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Asignación IV
Integrante:
Prof. Ing. Gladys Hernández Sánchez
IV.: Investigue las
diferentes tipos de inflación podemos encontrar, según los
dígitos y según su origen.
La Inflación
de define como el aumento generalizado de los precios, pero
esto es relativo ya que constantemente hay aumento de los
precios. Para los economistas la inflación, es el aumento
progresivo, constante generalizado de los precios teniendo
como base el aumento anterior.
Un aumento
genera otro aumento esto es lo que se denomina "la espiral
inflacionaria".El concepto de inflación es de difícil
interpretación como un síntoma del estado de deterioro de la
economía del país, de una mala política económica, del
desbarajuste económico del país.
Las causas de
la inflación pueden establecerse de la siguiente forma:
Tienen que tomarse en cuenta del país de que se trate, ya
que no son las mismas causas de un país a otro:
Inflación de
guerra: podemos hablar de la inflación de guerra, un país
puede estar bien económicamente y de repente se presentan
conflictos bélicos o guerras, cuando se ve envuelto en un
conflicto tiene que desviar su producción hacia los
armamentos, proyectiles etc. para defender el país. Tomando
los recursos que se tienen destinados al salario, a la
educación a la producción por ello el gobierno no puede
crear impuestos para ello ya que todo esta destinado para
eso.
Inflación en
el Marco Coyuntural: Por exceso de demanda: se puede
producir por el uso interno de la reserva monetaria del país
(es la cantidad de dinero que se tiene guardado en los
bancos ya sea el estado o particulares) ese uso interno
puede ser: por gastos de consumo, aumento de gasto de
inversión Por elevación en los costos de producción: ocurre
por un aumento de salario, por decreto oficial tratando de
calmar el desespero de la gente, aumenta la producción.
Inflación tipo espiral: Es un efecto de la inflación, es la
típica inflación, va ascendiendo, es un "circulo vicioso"
que no tiene fin.
La
inflación está formada por varios niveles de gravedad. De
ahí que se analicen mediante la siguiente distribución:
inflación moderada, galopante e hiperinflación.
Inflación
moderada.
Se caracteriza por una lenta subida de los precios.
Clasificamos entonces, con arbitrariedad, las tasas anuales
de inflación de un dígito. Cuando los precios son
relativamente estables, el público confía en el dinero. De
esta manera lo mantiene en efectivo porque dentro de un
cierto tiempo (mes, año), tendrá casi el mismo valor que
hoy. Comienza a firmar contratos a largo plazo expresados en
términos monetarios, ya que confía en que el nivel de
precios no se haya distanciado demasiado del valor del bien
que vende o que compra. No le preocupa o no le interesa
tratar de invertir su riqueza en activos reales en lugar de
activos monetarios y de papel ya que piensa que sus activos
monetarios conservarán su valor real.
Inflación
galopante.
Es una inflación que tiene dos o tres dígitos, que oscila
entre el 20, el 100 o el 200 % al año. Dentro del extremo
inferior del conjunto encontramos países industriales
avanzados, caso de Italia. Otros países, como los
latinoamericanos, Argentina y Brasil, muestran en la década
de los setenta y en la de los ochenta, tasas de inflación
entre el 50 y el 700 %.
Cuando la
inflación galopante arraiga, se producen graves distorsiones
económicas. Generalmente, la mayoría de los contratos se
ligan a un índice de precios o a una moneda extranjera
(dólar); por ello, el dinero pierde su valor muy deprisa y
los tipos de interés pueden ser de 50 ó 100 % al año.
Entonces, el público no tiene más que la cantidad de dinero
mínima indispensable para realizar las transacciones
diarias.
Los mercados
financieros desaparecen y los fondos no suelen asignarse por
medio de los tipos de interés, sino por medio del
racionamiento. La población recoge bienes, compra viviendas
y no presta dinero a unos tipos de interés nominales bajos.
Es extraño
ver que las economías que tienen una inflación anual del 200
% consigan sobrevivir a pesar del mal funcionamiento del
sistema de precios. Por el contrario, estas economías
tienden a generar grandes distorsiones económicas, debido a
que sus ciudadanos invierten en otros países y la inversión
interior desaparece.
Hiperinflación.
Aunque parezca que las economías sobreviven con la inflación
galopante, el concepto de la hiperinflación se afianza como
una tercera división. Decimos que esta se produce cuando los
precios crecen a tasas superiores al 100 % anual. Al ocurrir
esto, los individuos tratan de desprenderse del dinero
líquido de que disponen antes de que los precios crezcan más
y hagan que el dinero líquido de que disponen antes de que
los precios crezcan más y hagan que el dinero pierda aún más
valor.
Todo este
fenómeno es conocido como la huída del dinero y consiste en
la reducción de los saldos reales poseídos por los
individuos, ya que la inflación encarece la posesión del
dinero. No se puede decir nada bueno de una economía de
mercado en la que los precios suben un millón o incluso un
billón % al año. Las hiperinflaciones se consideran como
algo extremo y vienen asociadas a guerras, consecuencias de
dichas guerras, revoluciones, etc. Hoy en día todo escasea,
menos el dinero. Los precios son caóticos y la producción
está desorganizada.
Todo el mundo
tiende a acaparar cosas y a tratar de deshacerse del papel
moneda que desplaza de la circulación al dinero metálico
bueno. Con ello, llegan de nuevo los inconvenientes del
trueque. La hiperinflación más documentada se produjo en
Alemania durante el periodo posterior a la primera Guerra
Mundial (1.922-1.923).
En ella el
gobierno puso en marcha la emisión de dinero, elevando los
precios y el dinero a grandes niveles. Consecuencia de esto
fue, que el dinero que una persona tenía en 1.922 queda
apenas sin valor en 1.923. Algunos estudios han encontrado
varios rasgos comunes en las hiperinflaciones: Primero, la
demanda real de dinero disminuye radicalmente. Como
consecuencia de esto, los precios crecen en un 29’72 %, es
decir, en la trigésima parte del nivel existente
anteriormente.
Se intenta
deshacerse del dinero para no sufrir su pérdida de valor,
Segundo, los precios relativos se vuelven muy inestables.
Normalmente, los salarios reales sólo varían al mes un punto
porcentual o menos. Pero en esa época, los salarios reales
variaron en un tercio al mes (aumentando o
disminuyendo).Esta variación de los precios relativos y de
los salarios reales muestra con claridad el elevado costo de
la inflación. Finalizando, la hiperinflación produce los
efectos más profundos en la distribución de la riqueza.
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