da de la esencia del negocio (Core Business) y por lo tanto, de la mejor combinación de recursos y alternativas para lograr los objetivos.

De la empresa vista a través de sus “negocios” o cartera y no a través de sus funciones de apoyo.

Todo lo anterior requiere de una metodología, de una disciplina pero lo importante es crear una doctrina, una mentalidad estratégica que nos permita definir y concretar objetivos  viables, innovadores y motivantes.

Recordemos e insistamos que la estrategia es el camino, es el cómo se puede llegar a un objetivo, por lo tanto, si el objetivo está definido y clarificado “químicamente puro”, es más fácil seleccionar el mejor camino para llegar a él.

Por eso es extraño que los principales libros y manuales sobre planes estratégicos enfaticen en el procedimiento y no en el qué es lo que se quiere lograr.

A la larga esto produce confusión, porque centrarse en la estrategia es centrarse en el medio y no en el fin, y por más que los planes se desarrollen de acuerdo con tales o cuáles procedimientos o tales metodologías, o se sigan las “doce  etapas” sistemáticamente, los planes fracasan.

El éxito del plan estratégico no reside en la “calidad” del procedimiento o método seguido para confeccionarlo, sino en la capacidad del equipo gerencial, mediante un sistema de pensamiento y de acción, para llevar a término el plan logrando sus objetivos o resultados determinados con anticipación.

La capacidad de actuar en los términos que el Plan Estratégico plantea, es más importante que su diseño.

 

II. El análisis estratégico: Los enfoques tradicionales.

Consiste en el análisis de un conjunto de variables externas a la compañía que pueden afectar el rendimiento de la misma.

 

Generalmente el análisis estratégico de la competencia reviste los siguientes puntos:  

1. La estrategia competitiva de la empresa: La definición y comparación de estrategias de ventas, costos, producción etc de la empresa con otras.

2. Formas de diferenciación competitiva: Determinar cuáles son las características ganadoras de mi empresa respecto a las demás.

3. Líderes, retadores y seguidores: Análisis de los jugadores y conjunto de procedimientos y políticas que sigue la competencia (filosofía de gestión, atención etc).

4. Las condiciones de competencia según la etapa de vida: Determinación de la competitividad en diferentes etapas del tiempo y ante diferentes posibilidades del mercado.

5. Elaboración de perfiles estratégicos de competidores: Tratar de pronosticas qué hará la competencia determinando las generalidades en su proceder.

6. Segmentación y evaluación de competidores: Existen competidores fuerte, débiles, que representan gran amenaza, que representa amenaza leve etc....

 

ANÁLISIS DE LA COMPETENCIA: 

Una primera etapa es la de analizar las empresas competidoras ya que para planear estrategias de mercadotecnia competitivas y eficaces, una compañía debe averiguar todo lo posible de las que directamente compiten con ella.

Esto con el fin de determinar en qué se aventaja a algunas y en qué nos encontramos rezagados con respecto a otras.  

Por tal razón al analizar la competencia, se debe primero identificarla, es decir, determinar quiénes son las empresas que están en capacidad de "robar" clientes potenciales a la compañía. Para Coca-Cola, Pepsi es su principal rival, para Samsung, Sony es su enemigo número uno y para Mercedes, BMW es su eterno contrincante.  

Ya conocidos los principales competidores, el siguiente paso es determinar sus principales objetivos, es decir, qué buscan en el mercado y qué motiva su comportamiento. Recordemos que no siempre la finalidad de una compañía es maximizar sus utilidades, muchas veces algunas sólo quieren satisfacerlas al cumplir con metas propuestas con antelación, pudiendo haber tenido más utilidades utilizando otras estrategias.  

Un siguiente paso es el de identificar las estrategias de los competidores y mientras más parecidas sean éstas a las de la compañía, más rivalidad existirá. Coca-Cola y Pepsi ofrecen productos parecidos, al mismo precio, atacan casi siempre un mismo segmento del mercado y su cobertura es casi idéntica en todo el mundo. El objetivo por lo tanto es estudiar detalladamente cada una de estas estrategias (en cuanto a calidad, mezcla del producto, servicios, precios, distribución, publicidad, ventas, etc.) y recolectar información que servirá para el desarrollo del producto propio de una compañía.  

Conocidas las estrategias de un competidor, una empresa determinará si han servido o por el contrario el resultado ha sido negativo. Es decir se medirá la fuerza y la debilidad de un competidor y se atacará donde exista la posibilidad de actuar o se compararán los puntos fuertes de la competencia con los propios y se tratará de mejorar.  

