IX . . . Ella camina sobre las olas Deja sola las tardes Por escapar con migo Hasta las rocas limpias de las ciudades Se desde cuando esta cerca Y sé cuando se marchara Hacia otro lugar cerca de los lagos Y de las esquinas vacías No estoy seguro de su nombre Pero sé que su alma esta quieta Fría polarizando las alcantarías Hasta dejar de ser ella Quien se congela con su aliento. X . . . Ella se desnuda en el balcón Y los ojos e los hombres se apagan Con la luz de una linterna Disparando desde las azoteas Para matar Las sombras Los rostros Los cantos Todo Para dejar libre su rostro De las llamas del mediodía Y que las manos dejen de ser El mas profundo de los océanos En que navego.