|
TU
SANTO
NOMBRE
Que
el
grito
en
mi
garganta
se
vuelva
ala
y
se
eleve
que
recorra
los
lugares
que
mis
piernas
amortajadas
de
ciudad
no
pudieron
caminar.
Que
se
traiga
de
los
amaneceres
los
albores
y
de
las
plantas
los
colores.
Que
aprenda
los
idiomas
de
la
tierra
la
sintaxis
del
puro
silencio,
la
semántica
del
aire
arremolinando
los
cabellos.
Que
me
traiga
de
los
bosques
el
fuego
primigenio
que
le
falta
a
mi
corazón
gélido.
Que
atraviese
como
una
flecha
las
cataratas,
las
cordilleras,
los
mares,
las
selvas.
Pero,
sobre
todas
las
cosas
que
no
haga
más
que
proclamar
tu
santo
nombre:
Libertad.
|
UNO
NO
COMPRENDE
LA
GUERRA
Frente
a
lo
inconmensurable
de
la
explosión
y
sus
destrozos
uno
queda
boquiabierto,
con
la
expresión
de
desconcierto
colgando
de
los
labios
mudos.
Y
es
que
uno
sabe
que
es
la
guerra,
la
pornográfica
imagen
de
la
muerte
transmitida
en
directo
no
deja
lugar
a
dudas
al
televidente.
Y
uno
rápidamente
Escucha
la
cantidad
de
caídos
y
de
heridos
y
de
ambulancias
y
de
helicópteros
y
de
bomberos
y
no
tarda
en
enterarse
a
quien
le
adjudican
el
rol
del
enemigo,
el
de
neutral
y
el
de
aliado.
Uno
se
entera,
uno
se
informa,
uno
se
consterna
y
reza
y
se
llena
de
preguntas
y
se
replantea
cual
es
el
sentido.
Uno
escucha
los
motivos
más
diversos,
que
es
por
el
petróleo
o
por
los
hielos,
o
por
detener
el
avance
rojo,
o
por
globalizar
la
coca
y
las
fritas,
o
por
diferencias
religiosas,
o
por
simplemente
someter
al
mundo
al
poder
de
cuatro
hijos
de
puta.
Pero,
cuando
uno
ve
la
explosión
y
su
secuela
de
sangre
humana
regando
la
tierra,
uno
sabe
que
es
la
guerra
…pero
no
la
comprende.
|
|
OUTSIDE
THE
HEART
Fuera
del
corazón
la
vida
es
una
pared
descascarada,
despintada.
Fuera
del
corazón
no
somos
siquiera
un
mísero
recuerdo,
ni
una
ínfima
ráfaga
de
existir
esporádico.
No
estamos
en
ningún
lado.
Fuera
del
corazón
Dios
es
una
lamparita
de
25
alumbrando
una
telaraña
que
avejentada
cuelga
cansada.
La
vida,
lisa
y
llanamente,
es
vista
desde
los
vidrios
renegridos
de
la
ventana
abierta
hacia
la
humedad
de
la
calle
a
la
una
de
la
mañana.
Y
no
hay
padrenuestro
que
valga
a
la
hora
de
salvarnos
de
este
averno
cotidiano
-
el
hecho
de
existir
-
sin
más
razón
de
que
el
aire
siga
inundando
nuestros
mamíferos
pulmones.
|
BUSCARROÑA.
Detrás
de
este
silencio
se
esconde
mi
cara,
una
simple
prolongación
de
mi
desventura,
una
antología
de
mis
mejores
lamentos,
la
obra
completa
de
mis
soledades.
Y
delante
de
mi
cara
suele
estar
la
vida,
con
tantas
o
más
ganas
que
yo
de
buscar
roña,
a
ver
si
una
noche
cualquiera
por
un
pretexto
descabellado
nos
damos
la
tunda
que
nos
venimos
amenazando
desde
hace
tanto
tiempo.
|
|
REMANZO
Permanece
un
buen
rato,
con
la
cabeza
hundida
en
la
almohada,
su
mínimo
rodete
no
alcanza
a
contener
la
frondosidad
de
su
cabellera
en
plenitud,
algunos
mechones
de
pelo
se
desparraman
a
su
costado.
Sus
párpados
cerrados
se
complementan
con
sus
labios,
los
cuales
son
rozados
suavemente
con
la
exhalación
del
momento.
