(...ic...) cielos crecen hasta tocar cinturas lucientes que cantan fáciles sueños para encender la frente ese dolor pierde mórbido la ira mariposas de luz incendian la sangre para colocar estrellas en tu vientre oscuro como espuma no besada abro los ojos y te ilumino celestes piedras dibujan ríos para saciar mi sed redonda y construir tu cintura con mi abrazo inquieto sin música sin ruidos con mis ojos tiemblo en los abismos altos en que puedo beberte