LOS NIÑOS APRENDEN COMO VIVEN
Si un niño vive
con críticas,
aprende a condenar.
Si un niño vive con hostilidad, aprende a reñir.
Si niño vive ridiculizado, aprender a ser tímido.
Si un niño vive avergonzado, aprende a sentirse culpable.
Si un niño vive con tolerancia, aprende a ser paciente.
Si un niño vive con estímulo, aprende a tener confianza.
Si un niño vive con elogio, aprende a apreciar.
Si un niño vive con equidad, aprende justicia.
Si un niño vive con seguridad, aprende a tener fe.
Si un niño vive con aprobación, aprende a sentirse bien con sí mismo.
Si un niño vive con aceptación y amistad, él aprende a encontrar amor
en el
mundo.
ANÓNIMO
ORACIÓN PARA INFANTES
Oh Señor, mira a estos pequeñitos, hijos de Tu
Alianza nacida de aquellos cuyos corazones están dirigidos hacia Ti. Mantenlos
desde el principio hasta el final bajo Tu protección y no permitas que sigan
ningún deseo excepto el de ser siervos de Tu verdad, amantes de Tu Belleza.
ORACION PARA EL HOGAR
¡Llena
Tú, oh Dios, nuestro hogar con armonía y felicidad,
con gozo y alegría, con radiante generosidad y deleite superabundante, que en
la unión de nuestros corazones Tu amor pueda encontrar una morada, y Tu Mismo
puedas hacer de este hogar nuestro el Tuyo Propio!
VERSIÓN ORIGINAL EN INGLÉS
O
Lord, look upon these little ones, children of Thy Covenant born of tose whose hearts are turned to Thee. Keep them from the
first unto the last under Thy protection and suffer them not to follow any
desire save what may become servants of Thy truth ,
lovers of Thy Beauty.
Fill
Thou, O God, our home with harmony and happiness, with laughter and delight,
with radiant kindliness and overflowing joy, that in the union of our hearts
Thy love may find a lodging place, and Thou Thyself mayst
make this home of ours, Thine Own!
Traducción – Zoraida María Aybar –Santiago de
los Caballeros- Julio 2006
Nuestros padres proyectan
largas sombras sobre nuestra vida. Al crecer pensamos que podemos caminar en el
sol, libres de su influencia. No nos damos cuenta, sino hasta que es demasiado
tarde, de que no tenemos elección: ellos siempre van adelante.
Los llevamos con nosotros toda la vida: en las facciones de nuestro rostro, en
nuestro andar, en el sonido de nuestra voz, en la piel, el cabello, las manos y
el corazón. Toda la vida nos esforzamos por separarnos de ellos, y sólo cuando
ya se han ido nos damos cuenta de que somos indivisibles.
Richard Eyre, en Utopia and Other Places (
|
Visitantes: |