Sus
brazos
se
le
derriten
a
los
costados
del
cuerpo,
sus
piernas
cubiertas
por
las
sábanas,
sólo
atinan
a
relajarse
un
poco
más.
Entonces
se
mueve,
se
lleva
las
manos
a
la
altura
de
los
pechos
y
sus
piernas
se
retraen
en
posición
fetal.
Suspira.
Sólo
suspira.
Mientras,
la
luna
destella
su
íntima
luminosidad
y
penetra
apenas
unas
líneas
por
la
rajadura
de
nuestra
persiana.
|
NAVIDAD
DOS
MIL
Y
PICO
Para
esta
navidad
tendremos
arbolitos
del
“todo
x
$2”,
turrones
importados
incluso
de
Groenlandia
y
bolitas
multicolores
hasta
agotar
stock.
También
tendremos
programación
exclusiva
en
TV:
compartiendo
la
misma
franja
horaria
“El
nacimiento
del
Nazareno”
en
animación
3d
para
grandes
y
chicos,
compitiéndole
al
conmovedor
testimonio
de
un
supuesto
recontratatara
nieto
de
Baltasar
llorando
en
el
hombro
de
Moria
que
su
pariente
es
el
verdadero
padre
biológico
de
Jesús.
También
tendremos
la
lágrima
por
quien
debería
brindar
con
nosotros
y
no
está,
resistiéndose
orgullosa
en
el
parpado
y
el
corazón
alborotado
por
tanto
abrazo
falso
de
una
familia
cada
vez
más
chica,
deformada
y
divorciada.
Además,
esta
navidad
traerá
la
alegría
de
las
ofertas
del
supermercado
barrial,
con
el
litro
de
sidra
más
bajo
que
la
navidad
pasada
y
la
flexibilidad
laboral
del
desgraciado
que
repone
la
góndola
más
dilatada
también.
Tendremos
bombas
brasileras,
petardos
de
Hong
Kong
y
papanoeles
de
La
Cava
en
cada
esquina
del
Shopping
Center.
Tendremos
la
tranquilidad
que
nos
otorga
el
hecho
de
haber
nacido
en
el
culo
del
mundo
y
no
en
Belén,
donde
no
va
a
faltar
algún
que
otro
francotirador
esperando
que
vuelva
a
nacer
el
Mesías
(
si
se
atreve
).
Tendremos
una
amplia
gama
de
boludeces
efímeras
para
festejar
semejante
efímero
acontecimiento
anual.
Pero
lo
que
no
tendremos
es
la
esperanza
de
un
año
nuevo
o,
por
lo
menos,
en
cuanto
a
novedades
se
refiere.
Ya
veremos
dentro
de
doce
meses
que
ninguno
de
todos
estos
bienestares
y
beneficios
van
a
variar,
a
más
no
ser,
en
dos
o
tres
centavos
en
los
productos
que
queden
de
remanente
de
esta
temporada,
pero
nada
más
que
eso,
sólo
eso.
|
|
TODO
Todo
este
camino
despistado
de
desvíos.
Toda
esta
búsqueda
infructuosa
de
destino.
Todo
este
existir,
todo
este
nacimiento,
desarrollo
y
agobio.
Toda
esta
muerte
arrodillada
a
nuestros
pies.
Todo
este
abecedario,
esta
torre
babilónica
de
infelicidades
desencontradas.
Todo
este
camino.
Todo
este
desvío.
Todo
este
destino.
Toda
esta
fatiga.
Todo
este
tango
ordinario,
toda
esta
espera
de
volver
con
la
frente
marchita,
otra
vez.
Todo
este
silencio,
estas
cuatro
paredes
de
piel
flexible
y
joven
aún.
Todo
este
tormento,
esta
falta
de
alimento,
de
padre
nuestro,
de
resucites
de
cristos
y
de
caballos
blancos
libertarios.
Toda
esta
amargura,
toda
esta
tristeza,
toda
esta
pena
que
faena
mi
alma
en
fetas.
Todo
este
ordinario
desarrollo
del
caos,
todo
este
carnaval
de
témpanos
disfrazados
de
huracán.
Toda
esta
corrida
antes
de
tiempo,
este
continuo
apagar
de
puchos,
contra
el
cenicero
guacho
del
día.
Todo
este
devenir
del
desconsuelo,
este
transcurso
monótono
de
la
abulia.
Todo
este
cantar
del
pavimento
aturdido
de
silencio,
todo
este
destierro
obligado.