El último paso al analizar la competencia es decidir a qué competidores atacar y a cuales no. Por naturaleza, siempre ha sido más fácil atacar al más débil pero a veces la recompensa no es grande, también es necesario centrar esfuerzos para atacar a los grandes competidores y el superarlos en algún aspecto donde ellos son débiles, brinda una satisfacción mucho mayor

 

III. Pensamiento estratégico y competitivo.

El pensamiento estratégico no es precisamente un conjunto de teorías, sino un punto de vista: es el punto de vista del estratega de los negocios que ve el mundo de modo diferente.

El estratega ve las actividades de los negocios tal como se desarrollan en el mercado competitivo, no como las entiende la gerencia. El estratega ve la empresa desde el exterior, cual si sus actividades internas se proyectaran en una gran pantalla por medio de una linterna mágica situada en su centro. Ello, en contraste con el gerente operativo, quien tiende a ver la empresa de adentro hacia afuera.

Cambiar el punto de vista propio es esencial para el desarrollo del pensamiento estratégico. El punto de partida más lógico quizá sea la definición de la estrategia en si.

La estrategia puede verse de dos modos, relacionados entre sí pero hasta cierto punto diferente:

En primer lugar, cabe verla como un conjunto de "intenciones" a menudo expresadas en forma de un plan estratégico. El plan estratégico se desarrolla como un enunciado de la visión que la empresa tiene acerca del alcance de sus operaciones, de sus metas y objetivos y de los programas y demás acciones necesarias para lograr el éxito dentro del contexto del ambiente competitivo previsto.

El segundo modo de ver la estrategia es más "conductista". Específicamente, la  estrategia se considera allí como una pauta de asignación de recursos.

Cuando se la examina de este modo, quedan claros dos puntos:

Toda empresa tiene una estrategia implícita que puede deducirse por el modo como asigna capital, instalaciones y personas, y por las oportunidades que su gerencia aprovecha como también aquellas de las que tiende a prescindir.

Enunciar las intenciones propias, es decir, poner por escrito un plan estratégico, es tan solo la mitad del proceso creador de una estrategia. Antes de que la gerencia pueda decir que la empresa cuenta realmente con una nueva estrategia, es necesario haber transformado con éxito las intenciones en realidades.

 

IV. Estrategias competitivas.

La estrategia competitiva tiene como propósito definir qué acciones se deben emprender para obtener mejores resultados en cada uno de los negocios en los que interviene la empresa.

Tema que en esencia nos lleva a plantear qué productos se deben manejar y qué características deben reunir para aspirar el éxito.

En cierto sentido el producto juega un papel de enlace entre oferta y demanda, por lo que el éxito al que se hace referencia está condicionado por la capacidad de la empresa para superar a la competencia y desde luego, por la bondad del producto desde la perspectiva del cliente.

En estos términos, la concepción de la estrategia competitiva descansa en el análisis de tres partes clave:

Sector industrial: Naturaleza de los rivales y capacidad competitiva

Mercado: Necesidades y preferencias del consumidor

Perfil del producto: Precio, calidad, servicio, etc.

 

El diseño de la estrategia competitiva descansa en el análisis de tres partes clave, que son la industria, el mercado y el perfil del producto, para definir con qué capacidad competitiva se cuenta, cuáles son las necesidades del mercado y qué características debe reunir el producto.

Si bien esta tres partes son importantes y tienen un carácter complementario

Los puntos siguientes se refieren al desarrollo de la estrategia competitiva desde tres puntos de vista:

Estrategia de producto - mercado: Incluye una breve descripción de las conocidas estrategias de bajo costo, diferenciación y enfoque.

Estrategia de rivalidad: Cómo enfrentar a los oponentes para ganar o defender una posición.

Estrategia comercial: Cómo atraer la atención del cliente y cómo acceder al mismo.

 

 

V. CONCLUSIONES

Se requiere de un modelo de análisis que permita encontrar los orígenes actuales y potenciales de una empresa, y a ser posible, de los beneficios y pérdidas de la misma, y los factores actuales y potenciales que permitan cumplir cabalmente con los objetivos que por naturaleza característica le corresponden a la organización.

Con todo esto se clarifica un concepto de gran importancia en el pensamiento  estratégico, responsable de generar una estrategia organizacional: la visión. La visión de la organización se expresa mediante cuatro componentes; misión, ámbito, posicionamiento y metas estratégicas.

 

VI. INFOGRAFIA

http://www.intangiblecapital.org/Recursos/Articulos/N9/0047-Planificacion%20Estrategica.%20Reflexiones%20de%20un%20consultor%20para%20un%20gerente-Ibarra%20Gallardo.pdf

http://www.gestiopolis.com/canales/gerencial/articulos/37/diagnos1.htm

http://apuntes.rincondelvago.com/analisis-estrategico-de-empresa.html

http://infolac.ucol.mx/documentos/politicas/10.pdf

http://www.monografias.com/trabajos12/escom/escom.shtml

 

          

 
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