Sólo
cumplen
la
función
de
llevar
irremediablemente
impregnada
en
sus
raíces,
la
pregunta
respuesta
que
día
a
día
este
perro
corazón
no
se
cansa
de
ladrar:
con
qué
sentido?
|
PALABRA
AHOGADA
Ahora
comprendo
por
qué
la
felicidad
provoca
terror
y
acongoja
más
que
la
soledad,
que
la
más
solitaria
soledad.
Ella
no
pronunció
una
sola
sílaba.
No
prometió
nada.
No
bendijo
ni
maldijo
ni
juró
a
los
cuatro
vientos.
Sólo
entreabrió
parpadeando
sus
ojos
mientras
me
besaba,
conteniendo
mi
inseguridad
entre
sus
brazos
y
lo
explicó
todo
sin
una
sola
palabra.
|
|
RESPLANDECE.
No
te
hagas
eco
del
gris
de
la
calle,
del
lento
correr
de
las
horas,
de
lo
pesado
que
suelen
caer
las
lágrimas.
Resplandece,
sacale
el
brillo
a
tu
coraza.
Brilla
siquiera
por
un
momento,
que
nunca
se
olvida
el
nacimiento
de
una
estrella,
con
los
pies
sucios
de
fango.
No
te
dejes
llevar
por
el
río
de
silencios
que
arrasa
a
la
ciudad
mientras
descansa
su
sueño
pesado.
Resplandece,
que
nunca
se
borra
en
la
memoria
el
fulgor
de
haber
sido
-
aunque
sea
una
sola
vez
-
la
luz
que
despabiló
el
insomnio
de
alguno.
No
tengas
miedo.
No
sólo
se
trata
de
vivir.
Arriesgate,
no
te
quedes
afuera
mirando
como
otro
lo
hace
o
esperando
que
otro
se
anime.
Dale
sentido
a
este
ordinario
y
aburrido
pasatiempo
en
esta
tierra.
Sacale
jugo
a
tu
existencia.
Resplandece,
vale
la
pena.
|
TODAS
FUERON
MIGAJAS.
Todos
los
gritos
que
desgarró
el
silencio.
Toda
la
transpiración
que
agujereó
las
camisetas
del
alma.
Todas
las
baladas
que
bluseaban
las
entrañas
y
todo
el
moho
que
adornaba
al
último
pedazo
de
pan.
Todas
las
preguntas
que
formulaban
todas
las
lágrimas
acristaladas
y
filosas.
Todas
las
respuestas
que
otorgaron
inconmovibles
todas
las
paredes
de
esta
pecera.
Todas
tuvieron
su
sentido.
Todas
fueron
migajas
que
el
destino
iba
desperdigando,
construyendo
un
sendero
para
que
mi
hambre
desesperante
llegara
a
la
orilla
de
tus
besos
donde
hallar
el
agua
bendita
que
me
bautice
redimiéndome
el
dolor,
lavándome
la
cara
y
el
resto
del
cansancio
impregnado
en
mi
piel.
Y
ya
una
vez
relajado
inclusive
verme
sorprendido,
al
descubrir
seductora,
en
tu
mirada,
una
gran
noche
clara
y
sin
rocío,
donde
acunar
un
sueño
tranquilo
después
de
tanto
calvario.
|
|
ENTONCES
LLEGA.
Entonces
llega.
Abre
la
puerta
para
encontrarme
medio
dormido
todavía,
con
la
habitación
a
oscuras.
Entonces
llega
y
se
acerca,
me
besa
y
la
invito
a
que
se
acueste
conmigo.
Hablamos.
La
risa
sin
más
motivo
que
el
simple
hecho
de
estar
juntos,
nos
invade
sin
malicia.
La
escena
se
tiñe
de
un
blanco
resplandeciente
y
radiante.
Entonces
llega.
-
Te
extrañé
un
montón.
-
No
veía
la
hora
de
verte.
La
palma
de
la
mano
no
duda
un
instante
en
acariciar
su
espalda,
sus
pechos
en
mi
boca
me
revelan
el
sentido
de
haber
sufrido
por
tanto
tiempo.
Cierra
los
ojos.
Entonces
llega.
Jugamos
a
los
amantes
como
dos
niños
por
primera
vez,
temerosos
de
ser
descubiertos,
ella
es
toda
ternura.
Siente
vergüenza,
el
rubor
de
su
piel
al
descubierto
la
delata,sobre
el
sillón
fue
a
parar
gran
parte
de
su
ropa.
Entonces
llega.
-
Te
amo,
-
inmediatamente
tiramos
una
frazada
al
suelo
y
nos
cubrimos
con
una
sábana
que
se
agita,movida
por
la
música
de
nuestros
jadeos,mientras
las
paredes
nos
miran
calladas,
mansas,cediéndome
gentilmente
un
par
de
horas
de
indulto.
Entonces
llega.
Las
sombras
se
sientan
en
el
sillón
y
fuman,
mientras
vigilan
que
nuestros
corazones
no
se
pasen
de
la
raya.
Entonces
llega.
La
mancha
de
humedad
en
el
cielorraso
sigue
allí
omnipotente,
como
siempre,
pero
hace
la
vista
gorda.
Entonces
llega.
Se
sacude
violenta,
como
un
torbellino
de
sentimientos
dentro
del
pecho,
acaricio
con
mi
cuerpo
los
contornos
del
universo
abierto
en
flor,
mojado
de
deseo,
ardiente
como
llamas,
ardiente
como
una
ciudad
en
llamas,
ardiente
como
todo
el
mundo
en
llamas.
Entonces
llega.
Pierdo
la
mirada
en
un
aberrante
y
atolondrado
recorrido
perdido
por
el
techo.
Suspiro.
Entonces
llega.
Las
sombras
convidan
fuego
a
mi
cigarro,
lo
comparto
con
ella.
Charlamos.
Pasa
un
rato.
Entonces
llega.
La
sartén
frita
una
milanesa
que
partimos
al
medio,
comemos
sin
dejar
de
conversar
y
de
sonreír,
después
de
tanto
tiempo.
Entonces
llega
y
el
reloj
ya
marca
la
hora
de
su
partida.
Nos
apuramos
cosa
que
no
se
retrase.
Entonces
llega
y
llega
el
174
CIUDAD
EVITA,
me
saluda
inundándome
la
boca
de
amor,
luego
veo
su
mano
blandiéndose,
mientras
apuro
el
último
beso
de
cerveza
de
la
lata
de
medio.
Entonces
llega.
Y
entonces
se
fue.
Cruzo
Rivadavia,
una
diminuta
pero
molesta
llovizna
cae
de
un
cielo
agrisado
por
el
humo
de
los
coches
que
patinan
por
Buenos
Aires.
Camino
trece
cuadras
y
llego.
Las
sombras
me
abren
la
puerta.
Entro
y
dialogo
algunas
chucherías
con
ellas
-
boludeces
que
no
vienen
al
caso
-,
mientras
preparo
algunos
mates
y
fumamos
algunos
cigarros.
Las
paredes
me
comunican
que
se
acabó
el
indulto
cerrándome
la
puerta
con
llave.
La
mancha
de
humedad
afila
su
vista,
mirándome
lasciva.
La
cama
deshecha
me
abre
los
brazos
con
una
sonrisa
irónica
dibujada
en
sus
sábanas
desprolijas.
Entonces
me
tiro
en
la
cama
y
miro
al
techo
resignado.
Entonces
se
fue.
Entonces
espero
que
vuelva
a
llegar
algún
día.
Me
enciendo
otro
pucho.
Espero.
Espero.
Espero.
Espero
con
calma.
Animado,
dentro
de
lo
medianamente
posible,
mientras
no
le
doy
respiro
a
mi
cigarrillo.
|
ALGO
ACERCA
DE
TU
AUSENCIA.
Gimen
las
paredes,
lloran
tu
ausencia
los
grumos
de
pintura
humedecida,
las
hojitas
marrones
que
entraron
por
esta
ventana
infecta
de
roña,
que
nunca
va
a
dejar
de
inspirarme.
No
encuentra
consuelo
la
telaraña
colgada
de
la
esquina
del
cielorraso.
El
color
oxidado,
impregnado
como
tatuaje
a
mi
ventana
se
pregunta,
sin
respuesta,
Cuál
es
la
gracia
de
este
jueguito
orgulloso,
de
este
andar
petulante
por
la
tierra
desangelados,
desalmados,
faltos
de
nosotros,
de
este
tanto
ser
humanos
a
rabiar
?
Ni
hablar
de
las
baldosas,
carcomidas
por
tantos
años,
por
tantos
pasos
tuyos
desparramados
y
perdidos
por
ellas,
te
espantarías
si
vieras
como
se
golpean
el
pecho
culpándose
una
y
otra
vez.
No
lo
tomes
como
una
locura,
sé
que
a
veces
exagero,
pero
no
te
miento.
Es
increíble
como
el
aire
enrarecido
de
este
cuarto
en
semipenumbras,
me
envenena
sádico,
soplándome
tu
aroma,
remitiéndome
tu
aliento,
para
refrescarme
la
memoria.
Es
cierto,
es
cierto,
es
cierto,
me
falta
valor
para
afrontarlo
y
esto
es
lo
que
me
conduce
a
inventarte
y
reinventarte
cada
noche,
imprimiéndole
un
final
diferente,
buscándole
un
sentido
a
todo
este
dolor
sin
sentido,
creándome
un
consuelo
provisorio.
Y
qué
querés
que
te
diga
?,
si
ni
siquiera
la
Biblia
me
alivia
y
sólo
habla
de
que
merezco
haberte
perdido
en
cada
una
de
sus
hojas.
Si
el
entorno
sólo
me
aconseja
olvidarte
como
ironía,
mientras
que
se
empecina
obligándome
a
recordarte
a
cada
instante.
Sé
que
todo
es
paranoia,
producto
de
mi
desvelada
imaginación,
por
eso
no
te
culpo
cuando
-
viéndome
ensimismado
y
con
ojos
dilatados,
temblorosos
-
me
palmeas
resignada
el
hombro
como
a
un
miserable,
insistiéndome
cariñosa
que
intente
dormir
tranquilo
en
esta
cama
(que
lo
único
que
hace
es
gritar
sacudiéndose
violenta
reclamando
tu
presencia,
con
lágrimas
de
insomnio
y
balbuceos
de
hielo
agónico).
Pero
tampoco
te
prometo
nada.
|
|
RECONOCIMIENTO
Reconozco
que
no
te
conozco
ni
la
décima
parte
de
lo
que
debería,
pero,
será
que
soy
escéptico
a
mitos,
próceres
y
parecidos.
Más,
puta,
si
habrás
sido
grande
-
y
aferrado
a
vos
cómo
una
cola
inevitable
tu
trajín
y
tu
coraje
redondeando
tu
figura-
lo
veo
a
diario,
se
nota
en
el
brillo
de
los
ojos
de
los
que
hoy
rebuscan
entre
el
firmamento,
de
una
noche
oscura,
tu
estrella
y
la
encuentran
y
se
llenan
de
esperanza.
Si
habrás
sido
grande
que
llenas
de
fe
cada
día
(
a
los
muchos
de
los
tantos
)
hijos
guachos
de
esta
generación
estéril,
diezmada
por
la
peste
y
la
angurria
de
tener
para
ser,
ultrajada
del
derecho
de
todo
pensamiento,
esclavizada
a
consumir
la
basura,
inconsciente.
Yo
soy
uno
se
esos
tantos
pibes
etiquetados
con
la
X
que
sufrió
el
desvalije
de
la
fe
tan
sólo
por
criarse
en
la
década
equivocada.
Tal
vez
por
eso
es
que
soy
un
escéptico.
Por
eso
es
que
reconozco
que
no
te
conozco
ni
esa
décima
parte
de
lo
que
debería,
pero
¿
sabés
Ché?
a
veces
no
tengo
más
que
mirar
los
ojos
de
todos
aquellos
que
todavía
sí
encuentran,
en
el
cambalache
del
cielo
noche,
tu
estrella
brillante
y
se
llenan
de
sueños,
para
caer
en
cuenta
que
fue
tu
vida
toda
la
metáfora
explícita
que
rezaba
el
cambio
posible
y
que
tu
muerte
no
fue
más
que
otra
estrofa
dentro
del
Himno
de
la
esperanza,
que
más
allá
de
las
estrellas
hoy
seguís
cantando
con
la
fuerza
de
siempre.
|
PARA
SONREÍRTE.
Dos
palabras
rotas
que
me
permitan
sonreírte,
ilusionarte,
enamorarte,
para
que
anides
en
el
útero
el
último
resto
de
indulgencia,
y
me
acaricies
complaciente
el
llanto
que
no
lloro,
porque
ahogo
dentro,
porque
muero
dentro.
Dos
palabras
rotas,
fracciones
de
sílabas
cenicientas,
que
me
acerquen
lentamente,
de
a
momentos
aunque
sea,
al
incansable
latir
de
tu
pecho.
Dos
palabras
mendigas
que
me
paguen
la
estadía,
ida
y
vuelta
desayuno
incluido,
al
paraíso
de
tu
sonrisa,
para
que
la
noche
no
se
vuelva
tan
oscura
como
de
costumbre,
para
que
mañana
al
despertar
no
sea
sino
tus
labios
el
manantial
que
me
seque
los
ojos
de
lagaña,
las
manos
de
sueño
y
que
la
realidad
no
sea
metáfora.
Dos
palabras
rotas,
mendigas,
despedazadas,
desheredadas
de
mí,
solamente
pido
y
exijo
a
mi
ya
deshecha
imaginación.
Dos
palabras
para
darte
como
obsequio,
para
saberte
segura
entre
mis
brazos,
y
beberte
serena
entre
mis
manos,
para
acariciarte
mía
y
llorarte
mía
y
ensoñarte
mía.
Para
sonreírte
y,
así,
con
tu
risa
me
envuelva
en
una
fantasía
hecha
retazos
largos
de
realidad.
|
|
PUNTO
FINAL.
Ahora
es
cuando
las
paredes
se
cierran,
cuando
el
cansancio
finalmente
domina
la
voz
del
intestino,
la
voz
de
mi
garganta.
Ahora
es
cuando
los
fantasmas
no
se
guían
con
el
humo,
cuando
la
fantasía
y
realidad
son
un
mismo
espejismo
:
un
condominio
de
la
nada.
Los
ojos
cegados
se
pierden
en
la
pulcritud
del
blanco
de
una
hoja
exigente,
amenazante.
Todas
las
palabras
no
parecen
ser
dueñas
de
acarrear
en
sus
espaldas
la
cruz
de
la
salvación.
Ahora
es
cuando
gana
el
enemigo,
cuando
finalmente
la
boca
enmudece
y
las
manos
se
tuercen
en
buscarle
sentido
al
vacío,
y
torpemente
se
mueren
quietas
sobre
un
punto
final
justo
al
principio
de
un
mamarracho.
|
WALKING
ALONE
Caminando
solo
a
través
de
la
noche,
de
la
calle,
más
noche,
más
noche.
Sólo
haría
falta
un
fondo
de
lluvia
para
que
la
escena
exterior
fuera
tan
trágica
como
la
realidad
de
mi
corazón.
Caminando
solo
a
través
de
la
noche,
ni
siquiera
una
puta
estrella
ilumina
mi
camino.
Tal
vez
esperar
la
mañana
pueda
ser
la
solución,
si
tan
sólo
tuviera
una
botella
compañera,
que
me
haga
la
gamba
en
medio
de
la
oscuridad.
Caminando
solo
a
través
de
la
noche,
de
la
calle,
de
la
calle
sin
una
sola
noche
agradable.
Esperar
el
día
puede
ser
la
solución.
Llenar
de
ilusiones
mi
corazón
muerto
de
hambre,
que
ya
no
late
más.
Caminando
solo
a
través
de
la
noche,
sólo
haría
falta
un
fondo
de
lluvia,
para
que
esta
escena
sea
más
trágica
que
la
mierda.
|
|
POEMA
PARA
MI
MISMO
PARA
CUANDO
ME
VUELVA
DEMASIADO
VIEJO
Recuérdalo,
al
final
del
camino,
con
una
sonrisa
que
se
dibuje
en
tu
mirada.
Recuérdalo,
cuando
todo
este
listo,
cuando
el
reloj
se
quede
sin
horas,
cuando
los
fantasmas
inunden
las
penumbras.
Recuérdalo,
es
importante
que
así
lo
hagas,
no
hay
caminos
sin
estorbos,
sin
obstáculos,
ni
baches,
no
hay
un
puto
bondi
que
te
acerque
gratis
al
paraíso.
Recuérdalo,
lo
más
importante
en
esta
vida
fue
haber
sido
feliz,
aunque
sea
una
sola
vez.
Recuérdalo
y
recuérdame
de
la
mejor
manera,
inmortalízame
entre
tus
sueños.
Recuérdalo,
cuando
quiebres
demasiado,
cuando
tus
ojos
reflejen
soledad,
cuando
tu
alma
se
desangre
en
un
continuo
llanto.
Recuérdalo
y
sonríe,
recuerda
que
alguna
vez
estuvimos
juntos,
no
recuerdes
en
que
lugar
ni
porque.
Recuerda
que
alguna
vez
algo
sentimos
en
el
corazón.
Recuerda
que
alguna
vez
fuimos
jóvenes
y
le
pateamos
el
culo
al
mundo
y
fuimos
pobres
y
fuimos
felices
compartiendo
la
miseria
y
que
jamás,
recuérdalo
bien,
JAMÁS,
JAMÁS,
JAMÁS
perdimos
las
esperanzas
y
seguimos
de
pie,
haciéndole
frente
al
despiadado
destino.
Recuérdalo
bien.
Está
todo
dicho.
|
COSAS
QUE
ME
INSPIRAN.
La
soledad,
la
hipocresía,
los
que
lucran
con
la
vida,
los
que
viven
del
sudor
ajeno.
Los
solitarios,
los
pobres
diablos,
todos
juntos,
en
general,
vos
y
yo.
La
luna,
las
flores
que
se
marchitan,
las
flores
que
se
queman,
la
boludez
humana.
Los
hombres,
las
mujeres,
las
guerras,
el
dolor
mío
y
ajeno.
Los
vivos,
los
muertos,
los
que
tienen
un
pie
afuera
y
un
pie
adentro.
Los
locos,
los
genios,
los
hombres
sin
pasado,
sin
presente
y
sin
futuro.
Las
desigualdades,
los
malos
tratos,
la
esclavitud
(que
aún
perdura).
Los
presidentes,
los
ministros,
los
que
los
votaron,
los
que
aún
hoy
los
votan.
Los
tontos,
los
vacíos,
las
huecas,
los
desprecios.
Alguna
boludez
que
se
me
ocurra,
algún
sueño
sin
sentido,
algún
sueño
que
no
se
cumple
nunca,
jamás.
La
esperanza,
la
desesperación,
el
dolor,
el
mundo,
vos
y
yo.
|
|
EL
TIEMPO
El
tiempo
nos
hace
esclavos
de
nuestras
miserias.
El
tiempo
nos
marchita
la
conciencia.
El
tiempo
nos
hace
vagar
a
ciegas
por
ahí
buscando
nuestra
propia
decadencia.
El
tiempo
nos
arruga
la
memoria
y
se
burla
de
lo
que
ayer
fue
nuestra
gloria.
El
tiempo
nos
convierte
en
fríos
solitarios
y
cargamos
con
nuestra
cruz
hacia
el
abismo.
Es
por
eso
que
hoy
yo
canto
esperando
que
vos
estés
del
otro
lado,
para
saberme
de
alguna
forma
acompañado
aunque
más
no
sea,
por
esta
mi
canción
tu
canción,
hermano.
El
tiempo
vuelve
nuestros
oídos
sordos
y
a
nuestra
boca
pareciera
que
la
cociera,
nos
vuelve
complacientes
ante
el
engaño
y
lo
preferimos
a
escuchar
verdades
que
lastimen.
El
tiempo
nos
conduce
como
a
ovejas
que
mansamente
y
sin
chillar
van
al
establo,
el
tiempo
nos
lava
la
cabeza
y
hace
que
se
mueran
nuestras
ideas.
El
tiempo
nos
encadena
a
la
vida
mundana
y
nos
creemos
tan
listos
y
no
somos
nada,
el
tiempo
nos
usa
como
su
elemento
de
diversión
y
cuando
menos
lo
imaginamos
por
la
espalda
nos
mata.
El
tiempo
nos
divide
la
existencia.
El
tiempo
nos
marchita
la
conciencia.
El
tiempo
nos
hace
vagar
a
ciegas
por
ahí
buscando
nuestra
propia
decadencia.
|
TODO
LO
BUENO
QUE
OBTENGAS
Rompamos
la
noche
en
un
grito
que
se
ahogue,
bebamos
sorbo
a
sorbo
nuestro
cock-tail
de
amor.
Disfrutemos
de
este
día,
que
los
ovnis
desde
arriba,
me
mandan
ordenes
para
que
así
lo
haga.
Todo
lo
bueno
que
puedas
tener
sólo
esta
noche,
todo
lo
bueno
que
puedas
obtener
todas
las
noches.
Quebremos
la
oscuridad
con
el
humo
de
nuestros
cigarros,
brindemos
por
todo
lo
bueno
que
tengamos
de
la
noche.
No
dudemos
en
embriagarnos
el
futuro
es
una
joda
inexistente,
sonriamos
mientras
podamos
que
mañana
vendrán
la
resaca
y
las
ojeras
hasta
el
suelo.
Rompamos
la
noche
en
un
grito
que
se
ahogue,
bebamos
sorbo
a
sorbo
nuestro
cock-tail
de
amor.
Quebremos
copas
hasta
cortarnos
los
sentidos
con
sus
filosos
vidrios,
no
te
preocupes
por
la
resaca
de
mañana:
el
futuro
es
una
jodida
mierda
inexistente
que
nos
vendió
la
propaganda. |
|
QUEDATE
CONMIGO
ESTA
NOCHE
Quédate
conmigo
esta
noche,
quédate
para
que
deje
de
llorar
fortunas
perdidas
y
tiempos
pasados.
Quédate
conmigo
esta
noche,
haciendo
el
amor
como
salvajes
en
mi
cama,
hasta
que
salga
el
sol.
Quédate
conmigo
esta
noche,
que
la
oscuridad
se
torna
larga,
si
mis
pensamientos
se
unen
a
la
muerte
esta
vez,
ya
no
podré
escapar.
Quédate
conmigo
esta
noche,
ya
que
me
siento
solo,
triste
y
confundido.
Quédate
conmigo
esta
noche,
y
no
te
me
alejes
nunca
más,
no
quiero
volver
a
extrañar
tu
cuerpo
desnudo
y
amante.
Quédate
conmigo
esta
noche,
para
que
juntos
podamos
soñar,
si
mi
cama
deja
de
estar
vacía,
ya
no
sufriré
jamás.
|
FLOR
DE
CIELO,
PÉTALO
DE
MAR
Quiero
escribir
ese
poema
que
jamás
pude
escribir.
Quiero
decirte
con
esto
todo
y
nada
sólo
a
ti.
Quiero
y
puedo
tenerte
en
mi
imaginación
o
entre
mis
brazos.
Quiero
y
puedo
amarte
como
un
loco
hasta
el
fin.
Abrazarte
en
la
llanura
de
lo
inhóspito
y
perderte
en
el
infinito
cielo
de
lo
eterno.
Beberte
tal
si
fueras
miel,
besarte
tal
si
fueras
labios.
Hacerte
el
amor
con
las
manos,
quiero
hoy,
esta
noche
y
mañana
también,
para
tenerte
siempre
junto
a
mi
pecho
y
a
mi
cuerpo.
Para
poder
amarte
y
escribir
el
poema
que
jamás
pude
escribir.
Para
poder
sentirte
flor
de
cielo,
pétalo
de
mar.
|
|
LABIOS
Descubro
tu
mirada
en
el
fondo
de
la
copa
y
el
aroma
de
tu
alma
en
el
alma
de
la
noche.
Eclipso
el
sol
y
la
luna,
para
crear
un
ámbito
de
hostilidad,
creyendo
que
ese
sol
sos
vos
y
la
luna
errante
yo.
Desenjaulo
las
aves
de
mi
imaginación
para
que
con
sus
alas
golpeen
las
ventanas
de
tu
puro
corazón.
Virgen
más
que
virgen,
tus
labios
rozagantes
bajo
el
sol
fuego
rojo,
ligándose
a
los
míos.
El
sentido
de
mi
vil
existencia
son
esos
labios
puros,
que
con
bondad
angelical
calman
a
mi
alma
enferma.
|
OID
MORTALES
¡
Oíd
mortales
mi
grito
desesperado!
individuos
de
esta
micro-sociedad
experimental,
insectos
del
sistema
civil.
Todos
nosotros
inmersos,
en
un
valle
de
sangre
e
ignorancia,
apeteciendo
sin
gusto
lo
insalubre
y
consumiendo
lo
aparentemente
incorruptible.
¡Oídme
todos!
cristianos,
apostólicos
y
romanos,
judíos
y
amarillos
negros
libres
y
esclavos.
Nuestras
vidas
ligadas
a
un
bolillero
que
hasta
se
da
el
gusto
de
romperse,
nuestras
mentes
dominadas
por
victoriosos
coroneles.
No
somos
más
que
individuos
de
una
generación
en
decadencia,
no
somos
más
que
los
hijos
de
los
que
perdieron
la
guerra.
He
aquí
que
estamos
todos,
hacinados
en
una
cápsula,
que
no
permite
el
acceso
del
aire
como
tampoco
el
de
las
esperanzas.
Somos
todos
microorganismos,
con
los
cuales
algún
loco
está
experimentando,
somos
todos
esclavos
de
un
capital
defendido
a
cualquier
precio,
aún
perdiendo
nuestra
libertad. |